Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer.
Capitulo 4
Bella Relata
Desperté con un dolor de cabeza increíble. Traté de levantar mis parpados, pero pesaban demasiado. Me quedé por unos minutos, cerrados los ojos y descansando. Me desesperaba estar así, traté otra vez de abrirlos y no aceptaría un no.
Lo primero que vi al abrirlos fue que no estaba en mi habitación. Estaba en un hospital. ¿Qué había pasado? Obligue a mi cerebro procesar como había llegado ahí, pero todo estaba en blanco. Cerré mis ojos con fuerza, debía recordar, debía recordar que es lo que había pasado…tenia que acordarme.
Nada.
¿Acaso me había golpeado la cabeza? Por instinto me toque la cabeza, pero en vez de sentir cabello, sentí una venda. ¡Estaba vendada!
El pulso se me acelero. ¿Qué había pasado? ¡Tenia que acordarme! "Por favor...tengo que acordarme…tengo que" Pensaba mientras cerraba los ojos y me tocaba la cabeza. A estas alturas ya tenia lagrimas en los ojos.
Blanco.
Se oyó una puerta cerrar, alguien había entrado a la habitación.
-¿Cómo te sientes Bella? Estábamos muy preocupados por ti –me dijo el doctor, parecía muy joven.
No le contesté, solo me le quede viendo. Estaba asustada.
-¿Bella? –me preguntó al ver que no respondía -¿Te duele algo?
Moví mi cabeza negativamente. No me dolía nada, ni siquiera sabía como había llegado ahí.
-¿Qué te pasa? –me preguntó mientras chequeaba mi pulso en mi muñeca.
Mas lagrimas salían de mis ojos. ¿Por qué me hablaba como si ya me conociera? Yo no me acordaba de él, no me acordaba de nada.
-No recuerdo nada –susurré, cuando hablaba me raspaba la garganta.
Por un momento, creí que no me había escuchado, ya que ni siquiera yo me haba escuchado con claridad. El doctor levantó su rostro hacia mí. Me había escuchado.
-¿Cómo te llamas? –me preguntó preocupado tomándome el rostro con sus manos, el estaba tan sorprendido que yo.
Mis latidos aumentaron.
-¿Bella? –le respondí pero mas como respuesta parecía pregunta.
El asintió con su cabeza.
-¿Cómo se llama tu padre y tu madre? –me volvió a preguntar esperando una respuesta mía.
Me sentía estúpida, no me sabía el nombre de mis padres, sabía el mió por que el doctor así me había llamado. ¿Pero mis padres? Ni siquiera recordaba sus rostros, todo era tan frustrante.
-No….no lo se –susurré asustada.
El doctor cerró los ojos por un momento, después me soltó el rostro. Me miró por unos minutos, ¿Qué es lo que estaría pensando? ¿Acaso estaba loca por no recordar nada de mi pasado? ¿Acaso era una asesina en serie?
-Deje de mirarme así –le dije enojada, llevaba como minutos viéndome con una expresión, de sorpresa, dolor y tristeza.
El doctor reaccionó y volteo su cabeza hacia otro lado. No me había percatado lo lindo que era, sus facciones eran definidas, era muy joven para ser un doctor ya graduado. Con la luz que se reflejaba en la ventana parecía que estaba viendo un ángel.
-¡Bella! –gritó alguien a mis espaldas.
Grité por el susto, estaba muy metida en mis conversaciones como para de repente alguien gritara a mis espaldas.
-Lo siento, no quise asustarte –me dijo una voz sueva y dulce.
Voltee hacia atrás y pude ver a una joven hermosa, parecía como si estuviera en otra dimensión. ¿Por qué las personas que veía eran hermosas? En cambio yo, era una deformidad con una venda en la cabeza.
No me había fijado en mi cuerpo. Sabía que tenía una venda en la cabeza, pero ¿Lo demás? Tenía vendas en los dos brazos y en las piernas también.
Bufé.
Eran tres personas en la habitación, dos eran unos ángeles, y yo era una momia.
-¿Cómo te sientes cariño? –me preguntó la señora sentándose en la orilla de mi cama.
Al parecer todos me conocían.
-Eh…bien supongo –tartamudee. La belleza de ella era increíble.
-Esme –habló el doctor acercándose a ella. Lo único que pude ver era que el doctor le susurró algo que no llegue a escuchar, había hablado demasiado bajo.
Después Esme que había entendido era la hermosa mujer, me miró asustada y preocupada. ¿Qué es lo que le había dicho? Esme se acercó lentamente hacía mí.
-Cuanto lo siento Bella –me dijo y después me dio un beso en la frente y se fue.
También estaba preocupada como el doctor.
Esme relata
No quería comunicarles a sus padres esa noticia. Ni siquiera yo aún la procesaba. Era muy joven para que sufriera ese tipo de cosas. Me dio lastima y dolor, pero no quería ni siquiera el dolor para sus padres….y para Edward.
Suspiré.
Pobre de Edward, él la ama tanto, incluso daría la vida por ella, de ello no tengo duda. Debe sentirse culpable por lo que le pasó. Pero él no tenía la culpa y si él así se sentía yo lo haría entrar en razón y mas que nada lo consolaría.
"Nada hubiera pasado, si esa promesa nunca hubiera existido" Pensé pero después deseé nunca haberla pensado. En frente de mi estaba Edward con una mirada triste y de preocupación. Me había escuchado.
-Lo se, todo es mi culpa –me dijo bajando la mirada hacia el suelo.
Tome su rostro con mis manos.
-Edward mírame –él lo hizo –no tienes la culpa de nada ¿Entendiste? Ese pensamiento no tenía nada que ver contigo, la promesa la hicieron ambos no solo tú.
-Pero yo accedí –me recordó.
-Eso no cambia las cosas –le dije tratando de animarlo –pero lo que si puede cambiar es la noticia que te daré.
Edward me miró confuso, sabía que estaba tratando de leer mis pensamientos. Yo bloquee mi mente pensando en otra cosa:
"Vamos con los demás, esta noticia deben escucharla todos" Pensé. Edward asintió y nos fuimos juntos hacia la sala de espera donde estaban los padres de Bella.
Nota de la autora: Hola :) Gracias por sus reviews, perdónenme por subir cap ya tarde es que me había ido de vacaciones y todo eso (: ¡Pero aquí esta este capitulo esta corto pero algo es algo¿ no? Besos!
