Hello mis amiguitos!!! Lo sé los tenía abandonados, disculpen es que como ya dije en mi otor fic estaba enferma del estomaguito, pero aquí les dejo otro capítulo...
pues este es un nuevo proyecto en el que estoy trabajando, es que como soy el personaje de Carmen en el Club de Fans, tenía ganas de relatar un poco más su historia, espero que les guste, será corta...
como en el fic de "Fama y humildad" me han dado cosas maravillosas leyendome, espero que se toman la molestia de hacer esto con este nuevo fic.
Ya es costumbre, les pido un REVIEW para animarme a continuar con esta historia que verán será buena...
los quiero mucho y muchísimas gracias por leer...
JULIE
Salvándola
Observé con mayor atención este pequeño grupo… no, ninguno poseía algún don sobresaliente, además de la fuerza sobrenatural de cualquier neófito recién convertido, me sentía apesadumbrado, no quería acabar con la vida de otros que como yo, estábamos condenados a la oscuridad, mucho menos quería asesinar a esa hermosa vampira que esquivaba mi mirada. En mi fuero interno había tomado una decisión, rogaría a Aro por su vida, incluso si eso me condenaba a la muerte.
Salí de aquél salón, sin dar orden alguna a Félix o a Dimitri sobre lo que tenían que hacer en particular con este grupo. Ellos me miraban expectantes, dudando de si todos los que estaban poseían algún don excepcional que les perdonara la vida. No los miré, me dirigí directamente a mi amo y pedí una audiencia con él. Todos mis argumentos, que eran muy sólidos perdieron valor al percatarme de su presencia, me daba miedo, incluso aunque tenía la certeza de que él no acabaría conmigo por lo valioso que le resultaba, tenía miedo, pero no de morir, después de todo soy un espectro viviente, lo que me dolía era que mis intentos fueran fallidos y atentaran contra la existencia de esa brillante mujer.
Me senté, la respiración que aunque era innecesaria para alguien en mi condición se frenó bruscamente, estoy seguro de que si tuviera corazón latiría desbocado, no lo frenaría…
-¿Qué sucede mi querido Eleazar? ¿Algo te perturba?- dijo amistoso como siempre Aro.
-Mi amo… usted sabe que le tengo el más profundo de los respetos e incluso gratitud… sabe usted también que he servido fervientemente a sus sueño de un mundo vampírico más ordenado, he estado con su familia, luchando hombro con hombro e incluso me han hecho pertenecer a ella… Pero necesito un favor a cambio de los muchos que yo les he hecho…
-Habla, sabes que eres libre y si sirves es por tu propia voluntad…
-Lo sé amo, no he querido ofenderle con mis argumentos, no es reproche, simplemente era una introducción a mi caso…
-Si era eso, prosigue, que no es necesario tanto rodeo, perfectamente sabes que no olvidamos tus acciones….
-He de pedirle un favor, quiero que dejen con vida a una neófita inservible…- me dolió decir esas palabras, incluso aunque ella no tuviera un don, no la hacía menos que cualquiera de nosotros, todos éramos bestias, todos éramos unos monstruos…
-Era eso Eleazar, simplemente perdonarle la vida a una neófita… En otras circunstancias podría negarme a tal perrogativa, pero siendo quien tú eres me es imposible ser tan insensible, además no puedo ser tan ruin, mis hermanos tampoco poseen dones excepcionales, así que no veo la razón de perdonar la vida de la neófita que ha robado el corazón de mi amigo más valioso…- Aro con su magnificencia salió del salón. Pidió el perdón de los últimos cinco sobrevivientes de aquella redada. Sentí como el lugar donde debería estar mi corazón se estremecía y se encogía, no creía posible que hubiera logrado salvar a esa hermosa vampira.
Corrí para ver si la encontraba, ella continuaba en aquél salón, estaba sentada en el piso, mi corazón se estrujó de verla ahí tirada, con harapos y haciendo un ovillo, quería abrazarla y protegerla de todo mal, pero sabía que siendo neófita ella no podía sentir otra cosa que sed, así que me acerqué y le tomé el hombro, espera una reacción asesina de su parte pero no fue eso lo que recibí. Sus ojos escarlata me miraron con algo que no reconocí, lentamente se paró y su mirada que antes era de miedo se volvió de seguridad…
-¿Qué es lo que soy? ¿Soy un monstruo asesino? ¿Mataré personas inocentes como los que mataron a mi familia y casi a mí…?- se me hizo un nudo en la garganta al escucharla hablar, estaba seguro de que si fuera humana estaría llorando fuertemente, yo no quería verla así, no podía… Así que simplemente la abracé y dejé que llorara en silencio, como hacíamos los vampiros.-Mátame…- ella se alejó de mí y me miró decidida…- Mátame antes de que cobre vidas inocentes…
