Capitulo 5.Quidditch
Después de acabar con su equipaje, material de la escuela y demás, cogió su Saeta de Fuego y salió de la habitación. Bajo por unas escaleras y se encostro en una enorme cocina. Al fondo de la habitación vio una puerta y salió por ella. Al salir se encontró con un enorme campo de quidditch, tenia el mismo tamaño que el del colegio, pero no estaba rodeado de gradas como el de Hogwarts. Al otro lado del campo vio a Hermione, que tenia el pelo recogido en una coleta alta y a Krum, cargando con un baúl que se movía.
Bueno, ¿jugamos? – pregunto Harry.
Sí – respondió Krum – Monten en sus escobas – dijo con una risita. Haciendo de arbitro de quidditch.
Montaron en sus escobas y subieron al aire. Hermione mostró a Harry cómo jugaba de guardiana, y Harry practico con la snitch contra Viktor:
¡Oye!, HaRRy, tu no eRRes nada malo en esto, as atRRapado la snitch más veces que yo. EspeRRo que cuando acabes el colegio, o antes, juegues en un equipo de quidditch. Me gustaRRia teneRRte como RRival, de veRRdad juegas muy bien.
¡Anda! No digas tonterías. Es que hoy e tenido mucha suerte. ¿Cómo voy a jugar mejor que el mejor jugador de quidditch? No me vengas con bobadas. Hoy he tenido mucha suerte y ya esta.
No, HaRRy, no seas modesto. Te lo digo de veRRdad, juegas muy bien. No has tenido sueRRte, la sueRRte en un buscadoRR de quidditch, no existe, es todo lo que sabes, aquí no hay sueRRte.
Vale, pues gracias por los halagos. Pero de verdad, no creo que sea para tanto. Vale, no será suerte, pero no creo que yo juegue mejor que tu, ¡es, realmente, imposible!
Y, ¿poRR qué no vas a jugaRR mejoRR que yo? Acaso te cRRees que yo soy peRRfecto. Ni mucho menos.
Bueno, pero tu eres el mejor jugador de quidditch…
Ya, pero siempre tiene que haber uno mejor que el anterior, ¿no?
Si, bueno… eso dicen, pero… no creo que sea mi caso, de verdad.
Bueno, pues tu di lo que quieRRas. PeRRo que no te soRRpRRenda que te fichen paRRa un buen equipo de quidditch dentRRo de muy poco, cuando tengas la edad suficiente.
Y, ¿cuál es la edad suficiente?
Ninguna, te pueden fichaRR ahora mismo.
Ah, pues bien.
¡Hey chicos!, ¿de que hablaban? – apareció Hermione después de acabar con la maquina que la disparaba quaffles para pararlas.
Nada, de lo bien que juega HaRRy al quidditch, me ha ganado atRRapando la snitch.
¿¡Qué bien Harry, no!? – grito Hermione feliz saltando de alegría (n/a: no creo que sea para tanto, ¿no creen?)
Si, bueno, tampoco creo que haya sido para tanto. La próxima vez seguro que me gana el.
Que no HaRRy, que pesado te pones – decía Krum – me paRRece que juegas muy bien.
Venga, anda, deja de decir tonterías.
Bueno, como quieRRas, peRRo tu ya veRRas dentRRo de un tiempo. Menuda soRRpRResa te vas a llevaRR cuando te fiche algún entRRenadoRR.
¡Hey, ya, dejen de discutir! Que pesaditos que se ponen los hombres con el quidditch.
ERRa bRRoma – dijo Krum – quieRRo deciRR que no discutíamos, tan solo hablábamos.
Eso, era tan solo… una charla – añadió Harry.
¡Pues menuda forma tiene de discutir! ¡No hay quien les entienda! ¡Hombres! Son un caso a parte.
¡OYE! – dijeron los dos mientras se reían y hacían que daban golpecitos a Hermione por su comentario.
Espero que sea eso, porque es el primer día y no quiero discutir, ni verles discutir.
Creo que ya es un poco tarde, ¿no Viktor? ¿Por que no entramos en casa? – pregunto Harry.
Por mi si Viktor – dijo Hermione – que creo que estamos cansados, después del viaje y este entrenamiento.
DeacueRRdo.
Entraron en la casa, subieron a la habitación y cuando se disponían a cambiarse,
Harry se hizo una pregunta: >
Bueno - dijo Hermione vestida todavía y con un montón de ropa en la mano – me voy a dar una ducha en mi baño.
Harry estaba un poco alucinado:
Hey, HaRRy, no te he explicado, si te das cuenta, detRRas de tu cama hay una pueRRta, da a tu baño. Aquí tenemos un baño paRRa cada uno, paRRa no teneRR pRRoblemas.
Vale, muchas gracias Viktor.
Después, vio a Viktor desaparecer por detrás de su cama, mientras iba a su baño.
Harry cogió su ropa y se metió así en el baño. Este era muy espacioso. Con una bañera con ducha muy grande. Harry dejo su ropa en un mostrador que había, se desvistió (n/a: Quien pudiera estar allí, jeje XD), y se metió a la ducha. En ese momento solo había una cosa que pasaba por su cabeza, Ginny. Ya no la veía como la hermana pequeña de Ron, ni como una niña un año más pequeña que él. Una niña a la que había salvado de que muriese. La veía como una adolescente de 14 años. Muy guapa, con su pelo largo, pelirrojo y sedoso. Su piel blanca y con pecas en su hermosa cara. Esas curvas de su cuerpo, tan bien formadas. Esos labios colorados y carnosos, deliciosos para besar y aprovecharlos, apoderarse de ellos, de sus labios, y apoderarse de ella. Le gustaba, se estaba enamorando de Ginny, o ¿ya lo estaba? No lo sabia, pero sabia que la quería, y que la conseguiría fuera como fuese, de cualquier manera.
Mientras tanto, en otro baño. Hermione estaba pensando en Hogwarts, pero en cada recuerdo feliz que tenia de este lugar, le aparecía el recuerdo de Ron. Desde el baile de 4º curso, los celos de Ron, la hacían verle con ojos distintos. ¿Ojos de enamorada? Eso era lo que ella pensaba, pero no estaba del todo segura. Su pelo rojo, sus pecas repartidas por su bella cara. Su musculoso cuerpo, ya que, aunque no hacia quidditch, hacia mucho ejercicio físico, como correr y nadar en el lago.
