Capitulo 6.El Rayo

Después de sus correspondientes duchas bajaron a la cocina, ya que realmente se había hecho tarde después de un viaje en escoba y la tarde entrenando a quiddich tenían muchas ganas de sentarse a charlar mientras tomaban una rica cena. Pero mientras cenaban ocurrió algo inesperado:

Ha-ha-harry, ¿q-que te pasa a-ahí? – pregunto Herms muy asustada señalando a la frente de Harry.

No lo sé, ¿qué es lo que me pasa? ¿Tengo algo raro?

Harry se levanto y se fue a mirar en el espejo que había en el recibidor de la casa, al lado del comedor. Su cicatriz otra vez estaba adquiriendo un color verde. Ahora se lo tendría que contar a Herms.

Herms, ¿puedes venir un momento? – no es que no quisiese contárselo a Krum, pero cuanta menos gente lo supiese, mucho mejor.

Si, un momento, ahora voy – dijo ella.

Mira Herms, te lo tengo que contar, no se lo que me pasa, por lo tanto, hasta que no lo averigüe, por favor, no se lo digas a nadie.

¿Pero que pasa Harry? Dímelo – Hermione se estaba asustando mucho.

No es nada grave Herms, por lo menos eso creo yo, porque no me duele ni me molesta ni nada de eso… Bueno, desde hace un tiempo, de vez en cuando, la cicatriz de mi frente varia de color. ¿Me vas entendiendo?

Bueno – Herms asintió con un golpe de cabeza

La cicatriz no me duele, pero me parece extraño, le mande una carta a Sirius con Hedwid, pero no he recibido aun la contestación – añadió él pensando en su lechuza- Hermione, no te asustes, por favor – Harry estaba alucinado de la cara que estaba poniendo Hermione, él creía que se pondría histérica, se le saldrían los ojos (en sentido figurado) del susto y que correría a buscar el problema en algún libro. Pero su expresión era muy extraña.

¿Por qué no me lo contaste antes? ¿Acaso no confías en mi? Sabes que soy tu mejor amiga, qué me puedes contar todo lo que te pase

Ya… si todo eso lo sé, pero… igual te preocupabas mucho y no podría consentir que estuvieses preocupada todo el verano en mi cicatriz. Lo siento, de verdad.

Vale, me parece un poco exagerado pero bien, de todas formas no estoy enfadada contigo, no tengo por que estarlo, ¿no? – pregunto

No

Bueno, no te puedo decir nada fijo, pero alguna vez leí las secuelas de algunas maldiciones. Por supuesto no viene nada del Avada Kedavra, ya que mueres instantáneamente después de que te la echen, no en tu caso, pero solo es uno y bueno, ya me entiendes. El caso, es que leí algunas secuelas por ejemplo de la maldición Cruciatus y sé que puede dejar efectos secundarios en el cerebro, como dobles pensamientos y magulladuras y dolores en todo el cuerpo que jamas llegan a curarse, no en todos los casos, pero sí en algunos. Lo que te quiero decir, es que si encontramos alguna maldición que deje una cicatriz como la tuya, podríamos averiguar que te pasa.

Si, pues habrá que ponerse manos a la obra, aunque… Mientras estamos de vacaciones, ¿por qué no divertirnos un rato, no? – dijo divertido

Por supuesto que si, si no te importa, ya queda menos tiempo, además creo que estaría bien pasar unos días en la madriguera, para estar con Ron y eso.

Claro que si, creo que podríamos estar aquí hasta el día 10 o 15 de Agosto, ¿te parece?

Vale, vamos a decírselo a Krum…