La mayoría de personajes de esta historia no me pertenecen a mi son de J K Rowling.
Todos perseguimos un sueño
Capitulo XLIV
Ron ultimamente estaba muy raro. Desde que Blaise había empezado a trabajar en Hogwarts sentía como si Ron lo estubiera evitando. Al principio creía que eran paranoias suyas, pero ya habían pasado dos semanas y su comunicación con el pelirrojo era escasa, por no decir nula. Ron se levantaba muy temprano para ir al ministerio de aurores, pasaba allí todo el día. Ya no venía a comer al mediodía. Por la noche, cuando antes solía llegar a las nueve, ahora llegaba a veces a las once o a las doce, cuando Blaise ya había cenado y se había ido a dormir. Los primeros días Blaise le estubo esperando para cenar hasta tarde. Y cuando Ron llegaba, este se dirigía directamente a la cocina, comía y decía a Blaise que ya se iba a acostar que era muy tarde.
Al principio, Blaise, lo dejó passar. Pensó que Ron debía estar hasta arriba de trabajo debído a que Harry ya no estaba, pero al cabo de dos semanas sin nisiquiera una misera mirada del pelirrojo, él ya se había empezado a cabrear.
Por su cabeza habían pasado toda clase de teorias. Uno. Ron realmente tenía mucho trabajo y él era un egoísta. Dos. Ron se había enfadado por algo y él no era conciente de que. Tres. Ron había perdido su interés por él. Cuatro. Ron era idiota.
Blaise con mucha paciencia había aguantado dos semanas mas esta situación pero ya había llegado a su límite. Hoy hablaría con él aunque lo tuviera que atar a la silla.
Estaba sentado en el sofa delante de la chimenea, esperandole cuando porfin oyó el ruido de la cerradura y lo vió entrar al comedor. Ron colgó su capa en el perchero y dejó su varita en el mueble de al lado.
-Ron-Lo llamó Blaise. El pelirrojo dio un saltito. No le había visto.
-Buenas noches, Blaise. No te había visto. Voy a la cocina que me muero de hambre- Dijo Ron apresuradamente.
-Perfecto- Dijo Blaise- Yo tampoco he cenado aún. ¿Te importa que te acompañe?
-¿Eh?- Ron lo miró sorprendido. No esperaba que dijera eso- ¿Sabes que?Estoy realmente agotado, mejor me voy a la cama...
-¡Esto es demasiado! ¿Te crees que soy idiota, Ron? ¿Se puede saber poque me evitas?- Le pregunto Blaise directamente, muy enfadado.
-¿Eviarte? Mmmm...Yo no hago eso...ee- Ron era malisimo mintiendo.
-Mira Weasley, te lo voy a poner fácil- Ron parecía totalmente aterrorizado. Blaise al ver su expresión se suavizó y más tranquilamente le pregunto- ¿ Que es lo que te pasa? Y no me digas que nada- Blaise se acercó más a él y lo tomó del brazo. De repente Ron le soltó y lo empujó lejos de él. Haze falta decir que, aunque Blaise era alto, no medía lo que Ron, que era como una torre, y no tenía la fuerza de un auror, así que con el empujón cayó al suelo. Ron al darse cuenta intentó ayudarle, pero no se atrevía a tocarle.
Blaise en ese momento comprendió.
-Hay alguien más. ¿Es eso? Ya no te gusto- Las lágrimas querían salir de sus ojos pero era demasiado embarazoso. No quería darle lástima a él.
-¿Pero que estas diciendo, Blaise? No hay nadie. No estoy saliendo con nadie. Ni tampoco me has dejado de gustar. No tiene nada que ver con eso.- Al oir eso Blaise miró realmente sorprendido a Ron.
-Pues si no es eso...¿Que demonios te pasa?- La cabeza a Blaise le daba vueltas. No conseguía encontrar una respuesta a las acciones de Ron.
-Laa cosa ess qque aa mi mme pasa qque...- Ron tartamudeaba mientras estaba muy sonrojado.
-Al grano Weasley- Dijo Blaise exhasperado. Le estaba saliendo la vena Slytherin.
-Solo estoy un poco avergonzado- Resumió Ron
-Explicate. Porque no lo entiendo ¿Avergonzado?- Pregunto Blaise.
-A lo mejor tu no lo entenderás. A ver... como te lo explico... Tu en Hogwarts eras considerado uno de los chicos más guapos. Todo el mundo se moría por ti. Recuerdo haberte visto salir con un monton de personas. En cambio yo no he salido nunca con nadie. Tu siempre me gustaste y, aunque no tenía muchas esperanzas de ser correspondido, nunca me involucré con nadie más. Tu eres la primera persona con quien salgo. Y con salir me refiero a todo, Blaise. Incluso eres al primero al que beso. Por si esto no fuera poco, esta tu...como lo diría... físico...
-¿Mi físico? Lo dices por mi ojo...Yo no puedo recuperar...-Blaise fue interrumpido.
-No es eso. Con tu físico me refiero a tu...belleza- Ahora Blaise estaba a cuadros.
-¿Bebelleza?- Ahora le toco el turno a Blaise de tartamudear.
Ron estaba nervioso. Ya no sabía como explicarse- A ver, mirate al espejo...¿Que ves?-Le preguntó Ron
-A mi- Respondió Blaise extrañado por las preguntas de Ron
-Muy hábil, Zabinni- Rio con sarcasmo Ron- Mira te diré lo que veo yo. Yo veo a un extremadamente guapo hombre de veinticinco años. Con un precioso pelo negro azulado y unos hermosos ojos color miel. Veo que tienes una hermosa piel dorada. Veo tu hermoso cuerpo, con sus musculos bien tonificados...- Blaise podía ver los ojos de Ron brillando a través del espejo. Estaba tan rojo como su cabello. Y su expresión era la de un hombre totalmente enamorado. En ese momento Blaise, pudo verse con los ojos de Ron y entendió lo que le pasaba al pelirrojo. Se giró y dijo:
-Escuchame bien, Ron. Todo lo que has visto y has descrito es tuyo. No estamos en Hogwarts ya. No me tienes que mirarme tímidamente desde lejos. No tienes que apartar la mano cuando te toque, ni tener miedo a tocarme. Yo ahora soy tu pareja. No me importa tu experiencia. Haber, si que me importa, pero no me molesta, todo al contrario, te hace más adorable, si cabe la posibilidad. No se si me explico...Resumiendo, te quiero. No le des más vueltas a lo demás- Esta vez se acercó a Ron, lo cogió del brazo, y lo atrajo hacia si. Después lo rodeó con sus brazos, y sintió como toda la tensión del pelirrojo se evaporaba. A continuación, acercó sus labios a los de Ron y le besó dulcemente durante largo rato. Al final le susurró a Ron al oido con voz ronca- Se mío esta noche Weasley- Y juntos subieron al cuarto de Blaise.
Capitulo XLV
-Theo- Dijo Draco- Me alegro que te ofrecieras a trabajar en Hogwarts. Las únicas evaluaciones de material e instalaciones, echas con un poco de profesionalidad son la tuya, la de la sabelotodo y la de Severus. Potter y Lovegood van ha acabar con mi paciencia. No conocen lo que es el orden ni la coherencia. Los antiguos profesores me han colado una lista de antes de la guerra. ¿Te lo puedes creer? Me toman por imbécil.
-Ya, Draco. No te estreses- Decía Nott con aburrimiento, mientras leía sus informes empresariales.
-Seguro que si se lo pido a los malditos elfos lo hacen mejor-Suspiraba Draco
-Pues pídeselo a ellos, y no te compliques la vida-Le contestó Nott.
-Si claro, y al instante tengo a Granger haciendo una huelga de hambre encadenada a mi puerta. No es tan fácil, Theo. Creo que voy a ir yo mismo a revisar aula por aula, y cuarto por cuarto...- Decia Malfoy-
-Papa, yo te ayudo- Dijo Merry entusiasmada- Ayer, estube ayudando a Nev en el invernadero y me lo pase genial-
-¿Nev?- Preguntó Theo- ¿Te refieres a Longbottom?
-Si, ayer los llevé un rato de paseo por los jardines cunado un elfo se apareció para avisarme que había uno de los...Chérie tapate los oídos- Refiriendose a Merry- estúpidos imbéciles- Le quita las manos de las orejas a Merry-del ministerio esperándome en mi despacho. Los niños insistieron en que querían quedarse un rato más, y Longbottom que estaba por allí con sus hierbajos se ofreció para vigilarlos mientras yo estaba reunido- Concluyó Draco.
-Si, fue muy divertido. Hasta Tony se lo pasó bien. Nev le permitió sacar a Aura por los jardines-Contó Merryweather
-¿Y no se asustó? Creía que ha Longbottom le daban miedo las serpientes...- Dijo Nott
-Por lo visto si, casi se desmaya al verla por primera vez, pero en seguida se repuso, y nos dejó jugar con ella- Dijo Merry
-Lo que hubiera dado yo por verle temblar- se rió Draco-
-¡Papa! No te rías de él, el señor Nev es muy amable-Lo reprendió Merry
-Lo siento, es una vieja costumbre- Dijo Draco restándole importancia con la mano.
-Te veo muy animado- Comentó Theo un poco sorprendido- Hacía años que no te veía tan bien.
-Es por el señor Pothh- Draco le tapó la boca a su hija.
-¿Por Potter?- Pregunto Nott, que no se le escapaba nada- ¿Aún estas con esa obsesión por él?- Draco miró hacía a bajo avergonzado.
-Bueno, eso no es asunto mío- Dijo Nott- Aunque no te conviene, Draco.- Merry quería protestar, pero le sabía mal contradecir a su tío Nott- Nos conocemos de toda la vida, y nunca me he metido en tus asuntos, a diferencia de ese par- Referiendose a Blaise y Pansy- Pero me gustaría pedrite que lo reconsideres. Ya no somos críos y no te conviene volver a sufrir- Nott se levantó- Draco, Merry, me voy. Tengo una reunión con Cho, sobre "El profeta", hasta luego- Y se fue dejando a Draco sumido en sus pensamientos.
Capitulo XLVI
Hoy hacía un día de perros. Llevaba ya dos horas lloviendo y no tenía pinta de parar. Pansy odiaba los días de lluvia. Se metía dentro la cama y se negaba a salir, aunque tuviera trabajo. Como su madre le decía que era una "niña grande". Si, era una niña grande y muy estúpida. Hechaba de menos a Luna. Luna la cuidaba. Luna le daba buenos consejos. Luna la escuchaba. Luna la abrazaba y la besaba... En canvio él ... Realmente era estúpida.
Capitulo XLVII
Hermi esta mañana de domingo se sentía llena de energías. A primera hora de la mañana se había presentado en casa de Ron para dejar a Joel con Blaise y él. Los tres iban a ver los partidos de los Chudley Cannons. Su hijo en eso se parecía a su padre, que también era un forofo del quidditch, e iba encantado con su padrino y su tio Blaise.
Mientras tanto, Hermie aprovechaba para ir de compras tranquilamente, ya que Joel enseguida se cansaba de acompañarla.
Lo primero que hizo fue ir a la tienda de túnicas de Madame Malkin para comprarse tres túnicas con el logotipo de Hogwarts, para usar cuando se abriera la escuela. Despues se fué a reparar su varita a Olivander, que ultimamente había hecho un poco el tonto. Finalmente, fue al banco de Gringotts para actualizar sus cuentas y pagar los impuestos de su librería y sacar dinero. Al acabar, pasó por una tienda de ropa infantil y le compró unos zapatos a Joel, que los destrozaba en én compró algunas tunicas para él. Aunque su hijo, normalmente, utilizara ropa muggle no le iría mal ampliar su vestuario. Al salir de la tienda, iba tan cargada que se topó sin querer con alguien- Disculpe, señor- Dijo educadamente Hermione. Pero al moverse sus bolsas y cajas cayeron al suelo. Rapidamente, Mione se agachó y empezó a recoger sus cosas. La persona con la que había chocado también se arrodilló y la ayudó a recoger. Cuando solo quedaba una bolsa en el suelo los dos fueron a recogerla al mismo tiempo y sus manos se tocaron. Un escalofrío recorrio la piel de Mione. Esa mano que había tocado era muy fría y blanca. No podía ser...ese hombre era un- Vampiro- Dijo él- Si-
Hermione levantó la vista de golpe y le vio. Era un hombre muy alto, con la piel nívea, y un pelo largo, liso y negro. Llevaba una tunica negra y larga hasta los pies. Al principio Mione se asustó. Los vampiros eran unos seres oscuros, que casi nunca se dejaban ver. La mayoría estaban en Azkaban debido a sus asesinatos. No podía tener tan mala suerte. Cuando reparó en un detalle. El vampiro llevaba en su oreja un PMC (Permiso mágico de convivencia). Al ver eso Mione se tranquilizó. El vampiro sonrió al ver que ella había comprendido su situación.
-Señora- Dijo el dependiente a sus espaldas- Se encuentra usted bien. Ese vampiro- Dijo con asco- ¿La esta molestando?
-¿Eh? No, señor. Al contrario me estaba ayudando a recoger mis bolsas- Dijo Hermione- gracias...ee-
-Tim- Contestó el dependiente
-No me refería a usted sinó al señor...-Dijo Hermione sorprendiendo al vampiro.
-Señora-Dijo el dependiente ofendido- No se habrá dado cuenta usted pero, ese hombre, es un vampiro. No tiene porque darle las gracias a ese ser- El vampiro suspiró con resignación, negando con la cabeza y se dió la vuelta para marcharse.
-Es usted un grosero-Dijo una indignada Hermie- Ese vampiro tiene un PMC. Es un ciudadano tan respetable como usted o yo- Se dió la vuelta y gritó- ¡Espereme!- En la dirección por donde se había marchado el vampiro. El vampiro al oirla se giró y vio a una acalorada Mione corriendo, cargada de paquetes y bolsas, hacia él.
-¡Espere, porfavor!- Hermione no podía dejarle ir sin saber su nombre. El vampiro para su sorpresa se acercó a ella y le cogió algunos de sus paquetes y bolsas.
-¿Adonde va?- Le preguntó con una voz grave. "Esa voz..." Hermione recordaba esa voz, le era muy familiar...Pero ella no conocía ningun vampiro. Era imposible que le resultara conocida...- ¿Señorita?
-Voy a casa de unos amigos a recoger a mi hijo- Contestó sinceramente Mione. No sabía muy bien si era lo correcto dar tanta información a un extraño... aunque soltandole lo del hijo seguro que la dejaba en paz, al menos la mayoría de hombres lo hacía.
-¿Puedo acompañarla?- Mione levantó la vista hacía él. El tipo no parecía sospechoso si le quitabas el echo de ser lo que era. El vampiro leyendo sus dudas en sus ojos añadió- Señora, no pretendo hacerle nada... si la incomodo me voy- Iba a devolverle las bolsas a Mione, pero ella negó con la cabeza.
-Esta bien. Disculpeme, es que no le conozco de nada y mi madre siempre me decía lo de "no confiar en extraños", no es porque sea un vampiro...- Le contó Mione
-Vamos- Dijo el vampiro, con una expresión de exhasperación. Hermione comenzó a andar direción a la Madriguera. Miró otra vez hacia el vampiro. Parecía cansado- Tengo trabajo sabe- añadió como si hubiera leído el pensamiento a Mione-
-¿Puede leerme la mente?-Preguntó ella con curiosidad
-Puedo- Dijo él secamente.
-¿Es como la oclumancia?- Preguntó Mione curiosa. El hombre la miró extrañado- ¿Le molestan mis preguntas?
-No- Dijo él. Estuvo unos momentos en silencio pensando que iba decir y añadió- Normalmente la gente siente miedo o repulsión, se incomoda y se aleja de mi. Usted solo parece sentir una immensa curiosidad- Hermione asintió en señal de comprensión- Es extraño, pero no me molesta y respondiendo a su otra pregunta no es oclumancia. Es algo involuntario, mucho más débil e impreciso-
Hermione continuó haciendole más preguntas sobre los vampiros, que él hombre secamente, parecía de pocas palabras, contestó.
Al fin llegaron a la madriguera. El hombre la acompañó hasta la puerta y le dio los paquetes a Mione. Ella los cogió, llamó al timbre y al darse la vuelta su acompañante ya no estaba.
" No me dijo su nombre" Pensó una apenada Mione.
-¡Maamaaa!- Oyó a Joel a través de la puerta.
Capitulo XLVIII
Cho estaba de los nervios. Su marido llegaba ya una hora tarde. Seguro que estaba con alguno de sus amantes. Ella conoció la naturaleza de su marido al cabo de tres meses de casada con él. Después de casarse con ella en el ministerio, la abandonó durante tres meses. Al principio ella se asustó, pensaba que lo habían raptado o algo peor. Al cabo de dos días llamó a los aurores para denunciar su desaparición. Los mismos aurores que se presentaron a tomar declaración volvieron pasada una hora diciendo que su marido estaba perfectamente. Que él mismo había contactado con ellos y les había dicho que le dijera que no se metiera en sus asuntos. Cuando volvió al cabo de tres meses ni siquiera se molesto en decir nada. Se encerró en su habitación y se dedico a pasearse por la casa como si Cho no existiera. Después de eso ella ya no volvió a llamar a los aurores cuando desaparecía. Las escapadas del joven señor Nott eran muy conocidas en la sociedad mágica. "Corazón de Bruja" tenía una sección dedicada los escarceos amorosos de su marido. Debído al descaro de su marido, ella tenía que aguantar toda clase de comentarios impertinentes por parte de los periodistas. Cho no se había planteado nunca la idea de tener un amante, con la polémica de su marido ya tenía más que suficiente. Ademas ese hombre le había arrancado el corazón y lo había echo pedazos. Ella no creía que un corazón tan maltrecho como el suyo pudiera volver a latir.
"Toc, toc" El sonido de alguien llamando a la puerta la sacó de sus pensamientos-Pase- Dijo, y a continuación vió a su marido entrar.
-Buenos días, princesa-Dijo él-
-¿Quién coño te crees que eres para tenerme esperando una hora? Me importa una mierda lo que hagas, pero no vuelvas a hacerme perder el tiempo de esta manera-Dijo Cho muy enfadada.
-Al grano, preciosa, tampoco tengo tiempo que perder. Malfoy es un tirano y me explota en Hogwarts- Dijo su marido, como si no la hubiera oído.
Cho que ya llevaba muchos años pasando por esa situación de ser ignorada sabía que tenía dos opciones. Una. Enfadarse y montarle un cristo a ese hombre. Dos. Seguir con la reunión y tragarse su enfado. La primera era gratificante, pero poco útil. La segunda era menos gratificante, pero con ella se sacaría antes a ese imbécil de su vista.
-En la edición anterior del profeta el número de anunciantes...- Eligió la segunda opción.
Nota de la autora
Gracias por los reviws, realmente se agradaece que me expreseis vuesta opinión. Siento mucho que mi estilo de capis cortos a veces sea un poco confuso. En la proxima actu intentaré que los protagonistas compartan más escenas. Me gustaría que me comentarais la escena Ron- Blaise de este capi. No se porque no me acaba de convencer. La he releído un monton de veces pero no se que es lo que falla y a veces hace falta ver las cosas desde otro punto de vista. Gracias a todos.
Con eso me despido,
Belial
Si teneis dudas, detectaís algun fallo, o quereis expresar alguna opinión mandadme un review
