Harry observaba fijo a través de la ventana el fruto de su trabajo, o mejor dicho, el trabajo de sus nano-máquinas, el orfanato trabajaba mejor que nunca una vez había despertado liberando la presión económica que sin desearlo ejercía sobre la institución.
Suspiró con molestia, la lentitud con la que transcurría el tiempo era demencial, hasta cuando estaría atrapado en este lugar, jugando al administrador secreto, posición que le fue fácil de adquirir gracias a sus máquinas ahora instaladas perpetuamente en la psiquis de la mayoría de los habitantes del orfanato.
El pretender ser un niño cuando realmente no lo era, es sofocante, las acciones, palabras y pensamientos de sus congéneres le eran agobiantes, de hecho fue la insistencia del psicólogo infantil en que se integrara a la cadena social del lugar, la que le motivo a esparcir su control secreto en los adultos.
Obligándolos a ignorar sus "necesidades", a obedecer sus mandatos y principalmente, otorgarle toda la privacidad que necesitaba para planear el que hacer en los siguientes años de su vida.
Primero utilizó sus habilidades para mejorar metódicamente este sitio, utilizando las financias privadas del director, (las cuales, para ser sincero no eran muy altas que digamos.) Procedió a invertir en compañías y productos que su base de datos le informaban generarían un buen porcentaje de ganancias a corto plazo.
Al principio fueron juguetes que generarían obsesión en el público, luego lentamente invirtió en compañías de alimento, le siguieron el mercado de vestir, calzado, educación, entretenimiento y finalmente lo que mas le interesaba, computación.
Con su conocimiento y manipulación había logrado crear una fabulosa fachada que era de sumo provecho para la institución en la que habitaba, los niños poseían con que entretenerse, vestirse, calzarse y educarse para un futuro prometedor, lo cual satisfacía su instinto de héroe, pero en el fondo, lentamente estaba ganando terreno para poseer un gran monopolio financiero independiente del mundo mágico, todo con tal de sustentar la guerra que promoverán dentro de unos siete años.
Si algo le había enseñado la experiencia, es que la paz es un concepto hermoso, pero nada mas; solo un simple concepto imposible de alcanzar por ningún medio posible.
La convivencia, si, eso era lo mas cercano a la paz en sus haberes, ¿Qué porque? Es sencillo.
Simplemente para lograr la paz, hay que eliminar toda diferencia de opinión en el mundo, promover la educación para aplastar la ignorancia, muy bonito si, pero nadie en el mundo procesa la información de la misma forma, existen opiniones símiles, pero nunca iguales, todas difieren en pequeños temas que por lo general son el punto focal donde comienzas las diferencias de opinión.
Lo que puede ser agradable para mi, resulta ofensivo e hiriente para otros, lo cual genera rencor y ese rencor produce división que a su máxima expresión resulta en violencia.
No, la paz absoluta es inalcanzable, la convivencia respetuosa, ese es otro punto, Se pueden llegar a acuerdos donde los involucrados garanticen el respeto y la indemnidad de sus derechos, mientras sus puntos de vista no sean opacados por los del otro.
El problema es llegar hasta ese punto, donde tus ideas no sean ofensivas y agresivas hacías las otras culturas, creencias e interpretaciones.
Lo cual le llegaba a comprobar que el "curar" a la Inglaterra mágica no seria algo sencillo, de hecho primero tendrían que hacer el papel de conquistadores, prácticamente invadir la tierra, eliminar a los aborígenes y establecer su punto de vista con tal de generar verdaderos cambios en el lugar, un método barbárico dirán, pero piénselo primero.
No te gustaría que llegase a tu casa, a decirte como vivir, como vestir, y por sobretodo que no hagas lo que se te ha enseñado es lo correcto por años, a pesar de que sabes que esta mal, sin oponerte por todos los medios necesarios no es así.
Nadie aceptara por "sugerencias," ni medios pacifistas la aceptación o implementación de leyes y reformas que garanticen el fin de un modo de vida que han tenido arraigado por años, principalmente los pura sangre.
No, si es posible, su invasión e implementación del futuro siglo veintiuno tendrá que imponerse por la fuerza, y si es necesario, eliminar a aquellos que inciten una revuelta agresiva con tal de preservar el inútil sistema político y social en el que están sumergidos.
Si algo aprendió en estos últimos meses en que ha estado sumergiéndose en la enormidad del mundo Muggle, es que el avance de su tecnología es imparable. Lo intentó en un par de ocasiones, pero le sorprendió descubrir que a pesar de que no fue inventado en Inglaterra como debía suceder, su creación ocurrió en otro lugar del mundo. No el mismo sujeto, no el mismo invento, pero uno con resultados símiles gracias a la ingeniería y creatividad de la raza humana.
No, los Muggle seguirán avanzando en su sed de conocimientos, y si ellos (los mágicos,) no mejoraban su modo de vida para cuando se cree alguna maquina para observar distintas frecuencias en el espectro visual. Una segunda guerra sucedería y de nuevo se repetiría todo el desastre del que provienen.
Aunque quizás el conflicto sea inevitable, no lo sabía realmente, solo podía mejorar lo que podía la sociedad mágica con tal de evitar que fuesen aplastados como simples moscas.
Suspiró nuevamente, sus "inversiones" estaban por los momentos a nombre del director de la institución, y de no ser por sus continuos "lavados mentales," la codicia del sujeto lo hubiera llevado a cometer errores lamentables que destruirían sus planes para el futuro.
Eso y que su única función, era la de brindarle una mejor existencia a los niños que habitaban en este lugar, nada mas nada menos. No que lo hiciese sentirse mejor, de hecho solo le faltaba la barba y la ropa estrafalaria para cumplir el rol por completo de Dumbledore, ya incluso se estaba convenciendo de que lo que hacia es por el bien mayor.
Suspiró, nuevamente, de hecho lo hacia con frecuencia últimamente, a decir verdad se sentía fatal, no quería en lo absoluto parecerse a ese hombre en lo mas mínimo, y helo aquí, cometiendo las mismas barbaridades y maquinaciones que dentro de unos años, el anciano intentara cometer con el…
Por un momento se pregunto si debía incluirlo en sus planes, pero luego recordó que tan pronto como le informe de lo que acontecía, lo mas probable es que tanto el como las chicas fuesen eliminados cuanto antes, por representar una treta monumental a todo lo que el considera precioso. No, Dumbledore debía quedarse afuera de todo esto, sin contar con que tarde o temprano tendrá que enfrentarlo para tomar control del último y por ahora más difícil de los regalos que la muerte le entrego a los Peverell. (La varita.)
Intentó aplacar un nuevo suspiro sin mucho resultado, maldiciendo por lo bajo la monotonía que lo devoraba lentamente en este lugar, si bien estaba armando un imperio multimillonario con sus movimientos, eso no implicaba específicamente alguna actividad que lo entretuviese.
Lo peor de todo, es que su cuerpo infantil sigue demasiado sensible a cualquier tipo de contacto, incluso un abrazo disparaba una reacción en su intimidad lo cual, hasta ahora no es solo incomodo, sino embarazoso.
Principalmente cuando las enfermeras sonríen y le complementan diciéndole que es una reacción natural, A EL, quien probablemente de poderlo hacer, (y ahora que lo piensa, sus máquinas le permitirán el hacerlo, sin que ellas se enterasen, salvo el problema que su moralidad, e instinto de supervivencia le indicaban que NO debía abusar de sus habilidades en esa forma, al poder las chicas "leer" el registro que de seguro existe en algún lugar de su cuerpo con tal de evitar infidelidad alguna.) Las dejaría tan agotadas y satisfechas, que jamás desearían otro hombre.
Es completamente indignante, además de frustrante claro esta.
"Solo un poco mas, un par de años y la carta vendrá…"
De nuevo, un suspiro emergió de sus labios.
"¡DEMONIOS!"
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Ginny estaba tendida en el suelo, aterrada de la visión que estaba ante ella, su mejor amiga, o mejor dicho, su única amiga no solo le acababa de bofetear, sino que sonreía completamente satisfecha de haberlo hecho, eso no es lo que esperaba de Luna.
No la Luna pasiva que conocía y recordaba gracias a los datos que habían ingresado en su cuerpo joven.
Algunas cosas aun eran borrosas, pero el genio combinado de Luna y Hermione basto para crear un compendio casi perfecto de lo que fue la Ginny de su época, hasta el mas íngrimo detalle.
De hecho, tan bien, que a la primera oportunidad de intentar dominar y convencer a la rubia de abandonar la idea de un harem privado con Harry, SU Harry, la chica a la que juraba podía dominar cualquier día de su vida, procedió a golpearla. Algo que jamás espero. "¿Qué demonios Luna? ¿Por qué hiciste eso?" Intentó levantarse con tal de responder de igual forma, solo para encontrarse impedida de poder lograrlo.
Abrió los ojos aterrada, Luna ya podía emplear "La fuerza", o mejor dicho la magia sin varita a esta edad, y sin muestra alguna de fatiga.
La rubia simplemente miró a su amiga con curiosidad, girando el rostro hacia un lado, como pensando en algo antes de tan siquiera abrir la boca. "Déjame dejar algo en claro Ginevra, no soy, ni seré, tu sirvienta, no obedeceré tus comandos, ni ordenes… al menos que estas nos involucren en el ámbito sexual cariño, el cual; por ahora esta frustrantemente lejano gracias a nuestras edades. Prosiguiendo, Harry no es tuyo nada mas, es mío, y de Hermione, fui y seré feliz a su lado, y tu ni nadie me impedirá lo contrario." Una puerta se abrió intempestivamente, Selene había entrado en la habitación con su varita en mano, dispuesta a proteger a su pequeña de cualquiera sea el peligro que la amenazara.
Solo para perder la conciencia ante una embestida brutal por parte de la magia de su propia hija, quien finalmente había llegado al final de su paciencia. Ginny observó impactada, nunca hubiese creído que Luna atacaría a su propia madre, quien idolatraba en la época original.
"Lu…Luna que te ha sucedido, tu no eras así." Esto pareció enfurecer aun más a la rubia. "Y te atreves a preguntar, siempre creí que eras una mujer inteligente Ginny, pero veo que mis creencias estaban erradas, Dime, mientras tu llorabas a los cuatro vientos por Harry, hiciste algo además de sufrir por tu "miseria," luchaste por bloquear los insultos, los golpes, escupitajos y abusos que ocurrían en el mundo… NO, solo te quedaste como una niña buena bajo la protección de tus padres, rogando porque alguien mas solucionara tus problemas, solo querías que Harry regresara para desposarte y vivir cómodamente por el resto de tus días, justo como un cuento de hadas."
Sus manos temblaban, los recuerdos de la época en que fue prisionera en la mansión Malfoy aun marcaban su mente, y sin la presencia confortante de Hermione o Harry para apaciguar los recuerdos en los últimos meses…
"Sabes cuanto tiempo me costó contraer matrimonio, siquiera conoces cuanto sufrí por el hecho de que las secuelas de mi tortura dañaron mi útero, que jamás pude tener hijos propios, sabes lo que es dormir en un matrimonio sin amor, acostarte con un hombre que no amas en lo absoluto, pero que necesitas a tu lado con tal de no sentirte sola y miserable por el resto de tu vida. Has siquiera sufrido el embiste de las pesadillas ocasionadas por el abuso que sufriste en el pasado, lo que es ser violada hasta el cansancio, LO SABES. NO, tú estabas cómoda en tu casa, sufriendo por que Harry no regresaba para protegerte, para estar a tu lado."
Ginny recuperó un poco de su valor propio al escuchar esto. "¿QUE TIENE DE MALO DESEARLO HE, ACASO TENIA QUE SER UNA COPIA DE HERMIONE PARA GANAR UN LUGAR EN SU CORAZON, NO, HARRY ME AMÓ POR QUE FUI YO MISMA, CREES QUE NO QUIZE LUCHAR, QUE ME ESCONDI COMO UN PERRO ASUSTADO DE LA CORREA DE SU AMO?"
Luna se carcajeó, incrementando la presión de su magia sobre la insolente jovencita. "SI, Harry te amó por que eras un escape, una chica con la que podía por un tiempo sentirse normal, pero dime, que no recuerdas las noches en que sus caricias eran vacías, en que las palabras jamás rellenaron el agujero que se acrecentaba entre los dos. Te engañaste a ti misma, creyendo que serias su "escape" por siempre, hasta que la muerte los separara, y mira que ocurrió. Moriste y por el tiempo restante, YO fui parte de su vida, YO, lo hice feliz, YO era la fuente de sus deseos, los de el, y los de Hermione… A pesar de la miseria que nos rodeaba, los tres éramos felices, pero tu siempre te interponías en el medio, negándonos cualquier paz que pudiéramos tener, con tus celos inútiles, aun como espectro eras una egoísta que solo pensaba en si misma. No en Harry, no en mi, no en Hermione, aun muerta pensabas en TI, y eso mi querida, es algo que tengo que eliminar cuanto antes."
Todo el color se drenó del rostro de la pelirroja, "Vas a matarme, pero… no puedes, que pasará con mis hijos, ni siquiera han tenido una oportunidad de vivir en esta época."
Luna solo la observó, el bosquejo de una leve sonrisa enmarcó su rostro por un instante. "Aun hay esperanzas para ti Ginny, solo que no lo sabes, pero descuida, pienso abrir tu mente de formas que jamás esperaras, y prepárate, porque lo que haré es lo mas inmoral que jamás hallas pensado."
El color regresó a su rostro cuando vio que la rubia procedió a besarla, transmitiendo velozmente todas las sesiones amorosas que ella experimentó junto a Harry y en especial Hermione. Todo en el transcurso de apenas cinco segundos.
La magia que le impedía moverse se alzó, y ella solo pudo caer de espaldas en el suelo, agotada, sonrojada y completamente mojada tanto en sudor como en otras sustancias que se supone no debería estar generando a esta edad.
Luna solo sonrió, "Nunca dijimos que serias la dominante Ginny, yo en lo personal pienso disfrutar mucho tu inclusión, pero bajo mis términos, si, Harry estará en el menú, pero una vez lleguemos a la edad, por ahora tengo que enseñarte que ni ahora, ni nunca existirá un MÍO en nuestra sociedad. Y que tus prejuicios deben desaparecer, después de todo, siempre quise saber que tal serias en mi cama, pero por ahora, debo proceder a lidiar con el fastidio en el que se ha convertido mi madre."
Los ojos de la pelirroja se alzaron de inmediato ante estas palabras, Luna sin siquiera haber volteado respondió. "No hablo de muerte, es hora de introducir a mi madre a los… "Jedi," creo que tanto ella como mi padre serán una linda inclusión a nuestro circulo."
Esta vez aspiró profundamente en sorpresa la pelirroja. Luna se carcajeó, "Por Merlín Ginny, no en ESE circulo, me refiero al "Ejercito" que debemos crear para sobrevivir a lo que el futuro nos depara. Créeme cariño, TU, eres la única inclusión que permitiré en mi futura vida amorosa, nadie mas entrara. NADIE."
Dicho esto, la mano de la rubia se fue cubriendo de una espesa capa de metal, formando así una garra con la cual perforarla la piel de su madre con tal de "infectarla," los gritos de dolor ante la asimilación traería a su padre, quien preocupado por la salud de su madre no notara su presencia en lo absoluto, al menos no hasta que sea demasiado tarde para detenerla de infectarlo también.
Ginny, quien poseía un cuerpo aun frágil por la experiencia que acababa de vivir, solo pudo ver silente como la rubia que siempre creyó débil, procedió a infectar a sus padres sin el menor titubeo, dejándole en claro que sus palabras de "domarla" eran tan serias como su actitud.
Nunca supo si el sonrojo en su rostro era por la vergüenza de ser "domada por una mujer" o por la emoción con la cual latía su corazón ante la idea.
Luna solo sonrió al ver que finalmente el último eslabón en sus planes había caído en su lugar, al haber dominado el programa de Ginny, otorgándose a si misma el lugar de dominante en la relación con Harry, el problema seria por ahora, esperar a que la verdadera ALPHA llegase, mejor conocida como HERMIONE JANE GRANGER, con tal de cederle el poder.
"Solo un par de años mas…"
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Gracias a sus habilidades mágicas, y claro su inteligencia, dicha mujer o mejor dicho, niña, se encontraba ahora navegando por el mundo. Aprendiendo todo lo que podía de las distintas culturas mágicas, invirtiendo los "ahorros" de sus padres en negocios que sabría darían resultados a corto plazo, ubicándola en cuestión de meses como una de las niñas más ricas del mundo.
Su única preocupación, era la creciente presencia de un Ingles desconocido que poco a poco comenzaba a realizar los mismos procedimientos que ella, apoyando compañías que para esta época no tenían tanta cobertura o credibilidad.
No faltó que ambos cruzaran sus caminos para que ella supiese de inmediato que el hombre representaba una treta monumental a sus inversiones al haber comprando gran parte de las acciones que ELLA tenía pensado hacer.
Eso le llevo a conocerlo en persona, sufriendo la placentera sorpresa de encontrarse con la tecnología que ella misma había creado, en el cuerpo del sujeto.
Sin saberlo había encontrado a Harry, por lo que sus planes podían frenarse por un par de meses mientras recuperaba a su mejor amigo y futuro amante.
Volteó en dirección de sus padres, quienes ahora disfrutaban de la vida como jamás lo habían hecho gracias a sus "modificaciones," estaba cansada de su depresión constante, sus peleas diarias y por sobretodo el matrimonio en deplora gracias a, "su hija autista/suicida." Por lo que procedió a otorgarle todas sus memorias, aquellas que conservó ocultas en su base de datos una vez "las recolecto" de sus padres originales.
Una vez los Granger regresaron a la normalidad, los planes de expansión global de su poderío fueron aceptados casi de inmediato.
Ya no tenían que luchar por subsistir, Daniel su padre, era su rostro público, la cara que firmaba los cheques, compraba compañías e invertía con tal de mejorar el futuro.
Su madre aun conservaba muchos rasgos de la primera, deseaba mas compartir con su familia que cualquier otra cosa, más aun que tenía el tiempo para hacerlo, nadie le renegaba sus peticiones, no después de la forma en que fue excluida de la vida de su hija una vez contrajo matrimonio con Ronald, (no que ella tan siquiera recordase que tenia una hija, claro esta.)
Por supuesto que ninguno aceptaría el volver a ser excluidos de la vida de su pequeña, y gracias a las modificaciones en sus cuerpos, (que llevaron unos extenuantes dos meses el lograr.) Podían por breves periodos de tiempo, imitar a la "fuerza" como los soldados del futuro lo hicieron, logrando pasar como mágicos en cada País que acudían.
Si, Hermione estaba armando un imperio con tal de dominar todo conocimiento en el mundo, una meta casi imposible, mas eso no le evitaba el intentarlo.
Además de claro, que su madre era su "rostro público" para aquellas alianzas e intercambios que realizaba en otras culturas mágicas, consiguiendo cambios radicales, con tal de eliminar todo rastro de Voldemort del planeta.
Pero eso es alejarse de lo que mas le interesaba hoy en día, y eso es Harry James Potter, quien se encontraba corriendo hacia ella al haberla reconocido en la distancia.
Sus padres sonreían complacidos ante la aparente alegría de su hija, por supuesto que se alegraban de verla abrazar tan efusivamente a su amigo, claro que todo esto desapareció cuando ella con un hambre demasiado adulto para sus gustos, procedió a besar al impactado chico en medio de la vista de todos.
Ignorantes de que tal acto de amor, en realidad, era una forma rápida de transmitir información de uno al otro. Una muy divertida cabe decir.
"HERMIONE, SUELTA A ESE PEQUEÑO CUANTO ANTES JOVENCITA."
No que su padre entendiera claro esta.
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Albus Dumbledore sonreía satisfecho de los resultados que los innombrables habían conseguido.
La piel o armadura de esta criatura aparentemente poseía la capacidad de redirigir cualquier hechizo en existencia, incluso el temido AVADA KEDAVRA, fue por eso que les urgió el intentar reproducir tal efecto, o conseguir mas criaturas de ser posible.
No obstante, desconocían como buscar a sus iguales, o como demonios surgió de tal lugar. Lo cual le llevaba a este punto donde estaba ahora, sonriendo de satisfacción mientras observaba como derretían la armadura para descubrir sus características y replicar sus efectos, o en caso de fallar, reconstruir tal metal a su forma y talla, con tal de asegurarse una protección invencible en los últimos años.
Todo por el bien de sus causas, claro esta.
Continuara…
