El problema con intentar adaptarse a un nuevo estilo de vida, es que por lo general las antiguas costumbres suelen chocar con las nuevas, generando conflictos perennes, que terminan casi siempre cuando alguien decide adoptar alguno de los dos puntos con tal de terminar con el otro.
Arthur Weasley, quien renunció a su estilo de vida y trabajo soñado con tal de mantener a su familia, se encontraba ahora en un dilema, uno que jamás pensó o creyó encontrarse algún día. Sus propuestas, ampliamente irrespetadas e ignoradas, provocarían un cambio magistral en la estructura social del mundo mágico, proporcionando mejores oportunidades de progreso, educación, y más importante aun, entendimiento.
Cualquiera diría que una idea que trajera consigo una ganancia asegurada, sería aprobada de inmediato por sus congéneres políticos, pero la realidad por lo general muy distinta de la teoría, era otra cosa.
Dos años de investigación sobre la estructura económica muggle le llevó a descubrir algunas cosas que revolucionarían todo el mundo mágico, si eran debidamente adaptadas a su forma de vida.
Pero desgraciadamente, nadie observaba las cosas como él lo hacía, toda propuesta, sugerencia u opinión que contenga material, que muchos consideran inferior debido a sus orígenes muggle, era rechazado de inmediato y el procurador de tales noticias, repudiado por tan siquiera proponer semejante barbaridad.
Por lo que la corta carrera política de Arthur Weasley, llegó a un abrupto final, al no encontrar apoyo alguno en el Winzegamot y legislación mágica. Por lo cual, ahora se encontraba sentado en la mesa del comedor de su hogar, pensando con fiereza como sacará a su familia del estancamiento en el que se encontraban, su antiguo empleo no proporcionaba las ganancias necesarias para pagar las deudas que los aquejaban, y ahora que su reputación había sido tildada de hereje por los más puritanos, le hacían que dudaba mucho que pudiera regresar al ministerio de magia.
Molly Weasley su leal esposa, estaba a su lado, intentando enmascarar su mortificación, en un vano intento por no asustar a los niños, por supuesto que no engañaban a los mayores, pero era lo menos que podían hacer, al menos por ahora.
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Ginny, quien suponía que debía continuar con el papel de una ingenua mocosa, intentaba ignorar las señales de estrés que sus padres proporcionaban, de hecho en su base de datos, (aun cuando estaba incompleta,) a pesar de no poder asegurarlo del todo, jamás recordaba el haber escuchado una pelea tan grande entre su madre y su padre, como ocurrió la noche anterior.
Mucho menos ver un atisbo de rencor en los ojos de sus hermanos mayores, que sin duda alguna le culpaban por haber colocado a su familia en una situación tal, después de lo ocurrido con su "enfermedad."
No era odio, aun podía percibir esa férrea unión que caracterizaba a los Weasley, pero si avistaba que de seguir la situación como hasta los momentos ha progresado, tarde o temprano dicha unión podría caer por el peso de tanta hostilidad almacenándose en sus miembros. Y eso no podía permitirlo.
Es por ello que decidió el informarle a Luna sobre lo que acontecía en su familia, y el riesgo que corrían, por lo que la rubia decidió interceder a sus pedidos, después de todo, año y medio fue lo que tardó en finalmente admitir el dominio de la chica.
No que le gustara, tampoco que no planease tomar el lugar que le corresponde algún día, pero bien sabía que por ahora, lo mejor era ceder y dejar que otros manden.
Dos días después, Xenophilius Lovegood, tocó la puerta de la madriguera con una propuesta que Arthur no pudo rechazar, por más que sus costumbres e instintos le advirtieran lo contrario.
Necesitaba ayuda económica, y esta a pesar de ser en inicio o en teoría, algo que les causará mucho más trabajo, sonaba en extremo prometedor.
Fue así, como la carrera política de Arthur Weasley concluyó, para que el granjero Arthur emergiera con gran vigor. Después de todo, tenia las tierras para el trabajo. Y el trabajo duro de seguro les caería muy bien a los chicos.
En cuestión de meses, sus tomates, papas, frijoles y calabazas comenzaron a venderse lo suficiente como para pagarle a Xenophilius el préstamo inicial, los consiguientes sirvieron para pagar las demás deudas que los agobiaban y así, en cuestión de en tan solo un simple año, la situación económica de los Weasley había cambiado de íngrima, a estable, proporcionando por primera vez para algunos de sus miembros, ropas y objetos nuevos con los que entretenerse. (Aunque en su mayoría, todos, incluyendo a Ginny, debían participar en la granja, su labor, junto a los gemelos y a Ron, era clara: Mantener libre de pestes las plantas, si perdían la cosecha que les asignaron, no habrían ropas ni juguetes nuevos, por lo que no había que decir que faltaba motivación.)
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En el transcurso de dos años, Luna no solo estaba más cerca de entrar a Hogwarts y encontrarse con los chicos, si no, que en ese transcurso de tiempo, había logrado un considerable éxito en "domesticar" a Ginny, (aun sabiendo que esta conspiraba para tomar su posición.) Sino que sus inversiones con los Weasley otorgaban una ganancia segura a ambas familias, parte de su amado bosque, había sido derribado (no mucho, solo el necesario para otorgarle terreno a los manzanos, naranjos y perales.) para plantar nuevos árboles que generarían, gracias a una fórmula de hechizos que ambas familias crearon (cuando en realidad fue ella, quien los "motivó" por el camino correcto.) a que sus huertos y sembradío diesen las más: grandes, jugosas, deliciosas y nutritivas cosechas que jamás se hallan visto.
Gracias a sus conocimientos del futuro, podía utilizar técnicas que dentro de cien años asegurarían que las familias pudiesen tener sus propias cosechas, ante el temor de la guerra que se avecinaba con los Muggle. (Una independencia en alimentos, agua potable y dinero, eran las bases para que los civiles sobreviviesen una guerra.) Lo cual la hacía dueña de tales técnicas. (Cuando, el verdadero creador, fue el mismo Neville, quien ella compensó de inmediato reparando el daño que sus padres habían sufrido gracias a la sobre exposición al Cruciatus, después de todo, los nanobots estaban diseñados para corregir cualquier daño que causara el malfuncionamiento de su huésped, (mientras claro, estuviesen programados para ello.)
Las noticias fueron de primera página, tildadas de milagrosas, y todo el logro atribuido a un insignificante médico, al menos estas noticias alejaron por meses la atención de los hechizos que garantizaban un cien por ciento de efectividad en cualquier cosecha.
Muchos se dieron a la tarea de robar lo que es un negocio fructuoso. Después de todo el éxito, atrae a los parásitos.
Pero su madre, quien gracias al cielo se había calmado al ser infectada, se las ingenió para crear bastantes barreras protectoras que garantizaban la completa protección en contra de: Aparición, Portkey y fuego Flu, algunas runas fueron creadas para evitar maldiciones, encantos y otras contrariedades que la competencia pudiese intentar para eliminar sus plantas, además de garantizar dentro de las mismas, un perfecto clima, apropiado para que en distintas zonas, existieran las condiciones adecuadas que cada planta requería.
Una zona era lluviosa, debido a que los tomates necesitaban mucha agua, y así según las especificaciones de cada vegetal o fruto.
Nadie confiaba en los Goblins, el porqué de esto es sencillo, son criaturas bélicas, creadas hace mucho, en que los tiempos ameritaban criaturas de gran poderío que luchasen por los magos, y cumplieron su labor, el único inconveniente es que se revelaron luego en contra de quienes les crearon, entablando así las incontables guerras entre humanos y goblins.
Confiar todo tu dinero a una criatura que si lo deseaba, podía negar todo el acceso a las brujas y hechiceros en caso de sublevarse, no era en lo absoluto una buena idea.
Los goblins adoraban el oro, y una guerra, se ganaba o perdía dependiendo del acceso y límites monetarios que un frente puede costear. Por lo que poseer ganancias muy lejanas a dichas criaturas era lo más recomendable, no obstante, su codicia podía ser fructuosa si se manejaba con cuidado,
Una "sociedad" era la forma más segura de que se encariñasen de tu negocio, e intentaran por todos los medios, apoderarse de la ganancia total a la menor oportunidad. Pero si procedías con cuidado, podías por lo general, crear algunos acuerdos en los que salgas ganando, uno de ellos, era el procurarles alimento por precios más bajos que los que conseguían en el mundo mágico.
Las frutas eran un tesoro para ellos, al ser estas dependientes de la luz solar, no podían ser cultivadas bajo tierra, y no muchos brujos venderían sus limitadas cosechas a las criaturas. Por lo que eso dejaba una brecha donde los Goblins considerarían tener una ganancia, al adquirir la mercancía por precios más bajos que los humanos, y su codicia no permitiría que tal flujo cesare, haciéndoles dependientes en cierta forma de sus servicios. (Al no poder, comprar o robar el método por el cual ella y su familia los cultivaba.)
Pero ella no se detuvo allí, creo bardas y barreras mágicas diseñadas para repeler goblins con cualquier tipo de mala intención, otra que impedía el acceso a las plantaciones a aquellos que no reconozca como Weasley o Lovegood, (Por supuesto, Harry y Hermione incluidos en secreto,) y un sin numero de protecciones que hasta el mismo Voldemort envidiaría, después de todo, no tenia dos centenas en conocimientos en vano.
Hablando de Voldemort, sus Horcrux, o al menos los que Harry les confió al compartir la información, habían sido adquiridos en su mayoría.
El anillo de Salazar Slytherin, que portaba uno de los regalos de la muerte, había sido adquirido por ella con sencillez, el brazalete que el hermano de Sirius robó en sus últimos momentos de cordura, fue conseguido con más facilidad aun, eliminando al elfo en el proceso, Hermione no estará contenta con esto, pero Luna consideraba que era una necesidad. La copa de Hufflepuff fue "comprada" a cambio de precios aun más ridículamente bajos en aquellos productos que los Goblins ya compraban.
Después de todo, ellos siempre apoyarían a quien representare más ganancias. Y en ese momento, saquear y vender un artefacto resguardado en la caja fuerte de una convicta, no representaba pérdida alguna para ellos, solo ganancias.
La Tiara de Rowena se encontraba en Hogwarts, segura por los momentos, Nagini, estaba segura en un zoológico muggle, tan segura como lo estaba Peter, quien gracias a Ginevra, estaba preso en lo más profundo del sótano de los Lovegood, pasando hambre, y sufriendo cualquier horror que se le ocurriese de vez en cuando.
Su madre en momentos de preocupación, solía inquirirle el ¿cuando se volvió un ser tan frío? Ella solo admitió que el abuso a manos de los devoradores de la muerte ocasionó más que una perdida del útero en ella. Seguido de años de estar atrapada en un matrimonio sin amor, y para colmo, una guerra que estaba garantizada a perderse, podían cambiar incluso al de más fuerte voluntad.
Selene no volvió a preguntar, pero Luna pudo percibir, ahora insistía no solo en acompañarle más seguido, sino ser la madre que no pudo ser en el período original.
Lo que le lleva a recordar, que aun no han liberado al pobre Sirius, lo cual es imperdonable según su opinión. Tomando la varita de su madre, (y su sostenedor de runas, para hacer "el sable de luz" cuando en realidad, era de magia incandescente.) procedió a deslizarse hasta Azkaban, se infiltró con relativa facilidad (Debido a la presencia de los dementores, el ministerio creía que eso era suficiente para detener a un motivado escapista. Por lo que seguridad extra no era necesaria, exceptuando aquellos que alimentaban a los reclusos.) En el pasillo donde habitaba la celda de un hombre que marcaría para bien o para mal, a Harry Potter.
Pero primero debía librarse de un molesto inconveniente, por lo que de nuevo, empleando su habilidad, (que solo Harry pudo reproducir a la perfección, Hermione aun seguía mareándose con cada experiencia.) ingresó a la celda de la demente Bellatrix, (enojándola por la intrusión)
La mujer se arrojó sobre ella, presintiendo una oportunidad de escapar al ver a la varita en su mano, ignorando el cinto que la rodeaba. Eso fue un grave error, al Luna simplemente canalizar un poco de magia en el sostenedor y lograr que la punta de la varita irradiase un delgado (en comparación con el de la película) pero mortal haz de magia, que perforó de inmediato el pecho de la mujer, hiriéndola de muerte.
Supo que el grito fue lo suficientemente fuerte como para que alguien viniese a investigar, ignorando que era rutina para los pocos magos que habitaban la isla, el escuchar gritos provenientes de este pasillo en particular.
Se deslizó en dirección de Sirius, portando el cuerpo de su prima a sus pies, el hombre retrocedió aterrado por algunos segundos, antes de portar una posición digna de un gran señor, y esperó su destino con todo el orgullo que pudiese tener en esos instantes.
Luna sonrió, alzando su mano y "delicadamente," arrancando un poco de su cabello, logrando un grito de sorpresa en el desgarbado hombre, quien le miraba confuso hasta que vio que la niña sacase una botella con brebaje dentro.
"Poción Polymórfica," dijo con una voz débil y quebradiza, un breve destello de entendimiento cruzó por sus ojos al ver el cuerpo en convulsión de su prima. Luna pudo ver por un breve momento, un sentimiento de dolor y angustia por su familiar, pero rápidamente fue enmascarado por un rostro serio. Quizás recordando las acciones de su conocido.
"Veo que hago la decisión correcta después de todo, si sientes lástima y dolor por ella, aun sabiendo que es el monstruo que es, entonces mereces toda la ayuda que creía, ella por otra parte, no puede salir de aquí, sus habilidades son demasiado grandes y muy necesarias para Voldemort, ¡Oh, descuida, con el tiempo aprenderás a no temerle al nombre! Como decía, Voldemort, será regresado a la vida nos guste o no, y solo Harry puede librarnos del mal que representa."
"¿Harry?" Sus ojos se iluminaron, y su rostro pareció perder algunos años ante la mención de ese nombre, allí, en ese instante, cualquier duda en Luna se evaporó de inmediato.
Suministrándole la poción por la fuerza a la mujer, y observándole lentamente convertirse en una copia perfecta de Sirius, ella procedió a explicar. "Veras, el ministerio se sentirá mucho menos amenazado por la desaparición de tu prima, que de tu persona, al ellos considerarte, la mano derecha de Voldemort."
Alzó su mano casi de inmediato, deteniéndole en el acto, antes de que protestara su inocencia. "Lo sé, créeme, pero es así como te ve el mundo, por lo que, porque no librarnos de esa molestia, "asesinado a Sirius Black," Veras, en un acto de celos, tu prima decidió no solo escapar de donde se supone, nadie puede hacerlo, sino que se libró de toda posible competencia, en este caso, su primo."
Sirius dejó escapar libremente su exhalación, no sabiendo que la había contenido por algunos segundos. "¡Pero en todo caso, el gobierno se quedará con el oro y las propiedades de mi familia! O Peor aun, los Malfoy."
Ella asintió, "Si, es cierto, pero en tu voluntad, la última que dejaste antes de traicionar a los Potter, y no digo que lo hayas hecho, es lo que el mundo tristemente cree, dejaste todas tus posesiones a tu ahijado Harry James Potter."
El frunció ligeramente el ceño, "No creo que funcione, muchos alegarán que mi familia esta ligada a las artes oscuras, lo cual es cierto, por lo que considerarían un riesgo el permitir que el salvador del mundo mágico, se ensuciara con tal viles creaciones."
Ella de nuevo asintió, "Tienes razón, por lo cual he decidido el tomar por la fuerza todo aquello que le pertenece a la familia Black, con tu permiso, claro está."
El negó con tristeza, "Las propiedades, el dinero, y la biblioteca están bajo poderosas protecciones, en especial el Grimoire de la familia." El se detuvo de inmediato al verla sonreír. "Espera un minuto, si pudiste entrar en este lugar, rompiendo todas las reglas posibles, lo más probable es que puedas hacerlo con las propiedades Black."
Ninguno de los dos le tomó importancia al último respiro de Bella, quien tenía un rostro de desesperación que Sirius luchaba férreamente por ignorar.
Luna decidió, otorgarle más paz al hombre y adelantándose en su dirección, tomándole por el hombro, procedió a deslizarse rumbo a su casa, cayendo en el suelo con violencia, al ella estar peligrosamente cerca de sus límites mágicos.
Sirius de inmediato acudió a socorrer a su salvadora, "¿Qué sucede, ocurre algo malo?"
Luna por su parte, intentó no reírse ante la estupidez de tal pregunta al ser tan obvia, no obstante, le perdonaba por estar minada de verdadera preocupación. "Descuida, solo me excedí un poco, con descanso recuperaré mis fuerzas."
El retrocedió, sintiéndose algo incomodo al estar ayudando a una pequeña que bien podría ser su hija, gracias a la diferencia de edades.
"¿Y bien, que hacemos ahora?" Preguntó casualmente, intentando poner en orden su mente ante esta situación.
Ella tomó un par de bocanadas de aire, y procedió a sentarse en la silla más cercana, imaginando que sus padres estaban reuniendo información para publicar en el diario. (Que de vez en cuando podía darle uno que otro susto al Profeta, gracias a las ventas que generan algunas de sus ediciones,) por lo que tenía tiempo para explicarle al hombre como actuar con tal de no generar ni llamar más atención que lo delatase hacia otros.
"Escuche bien, señor Black…"
"Sirius, cualquiera que arriesgase tanto para salvarme, se ha ganado el derecho de llamarme Sirius." Comentó el hombre, con una gran sonrisa adornando sus labios. Ella no tardó en reciprocar el gesto. "¡Bien, Sirius, en primer lugar, debo alimentarlo y sanarlo lo suficiente como para que sea lo bastante fuerte para resistir la infección, Oh, no se asuste, es solo una palabra técnica, créame, es un procedimiento sumamente incomodo, pero que garantizará un cambio radical en su persona, no obstante, el hecho de que los primeros síntomas del cuerpo al intentar defenderse, son símiles a los del resfriado común, solemos referirnos al procedimiento como "infección." Lo cual, ahora que lo veo desde su punto, suena horriblemente perturbador."
"Si, debo admitir que si, me incomoda la idea con tan solo escuchar el nombre." Dijo Sirius, intentando ocultar su nerviosismo con otra sonrisa.
Luna prosiguió, "Verá, necesito que este al máximo de su poder, y luego, aumentar sus habilidades naturales con nuestro procedimiento, créame que las necesitará en las guerras venideras." Sus palabras generaron el impacto que esperaba en él.
"¿GUERRAS, DE QUE GUERRAS HABLAS?" Ella alzó su mano intentando tranquilizarlo con un poco de su poder, solo para detenerse al ver que aun no recobraba fuerza suficiente como para realizar tal acto sin ponerse en riesgo, frustrada, suspiró intentando controlarse y meditó el asunto. "Verá, Voldemort regresará, de eso no hay duda, y el único que es capaz de derrotarlo es un pequeño niño que ambos conocemos, AH ha, se que esta impaciente por conocerlo, y que esta en todo su derecho, pero debe comprender, que hasta asegurarme de que usted es seguro, no le permitiré ver a mi Harry."
Esto provocó una reacción en el desnutrido hombre. "¡Wow, tú Harry!" Luna asintió como si esto no fuera extraño en una niña de su edad. "No soy la única, pero eso es una conversación para otra oportunidad, por ahora tenemos asuntos más importantes que discutir."
"¿Qué es más importante que la vida amorosa de mi ahijado?" Dijo con genuina preocupación, provocando una ligera sonrisa en Luna, era refrescante discutir con el hombre, eso no podía negarlo.
"OK, concedo su punto, pero por ahora, es necesario discutir otros temas de menos importancia, como por ejemplo, el recuperar todas las viviendas y recursos que los Black, tan generosamente nos pueden proporcionar, de lo contrario, me temo que por ser esposo de Narcissa, su marido puede reclamar derechos de propiedad sobre la herencia de su familia."
Sirius frunció el ceño, "Imposible, Narcissa perdió el titulo Black al contraer matrimonio, el inútil de su marido no podrá reclamar tales derechos." La rubia interrumpió toda su diatriba, negando insistentemente. "Creo que sabes muy bien que esta sociedad en la que vivimos, es dependiente de la codicia y la corrupción de sus dirigentes, un buen soborno proporcionará todos los derechos que de otra forma, no les serían garantizados, Draco Malfoy por ejemplo, es el heredero mas directo en la línea, por lo que Lucius hará todo lo posible por ganarle a todo aquel que se interponga en su meta por controlar el poder que la familia Black posee. Tu prima Andrómeda fue desterrada y por ende, incapaz de reclamar derecho alguno, mucho más al abandonar toda tradición al casarse con un Muggle. Sus pedidos caerán en oídos sordos."
Sirius perdió toda juventud que pudo haber recuperado hace poco, nadie mejor que él para conocer que tan corrupto era el ministerio de magia. Asintió con lentitud, resignándose a admitir que las soluciones convencionales no funcionarían por completo.
"Excelente, si mi inteligencia esta en lo correcto, debes haberte aprendido la rutina de los pocos custodios que viven en el lugar, ¿por lo que contraíamos con un tiempo de?"
El moreno de largo y descuidado cabello negó rotundamente, "Solo tenemos dos días antes de que el custodio acuda al corredor que contiene tanto la celda de Bella, como la mía, no demasiado para hacer algo de relevancia."
Luna solo sonrió, "Oh, créeme cuando te digo, que dos días es tiempo suficiente."
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Los años transcurrieron sin ningún contratiempo salvo el "escape de Bellatrix", Dumbledore había descubierto para su horror que la armadura había dejado de poseer tan útil habilidad, y emprendió una búsqueda de cualquier otro espécimen, conservando los restos en su oficina privada, esperando que quizás si los envolvía en un ambiente cargado con magia, recuperaría su pericia.
La familia Weasley era la poseedora de un consorcio de gran renombre en la distribución de alimentos que lentamente se hacía con el honorable pero lucrativo puesto de surtir los alimentos en Hogwarts, solo detenidos por el consejo de Dumbledore, quien necesitaba mantener su crecimiento a raya, temiendo que el dinero y el poder los haya sacado del buen camino.
Harry quien estaba abordando el tren escolar, intentando pasar desapercibido gracias a que su cabello cubría metódicamente su cicatriz, estaba planeando el que hacer en su primer año escolar, la primera noche sería la más favorable para realizar varias de sus metas, dicho sea, eliminar al Basilisco con la ayuda de un muy útil Gallo, que con solo su canto podía haberle librado de todo el asunto de matarlo a mano.
Eliminar a Voldemort, con el simple acto de tocar la piel del profesor Quirrel, destruir los Horcrux, los cuales no pudo salir a buscar debido a que después de su escapada para contagiar a las chicas, Dumbledore había descubierto el asunto e intentado borrar su memoria, esperando eliminar tal habilidad, lo que significaba que existían bardas y barreras mágicas que revelaban si salía o no del lugar.
Luna y Hermione eran las expertas en el área, y a él nunca le interesó destacar en el asunto al tenerlas a las dos, y no pensaba cambiar eso, ya tenía suficientes responsabilidades siendo Grievous, quien lamentablemente aun no podía aparecer, al no tener la capacidad para generar la armadura, lo cual podría durar unos cuantos años.
Sonrió al sentir la presencia de Hermione, eso, y que sus máquinas estaban enloqueciéndolo con su constante avisar. "Bienvenida, espero que el viaje haya sido, enriquecedor."
Ella solo sonrió, aparentemente sus planes estaban saliendo de maravilla. "Mi empresa acaba de "comprar" a las tuyas, fusionando nuestras ganancias y productos con tal de generar un mayor desenvolvimiento; como deseabas, el director ha sido liberado del control mental que los nanobots ofrecían y no te sorprendas, actualmente duró unas dos horas antes de renunciar ante la generosa cantidad de dinero que le aportamos por sus servicios."
Harry asintió, "No me sorprende, descubrir que tienes veinte millones de libras esterlinas en tu cuenta, harían que cualquiera abandonase la mera idea de trabajar." Ella solo bufó, "Si lo despilfarra no ganará nada, por mas redundante que eso haya sonado, tiene que invertir, generar más ganancias y asegurarse de mantener un flujo constante de ingresos para nivelar las pérdidas… De nuevo estoy haciéndolo, no es así."
"Pero sigues viéndote linda," Arrojó el chico con lo que esperaba, era una sonrisa encantadora.
Consiguió el resultado ansiado, "¡Oh Harry, eres tan lindo! Pero eso no logrará que avancemos de simples caricias y besos."
El hombre atrapado en el cuerpo del niño gruñó con fuerza, "¡Demonios, no sabes que desesperante es estar atrapado en el cuerpo de un niño!"
"EJEM,"
"¡No lo dije generalmente! me refiero LITERALMENTE, ¿sabes cuantas veces Júnior, decide incomodarme ahora que mis hormonas están por develarse?"
Hermione simplemente suspiró, "Lo se Harry, yo también extraño algunas cosas, pero no podemos abusar de nuestros cuerpos de esa forma, aun no están listos. Sin decir lo reprobable que es moralmente."
"Demonios Hermione, venimos a dominar el mundo mágico, como puedes hablar de moralidad." Cuando ella vio que la puerta estaba cerrada y su varita aun apuntando hacia ella, supo que no tenía que temer que alguien los escuchara hablar.
"Dominar al mundo mágico si, no tenemos moralidad, PERO no TENDRE sexo teniendo ONCE años, espera un poco más, los quince son una edad ideal, quizás los dieciséis."
"¿Que hay de los catorce?" Arrojó Harry sinceramente curioso del porque. Hermione simplemente negó con el rostro, reconociendo que el chico es incorregible. "Harry, si bien es posible, no me siento cómoda con ello, es, solo un año después de haber perdido la pubertad. Me hace sentir… desesperada."
Harry suspiró resignado, "Rayos Hermione, tenemos más de doscientos años."
"PERO NO EN ESTOS CUERPOS HARRY, YO TAMBIEN QUIERO TENER SEXO DE ACUERDO, PERO. NO. ME. TOCARÁS. CUANDO SOLO TENGA ONCE AÑOS. Y MAS TE VALE QUE DEJES A LUNA EN PAZ, Y ME ASEGURARÉ DE MANTENER VIGILADA A GINEVRA."
El rostro de Harry cambió de inmediato, ella abandonó todo enojo y se preparó para lo peor. "Él esta cerca, es ahora o nunca Hermione, Ron esta a tan solo dos vagones de llegar, es tu decisión si lo traes al grupo o no, No me enojaré contigo si decides recuperar tu relación, esta vez puedes mejorar todo…"
"Harry, te amo, en serio lo hago, pero se te olvida que no tienes elección, recuerda que después de perder a Ron, me reencontré con Luna, y fue ella la que se convirtió en mi amante. Si, fue difícil, y bastante incomodo al principio, pero llegue a amarla, y nunca habría mirado a otro hombre, de no ser por su insistencia en que también merecías amor. Como dije antes de que todo esto iniciara, Amé a Ron, eso no puedo negarlo, pero sinceramente, no quiero volver a renunciar a ser yo misma, solo para complacerlo y conservar la relación. NO, ESTA VEZ."
"¡Es injusto! nunca me preguntaron si yo quería estar en un Harem, solo lo asumieron y…"
"Jamás te Quejaste cuando éramos un trío."
"¡Pero, eso era en aquel entonces! ahora tenemos otras oportunidades, empezar de nuevo."
"¿Harry, si considero la posibilidad, y no digo que lo haga, de que tengamos algo muy cercano al sexo a los catorce años, te callarás?"
"¿Con derecho a toquetear?"
"Solo por encima de la cintura,"
"Aww, Hermione."
"Tómalo o déjalo, o le daré todos los derechos a Luna."
"Bueno, aun me queda Ginny."
"Si te atreves a tener relaciones sexuales con ella, te juro que le arrojaré a Júnior algunas babosas come carne."
"¡Pero es mi esposa!"
"Y una treta para mi posición. Siempre fuiste un idiota cuando de Ginny se trata, haces todo lo que ella ordena, y no permitiré que su egoísmo al igual que el tuyo, evite que logremos nuestros objetivos… ¡y por el amor a Merlín, deja de mirarme el pecho, ni siquiera han crecido!"
"Oye, aun puedo soñar, no es así."
"Realmente Harry, te comportas como un chico de… de, trece."
"¿Oh, ahora negarás que no te agrada que admire tu belleza?"
"Cuando es admirar únicamente, no cuando tienes tanta lascivia en tus ojos, no es moral mirar a una niña de esa forma."
"¡Pero, no somos niños!"
"¡MALDICION HARRY! deja de hacerte el estúpido, no va contigo, y la insistencia no quebrará mi voluntad."
"Aww… ¿ni un poquito?"
"No. De hecho, me provoca arrojarte del tren."
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Ambos continuaron discutiendo, ignorando que ya existía un público que admiraba la forma en que los dos se desempeñaban, Ron movía su cabeza de un lado a otro como si estuviera en un partido de tenis, los gemelos intentaban eliminar el encanto que evitaba que escuchasen que decían.
Draco simplemente miraba con disgusto la escena, al menos hasta que una palabra que todo chico en crecimiento conocía de memoria, apareció en los labios de la chica. Disparando alarmas en él de que DEBÍA, escuchar lo que decían.
George le confirmó por completo que no fue su imaginación, "¿Acaba de decir, lo que creo que dijo? ¿O leí mal sus labios?"
Ron afirmó, intentando al igual que sus hermanos en abrir la puerta o eliminar el encanto. "Si, dijo la palabra con S, tengo que saber que discuten…"
Draco aseveró, olvidando lo que su padre le dijo en el momento en que sus hormonas en desarrollo controlaron su cabeza, Fred luchaba incluso más, ahora que la chica señalaba su pecho sin desarrollar, disparando otra tanda de discusión en la joven pareja. "Vaya, Potter no pierde el tiempo."
De nuevo, todos afirmaron, atrayendo incluso más atención al ver a los Weasley, Malfoy y unos temiblemente callados Crabble y Goyle. Conviviendo pacíficamente.
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"¿Te das cuenta de que tenemos público?" Preguntó Harry, mientras seguía actuando el estar gritando lo que realmente dijo en voz baja.
Hermione se levantó, agitó los brazos hacia él de forma amenazante, y prosiguió el acto. "Si, mis censores los han tenido vigilados desde que ingresaron al vagón, lo que me sorprende es la calidad de la ropa con la que están vestidos Ron y los gemelos, y que Draco y su pandilla formen parte del público."
Harry retrocedió un poco, admitiendo una supuesta derrota, aunque cruzando sus brazos en su pecho, a manera de protesta infantil. Hermione se acercó, le apuntó con el dedo y fingió de nuevo decirle un par de cosas, moviendo los labios como es debido, antes de retroceder rumbo a su asiento. Tomando la misma posición que Harry, quien removía rápidamente todo aquello que impedía que entraran o les escucharan, justo en el momento en que sintió que Fred lo había intentado nuevamente.
Ron fue el primero en entrar, esperando escuchar algo, del "asunto prohibido" que sus padres como su nombre lo ha dicho, le han prohibido saber hasta que tenga la edad apropiada.
Al verlos allí sentados, sin hacer nada, frunció el ceño, gruñó y preguntó de mala gana. "Fred, George, ¿pueden hacerme espacio en su compartimiento? no me importa si me hacen una broma, esto será un infierno si me quedo aquí con estos dos como están, después de lo que sea hallan discutido."
Hermione vio con rapidez que los chicos pudieron leer algunas de sus palabras, por lo que decidió agregar. "Por su bien, y si saben lo que les conviene, guardarán silencio de lo que han visto. De lo contrario, a la primera oportunidad que tenga, les arrojaré en sus zonas más tiernas una maldición de babosas come carne. ¿Me hago entender?"
Viendo que todos, incluyendo Harry asintieron de inmediato, mientras instintivamente cubrían sus zonas privadas, la chica procedió a "ignorar" a los presentes, susurrando "hombres," de forma despectiva.
Solo Harry pudo ver por una centésima de segundo, un atisbo de arrepentimiento ante la idea de no tener una relación con Ron. Decidió no presionar nuevamente, al ser decisión de la chica.
Los gemelos se llevaron con gusto a su hermano menor, temerosos de la pequeña, Draco tan confundido por sus hormonas en alza y sus miedos por que tal amenaza sea fidedigna, decidió partir sin proponerle a Harry su amistad.
El moreno, una vez partieron todos, volvió a cerrar y silenciar el vagón, esta vez, añadiendo el detalle de oscurecer las ventanas, con tal de que no lean sus labios.
Hermione de inmediato agregó, "Sabes que el nublar las ventanas, incrementará los rumores de que algo "adulto" sucedió entre nosotros, ¿no es así?"
Harry asintió, "Lo negaremos como un desperfecto del vagón, mis maquinas inclusive están preparando que dichos fallos sean reales si alguien se digna a revisarlo."
"¿Y si no lo hacen?"
"Entonces este vagón se convertirá en el más popular entre las parejas que deseen algo de privacidad, antes de despedirse."
"Honestamente Harry, ¿es que solo piensas en sexo?"
"Sorprendentemente, después de que nuestra "querella" demostrara una afirmación a tal estatuto, debo negar con rotundo pesar, que no es lo que más ronda por mi cabeza."
"Lo se, recuerda que con un beso podemos transmitir información de uno al otro, es mi ineptitud en al deslizarme la que me ha evitado atreverme a acudir a la casa de Luna, eso y las posibilidades de ser atrapada. No se como ha lidiado con la situación, y no quiero ser la culpable en arruinarlo."
El asintió, "Te comprendo, yo por mi parte, estaba atrapado gracias a la obra de nuestro magnánimo incompetente, Dumbledore. Toda magia que intentara usar, que no fuese catalogada como "accidental", ameritaba una visita en persona, y no podía permitir que los Aurores supiesen y luego le comentaran al mundo entero la situación en la que vive el niño que vivió. Pero dejando su incompetencia en liderato a un lado, necesito tu ayuda para liberarme del Basilisco, por lo que o transfiguramos un gallo para que cante hasta matarlo, o acudimos nosotros mismos bajo el riesgo de morir con solo una mirada, o devorados, o aplastados."
"El gallo esta bien, tu victoria sobre una criatura de su tamaño se debió a simple y pura suerte, nada más y nada menos. Eso es sencillo, tú puedes encargarte del Basilisco mientras yo, adquiero la tiara de Rowena, asegúrate de dejar intacta a la criatura, podemos tener una dotación permanente de veneno si utilizamos los hechizos apropiados."
El asintió, prosiguiendo con sus planes. "Necesitamos robar el mapa de los merodeadores, no sirve de nada que nos desplacemos por Hogwarts sin que nadie nos pueda ver, si los gemelos pueden localizarnos cuando se les antoje."
Ella afirmó, realmente no le agradaba la idea de ser localizada tan fácilmente, no después de vivir tantos años en la clandestinidad con tal de sobrevivir.
"Tengo que confesar que poseo una gran tentación de quedar en una casa totalmente distinta en esta oportunidad, Ravenclaw me puede ofrecer oportunidades únicas, además de el poder defender a Luna de cualquier abuso."
El sonrió, no podía hacer nada al respecto, "Entiendo, yo estoy pensando seriamente el ser parte de Slytherin, ya sabes, ¡mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aun más cerca!"
Ella negó rotundamente, "No creo que sea prudente, el estar en Slytherin significa que estarás sobre una supervisión más constante, tus compañeros, tus superiores, los retratos, todo obedece a Severus Snape en los calabozos, no podrás entrar y salir como gustas, sin decir el hecho de que en su momento eso podría eliminar a tus posibles aliados en otras casas, si un chico llega promoviendo: igualdad, unidad, y progreso, al costo de derribar el gobierno para instaurar uno nuevo, lo primero que pensarán es que eres otro Voldemort, si no es que por simplemente entrar en Slytherin los haga sospechar de inmediato."
La palma de Harry impactó de lleno en su frente, "Cielos, olvide los estereotipos que predominan en la sociedad mágica."
Ella suspiró, también enojada al estar de regreso entre tanta ignorancia y prejuicio. "Si entras en Ravenclaw, serás tildado de hambriento por conocimientos, lo cual pondría en lo absoluto nervioso a Dumbledore, y a algunos de los seguidores de Voldemort. Además de que estarías más cerca de CHO, y créeme que no permitiré que algo ocurra entre ustedes dos."
"¡Por favor Hermione, creí que me conocías mejor que esto! Lo de Cho Chang fue un fracaso, tu misma lo sabes, hasta te escogí a ti por sobre ella, y en aquel entonces estabas obsesionada con Ron, así que no tienes derecho a juzgarme."
Ella guardó silencio, realmente no tenía el derecho. "De acuerdo, si eres ubicado en Hufflepuff, serás tildado de un fiel pero incompetente héroe. Lo más probable es que la "leyenda" del niño que vivió muera solo por ingresar en la casa, o incremente, solo el tiempo nos lo dirá. Pero si seguimos el cuadro de estereotipos, lo más probable es que sea el primero, posiblemente promovido por los que no agradan de ti."
"Y necesito de esta maldita fama para generar seguidores, los cuales me serán de utilidad para conquistar el mundo, búa jajá y toda la parafernalia del asunto." El chico fingió una pose maligna.
Ella solo le observó, "En serio necesitas dejar de ver televisión Harry, eso estuvo terrible."
"OK, nada de interpretaciones con respecto a dominar el mundo, ¿satisfecha?"
Ella negó, "Solo cuando todo esto termine y me tengas a mi, Luna y a Ginny en una inmensa mansión, rodeada de lujos, nuestros niños y más importante aun. Toneladas de chocolate."
El solo alzó una ceja, esta ha sido la primera vez que ella ha comentado la posibilidad de tener niños entre los dos. De hecho, ahora que lo menciona, por fin entiende la incomodidad que ella siente con sus pedidos por más que besos y caricias.
La responsabilidad que el acto conlleva, es demasiado abrumadora con un cuerpo tan pequeño, eso y que por fin su moral emergió de entre los muertos, al menos en el área. "OK, nada de sexo hasta los quince, probablemente los dieciséis, creo que tendré que conformarme con unos muy detallados sueños húmedos."
Ella sonrió en victoria, habiendo logrado por fin convencerlo de cesar en el área… por ahora.
Hombres… les mencionas niños, y de inmediato sus miedos más primarios se revelan.
"Prosiguiendo, El ubicarte en Slytherin es un no - no inmediato, el estigma que sufren los miembros de esta casa en conjunción con tu participación en la caída de Voldemort, es igual a caos, sobretodo cuando los rumores de que eres su reencarnación comiencen a ser dispersados. Después de todo, los brujos y brujas más malignos han sido Slytherin. Lo cual nos deja con la vieja y predecible Griffindor, admito que al igual que tu, es la monotonía de repetir todo lo que conocemos, lo que me esta alejando de entrar en la casa, Ravenclaw podría ser una nueva experiencia, al no estar atada como tu por tu fama, no obstante, significaría que tendría que dejarte a solas con Ginny, y no confió en ella, con recuerdos o sin ellos, no dudará en abrirte las piernas si cree que eso aseguraría que ambos estuviesen juntos para siempre. Y NO, no tienes otra elección, no puedo creer que llores como niño malcriado porque Luna y yo, no queramos una relación normal contigo."
"Pero solo quiero ser normal…"
"Harry, esa es la mentira más grande que puedas haber dicho hasta ahora."
"Lo se, es imposible ser normal con mi fama, además de mis objetivos, pero, ¿es difícil sabes? no sabes cuan tentado estuve de huir de aquel lugar y jamás regresar al mundo mágico, fueron ustedes chicas, las que no me dejaron huir, no cuando las dejaría hasta el cuello en MIS problemas."
Ella suspiró, realmente estaban destinados a abandonar la normalidad en el momento en que se encontraron con la carta de Hogwarts.
"Griffindor entonces, quien sabe, tal vez si invertimos bien nuestro tiempo, podremos disfrutar estos siete años."
"¿Realmente crees que debemos estudiar los siete años completos?"
"Sí, si queremos crear una buena imagen, si abandonamos la escuela, solo para promover un golpe de estado, la verdad no conseguiremos demasiados seguidores, debemos invertir todos estos años en crear y mantener fuertes relaciones amistosas."
Esta vez fue él quien suspiró, "Sabes que el resaltar hará que todas las niñas se fijen mas en mi, no es así, un Harry mas "desarrollado" que el original, más confiado, y por sobretodo más dispuesto a crear lazos, será motivo para incrementar las pretendientes."
"Mientras no abuses de ellas, no tendré problema alguno, pero pensándolo bien, el ser conocida como la novia de Harry Potter, lo cual sospecho es lo que están esparciendo los gemelos, puede tener sus ventajas y sus desventajas."
"¿Qué hay de malo en ser mi novia?"
Ella soltó una ligera carcajada, "El hecho de que todas me odiarán por haberte conseguido primero, el tener que cuidarme la espalda con tal de no sufrir "un accidente" que me imposibilite en el área, o me desfigure permanentemente. Y puedo seguir todo el trayecto si lo deseas."
"Wow, no pensé que ser mi pareja sería tan peligroso… bueno si, pero no por esos motivos."
"Ja, Harry, las mujeres vivimos en constante guerra, aunque nosotros le ponemos un nombre más civilizado."
"Ha si… ¿cual?"
"Competencias de belleza."
"Oh".
"Ahora dime, Querido, que piensas hacer con Quirrel, el dejarlo enseñar si es que se puede llamar enseñar a eso, sería un inmenso desperdicio para los niños, además de un daño grave para su educación, necesitamos que nuestros aliados sean menos incompetentes y más útiles para lograr nuestras metas."
Harry solo alzó los hombros, "Puedo eliminarlo fácilmente esta noche, tan solo deslizarme a sus aposentos y con un simple toque sobre su piel mientras duerme bastará. Sus gritos alertarán a los demás profesores, que acudirán en su ayuda, verán el proceso, el emerger del alma de Voldemort, y asumirán que el pobre Quirrel no pudo soportar más a su amo."
Hermione solo parpadeó, "¿Lo tienes muy planeado no es así? pero dime, como harás para que entren, si de seguro el hombre tiene las puertas aseguradas, aferrándose a su mascarada de protección en contra de los vampiros. Y mejor aun, sin utilizar magia que pueda ser detectada e identificada luego por Dumbledore."
Harry sonrió, "Es allí cuando los nanobots caen de maravilla." Hermione entendió de inmediato, golpeando su frente con la palma de su mano al no haber pensado en esa posibilidad al pensar en tantas al mismo tiempo.
"¿Cómo es que no se me ocurrió? Utilizar una pequeña cantidad de nanobots para corroer las barreras y bardas que haya creado, la única signatura mágica que podrá leerse es la suya propia, por lo que asumirán, que han fallado por sus momentos de intenso dolor. El deslizarse no deja marca o señal que pueda seguirse, no sin los Nanobots, ya que sin ellos no puedes utilizar la habilidad… ¡es brillante!"
"Si lo es, y lo más probable es que lo hayas pensado, pero como siempre, al tomar tantas posibilidades al mismo tiempo, lo has pasado por alto."
El sonrojo en las mejillas le dijo todo lo que necesitaba saber, "Aunque me gustaría saber quien será el que le reemplace una vez haya acabado con él."
Hermione, demostrando indiferencia ante su comentario simplemente alzó los brazos. "Lo mas probable es que Snape tome el puesto, sus lecciones serán mediocres gracias a su nepotismo, pero puedo asegurar que serán mucho mejores que con el títere de Quirrel."
Harry apoyó su cabeza en el espaldar del asiento, mirando al techo del vagón, "Sabes, parte de mi se siente culpable de hablar de muertes sin sentirme mal por ello."
Hermione asintió, "Vivimos por más de dos centenas Harry, la gente esta supuesta a cambiar con el tiempo, nosotros vivimos más que muchos otros. En tiempos de Guerra donde la muerte era pan de cada día, vimos morir a nuestros seres amados, mientras nosotros sobrevivíamos, si, nos convertimos en la definición de monstruos, que a esta edad, en el tiempo original, teníamos en la cabeza. Pero he dejado de mirarlo de esa manera, con la muerte de algunos, evitaremos el exterminio de millones, y no hablo del mundo mágico únicamente, sería egoísta pensar que solo los mágicos fuimos víctimas de la guerra."
Harry cerró los ojos, "Por lo general los dictadores, y aquellos que suelen abusar del poder, emergen en los tiempos de guerra, clamando todo aquello que ellos consideren suyo, con toda la fuerza y brutalidad que quieran. Si, creo que tienes razón, eliminando a unos cuantos podremos asegurar el futuro de muchos otros. Pero te soy sincero, creo que he dejado de considerar a los seguidores de Voldemort, como merecedores del termino humano."
Hermione frunció el ceño, consternada entre apoyarle o reprocharle. "No todos son malos, eso lo descubrimos con Snape, y los Malfoy, a la hora de la verdad mostraron sus verdaderos colores."
Harry negó con su cabeza, "Si, pero recuerda que Scorpio fue uno de los que más terminó apoyando a los puristas que rechazaron nuestra propuesta de nanotecnología, Si queremos generar cambios, tendríamos que empezar ahora."
"Harry, no pensarás en infectarlos, ¿cierto?"
El negó rotundamente, "No, eso sería un error, al menos por ahora, que las prioridades de Lucius se encuentran más enfocadas en su bolsillo y carrera política, que en su familia. Pero me temo que si lanzamos un movimiento para cambiar al mundo mágico, su posible alianza perezca, al representar una amenaza directa para su estilo de vida, nadie, y repito, a nadie le gusta que alguien de la calle entre a su casa a decirle como vivir."
Hermione asintió, "Por lo que tenemos que ser cuidadosos con nuestros movimientos, de hecho no solo la familia Malfoy, sino con todos aquellos que posean sangre pura, todos sabrán que se verán horriblemente afectados, y esa situación podría convertir a nuestros aliados, en los peores enemigos."
"¡Maldición! ¿Porqué las relaciones humanas tienen que ser tan complicadas?" Espetó Harry, al encontrarse con un obstáculo que los obligaría a enfrentar los siete años escolares, como tanto temía.
"¡Eso es sencillo de responder! Porque si fueran fáciles, entonces nos entenderíamos por completo, no habría peleas, ni guerras, sería un mundo ideal ¡Una Utopía! pero lamentablemente, lo fácil viene con un precio, y me temo que para lograr un entendimiento total, tendríamos que renunciar a nuestra independencia e individualidad. Un precio muy alto, si me lo preguntas."
"¿Por qué tendríamos que renunciar a ello?"
"¡Simple! para pensar todos igual, tendríamos que ser iguales, mismo color de cabello, misma estatura, misma forma de pensar y procesar información, librarnos de todo aquello que pueda crear diferencias y por ende desentendidos que con el tiempo llevan a la frustración y esta a la violencia, al ser iguales no tendríamos por que competir unos con otros, no tendríamos que humillar a otros, para esclarecer que somos la mejor elección posible para formar una relación, para conseguir trabajo no tendríamos que ganarnos la confianza del empleador, contratarían a cualquiera, porque todos harían igual de bien, todos los equipos deportivos terminarían en empate, porque ambos juegan a la perfección, sin errores, sin diferencias, siempre en igualdad de condiciones, y creo que ya a estas alturas, te habrás dado cuenta de que tan difícil e irreal es esto."
Harry frunció el ceño, Hermione ocultaba algo, por la forma en que su frente se arrugaba en concentración, como decidiendo si decirle algo importante o no. "¿Déjame adivinar? ¡Tú puedes hacerlo realidad! las nano máquinas nos dan la oportunidad de programar a todo ser vivo para pensar igual, pero como ambos sabemos, no es algo que realmente deseamos hacer, no cuando tengamos que sacrificar nuestra individualidad, el precio, es simplemente muy alto."
Ella afirmó, "Si, es uno de mis planes de reserva, en caso de que todo salga mal, si no podemos crear paz con nuestros cambios, podemos cambiar la raza humana por completo, pero eso nos pondría en desventaja ante otros seres pensantes, por lo que tendríamos que infectarlos y así con las otras especies, simplemente eliminaríamos los conflictos, pero al precio de la libertad del pensamiento, todos serían más máquinas, que seres vivos."
Harry se levantó, sentándose a su lado con tal de acariciar su mejilla, "Esperemos que nunca tengamos que considerar esa opción."
Ella sonrió, acariciando su mano, y dejando que frotara su mejilla con dulzura, antes de agregar. "Solo besos y caricias."
"¡Rayos!"
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Como esperaban, los rumores de su extraña relación ya circundaban sus alrededores, hasta el punto en que McGonagall les arrojó una mirada tan fría y reprobatoria, que no pudieron evitar temblar ante un pequeño momento de remembranza.
Aun cuando teóricamente los dos eran mucho más viejos que ella, no pudieron evitar sentir la gran diferencia en estatura, que por estos momentos representaba un fabuloso acto de intimidación.
Pero así, tan rápido como el miedo surgió, igual de veloz se había esfumado, no habían regresado más de doscientos años para ser intimidados por la moral de una profesora, por más que le admiraran. Lo más curioso del asunto, es que Ron parecía intimidado por Hermione, por lo que no se acercó con tal de entablar amistad con Harry, los gemelos parecían medir su valor, quizás planeando alguna posible rivalidad o en lo más probable, una alianza.
Y más impactante aun, Draco parecía remilgoso, una expresión casi igual a la de Ron, de hecho, ambos se encontraban perturbados por la calidad de las ropas que todos los Weasley portaban, la confianza con la que Neville se desplazaba, y más turbulento aun, la imparcialidad con la que Malfoy y los Weasley se trataban los unos a los otros.
No era un trato ecuánime, Draco aun se lucía, creyendo ser la mayor joya, pero era mucho más que la completa desidia con que se suponía debían tratarse el uno al otro.
Estaban confundidos, de hecho, escuchando más a fondo lograron el descubrir que Neville era el mejor amigo de Ron, y de hecho ambos parecían hablar de Luna, en especial Ron, mientras que Neville no paraba de mencionar a Ginny.
Hermione fue la más rápida en vociferar su preocupación a la primera oportunidad que tuvo. "Esto esta mal, las cosas no son como se supone deberían ser." Por suerte hablaban en códigos numéricos, generando una gran cantidad de confusión entre los que podían escucharles, pero esa era su meta. "Lo se, sus ropas, todas son de buena calidad, no digo que no lo merezcan, pero ¿Desde cuando pueden costearlo? Neville sigue siendo algo regordete, pero posee mucha más confianza de la que jamás portó a esta edad, y lo que más espantado me tiene, es Draco actuando de forma civilizada hacia los Weasley."
Ella asintió, ignorando los primeros llamados de McGonagall, decidida a vociferar lo que pensaba. "No solo eso, Ron habla de Luna, y por lo que mis lecturas indican, se siente… atraído hacia ella, eso no me agrada, te amo, y a el lo amé, pero Luna fue quien me salvo de mi misma en el peor momento de mi vida."
Harry le observó, viendo por primera vez esta faceta posesiva de Hermione hacia Luna, de hecho, ella nunca se demostró de esta forma cuando él y Luna se encontraban juntos. Hermione pareció leer sus pensamientos, pero fue detenida en seco por el agresivo carraspear de garganta de quien suponían era McGonagall.
Ambos voltearon para ver que efectivamente, tenían la atención de todos los presentes, incluso vislumbrando algunos rostros repletos en curiosidad, miedo y un sin número de sentimientos. McGonagall mostraba claro enojo por el retraso, además de una clara muestra de renuencia en acercarse a ellos sin tener su varita a mano.
¡Si ya han acabado, de emitir ese insoportable bullicio! les agradecería que dejaran de payasear y nos permitieran el seguir con la debida rutina."
La pareja afirmó de inmediato, pasando algo de vergüenza, los dos se integraron al grupo, notando de inmediato que todos los niños se alejaban, remilgosos de fraternizar con los extraños jóvenes, por más famoso que uno de ellos sea.
El sorteo pasó sin mayor contratiempo, salvo un aplauso algo remilgoso por parte de la casa ganadora, Percy les observó por algunos segundos, sonrió de forma sincera, y con una carcajada, comenzó a dirigir a los primerizos.
Si antes estaban asustados, esto lo elevaba a la máxima potencia.
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"¡Debemos hablar con ella cuanto antes!" Dijo Hermione, mientras caminaba de un lado a otro en la sala común de Griffindor, generando aun más incomodidad hacia ella.
"¿Pero como? No nos dejarán salir, y después de lo que ha ocurrido tras nuestra llegada, dudo mucho que nos permitan el siquiera salir hacia el baño sin supervisión."
Neville, quien aun se encontraba indeciso de acercarse demasiado, ofreció con simpleza. "¿Y porque no le envían una carta por medio de una lechuza?"
Harry frunció el ceño, "¡Pero pensé que las lechuzas estaban extintas!" Hermione parecía igual de confundida por su comentario, Neville retrocedió un par de pasos, sinceramente temeroso de los obviamente enloquecidos jovencitos. "¿De que hablan? si ustedes recibieron por medio de una lechuza su carta de aceptación a Hogwarts."
La pareja se paralizó al instante, tan obsesionados se encontraban por desarrollar medios para sostenerse en la guerra venidera, que jamás notaron que las aves de presa existían en esta época debido, a que el secreto aun se mantenía en alza, y los muggles… bueno en su mayoría, no les daban caza para detener sus vías de comunicación. Creando por el desequilibrio ambiental una gran invasión de roedores, pero eso es historia para otros días.
"¡POR MERLÍN, ME OLVIDÉ DE HEDWIG!" Gritó apenado Harry, recordando a su fiel mascota, y de hecho dándose cuenta que Hagrid no la entregó como regalo en su viaje al callejón. Hermione de inmediato acudió a calmarle. "Tranquilo, podemos comprarla si le pedimos de forma amable a las chicas que lo hagan por nosotros, no hay de que preocuparse, por ahora lo más importante es contactar a tú sabes quien."
"¡A TU SABES QUIEN!" Gritó Neville aterrado ante la mención del nombre innombrable., o al menos su mote. De hecho, una gran multitud de Griffindor se había puesto en alerta, y pudieron notar que varios superiores del séptimo año portaban en sus manos sus varitas.
Harry perdió todo aire de desesperación, reemplazado por uno de seriedad, ante el posible escenario de batalla, "No sean idiotas, solo porque no queremos decir el nombre de nuestro contacto, que aseguro un cien por ciento es mujer, o lo será en algunos años. No es el idiota que ustedes temen llamar por su nombre."
Ron, portando un aire de seriedad que contrastaba enormemente con sus recuerdos, fue el primero en vociferar su opinión. "¿Cómo te atreves a insultarnos de esa manera, cuando ustedes fueron los que iniciaron todo esto?"
Hermione bufó resignada a que habían empezado con muy mala suerte. El actuar cortésmente e intentar evadir el problema solo generaría más desconfianza y sospechas que enfrentarlo directamente. "Su nombre es Voldemort, ¡Oh Merlín, solo es un nombre! ¡Maduren! No importa cuanto lo mencione no aparecerá por solo decirlo."
Neville agregó con un poco de la inseguridad con la cual le conocían, no mucha, pero si albergaba un poco. "¡Pero esta prohibido decir su nombre!" Harry negó con su rostro ante el coro de gritos de afirmación por parte de los chicos y chicas de Griffindor.
"Voldemort, Voldemort, Voldemort." Repitió constantemente, logrando el resultado deseado: enojo.
Por primera vez en todo el día, el Ron que conocían emergió de este nuevo chico. "¡DETENTE, NO LO DIGAS MÁS!" Y para remarcar su punto, alzó su varita, generando una reacción en cadena por parte de los que más enojados se encontraban.
Hermione lo vio por algunos segundos, antes de suspirar y asentir con su rostro, colocándose espalda a espalda con el, y en un acto de gran rapidez, ambos alzaron sus manos, enfocaron su magia hacia sus dedos, y girando en trescientos ochenta grados derribar a todos aquellos que les amenazaban con una varita.
"¡Wow, igual que la escena con Mace Windu en la animación de la guerra de los clones!" Comentó Harry, dejando salir al niño que en pocas ocasiones observaba la luz, situación por la cual ella solía complacerle en todo con tal de verlo más a menudo en esta etapa. No obstante, debía reprenderlo, tenía que ser la voz de la razón, aquella que lo contiene y lo conserva aun humano. "Sabes que esto no nos creará muy buena reputación no es así, y cualquier sospecha que hayan tenido, es probable que la consideren fidedigna con este acto sobrenatural de control, sin contar con que YO, una sin nombre, o como diría Draco, una Don nadie, lo ha hecho con igual facilidad que el niño que vivió."
Neville fue el primero en ponerse de pie, observándolos completamente asombrado de lo que había presenciado. Hermione pudo notar que varios miembros del público les observaban de igual forma. Por lo que decidió vociferar su carta maestra.
"Ustedes temen mencionar su nombre por simple miedo, por irracionalidad, si la palabra en realidad estuviese prohibida, el ministerio la hubiese convertido en un Tabú, logrando que cada quién que la mencione, sea visitado por un equipo de Aurores, pero como se habrán dado cuenta, aquí solo estamos nosotros, nada de agentes de la ley, ni señores oscuros, solo un montón de niños y adolescentes."
"¿Cómo hicieron eso?" Para su sorpresa, quien preguntó tal cosa no era otro más que Ron. Quien parecía haber olvidado todo lo ocurrido hace poco.
"Eso es un secreto, me temo que no podemos revelar nuestra fuente." Dijo la chica, intentando ocultar sus verdaderas habilidades.
Seamus vociferó su opinión, ¡FABULOSO! Si no lo creyera, diría que ustedes parecían Jedi." Harry abrió la boca en sorpresa, esa si no se la esperaba, Hermione recordó que Marcus era en cierto modo como Harry, salvo que su madre era Bruja y su padre no. Quizás de allí provenía su conocimiento.
Decidieron jugar el papel de ignorantes, "¿Cómo sabes de los Jedi? ¡Pensé que solo los de herencia Muggle los conocíamos!" Dijo Hermione.
"¿Qué es un Jedi?" Preguntó curiosa Parvati, quien según sus radares, se encontraba extremadamente alterada por la presencia de Harry, tenía que alejarlo de ella… y de cualquier otra chica.
Hermione, quien seguía siendo la más versada, decidió hablar, "Es una creación Muggle, se supone que son una especie de caballeros, que usan espadas de luz, mueven cosas con la mente, y manipulan a las personas a su voluntad, es una película."
"¿Qué es una pel-peli-cula?" Inquirió Lavender Brown, no le sorprendió en lo absoluto ver su ignorancia en un tema relacionado con los Muggle.
Para su sorpresa, fue Seamus quien contestó. "Es una forma de entretenimiento, son fabulosas, no creerías lo buenos que son los muggle en crear mundos fantásticos e impresionantes, hasta el punto de que por un momento crees que son realidad."
Esta vez fue un chico desconocido, quien preguntó lo obvio. "¿Espera, los Muggle pueden crear mundos, como entretenimiento?" Hermione golpeó su frente ante tal ignorancia. "Considérenlo como obras de teatro muy, Muy bien hechas."
Un coro colectivo de "Ohhh" se alzó entre la multitud, al finalmente comprender, o al menos darse una idea de que estaban hablando. Ron, de nuevo los sorprendió con una pregunta. "Entonces, estos Jedi que ustedes dicen, ¿pueden hacer todo lo que un mago hace?"
Seamus, respondió, "En realidad, algo parecido, pero eso no es lo importante, algún día les mostraría las películas si pudiera, pero los artefactos Muggle no funcionan en Hogwarts." Harry se sorprendió de ver cuanta decepción provocó ese estatuto entre los curiosos. ¿Realmente la atención de los niños cambiaba tan rápido?
"¿Pero si es falso, como es que ustedes pueden hacerlo?" Bueno, aparentemente en algunos aun reinaba la incertidumbre de sus acciones. Curioso que fuera Lavender la que mantuviese interés en algo más que maquillarse, las cosas no podían ponerse más raras.
Percy apareció para probarle cuan equivocado estaba. "Muy bien chicos, el juego se acabó, mañana es un día difícil y todos debemos estar descansados y frescos para comenzar. Esto no fue mas que un simple caso de magia accidental, uno muy oportuno diría yo, así que ¿Por qué no dejamos esto para otro día, y nos dirigimos a los cuartos?"
Hermione se aferró en algún punto a su brazo, aparentemente estaba tan asustada como el, mas Harry solo pudo mirar anonadado cuantas cosas habían cambiado, y cuanto de sus recuerdos parecían ser deficientes con este nuevo desenvolvimiento de la situación.
"Gred, Forge, si introducen ese polvo pica-pica en mi guardarropa de nuevo, les juro que les demostrare que tan bien puedo imitar a Ginny con su conjuro de murciélagos de moco."
Al menos los gemelos seguían igual. "Te veré esta noche, debemos encontrarnos con Luna cuanto antes, al diablo con las consecuencias. Eliminare a Quirrel cuando descubramos que es lo que sucedió."
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Sirius se encontraba patas arriba, disfrutando toda la libertad que le otorgaba su forma canina, ahora que estaba acostumbrado a pasar desapercibido como una inmensa e inusual mascota (para un brujo) podía relajarse lo suficiente mientras pudiera.
O al menos lo intento hasta que Luna entro a la habitación, encontrándolo en su faceta más comprometedora. "No es que no aprecie la vista, pero debo decir que es algo incomodo, poder ver algunas cosas que se supone, no debería conocer de ti, Sirius."
El animago regresó a su forma humana, mostrando su cuidada silueta a la chica, cabello corto y limpio, barba inexistente y físico admirable, todo cubierto en un costoso conjunto de ropas diseñadas para él y nadie más. Todas en color negro, imitando el color de su piel en su estado animal, con tal de facilitar sus tareas de infiltración.
Avergonzado de ser atrapado con… las "manos" en alto, tuvo al menos la discreción de sonrojarse. "Lo siento, es que algunas costumbres son difíciles de pasar por alto, con nanobots o sin ellos."
Ella afirmó, intentando decir algo para cuando sus alarmas se dispararon y una sonrisa emergió de su rostro. "YA VIENEN, SIRIUS, HARRY Y HERMIONE."
"Están aquí, y… ¡QUÉ DEMONIOS! ¿SIRIUS?" Gritó Harry, ignorando que Hermione intentaba recuperar el equilibrio, mientras Luna se abalanzaba sobre el con tal de recibirle como es apropiado.
El beso duró alrededor de cinco minutos, tiempo suficiente para que Sirius bajara su varita y Hermione golpeara impaciente con su pie el suelo del cuarto. "¡Que diablos, cuanta información pueden estar intercambiando para que les tome tanto tiempo! Me estoy sintiendo dejada a un lado aquí Luna."
Luna sonrió a pesar de que sus labios seguían conectados con los del chico, que portaba un aire de alegría solo por el sentimiento que había recibido. Sin decir nada, ella se separó de Harry lentamente, aun sonriendo, mirándole fijamente a los ojos. "¡Oh, la verdad es que al concluir los primeros dos minutos habíamos terminado, el resto fue solo por placer!"
Hermione alzó una ceja, "Y que, ¿yo no merezco un abrazo siquiera? ¿Un, Oh estas bien Hermione, te he extrañado sabes?"
Luna le miró por algunos segundos antes de añadir, "Para ti te tenía algo reservado, pero viendo que has impuesto una regla de solo besos y caricias, te tendrás que esperar al igual que Harry, pero por ahora, ven aquí nena, necesito saber todo lo que sabes, y claro, disfrutarlo lo más que pueda, Harry, ¿Por qué no actualizas a Sirius?"
"NO VOY A BESAR A MI AHIJADO/PADRINO" Gritaron al unísono ambos hombres, antes de mirarse el uno al otro y sonreír. "¿Hagámoslo al modo antiguo, ósea hablando, te parece?"
Harry sonrió y decidió ignorar a las dos chicas que intercambiaban algo más que saliva. "Esto cambia muchas cosas sabes, al principio creí estar enloqueciendo, pero luego de ver las cosas desde el punto de vista de Luna todo tiene sentido."
Sirius prosiguió, "Debo admitir que no lo tomé muy bien, principalmente porque a diferencia de ustedes, no cuento con recuerdos personalizados, en todo caso soy inferior a Ginny, pero igual tengo información valiosa que se puede considerar historia, muy útil, ¡Oh, por cierto, Remus te envía sus saludos!"
El pequeño moreno asintió, "No puedo creer que Luna hiciera tanto, Infectar a Ginny, Sus padres, a ti y a Remus, además de crear un monopolio comercial lo suficientemente estable como para garantizarles una mejor vida a los Weasley. Impresionante, realmente impresionante."
Sirius aportó, "No obstante, lo más importante se encuentra oculto en ese baúl de la izquierda. Te aconsejo que me dejes encogerlo, y te lo lleves de inmediato a la cámara de los secretos, cuando tengas tiempo claro esta."
Luna comento, al haber separado sus labios de los de una alegremente confundida Hermione, aun sin soltar su cintura. "¡Ya tienen planes para encargarse de ello, con suerte, todos los Horcrux a excepción de algunos, el diario, y Nagini, serán destruidos en esta misma semana!"
Harry afirmó, aunque algo pensativo, "Creo que lo mejor seria esperar a ver a quien le entrega Lucius el diario, Ginny sigue siendo una gran opción, un poco de tragedia en sus negocios los podrían llevar a cometer errores que el mas tarde podría solucionar."
Luna alzó su rostro, pensativa, "Tal vez puedo ofrecerle un objetivo mas sencillo, todos piensan que soy el eslabón débil de la familia Lovegood, la extraña y algo retraída chica, el aparecer el mismo día, con un canasto enorme, portando libros, me haría un blanco mas sencillo. ¿Quién sospecharía de una posible Ravenclaw con un libro extra?"
Hermione despertando de su estupor, comentó, "Espera un minuto, escuchamos a Ron hablar muy bien de ti, no creo que sigas poseyendo esa fama de Lunática Lovegood."
Sirius se carcajeó, y la rubia frunció el ceño ligeramente, el mayor del cuarteto ofreció de inmediato la razón. "Eso es porque nuestra querida Luna ha tomado la costumbre de bañarse al dente, Y Ginny, quien últimamente se ha resignado a acompañarle, (aun niega que le agrada la idea por supuesto.) Olvidó advertirle a su hermano de este detalle, por lo que el joven Ronald Billius Weasley, fue introducido a una edad muy temprana a las dulzuras del cuerpo femenino."
Luna solo negó con el rostro, "Aparentemente el verme ha provocado que su visión de mi sea… algo distinta a la era original, creo que puede atribuirse al hecho de que sus hormonas y su curiosidad se están desarrollando con respecto al área. La Luna original, hubiese dado todo por que el Ron original se fijara en ella, pero esta Luna, encuentra desagradable su atracción infantil."
Todos guardaron silencio por algunos segundos, Harry fue el primero en romperlo. "No que esto no sea agradable, pero tenemos una apretada agenda, ya saben, Basiliscos que eliminar y profesores que… bueno, eliminar. Hermione, espero que mis memorias de las palabras "abierto" en lengua parsel sirvan, con tal de que liberes una buena cantidad de gallos tanto reales como transfigurados en la cámara de los secretos. Con suerte, para cuando bajemos allí, tendremos un inmenso cadáver que cosechar y aprovechar. Asegúrate de confundir a Myrtle con algunos buenos encantos, no queremos que le reporte a Dumbledore de nuestros movimientos."
Sirius asintió, acudiendo al baúl con tal de encogerlo para el chico, Luna abrazó a Hermione y le besó tiernamente en la mejilla, antes de liberarla y acudir en dirección de Harry para repetir el proceso.
Hermione fue quien tomó el baúl, y sorprendiendo a Sirius, procedió a abrazarle, antes de partir junto a Harry en un suave movimiento, que representaba el deslizarse.
Luna miró a Sirius por unos segundos antes de preguntar, "¿Entonces, como es que sabes sobre el accidente entre Ronald y mi persona, Sirius?"
El hombre solo sonrió y confesó con sinceridad. "¿Estas loca? tendría que estar sordo para no haber escuchado los gritos del chico y su hermana" Luna le miró por algunos segundos y asintió. "Si, ambos han heredado ese molesto detalle de su madre."
Sirius solo se carcajeó.
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Hermione se deslizó rumbo al baño de Myrtle, intentando no hacer ningún sonido que atrajera la atención de la inconsolable adolescente. Susurrando el parsel, o lo que esperaba fuera una copia perfecta de la lengua, esperó a que la cámara se abriera, solo para descubrir que no funcionaba en lo absoluto.
"Debí esperarlo," el sonido de Myrtle emergiendo de su cabina le instó a deslizarse lo más rápido posible con dirección a la cámara. Intentando recuperar el control de su cabeza, y soltando los gallos, tanto los configurados como los reales de inmediato, provocando que cantasen apenas tocaban el suelo.
Un enorme impacto justo detrás de ella acaparó toda su atención, logrando que su corazón quisiera intentar el romper su pecho gracias a los golpes que le otorgaba.
Lentamente volteó solo para descubrir el cadáver de la bestia, su mandíbula apenas a unos cuantos metros de donde ella se encontraba, suspiró, aparentemente se había salvado por mera suerte, fue un movimiento estúpido de su parte, debía admitirlo.
"Bueno, esto requerirá un buen par de horas de acurrucarse con Harry, después de todo lo merezco."
Retomando su aliento, con tal de deslizarse justo por encima de su cama, frunció el ceño y desapareció, pensativa de cuan cerca estuvo de morir en ese momento.
Por si las dudas, dejó a los Gallos en la cámara, cantando sin cesar hasta que la transfiguración terminase, luego recogería a los vivos.
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Harry se deslizó a la habitación de Quirrel, encontrándolo dormido, confiado por completo en la complejidad de las bardas y barreras protectoras que ha creado.
Tocó la energía de dichas protecciones, infectándola con sus nanomáquinas con tal de eliminarlas, hecho esto, corrió en dirección del poseído, quien ante la interrupción de sus hechizos y encantos, se despertó solo para encontrarse con un joven Potter, que agarraba su rostro y procedía a destruirlo de manera dolorosa gracias a la protección que su madre le había otorgado.
Lo soltó y no esperó a ver el resto, antes de deslizarse de nuevo justo por encima de su habitación, respirando agitadamente por lo reiterado que ha tenido que emplear esta habilidad.
Gracias a sus máquinas podía escuchar lo que ocurría en ese lugar, al menos hasta que las bardas desaparecieron por completo, negándoles alimento a sus pequeños amigos y estos al carecer de energía, simplemente dejaron de funcionar y pasaron a formar parte del polvo de la habitación.
Pero a pesar de esta gran victoria, el hecho de que olvidaran algunas cosas, cuando se supone que poseen memoria fotográfica, le tenía preocupado, pero luego recordó la conversación que tuvo con Hermione, si poseía demasiadas ideas y objetivos al mismo tiempo, lo más probable es que ignoraría algunas de ellas. Pero tenía que eliminar ese defecto, o al menos ser más cuidadoso, ese detalle podría costarle caro cuando menos lo esperase, tanto a él como a alguna de las chicas.
Eso, y ahora que lo recordaba, necesitaba destruir el Horcrux que habitaba en su cicatriz, lo cual sería sencillo de lograr, un Avada Kedavra por parte del idiota, y el sería libre de hacer lo que se le antojase con el hombre.
Si, liberarse de Voldemort sería fácil con sus recuerdos, solo tendría que tener paciencia, cambiar al mundo mágico y evitar que estalle una guerra contra los Muggle, ¡Eso sí requeriría, trabajo! Pero por ahora, lo más importante era dormir.
Continuará.
Este capítulo no deseaba que terminase de escribirlo, pero al final treinta y tres páginas de Word fueron el límite.
No se acostumbren a los capítulos largos.
No esperen detalles de los años escolares, o al menos los primeros tres, posiblemente el capitulo siguiente sea un resumen de que pasó en los siguientes tres años, antes del cuarto.
Tendrán que esperar bastante por el siguiente capítulo, en primera porqué recuerden que esto lo escribo para matar el estrés, los reviews son realmente bien recibidos, mientras más mejor, siempre soy codicioso con los reviews.
Para el joven que habla portugués, el cual admito que he tardado algo en responder su review.
Si se que Ginny es una princesita mimada del prototipo de rey Arturo etc, pero como dije, la necesito, no es un personaje que me fascine, pero tampoco la odio del todo.
Y como han visto, las cosas han cambiado, algunas para bien, otras para mal. Solo espero que les haya gustado.
Para el joven que me ha pedido el agregar algunas de sus ideas, debo comentarte que el utilizar la piel del Basilisco, y sus propiedades ya estaba incluido en mis planes. No dejaré que la criatura se desperdicie de esa forma.
Es imposible que el Basilisco obedezca a Harry, recuerda que es un ser conciente, y que TODA su fidelidad, esta destinada a los descendientes de Salazar Slytherin, en este caso Tom Riddle, (Descendiente por medio de su madre, y abuelo.) Por lo que dudo que el animal, obedezca al chico, por más que hable Parsel.
La idea tiene mérito, de hecho me recuerda un poco a algunas series anime, en especial al personaje Shiryu de Saint Seiya, quizás para compensarte escriba un prologó en A WOLFMAN GRIMOIRE, pero por ahora, en mis dos historias, necesito que el rey de las serpientes patee la lata (o en su caso, al carecer de patas, empuje) para cosechar y sacar ganancias de su cuerpo.
No revelo más, porque seria dar Spoiler a mis historias.
Buen día, y en serio, necesito mi dosis diaria de reviews.
