Luna observaba atenta como la marca se formaba en el cielo, ignorando los gritos y por supuesto, al hombre que la había disparado a unos cuantos metros de donde ella se encontraba.

Se agachó al recordar gracias a las memorias de Harry, que en dos minutos un gran número de empleados del ministerio aparecerían en el lugar, disparando a mansalva a cualquier figura en la que pusieran sus ojos, sonrió al ver que un par de luces rojas rozaron su cabello, erizándolo ligeramente más sin embargo no ocasionando algún daño colateral.

Estaba interpretando el papel de Harry a la perfección, revelando que había un hombre no muy lejos de aquí, quien había lanzado el Morsmordre, hechizo que arrojaba por los cielos la marca oscura.

Por supuesto que sabía que era Barty Crouch jr. Pero no revelaría esa información aún, no cuando sus planes aparentemente habían salido a la perfección en cuanto a atrapar a Voldemort se trataba, por lo cual liberaron tiempo atrás a la rata de Peter con una serie de información y claro, recuerdos falsos con tal de garantizar el éxito total de esta importante misión.

Ron intentaba protegerla de lo que él consideraba era una situación peligrosa, Ginny por su parte simplemente miraba con algo símil a aburrición todo lo ocurrido en este lugar, por lo que de vez en cuando Luna enviaba algunas señales de radio a su cuerpo con tal de mantenerla entretenida. Los gemelos discutían con un hombre con tal de adquirir sus ganancias siendo claramente estafados en el proceso. (Por Ludo Bagman, si mal no recuerda es su nombre.) El patriarca Weasley estaba discutiendo con el incompetente del ministro, las razones por la cual la marca oscura estaba flotando en los cielos.

Aparentemente el hombre se negaba a admitir que hubiese un problema de gravedad, intentando a como diese lugar ignorar la enorme prueba a su espalda que destruía sus comentarios.

Ella mentalmente lo llamaba Budín, o quizás gelatina, ya que representaba más a una de esas sobremesas que temblaban con cualquier movimiento, a el siempre firme Fudge, (el cual era su nombre de por si.) Dudaba que el hombre fuera igual de delicioso que el postre. El patriarca Weasley tuvo suficiente y procedió a marcharse con sus hijos, notando de forma rápida que le había incluido a ella en el paquete, para su fastidio y la obvia emoción de Ronald.

Lo soportó, principalmente porque fue él quien le invitó al campeonato, no a Hermione o a Harry, como ocurrió en la línea original.

Es curioso como las personas pueden cambiar con algo de tiempo, fíjense en ella, la Luna original hubiera disfrutado de tal evento, de hecho sería casi como un sueño hecho realidad ya que en ese momento, estaba perdidamente atraída hacía el tonto de roja cabellera.

Ahora Ron provenía de una familia moderadamente rica, qué con los años incrementaban sus ganancias, tenía un cuerpo que debido al trabajo de campo estaba volviéndose escultural, si sus ropas eran alguna señal de ello, ya no era tan flojo, a pesar de que ahora si es posible, come más que nunca, sus modales no eran tan atroces, sus calificaciones no eran las mejores pero si merecían respeto, era popular entre el alumnado y los profesores parecían satisfechos con su desempeño. (Menos Snape claro está) Prácticamente era todo lo que el Ron original había deseado y nunca fue.

Pero aún así, no lo encontraba atractivo, quizás porque sabía que a pesar de las mejoras, aún poseía ese lado ególatra y malcriado, tal vez por qué en su primera oportunidad, la ignoró e hirió de forma cruel y desmedida al considerarla completamente loca, por más que ella intentara llamar su atención. Trató de ser como Hermione, pero claro, eso no funcionó, y de hecho, incluso ella tenía que admitir que era prácticamente imposible imitar la personalidad de la chica a la perfección.

Cuando le rescataron de la mansión Malfoy, supo que no vino por ella, que no era su caballero en brillante armadura, y que de hecho, escapó por mera suerte, además de consideración por parte del trío.

Intentó ignorar el dolor de verlo en brazos de Hermione, después de que todo terminó, por lo que decidió hacer su propia vida, una que no fue muy feliz, pero al menos no estaba sola… Luego pasaron los años y la tragedia con los Muggles ocurrió, algunos sospecharon que era una bruja y atacaron en grandes cantidades su hogar, su marido huyó olvidándose de ella al verse rodeado por decenas de Muggles, ella simplemente utilizó el fuego Flu que el despistado de su marido no quiso usar en su desesperación por huir.

Antes de partir observó como su casa lentamente comenzaba a arder en llamas, al creer los Muggles que el fuego era una de las debilidades de las brujas, creyendo que los relatos del pasado eran una advertencia y una forma de lidiar con ellas.

Su marido murió meses después, en otro ataque que lo tomó completamente desprevenido. O al menos eso fue lo que le notificaron.

Al final se marchó a su viejo hogar a unos cuantos kilómetros de la madriguera, ignorando las pésimas condiciones en las que se encontraba, no vivió allí por mucho tiempo, solo el necesario para recolectar algunos instrumentos con tal de marcharse a las profundidades del bosque prohibido.

"¡Oh por Merlín, cómo me alegra tenerlos a todos de vuelta, no saben lo preocupada que estaba!" Las palabras de Molly le sacaron de sus recuerdos, agradeciéndole a la mujer al menos en ese aspecto, soportó su abrazo por algunos segundos, hasta que sintió la mano curiosa de muy probablemente Ron, tocar su trasero, aprovechando el momento.

Se separó lentamente, ignorando y palmeando esa mano en particular, sabiendo que al hacerlo de forma tan pasiva, probablemente le daría una mala interpretación, de que ella aprobaba el contacto, más no cuando estuviera frente a su madre, pero no podía atacarlo o abofetearlo frente a Molly, no cuando sabía que dicha mujer sería un problema con el que tendría que lidiar más tarde.

Si, probablemente castigaría al pequeño abusador, pero entonces se haría a la idea de que algo existía entre ellos dos y eso por ahora, no es lo que deseaba fomentar. A pesar de saber que en parte la mujer planeaba casarla con alguno de sus hijos.

Se apartó un par de pasos con tal de usar el fuego Flu con tal de ir a su casa, negando amablemente la invitación de Molly en quedarse a dormir esta noche, ella aprovechó el ataque para decirle que su madre debía estar igual de preocupada por ella, por lo que debía marcharse cuanto antes con tal de aliviar sus probablemente destrozados nervios.

La mujer le abrazó nuevamente, creyendo que era su derecho el hacerlo tan abiertamente, quizás conceptuando que con 'su amor' eliminaría los rasgos extraños en su conducta. Lo soportó todo, siempre mientras miraba en dirección de Ginny, quien observaba de reojo a su hermano, dándole a entender que la pelirroja se había dado cuenta de su pequeño y 'amistoso' apretón.

No quería estar aquí para ver que es lo que ocurría, pero sabía que la chica quizás emplearía su rápida partida como incomodidad por lo ocurrido. Se despidió de ella, y para darle más armas a Ginny, se mostró dubitativa de tocar a Ronald, quien parecía herido por ello, al haber interpretado su reacción justo como ella lo predijo.

No sería un buen año para Ronald, no si sus hormonas comenzaban a intervenir en su vida de esa forma.

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Un gran perro negro bostezaba en aburrimiento, hacía más de mes y medio que estaba junto a su amigo de la infancia en la ciudadela escondida en el bosque negro, no que no encontrara el lugar acogedor, lo que más le incomodaba era el hecho de que la mayoría de las mujeres que estaban aquí eran más agresivas que muchos de los hombres. Y todas, por lo que había notado, buscaban un compañero estable con el que vivir por el resto de sus vidas.

Lo cual para él, era casi tan terrorífico como la idea de ser castrado.

Tembló, ante la mera idea de establecerse como un adulto responsable, en toda su vida no había tenido responsabilidad alguna más que para con si mismo, y esa no es mucha que digamos.

Bostezó nuevamente, volteándose sobre su lomo y apuntando sus patas en dirección del cielo, dejando que el sol acariciase con su calor zonas que no estaban normalmente cubiertas por su luz. Era extraño asolearse como un perro cuando tenía toda la libertad para hacerlo como humano, pero desde que fue infectado por Luna, siempre ha sido más cuidadoso de lo usual, como si no quisiera llamar demasiado la atención sobre si mismo.

¿Y que cosa más común en este mundo que un perro?

Bueno, en el mundo mágico un perro de su color era considerado de mal agüero, un Tabú incluso igual de grande que la mención del nombre de Voldemort. Lo cual era al menos curioso para él, ya que el simple andar por el callejón Diagon, provocaba un caos enorme ante brujas y hechiceros horrorizados por su presencia, temerosos de morir si le observaban más de la cuenta.

La puerta de la casa se abrió lentamente, informándole que alguien estaba saliendo de sus adentros, "¡URGH! ¡DIABLOS SIRIUS, CUBRE TUS MISERIAS!" Al parecer era Remus. El enorme perro negro se volteó en dirección de su amigo con tal de mirarlo inocentemente, olvidando que hace mucho tiempo dicho sujeto era inmune a su mirada de cachorro. (Además de que su tamaño eliminaba el factor débil y frágil, que hacían de dicha mirada un éxito.) "¡OH no, sabes bien que esa mirada no funciona conmigo! Deja de perder el tiempo y entra de una buena vez, que tenemos una carta de la diosa."

Sirius intentó no fruncir el ceño, Remus aún insistía en llamar diosa a la pequeña Luna, lo cual al principio era gracioso, pero ahora era algo aburrido y espeluznante a decir verdad. (Aunque en realidad estaba curioso de saber si el hombre la llamaba 'diosa' en el año pasado, cuando enseñó en Hogwarts.) Se levantó de forma perezosa y lenta, tardándose lo más posible con tal de poner aún más inquieto a su camarada.

"¡Sirius, es para hoy!" Su voz, para su desgano, regresó a ser la misma, calmada y colecta que siempre ha portado, dejándole saber que sabía cual era su juego. Gruñó en desgano al ver que su amigo había perdido un poco del sentido del humor a medida que envejecía. Entrando en la casa y arrojándose sobre su lomo en una última treta, mientras exponía su estómago a los ojos de Remus.

Quien ahora masajeaba su sien. "Sirius, por favor, deja de jugar, tenemos que leer la carta."

El perro gimió un par de veces, moviendo la cola en un intento de parecer más atractivo e inocente, pero el hombre nunca cedió.

Sirius se rindió, colocándose sobre sus patas traseras mientras rápidamente se transformaba en ser humano. "Diablos Remus, te estas volviendo cada vez más aburrido." Comentó en desgano mientras se erguía por completo y buscaba una silla en la que sentarse con indiferencia, en infantil protesta por su aburrimiento.

Remus suspiró, "¡Jamás conseguiré gracioso el rascar tú barriga cuando eres un perro Sirius, de hecho encuentro algo perturbador que insistas en ese juego en especial!" El aludido soltó una carcajada. "¡No te halagues tanto, no eres mi tipo!" El hombre lobo simplemente alzó una ceja, "¿En serio? porque juraría que por la frecuencia con la que usas esa broma…"

"Bah, no seas payaso, y lee la carta de una buena vez." Admitió en derrota el hombre vestido de negro, (color que últimamente empleaba gracias al color de su pelo cuando era Padfoot.) Remus por su parte solo alzó una ceja en victoria, antes de abrir dicha carta y proceder a leer en voz alta.

Queridos, Sirius y Remus…

"¡JA, mencionó mi nombre primero!"

El hombre lobo solo le observó por unos segundos antes de seguir leyendo.

Queridos, Sirius y Remus, espero que sus vidas hayan sido productivas en los últimos meses, nosotros estamos relativamente bien en la escuela, de hecho más relajados ahora que hemos eliminado algunos asuntos de por medio. No todos, pero al menos son algunos que más tarde serán de considerable importancia en nuestras metas.

"Me pregunto si habrán contagiado a Malfoy, ¿Quizás a los varones Weasley?" Remus consideró sus palabras por algunos segundos, pensando que había algo de cierto en ellas, al ver los reportes que el trío u ocasionalmente, cuarteto, les enviaban mensualmente.

"Puede ser, pero creo que no del todo, Malfoy cayendo enfermo a estas alturas seria una mala publicidad para su club de lectura Muggle, y si nuestras sospechas son reales, la fachada de Malfoy y algunos pura sangre para estar en dicho club con tal de conseguir ganancias de la amistad de Harry y sus amigos, solo puede mantenerse vigente un par de años más, antes de que la presión social los obligue a elegir."

Sirius guardó silencio, admitiendo que había posibilidades, además de permitirle continuar leyendo la carta.

…Si se preguntan que asuntos en especifico, debo entonces informarles que hemos infectado y reactivado a los elementos de la familia Longbottom, quitándonos un peso de encima, o al menos, de Harry, al perder a uno de sus muchos rivales en Griffindor. Desgraciadamente su imagen de chico dócil y algo tonto, les ha dado coraje a los más osados, para retar o intentar superar al niño que vivió, por lo que tenemos más problemas de los que anticipamos, curioso, de que dicha imagen ha provocado esto, o quizás sea el hecho de que Dumbledore no está apoyándonos directamente como lo hizo en la primera oportunidad. En fin, ese es un tema de menor importancia que ya hemos solucionado, al utilizar las continúas intervenciones de Dumbledore, (en el orfanato al menos,) como una excusa para que Harry pueda ser un poco más agresivo de lo que era hasta ahora.

Y ha sido un éxito sin duda alguna, por supuesto que McGonagall se encuentra decepcionada por los numerosos castigos de Harry, pero Dumbledore, por otra parte, parece satisfecho y finalmente ha comenzado a intervenir más abiertamente en la vida de Harry.

Creemos que intenta conseguir el ser una imagen de apoyo en su posiblemente estresada vida, dentro de unas semanas será revelado el cáliz de fuego, además de claro la participación de Harry, Barty Crouch jr. Ya ha tomado la forma de Moody, quien tendrá que sufrir por todo el año hasta que podamos capturarlo e infectarlo. Sus conocimientos serán de gran ayuda en nuestra conquista, no podemos desperdiciarlo como Dumbledore lo hizo.

Claro que tendrá que esperar a que estemos al máximo de nuestras habilidades para que podamos reconstruir su cuerpo, debido a que es un proceso lento y meticuloso para el cual no podemos cometer errores. Y un simple verano no es suficiente, no con todo lo que tenemos que hacer.

Ahora, Remus, necesitamos que comiences a pensar seriamente que es de tu vida amorosa con Nymphadora Tonks, no te forzaremos a abandonar a tus amantes, mucho menos a las que están embarazadas, pero tienes que al menos intentar construir una relación con ella.

El hombre lobo se detuvo por algunos segundos, parte de sus recuerdos estaban repletos de las vivencias de Tedd, su primer hijo aún no nato. Y las apreciaba con toda su alma, pero pudo ver que la relación con Nymphadora fue corta, y demasiado rápida para su agrado, quizás forzada por la situación en la que vivían, donde no podían desperdiciar ningún momento de sus vidas, por lo que vivieron rápidamente, tomando pasos agigantados en tan solo un par de años.

De vivir en una situación símil, lo aceptaría sin chistar, pero ahora que su vida era más calma, y existía más estabilidad, una relación así perdía su brillo, principalmente porque su corazón estaba repleto de amor por las dos hembras con las que estaba en este momento.

Las cuales estaban embarazadas con sus hijos.

Sofía y Berenice eran su vida, su todo, y los cachorros que darían a la luz eran probablemente el momento más glorioso de su hasta hace unos años, patética vida. No deseaba echarlo a la basura por reconstruir una relación que en estos momentos, no tenía significado.

Sirius parecía captar esto, "Hermano, no es que quiera ser entrometido, pero comprendo que no quieras tener algo con mi pequeña prima, pero lo que me imagino ellos quieren, es dejar nacer a Teddy, para lo cual no necesitan una relación amigo."

Remus se sentó en la silla más cercana, masajeando su entrecejo ante la formación de una jaqueca, "Déjenle a Sirius el ofrecer la solución menos responsable que existe." Dicho hombre parecía de hecho, orgulloso por ese estatuto. "No es que no quiera acostarme con ella."

"Hermano, por favor, omite los detalles, no soy tan símil a mis antepasados como para querer a mi prima de esa forma, mucho menos pensar en ella de otra manera que como mi prima… por más sexy y tentador que sea acostarse con una mujer capaz de cambiar…"

"De acuerdo Sirius, ya comprendo, no es necesario ser grafico."

"Aguafiestas."

En caso de que decidas no continuar la relación con ella, me temo que al menos debemos imponerte tanto a ti como a ella, el copular al menos una vez para lograr dar a luz al pequeño Teddy, sé que es inapropiado, pero Harry amaba mucho a su ahijado, y no quiere que pierda la oportunidad de vivir, como ocurrirá probablemente con muchos niños gracias a nuestra intervención.

Un pequeño precio por conservar el mundo en que vivimos, muchos otros, posiblemente millones nacerán para expiarnos por este gran pecado.

Eso si tenemos éxito en nuestras metas.

Cuando sea revelado el nombre de Harry, pensamos al menos tomar las cosas con cuidado y precaución, nuestros correos serán intervenidos por Dumbledore al creer que fue alguien en su alumnado que introdujo el nombre. Por lo que este tipo de cartas cifradas dejará de salir, al ser posiblemente consideradas como una treta del enemigo.

No que creamos que Dumbledore sea capaz de entender el complejo código numérico con el que escribimos estos mensajes. O que tenga las máquinas necesarias para interpretarlo, y el papel está encantado para que todo intento de cambiar esto a lenguaje legible por medio de magia, provoque combustión espontánea, destruyendo la evidencia. De hecho, incluso intentar eliminar o sortear la combustión, ocasionará la destrucción de la carta.

Ahora, lamento traer los negocios al placer, pero nuestros contactos nos informan que los Vampiros lentamente están confabulando ante los rumores de una ciudadela poblada por Licántropos, tienen que estar en alerta, Linguini, disculpen… Sanguini, el enlace entre la población humana y los Vampiros, se ha mostrado remilgoso de negociar con los pocos embajadores que hemos enviado, y claro, las cartas han sido todas aparentemente leídas o destruidas en el proceso. Al estar todas encantadas para arder una vez han finalizado de leerlas. No preguntes Remus, se que te intriga pero es un complicado proceso que tomaría mucho tiempo el explicar.

Necesitamos que extiendas la infección sobre la población de hombres y mujeres lobo, con suerte tus máquinas son lo suficientemente genéricas para otorgarles a todos, control absoluto sobre la transformación. Ya han vivido y vivirán una vida placentera, pero una vez muerto Voldemort, necesitaremos ir formando nuestro ejército para la conquista del mundo mágico.

Además de prevenir que los Vampiros tomen desprevenidos a los ciudadanos de tu pueblo con tal de bajarle los humos a la raza lobuna. Sé que odias la violencia, Remus, ya que has perdido mucho en tu vida con ella, pero sabes tan bien como nosotros, que esta es la única forma en que evitaremos la destrucción total.

Nos veremos al final del año escolar, deben estar atentos al Profeta y al Quisquilloso, allí sabrán si hemos sido victoriosos en nuestra meta por Eliminar a Voldemort de una vez por todas. Sobretodo cuando Harry regrese con su cuerpo cómo evidencia.

Sirius, necesitamos que comiences a viajar a estos países en particular: China, Bulgaria, Bélgica, y si es posible, todas las islas del caribe en que la necromancia sea practicada. Debes averiguar los distintos procedimientos por cualquier medio, y si es probable, exterminar a bandas enteras que practiquen magia oscura para mantener sometida a la población.

Evita por todos los medios: África, Korea del norte y sur, además de los países musulmanes, en estos momentos si nuestra información es correcta, todos están sufriendo bajo el dominio de una poderosa banda de hechiceros, interesados en conservar su cultura de la intervención extranjera. En su momento tendremos que lidiar con ellos, pero ahora simplemente son demasiados en número y poder, como para que los enfrentes tú solo.

Tienes varias herramientas en casa, además de quince millones en doblones, y dos millones de dólares para administrarte por todo el año. Por favor, no lo gastes todo en mujerzuelas, e intenta no dejar tantos descendientes a tu paso, de hecho, no dejes ninguno que pueda poner el riesgo a la familia Black. Lamento imponerte responsabilidades, pero es preferible a mantenerte encerrado asoleándote o lamiendo tu entrepierna mientras no estamos en casa.

Cuídate mucho, y mantente en contacto con Remus, no seas descuidado, y rememora el momento en que tu estupidez te costó la vida a manos de Bellatrix, para mantenerte siempre alerta. Ten cuidado con los cazadores de recompensa, Madame Bones, está convencida de que debe eliminar a todo Black de la faz de la tierra lo más pronto posible. Buscaran a tu prima, pero existe el riesgo de que alguien te reconozca.

Luna la diosa sexy en crecimiento, se despide.

P.D.: Oh, Harry manda a decir.

"Y Que la fuerza te acompañe…"

P.P.D.: Hermione manda a decir.

"Usa condones, que para algo los crearon, o al menos un encanto de preservación."

P.P.P.D.: La diosa sexy en crecimiento dice:

"Tráenos algo bonito y útil, y si es posible, investiga las ruinas en Nazca sin ser detectado."

Continuará…

No se porque mis lectores siempre tienen la impresión de que no leo los reviews, claro que lo hago, y si bien me salto aquellos que solo publican el "Está bueno, quiero el siguiente capítulo" Qué no incluya sus sugerencias de manera directa no implica que no me agraden, simplemente que no van con la historia, ni la dirección que deseo.

De hecho en este o el mes siguiente por fin publicare el prólogo que le prometí a uno de los lectores, ya estoy trabajando en el, ya que por fin pude sacarme un par de ideas que estaban torturándome en mi cabeza, hasta que las publicase como historias.

Cómo otro punto, me es triste ver que el número de reviews ha disminuido enormemente, suele pasar con mis historias, los primeros tres capítulos gustan, y de allí en adelante la mayoría desaparece o deja de publicar reviews.