Capitulo sin betear, supuesto a cambios futuros…

Luna sonreía complacida mientras observaba el cuerpo en descanso del director de la más prestigiosa escuela de magia y hechicería de todo el reino unido. No estaba contenta por el hecho de haber penetrado sus defensas mágicas, tanto bardas como encantos, (y un par de maldiciones con tal de protegerlo en el casi imposible evento de ser atacado en sus propios cuarteles no más.) No, eso no era motivo suficiente como para suscitar alegría o regocijo alguno, con sus conocimientos y su epidermis protectora, (la verdadera razón de su contento, al haber adquirido la madures suficiente para al menos erigir su armadura en este primordial evento.) el saltar bardas era más fácil que encontrar a los Snorkacks o Nargles; cierto, no podría mantener dicha protección erigida por mucho tiempo, al apenas tener poder suficiente como para emplearla por al menos unos quince minutos cuando mucho.

Pero tal defecto podría ser solucionado con algo de entrenamiento y tiempo para que su cuerpo madure aún más, además que claro, al igual que Harry, ahora su rostro estaba cubierto por un yelmo más femenino del personaje Grievous, Hermione no estaba del todo de acuerdo al comienzo, pero comprendía la razón tras tal decisión.

A diferencia de su pasado/futuro, aquí no podían dejar al descubierto sus rostros, no cuando sus habilidades no estaban tan siquiera cerca del cincuenta por ciento, aún a pesar de todos sus descubrimientos, logros, armas y avances, aún eran vulnerables a un ataque sorpresa, y por más que lo intenten, el Avada Kedavra seguía siendo para su frustración, un excelente método para disponer de ellos.

Pero eso es irse por la tangente del motivo actual por el cual estaba sonriendo, en realidad al poseer su armadura sobre si, finalmente podía emplear a la perfección la habilidad de Deslizarse, cierto, tal treta podía ser empleada sin necesidad de la epidermis, pero para ella, quien es la creadora de tal técnica, las cosas son totalmente diferentes una vez su piel está rodeada de millones de trillones de nano-máquinas.

Luna en aquel entonces, creó la técnica con una única intención, infiltración y espionaje, con ella al máximo de su potencial podía irrumpir en cualquier tipo de barda mágica, solo debía impregnar la esencia del hechizo o las runas que le mantenían erigido con sus pequeños amiguitos, haciendo diminutos, pero sutiles cambios a la configuración de las bardas y protecciones, hacerles creer que ella no era un intruso, sino en realidad, parte de la configuración misma que le mantiene en funcionamiento.

¿Porqué forzar su camino, si puede lograr que los mismos guardas le abran las puertas?

Alzó su mano en dirección del anciano con el único motivo de lanzar un poderoso Stupefy hacia él con tal de arrebatarle el dominio de la varita. Para cuando sus alarmas de proximidad se dispararon de inmediato en sus radares, alguien le estaba atacando, se arrojó a un lado, observando de perfil que la mascota del director había pasado peligrosamente cerca de ella con sus poderosas garras.

El ruido de su impacto contra el suelo y el cantar de la inoportuna ave, lograron el cometido de despertar al ahora confundido anciano, que parpadeaba en vano, intentando liberarse de su somnolencia para saber que ocurría en sus aposentos.

Luna intentó emplear de nuevo su mano para enviar una vasta porción de su poder mágico en dirección del anciano, no necesitaba mucho, solo derribarlo para que la varita lo considerase una victoria, (principalmente porque el hombre estaba desarmado, a la varita no le importaba si su antiguo dueño estaba vivo o no, siempre iría a por quien logró desarmar o vencer en cualquier termino posible o probable a su portador, y en este caso el noquear a Dumbledore haría el truco.)

Pero el alzar de sus alarmas le indicaron que de nuevo había subestimado la velocidad de reacción del ave, alzó sus manos en dirección de su rostro en reflejo, mordiendo con fuerza al sentir que dicho apéndice estaba ahora siendo atacado ferozmente por las garras de la poderosa ave fénix.

Con suma violencia fue alzada del suelo en dirección de la pared más cercana impactando contra ella con brutalidad, parpadeó un par de veces antes de recuperar el sentido de dirección nuevamente, solo para arrojarse a un lado al ver que Fawks no había terminado con ella, al arremeter de frente con sus garras alzadas en dirección de su cabeza.

Luna no dudó en deslizarse de inmediato, escuchando segundos después como las garras del ave se alojaron con un sonido estruendoso en las rocas de la pared, atorándola por al menos algunos cuantos segundos. No esperó demasiado para arrojar una ola de energía en dirección de Dumbledore, quien para su frustración, había salido de su sorpresa anterior y procedía a defenderse con la varita que ella vino a tomar posesión.

La energía colisionó con brutalidad en el poderoso escudo mágico, enviando al anciano en retroceso ante el impacto, Luna intentó repetir su acción nuevamente con casi todo su poder para lograr su cometido, para cuando sus radares le advirtieron unos segundos antes, del ataque inminente por parte de un ahora libre Fawks.

De nuevo apretó los dientes con fuerza con tal de evitar gritar en agonía cuando las garras del ave se alojaron en su brazo, podría tener la epidermis metálica, pero esta jamás fue diseñada para soportar semejante abuso por parte de un ave mítica.

Escuchó con grima el 'Crunch' de su armadura, de seguir así estaba convencida de que el fénix le arrancaría el brazo, se concentró lo más posible en su epidermis, moldeando y modificando la superficie de la misma con tal de lograr su cometido.

De inmediato su piel se llenó de púas y espinas, todas supurando una gran cantidad de nano-máquinas con tal de penetrar la piel del ave, Fawks que estaba aferrado férreamente a su brazo, jamás pudo evitar ser penetrado en sus garras por dichos apéndices, volando un par de metros lejos de ella con tal de conseguir analizar sus heridas, Luna suspiró en alivio, para cuando el color de un hechizo apareció en la comisura de sus ojos, impactando de lleno en su costado y enviándole un par de metros en vías de colisión con la pared más cercana.

Gruñó un par de minutos luego, dándose cuenta de que había perdido la conciencia en el lugar menos indicado para hacerlo, se levantó en alerta máxima, ignorando el dolor que le embargaba y las alarmas que se disparaban en su cabeza sobre la precaria condición en la que se encontraba, necesitaba analizar que tan profundo había cavado su tumba, solo para suspirar en alivio ante la sorpresa que se consiguió ante ella.

Dumbledore estaba petrificado justo al lado de su cama, un rostro cercano a sorpresa y horror firme en su expresión, aparentemente no esperaba que ella tuviese la misma habilidad de revertir algunos de los hechizos en dirección de sus agresores. Otra razón para estar orgullosa del hecho de que podía mantener su epidermis donde pertenecía.

Se sentó de inmediato sobre la helada piedra que cubría el suelo de la habitación, esto se suponía seria una misión sencilla: infiltrarse, golpear y huir era el plan; pero como todo en la vida, los planes diseñados en la mesa, jamás se desenvolvieron como se planeó a la hora de enfrentar la vida real.

Ninguno tomó en consideración que Fawks se transportaría al dormitorio del anciano una vez ella llegase, cierto, ella perdió demasiado tiempo vanagloriándose en sus logros como para aprovechar los minutos de confusión del animal ante su presencia. Al principio solo era un extraño ser que apareció de la nada al lado de 'su humano', pero si ella podía suponer bien, el que ella se haya tomado su tiempo para contemplar su cometido, solo para acumular una gran cantidad de poder en dirección de Dumbledore bastaría para romper el estado de estupefacción del ave, quien obviamente le catalogaría de treta.

En fin, buscó con su mirada al ave, solo para conseguirla derribada cerca de la puerta que daba hacia la oficina del director, temblaba ligeramente y parpadeaba en exceso, aparentemente le había contagiado sin desearlo, pero no sabía que consecuencias tendría un programa que estaba diseñado para humanos, en un ave mitológica.

Tendría que esperar a ver que ocurre, principalmente porque tal programa era el suyo propio, no pensó muy bien sus acciones, solo reaccionó instintivamente, y ahora tendría que ver que daba como resultado de ello.

Suspiró en alivio al ver que las nano-máquinas habían solucionado gran cantidad del daño interno que había sufrido; cierto, aún necesitaba atención medica especializada, pero su vida no estaba bajo peligro lo cual es bueno en su opinión, pero su nivel de magia estaba por debajo del sesenta por ciento, y decrecía a gran velocidad, si su energía llegaba a bajar por debajo del cuarenta por ciento, su epidermis no se mantendría alzada, y las bardas reaccionaran a su presencia con brutalidad.

Alzó su vista para ver que el anciano poco a poco estaba comenzando a moverse con ligereza, aparentemente tenia la experiencia suficiente como para salir por si solo de tal impedimento sin llamar demasiado la atención, de hecho si no fuera por la precisión de su vista (otro detalle que las nano-máquinas se encargaban de proporcionar, evitando degradación en la cornea y otras molestias.) jamás habría detectado el sutil movimiento, resignada se irguió de inmediato, acumulando una gran cantidad de su poder mágico en la punta de sus dedos, que funcionaban como conductos para que esta surgiera al mundo.

Quince por ciento de su fuerza total para ser exactos, emergió de sus dedos en dirección del anciano, noqueándolo en el acto ante la fuerza con la cual le había golpeado, (aunque el hecho de que estaba impedido por un hechizo de su propia mano y poder, ayudó más de lo que admitiría.) Satisfecha de haberlo derrotado, decidió partir de inmediato rumbo a su guarida con tal de recibir la atención médica que urgentemente necesitaba.

Luego sabrían del destino de Fawks.

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Hermione suspiró por quinta vez, no sabía que hacer con la situación que se había presentado ante ella, si bien estaba complacida con el resultado; en realidad si lo admitía para consigo misma, estaba nerviosa con lo que debía hacer.

Ronald Billius Weasley fue, le guste o no, un ser importante en su vida, cierto, las cosas nunca fueron como las esperaba, de hecho siempre lo supo muy en el fondo de si misma que a la hora de la verdad, había escogido al hombre equivocado.

Pero siempre fue una obstinada, una terca que nunca daba su brazo a torcer, siempre creyó que ella podría cambiarle, que con los años y mucha paciencia lograría convertirlo en el fabuloso ser que muy, muy en el fondo ella sabía estaba yaciendo en espera de emerger, al estar enterrado bajo kilos de prejuicio, malos modales y malcriadez.

Suspiró, alzando el rostro para mirar a la feliz pareja que estaba ante ella.

Tonks había decidido no aceptar la oferta de unirse a ellos. De forma amorosa al menos, y ella no la culpaba por ello, la polimórfica sentía demasiada presión, y eso no le gustaba en lo absoluto, (a ninguna mujer le agrada a decir verdad.)

Estar con ellos implicaba compartirlo todo: su cuerpo, su corazón, su mente, ideales, y por último pero no menos importante, su alma. Y Tonks, corriendo el riesgo de parecer una caprichosa y malcriada, (cuando nadie le creería eso, al comprender su reticencia.) confesó que no sentía atracción alguna por los miembros de su mismo sexo, ni estaba dispuesta a compartir a Harry, siempre temerosa de ser desechada al él aburrirse de la siempre normal y aburrida Tonks. (En comparación con las tecno-brujas que ahora le acompañaban.)

Ninguno protestó su decisión, pero eso no implicaba que no hubiera otras formas de lograr lo que deseaban, ninguno de ellos a pesar de su vasto conocimiento, conocía sobre la inseminación artificial, cierto, Hermione y Harry son de descendencia (al menos en parte, en el caso de Harry,) Muggle, pero al ingresar al mundo mágico ellos, (junto con la gran mayoría de sus congéneres no-puros.) Habían sido prácticamente indoctrinados con la idea de desertar tal mundo una vez comenzaron sus estudios mágicos, de hecho, prácticamente se les enseña a menospreciarle, dejándolo en la mayoría de las veces, al percibirlo como inferior en comparación al nuevo, del que ahora eran parte. (Además de que disminuía el riesgo de que el secreto fuera descubierto, después de todo, el enviar Aurores para limpiar las rupturas de la ley, además de lidiar con memorias, desastres, y otros problemas comunes en los criados por Muggles, costaba dinero y esfuerzo que el gobierno prefería invertir en materias más importantes.)

De hecho, sus planes iniciales eran los de usar poción polimórfica con tal de hacerse pasar por la pareja de Ronald y conseguir lo que deseaba, lo cual era salir embarazada de él las veces necesarias para conseguir a sus pequeños. Pero el descubrimiento que los Muggle habían alcanzado con su tecnología, le libraba de experimentar de nuevo el coito con el pelirrojo, no que fuese mal amante, pero el testarudo solo conoce una forma y siempre persistía en regresar a ella.

Y no lo negaba, 'el misionero', podía llegar a ser muy estimulante y placentero, pero con el tiempo perdía su brillo, ese borde que le daba vida al acto.

No culpaba al pobre, la sociedad mágica estaba retrasada al menos una centuria en el pasado, donde la mujer aún no poseía otra utilidad que parir niños y atender el hogar, (y aquellas que poseían una posición remarcable en su sociedad, tendían a ser mujeres que no poseían familia, o estaban tildadas de solteronas.)

Vivian desgraciadamente, en una sociedad patriarcal, donde la palabra del hombre, siempre tenia mucha más relevancia que la de cualquier mujer, por lo que esta solo debía resignarse a obedecer.

No, no lo culpaba por su ignorancia, pero no estaba dispuesta a pasar por ello de nuevo, y de hecho, para ser franca, el nuevo Ronald no era en lo absoluto, atractivo en lo que a ella le respecta…

Ginny y Luna creyeron que al poseer más estabilidad financiera, además de responsabilidad en la granja familiar, solo mejorarían al chico, pero, desgraciadamente, el tiro les salió por la culata, creando a un Ronald, si bien más confiado y poderoso, también era el engreído pretencioso que su versión original solo podía ser en ciertos momentos.

Mucho menos deseaba redimirle…

Suspiró, de nuevo, observando a la preciosa Tonks bailar orgullosa con Charlie Weasley, una pareja extraña e inesperada debe admitir, pero en vista de que Tonks no forma parte de los aurores al haber fallado el curso por culpa de su condición física al haber sido infectada, la chica tenia que especializarse en algo para salvar apariencias, y Charlie (quien fue infectado por Ginny, causando que fuese despedido de la reserva.) Terminó por ofrecerle un puesto en la sección de cría selectiva en una de sus muchas granjas escondidas.

Después de todo, ciertas especies de animales eran claves para la vida de los mágicos, no podían dejar que estos se extinguiesen y complicaran las cosas, cierto, era cruel y contra sus principios el criar animales para emplear sus partes para un problema de origen humano, pero una vez terminase el conflicto (el cual esperaban no ocurriera,) podrían liberar a los más poderosos y exquisitos miembros de la especie con tal de que repoblaran los bosques del mundo.

Era mejor que simplemente dejarlos morir como resultado del posible enfrentamiento entre mágicos. (Y aunque no quisiera admitirlo, con los Muggles, después de todo, la mayoría fueron exterminados en la guerra Mágico/Muggle.)

Regresando su atención a la pareja, si mal no recuerda, los dos no tardaron en hacer migas, y antes de que lo supieran, ambos estaban en una fogosa, pero intensa relación amorosa, que poco a poco y con algo de suerte, se estaba dirigiendo a un posible matrimonio. Nadie se negaba a la idea, era después de todo, una buena noticia, y la felicidad de Tonks estaba primera que cualquier deseo carnal que pudiesen tener.

Y fue tal matrimonio, (u promesa del mismo,) el que los motivó a buscar alternativas diferentes a las que ya conocen, con tal de conseguir a los niños.

Era espeluznante el saber que ella había planeado en algún punto de su pasado/futuro, el adquirir el material genético de Ronald de…

Suspiró, al parecer si conocía, o al menos, sí tenia una idea de que era la inseminación artificial, pero el estar tan enfocada en otros aspectos, obnubiló esa información con brutal efectividad al no considerarla necesaria o de igual importancia que algunos otros elementos.

Era un hábito peligroso, y le incomodaba mucho si era sincera consigo misma, hasta ahora solo habían olvidado detalles tontos, pero tarde o temprano olvidaran algo de suma importancia, y las consecuencias de ello no eran reconfortantes en lo absoluto, ni siquiera en estadísticas.

"¿Sucede algo Hermione?" No pudo evitar dar un respingo al escuchar la voz de Tonks, así de sumida estaba en sus pensamientos, sonrió, intentando apaciguar su preocupación, no porque no confiase en ella, sino porque en realidad era algo insustancial, (Por ahora al menos, al ser solo teoría y no practica.)

"No, nada Tonks, solo estaba soñando despierta, nada de que preocuparse," La polimórfica parecía contemplativa de su respuesta, más al final negó ligeramente con el rostro antes de sonreír.

Hermione imitó su reacción, en serio se alegraba al verle tan feliz, no obstante, "¿Oye, donde está el galán?" No era común verlos separados por mucho tiempo, no que siempre estuviesen uno encima del otro, sino que era inusual no encontrarlos a ambos en la misma habitación en su hora de descanso.

La sonrisa de Tonks, arrojó al desagüe cualquier duda que pudo haber surgido anteriormente, "Fue a conseguir algo para refrescarnos luego de bailar tanto… y creo que está aprovechando la oportunidad para que sus pies descansen después de haberle pisarlo tanto." Hermione sonrió al escuchar esto, intentando atrapar en vano la escueta carcajada que amenazaba con surgir de su garganta.

Tonks golpeó su pie contra el suelo en infantil protesta, pero la sonrisa en su rostro revelaba un aire juguetón y calida amistad…

Definitivamente no fue mala decisión el dejarlos estar juntos si ella irradiaba tanta alegría por el simple hecho de bailar, (y otros aspectos más íntimos claro) con el chico.

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Si con el tiempo Harry, algo había aprendido, era a odiar las sorpresas, no el tipo de sorpresas donde la familia se reúne en tu cumpleaños, o aquellas reservadas para la intimidad.

No, el tipo de sorpresas que detestaba con pasión, era aquella que se hacía presente en el campo de batalla, esas contrariedades, improvisaciones, inesperados, etc. etc. etcétera.

Si no eras capaz de proveer a tus soldados con suficientes herramientas (además de entrenamiento,) para solventar un imprevisto, por lo general tus perdidas tendían a aumentar considerablemente, y el perder soldados en un ejercito de números limitados, es siempre una perdida fatal, lo cual implica más presión sobre las tropas aún existentes, además de un súbito declive en la moral colectiva, lo cual disminuía aún más la eficacia en su desempeño.

En este caso, la sorpresa que Dumbledore le entregó a Luna, (Y por efecto a él y Hermione,) es algo que en teoría, no debería haber sucedido en primer lugar, al ella contar con una ventaja inmensa sobre el sujeto, más sin embargo, tal encuentro fue todo, menos acorde con lo planeado.

Lo cual le ubicaba en la categoría de sorpresa, o improvisto, y por consecuencia de su desagrado inmediato.

Si bien Luna se encuentra en cama recuperando sus fuerzas de tal experiencia, él no podía evitar el desearle la peor de las muertes al director, (Ignorando magistralmente el hecho de que el anciano tan solo se defendía a sí mismo.) al haberle lastimado en tal forma.

Pero en su condición actual nunca lograría tal meta, y solo conseguiría dificultar sus planes, mucho menos deseaba ser capturado y posteriormente descubierto, eso pondría en peligro al mundo entero.

Nadie, de quienes portaban las memorias del futuro venidero, deseaba que la guerra contra los Muggles ocurriese nuevamente, y en caso de que esta sea inevitable…

Bueno, para eso existía el plan Ragnarok, el cual incluso en caso de fallar, contaba con su desviación, (O plan 'B'.) Llamado ICARO, el cual por ahora se encontraba paralizado sin la presencia de Luna, (No que Hermione no se pudiera hacer cargo de dichos planes, pero la chica ya estaba hasta el tope con el plan inicial, y encargarse de algo de semejante magnitud al mismo tiempo que Ragnarok, solo retrasaría ambos planes innecesariamente.) Lo cual le dejaba a él con el plan de invasión y conquista del mundo mágico, el cual por su naturaleza, fue titulado, 'Darth Sidious,' con el único objetivo de confundir a cualquier posible espía, (Difícil, pero no improbable cuando en las filas se incluyan soldados no infectados.) Ya que semejante título los mantendría buscando a una posible persona, cuando en realidad era una estratagema a realizar.

Por ende que cada escrito estuviese hecho como una carta en primera persona, incluso llegando a los extremos de crear un departamento y más importante aún, un doble que personificara a tal personaje con tal de dirigir la atención en vía opuesta a la realidad.

Exponerles parcialmente a la verdad, y dejar que se alejen de la misma al ellos sacar sus propias conclusiones de; qué, cómo y cuando se planeaba algo; después de todo, no existía mejor escondite que a la vista de todos.

Principalmente, porque nadie dejaría al alcance de cualquiera, en especial a tus oponentes, tus planes maestros.

Por otra parte, los intentos por mejorar y crear ciertos objetos habían sido detenidos en lo absoluto.

No porque no hubiesen recursos, (Que los hay, al tener su propia máquina para crear diamantes, la cual solo presionaba un cierto número de elementos (principalmente carbón,) con una fuerza indescriptible con tal de conseguir diamantes artificiales de gran demanda en el mercado Muggle.) Sino por que ahora los avances tecnológicos aún dependían demasiado de la magia, haciendo imposible que un soldado Muggle, utilizara sus creaciones. (De nuevo limitando su capacidad y poniéndoles en una seria desventaja numérica.)

No obstante, los impedidos, o Squibs, si podían utilizar dichos objetos mágicos, además, el que ellos les estén ofreciendo a cambio de sus servicios, una mejor opción de vida que la que normalmente vivían a diario, eran más que suficientes razones para incrementar su número por cientos, sino, miles una vez se expandan a nivel internacional. (En el mundo mágico al menos, el Muggle estaba parcialmente dominado mientras sus industrias siguieran produciendo dinero, empleo y productos baratos para el consumidor.)

Pero el expandir sus barreras ha demostrado ser una tarea difícil, ya que en varias oportunidades sus Doppleganger han sido victimas de un ataque u atentado, de hecho, han 'muerto' y resurgido tantas veces, que sus cabezas contaban con un precio bastante elevado en varias naciones mágicas (al menos las de sus dobles no idénticos,) al ser catalogados como verdaderos inmortales, (Y por ende, portadores del secreto para conseguir semejante estatus.) Curiosamente, si reunían en un solo monto el dinero que se ofrece por ellos, tendrían el suficiente como para comprar quince islas en el caribe, quedando dinero suficiente como para vivir por un mes sin preocupación alguna LUEGO, de haber comprado las islas.

Lo cual incrementaba la dificultad de las relaciones con otras naciones mágicas, al estar siempre rodeados de caza recompensas y buscadores de lo fácil, lo que hacía ahora imprescindibles a sus Doppleganger, más que nunca.

Harry suspiró, mirando en dirección de la ahora durmiente Luna, que yacía en la inmensa cama matrimonial que comúnmente tendían a usar los tres, Ginny comúnmente dormía UNICAMENTE en su casa familiar, ahora que su cuerpo había comenzado a desarrollarse, no que se perdiera de mucho, al estar todavía vetados por Hermione de hacer cualquier actividad más allá de intensos besos y caricias, para la frustración de todos, incluyéndole a ella. Pero lo más cruel es que sabían que la castaña tenía razón, no estaban en condiciones de perder tiempo alguno disfrutándolo en los placeres de la carne, sus planes dependían en su totalidad de su victoria en el cementerio Gaunt, por lo que cada segundo, minuto, hora, día, semana, etcétera. Debían estarse empleando en el aumento de sus habilidades, recursos, conocimientos, poder y respaldos; el placer personal podía esperar por ahora, la conquista y la salvación del mundo mágico era lo más importante en sus vidas en estos momentos.

Aunque debía admitir, que era cada vez más difícil el resistir la tentación que Ginny y Luna tendían a ofrecer.

Alzó su mano con tal de acariciar la sien de la rubia, sonriendo al ver que la chica no tardaba en acurrucarse un poco hacía ella con tal de incrementar el contacto, nunca lo admitiría en voz alta, (aunque tenía una sospecha de que Hermione ya lo sabía,) pero Luna guardaba un lugar especial en su corazón, de no haber sido por ella, él habría muerto junto con el resto de la estirpe mágica y el mundo jamás se habría recuperado.

Sin ella, Hermione abría perdido la vida, y el jamás habría descubierto cuan profundo es su amor por ella, sin ella, no hubieran sido posible muchas cosas, por lo que estaba profundamente agradecido con cada nuevo momento en el que podía retribuirle el amor que ella le ofrecía incondicionalmente.

Se inclinó con tal de besar sus labios antes de acostarse a su lado, dejando que su fragancia inundase sus fosas nasales, apretujándose a ella aún más al sentir su calor, lo suave de su piel, y el vaivén de su vientre con cada exhalación e inhalación, dejó que su cuerpo se relajara en ese estado, antes de que el sueño tomase posesión de su ser.

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Sirius observaba anonadado la situación en la cual se había inmiscuido, cierto, en su vida juvenil siempre soñó con hordas de mujeres persiguiéndole con tal de obtener una pieza suya, pero nunca, jamás pensó que cuando esto ocurriese realmente, el sería lo suficientemente cuerdo como para correr y evitar que dichas piezas sean desprendidas de su ser.

Podrá ser un espía inigualable, el destructor de malignos, el salvador y amante de damiselas en apuros, pero jamás pensó que alguien le consideraría un líder, y uno bueno para rematar.

Una mente cualquiera y cochambrosa estaría pensando que el motivo por el cual era perseguido en estos momentos, era porque sus amantes habían descubierto sus andadas, y deseaban darle una buena paliza por ello, (Demonios, incluso él lo pensó los primeros minutos, y siempre ha admitido que es un cualquiera… no cochambroso, al menos ya no desde que salió de Askaban, al menos no físicamente.) Pero lo que en realidad ocurría era demasiado bizarro incluso para aceptarlo el mismo.

Cruzó en una esquina, intentando escapar de semejante tumulto, (ignorante en su pánico, de que poseía las habilidades para desaparecer con un simple ¡Pop!) Solo para encontrarse con el cliché de toda persecución que se respete.

Un callejón sin salida. (Solo superado por la piedrecilla mortal.)

Uno convenientemente creado en cada pueblo, ciudad o aldea con tal de ser empleado en este tipo de situaciones. El hombre volteó en dirección de las mujeres, (y para su horror, un igual número de hombres.) que le miraban con algo cercano a adoración, casi como una horda de elfos caseros que habían tomado forma humana, sus ojos llorosos y penetrantes consumiendo cada centímetro de su ser, cada respiro, cada intento que otorgaba al intentar escalar la aparentemente indestructible pared que le impedía el paso a un glorioso y dignificado escape.

Los entes se acercaron a él, sus manos en alza, dispuestos a tomar algo, lo que fuera que el estuviese dispuesto a entregarles.

Al menos hasta que la voz firme y autoritativa de Hermione Granger, resonó por el lugar.

"¡YA BASTA!" Algunas féminas gritaron en sorpresa, al igual que muchos hombres, (algunos con voz incluso más agudas que sus contrapartes femeninas.) Se suponía que solo un 'grandioso', estaría en la ciudad, siempre ha sido la regla, y hasta ahora nadie más había roto este patrón.

Hasta ahora.

"Les sugiero que regresen a sus posiciones que tan descuidadamente han olvidado en este impulso de inmadures desmedida, tienen familias que sostener, e hijos que alimentar, vamos, dispérsense," Algunos parecían reticentes a obedecer, pero la mirada fría y calculadora de la adolescente era un detrimento a cualquier posible desobediencia.

Con velocidad solo adquirida por medio de la licantropía, la multitud se dispersó, dejando en cuestión de minutos a la castaña y al moreno en el ahora bastante plano y aburrido callejón. Uno de ellos respirando en alivio, el otro no tan feliz con la situación.

"Lo juro por merlín, son una tropa de niños, siento como si estuviera a cargo de una preparatoria…" las quejas de la castaña aún podían escucharse a medida de que esta se alejaba rumbo al hogar del siempre ocupado Remus, (quien coordinaba y entrenaba sus fuerzas militares en la ciudad.) Sirius dejó que se alejara por algunos segundos, en vano esperando que en su enojo, se olvidara por completo de él.

"¡SIRIUS, MUEVE TU TRASERO AHORA MISMO!"

Lamentablemente no contaba con tal suerte… Por lo que recordando convenientemente el hecho de que podía desaparecer, empleó tal habilidad para reaparecer al lado de una ahora fastidiada Hermione, quien intentaba masajear su sien con tal de apaciguar la jaqueca que amenazaba con devorar su cabeza.

La chica suspiró, ¿las cosas nunca podían ser fáciles para ellos verdad? Con su mano hizo el gesto para que el moreno le siguiera el paso, con tal de alcanzar la mansión principal del pueblo.

El silencio no se mantuvo por mucho tiempo, "Sirius, en serio te respeto mucho, y en ciertos casos, podría decir que te admiro por quien fuiste y por lo que pasaste, pero en serio necesitas demostrar un poco más de coraje para con las masas, no puedes, y repito, en lo absoluto, no puedes demostrar debilidad ante una horda de fanáticos que desean una parte tuya, recuerda que es parte de sus instintos el buscar dominancia entre el circulo social, tú, eres miembro de los más altos rangos en nuestra organización, y que titubees ante ellos puede ser una señal de que alguien más puede tomar tu lugar."

El moreno miró a su alrededor, viendo a la gran cantidad de licántropos laborar a su contorno sin siquiera prestarles atención a lo que discutían, probablemente la chica había elaborado ciertas medidas para impedir que tal conversación sea escuchada.

Asintió, no sintiéndose lo suficientemente masculino como para abrir la boca y defenderse, no después de haber sido rescatado literalmente por una chica. (No que admitiría esto ante la joven en si, aún deseaba sus genitales en perfectas condiciones, y en el lugar en que corresponden, muchas gracias.) Ella continuó, esta vez mirando a su alrededor, deteniéndose por un segundo, suspirando y emprendiendo la marcha nuevamente.

"Puedo ver que la obsesión de Remus por llamar 'Diosa' a Luna, se ha expandido rápidamente en todos estos años en la población, ya no nos ven como iguales que les otorgaron una nueva oportunidad en la vida, sino como algo más, una deidad de la cual aferrarse con desesperación al esta otorgar resultados."

El admitió, esta vez perdiendo toda la humillación de su rostro, no era tonto, en ese breve período de tiempo pudo ver, pudo sentir, y apreciar lo que la propaganda purista clamaba.

El poder, la omnipotencia, el sentimiento de que estaba por encima de todos aquellos que vanagloriaban cada centímetro de su ser. Era intoxicante, adictivo, peligrosamente adictivo. "Puedo entender por qué los pura sangre desean regresar a la época de antaño, donde los Muggles les adoraban como dioses en templos erigidos en su honor, no me agrada, no con tanto campo para el abuso, lo entiendo, pero de no ser por mi línea de trabajo, quizás no tendría la fuerza moral para caer en semejante tentación."

Ella le observó de perfil, asintiendo ligeramente, "Los sacamos de la miseria, les ofrecimos ropa, comida, un techo en el que dormir y más importante aún, la capacidad de vivir normalmente sin prejuicios."

Ambos se detuvieron frente a las puertas de la inmensa mansión Lupin, esperando a que el sistema de seguridad y los guardas, abrieran las mismas con tal de permitirles la entrada.

"Nuestros logros, nuestras habilidades y metas nos hacen ver más allá de lo normal, es lógico que piensen que somos deidades, principalmente con su líder profesando abiertamente su devoción." Admitió el moreno mientras miraba fijamente el como se abrían las puertas de la mansión.

La chica afirmó, antes de agregar, "Lo que comenzó como una broma inocente, se ha convertido en algo de cuidado, y si no somos cuidadosos, puede que al final nos convirtamos en aquello que juramos derrocar."

Las puertas se abrieron de par en par, dejando ver a ambos la gran cantidad de soldados que ahora deambulaban en diferentes actividades dentro de la institución, su ejército, su milicia de la muerte y progreso estaba listo y en espera de sus órdenes.

Hermione no pudo evitar el pensar para sí misma, 'El camino al infierno…'

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Ginny suspiró, intentando contener el llanto y los temblores que amenazaban con apoderarse de su cuerpo.

Podía estar preparada, ser poderosa, inteligente, bella y mucho más, pero nada de eso le ayudaba a solucionar el problema que le consumía en estos instantes.

La fisura que separaba a la familia Weasley, (Que inició después de la revelación del cáliz de fuego, aunque si era sincera consigo misma debía admitir dicho problema se remontaba mucho más atrás que hace tan solo unos simples meses.) Era una de las razones por la que estaba en este lamentable estado.

Esta noche era el momento decisivo, aquel en el cual debía tomar una decisión que cambiaria el curso de su vida para siempre.

Estaba, para ponerlo en simples palabras, hundida hasta el cuello en una dicotomía.

Por un lado estaba su familia, (O al menos parte de ella,) su sangre, a los cuales no podía abandonar a su suerte, más aún a sabiendas de lo que estaba por venir, y de que lado tomarán una vez se tracen los frentes.

Por el otro, se encontraba su futura familia, aquella que le haría compañía por el resto de sus días, esos con los cuales sabía, tendría a sus pequeños, un futuro asegurado y muchas cosas más.

No importa que lado escogiera, las posibles perdidas eran de gran calaña, (e impensables para su persona,) no era algo de lo cual podía desprenderse con facilidad, (Tampoco, que lo quisiera,) pero si algo había aprendido con los recuerdos que se le entregaron, es que en la vida, siempre habrá momentos en que deberás tomar decisiones que cambiaran, para bien o para mal, el transcurso de la misma.

En su caso, perdería a su madre, (con altas posibilidades de que esta se lleve consigo a su padre.) y a su hermano Ronald, (Con el cual a pesar de sus diferencias, portaba un lazo más profundo que con sus demás familiares. [El antiguo al menos.])

Para algunos podrá ser poco, pero dejar atrás a un miembro de la familia cuando sabes que un peligro inminente viene en camino, no solo era despiadado, sino que demostraba que eras el peor familiar que uno pudiera desear. Mucho más cuando no estabas seguro de si más tarde, tendrías que reencontrarte con ellos, pero, como posibles enemigos.

Después de todo, los gemelos habían sido infectados el verano pasado, aprovechando que experimentaban con pociones nuevamente, ¿Qué mejor excusa, que una falla en sus pociones para explicar su repentino malestar?

Es hacía que las cuentas fueran, cinco Weasley infectados, contra los tres restantes, (Sin incluir a los familiares lejanos.) los cuales podrían unirse o no en un futuro cercano. (Era difícil, pero no perdía las esperanzas.)

Suspiró, al menos no todo este año ha sido malo, Harry y las chicas compartieron más tiempo en relajarse, (No mucho, pero fue algo.) Harry superó los eventos si problema alguno a pesar del odio, desprecio y desidia del cuerpo estudiantil. (Que gracias a su conducta, encajaba a la perfección como el niño malcriado que actuaba con tal de llamar la atención que dicha reportera publicó hace poco.) En el baile le llevó a ella, debido a que Hermione asistió con Victor Krum, mientras que Luna asistió, (Para la consternación e ira de Ronald,) con Draco Malfoy, la razón de estas decisiones en particular era simple.

Todo esto era un simple experimento, uno muy meticuloso, pero uno no más. Ambos chicos serían infectados por un paquete especial, uno que se mantendría inactivo por un período de tiempo o un evento en especial, con tal de alejar cualquier sospecha posible del ahora oficialmente clausurado club de lectura Muggle. (Era imposible que dicha entidad sobreviviera el escarnio público que enfrentaba su 'creador'.) Todo por medio de meses de estudio, con tal de lograr que estos se ubicaran en el cuerpo sin ser considerados parásitos, o cuerpos extraños por el sistema inmunológico ocasionando una mal función en los mismos. (Después de todo, las defensas del paquete pueden disparar la respuesta antes del tiempo apropiado.)

Si bien la segunda opción era mucho más sencilla de solventar, la primera no lo era tanto, no todos los cuerpos reaccionaban de la misma forma, por lo que tuvieron que programar cada posibilidad y variable en un paquete especial, con tal de que este reaccionara y se defendiese acordemente según la situación que se le presente con tal de solucionar la eventualidad.

Y sin embargo, el éxito no estaba del todo asegurado, por lo que el trabajo de dos años y medio podría ser en vano a causa de un cuerpo con muy excelentes defensas.

Suspiró, en realidad le parecía injusto que Draco fuese infectado, pero no el resto de su familia, y pensaba hacer algo al respecto, pero no ahora que todo estaba meticulosamente planeado.

Quizás podría convencerles de incluir al resto de su familia después de la victoria y separación temporal.

Solo puede guardar la esperanza de que ellos (Los Weasley,) estuvieran unidos hasta el final, y no segregados como desconocidos.

Se miró al espejo una vez más, debía estar preparada para esta noche, donde el curso de la humanidad dará un giro hacía un mundo mejor.

Una noche en que sabía que la historia sería reescrita y bautizada como, 'La noche en que el vuelo de la muerte, cayó.'

Continuará…

Para aquellos que se preguntaron que pensaba Hermione por completo, es "El camino hacía el infierno, está pavimentado con buenas intenciones." Es su miedo de que al intentar salvar al mundo, posiblemente traigan consigo una edad mucho más oscura que aquella en la que habitaron inicialmente.

Pensaba incluir la batalla final contra Voldemort en este capítulo, pero creo que me han pedido que la alargue un poco más, no será mucho, pero si un poco, antes de terminarla.

No sé cuantos capítulos más pueda escribir, pero déjenme decirles que si estamos cerca del final.

Por favor, antes de que protesten nuevamente el que no he agregado a Tonks, u otra chica, déjenme recordarles lo que dije en capítulos pasados, lo que hago lo hago por una razón, no quiero tratar en mis historias a las mujeres como un objeto que pasa de mano en mano, que puede ser clamado como propio.

Quiero darle más profundidad a mis historias "harem" que las usuales, "y se quedó hasta con la granja de hormigas hembras que habitaban Hogwarts, mientras que los demás personajes no tienen nada, salvo muerte y destrucción."

Gracias por leer, espero puedan dejar Review.