Harry meditaba, no podía evitar hacerlo antes de cada batalla que enfrentó en su madures, en aquel entonces era una forma de calmar sus nervios en deplora, pero conforme transcurrió el tiempo y tomó experiencia, el hacerlo se convirtió en una especie de ritual pre-batalla.
Hoy, a solo un miserable día de enfrentarse al último desafío del torneo de los Tri-magos, no podía hacer más que meditar sobre ese momento en específico en el cual ofrecería su vida a la varita de Voldemort, todo un acto bien orquestado para destruir al bastardo de una vez por todas.
Luego simplemente desaparecerían con tal de reunir los recursos necesarios, sin importar los años que les tome el conseguirlo, estaban convencidos de que era absolutamente necesario.
Pero era lo bastante sabio cómo para no contar los pollos antes de nacer, mil y un cosas podrían salir mal, y sin importar lo bien preparados que estén, nunca podrán evitar que surjan contratiempos en el campo de batalla.
Lo cual le enojaba, por lo cual, meditaba para calmar sus nervios.
Escuchó la puerta de su recamara no tan secreta el abrirse, pero eso le tenía sin cuidado, ignorando por algunos momentos al perpetrador con tal de proseguir la meditación, al asumir que era otro de sus enojados compañeros de habitación en búsqueda de pelea o algún objeto de insignificante relevancia en su vida u objetivos. (Eso y que su sistema de alarma no le informaba nada fuera de lo común, o algo para ser exactos.)
Fue allí que su cuerpo se tensó, su alarma le informaba de todo sin exclusiones, desde cuantos pasos otorgaban, el peso de cada zancada, o para su disgusto, cuanto gas expelían de sus traseros de ser necesario. (Y en una habitación llena de adolescentes, la cantidad era impresionante, por lo que nunca antes había estado más agradecido con los encantos para refrescar el ambiente que cada cama poseía desde que la escuela fue abierta.) lanzó una oleada de energía en la dirección general del intruso, solo para ser golpeado segundos después con una emisión similar, maldijo en voz alta, pero sonrió a pesar de todo, solo dos personas poseían la habilidad de inutilizar de esa forma sus defensas, cierto, fue inmovilizado, pero sabía al menos que no estaba en verdadero peligro.
Al menos no uno que involucrase su deceso.
"¿Qué tenemos aquí? Un hermoso espécimen del género masculino de la especie Homo-sapiens, interesante, muy interesante." La forma en que la chica hablaba hacía que su sangre hirviera, principalmente porque Luna estaba únicamente vestida con su capa reglamentaria, que convenientemente cubría su cuerpo semidesnudo, su ropa interior era de un negro intenso, que contrastaba finamente con lo pálido de su piel.
No pudo evitar que una de sus cejas se alzara, al igual que otra parte de su juvenil anatomía.
"¿Pensé que esperaríamos un año más?"
"Estuve discutiéndolo con las chicas y, creo que estamos listas Harry, si bien un adolescente debería esperar un poco más para el coito, nosotras no corremos el mismo riesgo que las chicas de nuestra edad si, no saldremos embarazadas, (A menos que lo deseemos,) no corremos el riesgo de contraer una enfermedad venérea, y más importante aún, no estamos siendo manipuladas inescrupulosamente por nuestras hormonas o alguien más experimentado, mucho menos seremos desechadas una vez el acto termine, todas estamos para bien o para mal, con el hombre que amamos, y en mi caso y el de Hermione, no estamos seguras si Ginny realmente aplica, con la mujer que amamos también, no estamos juntos por mera atracción física o por búsquedas de placer sexual." Ella caminó rumbo a él, quien notó cómo sus caderas se contoneaban sensualmente, tragando un bulto de saliva ante lo que esto implicaba, su conciencia trató de salir al a luz, cuando ella se sentó en su torso, "Luna…" Los labios de la chica sobre los suyos destruyeron cualquier pensamiento coherente de su parte.
"Harry, nuestro amor no es algo que puede catalogarse por los estandartes de esta sociedad, es algo que todas nosotras admitimos, de no haber vivido lo que vivimos, no aceptaría o siquiera pensaría en esto, Hermione principalmente, no sabes cuantos meses ella y yo discutimos en el futuro, cuando las dos éramos amantes y tu pretendías ignorarlo consumiéndote en cada batalla. Ambas nos sentíamos suficientemente culpables con nuestra elección, y de no ser por Astoria, quizás nunca nos hubieses abierto el corazón lo suficiente como para dejarnos entrar nuevamente." Sus manos hurgaban su pecho, intentando tocar cada centímetro de su piel, apartando lo mejor que podía la molesta tela con tal de sentir sus palmas rozando su cuerpo.
"Fue Astoria Malfoy, de todas las personas en el mundo, quien nos enseñó que podíamos hacer más por ti, al igual que tú por nosotras, Harry, nuestro pequeño trío ya era una sola entidad incluso antes de experimentar el uno con el otro en el ámbito amoroso, ya no éramos chicos fácilmente influenciables por el ambiente, la sociedad, amigos u hormonas, éramos adultos, cada uno capaz de tomar sus propias decisiones, ahora regresamos a ser chicos, pero aún mi decisión y la de Hermione permanece, Ginny no está tan opuesta a la idea luego de tantos años viviendo con nosotros," Ella usó su lengua sobre sus labios, implorándole acceso, el cual él no pudo evitar el conceder, su cuerpo temblaba en deseo y emoción reprimida, sus labios se fusionaron con delicada intensidad, devorándose el uno al otro, dejándose llevar por años de pasión ante su celibato forzoso, ambos apenas separándose por pequeños segundos con tal de respirar al olvidar en pleno apogeo el uso de sus narices, sus manos ascendieron hasta sus caderas, forzando a la chica a descender un poco con tal de demostrarle cuan entusiasmado estaba de tenerla a su lado.
Un ligero succionar de aire, al igual que un maullido en picardía le indicaba que la chica en cuestión apreciaba sus acciones, sobretodo cuando dicha cintura giraba de vez en cuando sobre su masculinidad.
"OH Harry, no sabes cuanto soñé con este momento," dijo Luna mientras frotaba ambas intimidades con su energía característica, él respondió intentando tomar el control de la situación, para cuando una varita al borde de su cuello le detuvo de inmediato, "¿Luna?"
La chica sonrió de forma predatoria, haciéndole sudar balas en emoción reprimida, "Tus manos estarán donde yo decida ponerlas cariño, y no te preocupes, que sé exactamente donde quiero que pongas TODO."
Hermione observó cómo Harry se posicionada frente a la abertura del laberinto, a pesar del descontento popular, él había ganado magistralmente el primer lugar, demostrando cuan poderoso era para su edad.
Y si bien aún estaba celosa de Luna por ser la rehén en el lago, (Razón por la cual ganó la apuesta de quien sería la primera en acostarse con él,) Debió al menos, pensar más con la cabeza y no el corazón, (Después de todo este no siempre elegía la mejor opción.) Víctor aún demostraba interés por conquistarle, por lo que ella sería aún sin desearlo, su rehén, al ser su interés y objetivo.
Aunque ahora que contaba con más madures y experiencia que antes, semejante interés era un poco sospechoso, tienen al menos, solo unos meses conociéndose el uno al otro, estaba conciente de que eso era tiempo suficiente cómo para desarrollar un apego hacía ella, pero aún así, realmente no le daba mucha confianza ahora que era mayor mentalmente, mucho menos lo que han vivido es suficiente como para sustentar una relación del tipo amorosa, incluyendo el hecho de que ella ya no tenía espacio en su corazón para ofrecer al estar ya ocupado por Luna, Harry, y en cierta forma, Ginny.
Estaba ansiosa, al menos por el hecho de que estaba armada hasta los dientes en medio de los que serán, son y pueden ser sus futuros enemigos, sin contar los Aurores que custodiaban al incompetente de Fudge.
Sonrió en orgullo cuando Harry superó cada evento cómo si fuesen un simple juego para niños, de hecho, no podía evitar el sonreír ante el rostro de sorpresa de los presentes por el enorme poder y habilidad que el 'incompetente niño que vivió,' estaba demostrando.
Conforme transcurrió el tiempo, su corazón latía mucho más rápido, intentó no gritar en agonía cuando el Portkey se activó, arrastrando al moreno a uno de los peores momentos de su vida, deseaba evitar que todo esto ocurriera, pero necesitaban que esto aconteciese, lentamente se dirigió en dirección de Luna, quien obviamente necesitaba ayuda con Ronald, o al menos la necesitaba, ahora que Ginny se encargaba de él.
Sí era sincera consigo misma, una parte de ella extrañaba al Ronald original, al menos al compararlo con este nuevo y ególatra ser que ellos han creado.
Suspiró cuando fijó sus ojos en Luna, sabiendo de antemano que las máquinas en Harry habían sido desconectadas con tal de permitirle morir ante la varita de Voldemort con tal de destruir el último Horcrux sin ningún contratiempo. (El sistema de defensa de las nano-máquinas impediría que esto ocurra al catalogarlo de suicidio.) Luna era una maestra en cuanto a encubrir sus emociones se trata, pero para ella, que conoce cada centímetro de su piel, la intensidad de cada emoción, y lo abismalmente profundo de su ser, no podía ser más evidente cuan preocupaba estaba la chica por su compañero mutuo.
Ginny estaba histérica, lo cual concordaba a la perfección con su papel de novia destrozada por los nervios, lo cual mantenía a ralla al pelirrojo, quien podrá ser un engreído petulante en esta oportunidad, pero al menos seguía siendo al menos el chico que amaba a su familia cómo lo hizo el original.
Ella se aferró a Luna, ignorando la mirada sucia que Ronald, Draco y una multitud de espectadores le arrojaban por tal acción, acto en sí originado por el rumor de posible lesbianismo en la heredera Lovegood, (No del todo falso,) el cual por supuesto, solo pudo ser propiciado por ella, al ser la inmunda bruja criada por Muggles.
De hecho, estaba sorprendida por cuan rápido fue decayendo su popularidad luego de que tal rumor iniciara, (Finalmente pudiendo estar en los mismos zapatos que Harry en lo que a ese tipo de vivencia concernía,) y el hecho de que ella saliera y no aceptara los avances del muy codiciado y deseable sujeto que era Víctor Krum, no hacía más que justificar la idea en la mente de la población mágica.
Lo más triste de todo, es que Parvati, Lavender y muchas otras chicas, resultaron no ser las mejores amigas cuando este rumor en particular comenzó a circular, de hecho, parecían aterradas o renuentes de estar cerca de ella en privado, cómo si esperasen a que ella les fuese a agredir sexualmente en cualquier momento con tal de corromperlas del buen camino.
Tampoco estaba cómoda con las miradas que Lisa Turpin, Tracey Davies, y más impactante aún, Penélope Clearwater, (Razón por la que Percy era uno de sus más fervientes enemigos,) le estaban entregando de vez en cuando.
Cierto, era bisexual, siendo más lesbiana que heterosexual luego de lo que vivió en el futuro, y claro, solo sentir atracción hacia Harry, (Algo que no fue inmediato, de hecho les tomó mucho para llegar a ser siquiera amigos con derecho a roce.) pero eso, en ningún momento indicaba que fuese fácil o promiscua.
De hecho, la mayoría de quienes conocen a personas con este tipo de preferencias, tienden a creer que estos hechos son reales y que no pueden estar equivocados.
Suspiró, aferrándose aún más a Luna, cuando un sentimiento de vacío apareció en su corazón, el incremento en los llantos de Ginny, y el sollozar descontrolado de Luna le indicaban que Harry había recibido el maleficio y estaba oficialmente, muerto.
Su corazón, su alma, su ser entero, todo fue consumido por completo ante su ausencia, tenía más de una centuria viviendo con él, siendo un trío realmente inseparable, creyendo que jamás se iría luego de lo que han pasado juntos, contó los segundos, que parecían horas, todo en espera de la señal, una que ahora resonaba en sus radares, en conjunto con la de emergencia.
Algo había salido mal, de lo contrario la alarma de emergencia no habría sido activada, Ginny guardó silencio, de hecho ella estaba mostrando síntomas de pyroquinesis, lo cual era malo, Luna temblaba en ira contenida, y ella estaba paralizada en absoluta incredulidad.
Pero fue entonces que sintió que Luna acumulaba una gran cantidad de energía, forjando su armadura debajo de sus prendas, Hermione se preparó de igual forma, de hecho, todos los infectados demostraban estar iracundos y listos para actuar sin consentimiento de los lideres, motivados por un arranque de imprudencia.
Al menos eso pensó, hasta que Luna abrió su boca, "Díganle a Remus que todas las tropas disponibles deben ser desplegadas cuanto antes, no quiero que nadie, NADIE sobreviva." Hermione le observó por un instante, sorprendida de que no quisiera que TODAS las fuerzas de Lycopolis acudieran al ataque, pero quizás la rubia sabía que no podían abandonar del todo la ciudad a su suerte, nunca se sabía a ciencia cierta que merodeaba en la oscuridad del bosque.
Dumbledore, quien estaba sospechosamente cerca, abrió los ojos en sorpresa antes de ser embestido por una ráfaga de energía que le arrojó a los pies del ahora aterrado Fudge.
Él anciano le reconoció de inmediato, "Tú, fuiste tú todo este tiempo, Lovegood, ¿Tienes idea de lo que has hecho?"
Luna sonrió, al mismo tiempo que llamaba a por la varita de Sauco, la cual para el asombro de todos y el horror de Dumbledore, levito hacía sus manos luego de separarse violentamente de los dedos del anciano. "Me he convertido en la dueña de los regalos de la muerte, por ahora al menos."
Nadie pudo responderle, cuando ella, Hermione, Ginny, Fred, George, Neville, Hannah, y un innumerable número de estudiantes, desapareció de las tribunas por medio del uso de varios Portkey, al ser imposible la aparición en Hogwarts.
Nadie dijo nada por varios minutos, al menos hasta que nuevos Portkey comenzaron a regresar, portando con ellos los cadáveres de renombrados miembros de la sociedad mágica, todos ellos portando la marca de Voldemort completamente a la vista de todos.
Hogwarts se convirtió en un caos después de ello, al nadie saber qué, exactamente, estaba ocurriendo, Fudge por otra parte no hizo más que llamar a Auror tras Auror con tal de controlar la situación, además de capturar a los presuntos culpables de semejante atrocidad.
Cualquiera podía ver en sus ojos que su verdadero objetivo era aprehender y poner sus manos sobre Luna Lovegood y Ginevra Weasley, con tal de apoderarse en nombre del gobierno de las fortunas que sus apellidos portaban, todo por el bien del ministerio, el cual, según su retorcido punto de vista, era él y nadie más.
En el momento que Harry aterrizó, fue con exactitud, cuando se dio cuenta de que todo, o mejor dicho, nada, había salido cómo lo recordaba.
No fue recibido luego de algunos minutos de 'explorar confundido' el lugar por Peter, (a quien liberaron para que cumpliera este acto específicamente, por supuesto, borrando permanentemente sus recuerdos de todo lo que ha vivido bajo sus cuidados, reemplazándolos por otros más acordes a su modo de vida.) de hecho, fue el mismo Crouch quien procedió a atacarle, tomándole por sorpresa, hiriendo su brazo izquierdo con un Diffindo, destrozando su codo y por ende la movilidad de tal apéndice. (Después de todo, en realidad estaba esperando un simple Stupefy, o Petrificus Totalus, cualquier tipo de aturdidor con tal de atraparle y atarle a la lapida, Por ende que no se moviera tan velozmente ante el primer ataque.)
Lanzó varios Expelliarmus, con tal de cumplir con su rol de alumno inexperto, intentando que el ataque bajase la intensidad por medio del ego de su enemigo.
Pero nunca bajó en intensidad, y el Bombarda Maxima, que acababa de esquivar a duras penas le indicó dos cosas, la primera, es que tal encanto impactó en la lapida que estaba a su espalda, enviando una lluvia de afiladas esquirlas en su dirección, cortando, rasgando y penetrando su piel en cuestión de segundos.
Lo segundo, es que había sido derrotado por dos factores, su ego o confianza, y el ataque sorpresivamente agresivo que recibió, siempre esperando al viejo y cobarde Peter, pero obviamente, algo había cambiado.
Perdió el conocimiento por alrededor de quince minutos, lo suficiente como para ver que su cuerpo estaba fuera de su control al tener apagadas las nano-máquinas, vio al desquiciado realizando el mismo ritual de antaño, siendo lo único diferente, su condición actual, al menos el gran número de heridas le otorgaba un atisbo de alivio de que no sería apuñaleado nuevamente para obtener su sangre.
Pero viendo el cuchillo en las manos del maníaco sumado a la sonrisa en su rostro, bastó para enviar escalofríos por su espina dorsal.
Intentó luchar, esta vez no actuando, sino en serio, Crouch Jr, estaba cortando su brazo herido, no apuñaleando o punzando, estaba cortándole lentamente con la intención de separar dicho apéndice de su cuerpo.
Gritó en agonía, realmente estaba en problemas, además de que estaba demasiado herido como para usar cualquiera de sus habilidades, realmente había caído y estaba a punto de entrar en Shock, para cuando una voz que creyó estaría en Hogwarts, apareció de la nada, probablemente atraído por sus gritos.
"¡Crucio!" La maldición no duró más que un miserable segundo, pero fue suficiente para detener al maniático, que ahora miraba en sorpresa a su compañero, al igual que el agonizante moreno.
"L-lord Voldemort, en serio lamento el retraso, es que solo ponía en su lugar a este animal…" El alzar de la varita en su dirección apagó toda excusa por parte del demente, Harry se hubiera carcajeado, pero ahora solo podía quejarse ante la perdida de sangre y el mareo que le agobiaba. (Aún a pesar de que su sistema estaba apagado, sus nano-máquinas suplían a su sistema una buena porción de sangre con tal de mantener el cuerpo en funcionamiento ante perdidas de este calibre, el problema es que esto solo funcionaba por alrededor de diez minutos y él, ya había sobrepasado dicho nivel.)
Peter, quien ahora portaba una apariencia más pálida de lo usual, volteó en su dirección, el montículo en su cráneo revelaba que en ausencia de Nagini, el espíritu no podía sustentarse en el cuerpo de un infante cómo en su primera vez, por lo que obviamente estaba desesperado al poseer a Peter con tal de subsistir al menos hasta este momento sin la asistencia de la sangre de unicornio. (No necesitaba alargar más su vida al tener pensado al menos destruir este cuerpo para obtener uno nuevo.)
Y ahora, al igual que con su primera vez, pensaba obtener uno propio a como diera lugar, ahora sacrificando al cobarde que se unió a él con tal de salvar su vida.
Irónico realmente.
"Sana sus heridas, lo quiero en condiciones presentables cuando el circulo esté aquí, no quiero ninguna duda en el mundo concerniente a mi superioridad."
"Enseguida mi señor,"
De nuevo, la ironía de ser sanado, (A medias, para colmo,) por su enemigo jurado, no escapó del joven moreno.
"Levanta tu varita Potter," Espetó el renovado Tom, sonriendo y burlándose ante su aparente terror, su incapacidad de tener al menos un duelo en su contra como para defender su vida.
Ignorando que su brazo apenas podía sostener entre sus dedos su varita, además de otras numerosas heridas, la sonrisa en su rostro bastó para saber que estaba a punto de morir, nunca cerró sus ojos, siempre miró en dirección de Riddle, enfocando todo su coraje aún cuando el ardor y agonía en su pecho le informaban que había sido impactado con el Avada Kedabra con tal de demostrar que no había nada en especial en él.
En esta oportunidad no fue Dumbledore quien le recibió en King Cross, sino sus padres, convivió una eternidad con ellos, conociéndolos, compartiendo, siendo un niño, un adolescente y si es posible, un adulto, pero no prolongó más de lo que ya lo hizo la agonía de la despedida, por lo que procedió a partir no sin antes escuchar unas palabras de advertencia por parte de su padre.
"Se nos prohíbe hablar del futuro, pero tengo que advertirte que tengas cuidado, un solo desvío y no serán mejor a lo que se oponen." Dijo James antes de desaparecer.
Lily terminó antes de desvanecerse, "Vienen tiempos difíciles, donde tu voluntad, tus amistades, todo será puesto a prueba, protege a las chicas a como de lugar…" Algo en su corazón le decía que había algo más en tal comentario, pero que le tocaba descubrirlo a la manera tradicional.
Regresó sin hacer movimientos bruscos, escuchando el vitoreo de los insensatos que seguían a un cadáver ambulante, activó sus nano-máquinas con tal de reparar el extenso daño en su cuerpo, para lo cual necesitaba tiempo, cosa que disminuía drásticamente ante los clamados por degollarle y colocar su cabeza en una estaca que luego sería ubicada en el lobby del ministerio.
Envió la señal de emergencia al reconocer que esto era demasiado para él solo gracias a las precarias condiciones en las que se encontraba, la respuesta inmediata fue alrededor de treinta hombres lobo apareciendo en el lugar, disparando maldiciones, hechizos y cualquier encanto ofensivo que pudiesen en contra de los sorprendidos devoradores de la muerte.
El problema salió a la luz cuando se descubrió que había una cantidad superior de seguidores de lo que se esperaba, aparentemente Voldemort no desperdició su tiempo como presumían que haría.
Todo pareció en vano hasta que una segunda ráfaga apareció, esta vez portando entre ellos quince Xenomorphos, los cuales eran liderados por nadie más que Sirius.
Una barda se erigió con tal de evitar una evacuación de emergencia por parte de los cobardes, podías entrar, pero la salida era imposible, gran cantidad de lobos y devoradores habían perecido en los primeros enfrentamientos, pero el cementerio ofrecía un gran escudo en ambos lados, una tercera llegada cambió la marea en dirección de Voldemort, dos gigantes, cinco Trolls y treinta vampiros hicieron acto de aparición en las espaldas de la alianza, disminuyendo nuestras tropas con tan solo una embestida.
Remus lanzó la señal, y los hombres restantes se transformaron con tal de ganar en velocidad, el animal corrió con suprema habilidad entre las lapidas y cadáveres, esquivando esquirlas, hechizos y maldiciones mientras rugía en ira hacía sus atacantes, cinco vampiros reaccionaron de inmediato a su cercanía, arrojándose sobre el con tal de detenerlo y eliminarlo entre todos ellos.
Remus se aferró al cuello de uno, mordiendo con brutalidad y destazando todo aquello que estuviese ante sus colmillos, con su garra derecha atravesó el pecho de otro mientras que su garra izquierda fue atravesada por una filosa cuchilla de plata, los dos restantes se disponían a dar el golpe de gracia para cuando dos licántropos más, se arrojaron sobre ellos, triturando piel y huesos con su tamaño y garras.
Los vampiros siseaban en frustración mientras que los gruñidos poco a poco aumentaban en ferocidad, indicando que protegerían al líder de la manada a como diese lugar, los oponentes se observaron por algunos segundos hasta que cada vampiro restante sonrió antes de desaparecer del camino, dándole paso a varios Trolls que ante el aroma de la sangre, se encontraban en frenesí con tal de alimentarse.
Tres lobos más se unieron a los dos que rodeaban al abatido Remus, que lentamente intentaba recuperarse de la herida que la plata le había infligido, Un Troll no dudó dos veces antes de abalanzarse sobre ellos, agitando su mazo de un lado al otro con tal de aplastarlos y ganarse su alimento, los demás inspirados por el valor del primero siguieron su ejemplo por lo que corrieron tras de él, gritando y aplastando cuerpos y lapidas en su necesidad por carne fresca, (El Troll no es carroñero, como muchos piensan, si la presa no fue victima de su maza, por lo general es ignorada.) Dos lobos se arrojaron sobre la primera bestia, evitando el primer golpe arrojado por el bruto, que golpeó con ferocidad una finísima estatua que era parte de lo que en algún momento fue un precioso mausoleo, ambos lobos se aferraron a su gruesa piel con el uso de sus garras, ignorando las sacudidas que este realizaba con tal de quitárselos encima, uno de ellos mordió su cuello intentando ocasionarle una herida de muerte, pero la bestia no parecía siquiera lastimada por sus intentos, alzando su mano, tomó al lobo por su costado, arrojándolo contra una de las lapidas con brutalidad, el pobre animal simplemente atravesó la lapida y muchas más antes de aterrizar sin vida metros después.
Su compañero restante alzó sus garras en dirección del rostro del monstruo, rasguñando con brutalidad sus delicados ojos y nariz, enterrando profundamente sus dedos en cada fosa disponible en la cabeza del Troll, dicha criatura gritaba con desesperación ante la oleada de dolor que le sobrecogía, para cuando un fuerte golpe en su cabeza terminó con todo movimiento por parte suya y de su atacante.
El Troll cayó inconciente en el suelo, el cuerpo atravesando con su peso varias lapidas que al estar protegidas mágicamente, terminaron por atravesar su piel y huesos de manera grotesca, encima de la bestia, se encontraba un lobo en pésimas condiciones, su espalda fracturada ante el brutal ataque que otro Troll le entregó al impactar su mazo sobre él, ignorando que al mismo tiempo causaba el deceso de su compañero.
El animal se retorcía en agonía por algunos segundos antes de que un segundo golpe aplastara su cráneo y terminase con cualquier movimiento por parte del mismo, El Troll causante de esto lo alzó por una de sus patas traseras, ignorando los torrentes de sangre e intestinos que se escurrían del cuerpo, dicha presa era un trofeo digno de mostrarse, tal placer le duró poco cuando tres lobos iracundos se arrojaron sobre su ser, impidiendo que moviera los brazos mientras el lobo libre mordía, rasguñaba y destrozaba su rostro con sus filosas garras, y quizás habrían enfrentado un destino similar al de sus dos compañeros de no ser por el aullido de advertencia que Remus había arrojado una vez se recuperó lo suficiente, el trío abandonó el cuerpo justo en el momento en que dos mazas descendieron sobre él, fracturando los hombros de la bestia en el primer impacto, seguido muy de cerca por su cuello, los Trolls culpables de esto miraron confundidos el desplome de su compañero antes de ignorar lo que habían hecho y proseguir con el ataque.
Los lobos retrocedieron hasta donde se encontraba Remus, quien miraba de un lado a otro observando que los vampiros y gigantes habían exterminado en el ataque sorpresa a gran cantidad de sus compañeros, gruñó en frustración, esto se suponía que sería una batalla sencilla, no lo que ahora se les había presentado, pero no tenía tiempo para lamentarse por las desventajas que les abrumaban, podía ver que su diosa y sus compañeros estaban luchando con todo lo que tenían sin rendirse en ningún momento, le preocupaba la ausencia de Harry, pero confiaba y creía firmemente que nada sería capaz de eliminar al chico.
Los Trolls se acercaron lentamente, casi saboreando el momento en que habían acorralado en contra de un gran mausoleo a sus presas, los lobos gruñeron, preparándose para atacar una última vez, cuando un olor, un sonido y posteriormente el rostro confundido de los Troll, les informó que la caballería pesada había recibido más soldados.
De las paredes, de entre la oscuridad, desde debajo de los ataúdes, por encima del techo, casi de todos lados, parecían emerger los terrores que los chicos habían creado con tal de proteger sus hogares.
Remus no estaba muy de acuerdo con la creación de los Xenomorphos, no porque fuesen mala idea, sino, que los Licántropos podían cumplir esa misma función de proteger cada refugio, almacén y guarida que ellos crearan, pero Luna fue obstinada en su creación, de hecho, Sirius tenía gran parte que ver en ello, después de todo cada uno de ellos no era más que un Golem modificado de forma morbosa con tal de poseer tal apariencia, y ni hablar del hecho de que cada uno de ellos portaba una copia idéntica de la personalidad de el elfo más inestable que jamás haya existido.
Pero cada queja se fue por el drenaje cuando el vio cuan efectivos eran para derrotar a los enemigos en el campo de batalla, los Trolls efectivamente comenzaron a golpearlos sin piedad alguna, aplastando varios de ellos con sus enormes mazas como si fuese un simple juego de aplasta al topo.
Pero lo que ignoraban es que sus mazas habían llegado al fin de su vida útil cuando impactaron con el mecanismo interno de defensa de los Golem, que expelían una gran cantidad de acido que destruiría todo menos carne viva, (No eran tan estúpidos como para hacer un acido que lo derruyera TODO, incluyéndole a ellos,) y ciertos elementos protegidos contra tal acido.
Una vez desarmados, los Trolls eran mucho menos inteligentes, siendo casi torpes de hecho, los Xenomorphos atacaron con armas tan afiladas como para cortar átomos, dicho sea sus colas, perforando como mantequilla las gruesas pieles de las bestias.
Los vampiros por otra parte perecieron en masa ante la nueva ráfaga de enemigos, siendo lo bastante tontos como para embestir de frente a las bestias artificiales con tal de causar daño, sus armas, objetos de extremo valor para un vampiro, fueron derruidas al no estar protegidas contra el acido dentro de los cuerpos de los Xenomorphos, y los vampiros, siendo menos resistentes que los Trolls, no pudieron evitar ser despedazados por las mandíbulas de la bestia, o sus garras u cola.
Dicho esto dirigieron toda su atención hacia los gigantes, que sorpresivamente se mostraban bastante resistentes al ataque de los Golem, demoliéndolos con sus puños sin problema alguno, disminuyendo en grandes cantidades a los valiosos guardianes sin recibir demasiadas heridas de gravedad. (Ninguno se acercó demasiado como para penetrarles con sus garras, colas o mandíbulas antes de ser pisoteados, aplastados o golpeados hasta el olvido.)
La batalla parecía regresar lentamente al bando de Voldemort en tan solo ocho minutos, Harry continuaba siendo un 'cadáver', pero al noveno minuto todo eso terminó cuando una quinta aparición ocurrió en el cementerio.
El rugido de un Dragón ensordeció a todos, Bill, Charlie y los otros habían llegado, el moreno lo podía sentir en su sangre, se alzó de 'entre los muertos' disparando un Bombarda en dirección de los distraídos devoradores de la muerte, causando una brecha que los pocos lobos restantes aprovecharon, Tom volteó justo después de asesinar a un par de lobos que se acercaron demasiado a su persona, pudo ver que a la distancia luchaban los vampiros que habían sobrevivido en contra de Luna, Hermione, un mal herido Neville, un agotado Sirius (Activar y enviar los Xenomorphos es algo agotador,) y sorpresivamente una encolerizada Ginny quien estaba literalmente ardiendo gracias a su pyroquinesis.
Los lobos acababan rápidamente con los devoradores de la muerte que tontamente intentaban negociar con ellos su perdón, (Incluso sugiriendo la traición hacia Voldemort,) Los últimos Xenomorphos caían ante los gigantes sin haber causado nada más que heridas menores, (Además de dejarlos desnudos para la consternación de todos los presentes.) Harry dirigió su atención hacia Voldemort, quien acababa con facilidad con dos Xenomorphos que se escondían entre las sombras esperando el momento apropiado para atacarle, (Lo que le informaba que quizás el sujeto podía ver en la oscuridad.) Pero tal esfuerzo le tomó un par de segundos que Harry no dudó en aprovechar, acelerando su metabolismo, liberando su funda de su compartimiento sin fondo con la única razón de acabar con Riddle.
Tom tenía un defecto fatal, y ese era su obsesión por ofrecer un espectáculo de todo lo que hacía, Harry por otra parte no poseía tal costumbre, por lo que jugando sucio, armó su espada, aceleró a velocidades vertiginosas en dirección del sujeto, y aprovechando esos segundos de despliegue en ego y fuerza que el imbécil le ofrecía con tal de intimidarle, el moreno cruzó el campo lo suficiente como para asestarle un golpe con su sable de luz justo en el cuello del idiota, separando con extrema facilidad su cabeza de su anatomía.
Sin charlas épicas, ni justificaciones, nada de remembranzas, mucho menos una batalla para la historia, Harry no le dio el placer a Tom Marvolo Riddle, su misión era el lograr que tal sujeto desapareciera de la faz de la tierra de la forma más humillante posible, y para alguien que se vanagloriaba en la atención que el público le ofrecía, el ser derrotado tan fácil, sin darle siquiera oportunidad de demostrar de que era capaz, era quizás, el peor castigo que se le pudiese ocurrir. (Ignorando lo que Luna tenía en manos concerniente a Nagini.)
Harry miró en dirección del campo de batalla, solo para ver caer al último Gigante a manos de Hermione Y Luna, (principalmente la segunda, al ser prácticamente invencible.) los chicos celebrando detrás de ellos lo que era claramente una victoria por parte de la alianza.
No obstante, el moreno bufó en completo enojo, odiaba las sorpresas, y este lugar estuvo repleto de ellas, al punto en que hubo más perdidas de las que esperaban, tendría que disculparse con muchas familias por su ineficiencia en esta batalla.
Pero más que nada, deseaba saber quien fue el que creó el Portkey en Hogwarts, ¿Quién reemplazó a Moody?
Un lobo se acercó a él lentamente antes de volver a su forma humana, era Remus, quien había atravesado todo el campo de batalla solo para encontrarse con él, podía ver que no muy lejos las chicas se dirigían a toda velocidad en su dirección, por supuesto, el moreno no esperaba que Remus estuviese tal y como llegó al mundo gracias a que su transformación destruyó sus prendas de vestir, no dudó en arrojarle parte de su vestimenta con tal de que pudiera transfigurarlas en algo más conservador.
"¡Reporte!" Preguntó el moreno en voz baja, Remus no tardó en responder.
"Hay diecinueve bajas entre los licántropos, el resto está gravemente herido, las cosas habrían sido peores sin los Xenomorphos, y por supuesto Luna y los estudiantes, ellos quizás fueron el motivo de nuestra victoria por sobre los Vampiros, en especial Luna."
Harry asintió, recordando que Luna en estos instantes, era la poseedora de la varita invencible, por lo que su llegada fue lo que realmente volteó la marea a su favor.
No le agradó en lo absoluto, no porque le humillase el ser salvado por una mujer, no, le enojaba el hecho de que aún poseyendo superioridad tecnológica además de inteligencia, (Sin decir experiencia en campos de batalla,) le fue horriblemente difícil el enfrentarse a varios magos al mismo tiempo.
Casi suicida, diría él, pero debía ser sincero, su poder aún no alcanzaba la madures requerida para tan siquiera materializar su epidermis, no estaba listo, solo que su orgullo, su sobre-confianza, su ego, nada de eso le dejaba ver la verdad aún cuando estuviera justo ante sus ojos.
Eso casi le cuesta la vida, al igual que la de sus subordinados.
Necesitaban reorganizarse, el juego había terminado, si querían reformar el planeta, debían estar en la cúspide de sus habilidades.
"Remus, reúne a los heridos, envía los cadáveres del enemigo a Hogwarst, sus marcas siempre visibles para todos, busca sobrevivientes o procúrame el cuerpo de Crouch Jr, hay algunas respuestas que necesito."
"Eso no será necesario, Harry," Agregó Luna mientras empleaba la piedra de la resurrección para traer a dicho individuo de entre los muertos.
Su dolor y agonía eran música para sus oídos, de hecho, cada palabra, oración y quejido de su parte fue disfrutada acordemente.
Fue allí que se reveló el cambio, el cual fue tomado con la sorpresa y pánico que ameritaba, Antony Dolohov, quien debería estar en Azkaban, fue el verdadero culpable de todo este desastre, lo sorprendente es que había reemplazado no a Moody, sino al conserje de la escuela, Argus Flinch.
Alguien a quien ellos tomaron como de poca importancia, ignorando las ahora obvias señales de que algo estaba mal.
La más obvia, siendo la ausencia de la señora Norrys.
Eso lo decidió todo.
Harry tomó la cabeza destajada de Voldemort, mientras que Hermione destruía el cuerpo con fuego fatuo, incinerando hasta la última pieza de carne y hueso, dejando solo cenizas que Sirius luego desapareció para jamás ser vistas de nuevo.
El primer obstáculo fue derrotado, solo restaba el mundo mágico y posteriormente, el Muggle.
El regreso a Hogwarts fue un desastre de proporciones mayores para los espectadores, los Aurores por otra parte, les recibieron cómo solo el ministerio sabía hacerlo, lo cual era con violencia.
Lástima que habían previsto esto y rodeado el área de aparición destinada con runas, con tal de evitar una mala sorpresa como esta.
"Cual es el significado de todo esto," Gritó Fudge, quien se dirigía hacía ellos con los representantes de cada institución educativa (la mayoría locales,) tras de él.
Harry solo sonrió, señalándole a Remus el que arrojara la cabeza del fallecido Voldemort, originando un desastre por parte de las masas.
Dumbledore le miraba fijamente, intentando discernir quien estaba ante él, incrédulo ante la idea de que Harry Potter fuera capaz de tal barbarie.
"La profecía se ha realizado, todo lo que fue Voldemort, ha sido eliminado con extremo prejuicio, sus seguidores, sus armas, sus ideales y no menos importante, sus Horcrux, todos y cada uno de ellos, incluyéndome."
El silencio fue abrumador, nadie podía creer lo que se había dicho.
"Sí señores, he sobrevivido a un segundo Avada Kedavra, no sin las respectivas consecuencias, ¿Pero ser amante del amo de la muerte tiene sus ventajas no lo creen?"
Varios Aurores intentaron disparar sus hechizos, pero algo los detuvo, o mejor dicho, alguien, siendo los gritos de Argus Flinch, al ser lentamente absorbido hacía el grupo, perdiendo en el proceso su figura, revelando a Antony Dolohov.
Dumbledore y varios Aurores intentaron intervenir, cuando el agresivo movimiento tras la barrera detuvo sus acciones.
"Antony se va con nosotros, les guste o no," Agregó Hermione con una cantidad de veneno palpable incluso para el más inepto, todos presentían o se daban una idea de que lo que el futuro le deparaba al devorador de la muerte, era material de pesadillas, de nuevo algunos trataron de intervenir, entre ellos Dumbledore, todos los intentos fueron inútiles, en especial cuando Luna procedió a ayudar a su amante.
"El perdón es un regalo divino, Harry." Comentó Dumbledore en un intento por acudir a la humanidad del chico.
Harry solo pudo sonreír, "Lo es, pero solo aquellos que realmente lo merecen, serán perdonados."
Dicho esto, uno por uno, empezaron a desaparecer, dejando solo a los estudiantes en el campo.
Luna agregó, "Mientras hablamos, industrias Lovegood está siendo ubicada bajo un poderoso Fidelius con tal de evitar una toma hostil por parte del ministerio, y aclaramos que cualquier intento de posesión de nuestros aliados, la granja Weasley, será tratado con extremo prejuicio, el mismo que le ofrecimos a Voldemort, para ser exactos."
"NO PUEDEN AMENAZARME, SOY EL MINISTRO DE MAGIA, ME ASEGURARÉ DE QUE PAGUEN POR ESTA FELONÍA, NO SALDRÁN IMPUNES POR SUS CRIMENES,"
"Los cuales consisten en el exterminio del circulo interno de Voldemort, sus lacayos y esbirros, entre ellos quien pagó tú candidatura, Lucius Malfoy, tu mejor amigo e inversionista."
"PATRAÑAS, MENTIRAS, CALUMNIAS DE LA PEOR INDOLE, JAMÁS HE RECIBIDO SOBORNO ALGUNO POR PARTE DE LUCIUS, O DE NINGUN OTRO CIUDADANO."
"Jamás mencioné la palabra 'soborno' ministro, dije inversionista," Y dicho esto, Luna, Harry y Hermione partieron del lugar, llevándose consigo al resto de sus seguidores.
Les tomaría ocho años el volverlos a ver nuevamente.
Continuará…
