Los personajes son de la grandiosa e inigualable Stephenie Meyer…la historia producto de tanto libro, película, serie y telenovela que he visto a lo largo de los años y que ha ayudado a mi IMAGINACIÓN!!!!
Capitulo 7
Inicios
Edward POV
Tómanos la carretera que nos llevaría a nuestro destino. Íbamos en silencio y nuestras manos entrelazadas, no podía evitar cada cierto tiempo llevarla a mis labios. Notaba como se sonrojaba cada vez que lo hacia, pero me era inevitable no hacerlo, al verla me preguntaba que había hecho para merecerla.
Con ella a mi lado todo lo malo que me había tocado vivir en este último tiempo valió la pena, toda la decepción y el sufrimiento se vieron recompensados con creces al tener a Bella. Recorrería el mismo camino si al final estaba ella.
Por primera vez desde hace meses que tenía ganas de contarle a alguien todo lo que me había pasado, el distanciamiento con mis padres, el quiebre con Tanya y todas las desastrosas repercusiones que aquello tuvo, quería decírselo todo. De Bella sabía casi todo. Era hija única, su madre había muerto hace unos años en un accidente de transito, razón por la cual se fue a vivir con su padre a Forks, donde él era el jefe de policía. No era de muchos amigos, de hecho solo tenia unos pocos en la escuela y ahora solo estaba su mejor amiga Alice y el novio de esta.
Todavía no tocábamos con la profundidad que yo quería el tema de Jacob Black, quería saber cuan importante era o fue en su vida. También me contó, que logro una beca en NYU y después de terminar sus estudios, decidió quedarse en Nueva York cosa que debía agradecer a algún ser superior por que gracias eso la conocí.
Después de una hora de viaje llegamos a nuestro destino, esperaba que le gustara a Bella. Rosalie me convenció que aquel era un lugar ideal para una escapada romántica, era un pequeño hotel en las afueras de la ciudad, en ese momento estaba rodeado de nieve lo que le daba un toque de cuentos. Me estacione en la entrada para evitar tener que caminar un tramo muy largo, conocía los problemas que tenía Bella para andar en terrenos sin mayores complicaciones, no quería imaginar lo complicado que podría resultar para ella caminar sobre hielo, aunque pensar en cargarla me hizo dudar por unos instantes.
- Llegamos, espero que te guste.
- Oh!! Edward es precioso – Sonreí al ver su cara de felicidad mientras miraba el hotel - Parece un castillo.
- Entonces serás una princesa todo el fin de semana.
- ¿Y tú que serás?
- Tú esclavo.
- Suena muy tentador – Baje del auto y me apresure a ayudar a Bella.
- Soy todo suyo, mi princesa – Bese la punta de su nariz.
Estaba por llegar a sus labios cuando vi al valet parking, me ayudo con las maletas, le indique a Bella que se adelantara, no quería que se congelara esperando aquí afuera.
Bella POV
Todavía no podía creer todo lo que había sucedido. Tenía la esperanza que Edward me pidiera ser su novia, pero que lo haya hecho y además escucharlo decir que me amaba superaba todas mis expectativas mas optimista. Todo me parecía un sueño y no podía negar que estaba algo asustada por tanta felicidad, temía que en algún momento algo malo pudiera suceder, me reprendí a mi misma por dejarme llevar por ese tipo de pensamientos, lo importante era el ahora, el presente, por algo lo llamaban así, como el regalo que no se puede desperdiciar por estupideces.
No sentí cuando entro a la estancia, pero sus manos tomaron mi cintura para abrazarme y acercarme más a él.
-¿Cómo estas? – Me pregunto muy cerca de mi oído.
- Feliz – Creo que no existía otra palabra mejor que pudiera explicar como me sentía. No pude evitar agregar - ¿y tú?
- Preguntándome como llegue a merecer a alguien como tú, algo bueno he hecho en mi vida si te tengo aquí.
- Pues creo que mejor dejamos de lados la preguntas y nos dedicamos a aprovechar nuestro viaje.
- Como usted diga, princesa.
Con su mirada busco la mía, me regalo aquella sonrisa torcida, que había aprendido a amar y unió nuestras manos. Me guió hasta la recepción, donde nos indicaron nuestra habitación y nos entregaron una lista de actividades que se realizarían aquel fin de semana.
El botones nos llevo hasta la puerta de la habitación y acomodo las maletas en la entrada, vi como Edward le daba la propina y cerraba la puerta tras el. Yo me había adelantado unos pasos para admirar lo bello que era el lugar, tenía una gran ventana que dejaba ver lo hermoso del paisaje. Pintada en tonos suaves que ayudaban a relajarse, al fijar mi mirada en la gran cama no pude evitar sentir mariposas en la panza, si algo era seguro es que ambos la compartiríamos, ahora quedaba preguntarse la forma en que lo haríamos.
Sentí que besaba mi cabello y me di vuelta para mirarlo. Acaricie su rostro con mi mano, delineando su perfección, aun no podía creer que fuera real y que me amara, le sonreí antes de acercarme a sus labios y besarlos. No se cuanto tiempo estuvimos así o cuando acababa uno y comenzaba el otro, solo sabía que podría estar así toda mi vida.
Finalmente nos separamos cuando el oxigeno se hizo realmente necesario, nos tomo un tiempo acompasar nuestra respiración y decir algo.
- ¿Tienes hambre? – Pensé decirle que no, pero mi estomago gruño antes de poder contestar – Veo que sí o mas bien lo oigo.
- No te burles.
- No lo hago amor, solo me preocupo. Que te parece si vamos a comer algo.
- Te molestaría que me de un baño primero.
- No para nada – Me pareció ver una nota de preocupación o algo más cambiaba sus facciones, pero lo descarte de inmediato – No olvides que te amo.
Después de unos quince minutos estaba lista para ir a comer. Lo vi sentado en un sofá cerca de la ventana, con la vista perdida en sus pensamientos. El solo hecho de mirarlo provocaba que mi corazón latiera más rápido. Creo que fue el sonido de mis latidos lo que lo alerto de mi presencia, por que volvió su rostro hasta donde estaba y me indico que me acercara. Me queda parada frente a él, pero jalo de mi brazo para hacer que quedara sentada en sus piernas. Tomo mi rostro con sus manos y me beso, yo rodee su cuello con mis brazos para profundizar nuestra unión. Sus labios junto a los míos era la sensación más exquisita del mundo, pero no pude evitar que mi estomago volviera a gruñir, creo que me sonroje más allá de lo posible.
- Mejor vamos a comer – Solo asentí.
El restorán del hotel era un lugar tan bello como todo el lugar. Era un lugar íntimo y con una atmósfera muy romántica. Solo un par de mesas estaban ocupadas por otras parejas tan envueltas en su mundo como nosotros. Elegimos la más apartada de todas, antes de terminar de acomodarnos ya estaba uno de los mozos pasándonos las cartas. Leímos un par de minutos en silencio e hicimos nuestro pedido. Edward pidió vino blanco para acompañar.
- Te he dicho que te amo.
- Solo un par de veces, pero no me canso de hacerlo.
- Pues mi querida princesa permítame decirle que la amo.
- Como yo a ti…Edward – Nos acercamos para darnos un pequeño beso en los labios.
Nuestra comida llego en un par de minutos y se veía deliciosa, mientras comíamos hablábamos de todo un poco, quería saber más cosas de mi, aunque ya le había contado casi todo de mi vida. Note que él casi nunca hablaba de la suya, temí que guardara un secreto terrible o algo por el estilo, pero luego me reía por lo paranoica que resultaba. La mayoría de las veces me hablaba de su hermano Emmett, pero nunca de sus padres, que por lo que sabía estaban vivos, pero no es muy buenos términos con él.
Cuando termínanos pedimos el postre, estábamos por marcharnos a nuestra habitación. Pero una voz proveniente del un escenario instalado en una esquina, nos detuvo.
- Bienvenidos sean todos a noche de karaoke….si desean decirle a la persona que aman cuan especial es…díganlo cantando – Mire a Edward que soltó mi mano y se dirigió hasta donde se encontraba el animador – Aquí un primer enamorado…su nombre.
- Edward Cullen.
- ¿Qué canción vas a dedicar? – Vi como elegía entre las opciones que le dieron.
- Quiero dedicar esta canción a Bella…gracias por decir que si…Te amo – Me acerque a la silla más próxima y me senté para verlo.
Los primeros acordes llenaron el salón…
Siempre fui
Esclavo de la libertad
De esos que saben flotar
Y que besan el cielo
Y hasta que
Apareciste por ahí
Me decidí aterrizar
Y quedarme en tu suelo
Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció
Tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón
Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu alma
Y mi paz
En mi , ya son
Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor
Y hasta hoy
Pensaba que la libertad
Estaba en otro lugar
Y hoy la llevo por dentro
Me asome al laberinto de tu amor
Aquí encontré mi verdad
Y en ti esta lo que quiero
Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció
Tu voz
Y así
Se fue detrás de ti mi corazón
Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu alma
Y mi paz (y mi paz)
En mi, ya son
Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor
Viajo en tu mirada
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor
Siempre fui esclavo de la Libertad
Contigo puedo tocar
Lo que soñé tanto tiempo
Me quede unos segundos sin nada que decir, solo cuando escuches los sonidos de unos aplausos me uní a ellos. Note como sonreí en mi dirección y le envió un beso.
- Realmente eres un hombre enamorado – Oí como le decía el animador, mientras bajaba del escenario – Algún otro voluntario.
Me acerque a recibirlo y lo bese, quería que en aquel beso pudiera sentir todo lo que yo sentí al escucharlo cantar para mí, tenía una voz preciosa y creo que en ese minuto lo ame más.
Salimos de ahí rumbo a nuestra habitación tomados firmemente de nuestras manos, cualquier inseguridad que pude sentir había quedado atrás. Estaba segura que era lo que quería, así que apenas cruzamos el umbral de la puerta se lo hice saber a Edward o más bien se lo demostré.
Bueno aca les dejo otro capitulo...es un poco breve. Perdon cualquier falta pero estoy a un paso de derretirme jajajjajaja. Antes que se me olvide la canción se llama "Entre tus alas" de Camila.
Cariños Lulu =)
