Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto).


Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil

"A la luz del sol, ¿hay alguien aquí? Oh, que ha comenzado…

Oh, querida, te ves tan perdida, ojos rojos y lágrimas derramadas

El mundo que debiste haberte cruzado, dices…

Boston – Augustana


Capítulo 3 - Corriendo Dentro


La Push – 2007

Inmediatamente, me sentí temerosa de lo que pudiera vivir en esta casa. Cuando estuve cerca de ella, noté que su esencia no era la que había olido en esta área - ¿qué clase de criatura vivía aquí? ¿Qué le había hecho a ella?

Su boca estaba abierta y se movía, haciendo que las vibraciones fueran más fuertes. Se estaba volviendo ruidosa, entonces. Pero no podía apartar mis ojos de su rostro – mi mano cepilló mi mejilla, mis dedos se desplazaron por mi propia piel. ¿Podría, lo que sea que vive en este lugar, hacerme lo mismo a mí?

Estaba levemente consciente de que su rostro se había torcido en una máscara de asombro y sorpresa ante mi acción; no sabía de qué estaba tan sorprendida. Avancé sigilosamente, ladeando mi cabeza hacia un lado, frunciendo el ceño. Quería ver las cicatrices más de cerca, ver qué tan mal estaban.

Ella estaba gritando.

Un flash de algo que recordaba vino a mi – mi propia boca, abierta y soltando un sonido que no podía escuchar. Mis ojos, abiertos con terror, miraban hacia atrás sobre una superficie reflejante. Y detrás de mí, en ese reflejo de algo color plateado, unos ojos de un rojo profundo y un par de manos muy blancas en mis hombros.

Estaba con mi espalda sobre la pared antes de que me diera cuenta, las manos se extendieron hacia la superficie que estaba detrás de mí. Podía sentir mis ojos totalmente abiertos; viendo la expresión ausente de ella, tratando de controlar la innecesaria respiración a la que estaba acostumbrada.

No podía recordar nada sobre mi pasado excepto el día en que desperté. Recordaba las manos de una chica siendo arrastradas por la pared de la cueva, las huellas ensangrentadas eran la única evidencia de que ella había estado ahí.

Pero, ¿por qué estaba recordando algo ahora? Era porque finalmente estaba frente a frente con alguien, ¿viendo a una chica que estaba tan asustada? Esto definitivamente movió alguna fibra dentro de mí.

No podía decir dónde estaba en el vistazo de memoria que había tenido, pero sabía que – por alguna razón – no quería asustar a esta chica. Había algo demasiado familiar en esta situación en la cual una chica estaba gritando – esa era la palabra – de terror sobre algo detrás de ella…

Vino a mí. Era un vampiro detrás de mi en mi memoria - ¿era el mismo que había hecho lo que soy ahora? ¿Tenía esa persona detrás de mí eso color plateado, que hizo que me cambiara a vampiro? Ahora sabía por qué la chica estaba tan asustada -¿porque sabía lo que era?

Ella me miraba de regreso: nos mirábamos mutuamente. Sus ojos estaban parpadeando hacia la puerta por donde había entrado, entonces regresó su vista a mí, y vi la confusión ahí. Me preguntaba qué podía significar cada vez que respiraba erráticamente hasta que algo golpeó contra la puerta.

Era la más monstruosa y enorme bestia que jamás había visto. Era casi tan alto como yo; con enormes dientes y garras que destellaron ante la luz, los ojos eran oscuros y de color humano, y el despeinado pelaje era de un color fuerte, sólido. Era joven – iba en cuatro patas, y no sabía su verdadero nombre.

No actuaba ciertamente como un animal. Turnaba su vista en la chica humana – noté que ella me miraba con el ceño fruncido, moviendo sus labios frenéticamente. ¿Trataba de decirme algo? Di un pequeño paso hacia adelante – su boca sonó más fuerte, y el animal giró su cabeza hacia mí.

Hubo un leve asombro en sus ojos por un momento antes de que moviera sus labios hacia abajo y diera un paso amenazante hacia adelante. Las vibraciones del sonido golpearon el aire alrededor de mí – aterrorizada, me recargué en la pared nuevamente. ¿Esta era la criatura que había herido a la humana?

Apareció otro en la puerta, acompañando a su amigo; este era igual, pero de diferente color. Entonces había otro entrando al pequeño cuarto, y otro… seis de ellos, gruñendo y refunfuñando.

El último se movió hacia la humana – temiendo por ella, hice un ademán con la mano, tratando de indicarle el camino a la puerta. Ella podía escapar si lo intentaba. Si ella hacia el intento, sabía que podía retener la atención de esas criaturas el tiempo suficiente para que ella escapara.

Pero ella parecía no entender. Las bestias, sin embargo, entendían completamente y las vibraciones se hicieron más intensas. El líder – el primero que entró – tomó bruscamente mi mano, con sus dientes chocando.

Sentí temblar mis cuerdas vocales, como si provocara un pequeño gimoteo, mientra jalaba mi mano a mi pecho y golpeaba la pared detrás de mí. Esto alentó a los monstruos, ellos avanzaron al margen. Me deslicé por la pared en un latido humano (N/T: se refiere a la velocidad de un latido), apretándome contra el rincón.

Me deslicé hacia el piso cuando ellos se acercaron más, las vibraciones rugían por el aire, sabía que era el final. Había lidiado con criaturas cien veces más fuertes que yo, y ahora no había nada que yo pudiera hacer para alejarme de ellos. Iban a matarme. Había sido tan tonta.

¿En qué estaba pensando, cuando vine aquí? Debí haber sabido que estas cosas eran peligrosas, olían a que eran peligrosas, la chica estaba herida por una razón… sentí que mi voz daba otro gemido fuerte incluso aunque no pudiera escucharlo.

La pared detrás de mí crujió sutilmente de qué tan fuerte me estaba presionando contra el rincón. Era incapaz de pelear contra esas cosas; lo sabía; dejé que mis brazos cubrieran mi cabeza y la parte de atrás de mi cuello, enrollé mis piernas hacia mí y metí mi cabeza entre mis rodillas. En mi pequeña bola de protección, pude sentir la vibración de mis propios gimoteos.

Esperé a que llegara el dolor, para que ellos me destrozaran en pedazos o me mordieran, o me desgarraran, o me agarraran. Esperé al dolor, por sangre o cualquier cosa que fluyera por mis venas. Quizá ellos podrían a lo mejor encarcelarme o algo. No sabía que iban a hacer – sólo esperar por ello. Y esperar… esperar…

Las vibraciones se detuvieron, pero no me pregunté por ellas. Las únicas esencias que podía oler eran las peculiares que emitían aquellas enormes bestias – y estaba la esencia de la chica humana, y estaba cerca de mí.

Alcé mi cabeza, mis ojos estaban ensanchados al notar que la humana estaba parada frente a mí. Las bestias estaban paradas detrás de ella, temblando – puedo decir que había cólera en sus rostros. Pero se mantuvieron atrás, y lentamente había un rastro de confusión en sus rostros de animal.

Mirando a la chica, me di cuenta de que habían vibraciones proviniendo de su boca, fuertes y poderosas. Ella estaba dando un discurso aquí, la mitad de su cuerpo estaba girado hacia mí mientras hablaba. Sus ojos iban de mí hacia ellos, una y otra vez.

Levantando mi cabeza un poco más, sentí mi cabello flotar hacia el piso. Inmediatamente, las cabezas de las bestias estaban sobre mí y de pronto se prepararon para saltar. Me encogí, llevando mis manos frente a mí nuevamente y dejando que los fuertes gemidos regresaran. No podía evitarlo; estaba aterrada.

¿Qué me iban a hacer? ¿Por qué estaba pasando esto? No podía decidir qué hacer, y no sabía que era lo que me estaba diciendo la chica. Percibí el peligro en el viento, dejé que mis manos se deslizaran para dejar de cubrir mi rostro y eché un vistazo a las criaturas. Ellos ya no estaban ahí y me relajé cada vez más, respirando profundamente.

Eso no estaba bien. Olfateé nuevamente; no, la misma esencia venía de esos hombres. Ellos estaban parados en el mismo lugar donde habían estado las bestias; temblaron, como si se sostuvieran de alguna manera, y la chica que estaba entre ellos y yo seguía haciendo sonidos con la boca. El hombre replicó y hubo una conversación.

¿Cómo podían hablar cuando esas criaturas podían regresar? No entendía cómo podían estar tan calmados. Un pensamiento me llegó; ¿esas criaturas les pertenecían esas personas? Había visto pequeños animales que les pertenecían a humanos antes - ¿eso eran aquellos monstruos? No parecía tener sentido.

No podía decir qué estaba pasando, pero estuve realmente aliviada cuando algunos de los hombres se sentaron abruptamente en unas sillas alrededor de una mesa – sólo cuatro de ellos. Dos de los hombres seguían hablando con la mujer. Y de pronto me miraron.

Eso pareció enojar al hombre y le dijo algo a la mujer, entonces ella respondió y el otro hombre, uno más joven, dijo algo más. Difícilmente pude mantenerme, y rápidamente exhausta de tener que relatar lo que estaba pasando entre ellos como "cosas".

Tratando de no poner atención por un breve momento, me fui hacia atrás abruptamente cuando el hombre mayor se movió. Sus zancadas eran seguidas por todos los pares de ojos, él alzó una mano frente a mí.

Su mano se extendió hacia mí como si eso trajera otro retazo de memoria, uno que no había visto antes porque nunca había estado en esta posición antes, como la que había visto antes con la chica.

Sobre su mano, vi una pálida mano alcanzándome. Una mano de una mujer, con largas y afiladas uñas. Pero no se movía como la mano del hombre – estaba encajándola en mi rostro tan fuerte como podía.

Involuntariamente, me encogí ante la mano imaginaria; mis brazos protegieron mi rostro nuevamente, y sentí que la pared hacía una sonora vibración detrás de mí. Tan pronto como me moví, puedo decir que no era lo mismo que el recuerdo pero era demasiado tarde.

Había una ausencia de vibraciones en el cuarto que lo volvía frío, pero no podía moverme. Estaba temblando de la cabeza a los pies, mis dientes castañeaban a pesar de tener la mandíbula tensa. Traté desesperadamente de dejar de temblar, pero fracasé en hacerle frente.

Me reprendí a mí misma. ¿Acaso pensaba que ese hombre me iba a golpear? Por supuesto que él no lo haría – pero entonces otra vez, no podía asegurarlo. No sabía si el lo haría o no – solo tenía el presentimiento de que él no me haría daño.

Mis brazos estaban temblando mientras los bajaba lo suficiente para mirar al hombre. Los crucé con fuerza contra mí cuando vi su expresión – asombro, confusión, y un poco de piedad que se peleaban con el disgusto. Bueno, ¿qué me importaban los pensamientos de un humano?

Por un largo momento, no pasó nada. Entonces él giró su cabeza sutilmente, haciendo unos sonidos bucales, con los que el otro hombre replicó. El que alegaba fue hacia una extraña caja en la pared, tomando algo que cubrió su oreja y casi ocultaba su boca, la cual estaba conectada a otra pequeña caja por un cordón. Presionando algo en la pequeña cajita empezó a escuchar algo en ella. Yo no fui capaz de ver a nadie más, porque tenía que mirar al hombre en frente de mí.

Él se puso en cuclillas, con sus codos balanceándose contra sus rodillas. Gesticuló algo hacia mí, esperando una respuesta. ¿Qúe podía decirle? ¿Cómo podía comunicarme? Lo que eligiera me podría poner en riesgo provocando que él enviara a su monstruoso animal sobre mí, acaricié con mis manos mis orejas.

Él frunció el ceño y movió la boca nuevamente. Instantáneamente, coloqué mis manos sobre mis orejas. Él no entendía – señalé mis orejas de todas formas, tratando de hacerle entender que no podía escuchar los sonidos de la boca – o cualquier sonido, en realidad.

La chica fue la primera en entender – brincó, haciendo un fuerte sonido que chocó con el aire. Todos se giraron hacia ella; miré mientras ella gesticulaba algo, señalando su oreja. Fruncí el ceño, tratando de entenderla – ella señalaba, sacudía su cabeza, señalaba nuevamente… repitiéndolo.

De pronto, entendí lo que estaba diciendo – "no escucha", repetía, "no escucha". La única diferencia que veía, en los ojos de mi mente, un par de labios diferentes gesticulando las mismas palabras. De hecho entendí las palabras que ella decía.

Sacudí mi cabeza, sabiendo que podía regresar a mis recuerdos cuando no estaba en un posible peligro. No obstante, la comprensión de que sabía lo que esas dos palabras de un sonido bucal significaban me alegraba y sentí que mis labios se estiraban en una sonrisa.

Sentí una vibración en mi garganta como entusiasmo y copié su movimiento. Entonces me fui por la señal básica que todos los humanos conocían, que incluso yo sabía – asintiendo con la cabeza, diciéndole sí. Sí, yo "no escucho". Me sentí extrañamente satisfecha de que ella entendiera – la comunicación hoy en día con alguien era una maravilla que no pensaba que fuera posible.

Ella sonrió, triunfante por unos instantes hasta que su rostro de pronto se volvió una mascara de asombro. Gesticuló las palabras nuevamente, con su mano subiendo hasta cubrir su boca; el otro hombre la miró como sorprendido y asustado por la revelación. Tuve irremediablemente que revelarme ante ellos.

Mantuve una sonrisa, agradecida porque la comunicación había sido efectiva. Esos humanos eran los primeros con los que "hablaba" que yo pudiera recordar. Era una situación bizarra, ciertamente, pero era un hito para mí.

El hombre se puso de pie y se alejó de mí; miré su rostro. Estaba pensando profundamente en algo. Me pregunté qué tan vital era lo que pensaba fuese-lo-que-fuese en este momento… estaba hambrienta por mas "charla". Quería saber cosas, quizá estas personas podrían contestarme.

La chica no se veía particularmente deseosa por "hablar" conmigo nuevamente. Fruncí el ceño mientras los veía a todos haciéndose sonidos con la boca unos a otros. El hombre con la extraña caja-parlante de pronto dijo algo que captó la atención de todos.

Miré en confusión cómo ellos empezaron a moverse alrededor; el hombre corrió a otro cuarto y regresó con una camisa de botones sobre sus pantalones hechos de alguna tela peculiar. La chica sujetó una aparentemente-delgada pieza de ropa que los humanos vestían sobre sus otras ropas.

Estar sola por tanto tiempo había conseguido apartarme de los nombres de las cosas – no es como si pudiera recordar los nombres de cualquier forma, incluso justo después de que salí del dolor en la cueva.

El hombre le dijo algo a la chica y ella se giró hacia mi. Me senté, abriendo mis ojos ansiosamente y esperando ver lo que ella iba a decir. Quizá podía entender sus palabras esta vez, quizá podía reconocer más.

Debí haber escuchado "no escucha" y verlo muchas veces en los labios de las personas antes del dolor, y de esa manera pude reconocerlo minutos atrás. Esa era la teoría que barajaba – únicamente necesitaba probarla un poquito más.

Pero ella frunció el ceño ligeramente, y entonces hizo un ademán con sus manos. Gesticuló las palabras lentamente, pero no podía entender lo que ella trataba de decirme. Aparentemente frustrada, ella se dejó caer al piso, sentándose en frente de mí. Entonces, apuntó de mí hacia ella, se puso de pie, haciendo el movimiento lentamente con sus manos otra vez.

¿Quería que me pusiera de pie? Lentamente, me puse sobre mis pies, inclusive aunque me mantenía presionada contra el rincón. Ella asintió, sonriendo, y empujó sus manos de ella hacia mí, dando un pequeño paso hacia atrás.

Una sonrisa alegre cruzó mi rostro; ella quería que la siguiera. Eso era lo suficientemente fácil de ver. Con cuidado di unos pequeños pasos para que no pudiera asustarla con mi velocidad nuevamente. A pesar de todo, ella dio un brinquito cuando aparecí frente a ella, sonriendo sutilmente y esperando para ver dónde me quería.

El hombre estuvo detrás de mí tan pronto cuando yo me estuve frente a la chica. Su pecho pareció agitarse ligeramente y se sacudió por un segundo; ladeé mi cabeza a un lado y fruncí el ceño, preguntándome cuál era su problema.

Otro hombre apareció detrás de mí y me giré para verlo. Él gesticuló hacia la puerta, donde estaba el primer hombre – el que se había dirigido hacia mí – esperando afuera. Dos hombres más hicieron guardia en la puerta, esperando a que me fuera.

No podía ver nada afuera, pero me seguí moviendo cautelosa mientras cruzaba la puerta. Mis ojos escanearon todo mientras seguía al hombre; los otros hombres estaba a mi alrededor, tres de ellos. La chica caminaba con los últimos dos hombres, justo atrás del grupo que me rodeaba.

Me sentí nerviosa mientras dejaba que los hombres me guiaran hacia el bosque. No era lo suficientemente tonta como para bajar la guardia, por supuesto – no sabía quienes eran esos humanos, después de todo. Y si esas monstruosas bestias eran suyas… tenía que ser cuidadosa, era todo.

Caminamos por mucho tiempo. Nunca me cansé y nunca dejé que mi atención se fuera, asegurándome de que sabía qué estaba alrededor de mí todo el tiempo. Incluso pensé que no tocaba el suelo después de unos pocos pasos, podía sentir las cosas a mi alredor en el bosque.

Eso incluía la clara presencia de siete depredadores como a los que constantemente evitaba – llegando justamente de los árboles que estaban detrás de nosotros.


Primero que nada, mil, millones de gracias a carliitha-cullen que fue la que me tradujo este capítulo. Agradezco muchísimo tu ayuda y lo hiciste muy bien :).

Bueno, los author's notes de este capítulo en la historia no dice nada, sólo que la autora no quiere revelar mucho xD. Así que sólo les puedo decir que ya aparecieron los Cullen y los licántropos y que el próximo capítulo será un POV Edward :D. No sé ustedes pero yo, cuando leí este capi, hubo un punto en el que ya ni sabía de quién estaba hablando Bella, espero que no les haya pasado lo mismo XD. Pero les puedo decir que en el EPOV se van a aclarar algunas cosas.

Eso es todo por ahora. Gracias por leer! Dejen reviews y por favor, me gustaría que la cantidad de éstos aumentaran de siete por capi, si no es mucho pedir. La historia original llegó a 1,145 revs y me gustaría que fuera así con la traducción.

Pame