Me tardé demasiado! Lo sé, perdón!!!!!!!! Abajo explico lo que pasó (ay tú y tus excusas xDDD) y otra cosa, me cambié mi nick a PameCullen 19. lo digo para que no se confundan y piensen que cambió de traductora el fic jajaj
Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto).
Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil
"A la luz del sol, ¿hay alguien aquí? Oh, que ha comenzado…
Oh, querida, te ves tan perdida, ojos rojos y lágrimas derramadas
El mundo que debiste haberte cruzado, dices…
Boston - Augustana
Capítulo 5 – Un toque
La frontera del Tratado, 2007 – Edward Anthony Masen Cullen
No cabía duda de que la mujer era un vampiro: excepto por los ojos, lo habría sabido de inmediato. Sus ojos me hicieron desconfiar, vacilar -¿Cómo podían ser de este color? Y luego, estaba la pregunta de por qué ella no podía oír. Esos misterios y el misterioso pasado que era su secreto me causó curiosidad.
Ella se paró justo después de atravesar la línea de los árboles. La chica humana se volvió hacia ella, con la ceja arqueada en confusión. "Está bien," ella murmuró, casi sin saberlo. "estás a salvo, lo sabes" No creo que este clan le haría daño: no han tocado a un humano; han obedecido el tratado. ¿Por qué le harían daño a uno de su propia especie?
La compasión de la chica me sorprendió –y entonces mis ojos se fijaron en su cara. Cicatrices irregulares a lo largo de su mejilla, torciendo su labio en una mueca permanente, las oscuras y profundas cicatrices que permanecían en su piel… los peligros de andar con hombres lobos, estaba seguro de ello.
¿Sin embargo, ella no les tenía miedo? Tenía la mano entrelazada con la del líder de la manada.
Mis ojos cayeron de nuevo en la mujer vampiro en su lado de la frontera. Ella estaba bordeando hacia atrás, los ojos muy abiertos y salvajes. Definitivamente salvaje, especialmente en comparación con nosotros, Carlisle pensó. Mira sus ojos – nunca había visto ese color, pero creo que ella podría alimentarse de ambas clases de sangre. Tendremos que preguntárselo.
De hecho, lo haríamos. Pero antes de intentar hablar con ella, teníamos que demostrarle que nosotros no le haríamos daño. La miré, tratando de encontrar una manera de aliviar su evidente ansiedad, y fui golpeado por su apariencia
Al parecer, su cabello no era tan oscuro como pareció al principio: podía ver que había un color más claro debajo del lodo pegado a los mechones de pelo. Estaba seco ahora, y se descamaba ligeramente pero podía tomar un largo tiempo – su pelo parecía ser muy espeso.
Su vestimenta estaba formada por solo unos trozos de tela: ella tenía suerte de que se hubiera quedado lo suficiente para cubrir su pecho y la cadera, mientras que los restos que decían ser de tiempos muy antiguos, colgaban en sus brazos y piernas. Parecía que había moho creciendo a través de la tela en sí, coincidiendo con el color del vestido y parecía que sujetaba los trozos de tela a su piel. Sus pies estaban descalzos –pálida y, por supuesto, perfecta.
¡Oh, pobrecilla! Ella necesita un buen baño caliente y una toalla suave. Esme estaba sacando su lado maternal, ya ansiosa de lanzarle a la mujer una bata – y por alguna razón desconocida, pantuflas (N/T: o zapatillas, no sé como les dirán en sus países…) Espero que Alice o Rosalie tengan algo que ella pueda usar, al menos hasta que podamos conseguirle ropa propia.
Tuve que estar de acuerdo con Esme en eso: había algo en sus ojos muy abiertos y su cara inocente que despertó en mí un impulso de consolarla. Ella debía de estar aterrorizada, primero, fue capturada por lobos y ahora, aparentemente siendo entregada a un clan de siete vampiros. Todavía parecía nerviosa pero ya no intentó alejarse de nosotros.
Soltando la mano de la chica humana, el líder de la manada avanzó hacia la línea fronteriza. Me esforcé por no arrugar mi nariz con demasiada fuerza en respuesta al fuerte olor, pero él reaccionó de la misma manera que nosotros "Gracias por venir y esperar en la frontera por nosotros" Ciertamente, ellos no parecen humanos, ¡no importa el hedor! ¿Qué debo decir ahora? No estoy seguro de qué decirles.
"No necesitas hablarnos más de lo que quieras" Me di cuenta demasiado tarde de que él no había hablado en voz alta cuando Carlisle me miró, con la frente arrugada: el resto de mi familia trataron de no parecer demasiados desconcertados, pero los lobos no se molestaron en ocultar su indignación.
¿Qué? ¿Acaba de leerme mi mente? "¿Perdón?" Los músculos de sus hombros se endurecieron y levanté mis manos directamente enfrente mío, un signo de paz. Iba en contra de mis mejores instintos para ser cortés con un hombre lobo, pero varios factores jugaron un papel en mis acciones: la primera era que se trataba de una situación ya de por sí, tensa, sin agregarlo –la segunda era la mujer en el otro lado de la línea. No quería enemistarme con los lobos en caso de que ellos decidieran hacerle daño a ella en respuesta.
"Mi error – a veces no puedo diferenciarlos tan bien" traté de suavizarlo. Los ojos del líder de la manada se abrieron y la mandíbula se tensó. ¿Él puede oír los pensamientos? ¿Sólo él o pueden hacerlo el resto de ellos también? "Yo soy el único de mi familia que puede.. – Lo siento, no estoy tratando de oír. No sé cómo controlar mi habilidad" (N/T: Siento la interrupción pero no puedo evitarlo: Edward! Ya cállatee! xD)
No sabía si iba a aceptar mi explicación o no, pero aparentemente lo hizo. Bueno, nosotros sólo tenemos que estar aquí por unos pocos minutos. Puedo soportarlo hasta entonces. Espero que nunca vayamos a estar tan cerca de ellos otra vez, así él no tendrá necesidad de escucharnos –incluso si él dice que no está tratando de hacerlo. Podía perdonarle por esta suposición, por supuesto – no sólo era razonable que un hombre lobo no confiara en nosotros. Estaba en nuestras naturalezas no confiar en el otro.
Creo que Embry le dijo la mayor parte de la historia. ¿Debo de presentarnos? No, no es necesario que ellos sepan nuestros nombres. "Mi nombre es Sam Uley. Ella es Emily." Hizo un ademán a la chica humana. "Estaba sola cuando la mujer entró en la casa"
¿Entró? Carlisle se centró en Emily. Pobre chica; estas cicatrices debieron haber sido terribles cuando estaban frescas. Esa es la razón por la que los hombres lobos pueden ser peligrosos – sólo si sus temperamentos están fuera de control. "Ella entró en tu casa mientras estabas sola… por no mencionar que ella entró en tus tierras en primer lugar. Incluso un vampiro salvaje lo habría sabido mejor…"
¿Qué significaba eso? "¿Un vampiro salvaje lo habría sabido mejor?" Sam arqueó una ceja, cruzando los brazos a la defensiva. ¿La ley de nuestra manada aplica para los otros vampiros? ¿Es sabido por ellos que no deben de venir a nuestras tierras?
Si tan sólo... "Casi nadie," respondí, sacudiendo la cabeza "Lo que Carlisle quiere decir es que incluso un vampiro recién convertido debería haberse mantenido lejos de su esencia –que naturalmente nos repela, igual que la nuestra los disgusta… no tiene sentido que ella quisiera caminar en sus tierras."
A menos que no los oliera: ella tiene un aspecto un poco húmedo… "¿Sabes dónde condujo su pista?" preguntó Carlisle, frunciendo el ceño. "Hubiéramos percibido su movimiento desde nuestra tierra pero si ella no se acercó a la suya desde cualquier parte de nuestro territorio…"
Por la playa. Uno de los miembros de la manada hizo un pequeño movimiento brusco con la cabeza. "Atrapamos su esencia cuando estábamos en el bosque, patrullando las fronteras –nos condujo a la playa." reconocí su voz – Embry, el del teléfono.
Esto explicaba su apariencia desaliñada, la forma en la que parecía como si acabara de salir de una piscina con la ropa puesta. Entró a través del océano – ¿había nadado desde algún lugar alto o bajo en la costa? Otra pregunta para preguntarle…
Creo que ya son suficientes amabilidades. No puedo soportar estar cerca de ellos por mucho tiempo más. Sam miró por encima de su hombro a la mujer: una cosa curiosa pasó. Sus ojos brillaron cuando ella encontró los suyos y ella dio un paso adelante – casi con ansiedad.
Emily envolvió su mano suavemente alrededor de la muñeca de la mujer y la tiró hacia delante. La mujer, de buena gana, se dejó guiar más cerca de la frontera – su postura era relajada pero sus ojos revolotearon de los de Sam a cada uno de nosotros.
No entendí su extraña confianza en los lobos y en la pareja del líder de la manada: era como si ella se sintiera segura con todos ellos a su alrededor. Sentí que Emmett se tensaba ligeramente cuando los miembros de la manada se movían hacia delante, alrededor de las espaldas de ella – parecía como si ellos estuvieran a punto de matar.
… Sé que no la quiero corriendo a través del bosque. Espero, por el bien de Billy, si ella logra romper con nosotros. No quiero que papá se haga daño porque no pudimos controlarla. Por qué Sam no se ha deshecho de ella ya, ¡el hedor es insoportable! Uno de los pensamientos de la manada calmó mi propia mente.
Ellos sólo estaban intentando proteger a su pueblo. Ellos tenían un vampiro en sus tierras, después de todo: tenían derecho a ser un poco sobre protectores acerca de su gente. Y ninguno de ellos tenía intenciones malévolas hacia la mujer – en cambio, me sorprendió ver mi propia curiosidad reflejada en sus cabezas.
¿Quién había oído hablar de un vampiro sordo? Ninguna de nuestras leyendas mencionaron algo sobre ellos que no sean que son perfectos. ¿Por qué esa es diferente? ¿Qué es lo que la hace tan única? Sam se quedó atrapado en sus preguntas mientras observaba a la mujer venir paso a paso.
Sus ojos ya no estaban revoloteando al azar pero estaban inspeccionándonos a cada uno de nosotros por turno: primero Rosalie y Alice, entonces Emmett y Jasper, y ahora estaba mirando a Esme. Miré su rostro, parecía estar sacando todo acerca de mi madre como podía –en busca de algo. ¿Respuestas?
Oí vagamente a Sam. ¿Emily va a guiarla todo el camino hasta la frontera? "No sé por qué confía en Emily, pero si todo está bien contigo, ella la va a llevar a través de la frontera hasta tus tierras" Y será mejor que ella no salga lastimada en el momento en el que pase encima.
Estoy sorprendido de que él confíe tanto en nosotros. La animosidad natural entre nuestras razas debería haber sido suficiente para hacerlo dudar acerca de eso. "Por supuesto," respondió Carlisle amablemente. Mis ojos se quedaron viendo fijamente el rostro de la mujer.
Ella lucía cada parte como nuestra especie, y a la vez no –su perfecto, pálido rostro estaba cubierto de suciedad, su cabello enredado; sus luminosos ojos con un extraño color; sus largas, delgadas y musculares partes estaban cubiertas por retazos de ropa de antaño. Estaba embargado de la curiosidad –¿qué estaba pensando mientras se acercaba a nosotros?
Mentalmente, me pateé a mí mismo por no haber prestado atención antes: Carlisle lo había mencionado antes en la casa, pero no había tratado de leer su mente, específicamente, debajo de murmullos y palabras de las mentes de todos. Ahora, partí de cero en su mente.
No había nada.
Concentrándome más fuerte, me aparté de los dóciles intentos por bloquear mentes que había estado perfeccionando, y ya no intenté ignorar el zumbido de palabras a mí alrededor. Y aún así, no había nada. Cuando me enfoqué más fuerte en el punto en el que ella debía estar hablándome, no escuché nada –pero todos los demás empezaron a bombardear mi cabeza.
Realizando mis acciones un segundo más, encontré mi mano presionando contra un lado de mi cabeza y mis ojos se cerraron apretándose sin que pudiera evitarlo. No estaba acostumbrado al volumen de las palabras en mi cabeza, y en mi intento de desconectarme para escuchar a esta mujer, solté un grito inconsciente (N/T: Edward se refiere a que todas las voces le llegaron de golpe), llegando a todos los lados de mi cerebro.
Traté de ignorar las voces otra vez; para este momento, era claro que simplemente no podía escucharla. Había algo muy, muy mal en eso; y no me gustaba para nada. Si no podía oírla, entonces ¿cómo nos íbamos a comunicar con ella? ¡Ella no podía oírnos!
Esto era nuevo para mí. Nunca antes había sido incapaz de oír la mente de alguien en la mía, nunca antes me había encontrado a algo como esto. ¿Qué significaba? ¿Sería capaz de alguna manera de bloquearme? Si así fuera, ¿cómo sabía ella lo que yo podía hacer?
¿Edward? La voz preocupada de mi padre se coló por mi cabeza; su gentil toque en mi hombro me hizo abrir reflexivamente mis ojos. Los rostros preocupados de mi familia me veían detenidamente consternados; los lobos se veían bastante dudosos – estaban preocupados porque lo-que-sea-que-me-estuviera-pasando pudiera ser culpa de ellos.
La chica Emily parecía igual de consternada, pero la vampira simplemente se me quedó mirando, con el ceño fruncido débilmente estropeando su extraño hermoso de vampira. Se veía confundida, como si no supiera lo que yo estaba tratando de hacer. Tal vez ella no sabía que me estaba bloqueando: tal vez era un acto reflejo, un mecanismo de defensa del cual no tenía control.
Edward, ¿qué va mal? ¿Qué está pasando? El ceño fruncido de Carlisle me hizo regresar al momento y a la situación. Sabía que difíclmente era un buen momento para decir esto, ni era una buena idea hacerlo delante de los lobos, pero no pude mantener el secreto lejos de mi familia.
"Su mente…" dije, sintiéndome ligeramente deslumbrado: la realidad surrealista de mi predicamento golpeó de lleno mientras pronunciaba las palabras. "No puedo leer su mente."
Mi familia hizo un intento vano por ocultar su reacción, pero Alice simplemente soltó de repente, "¡Eso nunca había pasado antes!" ¡No pude ver eso en mis visiones! Únicamente nos vi conociendo a esta chica – entonces todo se volvió borroso a partir de ahí. Ella hará una decisión que afectará el futuro que viene aquí y ahora…
Nunca tuve la habilidad de preocuparme junto a Alice sobre el posible futuro que vendría con esta situación. Seguía tambaleante por el asombro y necesitaba explicarme. "Dejé de bloquear los pensamientos de todos, para ver si los suyos llegaban, pero lo único que hizo fue que el resto de ustedes bombardearan en mi cabeza… no puedo escucharla para nada."
El pensamiento que predominaba en las mentes de toda mi familia era '¿Cómo es posible esto?' Gemí levemente mientras ellos empezaban a hacer más alto en mi cabeza su ansiedad y preocupación sobre esta situación inusual.
Lo siento, Carlisle se disculpó conmigo, "Podemos discutir esto más tarde, Edward." Se giró a la chica. Debemos sacarla de su lado del límite ahora – nuestras conversaciones personales y preguntas pueden esperar a después, cuando estemos de regreso en la casa. Asentí.
Los ojos de Emily parpadeaban entre nosotros dos y empezó a tirar de la chica, poco a poco cada vez más. Espero que ella esté bien. Es tan bizarro tocar a un vampiro – ella es tan fría, su piel es tan suave y – dura, de alguna forma. Es mucho más diferente que la piel caliente de Sam.
Polos opuestos: eso era lo que los vampiros y hombres lobo eran mutuamente, opuestos exactos. Me seguí fascinando que esta mujer pareciera tan cómoda en ese lado de la línea, pero dudosa de cruzar para unirse con los de su especie. Esto no tenía sentido para mi.
Sus ojos vagaron desde Carlisle hasta mí, y mis ojos se trabaron con los de ella. Ella se detuvo a medio paso, simplemente viéndome con la expresión más peculiar en su rostro – confusión por algo, preocupación por algo más, y miedo. ¿Por qué estaba asustada de mí?
¿Era debido a mi breve lapso de control, cuando me sentí bastante abrumado por el bombardeo de voces en mi cabeza? ¿Era eso lo que le preocupaba? Sin pensar en eso, avancé un paso, manteniéndome de nuestro lado del tratado.
"Todo está bien," murmuré gentilmente, sobre-exagerando los movimientos de mi boca especialmente para ver si ella podía leer los labios. Sus ojos se posaron en mi boca: sonreí suavemente cuando ella articuló las palabras respondiéndome con un aire de perplejidad y maravilla, entonces me tomó un segundo darme cuenta. Ella me entendió.
Emily dejó ir su mano y le dio un codazo para que avanzara, pero la mujer no necesitaba que la empujaran hacia nosotros. Su rostro dibujó una brillante, ridícula sonrisa feliz: la alegría en su rostro era radiante, su entusiasmo un cambio drástico desde hace unos momentos antes.
Solo le tomó unos cuantos pasos para cruzar el límite, pero sus movimientos rápidos eran impacientes y curiosos. Estiré una mano cortésmente hacia ella, como un gesto de alivio – incluso si ella no parecía necesitar alivio.
La mujer caminó hasta posarse delante de mi, sus ojos dilatados de curiosidad y una felicidad como de una niña. Una alegría casi inocente cruzó su rostro mientras ella re-articulaba las palabras que me había respondido, 'Todo está bien". Tres simples palabras la habían hecho tan feliz – ¿ella había estado sola por mucho tiempo? ¿era este tipo de comunicación lo que la emocionaba mucho?
Incluso aunque no puedas escucharla, Edward, ella parece responderte bastante bien. Los pensamientos de Carlisle hicieron eco en mi mente. Espero que ella tome su mano. ¿Qué podemos hacer una vez que la llevemos a casa? Debe haber una manera en que nos hable. No podemos simplemente gesticularle cosas y esperar a que ella entienda.
Los pensamientos de este hecho fluyeron por la práctica mente de mi padre mientras consideraba qué podíamos hacer después de esto. Pero lo que me preocupaba hasta ahora, era el presente. Ni siquiera estaba considerando el futuro del todo: mi meta particular era traer a esta chica a salvo hacia nuestro territorio y a nuestra casa.
Ya estaba en nuestro lado del límite. La manada Quileute estaba ligeramente aliviada, poco a poco, pero esperaron de cerca para asegurarse de que la mujer tomara mi mano. Su plan era irse después de eso.
La chica no estaba asustada de nada de eso. Su alegría previa y sus ojos abiertos se habían convertido en un ceño fruncido y una mirada de preocupación. Ella estaba dudosa, su mano se estiraba hacia mí aún manteniendo un pie de distancia de mi mano. Sus ojos vacilaron entre las ramas y mis ojos.
"No te lastimaré," le dije lentamente. Ella tomó mis palabras nuevamente, gesticulando de regreso antes de que la luz en sus ojos brillara una vez más. Nuevamente, ella entendió lo que le estaba diciendo – y esta vez, me creyó. La chica delicadamente dejó caer su palma directamente en la mía.
Una explosión golpeó mi mente como un fuego incontrolable y una mente que no era la mía, pero mucho más intensa, proyectaba más de lo que había visto en alguna otra mente, abriéndose paso dentro de la mía. Estoy tomando un riesgo. ¿Y si él no responde mis preguntas? ¿Como saber si puedo confiar en él? ¿Por qué…?
El 'sonido' de su voz era suave, pero nada más esas pocas palabras en mi cabeza estaban en un volumen normal. Desde su mente, escuchaba las de todos los demás a mi alrededor repitiendo y subiendo el volumen.
Chupasangres – él que – espero que ella – cómo ellos – ellos tienen – el límite – árboles – lobos – sanguijuelas – hijo – Emily – Alice – enorme – manada – demasiado – todo eso, escuché por mi cuenta antes de correr a través de su cabeza, amplificando el grito de pánico y la falta de entendimiento. Y era increíblemente doloroso.
Segundos después de que nos tocamos, me aparté – y mi llanto no era el único en el aire. Colapsé en mis rodillas, sujetando mi cabeza entre mis manos…
Límites del tratado, 2007 – Isabella Marie Swan
La primera cosa de la que me di cuenta de los extraños del otro lado de la línea fue su belleza inusual.
Todos y cada uno de ellos eran absolutamente hermosos. No podría decir quién era el más bello, ni siquiera intenté verlo. Estaba demasiado ocupada preocupándome por mi seguridad y por qué estas personas me estaban llevando del grupo de éstos, quienes podía sentir que les agradaba.
Había una sensación, un sentimiento desconocido, el cual me decía que éramos iguales. De alguna manera, solo lo sabía. Su esencia revoloteaba a mi alrededor: era extrañamente reconfortante, pero seguía herida y nerviosa. No quería acercarme a ninguno de ellos más que a la línea de los árboles – ¿y si alguno de ellos me lastimaba?
La chica se giró hacia mí cuando notó que no avanzaba. Sus ojos se toparon con los míos con una gentil amabilidad que no pude evitar sentirla desde ella. Vi que sus labios se movían, haciendo sonidos con la boca en alguna forma u otra.
Retrocedí. No sabía lo que estaba diciendo, pero no me iba a acercar a esos Otros. No sabía nada de ellos: ¿y si trataban de herirme? Un pensamiento llegó. ¿Y si eran los dueños de esas enormes cosas, las peligrosas bestias que habían herido a la chica? Quise correr lejos, vivir para ver otro día.
Pero la chica sostenía sus manos con el líder. Se veía perfectamente bien estando tan cerca de esas extrañas, hermosas criaturas. Y ella era humana: ellos eran mucho más frágiles de lo que yo era, hasta donde yo sabía. Seguramente, si ella se sentía lo suficientemente segura para estar ahí, entonces yo también debería.
Así que dejé de retroceder de los gloriosos, angelicales Otros. No me moví hacia ellos, temiendo por mi propia vida, por supuesto. Nerviosa, traté de quedarme en el mismo lugar y no moverme de ninguna forma, sólo en caso de que pusieran su atención en mí.
Pero podía ver. Veía como se pasaban sonidos entre el hombre y las maravillosamente hermosas personas, mientras ellos se decían cosas unos a otros – cosas que no podía entender. No podía mantenerme en todo, y no podía entender sus expresiones faciales, tampoco.
Entonces, el líder dio la vuelta y sus ojos se posaron en los míos. No eran duros o algo que me molestara; de hecho, eran casi amables, casi con lástima. Me incliné hacia adelante sobre las puntas de mis pies, preguntándome qué hacer. ¿Estaba incluida en esos sonidos de nuevo? ¿Era más comunicación en puerta? (N/T: se refiere a que si se iban a comunicar más o de otra forma).
Sedienta de comunicación como era la sangre de un humano. Quería entender desesperadamente. El líder no me dijo nada, de todas formas la chica tomó mi cintura en sus manos, jalándome gentilmente. ¿Ella quería que la siguiera? Obedecí, tratando de ignorar la punzada de sed que empezaba a llegarme otra vez. No estaba sedienta todavía: podía manejarlo hasta que estuviera segura de que estaba a salvo.
Miré desde el líder hasta la chica, entonces a estas hermosas personas mientras avanzaba: ¿qué iba a pasar? ¿La chica que me llevaba conocía a esas personas? ¿Por eso me estaba llevando? Cualquiera que fuera la razón, dejé de buena gana que guiara mis pasos.
La belleza devastadora de cada uno de ellos era algo único de contemplar, era seguro. Ellos no parecían querer hacerme daño, no en lo más mínimo: es más, mientras empezaba a tomar una mejor imagen de ellos, me pregunté si ellos podrían tal vez lastimarme.
Una de las otras mujeres tenía un largo, brillante cabello rubio que caía en cascada por su espalda, enmarcando su hermoso rostro. Una segunda mujer, una baja, pequeñita, tenía el cabello negro que estaba increíblemente corto. Me pregunté por qué tenía ese estilo de cabello. Ambas chicas se veían más jóvenes que la tercera, pero no la había visto todavía.
Habían otros dos hombres con esas mujeres. Uno era increíblemente enorme, con gigantes y densos brazos y cabello rizado oscuro. El segundo no era como el primero; pero él, también, era notoriamente musculoso y de cabello rubio. Ellos no eran tan mayores como el líder, aunque eran mayores que la tercera mujer.
Pero mis ojos se fijaron en la tercera mujer. Ella parecía ser físicamente la mayor de las mujeres y su cabello era de un color hermoso que no podía describir completamente. La palabra faltante hacía eco en mi cabeza – ¿era caramelo? Sí, ése era el nombre. Había encontrado otras cosas con ese color antes, pero nunca tan rico (N/T se refiere a la intensidad del color) como su cabello. Estaba deslumbrada.
Fue entonces cuando el tercer hombre de pronto puso su mano en su cabeza, apretando sus ojos. No se tambaleó ni se movió de cualquier forma – él solo parecía estar adolorido. Eso me puso ansiosa y preocupada: ¿qué estaba pasando? ¿por qué estaba actuando así?
¿Había algún tipo de peligro desconocido, después de todo? Parecía recuperarse, pero no sabía lo que decía. Los gestos no tenían sentido para mí, como siempre, y no podía entender sus labios moviéndose. Deseé que ellos intentaran hablarme otra vez.
La chica tiró de mi de nuevo: supuse que todo estaba bien ahora. Noté que el líder de la hermosa gente me estaba mirando; su cabello rubio y ojos amables eran un poco desconcertantes. ¿Por qué me miraba tan amablemente? No había hecho nada para merecerlo.
Dejé que mis ojos recorrieran al último hombre del grupo. Por alguna extraña razón, cautivó mi atención. El dorado de sus ojos era amable y su cabello era la más interesante mezcla de dorado y rojo, algo que podía haber nombrado si supiera cómo se llamaba. Se veía como el más joven de todos.
Pero sus ojos eran tan oscuros, su expresión tan apagada – ¿por qué era esto? ¿le había pasado algo a él, también? Me paré, deteniendo mis pasos: había algo malo con la forma en que él me veía. Como si estuviera muerto por dentro, como si no tuviera un propósito específico… que me asustó.
No entendí por qué. Ni siquiera lo conocía. Sólo sabía que había algo en sus ojos que me hacía sentir como si tuviera que ayudarlo, o apartarme de él a toda costa. Como si él fuera peligroso. Ya ni siquiera tenía sentido para mí, y sabía que estaba trabajando en ello, pero no podía evitarlo. Tenía un presentimiento…
Frunció el ceño, consternado – ¿por mí? Me di cuenta que avanzaba, muy ligeramente, hacia mí. Gentilmente: tratando de no sobresaltarme o asustarme, asumo. Eso fue amable de su parte – estaba tratando de no hacer movimientos bruscos hacia mí. Él debió saber que no reaccionaría del todo bien.
Sus labios se movieron: mis ojos se enfocaron en ellos. ¿Estaba tratando de decirme algo? Estaba segura de que lo hacía – pero no podía averiguar lo que trataba de decir. Casi inconscientemente, repetí los movimientos con mi boca. ¿Qué estaba diciendo…?
Como si hubieran encendido un botón en mi cerebro, entendí de repente, 'Todo está bien.' Estaba diciendo, 'Todo está bien.' Repetí las palabras de nuevo, jubilosa, eufórica en mí recién descubierta realización de palabras. ¡Había sido capaz de leer sus labios!
Podía sentir a la humana detrás de mí, empujándome – pero ya me estaba moviendo hacia él. Los jóvenes, ojos del hombre apuesto se abrieron levemente mientras avanzaba libremente, demasiado ansiosa desde que había descubierto otras palabras para comunicarme.
No pude evitar repetir las palabras una vez más cuando me detuve frente a él. 'Todo está bien.' Ser capaz de comunicarme comprensiblemente con alguien más era una satisfacción rara para mí. No pude evitar sentirme emocionada y alegre, aunque sabía que lo estaba asustando.
Lo veía en sus ojos. Brillaron por el éxito de conseguir que fuera hacia él, para hacerme entender que nunca me lastimaría. En mi afán de acercarme a los seres que habían sido capaces de comunicarme, había olvidado mis preocupaciones.
Ellos volvieron a mí mientras sentía a los humanos hacerse para atrás, sutilmente – pero lo suficiente como para probarme que no querían estar alrededor de aquí. ¿Por qué era esto? ¿Ahora estaba en peligro? De haber traicionado a esta gente hermosa, ¿me habrían entregado por alguna razón que yo no supiera?
En los ojos del hombre, pude ver mi propia indecisión y preocupación: él estaba preocupado por mí, y sino era por mí, por algo. Miré entre sus ojos y su mano extendida. La mía estaba sosteniendo el aire inútilmente.
¿Qué quería que hiciera? ¿Que tomara su mano? Si así era, ¿para qué? ¿Por qué? Para él, demostrarle que podía confiar en él prácticamente parecía tener una explicación lógica: ¿podía decir que estaba indecisa?
Mientras veía, sus labios se movieron otra vez. Una leve vibración en el aire me decía que estaba hablando en un tono de voz bajo, una oración sutil. De nuevo, tuve que repetir sus palabras a mí misma y eran tranquilizantes. 'No te lastimaré.' ¿Así que él sabía que estaba asustada?
Todo se reducía a esta decisión, ¿no? tenía que elegir – tomar su mano, o no. Sí o no. Dudé por un poco – sólo un poco – por menos de un segundo. Menos que eso, incluso. Sabía que iba a tener una oportunidad incluso antes de considerar no tomar su mano.
Gentilmente, dejé mi mano arriba de la suya. Por un momento, el mundo estuvo en silencio. Sabía que tomaba un riesgo al hacer esto: ¿cómo iba a saber si podía confiar en él? Tenía dudas – ¿y si él no las respondía? ¿Y cómo podía saber si podía confiar en él? ¿Por qué…?
Entonces el mundo explotó.
Todo estaba en mi cabeza: sonidos y murmullos y varios tonos y calidades. Los tenores (N/T Volumen de la voz) de cada 'voz' diferente, bajos y altos y sopranos y agudos y fuertes y rápidos. Corrieron por mi cabeza a una velocidad vertiginosa: traté de contener todo. Me concentré en todas las voces que podía oír.
Chupasangres – él que – espero que ella – cómo ellos – ellos tienen – el límite – árboles – lobos – sanguijuelas – hijo – Emily – Alice – enorme – manada – demasiado –.
¡Era mucho! ¡Era demasiado!
Aparté mi mano y sentí dos disturbios similares en el aire. Pero dejó de importarme: lo que importaba era la cantidad masiva de información en mi cabeza, el montón de sonido – sonido – cuando, por el último-quién-sabe-cuánto, había vivido en completo silencio.
El más pequeño sonido de la tierra había sido demoledor para mí – y ahora, podía escuchar voces: más de una. No podía contar cuántas. Mis manos recorrían mi cabello, tratando de calmar mi cabeza. Estaba temblando completamente.
Podía sentir vibraciones en el aire a mi alrededor: no quería bajar la guardia. Y la sorpresa me envolvía, de todas formas. Levanté mi cabeza, viendo a través de los mechones de cabello que cubrían mi frente.
La mujer con el cabello negro y el hombre alto jalaron al hombre que había tocado sobre sus pies. Las otras cuatro personas hermosas miraban alternadamente al hombre y al mí – sentí escalofríos por las miradas enojadas que me daban. ¿Pensarían que había hecho algo a propósito?
Momentos después, vi al hombre abrir su boca y empezó a decir algo – ¿estaba explicando eso extraño que había pasado? ¿Les estaba diciendo que era mi culpa? No parecía – sus miradas hacia mí habían disminuido y habían cambiado a confusión, y un poco de simpatía.
Podía sentir a los humanos a mi otro lado, y sabía que estaban completamente en silencio – simplemente observando lo que pasaba. Les eché un vistazo – sus ojos vagaban por todos lados, como si quisieran irse, pero estuvieran asustados. ¿Por qué había miedo en sus ojos cuando me miraban?
Como si fuera otro sentido, sentí un extraño… algo. Cuando giré mi cabeza un poco, me encontré con los ojos del hombre que había tocado y brinqué en sorpresa. Se había puesto más cerca en el breve momento que yo había mirado a otro lado. Y él estaba acercándose a mí, gentilmente, con las palmas hacia abajo.
Entonces su mano ya no estaba. Estaba la de una mujer, con puñales como uñas y ojos rojos. Y vi una sombra, destacando en la pared, su cabello salvaje – e instintivamente, me agaché, cubrí mi rostro con un brazo y me acobardé del miedo.
Había una sensación de 'repetición' en esta escena: cuando vi a través de mis dedos, vi que sus ojos seguían fijos en mí. Pero su mano estaba más abajo, sus ojos se volvieron tristes e incrédulos, y una línea se dibujó en su rostro. ¿Por qué todos parecían tener esa reacción por mis temblores de los miedos causados de mis recuerdos-planteados?
Sus labios se movieron de nuevo, lentos y cuidadosos. Repetía "no te lastimaré." Reconocí los movimientos. Asentí con la cabeza, para mostrar que entendía, y dejé que mis brazos descubrieran mi rostro. No quería que pensara que me asustaba: yo creía firmemente que él no podía lastimarme. No era una opción.
De hecho, no creí que entendiera lo que pasaba, tampoco. Yo no sabía en lo más mínimo. ¿Por qué las voces hicieron eco en mi cabeza tan fuerte? ¿Por qué no estaba preparada? ¿Qué iba a pasar si lo tocaba de nuevo?
Estaba segura de que únicamente lo consideraba así porque no había sido lastimada la primera vez que nos tocamos. Sólo me había sorprendido, muy fuerte: pero si era correcto lo que creía, lo lastimaría. No quería herirlo, incluso aunque quisiera intentarlo de nuevo.
¿Qué había hecho la última vez…? No había hecho nada excepto concentrarme en todas las voces que podía escuchar. Tal vez si no me concentraba en ellas…
Sabía que era irracional, e impulsivo: mi urgencia vino por mi desesperada necesidad de comunicarme y tener algún tipo de conversación. Y mi afán por escuchar de nuevo tuvo que ver en eso – no sabía si de verdad escuchaba o si estaba en mi cabeza. Solo sabía que egoístamente quería todo eso de nuevo.
Así que, tomando al hombre completamente por sorpresa, alcé una mano tan rápido como pude y tomé su mano. Se alejó sorprendido, pero me mantuve firme, luchando por no concentrarme en las voces que podía oír – las cuales ahora sonaban sorprendidas, enojadas.
No te concentres, no te concentres en eso, me recordé a mí misma, luchando por calmarme. Cerré mis ojos concentrándome, tratando de no entrar en pánico mientras escuchaba otras mentes a nuestro alrededor. Ellos pensaban cosas sobre mí, palabras enojadas porque estaba tocando a su hombre. Sólo piensa en mis propios pensamientos – ¿funcionará? ¿qué pasa? ¿por qué hago esto?
Y para completarme, en total asombro, una voz llegó más fuerte que las otras. Un suave, gentil susurro, pero más… concentrado, más en mi cabeza, que alguna otra de las voces. Estaba incierto, tan confundido como el resto de los demás a nuestro alrededor. ¿Qué estás haciendo? ¿Quién eres?
Mis ojos volaron para conectarse con sus ojos dorados. ¿Me escucha? ¿Me escuchas? Isabella, Bella Swan. ¿Quién eres tú?
Te escucho. ¿Cómo es posible? Antes no pude… Edward. Mi nombre es Edward Cullen.
Siento muchísimo haberme tardado tanto… me pueden meter a la hoguera, ahorcar, despellejarme viva, etc. pero lo que pasa es que me fui de viaje y tenía este capi a medio traducir así que se lo envié a una amiga – carliitha-cullen – para que lo colgara durante mi ausencia pero no pudo hacerlo. Aquí tengo su disculpa (aunque no creo que es necesario ponerla. Quiero decir, es comprensible, cualquiera se puede retrasar, no? pero bueno, aquí está)
N/T Una mega disculpa por la tardanza. No culpen a PameCullen 19 por no tener el capítulo a tiempo. Sinceramente, el tiempo se me vino encima. No hay excusa válida para la tardanza, pero creo que el capítulo vale la pena (creo).
Y la nota de la autora del capi:
Disculpas por cortarlo aquí, pero quería tener algo que subir.
Demasiado intrigante, no? xD. Bien, tengo el siguiente capítulo casi terminado así que lo colgaré como un regalito de navidad, el 24 o 25, lo prometo =)
Una última cosa (tengo más que decir pero ya mucho jejej) MIL GRACIAS!!! Vaya, me puse a brincar y gritar por toda la casa cuando vi que en vez de 7 u 8 reviews, me habían dejado 15!!!! Casi el doble! Waaa, hicieron a una autora & traductora muy feliz =D Espero que sigan así e incluso que aumenten!
Nos vemos a la próxima!
Pame (o más bien, una traductora muy feliz xD)
