Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto).

Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil


"A la luz del sol, ¿hay alguien aquí? Oh, que ha comenzado…

Oh, querida, te ves tan perdida, ojos rojos y lágrimas derramadas

El mundo que debiste haberte cruzado, dices…

Boston - Augustana



Capítulo 5 – Introducciones


La frontera del Tratado – Isabella Marie Swan

Esto no podía ser real.

Pero lo era. Realmente estaba sucediendo. Podia oírlo, en mi cabeza. No sabía que estaba haciendo -¿y cómo podía estar segura de que él no estaba enojado conmigo? ¿Siquiera sabía si lo iba a herir de nuevo, sin querer? Podía oír al resto de su grupo –sus mentes estaban enojadas acerca de que lo estaba tocando. Ellos creían que lo iba a lastimar otra vez.

Siempre y cuando no te concentres en todos los pensamientos a la vez, como lo hiciste la última vez, no me vas a hacer daño. Y no estaría – no lo estoy – enojado contigo. Podía sentir su voz, apenas rozando mi mente con una caricia suave a propósito. Sus palabras me trajeron consuelo.

Mientras observaba, sus labios se abrieron y habló. "No pasa nada: ella no me hará daño. No quiso hacerlo la primera vez." Su voz era igual que el resto de él – preciosa. El sonido era suave y aterciopelado.

Oí varias voces que obviamente no eran en voz alta – porque no vi a nadie mover los labios. Todos los murmullos sonaban iguales – el grupo al que Edward pertenecía parecía haber aceptado sus palabras con naturalidad y esperaron, curiosos y pacientes, a que les dijera algo más.

Sólo entonces me di cuenta: él había hablado. En voz alta. Y entendí –no, no sólo entendí. Lo oí.

Mi mente se sintió como si hubiera recuperado la nueva información, constantemente vertida en ella. ¿Cómo podía oírle hablar? ¿Cómo podía entender sus palabras, y escucharlas? Lo escuchaba tan claramente como si siempre hubiera sido capaz de escuchar.

Sus ojos dorados eran suaves, tratando de consolarme. Lo siento – no quise asustarte. Eso fue inesperado: no me di cuenta de que tú me escuchas, también. Asentí con la cabeza en entendimiento, mostrándole que era cierto.

Ninguno de nosotros había esperado que esta conversación se llevara a cabo. Nunca había esperado conocer a nadie, nunca. Punto. Este encuentro era tan extraño y fascinante que no podía dejar de rezar para que nunca tuviera que dejar a esos… Otros… atrás.

No había ninguna otra parte en la que tuviera que estar, por supuesto. No había ningún sitio al que ir. No era sabido que era lenta y continuamente estaba haciendo mi camino –al menos, ya no.

Obviamente, este era un destino que yo desconocía completamente al tiempo de mi llegada a este pequeño radio de tierra. Un encuentro inesperado con los Otros – los cuales estaba segura de que eran iguales a mí – era un evento realmente emocionante.

¿No sabes lo que eres? Una de sus cejas se alzó. Estás sola, ¿no? ¿No estás viajando con alguien? Una salvaje, entonces – pero ella es igual que Alice ¿o no? Tuve la sensación de que él no tenía la intención de dirigir su último pensamiento hacia mí, y traté de evitar hacer comentarios sobre él.

Creo que lo sé. Vampiro. Recordé lo que había visto cuando me desperté – manchas de sangre en la pared, el brillo cegador de la luz afuera de la cueva, y las sombras de los árboles fuera de donde estuve tendida en la piedra lo que me había parecido una eternidad.

El sorprendido, con los ojos muy abiertos que me habían derretido – pero no sabía cuál era la expresión en su rostro. No podía nombrarla. Tienes razón. Somos vampiros. Y tú también. ¿Entonces yo tenía razón?

Repentinamente, una imagen se cruzó en mi mente. Era como si estuviera recordando algo, a la vez sabía que no era algo de mi memoria. Tenía que ser de Edward. Y tuve una extraña sensación de déjà vu, igual como si estuviera mirando algo que conocía.

La mujer que él estaba recordando, o pensando, era tan inquietantemente perfecta como el resto de su grupo. Su pelo era unas masa de pelos retorcidos, y su vestido estaba roto y sucio. Sus ojos eran de un color rojizo–dorado muy extraño, casi igual que los ojos de Edward pero no del todo. Los ojos de la mujer eran más rojos.

¿Aún no sabes cómo te ves? Otra expresión pasó por su cara mientras miraba, otra que no podía nombrar.

Pero yo no estaba concentrada en el aspecto de su cara. Estaba luchando por comprender lo que él acababa de insinuar – ¿que esa era yo? ¿Así era como me veía? Me veía casi igual que el resto de su grupo.

Mi familia, Edward sonrió al corregirme. Debo presentarla a los demás. Debemos irnos pronto. A los lobos no les gustarán tenernos cerca de sus tierras por mucho tiempo. Y Esme está ansiosa por llevarla a la casa. No creí que él estuviera tratando de que escuchara estos últimos pensamientos.

¿Esme? Me pregunté a quién se refería. Estaba casi segura de que 'Esme' era un nombre de mujer y me pregunté quién era ella. ¿Quién de las tres mujeres era ella – la que era claramente la más bonita? ¿La más pequeña, con el pelo oscuro?

Sin embargo, no tuve oportunidad de preguntar, porque él, con cuidado y ágilmente se puso de pie, sosteniendo mi mano suavemente pero con firmeza en la suya. ¿Puedes pararte? Te prometo que ellos no te van a lastimar. Otra vez, escuché unos pensamientos que él, específicamente, no quería que los escuchara. ¿Tendrá ella miedo de ellos? ¿Confiará en mí?

Él hizo una observación válida pero de alguna manera, ya sabía que confiaba en él. Nadie me había herido todavía – excepto por la breve agitación mental, que parecía haberle hecho más daño a Edward que a mí. Cambiando mi peso a mis pies, acepté la ayuda de Edward cuando él me levantó.

Desde mi nueva perspectiva, me sorprendí al ver lo baja que era comparada con él. Cuando Edward estaba agachado enfrente de mí, había una diferencia de altura sólo porque estaba de rodillas, a diferencia de él. Ahora, veía que la parte superior de mi cabeza apenas llegaba a su hombro.

Sus labios se flexionaron en una sonrisa torcida, hermosa que extrañamente, automáticamente hizo que me sintiera a gusto y quisiera sonreírle de vuelta. Eres más alta que Alice. Estaba casi segura de que él estaba 'bromeando' pero no estaba segura. Algunas veces, sentía que las palabras que asociaba con otras cosas no eran del todo correctas.

Pero esa era mi vida anterior. Justo aquí y ahora, parada enfrente de Edward con mi mano cerrada con delicadeza dentro de sus largos y gentiles dedos, tuve la sensación de que mi vida anterior estaba, sin duda, terminada. Creo que es seguro decirte eso, Bella. Esme nunca te dejaría salir de nuestra casa, si eso fuera su decisión.

Arqueé una ceja en confusión, y entonces miré a su familia. ¿Quién es Esme? Y para el caso, ¿es ella Alice? Alcé una mano, apuntando a la chica más baja, antes de mirar a la cara de Edward. Dijiste que ella era más baja de lo que yo era. La pequeña chica parecía más baja que yo, pero de repente me pregunté si era ella realmente.

Cuando me volví a verla, me sorprendí al ver su cara casi brillando por la sonrisa radiante que adornaba sus labios. Algo la había hecho indescriptiblemente feliz: estaba rebotando un poco sobre las puntas de sus pies.

Entonces sus labios se abrieron. "¿Acaba de decir algo? ¿Qué fue lo que dijo, Edward?" ¿Estaba ella preguntando por mí? ¿Cómo le estás hablando, exactamente? ¿Puede oírme a mi también?

Mi primer pensamiento fue: demasiadas preguntas. Luego: ¿puedo escuchar a los demás hablar en voz alta también? ¿Y sus pensamientos? Esto es tan confuso… Edward estaba tratando de esconder una sonrisa cuando lo mire, sabiendo que mis ojos tenían que estar abiertos. Estaba muy confundida por este nuevo giro de los acontecimientos.

¿Cuál era el límite para esta extraña habilidad? ¿Cómo podía oír y entender las palabras de todos? Éstas y un sinnúmero de otras cuestiones, sentía que estaban golpeando en mi cabeza, intentando molestarme al extremo.

No te preocupes. Tengo una teoría – pero podemos solucionar esto juntos. Te ayudaré, Bella. No necesitas estar sola nunca más. Sus palabras me tranquilizaron, pero seguí sintiendo una punzada de irritación: no podía identificar la emoción en sus ojos. Eso me molestó.

Edward arrancó sus ojos de los míos: me preparé a toda prisa para escuchar de nuevo. Para mi alegría, la esperanza no fue en vano. "Sí, sí dijo algo. Yo – yo la puedo escuchar. Cuando nos tocamos" añadió. Soy la única manera en la que ella puede comunicarse con ellos.

Parecía que se acababa de darse cuenta de eso, y el pensamiento tocó algo en él. Me miró de nuevo. No lo sé con seguridad. Ella podría ser capaz de comunicarse de esta manera con cualquiera de ellos. Eso pareció tranquilizarlo. Necesito presentársela a ellos.

No sabía por qué eso era tranquilizador para él, pero sabía que ya estaba ansiosa de saber quién era esta gente. Conocer nuevas personas era una experiencia muy emocionante y aunque creía que estaba siendo cuidadosa por cualquier peligro, fue socavada por mi deseo de comunicación de cualquier forma.

Edward mantuvo su mirada en la mía y volvió su cuerpo levemente, por lo que estaba en mi dirección más de lo que había estado antes. Y empezó a respaldarme, tirando mi mano con la suya. Me conducía hacia delante – y cumplía dócilmente, tratando de mantener la calma.

Ya confiaba en Edward a pesar de que nos habíamos encontrado hacía sólo unos minutos. Permití que me tirara más cerca y más cerca de su familia, tratando de mantenerme calmada. Mi obligación natural martilleó después de tanto tiempo, iba a correr al lado del gran grupo.

Dos cosas me detuvieron. La primera era que aquí no había ningún sitio a donde correr… y la segunda era que Edward sujetaba gentilmente mi mano. Por supuesto, la inexplicable, la comodidad repentina que sentí cuando él me guió hacia su familia también ayudó. Me preguntaba acerca de la razón hasta que mi entusiasmo de conocer a nuevas personas regresó a mi mente.

Él se detuvo a varios metros delante de ellos, dándome suficiente espacio. Sabía que él había empujado la obligación de correr fuera de mi mente y sorprendentemente, estaba agradecida de eso. Fue muy amable de su parte pensar en mis preocupaciones cuando acababa de conocerme. No quiero hacerte sentir incómoda, Bella. Le sonreí levemente, a modo de disculpa: no había querido insinuar que lo haría. Está bien.

La persona más cercana a mí era la mujer con el pelo oscuro y corto – quien Edward seguía sin nombrarla. Perdona, Bella: no me había dado cuenta de que se me había olvidado. Esta es mi hermana Alice. Levanté una ceja. No se veían nada iguales, excepto por la piel pálida. ¿Había algo más que no veía entre todas estas personas – quienes supuestamente eran vampiros? ¿Una familia entera, vampiros?

Ninguno de nosotros estamos relacionados de las formas que los humanos tienen en cuenta. Todos nacimos en diferentes períodos de tiempo aunque algunos de nosotros somos más viejos de lo que nos vemos. Pero todos somos familia, me aseguró: sus ojos eran oscuros y serios.

Volví la cabeza para mirar a cada uno de ellos por turnos ¿Quién es quién? Él pareció dudar por un minuto y entonces decidió algo de lo que sólo pude obtener una mínima parte de su pensamiento antes de que fuera ejecutado. Decidió hablar en voz alta. No me importaba, me gustaba ser capaz de oír, punto, pero también tuve que admitir que su voz era agradable, relajante – toda suave y reconfortante y… terciopelo, creo que así se llama. Esta tela… terciopelo.

"Esta es mi hermana, Rosalie y su esposo Emmett… mi hermana Alice y su pareja, Jasper… mis padres Esme y Carlisle. Carlisle es el líder de nuestro clan." Señaló a cada persona con su mano libre "Esta es… Isabella – Bella."

Cuando me presentó, su otro brazo estaba a su lado, ya no apuntando a aquel que nombrara. Pude sentir su mirada en mí mientras yo miraba a los demás, mis ojos rozaban a cada persona. Y podía escuchar a cada uno de ellos preguntando cosas acerca de mí – de dónde venía, a dónde me dirigía, por qué estaba en el territorio Quileute…

No tenía idea de lo que 'Quileute' significaba: sólo sabía que tenía curiosidad acerca de cada uno de estos miembros de la familia de Edward y quería preguntarles todas las preguntas que querían preguntarme – excepto variaciones, por supuesto.

Mirando a todos mentalmente, repetí nombre por nombre mientras miraba cara por cara. Rosalie era la mujer más alta, Alice era, verdaderamente, la más baja. Esme era la tercera y última mujer.

Emmett era el más grande de los tres y Jasper en realidad parecía estar emparentado con Rosalie. Sus cabellos tenían el mismo tono de dorado. Carlisle era el que parecía más viejo y el que estaba en el centro del grupo. Tenía una sensación de que él era la autoridad – y la bondad.

Él es bondadoso – un padre sorprendente, una persona compasiva. Es un gran hombre. Podía decir que Edward quería decir cada palabra que dijo – que no pensaba que iba a mentirme. Sólo había una resolución profunda, firme, la cual decía que su mente estaba segura acerca de este tema.

Alice dio un paso hacia delante – pero sus movimientos eran demasiados fluidos y gráciles. Ella no parecía estar caminando sobre el suelo, sino que flotaba sobre él, a la deriva de las corrientes de aire. Me sentí momentáneamente semi-consciente, recordando lo que había parecido a través de los ojos de Edward.

Nos importa poco cómo te ves, Bella. Sus palabras fueron un suave rechazo. Obviamente has estado a través de bastante, por todo el tiempo en el que has sido un vampiro. ¿Te gustaría venir a nuestra casa?

¿Casa? ¿Qué era eso? ¿Qué significaba? Quería preguntarle pero al mismo tiempo, sentí la obligación de mirar a Alice. Ella estaba enfrente de mí, con una sonrisa radiante, me tendió la mano. Quería que pusiera mi otra mano en la suya… creo… no era muy buena para leer el lenguaje corporal.

Ella quiere que se la tomes, me aseguró Edward. Pero si quieres esperar hasta que lleguemos a la casa, puedes. Ella quiere saber si puedes hablarle mentalmente igual como estamos haciendo ahora. O si tu habilidad es algo diferente.

Oí todo eso en su mente pero no era mi principal preocupación del momento. No sabía qué era lo que quería decir de "mi habilidad" pero no sabía que no quería probar lo que fuera que estuviera aquí. Quería ver la casa sobre la que él estaba hablando.

A la casa primero, entonces. Hizo un sonido – se sentía como una de estas vibraciones que esos grandes animales con garras que cazaba pero diferente. El aire se sentía distinto con su sonido y lo escuché claramente. El extraño sonido lo hizo sonreír también.

"¿Qué fue eso?" ¿Dijo algo gracioso? Alice miró entre su hermano y yo. Parpadeé hacia ella: su pelo era interesante. ¿Por qué era tan corto? Aunque tarde, me di cuenta de que su mano había caído pero no parecía herida por mi falta de acción para tomarla. ¿Por qué?

"No realmente," respondió Edward. "Ella está, sin embargo, interesada en continuar esta discusión en nuestra casa." lo miré mientras hablaba, finalmente capaz de conectar los sonidos con los movimientos de los labios y las vibraciones. Otro concepto maravillosamente fascinante.

"Muy bien" parpadeando, seguí la mirada de Edward hacia el líder. Edward había hablado directamente con Carlisle, la cabeza de la familia. ¿Era así cómo trabajaban? ¿El líder tomaba la decisión general? De alguna manera, esta inferencia se sentía… correcta. Fue como otra sombra de pensamiento.

Igual que otra memoria que no podía recordar completamente y comprender. ¡La chica con cicatrices en la cara! Me había olvidado de ella y de los otros hombres en el repentino despertar de la realidad.

Me giré, con los ojos tratando de encontrarlos pero para mi sorpresa, se habían ido. Habían desaparecido. ¿Por qué habían desaparecido? No tuve oportunidad de decir adiós, no tuve otra oportunidad de sonreír por última vez, de agradecerles por su ayuda ¿Por qué?

Ellos no son iguales a nosotros. En cuanto me di vuelta, miré a Edward, mis ojos se llenaron de lágrimas sin derramar. Las lágrimas nunca vinieron: otro "¿por qué?", otra pregunta sin responder. Había tantas de ellas que nunca las había hecho y nunca las habría preguntado… si no fuera por Edward.

Debería de sentirme agradecida porque me había encontrado con él. Debería de estar agradecida de tener esta oportunidad de conversar ¿y estaba triste por la incapacidad de decir una despedida? Había mucho por lo que estar agradecida y él era la razón de eso.

Eso no es completamente cierto, Bella. No soy tan grande ni maravilloso. Sacudió la cabeza. Y como respuesta a tu pregunta, los vampiros no podemos llorar. Nuestros cuerpos están congelados en el tiempo para siempre y todos nuestros fluidos corporales se han ido. Y los Quileutes, ellos son hombres lobos. A ellos no les gustan los vampiros. Fuiste increíblemente afortunada de que no te mataran.

Sólo nuevas puertas se abrieron, aún cuando unas pocas se habían cerrado. Los vampiros no podíamos llorar, no tenía los fluidos corporales normales. Los Quileutes eran hombres lobos y no les gustaban los vampiros, lo cual fue la razón de no haber podido despedirme.

Pero… ¿"hombre lobo"? ¿Qué era eso? ¿Y ellos podían haberme matado? ¿Podían los humanos matar a un vampiro? Seguía sin saber si era inmortal o no, incluso si podía ser asesinada; había sido cuidadosa todo el tiempo que había estado viva ¿pero era eso suficiente? ¿Cómo podía, incluso ser asesinada, si es que podía morir?

Tienes demasiadas preguntas. Edward suspiró, sacudió su cabeza y dio un paso hacia delante, empujándome hacia delante, más cerca de su familia. Permití que lo hiciera, tratando de no sonreír: por mucho que odiara admitirlo, podía decir que él estaba disfrutando secretamente la atención que le daba.

Entonces, otra vez, era completamente dependiente de él. Tal vez a él le gustara mucho ayudar a la gente, lo que podía explicar que le gustara mis preguntas. No podía entender el por qué de eso, si es que les gustaba.

La mujer que Edward había nombrado como Esme, se me acercó, sonriendo a modo de bienvenida. Tímidamente, le devolví el gesto para ser recompensada con una sonrisa amplia, brillante: ¡Oh pobrecilla! Es más bien pequeña, no sé si tendré ropas de su talla. Quizás Alice tendrá que buscar algo para ella.

Sucedió algo extraño. Sabía que era de parte de Alice pero no entendía lo que estaba pasando. La miré cuando sus ojos perdieron vida y se quedó quieta: sólo duró una cantidad de tiempo increíblemente corta pero una imagen apareció en su cabeza.

Una mujer de pelo café con extraños pantalones de hombre en un vestido rojo pero le faltaba la falda y era en un estilo diferente – un corsé negro –. ¡Ooh! ¡Me voy de compras por Bella! "¡Sé exactamente qué comprarle!" Alice sonrió radiante, mirándome apreciativamente "Creo que su talla es… no, este vestido está en medio. ¡No puedo medirla con esto puesto!"

"Bueno, no se lo vas a quitar aquí," replicó Edward, alzando una ceja. Debemos llevarla a la casa. Ella necesita descanso. ¿Lo necesitaba? Esto era nuevo para mí pero probablemente, él sabía más que yo – tenía que confiar en él.

Carlisle anunció "Nos encontraremos en la casa." Casi inmediatamente, los hermanos y las hermanas de Edward desaparecieron, corriendo entre los árboles. Cuando Edward dio un paso hacia delante, supe que íbamos a correr también.

No quería dejar ir su mano pero sabía que iba a ser difícil para nosotros correr al lado del otro si no la soltaba. Tendría que correr detrás suyo, siguiendo sus huellas por no saber el camino y así no podía correr enfrente de él.

No te dejaré ir, me prometió Edward antes de que despegáramos. Sonreí y asentí, dándole a saber que lo había escuchado. No era como si no pudiera oírlo y él lo sabía pero sentó como que tenía que hacer algo para demostrarle que lo había oído.

Los árboles pasaron a nuestro alrededor a una velocidad rápida en el instante que comenzamos a correr. Una parte de mí, deseaba extender la mano y sentir el suelo: era muy extraño para mí no tener un mapa de la zona en mi mente.

¿Puedes sentir cosas como ésas? ¿Sólo tocas el suelo y lo ves? Edward me lanzó una mirada sorprendida sobre su hombro.

Por supuesto que podía. ¿No todos los vampiros pueden? O yo era anormal ahora, ¿por esta pequeña cosa?

Oh, eres diferente de cualquier vampiro que haya conocido por varias razones. Pero esa habilidad tuya… bueno, Carlisle teoriza que todos los vampiros tenemos un rasgo único fortalecido de nuestras vidas anteriores. Lo que es, varía, dependiendo de cada vampiro. Saltamos encima de un tronco caído. Por ejemplo, yo puedo leer las mentes. Tú eres una excepción a mi don, sin embargo.

¿Lo soy? ¿Estaba afectando su lectura de mentes de alguna manera? ¿Y qué otras cosas hacían que fuera diferente? Apenas sentí a Carlisle y Esme pasar a nuestro alrededor, lanzándose a través de los árboles a mi lado derecho. Estaba concentrada en mi conversación con Edward, tanto que estaba tratando de ignorar lo que sucedía a mi alrededor.

Nunca he sido capaz de hablar con nadie mentalmente y sólo puedo escucharte cuando nos estamos tocando. Creo que había algo en tu vida humana que no sólo afectó tu audición sino que también tu sentido del tacto. Tu audición obviamente no fue arreglada así que tal vez, algo ha mejorado en tu sentido del tacto, a algo más…

Qué interesante… las cosas que uno puede hacer con la habilidad de hablar eran asombrosas. Por primera vez en mucho tiempo, entendía las cosas y alguien me las estaba enseñando. Era una experiencia surrealista y tuve que preguntarme si era real.

No puede ser un sueño. Pensó Edward, había un borde en su voz, el cual era duro. No me gustó oírlo. Los vampiros no dormimos. Una de varias cosas que dejamos atrás con nuestras vidas humanas junto con nuestras almas.

Eso era problemático. Sabía lo que un alma era: era una de las pocas cosas que entendía. ¿Pero no tenía alma? Eso era nuevo. Nunca había sabido eso de mí. Sentí mi corazón hundirse y mis pies se debilitaron. Nunca pensé que fuera una mala persona…

Pude sentir el pánico de Edward antes de que pensara de forma coherente hacia mí de nuevo. No, no, Bella, no te preocupes por eso. Por favor, lo siento. No quise hacerte daño alguno. Es simplemente mi opinión. Pregúntale a Carlisle y estoy seguro de que él te dará miles de argumentos en contra de mi creencia…

Ahora estaba confundida. ¿Así que tú crees eso pero no quieres que yo lo haga? ¿No debería de aplicarse a mí si se aplica para ti? Por lo demás, ¿Por qué pensaba eso? Tan dura y cruel manera de pensar de uno mismo.

Bueno, supongo que sí, Bella. Yo sólo creo que perdemos nuestras almas una vez que nos volvemos vampiros. Tenemos que beber sangre para sobrevivir: no puedo pensar en algo peor que eso. Habló con tanta naturalidad que no pensé que había alguna forma de no poder creerle.

Él estaba deseoso de no hacerme sentir mal con él, incluso cuando pensaba que las cosas estaban mal por él. Simplemente pienso eso porque he asesinado, Bella – he matado humanos y no sentí remordimientos. Regresé con Carlisle y a nuestra forma de vida porque no podía manejar tantas muertes más. Me alcanzó. Pero creo que he arruinado con éxito cualquier oportunidad que tuviera para entrar al cielo. Su tono estaba tratando de ser ligero.

¿Estaba tratando de bromear cuando acababa de poner una revelación en mi cabeza? Difícilmente podía creerlo. He tomado tantos humanos por mí misma. ¿Eso me hace mala? Nunca me había dado cuenta – habría tratado de alimentarme más de otras criaturas – podría haberme quedado clavada en los bosques...

El remordimiento llenó mi cabeza y fue una lucha el mantenerme al ritmo de Edward mientras corríamos. Si sólo hubiera sabido, podría haberme salvado a mí misma – pero entonces, otra vez, no sabía de qué. Conocía "alma" pero… ¿"cielo"? (N/T: Se refiere al significado de las palabras…)

No, Bella, no, no sabía. No quise… se estaba echando atrás de nuevo. Tú – tú eres diferente. Habías estado atrapada en un mundo en el que no tenías a nadie que te ayudara, no tenías manera de saber que las personas de las que bebiste – ésas que mataste – eran las que no… necesitabas matar para sobrevivir. No te habías dado cuenta de que había otra manera.

Pero lo sabía, dije, frunciendo el ceño a la parte posterior de su cabeza. Sabía que había criaturas en los bosques que podía cazar – ésas que tienen garras, las que caminan furtivamente en cuatro… Traje las imágenes, recordando cómo se veían. Sabía que había otro camino, sólo que no lo seguí.

No podías haber esperado saberlo, respondió. Tú hacías lo que necesitabas para sobrevivir y no había manera de que alguien te dijera que estaba mal, que podía lastimarte a ti y a tu alma. No puedes ser castigada por no haber escogido beber de lobos y osos todo el tiempo.

Sus palabras hicieron sentirme mejor. Tenían sentido pero seguía sintiéndose terrible que él pensara de sí mismo en términos tan duros, a pesar de todo lo que había razonado para mí. Era como si hubiera hecho excepciones para mí pero sabía que él no lo veía de esta manera.

Y por lo tanto, decidí que no podía, tampoco. Además, ¿qué sentido tenía? Dudaba que él me escuchara. Tenía unas cuantas preguntas más, como lo que ésos 'lobos' y 'osos' eran. ¿Son éstas las criaturas que te mostré en mis pensamientos?

Sí. Éstos animales se llaman osos y lobos. Acompañó cada nombre con una imagen por lo que supe quién era quién. Era extraño tener un nombre para ellos y a la vez, sentí alegría ante el recibir más información.

Él hizo el sonido otra vez: lo escuché en su mente pero las vibraciones se perdieron en el viento, dejándolas atrás e suspendidas en el aire. Él me miró por encima del hombro, con una mirada extraña en sus ojos. ¿No sabes lo que es la risa o la tristeza?

Tristeza… sí, sabía lo que era eso. ¿Pero qué es la risa? ¿El sonido que hiciste? ¿Y por qué no podía descifrar las emociones en su rostro? 'Triste' debería ser relativamente fácil, considerando que sabía lo que era pero era difícil saber qué emociones estaban tocando su rostro, probablemente porque estaba distraída por mi nueva habilidad de escuchar.

Sí. Eso es la risa. Él sentía tristeza por mí – ¿Por qué no sabía lo que era eso? ¿Por qué era importante la risa? Estaba a punto de preguntarle cuando advertí que él estaba yendo más despacio y otra pregunta vino a mi cabeza. La respondió antes de que la pensara directamente. Hemos llegado a la casa.

¿Hemos llegado? Con entusiasmo, miré alrededor de su hombro para ver los árboles delante. Sólo unos pocos espesos se interponía entre nosotros y una sección con escasos árboles plantados. Los árboles gigantes que se alzaban hacia el cielo, sombreaban el espacio abierto.

Una gran estructura blanca se alzaba en medio de los árboles y directamente enfrente de ella, estaban paradas seis personas hermosas, pálidas, las cuales Edward llamaba su familia.


Wiii, esta es mi actualización más rápida!!! Estoy feliz de haber llegado a mi meta: actualizar el 24 o 25 =D.

Notas de la autora: Bella está en la casa de los Cullen =). Quería llegar hasta este punto en este capítulo y me alegro de haber logrado hacerlo! Espero que eso no sea demasiado repetitivo: sé que he repetido mucho pero estaba tratando de mantener a Bella pensando de la manera más simple posible porque ha estado sola mucho tiempo y no sabe mucho acerca de su mundo.

Ahora yo tengo un par de cosillas que decir: Los reviews y una noticia.

Los reviews… ay, volvieron a bajar u.u Creo que he dejado en claro que eso de la traducción es un pasatiempo y tengo miedo de que por falta de tiempo y tardarme tanto, la cantidad de reviews baje más…así que les suplico, por favor, por Edward o quien sea, que las que lean eso, dejen reviews!!!

La noticia es… me emociona anunciarles que una autora me autorizó que tradujera su fic!!! El fic se llama Forever Bound, pueden buscarlo. Está muy bueno ;). Ya tengo el primer capítulo traducido pero no me da tiempo a pasarlo al Word hoy (quizás lo logre colgar hoy pero NO prometo nada) por lo que lo publicaré entre mañana y Año Nuevo. No estoy segura así que les digo que si les interesa, que estén pendientes o si no, agréguenme a Alertas.

Feliz navidad!!! Ay me guardan un piquín de la cena xDDD y que la disfruten con su familia!!!

Pame