Les pido mil disculpas por tardarme u.u y soy la misma a pesar de que me volví a cambiar el nick (duro con ellos menos que con el mantener mi cuarto ordenado xD pero ése me gusta y será el fijo o eso espero)
Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto).
Hear No Evil: http: // www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil
"Bueno, esta lloviendo fluidamente cuando estas solo afuera…
... Si parece que me estoy riendo, en realidad solo pido salir"
"The Sharpest Lives" de My Chemical Romance
Capítulo Siete - Punto de vista
La Casa de los Cullen - Edward Anthony Masen Cullen
Tenía los ojos muy abiertos mientras ella reparaba en la casa. Lo vi a través de sus ojos, su mente, y le di un monólogo interior mientras ella lo contemplaba todo.El porche se envuelve alrededor de todo el primer piso.Esme eligió la pintura blanca, y diseñó la mayor parte de la remodelación que tuvo el lugar. Hay una ventana en la pared sur – la mayor parte de la pared es, en realidad, un gigantesco panel de vidrio.Tiene tres pisos.
Sus ojos de color extraño volaron de vuelta hacia mi. Es hermoso.¿Viven todos aquí?¿Y yo?¿Podré quedarme?La casa es tan hermosa. Sus pensamientos corrían rápido, y como yo, ella no estaba acostumbrada a que alguien fuera capaz de ver cada pensamiento diminuto que pasaba por su mente.
Gracias.Sí, todos vivimos aquí.Y tú puedes, también. Sus ojos se abrieron en estado de shock. Estoy seguro de que Esme y Carlisle te ofrecerían un lugar entre nuestra familia, pero aún así no te echarían de la casa sin al menos ayudarte a establecerte.Ellos no son ese tipo de personas.
Podía sentir que Bella querría tiempo a solas en su cabeza para pensar en la particular revelación, y por lo mismo, hice todo lo posible para distraerla. Vamos.Se puede entrar por la puerta principal, está justo allí. Empecé a tirarla suavemente hacia la casa.
Ella me siguió con facilidad, igual que un cachorro recién nacido siendo jalado por una correa. Era ingenua, inocente en varias maneras. Era peligroso para ella, más allá de su creencia, estar sola en el mundo, sorda e aislada. Como un vampiro, el peligro era menor, pero no por mucho.
Todo tipo de problemas podrían imponerse si ella se quedaba a vagar sola. Me alegré de que ella hubiera encontrado a mi familia: no me gustaba la idea de que Bella estuviese sola. El mundo podría ser tan cruel, especialmente para una mujer joven como ella, perdida e confundida.
Podía sentir sus ojos en la parte posterior de mi cabeza. Gracias.Nunca había oído nada tan amable antes.Por otra parte, nunca antes había oído... sonreí, mirando sobre mi hombro. "¿Oh, de verdad?"
Sí, de verdad, ella me devolvió la sonrisa, permitiendo tímidamente que sus labios se curvaran en arcos naturales, elegantes. Tu voz fue el primer sonido que he escuchado, pero realmente no la escuché al mismo tiempo.Mis oídos no funcionan, sin embargo, te oigo.¿Por qué es eso?
No estoy seguro.Tengo que hablar con Carlisle. Acabábamos de entrar en la casa: mi familia estaba siendo respetuosamente silenciosa, me permitían hablar con Bella sin interrupciones. Todavía podía oír en el fondo, un zumbido tenue: el pensamiento más común era: qué hacer ahora. Ella estaba en nuestra casa: ¿y ahora qué?
Reflexioné por un momento hasta que nos detuvimos en la sala principal, la entrada a nuestra casa. Yo quería hablar con Carlisle, pero no quería hacer que Bella se sintiera alienada por el debate, como si fuera un objeto, no una persona. Y yo sabía que Esme deseaba desesperadamente sacarla de esa ropa antigua y darle algo limpio...
¿Limpio?¿Qué pasa con mi vestido? Bella frunció el ceño: abruptamente desvió su mirada fuera de la habitación, había estado mirando su entorno. Ella me miró parpadeando, y luego miró a sí misma, manteniendo su brazo lejos de su cuerpo.
Tenía pedazos de tela que colgaban de su brazo, lo levantó y el tejido mal ajustado se movió por su piel. Un pequeño agujero se hizo más grande mientras yo miraba, exponiendo su rodilla. Eso es un problema.Me sorprende que no se ha caído de ti completamente todavía.
El labio inferior de Bella hizo un puchero. Pero mi vestido ... es la última cosa propia que tengo.He estado tanto tiempo sin nada ...
Al instante, me sentí muy mal de nuevo. Por supuesto que lo sentía de esa manera: ¿no había ya pensado en cómo debía de sentirse? Me sentí tan horrible como me sentí en el camino hasta aquí, durante nuestra conversación, cuando inadvertidamente se deslizó en mis pensamientos y palabras. Yo había sido tan cruel con ella, y era difícil dar marcha atrás.
No, no.Está bien. ¿Y ahora estaba tratando de consolarme? Ella sonrió levemente, pasando delicadamente una mano sobre la tela atada a la muñeca, al tiempo que sujetó nuestras manos entrelazadas un poco más arriba. Entiendo lo que quieres decir, a través de tus ojos.Y... los de esa mujer, Esme...
Por supuesto. Mi madre había estado pensando acerca de que era una lástima para la joven Bella el vagar con un vestido tan sucio, desgarrado. Le devolví la sonrisa para dejar de preocuparme. No podía recuperar lo ya se había hecho.
¿Quieres permitir que Esme te ayude? Ciertamente, no iba a ser apropiado para mí ayudarla. Si te hace sentir incómoda el no tenerme alrededor, tan pronto después de que te hayas presentado a nosotros, no tendrías que mantener distancia. Su capacidad de escuchar los pensamientos – o de escuchar a todos – podría desaparecer una vez que me soltara.
Tragó saliva, mirando por encima a Alice, Rosalie y Esme, en turnos. Son su familia. Él confía en ellos. Debería ser capaz de hacerlo. Sólo quieren ayudar. Puedo oír eso de ellos. No me gustaría renunciar a la nueva sensación que tengo. Pero siempre puedo volver. ¿Verdad?Ella me miró.
Por supuesto. Me gustaría ayudarla de algún modo. Yo era su única opción de vida en este momento, pero sabía que iba a necesitar independencia. Nadie puede vivir eternamente sujetando la mano de otro sólo para comunicarse. No conocía a Bella, pero ya sabía que no sería así.
No, no, ella aceptó. Asintiendo con la cabeza con una sensación de finalidad, apartó su mano bruscamente de la mía. Sus ojos se lanzaron de inmediato a mi familia, esperando que Esme viniera y se la llevara.
Tan pronto como su mano dejó de tocar la mía, fue como si una puerta se hubiese cerrado en su mente. No había ni un atisbo de sonido. Sentí la pérdida más fuerte ahora que la sentía allí, y ya no podía sentir su mente.
Curiosamente, mi mano también se sentía vacía sin ella, encerrada en la suya. La sensación, en su mayoría, venían de saber que yo era su única línea de comunicación: sin mí, ella no habría sido capaz de "decir" una palabra a nadie. La responsabilidad pesaba sobre mis hombros.
No quería dejarla sola – por falta de una manera mejor de decirlo – pero también me sentí aliviado de que ella ya no me tocara. No era un hombre de contacto físico, después de todo. Me sentía culpable por sentirme más cómodo sin su toque y traté en vano de no sentirme así.
Jasper me dio una mirada de complicidad, pero negué con la cabeza ligeramente hacia él. Podíamos hablar tan pronto como se llevaran a Bella para limpiarse."Esme? ¿Crees que podría llevar a Bella a lavarse?" Le pregunté a mi madre.
Esme ya estaba dando un paso hacia adelante, extendiéndole su mano a Bella. "Por supuesto. Rosalie, ¿quieres ayudarme?" Yo sé que ella lo quiere: ella sólo está tan curiosa como lo estamos todos.La pobre chica va a ser el tema de muchos pensamientos y preguntas, ¿no?¡Oh, no! – ¿Será capaz de escucharme a mí también?
"No es asi", murmuré mientras la mano de Esme se agitaba en el aire por un segundo; por suerte, Bella no había extendido su mano por el momento, casi como si no se hubiera dado cuenta de lo Esme estaba haciendo. "Creo que fue porque puedo escuchar las mentes".
Mi madre asintió con la cabeza y Bella apoyó su mano suavemente en la de Esme. No, no puedo oírla. Le sonrió a Bella, una sonrisa suave, maternal que era el epítome de su personalidad. "Hola, querida ... ven por este camino ..." Ella habló con claridad, moviendo los labios cuidadosamente.
Los ojos de Bella estuvieron pegados en su boca durante un buen rato, con un pliegue en la frente, antes de que se relajara y dibujó una sonrisa en su cara otra vez. Delicadamente, su mano se acercó a la parte mas larga de la falda - que estaba a mitad de su espinilla - y la levantó.
Casi como si estuviera sosteniendo una falda larga fuera del camino, permitió a Esme que, con cuidado y lentamente, la llevara por las escaleras. Ella apartó la mirada de mi madre, a su otro lado, donde Rosalie subía las escaleras al lado de ellas contemplando silenciosamente esta misteriosa vampira.
Los movimientos de Bella evocaron un recuerdo susurrante de una joven mujer de mi época. Los suyos eran un poco suntuosos, más dignos que los de cualquier joven de mis tiempos, pero el mismo sentido de propiedad estaba allí.
Esta observación fue suficiente para pensar que era de mi tiempo – probablemente incluso antes. Podía sentir mi ceño fruncido, formándose en mi cara desde que desapareció por la escalera. Apenas escuché la voz de Alice, informando a todos de que se iba a ir a buscar ropa para Bella.
Volví a la situación en parte, pues mi mente contemplaba lo mucho mayor que yo que Bella tenía que ser. Alice estaba saltando por la puerta cuando la llamé: "¡Sólo lo básico en este momento, Alice! ¡Debes llevarla contigo más tarde para más! "
Alice sacudió la mano despectivamente. Sabía que era sólo porque no quería que la viera haciendo pucheros. ¡Pero yo sé todo con lo que ella se vería hermosa!Oh, bien, voy a conseguir lo que realmente necesita, Sr. Edward Gruñón... eres tan molesto cuando no lo haces a tu manera…
Se me hizo difícil no rodar mis ojos ante el cierre de la puerta principal. Segundos después, oí el coche de Rosalie partiendo desde el exterior. Dando la vuelta, me dirigí al sofá donde mis hermanos y mi padre ya estaban sentados y esperando.
Tomé asiento y una respiración profunda, comencé a contarles lo poco que sabía sobre Bella ...
La Casa Cullen - Isabella Marie Swan
La mujer llamada Esme tenía una sonrisa acogedora y amable mientras tenía su mano hacia mí. Dudé en un principio; por supuesto, conocía a Edward muy bien ahora, pero todavía no lo suficiente como para confiar en él por completo. A pesar de que había visto dentro de su mente, seguía siendo cautelosa, sólo un poco.
Me sentía desnuda y aislada una vez más, sin su presencia y toque reconfortante. Ya me había acostumbrado a oír y manejar todos los pensamientos y las palabras que flotaban en el aire. Parecía que todos habían desaparecido una vez que mi conexión con él se rompió.
Sin embargo, Esme tenía un rostro agradable. Parecía amable, y Edward se había referido a ella como a su madre. A pesar de que me había explicado que su familia no estaba realmente relacionada, pude percibir las conexiones él que tenía con todos ellos. Éstas eran profundas, lazos fuertes. Interesantes y complicadas, también.
Aún no entendía qué causó tal afecto en estas personas pero esperaba ser capaz de comprenderlo con el tiempo. Por ahora, sin embargo, dejé que Esme sostuviera mi mano suavemente con la suya. No pude escuchar sus pensamientos como pude con Edward. No sentí nada diferente, tampoco. Eso estaba bien para mí.
Mi cabeza sólo podría explotar por la cantidad de información que estaba empacando en ella ahora. Después de tanto tiempo sin tener que luchar para entender las cosas, con todo el tiempo del mundo para no hacer nada, estaba empezando a darme cuenta de que había algo diferente sobre este lugar.
Levantando la falda por reflejo, sentí ganas de suspirar al darme cuenta de que apenas había nada de él. ¿Tanta había sido la carrera? El vestido era, sobre todo, el creciente montón de hilachas ahora, y se agarraba fuertemente a mi cuerpo cuando me movía. Apenas lo sentía, y no me importaba.
¿Por qué debería importarme lo ajustada que me quedara la ropa? Los corpiños se suponían que eran apretados: no había tenido un corsé ajustado desde el día que me desperté en la cueva. Mis mangas siempre habían sido un poco más grandes de lo que se suponía que tenían que ser. No sé cómo sabía eso: Siempre lo supe.
Sabía muchas cosas pequeñas pero yo no entendía realmente lo que yo conocía. Sólo... lo sabía. Una memoria selectiva... Volví mi cabeza de lado cuando sentí a alguien en mi otro lado. La mujer alta y rubia estaba a mi lado, Rosalie. Ese era su nombre. Me pregunté a dónde la tercera mujer, Alice, se había ido.
Esme y Rosalie me llevaron hasta el segundo piso de la casa y por un largo pasillo. Nos detuvimos en una puerta, y Rosalie la abrió. Esme me empujó adentro y me encontré con una escena impresionante.
La habitación era grande y rectangular, con piedras brillantes distribuidas en el suelo. Habían sido alisadas y dispuestas en cuadrados perfectos. En el centro de la sala, había un círculo pequeño de metal; el suelo era ligeramente curvo para que este círculo estuviese en la base de la curva. Las paredes estaban decoradas con las mismas piedras justo en la mitad inferior, y encima había un bosque de colores extraños.
En una esquina, había una caja grande e limpia. Los caños metálicos que se unían a la pared estaban dentro de la misma, y me di cuenta de que se unían a algunas de las secciones elevadas del piso. Sin embargo, estas secciones levantadas eran tan altas como mi cintura, y no había nada debajo de ellas. Éstas sobresalieron de la pared, hechas de la misma piedra ligera.
Y en otra esquina, había un bloque rectangular de roca sólida con una ahuecada burbuja en el medio. No había nada en su interior, y había grandes cuadrados de tela doblada colgaba sobre otra barra de metal en la pared. ¿Qué era este cuarto? (N/T: Seguro que ya lo habrán adivinado xD)
Rosalie se dirigió directamente al gran rectángulo de piedra. Pude sentir las vibraciones en el aire y me pregunte qué le estaba preguntando a Esme. Vi la madre de Edward mientras ella respondía: No podía entender las palabras que salían de su boca.
Miré atrás de Rosalie, y sentí que mi mandíbula caía abierta en shock. Me había vuelto a uno de los dispositivos de plata pegados a la pared, ¡y de otro salió agua! ¿Qué fue eso? Me acordé de lo que Edward me había dicho: que había querido saber si me quería lavar.
Entonces, ¿cómo me podía limpiar estando en una habitación en la cual el agua venía de la pared? Mis pies me llevaron hacia adelante para poder asomarme a la roca redondeada con curiosidad. Poco a poco, el agua se acumulaba en la parte inferior. ¿Se llenaría por completo? Sí, ¡así era cómo me iba a poner limpia!
Sonriendo, satisfecha conmigo misma, me di vuelta para ver lo que Esme y Rosalie estaban haciendo. Las sentí moverse detrás de mí cuando les daba la espalda mientras miraba con curiosidad al líquido acumulándose en la roca.
Esme estaba hablándole a Rosalie; la rubia sostenía un recipiente grande en sus brazos. Vi varios recipientes claros dentro de ella, y algunos que no lo eran. Todos eran de diferentes colores, pero ninguno era más brillante de lo natural.
Rosalie puso el gran contenedor en el suelo y sacó de él, cuatro más pequeños. Todos eran más o menos del mismo tamaño y de diferentes tonos del cielo – las nubes, un día claro, un día semi-nublado; y una temprana salida del sol por la mañana, justo antes de que los primeros rayos de luz estallaran sobre el horizonte.
Rosalie se paró, sosteniendo el recipiente del color del amanecer. Lo abrió tirando de la parte superior, la seguí detrás de ella, levantando una ceja mientras ella vertía algo del recipiente en la piedra ahuecada que se estaba llenando de agua. Tenía un olor – como la lluvia de verano y el rocío sobre la hierba en la mañana. ¿Qué era eso?
Quería preguntarle qué estaba haciendo con el agua, pero no pude. Tendría que pedirle a Edward más tarde. Girándome por segunda vez, me encontré con los ojos de Esme para ver si había algo que se suponía que tenía que hacer durante todo esto.
Esme se dirigió hacia mí con cuidado, calculando los pasos, y parecía ser un gesto hacia mí. Me la quedé mirando por un momento, preguntándome qué me estaba preguntando, antes de que me recordara de la segunda parte de lo que Edward había dicho. Esme había preguntado si necesitaba ayuda para lavarme.
Titubeando, asentí con la cabeza, señalando a mi ropa. Sí, necesitaba ayuda. Levantó una ceja, vacilante. Pensé por un momento: sabía cómo quitarme el vestido. Sólo necesitaba los botones en la parte de atrás para ser deshecho.
Así que me di la vuelta, levantando mi pelo y lo tiré sobre mi hombro. Llegué detrás de mí con mi otra mano, señalé e golpeé a los pocos botones que se habían aferrado tercamente a mi vestido. Había perdido muchos de ellos, pero todavía había varios de ellos allí.
Segundos después, sentí a ambas detrás de mí. Esme cuidadosamente comenzó a desatar mi vestido, y Rosalie se movía delante de mí para inspeccionar por más piezas de vestimenta que habría de deshacerse antes de que el vestido se desprendiera. Supuse que eso era lo que quería cuando encontró rápidamente las cuerdas restantes de mi corsé y las desató.
Pronto, el vestido estaba siendo despojado de mis brazos. Se volvió en pedazos en sus manos, y traté de no sacudirme de encima los trozos que quedaban después de que Esme y Rosalie había despojado los que podían. No me gustó la sensación de que los últimos pedacitos restantes de mi vestido estuviesen pegados a mí.
Una vez que terminaron y retrocedieron, Esme llevó los restos de mi vestido en sus brazos, finalmente me moví. Cepillé frenéticamente para liberarme de la completamente extraña sensación de los más pequeños trozos de tela, del resto de él.
Entonces Rosalie hizo un gesto hacia la piedra ahuecada, y caminó delante de mí para detener el flujo de agua. El agua parecía relativamente poco profunda, lo suficiente para cubrirme por completo si me establecía en ella. Rosalie extendió su mano hacia mí, señalando a la piedra de nuevo.
Bueno, el agua parecía agradable: había una bella capa de neblina rodando fuera de ella, algo que me hizo sentir como en casa. Permití que Rosalie me guiara dentro del agua, sosteniendo mi brazo para mantener el equilibrio.
Un hormigueo corrió a lo largo de mi cuerpo mientras me hundía en el agua, sentándome con las piernas extendidas ante mí bajo el agua. La niebla creció en el momento en el que entré en el agua, y lentamente comenzó a desvanecerse como me relajaba allí.
El agua alrededor de mi cuerpo era una sensación interesante. Había habido muchas tormentas cuando estaba fuera por mi cuenta, pero esta fue una sensación totalmente nueva. Me gustó, y me dejé relajarme, descansando la espalda contra la fresca y suave piedra.
Mis ojos cerrados se abrieron cuando sentí una mano sobre mi hombro. Rosalie sonrió suavemente hacia mí y levantó uno de los recipientes de plástico, el que tenía el color del cielo más sencillo. Había símbolos extraños en ella.
Esenciales
Shampoo Herbal
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No tenía idea de lo que quería decir, y le parpadeé a Rosalie en incomprensión. Ella sonrió, sacudiendo la cabeza, y una sonrisa apareció en su rostro. Definitivamente no era una sonrisa de felicidad: y estaba casi segura de que era una triste.
Ella empujó suavemente mi cabeza hacia atrás, de modo que colgaba sobre el borde de la bañera. Me pregunté qué estaba haciendo antes de que volcara un recipiente con agua sobre mi cabeza y el cabello. ¿De dónde había salido eso?
Me quedé en mi posición, apoyada en la tina, mientras Rosalie utilizaba el contenido de ese recipiente en el pelo, lo lavaba con agua, y repetía el proceso - dos veces más. Estaba casi segura de que estaba limpiando mi pelo.
Luego tomó un segundo recipiente, el que era el color de las nubes. Lo utilizó a través de mi cabello y no lo enjuagaba enseguida. En su lugar, ella tomó el último contenedor. Este era más pequeño que los demás, un pequeño bloque rectangular.
Le quitó alguna capa fina – no estaba segura de lo que era. El bloque era perfumado, también, y hacía juego con el líquido que estaba en el agua. Era el mismo olor húmedo de la lluvia y del rocío que había agradable. Fue como si me estuviese bañando en la naturaleza.
No sabía para qué servía eso, sin embargo. Rosalie lo extendió hacia mí y lo tomé: me senté ahí, hurgándolo con mis dedos. Era muy suave y se moldeaba perfectamente a mis dedos. Me sumergí en el agua y era un poco más suave, así que me empapé de nuevo.
Me habría encantado jugar con el material nuevo en mis manos todo el día, pero justo cuando estaba a punto de sumergirme en el agua una vez más, las manos de Rosalie se extendieron para detenerme. Mirando hacia arriba, fruncí el ceño: ¿no se suponía que debería estar jugando con él?
Sacudió la cabeza, una sonrisa iluminaba su rostro. Al instante, sentí curiosidad. Sabía de esas vibraciones: Edward las había hecho. Él las había llamado 'risa'. ¿Era esta "risa" de Rosalie? ¿Por qué?
Moviendo la cabeza de nuevo, ella gentilmente me quitó el jabón de manos. La dejé hacerlo, preguntándome para qué iba a utilizarlo, si no era para jugar. Suavemente, agarró uno de mis brazos desnudos; Rosalie corrió el jabón ligeramente sobre la piel antes de ponerlo en el borde del hueco de piedra.
Luego empezó a frotar en donde había deslizado el jabón, justo arriba de mi antebrazo, y para mi sorpresa, las burbujas comenzaron a formarse. Lo vi fascinada, hasta que empujó el brazo en el agua y luego lo sacó
Para mi sorpresa, mi piel estaba más pálida… ¡por supuesto! ¡Estaba lavando la suciedad! El pequeño rectángulo era para lavar la suciedad de mi cuerpo. Y yo sabía que había una palabra para ello – que estaba allí, al borde de mis pensamientos – pero no quisieron venir. Como fuera que el rectángulo se llamara, recordé cómo usarlo por ahora.
Sonriéndome a mí misma, cogí el bloque y lentamente comencé a lavarme, limpiando toda la suciedad en mi cuerpo. Me tomó un tiempo terminar mi tarea, pero cuando finalmente terminé, el agua era turbia, de color oscuro y el rectángulo casi había desaparecido.
Vi a Rosalie sonreír de nuevo al llegar al agua en el otro extremo de la piedra y sacó algo. Milagrosamente, el agua comenzó a drenar hacia afuera. Me puse de pie, ya que se había ido toda el agua, y Rosalie me guió hasta el centro de la habitación, justo encima de donde estaba el círculo de metal.
Había un segundo recipiente lleno de agua en el suelo junto a mí, así que cerré los ojos. El agua fluyó por encima de mi cabeza, y cuando abrí los ojos otra vez, Rosalie estaba bajando el recipiente al suelo con una sonrisa de satisfacción.
Le devolví la sonrisa, satisfecha de que ella estuviera feliz. Esme se acercó con un gran rectángulo, del color de la nube, plano de tela y lo envolvió a mi alrededor. A pesar de que yo no recordaba el nombre de esto, sabía qué hacer. Sequé las gotas restantes de agua, luego lancé mi pelo dentro de la toalla.
Los movimientos se sentían naturales, como si los hubiera hecho antes muchas veces. ¿Quién sabía? Probablemente lo había hecho y no podía recordarlo. Terminando de secarme, envolví la tela grande alrededor de mi cuerpo. Me cubría hasta las rodillas.
Hubo un temblor en el aire: Esme y Rosalie miraron hacia donde habíamos entrado. Seguí sus miradas y sonreí en señal de bienvenida. Alice venía con un paquete pequeño de tela en sus brazos. Me preguntaba para qué era.
Ella sonrió de vuelta mientras se me acercaba: sus labios se movían y Esme dio un paso hacia adelante, tomando la carga de Alice. Alice cogió dos prendas pequeñas para mí: una vagamente familiar, y la otra me dio miedo. No tenía idea de qué hacer con ellas y opté por mirarla.
El tiempo que les tomó para ponerme la ropa fue bastante largo. Eventualmente, sin embargo, acabé vestida de acuerdo a sus normas. Tuve que recordarme constantemente que, obviamente, los tiempos habían cambiado.
Me tenían usando pantalones de hombre, ésos que se hacían de tela fuerte y se aferraban a mis piernas. Me sentía casi desnuda en ellos. Y que eran del color de la noche, la más oscura como el cielo cuando el sol se ha puesto. Los pantalones me llegaban justo debajo del ombligo y era un poco largo, haciendo contacto con el suelo.
En la parte superior, Alice había metido algo pequeño sobre mi cabeza. No tenía mangas propiamente dichas, y apenas exponía la clavícula y la piel alrededor de dos dedos debajo de ella (N/T: de la clavícula). Era el color del cielo cuando el sol acababa de desaparecer en una puesta de sol – cuando ya no había un indicio de fuego en el cielo. Casi como el cielo, pero más oscuro.
Una vez que estuve vestida según sus estándares, Rosalie, Esme y Alice me sacaron de la habitación a la que me habían llevado. Alice encabezó el camino hacia la planta baja, y Rosalie siguió detrás de ella. Para mi sorpresa, Esme me tomó la mano mientras caminábamos por las escaleras. Agradecí profundamente el gesto y me aferré a su mano.
Las escaleras me parecieron muy cortas ahora. Me permití ser empujada enfrente de Esme cuando llegamos en el lugar donde estaban sentados los hombres. Los dos hermanos de Edward – Emmett y Jasper – habían tomado asientos separados en una cosa grande de aspecto mullido. Carlisle, el líder, estaba sentado en uno más pequeño, en el que, evidentemente, sólo había espacio suficiente para él.
Y Edward estaba sentado en un asiento mucho más grande, que parecían nubes blandas e hinchadas. Su cabello brillaba en la luz natural que venía de fuera. La gran ventana que enmarcaba una escena impresionante estaba justo detrás de él.
Se puso en pie cuando Esme y yo nos acercamos: Alice y Rosalie se habían sentado al lado de Jasper y Emmett. Sus labios se movieron, y sabía que debía de estar hablando con Esme. Sentí las vibraciones en el aire cuando ella respondió, y me puse a verle los labios, curiosa.
Estaba frunciendo el ceño en el momento en que ella terminó, porque yo no entendía ni una palabra de lo que había dicho. Además de eso, la prenda que Alice me había hecho llevar sobre mi pecho era bastante irritante. Un corsé, que podría haberlo manejado. Esta cosa de la que yo ni siquiera sabía su nombre, no pensaba que estaba preparada para enfrentarla.
Esme, de repente, me soltó la mano y dejé de mover los omóplatos, tratando de acomodar los tirantes en mi cuerpo para que no se sintiese tan extraño. Miré hacia Edward y notó que quería que levantara su mano hacia la mía. Tal vez él podría ayudar.
Moviéndome hacia él, enrollé mis dedos alrededor de sus dedos largos e delgados. Era como yo lo recordaba: de pronto podía escuchar todo lo nuevo. Se me escapó un suspiro de alivio: había perdido el sentido del lugar en el poco tiempo en el que me habían llevado.
Mis ojos se encontraron con los de Edward. Estaba sonriéndome. Te ves muy bien, Bella.¿Te sientes mejor ahora que estás limpia? Él me llevaba, moviéndose hacia atrás y tirando de mí hacia el lugar en el que estaba sentado.
Gracias.Me sentiría mucho más cómoda en un vestido, sin embargo.Yo no entiendo estas ropas nuevas.Lo que me recuerda - ¿Puedes arreglar esto? Me acordé de la prenda que Alicia me había dado para ponerme, que me estaba dando tanta dificultad para poder mostrar lo que yo quería decir.
No me esperaba su reacción.
Cada músculo de su cuerpo se tensó y dejó de moverse. Sus ojos se agrandaron abruptamente, dejando al descubierto su color interesante completamente a la luz. Quedó boquiabierto. Dejé de moverme cuando lo hizo, desconcertado, hasta que él gritó, "¿Qué?"En voz alta. Había olvidado que yo podía oír sus pensamientos.
¿Ella quiere que arregle eso? ¡No puedo arreglar eso! Alice – necesito a Alice... "A-Alice…" él balbuceó. Fruncí el ceño. ¿Cuál era el problema? ¿Por qué él no podía sólo arreglarlo por mí?
"¿Sí?" Qué – oh yo.Ella no lo hizo."Ella acaba de preguntarte eso, ¿no?" En la cara de Alice se extendía una amplia sonrisa. Estaba segura de que acababa de ver un destello de color deslumbrante que venía de su lugar de pensamientos. Todavía tenía que preguntar lo que era, más tarde ...
Pero Edward no parecía querer responder a eso. "Sólo ... soluciónalo por ella, ¿lo harás, Alice?" Por lo menos nadie lo sabe todavía.Alice debe ser capaz de ayudarla.
Vi al más grande, Emmett, abrir la boca; me di cuenta de que estaba dispuesto a hacer una pregunta. Pero Alice lo golpeó, decidida responder antes de que lo preguntara. ¿Podía ella leer la mente, también? "Bella quiere que Edward le arregle algo por ella." Oh, Edward, ¡la mirada en tu cara no tiene precio!
"¿Componer? ¿Componer qué?" Había una sonrisa, dispuesta a irrumpir en la cara de Emmett.
¡No te atrevas – Edward pensó a la vez que un tono de enfado salió de su boca. "Alice –." Había una vibración al mismo tiempo que él hablaba, era casi como lo que los osos y los lobos hacían cuando los cazaba.
Alice estaba sonriendo con suficiencia ya, llegando hacia mí. "El sujetador".
Fruncí el ceño. ¿Por qué todos habían empezado a 'reírse'?
Perdoooooooooooon! No saben cuánto siento no haber actualizado desde el año pasado, qué vergüenza!!!! Esta vez no diré ninguna excusa porque de veras que para eso no hay ninguna! Perdónenme por favor, sí??? *hace pucheros* y también espero que, por causa de mi retraso, no haya perdido ningún lector :(
Bueno, vamos con los A/N del capi original: Discúlpenme por lo último.Es sólo que... tenía esa escena en mi cabeza desde el momento en que comencé este fic y tenía que ponerla porque es demasiado divertida. De todas formas, no creo que sea de alguna manera "madura", ya que: a) todo el mundo sabe que las mujeres los usan; b) no es poner en forma gráfica, es sólo algo divertido, y c) Bella no entiende mucho sobre este nuevo mundo, y sólo tiene en la memoria los corsésy los vestidos, no va a sentirse demasiado cómoda en una de ésos porque no se recuerda de ellos, y es poco familiar. Así que ... Espero que le parezcan gracioso, también! :)
Jajaja, al menos a mí si me pareció gracioso, me estaba matando de la risa cuando leí la escena xD. Unos puntos a tratar:
Yo no traduje ese capi, fue una amiga que quería hacerlo pero lo hizo… un poquito mal, los tiempos verbales no coincidían y esa fue una razón por la que me retrasé, tuve que corregirla. Y perdón si hay alguna parte que no entienden epro me costó corregirla!
Los reviews… GRACIAS!!! De 12 subieron a 19! Soy feliz :D. Espero que aumenten aunque si bajan… la culpa es mía por tardarme tanto u.u
Hace… ummm.. un mes ya, que empecé el colegio y a decir verdad, no me dejan muchas tareas pero cuando me dejan, es momento de estrés porque son muy largas xDD.
La última y me voy: pásense por mi otra traducción, Forever Bound!! Les aseguro que les va a gustar y me ha entristecido un poco que no tenga el mismo éxito que éste pero bueno… se van a pasar, verdad?
Gracias por leer!!!
The Blue Hour
