Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer y tampoco la historia me pertenece. Es de BlueSea14. Yo sólo me divierto traduciéndolo (con el permiso de la autora, por supuesto)

Hear No Evil: http: / www. fanfiction. net / s / 3595610 / 1 / Hear_No_Evil


"…Tú eres el que necesito…

…Y tú puedes llevarte todo el dolor lejos de mí

Un beso y me entregaré…"
The Sharpest Lives – My Chemical Romance


Capítulo 13 – Empatía


Monte Rainier, Washington – Edward Anthony Masen Cullen

¿Por cuánto tiempo te has sentido de esa manera?

El pensamiento de Jasper me atrapó desprevenido. Atravesábamos los árboles, buscando a nuestra próxima presa. No habíamos hablado antes de que me preguntara esa pregunta: ésa era una razón por la que disfrutaba tanto salir de caza con él. Él no era del tipo hablador cuando se trataba de cazar.

Disminuí la velocidad de mis pasos, presintiendo que éste no era un tema escogido aleatoriamente. "¿Qué quieres decir?" pregunté.

Él igualó mi ritmo de pasos. Has estado sintiendo algo últimamente y sólo quería saber sobre ello. Él estaba siendo muy cuidadoso con sus pensamientos.

Sin saber qué era lo que me estaba preguntando, desaceleré más, a la velocidad de un humano corriendo. Ambos estábamos solos aquí, en el bosque, en nuestra excursión de caza. Jasper me había pedido que lo acompañara porque pensaba que su autocontrol no iba a durar hasta la próxima excursión familiar.

Ahora estaba empezando a preguntarme si habían segundas intenciones en su petición de que lo acompañara. "¿Qué es lo que quieres saber en particular?" Ya lo sabía. ¿Qué otros aparte de éstos –

Cuando Bella está contigo – Edward, no te hagas el loco, añadió rápidamente, sintiendo mi incomodidad y desagrado. "No puedo dejar de ser empático." Pero sí te da una idea maravillosa, lo sabes.

"¿Idea para qué, Jasper?" me sentí incómodo. Mis emociones cuando estaba alrededor de Bella eran descompuestas en la mejor. Honestamente, a veces no sabía qué hacer conmigo cuando estaba a su alrededor: ella era un misterio para mí, todavía. Incluso después de estos largos meses en los cuales nuestra amistad se volvió más sólida, ella seguía sorprendiéndome todos los días. Me mantenía en mis pies y adivinando.

Me detuve por completo cuando Jasper respondió simplemente. La amas. Mi congelamiento pareció animarle a continuar. Sé cómo se siente el amor, Edward. Puedo sentirlo, en su mayoría, cada vez que la miras. Cada vez que piensas en ella, está aquí.

Y él había tocado y abierto algo en lo que había estado tratando de no pensar. Una sola conversación en el bosque y mi secreto ya no era el mío. Nunca lo había sido, si él pudo sentirlo todo el tiempo.

Tragando, me quedé parado. Inseguro. Sabía que lo que sentía era ridículo. ¿Cómo podía yo – un monstruo sin alma, un asesino – tener una emoción tan pura y real dentro de mí? La afección por mi familia era una cosa: era imposible, incluso para mí, negarla. Pero amor… por alguien más, en la forma a la que se refería Jasper… eso era – tenía que serlo – imposible.

Después de todo, uno necesitaba un alma para esta clase de amor. Y, tan real como mi familia lo era y tan viva como Bella lo estaba, ninguno teníamos alma. Maldecidos como inmortales, para vagar con esa esencia en nuestros cuerpos por el resto de nuestra eternidad. Por mucho que añorara que Bella fuera de una talla distinta, no había manera de negar que ella era una de nosotros. Eso la hacía lo mismo.

Y aún así, los sentimientos que no podía negar, inundaba mis entrañas con un fuego cuando estábamos cerca. Añoraba algo que no podía entender. Quería algo que nunca pensé que lo hubiera considerado. Después de todos esos largos años solo, finalmente estaba sintiendo la intensa urgencia de buscar un tipo de compañía distinto a la que había tenido con mi familia.

Y no sabía qué hacer con ello.

La mano de Jasper se cerró suavemente alrededor de mi hombro. Él sabía que estaba escuchando, considerando sus palabras mientras permitía que su mente lo dijera todo en vez de palabras verbales.

Lo he sentido por un largo tiempo. Hay algo entre ustedes dos. Sé que esa es tu decisión – pero Edward, debo de compartir mi opinión contigo… te conozco. Sé que has estado solo – y aislado – por tanto tiempo que lo que piensas es lo que quieres. Ésa es tu decisión. Ése ya no es el caso, desde que tú puedes ver claramente que quieres estar con Bella.

Nuestra familia no disfruta verte solo. Creéme, debería de saber cuánto se preocupan cada vez que nos tomamos el tiempo para detenernos y verte siendo tú mismo. Sabes que queremos tu felicidad. Si le hubiera dicho a alguien sobre lo que sentí, sabes que ellos te animarían a buscar ese tipo de relación con Bella.

"¿No les has dicho nada?" pregunté, sorprendido. Estaba seguro de que, al menos Alice, lo sabían. Jasper nunca le ocultaba nada. Los secretos no eran seguros en nuestra familia y todos sabíamos todo sobre el otro. Ésa era simplemente la manera en la que lo era.

No. Y no lo he hablado en voz alta, y ella no puede escuchar nuestros pensamientos. Pensé que ésta era tú decisión, la de decirle a alguien. Alice quizás verá las consecuencias de tu decisión, por supuesto, pero hasta entonces, creo que debería de respetar tu privacidad lo más que pudiera.

"Gracias." Aprecié sus esfuerzos para mantener eso de volverse algo de lo que todos supieran. Estaba seguro de que lo sabrían eventualmente, pero no hasta que quisiera a mi familia importunándome con ello. Éstas no serían sus intenciones pero no podían mantener sus pensamientos de mí. Lo sabría.

¿Qué más podía haber hecho? Lo sabes, Edward… pienso que deberías de actuar de acuerdo a tus sentimientos.

Sonreí sin humor. Eso sería genial – si ella sintiera lo mismo. "¿Y si mis sentimientos no son correpondidos, Jasper?" No quería espantarla, alejarla de mi familia sólo por mis sentimientos. Éramos su hogar pero no sabía si ella iba a sentirse amenazada por lo que yo sentía.

Ella no sabía mucho sobre su pasado, pero por sus reacciones en el primer día en el que nos encontramos, e incluso cosas inconscientes que ella hacía a veces, ahora – era como ver a Esme en un nivel distinto. Un nivel más extremo. Carlisle y yo estábamos seguros de que Bella había sido abusada o torturada antes de su cambio.

Esme no se había dado cuenta de lo que veíamos era similiar a ella, pero no teníamos que decírselo a nadie: Rosalie, Alice, Emmett, Jasper y Esme habían visto lo que Carlisle y yo nos dimos cuenta cuando me acerqué a ella. Ella se había estremecido. Tenía miedo.

Y después de escuchar de ella que no podía recordar por qué, y viendo las imágenes en su mente, había bloqueado esta información en mi propia cabeza. Ni Carlisle ni yo queríamos sacar el tema y causar que ella recordara algo terrible. Ella sospechaba la misma cosa, también, pero sabía – de primera mano, de su propia cabeza – que ella no quería recordarlo. No realmente.

Cualesquiera que fuera el tema del pensamiento o la acción que viniera de Bella, yo sólo quería lo mejor para ella. No, más que eso: sólo quería lo que la hiciera feliz. Y si, por decirle cómo me sentía, la hacía tener miedo e infeliz el que nuestra relación tuviera ese giro, nuna me lo perdonaría. Ella merecía felicidad. Ella debió de ser un ángel y seguía mereciendo toda la alegría que pudiera obtener.

Eso era por qué no podía permitirme eso con ella, no realmente. Me repetí. "¿Y si ella no…?" No me amaba, no me quería para más que amigos…

Su respuesta me impactó. Yo soy el que puede sentir sus emociones, Edward.

"Lo sabes." Él sabía lo que ella sentía por mí.

Sí.

Estaba ocultando cuidadosamente lo que sabía de sus pensamientos y suspiré. "Pero no me lo vas a decir."

No está en mis manos decirte lo que el otro siente. Es algo completamente entre ustedes dos, el hacer algo al respecto. Incluso el actuar al respecto de lo que sientes – o no. No puedo ordenarte que vayas en cualquier dirección, Edward. No puedo decirte lo que deberías de hacer.

"Pero sigues empujándonos a ello, ¿no?" adiviné de sus palabras. Girándome frente a él, simplemente pregunté, "¿Por qué?"

Acabo de explicarte esa parte. Sonrió tristemente. Sé feliz, Edward. No te niegues algo que has necesitado por tanto tiempo y que acabas de encontrar. ¿Acaso es un pecado pensar en sí mismo, sólo por esta vez? ¿Es tan terrible para ti buscar el amor?

No respondí pero él sabía por qué. Después de un largo momento, él nos condujo de vuelta a la cacería. Y continué con mis pensamientos, buscando una respuesta.


Forks, Washington – Isabella Marie Swan

Los sentimientos platónicos no regresaron.

En vez de ello, los otros sentimientos se volvían cada día peor. Si yo pensaba que estaba en sintonía con él, ahora era ridículo. Él entraba en una habitación y yo sabía dónde estaba antes de que hiciera una sola vibración. Hacía un movimiento y mis ojos se disparaban hacia la parte del cuerpo que hubiera movido. Él hablaba y yo escuchaba con mucha atención cada sílaba que resonara en mi cabeza.

Cada movimiento que él hiciera se volvía parte de mi enfoque. Le veía cuando trabajaba en clase, cuando tocaba su piano, y cuando estaba, simplemente, leyendo un libro, sin moverse más que para pasar suavemente las páginas. No podía ayudarme a mí misma: era adicta a memorizar cada pequeña cosa posible acerca de él, viendo cada movimiento que hiciera.

Mis observaciones me proporcionaron mucha información. Aprendí que él era atrapado frecuentemente pensando, cuando no me hablaba. Vi que siempre se ponía al margen de las conversaciones y de reuniones familiares, como si necesitara un escape rápido. Advertí que él no era muy afectivo físicamente hacia nadie, en un respeto reservado, casi pasado de moda, por el espacio personal.

En el tiempo de las dos semans que habían pasado, con mi afección creciendo más y más cada día, empecé a preguntarme que cómo era posible que él no lo viera. Estaba segura de que era obvio, que cualquiera hubiera sido posible ver la manera en la que me sentía por Edward. En vez de ello, parecía que yo era la única que lo sabía.

Era cuidadosa sobre lo que pensaba cuando nos tócabamos – en guardia, siempre asegurándome de que no estaba pensando en algo que no quería que él escuchara. Era muy duro y me preocupaba, la mayor parte del tiempo, que dejara que algo se deslizara sin querer. La paranoia era mi compañía constantemente.

Y entonces, después de que se fueran dos semanas sin que pudiera levantar un solo dedo para ayudarme a ganar lo que realmente quería, algo cambió en la dinámica de nuestra relación. No era tangible o simple pero podía sentirlo cada vez que estaba con Edward.

Después de una salida con Jasper para una cacería corta, se encerró un poco, sólo un poco más solo de lo que ya estaba. Buscaba su consuelo en su silencio, estaba solo con facilidad, desde que no tenía ni la menor idea de cómo impedirle que se bloqueara.

Su familia ni siquiera lo intentó. Cuando le pregunté a Alice, ella se limitó a fruncirme el ceño desde las escaleras, regresó como un rayo, a donde estaba y me dijo que él sólo estaba en modo pensativo. Pero su humor duró por una semana. Él no me había cerrado completamente, ni se convirtió en un ermitaño

Pero nuestra charla mental en los minutos antes de que las clases comenzaran, habían terminado. No hablábamos más sobre tonterías – en nuestras cabezas. Él no se intimidaba con mi toque pero tampoco lo buscaba activamente. Después de dos intentos fallidos de hablar antes de clases, me di cuenta que lo que fuera que en que estuviera pensando, le estaba preocupando mucho. Y así que lo dejé en paz.

Al final de la semana, él estaba volviendo a la normalidad, hablándome cada vez que tenía oportunidad – e incluso más allá de eso. Ahora estábamos juntos después de la escuela por horas, incluso más que antes. En el curso de otra semana, empezamos a agarrarnos de la cintura.

Ese cambio era asombroso. Y mi corazón estaba emocionado ante la cercanía que estábamos empezando a compartir.

Sin embargo, me encontré con que quería desesperadamente que eso continuara y sabiendo eso, si él no se sentía de la misma manera que yo, entonces no habría nada que detuviera que mi corazón estallara si él me rechazaba.

No estaba planeando informarle de mis afectos pero era realista. Ahora, lo que fuera que habláramos, mis pensamientos eran distraídos por el flechazo que había florecido en algo que era definitivamente más. Era sólo cuestión de tiempo, sin embargo, antes de que tuviera un desliz y pensara en mi afecto cuando él pudiera escucharme.

Hasta entonces, era de oro. Incluso la mayoría de mi familia era incapaz de decir que tenía sentimientos por Edward – la mayoría de ellos.


Jasper me acorraló en la bibiloteca una tarde, mientras leía un libro que Edward había pensado que me gustaría. Me gustaba simplemente porque él me lo había dado. Y había decidido leerlo en la noche mientras él estaba fuera con Emmett, dirigiéndose hacia el Monte Rainier por una cacería. Jasper usualmente se iba con ellos – un viaje de caza sólo para hermanos – pero esta vez, él se quedó en casa.

No pensé nada de ello, ni incluso cuando sentí sus movimientos en la biblioteca. Técnicamente, era su estudio – pero descubrí que era el mejor lugar en la casa para leer, porque las estanterías de libros a mi alrededor eran, de alguna manera, reconfortantes. Estaba enroscada en el sillón de cuero de la esquina, sin estorbar y fuera del camino.

Entonces él sacó la silla de su mesa y la colocó de nuevo, sentándose enfrente de mí. Levanté mis ojos del libro y parpadeé hacia él, sorprendida. Me pregunté por un momento si él quería privacidad en su estudio – si él la quería, no me hubiera importado.

En vez de ello, sus ojos eran calculadores mientras me estudiaba. Habían destellos de diversión en sus ojos y algo parecido a la esperanza estaba presente también. Sus labios se alzaron en las comisuras mientras me miraba. Arqueé una ceja y cerré mi libro, poniéndolo en mi regazo. ¿Qué pasa?

Sonrió. Tus emociones han sido muy interesantes últimamente, Bella.

Mi estómago se retorció incómodamente y mis manos temblaron cuando pregunté. ¿Qué quieres decir?

La sonrisa de Jasper creció como respuesta a mi confusión, suavizándola cuando sintió mi incomodidad. Él envió una ola de paz y calma hacia mí – entonces suspiró. Amas a Edward.

El libro en mi regazo se cayó al suelo.

Me zambullí tras él, con la vergüenza iluminando mi corazón sin latir, no solamente por el producto de mi torpeza. La idea que Jasper pudiera sentir lo que sentía nunca se me había cruzado por mi mente: mi única preocupación era mantener a Edward de escucharlo de mi mente.

Cuando me coloqué en mi silla otra vez, sintiendo el flujo de vergüenza siendo ahuyentado de mis venas por la influencia de Jasper, me atreví a mirarle otra vez. Él estaba entretenido. Me detuve. No sabía qué decir.

Tus sentimientos son muy claros, Jasper me dijo. Él estudió mi cara otra vez, tomando más que eso. No hay nada de lo que avergonzarse.

Sí, lo hay. Tú sabes. Después de todo ese tiempo tratando de que Edward no lo supiera, suspiré. Mientras pasaba la mano por mi pelo, traté de pensar en algo más qué decir. No quiero que se lo digas.

Él frunció el ceño. ¿Por qué no? Le amas, ¿no querrías que él supiera sobre eso? Sentí que esa pregunta era obligatoria, más que cualquier otra cosa.

Nadie sabía mi razonamiento, nadie había preguntado aún. Tu familia ha sido tan buena conmigo, Jasper. Hay tanto que les debo a todos ustedes y especialmente a Edward. Él ha sido un muy buen amigo. No soy lo suficientemente fuerte para poner esta amistad en riesgo, por nada.

¿Cómo sabes que es un riesgo si no sabes cómo se siente él? Me retó Jasper. ¿Has considerado alguna vez que él debe de tener sentimientos por ti, también?

Era obvio lo que él estaba implicando. Estaba atrapada – metafóricamente – sin palabras.

Él se dio cuenta y sonrió. No puedes pensar que eres la única con la que he hablado sobre ese tema, Bella. ¿Era Jasper la causa del humor negro en el que Edward casi me había callado por una semana? Edward se había ido en un viaje de caza con él, solos: sólo ellos dos. ¿Habría sacado ese tema Jasper?

No pude evitar preguntarle, con una incertidumbre en mi estómago. ¿Qué dijo Edward? Sentí la ansiedad enrollarse en una bola dura e imperdonable. ¿Qué es lo que siente?

Jasper sacudió su cabeza. No puedo decírtelo. Él necesita decírtelo por sí mismo.

Bufé. Jasper…

Bella. Me sonrió, asegurándome con una sola ola de calma. Rélajate. Yo sólo creo que él tiene el derecho de decírtelo por él mismo. Eso sí, se rió, el sonido fue silencioso para mis orejas. Eso no quiere decir que estoy por entrometerme. Lo haré si necesito hacerlo. Ya lo hice. Esa fue la confirmación de lo que había hablado con Edward… y una explicación de por qué me estaba hablando ahora.

Pero mi curiosidad reinó. ¿Por qué entrometerse?

Su sonrisa se desvaneció ligeramente y se detuvo antes de responder. Desde que Edward fue transformado, ha estado solo: no completamente, desde que tuvo a su familia. Pero él nunca tuvo el amor como el que comparto con Alice, o Esme con Carlisle, o Emmett y Rosalie. Él siempre ha creído que nunca ha necesitado a alguien para estar completo. Y sé que si no hago nada y él se queda miserablemente solo, nunca me lo perdonaría por no ayudarle.

¿Así que declaras que él corresponde a mis sentimientos? Pregunté. La excitación y esperanza, rozaban en mis venas.

Jasper sacudió su cabeza con severidad. No está en mis manos decirte lo que él sí o lo que no siente. Eso está en las suyas. Yo simplemente estoy, se detuvo, guiándolos en la dirección correcta. Sus movimientos eran cuidadosos y precisos, asegurándose de que no lo malentendiera.

Nos sentamos, sin hablarnos por varios y largos minutos hasta que ya no pude contenerme. Mis labios se movieron con mis dedos en una súplica silenciosa. Por favor, dímelo. Mis ojos estaban abiertos mientras le suplicaba.

No le gustó eso: pude verlo en su rostro que estaba dividido entre queriendo respetar y mantenerse firme en su decisión. Me sentí egoísta y codiciosa pero ah, ¡sólo quería saberlo! Bella, él empezó y se detuvo. No. Creéme, quiero hacerlo pero esta es la decisión de Edward, no la mía. Está en sus manos y en las tuyas. Tú puedes ser la que haga que finalmente se dé cuenta de que no está completamente solo.

¿Yo? Sacudí la cabeza. Jasper, no. No puedo permitirme arruinar nuestra amistad. No por nada.

Tú no sabes si arruinarás algo, Bella. Él estaba insistente en hacerme ver su punto: sus movimientos eran afilados y fuertes. Edward siempre querrá ser tu amigo, incluso si le dices que tus sentimientos son más fuertes que eso. Tú quieres eso, Bella, sé que lo quieres, así que, ¿por qué no actúas de acuerdo a tus sentimientos?

No respondí; él pareció ver que necesitaba tiempo para pensar. Me sonrió cuando se paró, dejándome con un último comentario. Sólo date una oportunidad. Nunca lo sabrás hasta que lo intentes. El riesgo a veces vale la recompensa al final, y ésta es una de esas veces.

Él desapareció de mi campo de visión – no alcé mi cabeza para mirarle caminar fuera de la habitación – y estaba sentada sola en el estudio. Ahora era mi turno para pensar.

Jasper tenía un punto. Pude ver lo que quería decir con que tomara una oportunidad para ir tras lo que quería. E incluso aunque sabía que él tenía un punto, sabía también que sería difícil hacer lo que me sugería. Tenía tanto miedo de hacer cualquier cosa que pudiera afectar nuestra amistad.

Oh, sabía que seguiríamos teniéndola. Pero afectarla, aunque fuera una décima menos que antes, sería insoportable. Sabía que si lo tomaba de vuelta, que si él no me correspondía… él me creería. Pero nunca volveríamos a tener la misma relación otra vez. Podía haber plantado esa semilla del saber entre nosotros y ésta podría crecer en un espinoso muro para separarnos.

No podía arriesgarla. No era lo suficientemente fuerte para pelear por lo que quería y no era lo suficientemente valiente para dar un salto de fe. Le quería desesperadamente, pero simplemente no podía llevarme a pensar para tomar ese paso por mí misma. Tenía demasiado miedo de los 'y si' y al rechazo.

Si Edward no me atrapaba mientras caía… simplemente seguiría cayendo.


Espero que les haya gustado este capítulo y personalmente, me encantaron Jasper y Edward aunque fue bastante cabezota como muchas dijeron :) pero antes que nada…

FELIZ CUMPLEAÑOS EDWARD!

Awww, nuestro vampiro lindo cumple ya 109 años hoy! :D y éste es su regalito… bueno, a decir verdad, planeaba escribir un one-shot pero como a la mitad, mi inspiración se truncó y se quedó a medias xD

Siento por actualizar tan noche pero no rompí mi promesa, todavía es el 20 de Junio! u.u

A continuación tengo un punto a exponer: esta semana NO podré actualizar, quizás hasta como el lunes porque estaré en exámenes de fin de semestre y obvio que tengo que aprobarlos para librarme de un castigo (o varios en este caso) así que me pondré a estudiar hasta que se me queme el cerebro n_nU Pero lo mejor de todo es que después de éstos… saldré de vacaciones por dos semanas! Tendré más tiempo para traducir :)

Bien y como hoy Eddie está de cumpleaños, por favor, déjenle un review como regalito *ojitos de Bambi* y si quieren, puedo mandarles preview

Btw, a quién apoyan en este mundial? Yo... viva ALEMANIA! xD

Pame