Hola!

Quiero decir es que este Drabble me quedo un poco largo jeje(es un one-shot)

En las buenas y en las malas

-Todos callados, empieza el juicio hacia la humana Ahome Higurashi-

-Su señoría me gustaría empezar- dijo un pequeño ángel rosado.

-Adelante-

Me encontraba en el estrado. La manera de la que llegue allí, pues, no lo sabía. A mi derecha se encontraba la jueza, otro ángel. Sus alas eran realmente enormes y de ellas emanaba un brillo celestial.

-Cualquiera fuese el caso… mi cliente ha terminado con su vida- acaso estaba muerta… ¡oh cierto!- suicidio, homicidio…en fin. Creo que ella merece ir al paraíso, toda su vida la ha vivido pacíficamente-

-¿Ya termino?-

-Si su señoría-

-Prosiga fiscal-

-Entonces es mi turno- dijo una especie de demonio- Señorita Ahome, ¿usted ha matado?-

-Objeción-

-No hay lugar, siga por favor-dijo la jueza.

- Yo, yo nunca he matado, ni a una mosca. Y jamás lo haría-

-¿A no?- no entendía lo que decía este demonio loco- señoría ¿podría traer a un testigo?- ella solo asintió.

Las puertas se abrieron bruscamente y de un momento a otro una figura me señala con una espada a escasos milímetros de mi rostro.

-Hola Ahome, ¿me extrañaste?-

-¡Yura Sakasagami!-

-Así es- dijo sentándose en frente de mi- pude volver del infierno solamente por ti, solo para mandarte a ese lugar y que tu pobre alma de humana sea devorada por los demás demonios, jaja, ¿no es gracioso?-

-Señorita Yura, siéntese donde debe-dijo el ángel, Yura solo obedeció.

-Entonces-retomo el demonio- tu no mataste a nadie, ¿cierto? ¿Y qué me dices de Yura y otros demonios que no he podido traer?-

-Objeción, Ahome tuvo que hacerlo ya que si no lo hacía, iban a matarla- dijo la defensa.

-Pero… matar es un pecado, no importa en qué circunstancias- dijo el demonio con una sonrisa en los labios.

-No si matas a un demonio-

-¿Qué te piensas que somos? No somos basura como ustedes-

-¿A quién le llamas basura?-

Y todo entro en descontrol.

Las almas, los demonios, ángeles y otros seres que ni siquiera sabía su nombre luchaban entre sí. Hasta la jueza que parecía muy tranquila peleaba con un demonio. Comencé a llorar. Demasiada presión para una persona. Resulta que estaba muerta y seres inestables entre ellos mismos querían decidir mi futuro… aunque, yo ya no tenía un futuro. Mis amigos no estaban e…. Inuyasha tampoco.

-¡Viento cortante!- mi corazón se detuvo. Levante la vista, aun sentada en el estrado y vi como rayos color celeste y amarillo recorrían todo el lugar acabando con los seres que no las esquivaban. Y de repente… todos los demonios se hicieron a un lado y pude ver la figura que tanto anhelaba. El caminaba lento, con la cabeza gacha, arrastrando a colmillo de acero, cubierto de sangre. Todos lo miraban expectantes pero el solo seguía caminando hacia mí. Solo faltaban un par de metros cuando Yura lo ataco. Los cabellos rodearon sus muñecas y cuello.

-Inuyasha… tanto tiempo sin verte. No te matare, tranquilo, pero sé que sería más doloroso- me fulmino con la mirada- que ella muriera.- dicho esto un millón de cabellos volaron hacia mí, haciendo que el estrado volara en mil pedazos. Yo pude saltar justo a tiempo, pero sin embargo pudo lastimar mi tobillo.

No sé en qué momento paso pero Yura se encontraba en el piso, muerta… de nuevo. Yo agarraba mi tobillo, dolía mucho.

-Ah… o…me-pronuncio Inuyasha. El se encontraba parado frente a mí.-Ahome, mírame- no quería mirarlo, me recriminaría que era una idiota, que no debería haber muerto.

-No quiero-

-Ahome, mírame en este instante- dijo autoritariamente. Seguí sin hacerle caso. Se agacho a mi lado y me tomo el rostro bruscamente y de un segundo a otro, sus labios estaban sobre los míos. El mundo se había parado en ese momento. Era como estar volando en el espacio. Inuyasha tenía los ojos cerrados, yo los cerré muy lentamente. No era un beso dulce y lento, sino uno brusco, lleno de desesperación y miedo… pero ¿miedo a que?

-Inu…-dije tratando de separarlo de mí, pero fue imposible.

-Inuyasha, déjala. Ella ya no pertenece al mundo de los vivos y tú debes irte, la separación es inminente-dijo la jueza levantándose y quitando varios escombros de sus alas.

Se separo de mí lentamente, diciéndome con ese gesto que no lo dejara. Y… jamás lo haría.

-Tu… no eres nadie para decirme lo que debo hacer-él se paro lentamente y enfrento a ese ángel con colmillo de acero. Cuando el ángel logro herir a Inuyasha, cerré los ojos. No pude ver más. Escuche varios golpes, saltos y ese tipo de cosas; luego todo fue silencio…

-Vamos idiota, levántate nos vamos de aquí- era él. Levante la vista, a salvo, un poco golpeado pero a salvo.

-¡Inuyasha! Estás vivo- dije saltando sobre él con una fuerza que no sé de donde saque. Ambos caímos al piso riendo. Luego recordé mi tobillo herido.

-Tonta, te lesionaras peor de lo que ya estas, podrías morir…- reaccione, lagrimas se formaron en mi rostro. Ya estaba muerta e Inuyasha… esperen un minuto… ¿cómo es que el estaba aquí?

-¿Cómo llegaste aquí?-

-Sesshomaru me trajo aquí con su espada… recuerdas, Ahora debemos volver, los chicos te esperan.-

-Yo… no puedo volver Inuyasha, estoy muerta- dije secando todas las lágrimas que podía, pero otras volvían a salir.

-Tranquila-dijo Inuyasha secándolas con sus dedos en el tacto más suave que jamás había podido sentir- Lo superaremos, juntos-

-Hay una forma- dijo el ángel rosado aun tirado en el suelo. Ambos la miramos- pero esto me costara la vida-

-No lo haré-

-¿Qué estás diciendo Ahome? Es la única forma en la que podemos estar juntos-

-No sacrificare la vida de este ángel, no lo haría aunque eso signifique perder mi propia felicidad-

-Ahome- dijo el ángel- en verdad piensas eso, tu corazón lo demuestra. Aquello era una prueba, quizás la más importante de tu vida. Creo que mereces esto- de su cuello prendía un extraño collar que empezó a brillar. Lo sostuvo en sus manos y luego este voló lentamente hacia mí. Lo tome en mis manos y ella pronuncio unas palabras que no logré entender. Un brillo nos cubrió completamente a Inuyasha y a mí.

-Ahome, ¡Ahome despierta!-

-5 minutos más mami-

-¡Ahome!-

-¿Qué fue lo que pasó?-

-Pues, ese resplandor nos trajo aquí. Al fin podremos estar juntos, y los chicos estarán con nosotros, ya los he encontrado-

-¿Tú en verdad deseas estar con migo?-

-Claro que sí. No dejare ni por un minuto más que sientas cosas tan horribles como las que sentiste en el pasado. La soledad, la culpa, el miedo, el odio y el sufrimiento no volverán a atormentarte, desde hoy y para siempre… me tendrás a tus pies-

-Inuyasha… te amo- y fue lo último que pude decir ya que me atrapo en sus brazos y sello mis labios con sus típicos besos rudos.

LA VIDA ES UNA SOLA, TIENES QUE SABER APROVECHARLA Y AGREDECER LO QUE TIENES, SOLO ASI PODRAS SER FELIZ. EN ESPECIAL SI TIENES A ALGUIEN A TU LADO QUE TE APOYE…

EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS…