Hola hola!!
Aparezco después de tantísimo tiempo, en verdad lo siento, pero ya ahora sí vengo de nuevo a dejar un capi más de esta historia. Pero, primero que nada vengo a responder coments (se ha convertido en mi acción favorita últimamente xD) jaja, en verdad me gusta mucho por que me motiva de sobremanera para seguir escribiendo.
Bueno, ahora sí paso a dejar el nuevo cap, no sin antes recalcarles que es gracias a ustedes que el fic está con vida. Voy a dejar un anuncio que me parece importantísimo realizar: No es seguro que Ranma quede con Akane ni tampoco que quede con la niña nueva. Eso es algo que a medida que esta historia avance se va descubrir. Pero no hay finalista hasta ahora. (parece un concurso XDD)eso es todo lo que quería decir, es todo por ahora. Ahora sí a leer:
¿Y si son celos?
De nuevo la monótona rutina que debía presenciar a diario, una y otra clase pasaba sin que lograra captar mi atención. No tengo el mínimo interés en venir a la escuela, pero no había remedio, debía hacerlo. ¿Acaso nadie entendía que tengo asuntos más importantes en que ocupar mi mente, y que tienen mayor prioridad que una clase de algebra?, probablemente nadie… Suspiré mientras apoyaba mis brazos sobre la mesa y acomodaba mi cabeza entre ellos.
El profesor continuaba con su clase mientras yo me iba perdiendo en aquellas palabras que poco a poco se fueron convirtiendo en un suave murmullo, uno que provocó que fuera perdiendo el control sobre mi cuerpo, y que en su lugar, un ser invisible pero muy confortante hiciera que me quedara profundamente dormido.
–Saotome, tenga la amabilidad de pasar al frente a resolver esta ecuación. – Gritó el profesor.
Esas palabras retumbaron en mis oídos como si hubiera ocurrido un gran derrumbe; me puse de pie de un salto, no podía creer que me hubiera quedado dormido. Tomé valor intentando colocar en mi rostro una expresión de seguridad. Pasé adelante sin tener la menor idea de cómo resolver el problema; tardé unos minutos, pero nada pasaba por mi cabeza. No sabía qué rayos significaban esos números, ni mucho menos lo que debía hacer con ellos.
– ¿No tiene la respuesta, Saotome?– preguntó de nuevo el profesor, pero esta vez con una mirada inquisidora.
–No, no tengo idea. – Admití.
-Lo imaginaba… como verán esto es lo que sucede cuando en vez de prestar atención a clase, se quedan dormidos. –
Unas cuantas carcajadas se hicieron presentes en el salón. Me sentí algo ofendido, sin embargo, no era algo trascendental para mí. Volví a mi lugar entre miradas de burla y risas desenfrenadas.
No pude evitar colocar la mirada sobre Akane quien reía con Danny. Al parecer se encontraban conversando, lo hacían tan placenteramente que me pregunté de qué demonios estarían hablando.
Las siguientes horas pasaron lentamente para mi desgracia. No había nada más que deseara en aquel momento que salir de ahí. Finalmente escuché el timbre que anunciaba el receso, fue como oír el coro de los ángeles; salí apresuradamente a la tienda para comprar algo de comer ya que moría de hambre.
–Hey Ranma, te necesitamos en el equipo de fútbol– gritó Hiroshi.
–Sí, iré en un momento. –
Terminé en un abrir y cerrar de ojos con el emparedado que tenía en mis manos, sacudí mi camisa y me puse en pie. De la nada un rápido movimiento me detuvo e hizo que cayera de nuevo al suelo. Quedé algo mareado por el impacto, así que llevé una de mis manos a mi cabeza, abrí los ojos lentamente y observé sorprendido la silueta de una chica.
–¡Nihao! – saludó Shampoo sentándose sobre mis piernas.
–Sha…Shampoo, ¿qué estás haciendo aquí?–
–Venir a traer esta sopa a Airen– respondió aferrándose a mi cuello.
–Gracias Shampoo, pero no era necesario… debo reunirme con mis amigos– le dije intentando separarme de ella.
–No, Airen quedarse a probar el platillo especial que Shampoo le preparó. –
De inmediato sacó una increíble sopa de tallarines, olía tan bien que olvidé por completo el partido de futbol. Tomó los palillos y llevó a mi boca una porción grande de fideos.
–No, no Shampoo… puedo hacerlo solo.–
–No seas tímido Ranma…– respondió esbozando una gran sonrisa.
No sabía exactamente cómo decirle que no, así que no tuve más remedio que comer lo que me ofrecía, aunque lo hice con gran desconfianza, después de todo Shampoo siempre utilizaba magia y trucos sucios para que yo hiciera su voluntad.
–Hey Saotome, llevamos esperándote mucho, ¿qué no piensas ir con nosotros?– Gritó Daisuke enojado.
–Sí… en un momento estoy con ustedes. –
–Pareces ocupado…– observó y se marchó.
Estaba completamente seguro que encontrarían a alguien para suplirme en el equipo, no quería que lo hicieran, ya que de todas formas se darían cuenta que sin mí no ganarían el partido. La verdad tenía muchas ganas de estar presente en el juego, pero primero debía arreglármelas para quitarme a Shampoo de encima.
–Debo irme de inmediato, ellos me necesitan. Gracias por la comida Shampoo.–
– ¡No!, aún no has terminado tu plato. – Dijo mientras de nuevo se colocaba entre mis piernas, totalmente dispuesta a no dejarme ir.
Me sentía realmente incómodo; nos encontrábamos en una posición bastante comprometedora y me aterraba la idea de que Akane me viera de ese modo, de seguro pensaría que era un mujeriego y no se daría cuenta de que era víctima de las consecuencias.
No estaba muy lejos de la realidad; a unos cuantos pasos divisé a Akane, quien se dirigía hacia mí con una mirada asesina. Supe entonces que sería mi fin, conocía perfectamente ese tipo de expresión en su rostro, estaba seguro de que me golpearía, como siempre pensando erróneamente.
Cuando llegó al lugar, le dedicó a Shampoo una fulminante mirada, que ésta le devolvió; se podía sentir el aura asesina de ambas. Luego de unos instantes de intercambiar expresiones amenazantes, Akane posó sus hermosos ojos en mí, aún sin cambiar su semblante.
–Akane… puedo explicarlo… las cosas no son lo que parecen. – Dije nervioso intentando justificarme.
–No necesito tus explicaciones – dijo secamente. –Sólo venía a decirte que el profesor necesita hablar contigo. –
– ¿El profesor?– le pregunté extrañado.
–No, no, airen no ir con nadie. Airen quedarse con Shampoo. –
–Genial, entonces quédate aquí con Shampoo, adiós. – giró sobre sus talones y se marchó a paso rápido.
Parecía enojada, así que terminé rápidamente con el platillo especial y fui a ver sin muchas ganas al profesor. Luego decidí reunirme con Akane y Danny para aclarar lo que había ocurrido con Shampoo.
Caminé lentamente hacia el árbol en el que se encontraban, estaban hablando así que me acerqué lo más silenciosamente posible, para escuchar lo que decían:
–… pero Akane… ¿por qué estás tan molesta? –Preguntó Danny
– ¿Qué? No, no estoy molesta, sólo son impresiones tuyas—respondió Akane.
–Desde que llegaste de donde se encontraba Ranma estás así. –
– No por supuesto que no… es sólo que…–
–Es sólo que… ¿Qué ocurre Akane?–
– Que… me molestó que no fuera a ver al profesor cuanto antes, de seguro lo hizo esperar mucho… es todo. –
– ¿Estás segura qué es tan sólo eso?–
–Sí, claro ¿Qué más podría ser?– respondió con una risita nerviosa.
– ¿Te molestó que estuviera con esa chica?–
– ¡No! Claro que no, que haga lo que quiera… puede estar con Shampoo, Ukyo o Kodachi. Eso no me interesa. –
–Está bien Akane, siento haber dicho eso. —
–No, está bien, no tienes porque disculparte. —
–Por cierto, ¿ya habrá ido a ver al profesor?–
–Eso no lo sé, supongo que si no piensa reprobar es mejor que haya acudido a su llamado –razonó Akane.
– Sí, tienes razón…–
Me puse rápida, pero silenciosamente en pie, lamenté no haber escuchado nada comprometedor, sin embargo algo de lo que pensé estaba completamente comprobado: estaba molesta.
Me alejé un poco del árbol simulando "llegar" al lugar donde ellas se encontraban e intenté actuar como si nada.
–Hola chicas– saludé.
–Hola– respondió Danny.
–El profesor sólo quería hablarme sobre lo que ocurrió hoy en la mañana. – dije en tono indiferente.
–Sin duda debes prestar más atención a clase– puntualizó Danny.
–Tiene razón, lo único que haces es quedarte dormido– dijo Akane evitando mi mirada.
–Sabes bien que no me interesa. – Me defendí.
–Debería…–
Sonó de nuevo el timbre que indicaba el regreso a clases, no deseaba entrar de nuevo, así que salté rápidamente a la rama del árbol para quedarme allí a pensar sobre lo que había escuchado…
– ¿No entrarás?– preguntó Akane.
–No, las esperaré a la salida…–
–Bien, como quieras…–
–Que estés bien Ranma. – Se despidió Danny.
Ambas se alejaron hasta perderse entre la multitud. Sin duda necesitaba reflexionar sobre lo que había escuchado; estaba totalmente confundido respecto a lo que sentía Akane, le molestó que estuviera con Shampoo, estaba seguro, pero luego dijo que no le importaba… No quería que se sintiera mal por lo que hago, si ella tan sólo supiera lo que siento… que la única a la que realmente quiero es ella… Sacudí mi cabeza para alejar aquellos pensamientos. Apoyé mi espalda en el tronco del árbol y coloqué mis brazos detrás de mi cabeza mientras intentaba resolver el dilema de sus sentimientos. Después de unos momentos me molesté al no dar con respuestas, apenas tenía leves sospechas, pero no una prueba que me aclarara todo… ¿si tanto le molesta que esté con Shampoo por qué no me lo dice? Espera, me dije a mí mismo, ¿y si son celos? Fue la única explicación que pude darle a aquel enojo. Sin embargo, no estaba completamente seguro de aquello, ya que como ella misma lo había dicho y repetido en varias ocasiones: no le importaba lo que yo hiciera.
Finalmente decidí no darle más vueltas al asunto y concentrarme en otra cosa. Me resultaba bastante frustrante no poder dar con la respuesta certera sobre los sentimientos de una mujer.
continuará...
glosario:
nihao:
Hola en chino
Airen:
Esposo,
marido (chino)
Notas finales:
Bueno
como verán Ranma es un chico con muy poco interés en la escuela xp
y bueno qué mejor para él que el receso, lástima que una chica ¬¬
Shampoo haya llegado, pero igual creo que eso hizo darse cuenta que
Akane le afectaba la compañía de la amazona y bueno ¿a quién no?
xD
Yo me despido, agradeciendo a todos los que lean esta
historia.
