Hola!!

Muchísimas gracias a todos los que siguen esta historia fielmente, que como siempre digo es gracias a ustedes que esta pasión sigue encendida. En serio muchísimas gracias. Creo que este cap les dejará más claro a quién elegirá nuestro chico de la trenza, pero si prefieren... hagan sus apuestas. Bueno sin más que decir los dejo para que disfruten de la lectura, ya saben que cualquier comentario es bien recibido, así que si leen estaría fantástico que me dejen saber el cómo les pareció.

No puedo olvidarte

El atardecer decoraba el cielo de varios matices rojizos. La luz del sol iluminaba tenuemente las distintas superficies del salón vacío. La suave brisa que se colaba por una ventana entreabierta hacia danzar las cortinas.

Aquel día no había sido bueno del todo, pero no podía quejarme; en ocasiones simplemente todo marchaba de mal en peor. Suspiré mientras llevaba un brazo a mi frente en señal de agotamiento, ya que habíamos limpiado la mayor parte de salón.

—Akane, creo que ya está listo—dijo Danny mientras observaba la brillante zona que acababa de limpiar— ¿crees que ya podamos irnos?—

—Sí, seguro. Ha quedado bastante bien— respondí, —lo mejor será darnos prisa—

—Está bien— pronunció y rápidamente introdujo algunas de sus pertenencias en la mochila.

Lentamente nos encaminamos hacia la salida de la escuela, en donde Ranma nos esperaba. No sé si quería golpearlo o simplemente ignorarlo; el verlo ahí tan tranquilo hacía que los recuerdos de esta mañana se vieran más claramente en mi mente. ¿Por qué? ¿Por qué mi mente se empañaba en recordar aquella situación? ¿Acaso ya no me habían torturado bastante? No podía engañarme a mí misma, Ranma en verdad me gustaba, estaba perdidamente enamorada de él, por eso me afectaba tanto lo que hiciera con sus "prometidas". Tenía miedo, miedo de ser rechazada, miedo a perderlo, miedo a que Shampoo, Ukyo o Kodachi tomaran el lugar que yo en silencio anhelaba: ser su esposa.

Intenté pensar en otra cosa, debía hacer algo para dejar de pensar en él, no quería llegar a mi habitación y sumirme aún más en esa escena que me hacía tanto daño. Finalmente llegamos al lado de Ranma quien solo se limitó a decir:

—Hola chicas. —

Ambas respondimos al unísono "hola" y seguimos caminando ahora acompañadas por Ranma. Me incomodaba su presencia ya que sentía que todo el tiempo su mirada estaba clavada en mí. Decidí entonces que lo mejor sería destrozar aquel silencio lanzando una pregunta, mientras evitaba hacer contacto visual con Ranma.

—Danny ¿podrías acompañarme a casa?—

—No lo sé Akane, en verdad siento algo de vergüenza, tal vez sea una molestia que esté en tu casa todos los días— respondió.

—No seas tonta, mi padre y mis hermanas seguro estarán encantados de recibir tu visita.—

—Si es así, entonces será un placer acompañarte.—

— ¿Así que entrenarán de nuevo?— intervino Ranma.

—No, esta vez no lo haremos, podrás utilizar el dojo hoy, no te preocupes—espeté irónica.

—Es bueno saberlo, ¿por cierto Akane, por qué estás tan enojada?—inquirió Ranma con una mirada de soslayo.

—No estoy enojada…—mentí.

—Por favor, te conozco muy bien ¿me puedes decir ahora qué sucede?—

—Ya te dije que no ocurre nada, ¿podrías dejar de decir eso?—respondí en un tono no muy amable.

Intentaba por todos los medios alejar mi mente de esa situación en particular, para que ahora él, precisamente él, me la recordara de nuevo, y peor aún que actuara con tanta naturalidad. El verlo así me producía una creciente ola de rabia, lo que causó que entrecerrara mis puños y frunciera el ceño.

—Akane, ¿estás bien?—preguntó Danny preocupada.

—Sí… sí, sólo que recordé… que… no he hecho la tarea de trigonometría—balbuceé.

Me sentí feliz de encontrar un argumento que me sacara de aquel aprieto e igualmente que alejara la mirada de escrutinio de ambos.

Finalmente llegamos a casa, Ranma se adelantó y anunció nuestra llegada. De inmediato presenté a mi amiga con los que se encontraban en aquel momento y decidí llevarla a mi habitación.

—Bien Akane, ¿qué haremos esta vez?—

—Ahora no lo sé, pero… ¿podría pedirte un favor?—

—Por supuesto, ¿de qué se trata?— me interrogó.

— ¿Podrías quedarte esta noche?—le pregunté, rogando al cielo que asintiera.

Me aterraba la soledad, temía tener pesadillas por culpa de aquel sentimiento… Aunque no lo admitiera a viva voz sabía exactamente que eran celos y miedo. No tenía idea de cómo alejar ese dolor, esa rabia, esas inseguridades que cada vez se tornaban peores. Me sentía en un largo y frío túnel el cual no tenía salida, o por lo menos yo no lograba encontrarla. Nuevamente la rabia se hacía presente, estaba tan molesta con él… ¿cómo es que podía vivir con los líos que le causaban sus "prometidas"? ¿Acaso no se hartaba de tenerlas encima de él todo el tiempo?, o ¿sentía algún tipo de atracción por alguna de ellas? No pude evitar lanzar un fuerte puñetazo a mi cama, deseaba en ese momento que la superficie fuera Ranma para darle su merecido…

— ¿Akane? — inquirió Danny, con los ojos abiertos como platos y mirándome extrañada.

—Lo… lo siento, disculpa, no pasa nada— le dije para intentar tranquilizarla, pero eso no ocurrió, ya que un tibio líquido cubrió mis ojos.

— ¿Qué te ocurre? Desde esta mañana has estado actuando extraño, ¿sucedió algo malo?— preguntó Danny mientras me abrazaba.

—No, nada… sólo recordé a mi madre—le sonreí—pero dime ¿te quedarás?—

— ¡Por supuesto que me quedaré! No pienso dejarte sola en estas condiciones. —

—No es nada grave, pero agradezco enormemente tu compañía— dije sinceramente.

Danny sólo se limitó a sonreírme, y con un leve apretón en mi hombro supe que deseaba que me repusiera.

—Iré a avisarle a mi madre que me quedaré aquí— comentó.

—Vale, te acompaño. —

Bajamos nuevamente y observamos La distintas acciones que se llevaban acabo en la casa: tío Genma y mi padre jugaban sus interminables partidas de shogi, Nabiki leía una revista de actualidad mientras disfrutaba de sus galletas y Kasumi como siempre preparaba amablemente la cena para todos. Sólo faltaba alguien, busqué con mi mirada al chico que me quitaba la respiración, pero no apareció, por lo que imaginé que se encontraría en el dojo.

—Qué bueno que bajaron, la cena ya está lista—anunció Kasumi con su sonrisa maternal.

Tomamos asiento en la mesa junto con los demás miembros y disfrutamos de la deliciosa comida que preparaba mi hermana. Ranma fue el último en llegar a la mesa por lo que Kasumi fue a la cocina a llenar la vaporera con más arroz. No tardó mucho en regresar y le pasó a Ranma una taza llena del mismo. Como no me apetecía verlo, me levanté de la mesa y me dirigí de nuevo a mi habitación. Rápidamente saqué un futón y le puse algunas almohadas y cobijas de más para que Danny durmiera cómodamente. Nos permitimos charlar unas cuantas horas antes de irnos a dormir.

Como era de suponerse me resultó imposible conciliar el sueño, ya que mi cama se había convertido en el mismísimo infierno, en donde mi imaginación se daba el lujo de crear imágenes a su conveniencia haciéndome sentir peor de lo que me encontraba. En aquellos instantes odié no tener algo importante que hacer, ya que dejaba a mi mente completamente libre para pensar en lo que no quería.

Me quedé recostada dando vueltas en mi cama hasta eso de las 2:30 de la madrugada, pero no logré dormir. Finalmente decidí salir a tomar aire, tal vez de esa manera me refrescaría un poco. Sigilosamente caminé hasta tomar el pomo de la puerta para girarlo lentamente sin causar mayor ruido. Me dirigí inmediatamente hacia el único lugar en el cual sabía con certeza que mi enojo se desvanecería. Encendí la luz del dojo y empecé a lanzar patadas y puñetazos a un enemigo invisible, quería sacar allí toda la tristeza y la rabia que sentía.

Estuve allí por largo tiempo, hasta que el cansancio se apoderó de mi cuerpo. Mi respiración era agitada por lo que me senté en el suelo a descansar. Me sentía mejor que antes, pero aquella sensación seguía allí, como una estaca clavada en mi pecho.

De repente escuché ruidos afuera, intenté agudizar mis oídos para localizar de dónde provenía el sonido. Todo parecía indicar que se estaba acercando, en respuesta mi cuerpo se tensó, el miedo se comenzaba esparcir a una velocidad impresionante. No obstante, me armé de valor e ignorando aquel sentimiento, tomé mi mazo como mecanismo de defensa. Al ver como la puerta del dojo se abría, fui rápidamente hacia ella y golpeé al sujeto que se encontraba afuera, el cual cayó al suelo y soltó un quejido.

— ¡Akane, ¿se puede saber ahora por qué me golpeas?!— exclamó Ranma enfadado.

—Lo siento, pensé que se trataba de un ladrón — me disculpé.

Era lo único que me faltaba, el tener que encontrármelo, hizo que la herida que yacía en mi interior volviera a sangrar. Sin embargo no quería demostrar nada… yo no permitiría que Ranma me viera destrozada, y mucho menos cuando él era el causante

—Pues la próxima vez ten más cuidado— espetó.

—Lo haré…— murmuré y me encaminé hacia el estanque, quería evitarlo completamente.

—E-espera Akane, no te vayas…—

Me quedé de piedra cuando dijo eso, no sabía lo difícil que era para mí el tener que verlo a los ojos, luego de que estuvo tan a gusto con Shampoo…

— ¿Qué quieres?—vociferé.

—Quiero saber, ¿por qué estás tan enojada?—

—Eres un…. ¡eres un tonto!— exclamé mientras lanzaba ataques con el mazo, ya no podía resistirme, tenía que sacarme ese sentimiento de mi interior a como dé lugar. Así que intensifiqué la fuerza de mis ataques, pero para mi infortunio, ninguno le había dado. Él esquivaba todos mis ataques con rotunda tranquilidad.

Dándome por vencida me dejé caer de rodillas con mis manos cubriéndome los ojos, ya no había opción, estaba llorando frente a él.

—A A-kane… ¿qué… qué es lo que sucede? N-no llores…—tartamudeó mientras se agachaba.

En mi desesperación, mi única reacción fue colocar mi cabeza en su pecho y llorar para por fin sacar todo ese resentimiento que no me dejaba en paz.

Al principio no obtuve respuesta de su parte, pero para mi sorpresa, Ranma me abrazó, sentí sus fuertes brazos rodeando mi cintura. No pronunció palabra, aquel roce de su cuerpo con el mío me hacía sentir bien, segura, como si el resto del mundo se desvaneciera y me llenara de paz.

—A-Akane…—susurró mientras con su dedo índice tomaba mi barbilla y colocaba su mirada azul zafiro en la mía. Podía apreciar que sus mejillas estaban adornadas de un color carmín, se veía tan guapo en ese momento…

Con el dorso de su mano, secó las últimas lágrimas que habían dejado su húmedo recorrido en mis pómulos, podía sentir el calor que emanaba su extremidad, y el temblor que tenía al hacer contacto con mi piel. Cuando terminó su tarea, sus ojos de nuevo hicieron contacto con los míos. Lentamente acortó la distancia que había entre nosotros, y acercó tímidamente su rostro al mío, se detuvo un momento sólo para observar mi reacción. Lo tenía a escasos centímetros de mis labios, podía sentir su aliento el cual hacía que sintiera fuertes corrientazos en todo el cuerpo, pero no lo detuve, así que también cerré mis ojos en señal de aceptación y sentí como depositaba un suave y tierno beso en mis labios. Aquel íntimo contacto había calmado mi furia para darle paso otra clase de sensaciones.

Mis labios aún seguían recorriendo con caricias los suyos. Quería adueñarme de su boca, embriagarme por completo de su aroma y guardar en mi memoria su sabor.

El momento había sido perfecto, hasta que el sonido de un flash de cámara hizo que nos separáramos súbitamente. Mis ojos se dirigieron hacia el lugar del sonido y allí estaba mi hermana Nabiki con una cámara fotográfica en sus manos y una mirada de satisfacción y escrutinio.

Ranma y yo nos separamos aún más y ambos miramos en direcciones distintas totalmente sonrojados.

Continuará...

notas finales:

Bueno como verán este capítulo nos permite enterarnos más sobre los sentimientos de Akane, como ven es muy fuerte lo que siente hacia Ranma, y obviamente está insegura sobre lo que nuestro oji-azul siente por ella. El beso... ni qué decir, me pareció bastante dulce que Ranma la consolara, creo que al final el causante de su sufrimiento estuvo ahí para intentar calmarla, aunque no supiera a ciencia cierta la razón.

De nuevo agradezco a Caro (Akane/Kagome) por su ayuda, muchísimas gracias. Recuerden que cualquier comentarios es bienvenido, si leen déjenme saber qué les pareció, no cuesta mucho y me hacen feliz XD.

Nos vemos en la siguiente entrega, hasta entonces.