Hola hola a todos!!
Primero que nada quiero pedirles disculpas a todas aquellas personas que siguen esta pequeña historia, la verdad me he atrasado mucho con esta actualización por una serie de eventos que me han ocurrido... sé que es imperdonable la inmensa tardanza que he tenido esta vez, pero les aseguro que será la última vez que ocurra, mis más sinceras disculpas y espero que puedan perdonar a esta autora irresponsable y con mala suerte. XD
Bien, empecemos con las notas que tienen que ver con la historia: Quiero comentarles que este capítulo me costó montones, realmente lo hice con sudor y sangre ya que mi musa decidió abandonarme por un periodo bastante extenso. Segundo punto importante, esta actualización en especial, contiene una escena del capítulo número 2, titulado "Un extraño sueño" lo dejo como punto relevante ya que como saben, Danny está atravesando poco a poco por un proceso de "deja vu" así que quienes deseen pasar a leerse el segundo capítulo de la historia para rememorar la escena, está bastante bien.
Partiendo del punto de este capítulo, se iniciará el desenlace de la historia, es decir que ya falta muy poco para que culmine el fic y puedan ver y entender qué sucederá cuando acabe, así que les sugiero que estén atentos a los siguientes capis que vaya actualizando. Exactamente "confusión de amor" cerrará con 12 o quizá 13 entregas, dependiendo obviamente de la extensión que contengan los capítulos finales, que como dato adicional son los más geniales, así que no pueden perdérselos. ;D
Para culminar quiero decirles que estoy eternamente agradecida con todos mis lectores, son todos una bendición y espero poder seguir contando con su presencia en la recta final de esta historia. Ya saben que cualquier sugerencia o lo que tengan por decir es bienvenido, si leen sería genial que me dejaran un pequeño comentario, realmente es algo que motiva muchísimo a un autor. cabe resaltar que esta acción como muy pocas cosas en la vida es gratis y fácil de realizar. XD
Los dejo con el capi número 9 de esta historia:
Confusión de amor
Repentina develación
− ¡Akane!− exclamé al verla despertar.
Sin lugar a dudas era una buena señal de que se recuperaría rápidamente, pero por otro lado la expresión de su rostro me daba terror; era una mirada diferente a todas las que me había dado hasta ahora, estaba cargada de rabia y tristeza, su rostro estaba compungido en una mueca de… un momento… Seguí su mirada hasta percatarme de la posición en la que me encontraba, rápidamente solté el agarre y me alejé de donde me encontraba.
− E... espera Akane… no es lo que crees…−Balbuceé agitando mis manos de un lado a otro, al tiempo que me acercaba hasta su camilla.
− No te acerques Ranma, déjame sola... − espetó observándome seriamente.
− ¿Qué? Akane, espera… te aseguro que no es nada de lo que estás pensando.
− ¿Crees que soy tan tonta para no darme cuenta de lo gustoso que estabas abrazando a Danny?
− Akane, espera, puedo explicarlo, te juro que no es lo que crees.− Imploré acercándome aún más hasta el lugar donde se encontraba.
− No me importa lo que me tenga que decir un baka como tú− gritó− ¡Aléjate Ranma no te atrevas a quedarte un minuto más aquí, no quiero verte!
Una lágrima rodó por sus mejillas, se veía tan afectada que simplemente sentí ganas de
abrazarla, sin embargo mi orgullo salió a flote una vez más; no permitiría que me llamara de esa manera, no dejaría que siguiera insultándome sin que hiciera algo al respecto.
− ¿Eres torpe o qué? no me iré de aquí hasta que me escuches− sentencié quedándome a pocos centímetros de su cama, viéndola con seriedad.
− ¡Ranma eres un completo tonto! Ya está todo muy claro, no me interesan tus explicaciones.
− Nada está claro aquí Akane, sé bien que estás pensando que yo…
− ¡Ya basta! no quiero verte ahora− vociferó.
Me quedé de pie intentando asimilar lo que me había dicho, estaba seguro que desde este momento las cosas entre los dos irían de mal en peor, todo gracias a las tonterías que pasaban por la cabeza de "mi prometida". Me sentía tan ofuscado que sentí la necesidad de salir de allí cuanto antes.
− Está bien Akane, te dejaré sola si eso es lo que quieres.− concedí entre desanimado y molesto, mientras a paso lento me dirigía hacia la salida de la habitación.
De repente la puerta del consultorio se abrió, dando paso a un gran número de personas que llegaban con varios ramos de rosas y chocolates para Akane.
−Akane, ¿Cómo te encuentras? vinimos inmediatamente a penas nos enteramos de tu estado− comentó Sayuri, colocando en un jarrón las grandes rosas que había traído.
− Es verdad Akane, nos tenías muy preocupada, que bueno que ya te encuentras mejor− declaró Yuka, al tiempo que le entregaba la caja de chocolates a su interlocutora.
− Muchas gracias chicas, ya me siento mucho mejor, no hay de qué preocuparse− respondió Akane con una sonrisa.
−Mi bella Akane, ya me enteré de lo que mi loca hermana te ha hecho, y vine de inmediato a ofrecerte mis disculpas y sobre todo mi amor, que estoy seguro que con la llama de este inmenso cariño que por ti profeso, todas tus heridas sanarán.− clamaba teatralmente Kuno.
− Ehh... muchas gracias Kuno, eres muy amable...− agradeció Akane.
− No te preocupes mi amor, apenas salgas de esto prometo que nos casaremos y seremos muy felices, aunque tenga que partirle el corazón a mi diosa de cabellos de fuego... ¡me sacrificaré por ti!− exclamó acercando su rostro al de Akane para intentar besarla.
Rápidamente corrí para evitar el contacto, golpeé su cabeza con mi antebrazo mientras Akane había dado un fuerte puñetazo en su rostro. Cayó al suelo inconsciente mientras yo volvía a mí posición inicial, sin quitarle ni por un momento la mirada a Akane. Poco después observé como Gosunkugi se dirigía hacia la habitación de "mi prometida" con un extraño paquete en sus manos. Desconfiado por lo que traía, decidí interrogarlo, después de todo no me sorprendería que intentara utilizar alguno de sus sucios sortilegios.
− Hey Gosunkugi, ¿Qué es lo que llevas ahí?− Indagué.
− No es de tu incumbencia Saotome, déjame en paz− respondió escondiendo su paquete.
−Dame eso, sé que te traes algo entre manos.
Intenté arrebatarle el pequeño envoltorio con el fin de cerciorarme de que no se tratara de algún truco de magia a los que nos tenía acostumbrados. Forcejeamos durante algunos minutos hasta que nos percatamos de que el pequeño paquete ya no se encontraba allí, buscamos con la mirada la ubicación del objeto hasta que encontramos su paradero; Akane quien con esfuerzo había salido apoyada en un par de muletillas para observar a qué se debía tanto escándalo, lo tenía entre sus brazos mientras me dirigía una mirada de desaprobación.
− ¿De nuevo aprovechándote de los más débiles, Ranma−Inquirió Akane mientras se acercaba a Gosunkugi.− ¿Esto es tuyo?
Él sólo se limitó a asentir con la cabeza, mientras un poderoso sonrojo se adueñaba de sus pálidas mejillas.
− E-es… p-para ti Akane… −Balbuceó moviendo sus dedos índices de forma nerviosa.
− ¿Para mí? Muchas gracias, no debiste molestarte.−
Abrió la envoltura y se encontró con una de sus acostumbradas muñecas de paja, y junto con ella un pequeño frasco de vidrio.
− ¡Que linda!− exclamaron Sayuri y Yuka al unísono, al tiempo que le arrebataban de las manos la delicada muñeca.
− ¿Y esto de qué se trata?−consultó Akane observando con interés el recipiente.
−Es una legendaria medicina para dormir, como recibiste una potente descarga de gas paralizante, pensé que esto podría ayudarte.
Me acerqué a él y lo golpeé en la cabeza, estaba harto de sus ocurrencias.
− ¡No seas tonto, aquí nadie sufre de insomnio!−
− !Ranma deja ya de golpearlo!− Gritó Akane ayudando a incorporar al chico que estaba de rodillas en el suelo con una gran contusión en su cabeza.
− ¿No te das cuenta que él sólo intenta manejarte con uno de sus tontos hechizos? Estoy seguro que esa botella encierra algo más que una simple medicina.
− ¡Por supuesto que no! No sé de dónde sacas esas cosas, a menos que… ¿estás celoso?− Cuestionó con una mirada de soslayo.
Instintivamente observé a cada uno de los presentes y para mi desgracia me di cuenta que no sólo yo los contemplaba, cada uno de ellos me observaba con profundo interés, unos tal vez esperando mi respuesta, otros estudiando mis facciones para así hallar su propio veredicto. Rápidamente un calor se apoderó de mi rostro, temía que si seguía así acabara arrojando humo por mis oídos.
−Yo… yo… ¿Cómo crees? Nunca sentiría celos de una chica tan poco atractiva como tú. −Espeté dando un gran salto para salir por una de las ventanas.
Llegué al patio intentando buscar algún lugar solitario para pensar más claramente. Sin embargo allí no logré hallar alguno que me agradara por completo, así que volví mi vista hacia el lugar de donde había saltado y encontré el lugar adecuado; la torre del reloj parecía venir muy bien en esta ocasión. Me encaminé hacia ella a paso rápido, intentando no distraerme con la algarabía que se escuchaba en la habitación de Akane. Hasta que finalmente divisé el enrejado desde donde se podía apreciar toda la escuela, y algunas calles más allá.
Apoyé mis brazos en el barandal y me dediqué a contemplar el paisaje, la suave brisa rozaba en una agradable caricia mi rostro, al mismo tiempo que desprendía algunas hojas de las grandes copas de los árboles, y éstas caían en un suave balanceo mientras se unían con el resto de fronda de color verde que se agrupaba a los pies de la gran planta.
Aún no lograba entender por qué razón siempre optaba por la salida más fácil cuando me encontraba en situaciones bochornosas, el único recurso que hallaba en tales momentos era insultarla, de esa manera siempre aligeraba el ambiente de alguna plática que involucrara mis sentimientos, y aunque no resultaba una buena salida, por lo menos lograba que olvidara el asunto. En muchas ocasiones intenté no perder la calma y no reaccionar de esa forma, no obstante todo parecía confabularse para que lo hiciera. Era como estar atrapado en un círculo vicioso, por más que intentara salir de él alguna circunstancia me hacía recaer.
Cabía destacar que esta ocasión no había sido la excepción, sólo que algo había cambiado desde nuestro encuentro; los disgustos que antes no resultaban siendo más que eso, ahora eran más delicados. Akane estaba más sensible que de costumbre y yo… yo no hacia mucho por hacerla sentir mejor.
Luego de su rechazo al no querer casarse conmigo me sentí realmente mal, nunca había experimentado un dolor tan grande como el que percibí al escuchar aquellas palabras. Pensé que lo más probable era que ambos estuviéramos sufriendo, pero el día en que intentaron casarnos a la fuerza, ella se escuchaba tan segura al decir que era una decisión que sólo le correspondía a ella, y mucho más al asegurar que su padre era un egoísta al obligarla a casarse conmigo sin considerar sus sentimientos. Ciertamente si lo veía desde ese punto nuestros padres sólo buscaban su beneficio, y mi padre sería el egoísta más grande de Nerima…, pero eso no me sorprendía, después de todo el viejo había hecho conmigo cosas muchísimo peores que esa. Él sin importar en qué condiciones me encontrara siempre trataba de sacar provecho de las situaciones ofreciéndome a mí por un tazón de arroz o alguna sopa de tallarines. Así que el ganador invicto entre nuestros padres, sería mi papá.
Al enterarme de la sorprendente promesa que había hecho mi padre con su amigo de toda la vida, me molesté; no era posible que me comprometiera con alguien que ni siquiera conocía. En este punto entendía perfectamente la reacción de Akane, era realmente indígnate que no consideraran lo que sintieras, sólo por tener algún tipo de beneficio de por medio. ¿Qué hubiera pasado si yo no me sintiera a gusto con la persona que iba a pasar el resto de mi vida? ¿Tendría que sacrificar mi futuro por la comodidad de mi padre si las cosas hubieran resultado de esa manera? Por más que le diera vueltas al asunto a la conclusión que siempre llegaba era que nuestros padres se comportaban de una manera muy codiciosa. Sin embargo y a pesar de que por su egoísmo nos hubieran comprometido, le he estado muy agradecido a mi papá por su decisión.
Akane se había convertido en todo para mí, incluso a pesar de tener un carácter fuerte era una chica dulce, tan dulce que llegó rápidamente a cautivar mi corazón, lo cual jamás pensé que llegara tan pronto. Nuestra relación desde el inicio estuvo acompañada de insultos y peleas, pero esa simplemente era la forma que encontraba para ocultar lo que realmente sentía, siempre fue un escudo contra el miedo, contra el rechazo. Aún así tenía tantas dudas… no tenía claro si ella sentía lo mismo por mí, en muchas ocasiones, en particular aquella noche sentí que me correspondía; que experimentaba lo mismo que yo en ese instante, pero luego todo volvió a quedar turbio… miles de dudas se arremolinaban y llenaban mi corazón de dudas, dudas que me carcomían el alma, que nublaban mi mente y que me impedían llegar a una conclusión.
Suspiré con resignación, siempre que pensaba en este tema sentía un nudo en la garganta, algo dentro de mí me hacía sentir frustrado y un poco afligido. Volví mi vista hacia el inmenso patio de la escuela; varios estudiantes ya se encontraban saliendo con sus respectivos grupos y algunos de ellos se encaminaban animosamente hacia la tienda de comida. Planeé bajar para comprar algun emparedado, tanto pensar había despertado mi apetito, así que con algo de prisa me dirigí hacia las escaleras para bajar hacia el patio. De repente una silueta apareció bloqueándome el camino.
− ¡Hola Ranma! – Saludó Danny cortésmente.
− Hola, ¿Qué estás haciendo aquí?− Indagué temiendo la respuesta.
− Necesito hablar contigo de algo muy importante.
Sabia a la perfección que me hablaría sobre lo que sentía por Akane, sin embargo en ese momento no tenía muchas ganas de charlar sobre ese tema.
− Ahora debo ir a comer algo, tal vez luego podamos hablar. − Expuse intentando apartarla de mi camino.
− En verdad es algo importante, ¿o acaso prefieres que Akane se entere de todo?
Me detuve de inmediato al oírla mencionar comentarle a Akane, giré lentamente observándola molesto, pensé que le había quedado claro que de ese tema "mi prometida" no debía saber ni una sola palabra.
− Está bien, ¿De qué se trata?− concedí con resignación.
− Bien, sígueme− Ordenó dirigiéndose de nuevo hacia la torre del reloj.
Se aproximó al barandal y se quedó allí de pie esperando que me acercara. Tomó su mochila y buscó algo dentro de ésta, mientras me acercaba hacia ella con el corazón en la mano, temiendo que me hiciera alguna pregunta sobre lo que sentía por Akane.
− ¡Aquí está! − exclamó extrayendo de su bolso un enorme emparedado. −Toma Ranma es para ti, imaginé que tendrías hambre por eso lo compré.
−Gracias Danny… − agradecí mientras lo tomaba.
−No hay nada qué agradecer. − sonrió. −He venido porque necesito decirte algo que estoy segura necesitas saber…
− ¿Algo que necesito saber? ¿Pero… sobre qué?
−Empezaré comentándote que he estado pensando y tratando de sacar algunas conclusiones respecto a ustedes dos.
−Hablas de…
−Sí, Akane y tú. Veras… Akane estuvo comportándose extraña durante algunos días, según lo que he podido llegar a deducir, todo inició desde que estuviste con esta chica… ese mismo día cuando me pidió que me quedara la noté muy triste, no me quiso decir la razón exacta, en cambio mencionó algo relacionado con su madre, no le creí la verdad… pero sí sé que le afectó bastante.
−Espera… chica… ¿te refieres a Shampoo? − inquirí empezando a recordar la escena en donde Akane se había marchado molesta.
− Así es. Luego de todo esto aparece la noticia de su foto, la de su boda y ahora Akane está molesta por lo que vio y no supo interpretar… −Explicó.− No sólo eso Ranma… escuché la conversación que tuvieron en la enfermería, y experimenté un sentimiento de deja vu, sé que suena extraño, pero todo lo que ustedes dijeron lo soñé.
− ¿Qué? ¿Cómo que lo soñaste?
− Sí, no puedo encontrarle alguna explicación lógica, sólo lo soñé… todo de hecho… te parecerá increíble, pero en mi sueño vi tu cofre, lo poco que recuerdo sobre él es que Akane y tú se encontraban allí, y yo tenía esa caja entre mis manos…
− ¿Tú me estás hablando en serio?− cuestioné viéndola como si se tratara de una maniática.
− ¡Por supuesto que sí! ¿Acaso no me crees?
Hubo un pequeño silencio en el que me sentí seriamente analizado por una mirada de escrutinio.
− Sí, sí te creo… pero no entiendo qué tiene que ver todo esto con Akane y yo.
− Ranma…− suspiró. − Aquí lo importante no es que le encuentres la relación, lo que necesito es que te des cuenta de que Akane siente lo mismo por ti.
− ¿Qué?− espeté incrédulo.− Eso… no… ¿Cómo sabes eso?
−Lo sé sencillamente por las situaciones. Todo lo que ha sucedido me ha llevado a pensarlo y ahora a confirmarlo.
Me quedé estupefacto; no podía creer nada de lo que decía, Akane no podía sentir algo por mí, por lo menos no en el mismo nivel que yo lo hacia. Me resultaba complicado pensar en sus sentimientos, era algo que me producía frustración, rabia y temor, mis vagas conclusiones sobre el tema en cuestión me resultaban confusas, mucho más después de lo que escuché el día de la boda. ¿Cómo era que ella en tan poco tiempo podía asegurar que Akane sentía algo por mí? Sabia de antemano que le había confesado de una manera u otra lo que sentía por ella, pero… Danny ya lo sospechaba… ¿Me encontraba entonces ante una persona con algún poder extraño para ver el futuro y leer la mente?
− ¡Ranma, Ranma, reacciona! − Gritaba Danny al tiempo que movía sus manos frente a mi rostro, con el objetivo de captar mi atención.
−Estoy bien, estoy bien… sólo me distraje− respondí volviendo a verla.
− ¿Qué te ocurre? ¿Por qué me miras de esa forma tan extraña?
−Yo… yo… nada…es solo…
− Es sólo que crees que estoy loca ¿o me equivoco? − inquirió de forma sarcástica.−Escucha Ranma, no te digo esto porque lo esté inventando o imaginando… te lo digo con conocimiento de causa, me encuentro plenamente segura de lo que estoy diciéndote.
− Akane… ella no…eso no puede ser, ella misma… ella lo dijo…
− ¡Ranma despierta! Akane es un chica que se deja llevar por la rabia, dice cosas sin pensar para protegerse, nada de eso es verdad…
− ¿Cómo es que sabes todo eso? − cuestioné.
− Lo sé porque lo vi, porque a pesar de que Akane no quiso contarme nada sobre el motivo de su actitud, yo presentía que era por ti, por esa razón decidí averiguar por mi cuenta, estuve atenta a cada gesto, a cada reacción que tuviera frente a ti… y así fue como lo descubrí.
− Pero ella… en varias oportunidades ha mencionado que no le gusto, que preferiría que fuera tan caballeroso como Ryoga… es más, el día de la boda ella mencionó que su padre fue quien la comprometió conmigo, no ella…
− Creo que todos nos sentiríamos realmente incómodos y molestos si nos comprometieran con alguien que no conocemos. Pero en su caso fue distinto, a pesar de los intereses de sus padres, ambos llegaron a enamorarse de verdad. Si ella no aceptó casarse contigo ese día fue porque no se sintió realmente lista para dar ese paso, porque esa clase de cosas deben suceder cuando tú mismo lo decidas, y lo que es todavía más importante… cuando ambos puedan aclarar sus sentimientos.
Tenía razón, ambos nos sentimos bastante molestos al enterarnos de nuestro compromiso, al principio sólo fueron malentendidos, sin embargo eso no impidió que terminara enamorándome de ella. Pensé con más claridad si hubiera estado preparado para casarme con Akane aquél día, y realmente no lo estaba… me costaba pensar en una vida de casado; tener que dormir en su habitación, estar con ella todo el tiempo… entre tantas cosas más que no quería ni imaginar.
A decir verdad no lo había pensado desde ese punto de vista, no me había detenido a reflexionar sobre la manera en la que se sentía Akane en ese momento; exactamente del mismo modo en que yo. Poco a poco me daba cuenta que éramos más parecidos de lo que jamás pude haberme imaginado.
− ¿Qué debo hacer entonces? − pregunté decidido a mejorar la situación en la que nos encontrábamos.
− Bien − manifestó con una enorme sonrisa de satisfacción.− Lo primero que debes hacer es… hablarle sobre tus sentimientos.
La noticia que me dio provocó que me atragantara con un gran mordisco que le había dado al emparedado, y que mi poco entusiasmo por lograr hacer algo al respecto se esfumara de inmediato.
− ¿Es necesario hacer eso?− cuestioné dándome algunos golpes en mi pecho.
− ¡Por supuesto que lo es! Es la base, lo es todo.
− Pensé que era algo más sencillo…− pronuncié por lo bajo.
− ¡Vamos! no puedes darte por vencido… ahora tienes la garantía de que te quiere y que no te rechazará, sólo debes encontrar el momento adecuado y reunir el valor necesario.
− Si lo dices de esa forma parece fácil, pero…
− Lo es, sólo debes intentarlo, estoy segura que luego de que lo hagas te sentirás mucho mejor contigo mismo.
− ¿Y cómo haré eso? ¿Qué le diré cuando llegue el momento?
− Lo que sientes, todo… sé sincero, háblale con la verdad, dile algo como: "Desde que te conocí te convertiste en todo para mí, a pesar de los obstáculos, de las peleas y malentendidos yo siempre te he amado."
Jamás sería capaz de decirle algo como eso, dudaba plenamente en reunir el valor que eso requería para lograr decirle lo que sentía…
De repente Sayuri y Yuka se hicieron presentes en el lugar donde nos encontrábamos, nos observaban sorprendidas y al mismo tiempo desconcertadas, se acercaron hasta mí y me propinaron una bofetada. Rápidamente llevé mi mano hacia el lugar del golpe mientras observaba como se marchaban sin entender por qué me habían golpeado.
− ¿¡Oigan qué rayos les pasa!? ¿¡Por qué me golpean!? − vociferé molesto.
− ¿Estás bien Ranma?− preguntó Danny examinando la zona del golpe.
− Sí, no te preocupes, mujeres… ¿quién las entiende?− bufé cruzándome de brazos y volteando mi rostro ligeramente hacia un costado.
− ¡Oh no!− Oí decir a Danny.
− ¿Qué ocurre?
− Creo que ahora sí tendremos problemas.− Dijo señalando el lugar donde se habían reunido Yuka, Sayuri y Akane.
Continuará...
Notas finales:
¿Y bien? ¿Aburrido? me encantaría que me dejaran sus comentarios, realmente espero de todo corazón que les haya gustado y que lo disfruten tanto o más como los anteriores.
Un besote!!
