Hola a tods, Buenos dias,
Me reporto muy tempranito, apenas las 9,30 de la mañana en España, pero es que ayer se me hizo imposible actualizar, pero tengo un buen motivo. Los que habeis leido mi perfil sabreis que soy la administradora de la web .com. Bien pues ayer recibí en mi casa una foto firmada y dedicada de mi querido Kellan y claro con la emocion no me acordé de nada. Se que lo entendeis.
Ahora... me habeis preguntado sobre la relacion entre Jake y Nessie, pues bien, si os desvelo algo no tendria gracia porque lo interesante es ir leyendo pero yo os haria una pregunta ¿Si criaseis a un bebe desde que nace hasta que es adolescente como si fueses su padre, la verias como tu familia no? Pero eso no implica que no pueda cambiar y mas con magia de por medio. Eso si, este fic no es cualquier fic, ya lo dije al principio. Nada es como parece.
Capitulo 5 'La Búsqueda'
No había señales de ellos en el aeropuerto pero su efluvio era reciente lo notaba, por mucho que sabía que no se encontraban allí, ya que si fuera así ya los hubiésemos encontrado, les seguía buscando.
Mi búsqueda me llevo a una cafetería, entré en ella y el olor de mi hija me envolvió y una pequeña esperanza se hizo en mí, miré a mi alrededor pero nada, caminé con los ojos cerrados dejándome arrastrar por su olor llevándome a una mesa, en ella había una hoja de papel con un dibujo de un lobo y una mujer y un hombre abrazando a su pequeña, me acerqué el dibujo al pecho inspirando profundamente su olor, notaba la mano de Edward en mi hombro.
-La Encontraremos – su voz sonaba sin vida supongo que como sonaría la mías, había perdido parte de mi misma, la imagen de mi niña vino a mi mente, sus besos, sus abrazos, su risa angelical…
Último aviso para los pasajeros del vuelo con destino a Buenos Aires, embarquen por la puerta numero 3
La voz de la chica de megafonía me despertó de mis ensoñaciones.
-Volvamos, tal vez Carlisle necesite ayuda con los heridos – dijo Edward cogiéndome de la mano, mi cuerpo no respondía, se movía solo acompañándolo con mi otra mano en mi pecho estrechando aquel dibujo.
La vuelta a Forks la hicimos en silencio, mi pena me acompañaba era incapaz de pensar en otra cosa, solo me reconfortaba que estaba con Jake y con él estaría a salvo.
-Cariño…-dijo Edward colocando su mano libre en mi pierna – sé que es una situación difícil pero… estamos vivos debemos alegrarnos por eso ya que podemos buscarla…- esta vez parecía más sereno, mas entero su palabra me tranquilizaban un poco pero no podían quitarme el vacio que sentía alojado en mi pecho.
-Prométeme que vamos a rastrearla por todo el mundo si hace falta… prométeme que la encontraremos – dije angustiada.
-Te lo prometo, más que eso, te lo juro no pararemos de buscarla hasta que demos con ella. – cogí su mano que todavía se encontraba en mi pierna y me la lleve a mis labios dándole un tierno beso.
Cuando nos acercábamos a Forks vimos muchísimo humo a lo lejos, mucho más de lo que había cuando nos marchamos, parecía que el fuego se hubiera extendido, era extraño…
-Oigo los pensamientos de Carlisle – dijo Edward mirándome sorprendido, yo también notaba su efluvio – Dice que no nos acerquemos a la casa que está lleno de bomberos y policías, que nos dirijamos a la push, tenemos vía libre para entrar.
-¿Qué habrá pasado? – pregunté sorprendida, era extraño que descontroláramos de esa manera el fuego.
Hicimos caso a Carlisle, nos dirigimos a la push, para ser más exactos a la casa de Billy Black , me puse muy nerviosa en el momento que me encontré en la puerta ya que me di cuenta en ese momento que le debía decir que su hijo había desaparecido con mi hija para protegerla y no sabíamos nada de ellos.
En cuanto abrió la puerta nos miró extrañado ya que todavía no había no había llegado el resto, me supuse que la causa era que debían cargar a los heridos.
-¿Qué hacéis aquí? ¿Le ha pasado algo a jake? – preguntó angustiado.
-Sam nos ha dado permiso para cruzar el límite – Dijo mi marido con voz serena.
-Y Jake? ¿Cómo ha ido todo? ¿Está bien? – Se le veía muy preocupado – Disculpad, pasad y poneos cómodos – añadió, si no estuviéramos tan afligidos nos hubiese hecho gracia, cómodos nosotros que no nos cansamos.
-Gracias Billy eres muy amable – dije con un hilo de voz.
-Bella habla, por tu mirada sé que ha pasado algo necesito saber si mi hijo está bien – oía a su corazón desbocado y sus ojos brillaban, se esperaba lo peor.
-Jake está bien – dije al fin, pude comprobar cómo su corazón se ralentizaba de nuevo – Billy, Jake no ha luchado en la batalla
-¿Cómo? – dijo extrañado
-Le encomendé la tarea de proteger a mi hija, estaba completamente segura de que moriríamos y no podía permitir arrastrar a mi hija… sabía que no había otra persona que la pudiera proteger como él… - le hablaba intentando controlar mi voz mirándole a los ojos, pronunciando pausadamente cada palabra.
-¿Y dónde se encuentran ahora? – fui incapaz de contestar a esa pregunta, Edward se acercó por detrás para abrazarme intentado calmarme.
-No lo sabemos, lo único que sabemos es que cogieron un avión pero el destino es una incógnita – noté la preocupación en su rostro – Pero no te preocupes, les encontraremos estoy seguro.
-Estoy tranquilo porque mi hijo está bien y sabe cuidar de sí mismo- ya no había preocupación en su rostro - esté donde esté cuidará a tu hija como si fuera suya… - su voz sonaba tranquila, noté su mano cálida en mi mejilla cerré los ojos ante su contacto tranquilizándome un poco. En ese momento picaron al a puerta.
Era Carlisle acompañado de mi familia y algunos de nuestros amigos, todos ellos iban cargando a alguien malherido en la lucha.
Leah, Paul, Quil y los lobos más jóvenes recién incorporados en la lucha parecían que tenían algunos huesos rotos, pero no habían conseguido que volvieran a su forma humana debido al dolor, Kachiri, Senna, Carmen, Stefan y Peter también tenían varias heridas en su cuerpo, como algún brazo roto, mordeduras…
-¡Emmet! ¿Qué tal estás? – pregunté nada más verle, esté me miró con una gran sonrisa.
-Genial, no he estado mejor en mi vida – estaba Eufórico- ¿lo dices por esto? – Preguntó llevándose la mano al cuello – no es nada si Rose no se hubiera puesto en el medio le hubiese destrozado yo solo – Rose le dio una colleja.
-De desagradecidos está el mundo. – dijo enfadada
-Cariño… no te enfades yo solo digo que te asustaste muy pronto…. Pero fue mucho más divertido haberle despedazado con tu ayuda… fue muy… excitante – dijo atrayéndola a su cuerpo besándola apasionadamente.
-Hijos, este no es lugar – les recriminó Carlisle, éstos se apartaron levemente.
-No los habéis encontrado ¿verdad? Vuestra cara lo dice todo – Alice se acercó a abrazarme dándome su apoyo – Lo siento, siento no poder ver nada – dijo en un susurro.
-Tranquila Alice les encontraremos – Añadió Edward, de tanto repetirlo cada vez me convencía más a mi misma de esas palabras.
-¿Qué pasó? Quiero decir el incendio ¿Cómo pudo extenderse de esa manera? – pregunté no lo entendía.
-No lo sabemos, supusimos que los vulturis murieron en la mansión ya que era imposible que pudieran escapar ante semejante incendio, por lo que fuimos al claro por si necesitaba ayuda Carlisle, estábamos ayudándolos cuando nos encontramos rodeados por el fuego no entendemos como pudo extenderse de esa manera – Nos explicó Alice.
-Creo que alguien de la guardia que consiguiera escapar se aprovechó de nuestra distracción, por suerte conseguimos salir de allí sin lamentar ninguna pérdida. – dijo Carlisle aliviado. – Voy a atender a Leah y los demás – dijo dirigiéndose a la habitación de Jake, les habían repartido entre la habitación de jake y la de Billy.
-¡Eh tíos mirad esto! – dijo Seth delante del televisor
-¿Qué Pasa? – Nos acercamos y lo que vimos nos dejó sin habla, habían encontrado en el incendio ocho cuerpos completamente calcinados y estaban seguros que pertenecían a la familia Cullen
-Ahora sí que se pude decir que estamos muertos literalmente – dijo Emmet intentando hacer una broma.
-¿Qué vamos hacer? Nos tenemos que ir del pueblo – dijo Rose apenada, le encantaba vivir allí.
-Bueno, nosotros no íbamos a volver… vamos a dedicarnos a buscar a mi pequeña y a Jake – dije mirando a Edward éste entrelazó sus dedos con los míos.
-Nosotros vamos con vosotros ¿Verdad Jasper?– dijo Alice con su eterna sonrisa en la cara – Es mi sobrina y aunque no la puedo ver estoy segura de que daremos con ella.
-Nosotros también vamos – dijo Rose muy segura de sus palabras – soy su tía pero la siento mucho más que eso – Rose siempre había visto a mi hija como suya desde el primer momento que le pedí ayuda con el embarazo.
-Y Nosotros no nos vamos a separar de nuestros hijos – añadió Esme con una mirada llena de amor – encontraremos a mi nieta – concluyó.
Mientras debatíamos en que lugares podríamos buscar Carlisle ponía unos calmantes muy fuertes a los lobos para calmar el dolor y así conseguir que volvieran a su estado normal para poder enyesarles. Una vez que atendió a todos los perjudicados en la batalla se dirigió a nosotros.
-Chicos tenemos que hablar de lo que vamos hacer a partir de ahora, no podemos volver a la mansión.
-Hemos decidido que nos vamos a dedicar a buscar a Jake y a mi hija. – le puso al corriente Edward.
-Si por supuesto pero primero tenemos que solucionar algunos asuntos, se supone que estamos muertos necesitaremos documentación nueva y por supuesto dinero.
-¿Cómo vamos hacer para recuperar nuestras cuentas bancarias si se supone que estamos muertos? – Preguntó Rose muy interesada.
-Por eso no hay que preocuparse, en mi consulta del hospital tengo una caja fuerte solo yo conozco la combinación y bueno, hace algunos meses, cuando supimos que vendrían los vulturis, mandé hacer unos documentos con nuevas identidades para todos nosotros por si teníamos que huir y decidí hacer un testamento para solucionar el tema de las cuentas bancarias.
-¿un testamento? – Dijimos todos al unísono, estábamos más que sorprendidos.
-Si, en el pone que todos los bienes de la familia cullen pasarían a manos de la familia Reaser, Masen, Hale y Geene vuestros nuevos nombres. – Nos mirábamos unos a otros sin saber que decir, Carlisle lo había planeado todo desde hacía meses y nosotros no sabíamos nada.
Carlisle debía acudir al hospital para recoger toda la documentación pero con sumo cuidado de que nadie le viese, mientras nosotros esperamos impacientes en casa de Billy.
Nuestros amigos se marcharon al poco rato de marchar Carlisle quedándonos solos con la manada al completo en aquella pequeña casa.
Por suerte no tardó mucho ya me estaba empezando a impacientar, me moría de ganas de emprender la búsqueda de mi niña y mi mejor amigo.
-Aquí tenéis vuestras nuevas identidades, Edward, Bella, a partir de este momento sois la familia Masen - dijo entregándonos nuestros pasaportes – Emmet, Rosalie a partir sois la familia Hale – les entregó los suyos también – Jasper, Alice vosotros la familia Greene y para acabar nosotros la familia Reaser – concluyó abrazando a Esme.
Antes de emprender la búsqueda pasamos unos días en Denali, Carlisle le hizo un poder para que pudiera mover todos los asuntos de nuestras nuevas familias por así decirlo, en relación al testamento, para poder recuperar nuestro dinero.
Una vez todo solucionado al primer lugar dónde nos dirigimos fue a Nueva York, no teníamos ninguna pista por dónde empezar nuestra búsqueda pero por algún sitio se tenía que empezar.
Estuvimos meses buscando en cada rincón de la ciudad observando cada detalle, cada olor pero no la encontramos.
El siguiente destino fue San Francisco, y tampoco encontramos nada. Más tarde el estado de Nevada, Washington, California, Atlanta, Méjico, Perú, Brasil….pero en ningún lugar había señales de ellos, habían pasado 6 años y nada comenzaba a desesperarme, tenía miedo de no volver a ver su hermosos ojos, de no volver a acariciar su melena cobriza, mi niña, había perdido a mi niña.
Nos encontrábamos en un hotel en Venezuela cuando Alice puso esa mirada que tanto esperábamos durante estos años de oscuridad.
-Alice ¿estás bien? ¿Qué ves? – Preguntó Jasper agarrándola de la cintura.
-Es un lugar, lleno de bosques, con un gran lago y… una casa veo una casa – Todos estábamos expectantes
-¿puedes ver algo más? ¿Alguna dirección? – volvió a preguntar Jasper.
-Está borroso no es una imagen muy nítida pero….espera, una mujer, lleva un cartel en sus manos, un cartel de…. Se vende, en el cartel parece que pone la dirección de la inmobiliaria, Palermo, si Palermo – Estaba eufórica por su visión.
-¿Palermo, Buenos Aires, Argentina? – Pregunté confusa - ¿Qué quiere decir esta visión?
-No lo sé Bella pero si la he tenido debe ser por algo, no debemos ignorarla, tenemos que ir a Palermo a aquella casa.
-Pues pongámonos en marcha – Dijo mi marido animado – Puede que después de 6 años tengamos alguna pista de nuestra hija – me abrazó con fuerza.
Salimos a toda prisa del hotel al aeropuerto, compramos los billetes de avión a buenos Aires el primer vuelo que hubiese, por suerte no tuvimos que esperar mucho.
En el avión me sentía nerviosa, no sabíamos si realmente esa visión tenía algo que ver con mi pequeña pero mi inexistente corazón me gritaba que estaba allí, que debíamos darnos prisa, me sentía emocionada, me imaginaba abrazando a mí hija de nuevo, ¿Qué edad aparentaría? ¿La reconocería? Bella no es el momento de hacerse esas preguntas es posible que veas a tu hija de nuevo en unas pocas horas.
Llegamos de noche, seguimos a Alice hasta aquella casa, el lugar de su visión.
No había duda eran ellos, el olor de mi niña me embriagaba, estaban allí dentro lo sabía, su olor estaba por todos lados, estaba emocionada les habíamos encontrado, iba a salir corriendo cuando unos brazos muy conocidos me detuvo.
-¿Qué pasa Edward? ¿No lo notas? Es ella es u olor y el de Jake están ahí, tengo que abrazar a mi pequeña, ¡suéltame! – grité en mi mente solo existía una cosa volver a tener entre mis brazos a mi niña.
Una niña muy hermosa de unos 6 años, ojos color chocolate y pelo cobrizo salía al jardín, mi corazón dio un vuelco, era mi pequeña… la veía en esa niña, su risas resonaban por todo el bosque, quería correr, abrazarla… intenté zafarme de sus brazos para correr hacía esa niña.
-Bella, tranquila - me susurraba abrazándome con fuerza-…no es ella, no es ella – pero no quería escucharle- respira hondo, ¿no notas otro olor aparte del de Reneesme y Jacob? – le miré sin entender, pero sus palabras me hicieron pensar, le hice caso inhalé hasta lo más profundo y tenía razón, mi garganta comenzó a arder, no era mi pequeña y lo sabía pero deseaba tanto que lo hubiese sido… - El olor de mi niña y Jacob estaba por todos lados eso significaba que habían estado allí, otra vez ese dolor en mi pecho, no habíamos llegado a tiempo.
A lo lejos no era capaz de apartar la mirada de aquella niña, era tan parecida a mi pequeña… y en este momento tendría que tener 6 años de edad aunque de apariencia… bastantes más según las teorías de Carlisle… otra vez los recuerdos me inundaban al verla jugar, y mi esperanza en encontrarla disminuía.
Salieron sus padres a buscarla y se la llevaron dentro.
-¿Vamos? – preguntó mi marido con voz triste.
-Asentí – justo cuando nos íbamos a ir, miré por última vez aquella casa, habíamos estado tan cerca… algo llamó mi atención, crucé el césped junto a la puerta del garaje en el suelo había un pequeño lobo de peluche de color castaño rojizo como jake, lo cogí, tenía el aroma de mi niña, quería llorar nuevamente pero no podía, lo estreché junto a mi pecho intentando recomponer aquel vacio que sentía desde hacía 6 años pero solo conseguía angustiarme más. Debía encontrarla, no era momento de rendirse, te encontraré le dije al pequeño lobo antes de salir corriendo para encontrarme con el resto de mi familia.
