Capitulo 6: Welcome to California

Estimados pasajeros el avión con destino California va a efectuar su aterrizaje en breves momentos, por favor abróchense los cinturones y permanezcan en sus aviones hasta que se apaguen las luces de aviso. Muchas Gracias y espero que hayan tenido un agradable vuelo

Estábamos en California. Después de tres horas de vuelo estábamos en nuestra nueva ciudad, nuestra nueva casa y ante nuestra nueva vida. Recogimos las maletas y cogimos un taxi. Nessie estaba muy nerviosa mirando por la ventana los edificios y las calles de la ciudad que se abría ante nosotros. Tardamos treinta minutos en llegar al apartamento. Parecíamos dos niños pequeños ansiosos por abrir los regalos de navidad. Bajamos la maleta del coche y en la puerta nos esperaba una preciosa chica rubia, con el pelo liso y los ojos azules (.). Tenía un aspecto muy formal pero a la vez con un toque muy sensual. Vestía un traje de chaqueta negro con una camisa blanca con los dos primeros botones abiertos.

-Hola, me llamo Samanta, y vengo de parte de la inmobiliaria, ustedes son Jacob y Vanessa, verdad?

-Si, por supuesto, pero llámame Jake – le dije tendiéndole la mano.

-Está bien, acompáñenme, les enseñare la casa – saco unas llaves del bolsillo y abrió la puerta de la entrada al edificio. El edificio por dentro era precioso, muy espacioso y con bastante lujo. Después cogimos un ascenso. Planta 4, ahí estaba nuestra nueva casa – Quiere usted hacer los honores? – me dijo sonriendo y tendiéndome la llave. Yo mire a Nessie, que no tenía una cara muy sonriente y miraba mal a la chica.

-Creo que a ella le haría más ilusión – dije señalando a Nessie. Ella me miro con cara sorprendida por mi elección y me dedico una preciosa sonrisa. Cogió las llaves de las manos de Samanta y abrió la puerta de la casa. Los dos nos quedamos alucinados en la puerta de la casa, habíamos visto las fotos pero aquello no tenía nada que ver, aquellos era mil veces mejor de cómo lo habíamos imaginado. El salón era enorme, y la decoración era muy moderna.

-Bueno, creo que mi trabajo ha terminado – dijo Samanta interrumpiéndonos mientras mirábamos cada rincón del salón con mucho detalle – Te dejo mi teléfono, por si necesitas cualquier cosa, no dudes en llamarme – antes de irse me guiño el ojo. Por suerte cuando mire para Nessie ella no estaba mirando, estabas más entretenida en mirar la decoración de la casa.

-Gracias por todo Samanta – le dije tendiéndole la mano. Una vez que se fue me gire para ver a mi pequeña.

-Bueno preciosa, que te parece? – le pregunte abriéndole los brazos, ella enseguida vino corriendo y me abrazo.

-Me encanta Jake, gracias, de verdad, muchas gracias

-Bueno, vamos a ver tu habitación? – ella asintió alegre

Revisamos cada habitación de la casa como si fuéramos niños, bueno como si yo lo fuese porque al fin y al cabo Nessie lo era. Pero la imagen que más nos impacto fue cuando abrimos la ventana y nos encontramos la playa justo delante de nosotros. Nos quedamos con la boca abierta. Sabíamos que la casa estaría cerca de la playa, pero no a pie de ella.

-Esto es increíble Jake!

-Sabia que estaríamos cerca de la playa, pero esto? – estábamos los dos embobados mirando por el balcón – te parece si nos cambiamos y nos vamos un rato a la playa, aun es temprano?

-En serio? – yo asentí – claro, claro que quiero, venga vamos!

En menos de media hora estábamos en la playa, paseando. Estaba todo abarrotado de gente. En California el tiempo era muy bueno en cualquier época del año. Aquí estábamos en marzo, y el buen tiempo se acercaba y con ello la gente empezaba a ir la playa para disfrutar del tiempo libre. La gente nos miraban embobados por nuestra gran diferencia, ella era de tez muy blanca, con el pelo cobrizo y ojos marrones, además igual de pequeña que Bella, por lo que al lado mío era una enana.

-Por cierto Nessie, querrás empezar pronto el instituto no? – le pregunte mientras andábamos por la playa.

-¿Yo? ¿Al colegio? ¿En serio? – sus ojos estaban abiertos como platos.

-Claro que si enana, cuando pedí los pasaportes también encargue que me prepararan tu expediente escolar y los mande antes de salir, así que te puedes incorporar cuando quieras. Aunque tu nivel es un poco más alto pero bueno, así te será más fácil adaptarte – entonces se vino para mí y me abrazo sonriendo y gritando

-Gracias Jake, por fin podre ir a clases y conocer a más gente!, por fin – aproveche a que la tenía en mis brazos y salí corriendo hacia el agua, cuando se dio cuenta empezó a patalear – No Jake ni se te ocurra, Jake suéltame! – pero no le hice caso y con ropa y todo nos metimos en el agua.

La venganza después fue terrible. Ella tenía mucha fuerza y no dejo de hacerme ahogadillas en el agua hasta que se canso. Cuando salimos anduvimos por la playa esperando a que se nos secara un poco la ropa para no entrar en la casa empapados.

-Y tú que vas a hacer Jake? Mientras estoy en clase me refiero?

-Pues tenía pensado aprovechar para buscar algún trabajo, algo con lo que distraerme y así también relacionarme un poco, y había pensado retomar los estudios, hacer algún curso de mecánica o algo, que me ayude a tener un poco mas de conocimientos. Te parece bien?

-Me parece perfecto Jake.

Íbamos caminando ya casi secos para la casa cuando vi que la mirada de Nessie se centraba al frente y no reaccionaba cuando la llamaba

-Nessie! Nessie! – lo deje por inútil y mire la trayectoria de su visión y me tope con un chico que le devolvía la mirada con la misma intensidad que ella. Se fueron acercando uno al otro hasta que pasaron cada uno pegado al otro sin despegar la mirada. Ese misterioso chico había dejado sin habla a Nessie – Nessie!

-Que quieres? No me grites! – me dijo un poco alterada

-No te enteras que te estoy llamando, estabas embobada con ese chico Nessie! – le dije riéndome

-Pero que dices Jake, anda sigue andando. Creo que te estás haciendo viejo lobito, estas empezando a ver alucinaciones – dijo mientras sus mejillas se sonrojaban. Estaba claro, había visto a ese chico y sin duda le había gustado.

-Bueno lo que tu digas enana, que te apetece cenar pizza o hamburguesa?

-Y me lo tienes que preguntar? – me dijo mientras me miraba alzando una ceja

-Vale, vamos a por la pizza!

Había una pizzería cercana a la casa y por supuesto nosotros ya estábamos secos de la caminata por la playa. Por suerte no había aun mucha gente así que nos pedimos una pizza para cada uno. Yo pedí una familiar y Nessie una pequeña.

-Nessie, había pensado que para andar por aquí deberíamos buscarnos algún medio de transporte. Qué te parece? No sé en un par de meses podrás tener tu carnet de conducir y mientras podría llevarte yo al instituto por las mañanas.

-Vale Jake! Mañana mismo iré a apuntarme en una autoescuela. Y si quieres podemos ir a mirar un coche para ti – me dijo mientras seguía comiendo

-Bueno Nessie, ya eres mayor, así que tenía pensado comprarme en principio una moto no un coche, si te parece bien – echaba de menos tener mi moto de La Push, y aunque realmente no tenía que pedirle permiso porque era el mayor pero sentía que el dinero que utilizaba realmente era de ella, de su familia, y no me gustaba gastarlo sin su permiso, así como que le compraría un coche en cuanto tuviese el carnet de conducir.

-Claro que si Jake, una moto! Wow, voy a vacilar en el instituto! Claro que sí! – dijo sonriendo y enormemente feliz.

Esa noche cada uno dormimos en nuestra nueva habitación, y por una vez en mucho tiempo esa noche no escuche a Nessie gritar por una de sus pesadillas. Por la mañana nos levantamos como si estuviésemos en un paraíso, de vacaciones en un hotel de lujo, pero no, estábamos en nuestra casa. Era miércoles y Nessie prefirió dejar las clases hasta el lunes, para empezar bien la semana. Ese día sería un gran día de compra. Cargamos las fuerzas con un gran desayuno y nos pusimos en marcha para buscar la moto. Tenía en mi cabeza muy claro lo que quería. Pare un taxi y nos montamos. Le dije al taxista que fue al concesionario Harley Davidson. Nessie me miro con los ojos como platos y me sonrió.

Una vez allí vi la moto de mis sueños, era perfecta, negra con detalles en rojo, perfecta para mi. Tenía que tener una luz especial en mi cara porque Nessie lo noto.

-Jake no lo dudes, esta es la moto que quieres, lo puedo ver en tu cara, lo estas deseando! – me decía aun mas ilusionada que yo.

-Si pero pequeña, es muy cara, no sé si… - entonces me puso un dedo en los labios y me mando a callar.

-Shhh… Jake, llevas casi 7 años cuidando de mí, así que creo que te lo mereces. No te lo pienses más. – la miraba a ella y miraba a la moto, y la volvía a mirar, con una sonrisa dibujada en su rostro.

-Estas segura? – ella asintió sonriendo y me abrace a ella – Gracias enana!

Hable con el dependiente y me dijo que la tendríamos el sábado. Porque solo había que matricularla. Un día perfecto para estrenar la moto. Después pasamos el resto del día de compras. Se lo había prometido a Nessie, ya que se trajo menos ropa para comprársela aquí. Fue un día agotador, habíamos comido fuera, nos habíamos tomado un helado, y estábamos llegando a casa con diez bolsas en cada mano y la mayoría de ella.

-Ey Nessie, estaba pensando preparar unos sándwich para cenar y ver una película. Te apuntas? – le dije llegando a su habitación. Pero me la encontre llorando removiendo todas sus cosas que nos habiamos traido de Argentina -