Capítulo 7 'Un gran día'
Me sentía mucho mejor desde que habíamos llegado a California, algo dentro de mí me decía que este sería el lugar dónde comenzaría a vivir mi vida, estaba muy emocionada con comenzar el instituto y poder relacionarme con los humanos, siempre había estado prácticamente escondida por mi rápido crecimiento, no me podía creer que fuera a tener la vida de una adolescente normal, estaba muy emocionada.
Necesitábamos empezar una nueva vida e intentar dejar los malos recuerdos atrás, tenía la sensación que en ese lugar lo conseguiríamos.
Nada más levantarme fui directa a buscar a Jake, me sentía genial, desde que estábamos allí mis pesadillas no me atormentaban, estaba llena de energía.
Seguí el olor a Bacon recién hecho que me llevó a la terraza.
-Buenos días Jake – dije con una gran sonrisa.
-Veo que nos hemos levantado contentos hoy – dijo devolviéndome la sonrisa.
-¿No hay otra cosa para desayunar? – pregunté con cara de desagrado.
-Se que a ti te gustaría más otro tipo de comida pero hoy te tendrás que conformar con Bacon o cereales – en una mano tenía un plato con un bocadillo de bacon y en la otra los cereales.
-Creo que prefiero los cereales – dije quitándoselos de las manos.
-¿Qué te apetece que hagamos hoy?
-Pues había pensado en que podíamos ir a la playa un rato y comer en algún chiringuito y a la tarde a por tu moto ¿Qué te parece? – sabía que le gustaría la idea.
-¡Genial! Me muero de ganas de darte un paseo en ella – se le veía contento y me hacía sentir bien verle así, volvía a ver a mi Jake.
Terminamos de desayunar, me puse el bikini y nos dirigimos a la playa. Todo era nuevo para mí, la gente jugando a vóley-playa, otras haciendo surf o simplemente tomando el sol. Me encantaba aquel lugar.
Pasamos la mañana en la playa disfrutando del sol, del mar, jugando con la arena, parecíamos dos niños pequeños haciendo castillos, nunca los había hecho y me lo estaba pasando genial.
Cuando ya teníamos acabado el castillo, un castillo enorme por lo que tengo que reconocer que se nos daba bastante bien, unas chicas que jugaban a vóley-playa y que se encontraban bastante apartadas de nosotros, le lanzaron a jake el balón, cayó justo a sus pies, este les sonrió, el decía que había sido sin querer, pero yo estoy segura que lo hicieron porque querían acercarse a él, solo había que fijarse un poco en cómo le miraban, lo divertido fue cuando al intentar devolvérsela, jake resbaló y cayó encima del castillo, las chicas le miraban riéndose y yo con ellas, era muy divertido, después de casi 3 horas haciendo aquel castillo, un resbalón tonto terminó con él, volviendo a formar parte de la arena de la playa.
-No sé de qué te ríes – me decía con un falso enfado – con lo que hemos tardado en hacerlo, míralo ahora no queda ni la torre principal – reí con más fuerza al ver su cara de pena por el castillo.
-Así que esas tenemos ¿no? Te ríes de mí – dijo con una mirada desafiante.
-Si – no podía dejar de reír – no jake no lo hagas, sabes que tengo más fuerza que tú - crucé mis brazos a la altura de mi pecho mientras le miraba con suficiencia.
-¿Eso crees? – se acercaba lentamente a mí – pues ahora lo veremos.
Se abalanzó sobre mí pero conseguí apartarme, comencé a correr por toda la playa y el detrás de mí, corríamos a velocidad humana obviamente, mientras reía y corría sin darme cuenta choqué contra alguien haciéndole caer al suelo.
-Auh! – esperé no haberle hecho daño, aunque no era tan fuerte como un vampiro era más fuerte que un humano.
-Lo siento, ¿estás bien? – pregunté dándole la mano para ayudarle a levantarse
-Sí, tranquila – cuando me miró a los ojos sentí como si mi corazón se fuera a salir de mi pecho, era el mismo chico del día anterior, el chico con el que nos cruzamos, sin quererlo me ruboricé.
-¡Jason! – gritó una chica rubia a lo lejos, éste se giró al oír que le llamaban, así que ese era su nombre, me sentía como una estúpida mirándole sin saber que decir así que sin más, aprovechando que estaba mirando hacia aquella chica, me marché corriendo hacía donde me esperaba Jake.
-¿Qué pasa? – preguntó extrañado por mi reacción.
-Nada, vamos tengo hambre – Corrí hacía la toalla y recogí mis cosas lo más rápidamente posible.
Fuimos a comer a uno de los chiringuitos que habían por la playa, nada más acabar de comer, subimos a casa, nos duchamos y nos arreglamos para ir a por la moto de Jake, estaba ansioso se le veía en la cara.
-Sr. Blackle aquí tiene – dijo el vendedor entregándole las llaves – Que la disfrute.
-Gracias – tenía un brillo especial en los ojos – Venga Nessie sube vamos a darle un buen estreno – tenía una sonrisa enorme, subí a la moto sin pensármelo dos veces me moría de ganas por probarla. –Agárrate fuerte – fue lo último que alcancé a oír.
Sin apenas decir nada ya estábamos en marcha a gran velocidad, era un sensación increíble, aunque no iba tan deprisa como cuando corríamos, pero la sensación de libertad y velocidad… el viento azotando mi cara, era lo más parecido y pudiéndolo sentir sin tener que esconderse. Ahora entendía el motivo de por qué estaba tan ansioso de subirse en esa moto.
No sé en dónde terminamos ya que estaba centrándome al máximo en sentir esa sensación de libertad. Jake detuvo la moto en un bosque enorme, era increíble.
-¿Qué hacemos aquí? – pregunté, aunque me lo imaginaba.
-Esta mañana como no te ha gustado demasiado el desayuno, he pensado que tal vez la cena pueda ser mucho mejor – sonreí.
-Realmente Jake piensas en todo
-Tengo que cuidar a mi pequeña – me dijo dándome un suave beso en la mejilla
-Pero eso no es todo ¿Cierto? – había un motivo oculto y sabía cuál era le conocía demasiado bien, comenzó a reírse.
-Antes en la playa has alardeado tanto de que tú eras más fuerte que yo… he pensado que podíamos hacer una competición como las que hacíamos cuando eras pequeña y aparte te vendría bien saciar tu sed ahora que vamos a estar más acompañados de humanos… claro si te atreves a enfrentarte a mí – esto último lo dijo con tono desafiante, no lo iba a tener nada fácil.
Fue detrás de unos arbustos para quitarse la ropa y cambiar de fase.
-Muy bien, a la de tres – dije poniéndome en posición- en como me miraba el enorme lobo podía imaginarme a Jake con un sonrisa pícara en los labios, el muy iluso pensaba que me iba a ganar. – A la de 1, a la de 2 y – nos miramos por última vez- a la de 3 ¡ya!
Salimos corriendo adentrándonos en la espesura del bosque, me detuve un segundo, cerré los ojos para conseguir captar a la perfección todos los sonidos, los arboles mecidos por el aire, las ardillas escondiéndose, un pequeño riachuelo y por fin lo que necesitaba, solo de pensarlo mi garganta comenzó a arder, volví a correr había perdido de vista a Jake pero notaba su olor y estaba cerca, me dirigí al Oeste dejándome guiar por mis instintos vampíricos, cuando estuve cerca controlé todos los movimientos de aquel puma tan delicioso, esperando el momento oportuno para atacar, mi cuerpo reaccionó por sí solo, sabía que era el momento, me lancé sobre él, no tuve que pelear mucho, ya que de un simple salto le mordí directamente en el cuello dejándolo inmovilizado sin poder defenderse, notaba su sangre en mi boca como bajaba por mi garganta saciando la sed apagando poco a poco el ardor.
-Parece que esta vez he ganado yo – me dijo con tono de suficiencia mientras se colocaba bien la camisa.
-Ha sido suerte – dije sin darle la menor importancia.
-Ahora ganar se le llama suerte – dijo riendo.
-No te acostumbres por qué no va a volver a suceder – le dije desafiante, le miraba fijamente a los ojos, hasta que me fue imposible contener la risa.
Nos tumbamos en la maleza contemplando el mecer de los árboles y como las nubes cambiaban de forma.
-Gracias Jake por haberme traído, hasta que no he estado aquí no me había dado cuenta de cuánto necesitaba saciar mi sed, hubiese sido un poco inoportuno que atacará a alguno de mis compañeros mi primer día de instituto – dije con tono irónico.
-Sí, tendríamos que venir al menos una vez por semana, para curarnos en salud, tomémoslo como la excursión de los sábados.
-Me parece genial, así aunque cada uno haga su vida a parte, los sábados serán nuestros.- Me encantaba la idea, un día para nosotros dos.
Cuando volvimos a casa estábamos agotados del día tan ajetreado que habíamos tenido. Jake se marchó a su habitación dándome antes un beso de buenas noches. Me puse el pijama, me tumbé en la cama y conecté mi Ipod dejándome llevar por la música. Recordé aquel chico de la playa, ¿por qué sentí miedo cuando lo tuve tan cerca? ¿Por qué sentí la necesidad de salir corriendo? ¿Me lo volvería a encontrar?
-Mierda la batería – fui en busca de mi cargador cuando música bastante alta me llamó la atención.
Me asomé a la terraza para averiguar de dónde venía la música, era del piso de al lado, miré el reloj, eran las 12:20 de la noche ¿Cómo podían tener la música tan alta a esas horas? Fui a ver a Jake pero había cogido un sueño muy profundo ya podía pasar un tsunami que él ni se enteraría.
Intenté acostarme, pero la música no me dejaba dormir, puse mi Ipod otra vez intentando concentrarme en mi propia música pero era imposible la música del vecino era demasiado alta. Así que decidí ir a darles un toque. No me molesté ni en cambiarme de ropa, con el pijama mismo.
Salí a la escalera, me dirigí muy decidida a la puerta del vecino a quien no le importaba que la gente no pudiera dormir por su culpa. Respiré hondo antes de picar. Piqué varias veces pero nadie me abría, cada vez estaba más enfadada, me iba a disponer a volver a mi habitación, taparme los oídos o algo así cuando oí la puerta abrirse.
-Si llego a saber que eras tú no te hago esperar tanto – me giré lentamente y allí estaba él, Jason, con una media sonrisa, apoyado en el marco de la puerta, sin camiseta y ¿con bañador? . ¡Vaya cuerpazo! Reneesme Céntrate. ¡Y yo en pijama y con estás pintas! .
-Vaya, eres tu – muy elocuente Nessie
-Si soy yo –dijo riéndose- y tu eres tu ¿Verdad? - ¿se estaba riendo de mí? Eso me hizo despertar.
- Me molesta la música – dije directamente- no puedo dormir así que si no te importa – añadí con una mirada desafiante.
-Así que eres mi vecina – afirmaba, entonces ¿él vivía allí? ¿No era un invitado en esa fiesta?
-Parece ser que si – añadí – mejor nos llevamos bien y bajas un poco la música – le sonreí ante su sonrisa, ¿pero por qué le sonríes? Se supone que estás enfadada por reírse de ti ¿recuerdas? Hace tan solo un segundo.
-Me encantaría cumplir tu deseo pero – me hizo una seña para que me acercara y abrió la puerta de par en par para que me asomara.
Lo que vi era algo que no había visto en mi vida, todos los chicos estaban en bañador y sin camiseta, las chicas en bañador o en ropa interior, algunos subidos encima de la mesa, sofá, sillas bailando como locos, y otros haciendo concursos de ¿quien ingiere más alcohol? Era la fiesta más salvaje que había visto nunca, aunque tengo que admitir que no he visto nunca ninguna.
-¿Lo entiendes ahora? –me susurró al oído haciéndome estremecer – si les digo de parar la fiesta e incluso bajar la música me pueden linchar y tu no querrás eso ¿Verdad? – sentía su aliento en mi cuello y como mis piernas temblaban.
-Pero…- no me dejó acabar.
-¿Por qué no te unes a la fiesta? Si no puedes ganar a tu enemigo, únete a él – ¿me estaba invitando a la fiesta?
-Yo…no puedo – me temblaba la voz.
-Venga ¿Cómo has dicho que te llamabas?
-Vanessa y no te lo había dicho – era incapaz de dejar de sonreír.
-Vanessa, es un nombre muy bonito…Jason – esto último lo dijo presentándose.
-Sí, lo sé – sonrió, ¿Lo sé? Nessie como se te ocurre decirle que sabes cómo se llama se va a pensar que te interesa ¿te interesa?
- Eres joven y es sábado por la noche no me digas que prefieres pasarlo intentando dormir en tu habitación mientras los del piso de al lado se lo están pasando de muerte. – Pensé en Jake, como se despertara no le iba hacer ninguna gracia que no estuviera en casa y mucho menos no saber dónde me encontraba, pero mi objetivo en esta nueva vida era tener una vida lo más humanamente posible y eso conllevaba hacer lo que hacen los humanos de 16 años, ir a un fiesta…me mordí el labio inferior como acto reflejo ante mis pensamientos.
Le sonreí y asentí con la cabeza.
-¡Genial! – me invitó a pasar, una vez dentro oí la puerta cerrarse tras de mí - ¡Chicos! - gritaba pero nadie le hacía caso- ¡Chicos! – me miró divertido, se metió dos dedos en la boca y seguidamente se escuchó un gran silbido, se hizo el silencio, solo se escuchaba la música de fondo y miles de ojos posados en mi y en Jason.
-Chicos y Chicas les presento a una nueva invitada, Vanessa y es mi nueva vecina por lo que quiero que la tratéis con toda la hospitalidad que solo vosotros sabéis mostrar. ¡Que siga la fiesta! – Gritó y todos siguieron por donde lo habían dejado, sentí como me ruborizaba ante esa presentación.
-No hacía falta que me presentaras así – le dije en apenas un susurro.
-Me he supuesto que eras nueva en la ciudad y he pensado que tal vez te gustaría conocer gente… ¿me equivoco?
-No te equivocas, soy nueva en esta ciudad de locos – dije riéndome mirando hacía todos aquellos chicos haciendo el loco, río conmigo al darse cuenta a que me refería en mi comentario.
-Y, ese chico que te acompañaba esta mañana…-¿Se había fijado en mí?- ese tipo alto y fuerte… ¿es tu novio? – no pude evitar reír, Jake mi novio, esa si era buena, yo sería incapaz de verle de esa manera era como mi hermano, me había criado… ¿Por qué tanto interés?
-No, es un amigo – ¿por qué sentía la necesidad de aclarar que Jake solo era un amigo?
-Me alegro – susurró en mi oído, que se alegraba ¿de que jake no fuera mi novio? ¿Eso qué significaba?
-Jason, nos tienes muy abandonadas – dijo haciendo un puchero muy mal hecho mientras le abrazaba por detrás., era la misma chica rubia de esa mañana en la playa .
-Rachel, esta es Vanessa – nos presentó Jason, noté como su mirada iba desde los pies hasta mi cara recorriendo cada detalle de mi cuerpo, si las miradas mataran estaría fulminada, ¿Qué le había hecho yo a esa chica?
-Ah, hola – no dijo más volvió la vista a Jason – Venga vamos a bailar – le decía tirando de él, este me miró con cara de súplica ¿Quería que le salvara? No sabía que hacer al final se fue con Rachel resignado.
En ese momento, mientras les veía bailar me sentí fuera de lugar, miraba a mi alrededor y me convencía aún más que volviera a casa.
Fui esquivando a la gente, intentando llegar a la puerta, cuando por fin conseguí llegar, salí al pasillo para volver a mi casa, noté su presencia y me detuve.
-¿ibas a irte sin despedirte? – dijo acercándose lentamente a mí.
-Te he visto muy ocupado…
-Quédate un poco más, no te ha dado tiempo a pasarlo bien
-No, debo irme – dije volviendo a seguir mi camino, esta vez no miraría atrás, fui directa a casa.
-¡Nos vemos! –Gritó para que le escuchara mientras cerraba la puerta.
Fui a la habitación de Jake, seguía profundamente dormido, este chico era increíble, reí para mi misma.
Volví a mi habitación, la música seguía sonando pero esta vez no me molestaba, todo lo contrario, gracias aquella fiesta había visto lo nunca visto en mis 6 años, una fiesta real, sentía como un nuevo mundo se abría ante mí.
