Lizzie

Cap. 10 'First'

Derechos Reservados De Personajes A Stephenie Meyer

Edward Pov's

- Buenos días a todos, les presento a Edward, hijo de mi hermosa esposa Esme… - Carlisle abrazó a la susodicha quien sonrío, de inmediato tenía a más de 10 enfermeras jóvenes encima de mí preguntándome cosas de mi vida privada.

- Mamá… - Le llamé mirándole suplicante, río y se acercó.

- Chicas, chicas, tranquilas, estaremos aquí hasta la tarde, todas tendrán tiempo de conocer a mi hijo… - Todas las enfermeras se fueron excepto 3 una era rubia de cabello liso y parecía cabaretera, su nombre era Jessica y me causo un poco de desagrado, la segunda de ellas tenía el cabello igual rubio pero con rizos, era guapa pero su sonrisa era maquiavélica, se llamaba Victoria y era mayor que las otras, y por último las tercera era de cabello negro y usaba gafas blancas, se llamaba Angela, era la más tímida de las tres y parecía estar allí obligada por Jessica porque cada vez que la miraba se sonrojaba y desviaba la mirada. Aquellas tres chicas me hicieron recordar a las tres novias de Drácula.

- De que te ríes? – Me preguntó Jasper arisco.

- De una tontería que estoy pensando… - Apenas le miré y eso creo que le molestó porque pateó un basurero de metal creando estruendo.

- Acaso andas con rabietas?, mira que no estoy de humor para berrinches de bebés, ayer ya me diste un buen puñetazo no quiero volver a pelear contigo. – Me miró sorprendido

- Anoche te golpeé? – Asentí sobándome la mandíbula

- Porque crees que tengo la cara inflamada? – Río y le metí un golpe en las costillas.

- No hace gracia Jasper, anoche llegaste tarde y ebrio, Esme estaba preocupada por ti además tuvimos que llevarte arrastrando a tu cuarto… - Me crucé de brazos y el me bufó.

- No necesito a nadie diciéndome que hacer Edward, mejor vete al infierno! – Me gritó empujándome contra unas camillas, me puse en pie y en menos de dos segundos lo tenía totalmente sometido contra la pared.

- Deja de hacer eso idiota!, estas comportándote como un niño, no crees que es suficiente con lo que le hiciste a Alice?!, ella te quería, bueno, te quiere, o si no, por que crees que se volvió algo así como Punk? – Jasper me miró molesto. – Lo hizo por ti, que tiene de malo que ella no sea el estilo que tu eres?, es sólo un estilo niño!, cuando pasen los años puede que te canses de ser Punk y vuelvas a ser un hombre normal y recién ahí quieres darte cuenta de lo que has perdido?! – Jasper intentó zafarse. – Eso quieres?, luego cuando te aburras de ser Punk, perderás todo lo que ahora tienes ligado a tu estilo, tus amigos ya no serán tus amigos y Alice ya no estará loca por ti, los humanos tenemos un límite Jasper, algunos mas que otros pero aunque no lo quieras Alice va a terminar cansándose de esperar por ti… Y lo sabes… - Lo solté y Jasper se dejó deslizar por la pared hasta que quedó en el suelo.

- La primera vez que te conocí pensé que eras un chico maduro, pero hasta ahora sólo me has demostrado ser un niñato, un niño que no quiere crecer, que no tiene decisiones propias, que se deja llevar por la masa, por los comentarios… - Jasper se puso en pie y me gritó molesto.

- No es Cierto!, no es cierto! No soy así, yo no dejo que nadie me diga que es lo que tengo que hacer… no lo hago! – Sonreí de lado.

- Entonces demuéstralo, lucha por lo quieres, porque si sigues así sólo terminaras loco y solo… - Me di media vuelta bajo la atenta mirada de todos, y cuando digo todos es todos, mi madre, Carlisle, los pacientes, las enfermeras, las novias de Drácula, etc.

- Lo siento… - Musité incomodo y me cubrí la cabeza con la capucha.

- Vamos a ver a los niños si? – Esme me tomó de la mano y yo asentí dejándome llevar, llegamos a un cuarto en algo así como cuarentena, al menos eso parecía, tenía un par de ventanales polarizados por dentro (podías mirar por fuera pero no por dentro) a cada lado de la puerta la cual era blanca y con ventanas pulcramente lavadas.

- Que es esto Esme? – Le pregunté cuando llegamos frente a la sala.

- Son niños con problemas respiratorios graves, la mayoría esta esperando poder trasplantarse, es un verdadero problema si estos niños se agripan porque pueden llegar a morir… - Asentí y entramos, de inmediato la imagen que llegó a mis ojos me encogió el corazón, eran 15 camas ordenadas en grupos de a 5 por cada pared, habían un baño en cada rincón del cuarto, 3 televisores por cada pared y muchos dibujos y recortes de dibujos animados pegados en la pared, unos cuantos globos de colores y brillantina, pero eso no podía cubrir lo deprimente del lugar, cada niño tenía una maquina de oxigeno no todos estaban conectados a ellas, eran 15 niños pálidos, delgados y vistiendo el pijama verde del hospital, a su lado estaban sus padres, tíos, primos, etc se escuchaba una amena conversación entre los mayores, pero a ratos frente a las toses roncas y dolorosas de los pequeños las risas y conversaciones cesaban.

- Tía Esme! – Gritó uno de los pequeños de la segunda corrida de camas y apuntó a mi mamá.

- Laurent…- Mi mamá avanzó hacia el niño, quien la abrazó con mucho cariño, sonreí acercándome

- Quien es él? – Preguntó de inmediato el pequeño, era moreno pero de ojos brillantes al igual que su sonrisa.

- Es mi hijo, se llama Edward… - Esme le sonrío y el niño le devolvió la sonrisa

- Hola Edward, mi nombre es Laurent, tengo 7 años, cuantos años tienes tu? – Reí por la energía del pequeño.

- Tengo 18 – Le extendí la mano y el la tomó moviéndola frenéticamente.

- Tía Esme – Preguntó otro pequeño – Nos leerás un cuento hoy?. –

- Claro que si niños! Y Edward me ayudará – Los niños celebraron, y se sentaron en los bordes de sus camas invitando a sus padres también a hacerlo.

- Nos contaras un cuento Edward? – Preguntó Laurent

- Claro que sí! – Reí y el celebró junto a los otros niños-

Comencé a notar que habían niños que estaban solos, lo cual me causó cierta nostalgia, pero mientras recorría las camas, me topé con unos ojos chocolate bastante conocidos para mí.

- Bella? – Musité llamando la atención de mi madre, quien recorrió el mismo camino que yo, lo que vi me dejo un poco descolocado, tenía en brazos un pequeño bulto, agudicé un poco la mirada y aquel bulto no era nada menos que Reneésme, estaba cubierta por una gruesa manta y sus mejillas pálidas estaban sonrojadas y cubiertas por la mascarilla de oxigeno. Pero Bella oyó que musite su nombre y me miró.

- Edward? – Me acerqué a ella lento para no asustar a Reneésme.

- Que pasó? – Me senté a su lado ya que ella me hizo un espacio en la cama.

- Reneésme nació con un soplo en uno de sus pulmones, cuando ocurre algo que la agita mucho suele tener fuerte ataques de algo parecido al Asma y luego… Deja de respirar… - Le acaricié el hombro descubierto por la camiseta que llevaba con suavidad y ella me miró con los ojos vidriosos.

- Hace cuanto tiempo que vienes? – Bella miró a su pequeña quien se había quedado completamente dormida y tranquila.

- Desde que Reneésme tenía 3 meses, estaba haciéndole cosquillas… y de un momento a otro comenzó a toser y luego… luego jadeaba y no podía respirar…Cuando la traje aquí me dijeron que no era la primera niña que necesitaba un trasplante y bueno cada vez que le da una ataque la traigo aquí y la normalizan con oxigeno pero nunca la han visto de verdad desde esa vez… - Asentí mientras ella dejaba a la niña en la cama y se ponía en pie junto a mí.

- Si quieres puedo decirle a Carlisle que la revise… - Le ofrecí pero ella negó enérgicamente con la cabeza.

- Mi padre se volvería loco si sabe que ese hombre se acerca a alguna de nosotras dos – Me miró preocupada y miró a las mujeres de alrededor que nos miraban interesadas.

- Rumores? – Asintió, sonreí y Esme se acercó a nosotros.

- Hola Isabella – Saludó Esme con una sonrisa sincera, Bella la miró descolocada.

- Bella, veo que conoces a mi mamá – Sonreí y ella me miro y lentamente esbozo una sonrisa.

- Hola Sra. Cullen… - Saludó un poco más tranquila.

- Como ha estado Nessie? – A Bella le cambió el rostro.

- Reneésme… - Corrigió.

- Lo lamento, a veces olvido que no te gusta que la llamen así –

- Nessie? – Pregunté y ambas asintieron.

- Así le llaman aquí en el hospital pero a Bella no le gusta que la llamen así – Esme me informó.

- Nessie es como el monstruo del lago Ness – Dijo algo irritada. Reí y me miro de mala manera.

- Tranquila, tranquila yo encuentro que suena lindo… - Bella se me quedó mirando y se revolvió incomoda cuando Nessie comenzó a toser suavecito.

- Reneésme… - La llamó pero la pequeña comenzó a toser mas fuerte, Bella le quitó la mascarilla y la niña comenzó a llorar mientras jadeaba.

- Que alguien vaya por ayuda por favor! – Gritó y en menos de un segundo estaba una enfermera interviniendo a Nessie.

- Bella ven un momento… - La tomé de los hombros y ella se resistió al principio pero luego se dejo llevar por mí fuera del cuarto.

Mire hacía ambos lados no había nadie cerca.

- Que pasa Edward? – Me miró.

- Me dijiste que Carlisle no podía ver a Reneésme porque tu padre lo odia, pero si tu padre no lo sabe no habrá problema cierto? – A Bella se le iluminaron los ojos, pero luego bajo la cabeza.

- Tarde o temprano lo terminará sabiendo… -

- Pero para ese momento ya Reneésme puede estar bien, tu padre sigue siendo humano Bella… - Bella me miró y se me tiró a los brazos abrazándome por el cuello emocionada, quedé totalmente descolocado, pero mi corazón comenzó a agitarse.

- Ejem…Lo siento… - Nos separamos como si tuviéramos sarna y Esme nos miraba desde la puerta con una sonrisa pícara.

- Que dices…Bella? – Le pregunté con una sonrisa tranquila, ella asintió

- Pero donde lo haríamos para que mi papá no se entere… - Esme se acercó.

- Vas a hacer que Carlisle revise a la niña? – Asentí y ella sonrío.

- Déjame llamarlo, pero yo creo que en su oficina estará bien… - Esme tomó su celular y se alejó un poco.

- Como te sientes? – Le pregunté acariciando su cabello suavemente.

- Bien gracias… Ahora sólo quiero que mi hija este bien…- Asentí y me quité la chaqueta.

- Ve por ella, te espero en el ascensor, no pueden ver que estamos juntos o será demasiado obvio, haz como que te la vas a llevar a casa. – Le pasé mi chaqueta y ella la tomó con suavidad y entró al cuarto.

- Bueno hijo, Carlisle los esperara en la oficina, pero yo me quedaré con los niños para no llamar la atención bien? –

- Gracias mamá – Le besé la frente y ella entró tranquila.

Me marché hacia el ascensor y me apoyé en este, cubrí mis brazos desnudos con mis brazos, no tenía pensado quitarme la capucha así que sólo me había vestido con unas camiseta delgada y el aire acondicionado del hospital me dio un poco de frío.

- Ya estoy aquí… - Bella apareció a un lado mío con Reneésme cubierta por mi chaqueta, abrí el ascensor y la hice pasar delante de mí cerrando la puerta luego de cruzar el umbral.

- Tu padre nos espera abajo? – Sonreí mirando mi reflejo en los espejos del aparato.

- No es mi padre, no conozco a mi verdadero padre. Y sí, Carlisle nos espera abajo. –

- Lo siento… – Bajo la vista triste, pero le levanté el rostro con suavidad

- No te sientas mal, no me afecta porque no lo conocí – Reí despreocupado y ella suspiró, las puertas del ascensor se abrieron y Carlisle nos esperaba con su mirar tranquilo y nos sonrío.

- Hola Srta. Swan… - Saludó cortés como siempre el doctor, Bella le miró maravillada – Tranquila, pase por aquí… - Nos guió hacia su despacho donde cerró con llave y le pidió a las enfermeras que nadie nos molestara.

- Bien Bella, deja a la niña en la camilla – Dijo mientras tomaba su estetoscopio tranquilo.

Bella Pov's

En cuanto deje a Reneésme encima de la camilla, Carlisle se situó a un lado mío y comenzó a revisar a mi niña, quien despertó de inmediato.

- Mami? – Me preguntó somnolienta restregando sus ojitos.

- Hola pequeña Nessie… - Edward la saludó inclinándose a su altura.

- Hodaaa… - Saludó mi pequeña abrazándose a su cuello, Edward aprovechó para cargarla.

- Como te has sentido hermosa? – Le acarició los bucles rubios y Reneésme se recargo en su pecho.

- Quiero ir a casa…- Murmuró con un puchero y Edward le besó la frente y la volvió a dejar en la camilla.

- Lo sé preciosa, sólo será un momento, deja que el doctor Carlisle te revise y luego tu y mamá podrán ir a casa bien? – Amaba el poder de convicción que tenía Edward frente a Reneésme porque ella asintió y se dejo revisar por el Dr. Cullen.

- Mami… Ya podemos idnos? – Preguntó luego de un rato mientras el Dr. Anotaba algunas cosas en una hoja.

- Sólo será un momento más Reneésme, lo prometo – La abrigué de nuevo con la chaqueta de Edward y la cargué en mis brazos.

- Toma asiento Bella… - Me ofreció Carlisle sentándose en su escritorio.

- Dígame Doctor – Me senté frente a él y Edward se sentó a mi lado, Reneésme de inmediato se cambió a sus brazos acomodándose.

- Sabes Bella, lo primero que le diagnosticaron a Reneésme esta bien pero es peor de lo que pensaba, un soplo no es tan simple, y la han estado interviniendo con medicamentos para tan sólo un ataque de Asma…. – Hizo una pausa tomando nota – Necesita un trasplante y urgente, pero mientras llega debemos darle medicamentos un poco mas fuertes los cuales tendrán sus efectos secundarios, por desgracia para Reneésme, que te dará algunos problemas – Asentí mirando a mi pequeña. – No te preocupes Bella, apenas salga la oportunidad de un trasplante procuraré que sea la primera en recibirlo bien? – Me puse en pie y abracé al doctor con fuerza.

- Muchas Gracias!, Muchas Gracias!, en serio esto es muy importante para mí… - El Dr. Cullen sonrío.

- No es nada, es mi trabajo y mi pasión… No representa un problema para mí – Asentí y lo solté con cuidado.

- Muchas gracias de nuevo… - Deje que Edward llevara a Reneésme a la puerta y me puse en pie para marcharme.

- Nos veremos Srta. Swan… - Se despidió el Dr. Cullen de mí y me marche detrás de él.

- Quieres que te lleve a tu casa? – Asentí mirando a mi pequeña, quien me miro desde los brazos del peli cobrizo y sonrío. – Bueno vamos, tengo el Volvo estacionado afuera. –

Ambos salimos y nos marchamos hasta su auto, donde Reneésme cambio de brazos a los míos, me senté en el asiento de copiloto tranquila y Edward arrancó en un suave ronroneo del motor, era casi como un arrullo.

- Crees que Charlie se entere? – Le pregunté luego de estar más de 10 minutos en silencio, el negó con la cabeza al notar que lo estaba mirando.

- No lo creo, y espero que para cuando lo haga Reneésme este mucho mejor – Sonreí al ver lo preocupado que estaba por mi hija, aún cuando nadie se lo había pedido.

- Edward… tu crees que Jacob me dejara en paz luego de lo sucedido? – Pregunté como por preguntar, el se tensó y sus manos se agarraron como garrotes al volante, se detuvo en una luz roja muy abruptamente.

- Si se le ocurre volver a ponerte las manos encima o vuelve al faltarte el respeto como lo hizo, déjame decirte que no podrá ni pararse para molestarte de nuevo, desde ahora en adelante tu estas bajo mi cuidado y no pienso fallar… - Me decía muy solemnemente, le mire algo extrañada.

- Porque haces esto Edward? – Le pregunté parece que lo atrape distraído porque tuvo que volver al carriel de vehículos del cual casi nos salimos.

- Yo…yo no lo sé… - Me contestó dubitativo y carraspeó un poco – Sólo siento que tengo que protegerte, a Reneésme, es algo que no puedo explicar… - Y abruptamente estacionó el vehículo en la acera de mi casa. – Ya hemos llegado – Me informó

Tomé la perilla de la puerta y aunque lo pensé dos veces no pude evitarlo, pero me devolví para besar su mejilla con suavidad – Gracias por traerme… y Gracias por la ayuda – Le dije sonriendo y me bajé del auto, su sonrisa torcida me llegó desde el otro lado del cristal oscuro de su auto, me sonrojé sin saber porque pero creo que no lo notó porque partió de inmediato. - Vamos dentro Reneésme – Cargué un poco más a Reneésme hasta que llegamos a la puerta. – Estoy en casa! – Grité mientras dejaba mis llaves sobre la pequeña mesa a un lado de la puerta.

- Estoy en la cocina – Me gritó de vuelta Charlie, sonreí y me encaminé con mi pequeña, Charlie estaba como siempre embobado en el pequeño televisor viendo un partido de Hockey, enfrente de él había un enorme plato con un trozo contundente de pizza.

- Papá, no pudiste esperar un poco para cenar? – El me miró y suspiro.

- Lo siento Bella, pero es que los Rangers jugaban hoy… - Negué con la cabeza y sonreí.

- Esta bien papá, voy a acostar a Reneésme… - Me marché al segundo piso.

- Luego me cuentas como te fue… - Fue lo último que oí antes de encerrarme en el cuarto de Reneésme, era todo rosa, con las cortinas fucsia, la cuna era rosa con sabanas blancas, todo a mi alrededor era algún tono de rosa.

- Mami, tengo sueño… - Murmuró mi pequeña y con cuidado le cambié la ropa por su pijama, y luego la acobijé en su cuna poniendo uno de los sonajeros para que tocara algo de música.

- Hasta mañana princesa… - Le besé la frente.

- Hasta mañana mami… - Me respondió y se acomodó dispuesta a dormirse.

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- Como te fue ayer en el hospital Bella? – Me preguntó Alice apenas llegué en la mañana, le sonreí dejando mi chatarra, digo, auto en el estacionamiento.

- Muy bien, creo que Reneésme puede mejorar, tengo una esperanza muy fuerte en el pecho… - Le confesé con devoción, ella me abrazó y gritó de emoción.

- Eso suena muy bueno Bella, me alegra que al fin las cosas mejoren para ti… - Me sonrío sinceramente.

- Alice, no quiero que sigas así… - Le miré su nuevo Look punk del día, quise no prestarle atención a su ropa y caminé a su lado.

- Ahí viene Eddie! – Me informó jalándome del brazo al tiempo que divisaba entre las atestadas calles de California el Volvo de Edward a la vuelta de la esquina. – Vamos a molestarlo un poco antes de entrar a clase…- me arrastró con ella, Edward subió la ventanilla quitándose sus lentes negros de sol, y en cuanto miro a Alice comenzó a exclamar exageradamente.

- Oh No!, la muerte ha venido a por mí, oh! Que va a ser de mí… - Alice le dio un codazo en las costillas sacándole la lengua.

- Buenos días Edward… - Saludé y el me besó la mejilla aunque hubo un pequeño roce que me hizo estremecer.

- Buenos Días Bella… - Susurró antes de separarse de mí, su aliento frío chocó contra mis labios.

Alice Pov's

Aquella sonrisita boba de Bella, y aquel mirar en Edward me hicieron sonreír un poco, como podían ser tan bobos de no darse cuenta aquella fuerte química que existía entre los dos?, suspiré pero mi respiración se cortó cuando del lado del copiloto se bajo el dueño de mis sueños y esperanzas, Jasper estaba tan Punk como siempre, pero había algo en su expresión que había cambiado, era como si hubiera estado toda la noche dándose de latigazos mentales por algo, eso me preocupo bastante, quizás le había pasado algo.

- Hola… - Me alejé de los chicos para acercarme a él, estábamos frente a frente le sonreí tímidamente. – Estas bien? – Le pregunté verdaderamente preocupada.

- Como lo sabes? – Me preguntó inquieto luego de fijar su mirada en mí.

- Que cosa? – Me puse un poco a la defensiva pero el me tomó del hombro.

- Como sabes que no estoy bien?...Nadie nunca ha notado mis cambios de humor… - Me miró fijamente, desvié un poco la vista incomoda.

- Es tu mirar Jasper, tu mirar me dice que no estas bien… No sé como, pero lo sé… - Me miro inquieto y luego tomo sus cosas del asiento cerrando el auto.

- Estoy bien, de maravilla!... No tienes porque preocuparte… - Y abrazando sus libros se marchó pasando por mi lado, pero apenas nuestros hombros tuvieron un pequeño roce nuestros cuerpos se enviaron millones de descargas eléctricas, como si se necesitaran para seguir…

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Edward Pov's

Observé con atención la pequeña charla de Alice y Jasper, sonreí y abracé a Bella contra mi pecho y jalé a Alice.

- Chicas, que les parece irse unos días a Filadelfia?... – Les miré, a Alice le brillaron los ojos.

- En Serio??? – Mi tímpano volvió a sufrir las consecuencias.

- Si, quiero ir a ver a Irina y Eleazar – Alice me miró confundida.

- Irina?, no era la chica que comía cola en jardín de infantes? – Rompí en risas algo escandalosa y Alice me siguió, nos estuvimos riendo un buen rato.

- Si, si es ella, ya no se come la cola claro, jajaja si te oyera hablar de su 'vida pasada' estarías muerta Brandon… - Reí y ella sonrío.

- Quien es Eleazar? – Me miró cruzándose de brazos.

- Era un niño que iba un grado arriba de nosotros, solía sentarse sólo en los descansos cerca de las rejas del jardín, hablaba con Irina y muchos decían que era Autista… - Le expliqué y ella asintió.

- Si lo recuerdo!, era un chico muy callado… -

- Créeme los callados son los peores, tiene un humor de los mil demonios, si fuera mujer la dejarían en cuarentena cada vez que tuviera su período… - Bella y Alice rompieron en risas fuertes, sonreí divertido.

- Suena genial, yo me apunto! – Celebró Alice.

- Y tu Bella?, que dices, vas con nosotros? – Le miré.

- Chicos, me encantaría, pero que haré con Reneésme?... No puedo dejarla con papá… Lo siento – Dijo apenada.

- Bueno, puedes dejarla en mi casa, estoy segura que mi mamá no tendrá ningún problema en cuidarla – Sonreí por lo dicho por Alice y ambos miramos a la castaña esperanzados.

- Por favor Bella, ven con nosotros… - Le pedí en voz baja, me miró y por un instante me perdí en su mirada.

- Yo… esta bien… Si, iré con ustedes – Sonrío feliz.

Alice comenzó a dar saltitos y entramos a clases, aburridas como siempre pero hubo algo que me llamó la atención dos de los tantos estudiantes de mi salón comenzaron a conversar

- Oye y decidiste que estudiaras? – Le preguntó el susodicho uno al susodicho dos.

- Mmm, no sé, sabes hay varias materias que están en la carrera de ingeniería que se me han hecho muy difíciles estas semanas… - Alegaba el susodicho dos.

- Mmm, lo que es yo estaré bien con sociología, tan sólo faltan unos días… - Sonaba feliz.

- Alice? – Le llame, ya que estaba enfrascada es una conversación con Bella sobre que sombrero se le veía mejor al profesor de literatura.

- Dime… - Me miró mordiendo una de las puntas de su cabello..

- Disculpa pero que carrera es esta? – Le pregunté, ella me quedo mirando extrañada

- Querrás decir que carrera voy a escoger, bueno estoy pensando en diseño técnico o algo así… - Me sonrío pero al ver mi cara confundida. – No lo sabes cierto? –

- Que cosa? – Pregunté.

- Bueno te explico… - Se acomodó en su asiento mientras yo daba vuelta mi silla.

- Aquí en la universidad tenemos dos o tres semanas de clases generales, nos hacen de todo para que podamos escoger que carrera queremos tomar según los ramos que tengan y tu sientes que te va a ir bien… entonces luego de pasadas estas tres semanas tu te inscribes en alguna carrera, nee luego te paso unos cuantos folletos de las materias de cada carrera – Asentí y le tome la mano.

- Gracias Alice… - En eso llegó el profesor y tuvimos que volver a nuestros asientos, cuando ya la clase llevaba casi una hora apareció un chico por la puerta y le entregó un papel al maestro.

- Srta. Brandon – Llamó y Alice se puso en pie de inmediato.

- Presente… - El profesor le indicó que saliera del salón, Alice asintió y tomando sus cosas se marcho haciendo un gesto con la mano de que me llamaría.

- Sabes donde va? – Negué con la cabeza frente a la pregunta susurrada por Bella.

- Estará en problemas? – El profesor nos miraba, quizás sospechando que estábamos conversando, me encogí de hombros y di por terminada la conversación al inclinarme sobre mi asiento y tan sólo así el profesor viajó su vista hacia otro lado.

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Alice Pov's

Iba caminando por los pasillos, según el papel debía ir al salón de música, porque no se que profesor necesitaba conversar conmigo, apenas llegué me colgué mi mochila al hombro entonces empujé la gran puerta de roble que se ceñía frente a mi, el salón estaba vacío, sólo resaltaba el blanco y pulcro piano que estaba en medio del salón rodeando por los diferentes instrumentos, incluso había un arpa, en eso oí como algo o alguien tocaba las cuerdas de una muy desafinada guitarra, me volteé a la fuente del ruido, allí estaba él…

Jasper me miraba desde un rincón del salón donde habían unas cuantas viejas guitarras colgadas en la pared hace ya muchos años.

- Alice… - Sonrío y yo no pude hacer más que mirarle.

- Jasper, que pasa? – Le miré un poco inquieta, su mirada fría y sin emociones me daba un poco de miedo… Era como si estuviera helándome o algo así.

- Necesito hablar contigo… - Su mirada cambio en menos de un segundo, y sus ojos se llenaron de dolor e incluso creo que los vi aguarse.

- Que pasa Jazz? – No podía evitar llamarlo por el apodo que había inventado para él.

- Te necesito… - Me dijo antes de acercarse y abrazarme fuerte contra él, lo cual obviamente me dejo completamente sorprendida.

- Como es eso? – Le pregunté sintiendo como mi hombro se mojaba por culpa de las lágrimas que salían de sus ojos.

- Lo siento… Perdóname por favor… Se que soy un maldito bastardo y no merezco tu perdón pero estos días viéndote de lejos y sabiendo que no podría tenerte de nuevo así, entre mis brazos me estaban matando, me sentía vacío sin ti, que mi mundo se me había acabado… - Sus palabras me llegaron directo al corazón, pero con la voz quebrada no pude hacer otra cosa que preguntar.

- Por qué?... – Levanto su vista, tenía sus ojos llenos de lágrimas al igual que sus mejillas y acarició mi rostro con suavidad.

- Porque tu eres mi mundo, porque tu eres mi vida y si no estas ya no tengo motivos para estar aquí… - Mis ojos se llenaron de aún más lagrimas que los suyos y arrojándome a su pecho me largué a llorar.

- Alice, podrás perdonar a este maldito? – Le miré con el ceño fruncido.

- No te trates así, te quiero así…Como eres… - Poco a poco la distancia que había entre ambos se fue acortando y nuestras bocas se reencontraron, se acariciaban con añoranza, como si también se hubieran extrañado, mis pies no tocaban el suelo, Jasper me sostenía en el aire mientras me abrazaba de la cintura, doblé mis rodillas hacia atrás sonriendo mientras le besaba y el me abrazó mas fuerte.

- Jazz…te quiero.. – Le susurré al oído y el me abrazó con fuerza

- Yo también, permíteme cambiar, arreglar lo que hice… Por favor… - Sonreí secando mis lágrimas y noté su boca manchada por el nuevo tono violeta de mi labial, reí un poco en voz baja

- Que sucede?, que te causa tanta gracia?... – me miró con una sonrisa, sonreí y con cuidado le limpié.

- Lo siento, te he ensuciado con labial… - Río y me beso antes pudiera terminar de limpiarlo.

- Por es me gustabas mas Oshare no había problemas con tu labial porque no necesitabas usarlo… - Sonreí y le abrazé.

- No quiero que este momento se acabe… - Le confesé suave.

- Yo tampoco, quiero estar aquí para siempre… - Me volvió a besar y con cuidado me dejo sentada en el piano, quizás ya cansado de cargarme.

- Me gusta tu nuevo cabello, pero te prefiero morena… - Me confesó acariciando mis mechas rubias y rojas, jugando con ellas.

- Jasper, que pasó?, porque cambiaste de opinión así de esa manera luego de lo sucedido? – Me aventuré a preguntar.

- Bueno… - Desvió la mirada – Porque fui un tonto…porque no le caes bien a mis amigos… - Me sorprendió un poco su respuesta pero luego le tome las manos meciéndolas suavemente. – Pero Edward me dejó claro que debía pelear por ti… Que no importaban mis amigos, si no tú. – Me tomó del rostro acariciándome la mejilla y me besó con decisión. - Me encantas Alice… Te amo…- Susurró contra mi oído lo que aparte de mandarme un escalofrío a mi espalda me llenó el corazón de dicha, mis ojos se humedecieron y sin retenerme más me lancé a sus brazos y le besé como nunca.

- Yo también te amo Jasper… Te amo tanto Jazz… - El me sonrío sin soltar mi cintura.

- Es muy lindo lo que has hecho por mí, cambiar totalmente tu estilo… - Se notaba sorprendido – Ni siquiera has hablado en japonés…Esto es algo increíble – Reí.

- Para que veas lo que te amo… - En eso escuchamos ruidos en el pasillo notable señal de que ya estábamos en el descanso.

- Vamos al patio? – Le tomé la mano, el me miró un poco inquieto…Claro estaban sus amigos allí, suspiré soltando suavemente su mano.

- Espera… - Me jaló hacia él y entonces me abrazó por los hombros saliendo ambos por la puerta.

- Alice! – Escuché el grito de Bella desde uno de los pasillos y claro, todos se voltearon a mirarme abrazada de Jazz.

- Bella!! – Le llamé sonriendo y llevé casi arrastrando a Jazz, ella estaba con Eddie quien le llevaba sus cosas como todo el caballero que era.

- Nee vamos a desayunar al centro comercial?, no tenemos clases hasta las 2 y son recién las 10…- Miré a los tres con ojitos brillantes.

- Nueva tarjeta de crédito?... – Bella me miró sonriendo con una ceja alzada.

- Siii! – Grité y Eddie rompió en risas junto a Jazz. – Entonces.. – Dije llamando su atención – Vamos?. –

- Yo hoy no tengo clases hasta las 4… Por mí esta bien… - Jazz como siempre apoyándome, mire a Edward y el se encogió de hombros apuntando a Bella.

- Nee Bells es tu decisión… - Le tomé las manos y medio me arrodillé en el piso suplicándole.

- Con una condición… - Me miró sonriéndome malévola.

- Cual?... – Le tomé la mano a Jazz entrelazando nuestros dedos.

- Que no me compres nada… - Edward iba a reírse pero la furiosa mirada que le mande le bastó para disimular su risa con un 'ataque de tos'.

- Nada que no necesites?... – Bella bufó.

- Nada Alice… ninguna cosa, ni siquiera una goma de mascar… - Me amenazó y yo me abracé a Jazz con un puchero.

- Esta…esta bien… - Bella me sonrío pero Edward le miró.

- Bella… Me las pagarás, por tu culpa me comprará todo lo que alguna vez NO deseé… - La apuntó y ambos rieron.

- Muahaha si Eddie, te compraré todo el centro comercial y todas las bolsas las cargaras tú muahahaha… - Estaba sobreactuando todo y eso causó gracia en Jazz.

- Pero porque no tu novio?... No es justo… - Me alegó y yo me reí

- Edward… Jazz estará ocupado tomándome la mano así que no podrá cargar mas de 10 bolsas… - Le dije con una sonrisa y Edward estalló en risas, pero en eso noté como Bella se le quedaba viendo como embobada escuchando su risa.

- Bueno, vamos entonces, por lo que veo de nuevo todos a bordo del volvo! – Seguimos a Edward al estacionamientos, donde de inmediato me subí atrás con Jazz y le puse el seguro a la puerta.

- Alice… - Bella me miró enojada pero me reí.

Bella pov's

Miré a Alice enojada, pero ella sólo se río, yo no quería irme al lado de Edward!...Bueno, si quería pero no quería que se diera cuenta que estaba comenzando a enamorarme de él, después de todo recién nos conocemos hace algunas semanas, además no sé si el esta interesado en mí, no importa lo que diga Alice no puedo llegar y decirle.

- Por que no subes?, pasa algo? – Edward estaba a mi espalda y pasó su mano entre mi brazo y mi cintura y abrió la puerta suavemente, eso provocó que mis mejillas ardieran como si fueran dos enormes manzanas.

- Vamos Bella… apresúrate – Me dijo Alice desde el asiento trasero, asentí y me subí colocándome el cinturón, él, cerró la puerta y rodeó el auto en unos segundos.

- Al centro comercial!.. – Gritó Alice y el auto de Edward ronroneó como siempre.

Edward Pov's

La semana pasó lenta como siempre, no has notado que cuando esperas algo mas se demora en llegar?... Estaba totalmente impaciente por que llegara el fin de semana, el poder volver a mis tierras, volver a ver a mis amigos y a mis papas… Era algo que no podía evitar el pensar en la pareja que crió de mi como mis padres, es que ellos fueron los que estuvieron conmigo siempre…

Ding Dong…

Estaba botado en el sofá de la sala, así que obligadamente tuve que abrir la puerta.

- Holaa Eddie! – Oh No!... Desde que Alice y Jasper se hicieron novios, Alice venía cada día a estar con Jasper y eso significaba tenerla molestándome todo el día.

- Hola enana… - Sonreí y ella infló las mejillas, cada día estaba un poco mas Oshare aunque un poco mas sobria, este día llevaba una falda cuadrille blanca con negro, unas calzas blancas abajo con varias medias en tonos pastel, encima una polera blanca con varios dibujos de colores, su cabello aún estaba rojo porque aún no se lo teñía de vuelta, sus brazos cubiertas con mangas blancas con franjas grises claro. – Mi hermano esta en la ducha, me dijo que saldrían al centro comercial…-

- Si! – Gritó eufórica – Jasper me dejó comprarle ropa…- Estaba dando saltitos a mi alrededor.

- Te dejó o lo obligaste? – Alice me miró y luego me dio un empujón suave.

- Baka…Claro que me dejó yo nunca obligaría a mi Jazz a hacer algo que no quiere… - Blanqueé los ojos como diciéndole 'Si claro' pero en eso Jasper bajó las escaleras, estaba vestidos con unos pantalones de tela pitillos negros dentro de sus bototos con cordones rojos, una camisa cuadrille manga corta en rojo y sus muñequeras, tomó la chaqueta de encima del sofá la cual era la famosita de mezclilla que tanto usa y desordenándose un poco el pelo con las manos me sonrío.

- Oye hermano, volveré como a las 8, dile a mamá que Alice viene a cenar… Ok? – Asentí restándole importancia al tema.

- Bien Jasper, yo le aviso a mamá cuando llegue… diviértanse par de tortolos… - Reí y Alice me abrazó besándome la mejilla con fuerza.

- Si enana, también te extrañaré… - Reí cuando se soltó.

- Sólo iremos unas horas, pero quiero comer tarta de chocolate, si? – Reí dándole un toque en la cabeza.

- Olvídate que me veras cocinando…-

- Maldito Jasper! – Grité a los cuatro vientos, quien iba a pensar que yo…Edward Anthony Mansen Cullen iba a estar un dia miércoles libre, con un delantal de cocina blanco de Esme, lleno de harina cocinando un maldito pastel de chocolate para esa enana cuando podría estar escuchando música o haciendo cualquier otra cosa… Si no fuera porque Jasper me amenazó con decirle a Carlisle quien fue el que averió la exprimidora de jugo estaría feliz de la vida…Que iba a saber yo que el hueso de los damascos eran mas grandes aquí…

- Maldición! – Era la trigésima octava vez que maldecía, el pastel ya estaba en el horno mientras se inflaba o como sea que se diga, Tomé un trapo húmedo y comencé a limpiar la cocina, la cual era un asco, harina por aquí, un poco de masa café por allá, chocolate esparramado por la pared, sin contar que el delantal estaba sucio, al igual que mi rostro.

Ding Dong…

Miré la hora, aún era temprano para que Carlisle, Esme o Jasper y Alice llegaran, corrí a la puerta brincando el sofá ya que al no poder practicar Break me había vuelto un practicante de Parkour* resentido, abrí la puerta de golpe y me encontré con los ojos chocolate con los que sueño, me miraba interrogante, nos quedamos mirando yo sorprendido porque me estaba viendo en estas fachas, y ella extrañada por verme lleno de harina.

- Eddie? – Escuché la suave e inocente voz de Reneésme desde las piernas de Bella, poco a poco una cabecita rubia se asomó por detrás de ella. - … - Se quedó en silencio mirándome y entonces, rompió en risas fuertes mientras se tomaba la barriguita, me apuntó y gritó – Estas lleno de hadina!... –

- Ey… no te rías de mí, tengo masa y se como usarla… - Le dije acercándome a ella riendo, ella soltó un gritito y salió corriendo alrededor de Bella.

- Reneésme ya basta… - Bella la cargó – Sabes que no puedes agitarte mucho, te hará mal… - Le regañó.

- Lo siento mami… - La pequeña me estiró los brazos.

- Lo siento Bella, espera Reneésme estoy lleno de harina… Pero pasen… - Abrí la puerta – Pónganse cómodas vuelvo en un rato… si es que logró sacarme la harina… - Reí y Bella me miró algo incomoda.

- Pasa algo?... – Se sonrojó un poco.

- Bueno… Si quieres puedo ayudarte un poco, se nota que no sabes como sacarte la harina… - Asentí y estiré mi mano.

- Eres libre de pasar, ven a ayudarme o estaré 3 horas haciéndote esperar… - Río y subió con la niña en brazos.

- Nee Eddie puedo conoced.., tu habitación? – Sonreí y ella me tomo la mano, la guié a mi cuarto entrando los 3.

Bella Pov's

El cuarto de Edward estaba pulcramente ordenado, las paredes eran grises claras y estaban unos cuantos posters de Break Dance y uno muy escondido de Paramore lleno de dedicatorias. La cama era blanca y grande, había un mueble de madera oscura donde seguramente estaba la ropa. Una puerta al final del cuarto daba al baño, un enorme estéreo estaba pegado a la pared a su alrededor lleno de discos.

- Es muy lindo tu habitación Edward… - Le alagué, el me sonrío torcidamente.

- Eddie puedo ved televisión?... – Nessie miró a Edward desde el piso sonriendo.

- Pequeña… No tengo televisión en el cuarto, si quieres puedo llevarte abajo, te parece? – Nessie asintió y se tomó de nuevo de la mano de él.

- Quiero ver Backyardigans… - Edward río.

- No conozco esa serie, pero de seguro tu mamá sabrá en que canal está… - Llegamos abajo y Edward con cuidado subió a Nessie al sofá y encendió el televisor.

- En que canal esta?... – Me mostró el control remoto.

- En el Discovery Kids, pero Reneésme sabes que no dan todo el día lo mismo… - Mi pequeña asintió y estaban dando 'Hi-5'.

- Bueno Edward, vamos a lavarte un poco – Reí y el dejando a Reneésme tranquila me acompañó al segundo piso, su cabello estaba algo tieso en algunas partes ya que estaba con masa, llegamos a su baño de nuevo.

- Te molesta si me quito la polera?... – Negué con la cabeza, pero me arrepentí a los momentos, cuando se la quitó su cuerpo blanco y con algunas cicatrices me hizo perder la atención por completo, me sonrojé mientras le quedaba mirando como quien mira un bistec. – Bella…Estas bien? – No pude hacer otra cosa más que sonrojarme más, él se preocupo un poco.

- Si te sientes incómoda puedo ponerme una camiseta… - Negué de golpe con la cabeza y le sonreí.

- Tranquilo, tranquilo estoy bien… Ahora ven lo mejor será hacerlo con la ducha teléfono es la mejor manera de quitarte la harina… - Asintió y se arrodilló en la orilla de la ducha con la cabeza hacia dentro, me acerqué y tome la ducha regulando la temperatura del agua, luego comencé a lavar su cabello primero con agua, su cuerpo sufrió un pequeños espasmo lo cual me hizo sonreír, con mi mano quité todo resto de harina de su pelo y cuello.

- Ahí esta el Shampoo… - Me mostró una botella apuntándola con el dedo, me incliné para tomarla y me mojé el vientre con toda la orilla de la ducha.

- Mierda! – Musité y escuché la risa armoniosa de Edward, suspiré pesado y saqué un poco de Shampoo con mi mano y lo esparcí por todo su cabello, mis manos se perdían en las hebras suaves y cobrizas de su cabeza, a ratos jabonaba también su cuello lleno de harina, hasta que ya no hubo rastro de harina ni chocolate.

- Ahora voy a enjuagarte, cúbrete los ojos y quédate quieto o terminaré toda mojada y morirás… - Río y aproveche para enjuagarle el cabello, cuando ya casi estaba terminando, entonces aunque fue demasiado rápido como para poder evitarlo tomó mi muñeca y la volteó el chorro de agua me mojó la ropa, pegué un gritito y por inercia me eché hacia atrás pero como no por nada soy 'La torpe Bella', me tropecé con sus piernas, pero Edward se volteó a tiempo y me jaló pero al intentar afirmarme, cerré la puerta del baño y me quedé sin lugar donde afirmarme y ambos caímos dentro de la ducha, mientras esta seguía botando agua encima de nosotros.

- Santo cielo!, Edward estas bien? – Grité apenas me recuperé del golpe, habíamos quedado uno encima del otro, creo que se golpeó la cabeza, su torso desnudo y mojado se me pegó a la camiseta blanca que traía y mis jeans vaqueros mojados y pesado se me pegaban incómodamente al trasero, el cual estaba no sé si por desgracia o agradecidamente sobre las caderas de Edward.

- Si… - Me miró y su sonrisa torcida se esfumó por completo, su cabello estaba lacio y caía hacia delante de su rostro cubriéndole uno de sus ojos, mi cabello parecía una pantalla que caía por mis hombros y algunos mechones había terminado pegados a su mejilla, estábamos a tan sólo centímetros, mis mejillas comenzaron a arder, y él no me quitaba los ojos de encima.

- Bella… - Susurró y su aliento frío me puso la piel de gallina y mis ojos se entrecerraron, pero es que lo susurro con tanta suavidad que cada vez quería besarlo con mas ímpetu, mis ojos no se separaban de los dorados suyos, hasta que lo sentí acortar la distancia que había entre los dos, su boca fría y con sabor a chocolate se apegó a la mía mientras sus manos se perdían rodeando mi cintura… Al principio me sorprendí y hasta me resistí un poco, sentía mis mejillas arder, pero en eso caí en la cuenta de que…EDWARD ME ESTABA BESANDO!... Lo que había estado esperando por tanto tiempo por fin estaba pasando, después de todo si le gusto a Edward… Aunque lentamente fui cediendo a su boca, hasta que ya completamente entregada a él le rodeé el cuello con los brazos, nos movimos un poco de la incómoda posición, Edward se sentó apoyando su espalda dentro de la ducha, estando yo aún sentada en sus caderas, me aferró mas a él mientras nuestras bocas no querían separarse, su lengua acaricio mis labios pidiéndome permiso para entrar, entreabrí la mía y sentí el cálido sabor a chocolate de su boca, solté una risita después de todo estaba cocinando un pastel de chocolate, Nos seguimos besando así hasta que el aire comenzó a faltarnos y por un instante odié el tener que respirar, nos separamos tan sólo unos milímetros, mis mejillas ardían, mi pecho subía y bajaba al ritmo de mi corazón, entreabrí mis ojos y su respiración era igual de irregular que la suya.

- Edward… - Me incliné hacia adelante tomando su rostro con mis manos y le besé con el mismo ímpetu sonriendo, él río entre el beso y me volvió a pegar a él, nuestras lenguas volvían a juntarse y a conocerse, cuando de pronto.

- Bella! – Escuché un grito seguidito de otro más agudo.

- Edward! –

Continuará…

*

Parkour: Deporte extremo en el cual el deportista, brinca y/o escala diferentes obstáculos cotidianos (Basureros, edificios, monumentos, etc).