Lizzie

Cap. 12 'I'll miss you'

Edward Pov's

Subimos los cuatro al Volvo, Jasper y Alice atrás y Bella de copiloto, llevábamos unas cuantas cosas para comer y unos abrigos porque había mal tiempo… Llevaba unas tres horas manejando y ya estábamos bastante lejos de California, era amante de la velocidad y eso ayudaba al viaje, Alice estaba dormida y Jasper escuchaba música, Bella estaba mirando por la ventana escuchando Debussy en la radio del Volvo.

- Estas mareada?... – Le dije suave cuando me detuve en un cruce de trenes inclinándome contra ella.

- No… no – Me sonrío mirándome. – Estoy bien… - Me acarició el brazo con suavidad pero sólo para apuntarme que ya debía poner en marcha el vehículo. – Estas cansado? –

- Sólo un poco… - Me restregué el ojo suave.

- Si quieres puedo manejar, la ley de 'Las mujeres manejamos mal' no cae en mí, lo juro… - Reí y negué con la cabeza

- Viste el trauma que sentí cuando le pase mi auto a Jasper?... – Ella rompió en risas bajas y asintió.

- Pero podríamos parar en una bencinera y te compras un café, ya que no trajimos – Sacó la lengua y luego me quedó mirando. – Puedo hacerte una pregunta? – Asentí y ella sonrío. – En la tarde cuando Reneésme se cayó, tu comenzaste a imitarla… Porque hiciste eso? – Le sonreí y le subí un poquito a la música.

- Lo hacía cuando Alice lloraba… - Dije mirando por el espejo retrovisor a Alice dormida.

- Alice?… - Me miró.

- Teníamos 6 años… Y era muy llorona, además la molestaban mucho por lo extrovertida que era… - Asintió. – No sabía como calmarla porque cuando comenzaba a llorar no había quien la parara, dejaba de llorar sólo para mirarme extrañada ya que era muy tímido y callado y era raro verme haciendo muecas… -

- Que lindo que tu y Alice se conocieran de niños… - Asentí.

- Era igual que ahora… - Reímos.

- Edward… yo… - Me miró, nuestros ojos se toparon y noté sus intenciones.

- No Bella, por favor ahora no… Es muy complicado y no quiero hablar acerca de ello… - Suspiró y volvió su vista afuera.

- Eres un obstinado!... – Me dijo molesta.

- Eddie… - Murmuró Alice desde el asiento trasero despertándose.

- Lo siento Alice, te despertamos… - la miré por el espejo.

- Tengo que ir al baño… - Dijo bostezando.

- Mas adelante hay una bencinera pero es muy tarde y es peligroso porque estamos llegando a Filadelfia… - Le dije acelerando un poco.

- En serio necesito ir al baño… - Me alegó y Jasper se quitó los audífonos.

- Que pasa Alice? – Alice le miró haciendo puchero.

- Quiero ir al baño y Edward no quiere parar en la gasolinera… -

- Antes que me digas algo Jasper, estamos llegando a Filadelfia, la gente no es la misma y sólo un loco se detendría… - Iba a terminar pero Alice.

- O DETIENES EL AUTO O TE JURO QUE ESPARZO ESTA ROSQUILLA DE CHOCOLATE POR TODO EL TAPIZ DE TU AUTO ME OISTE??!! – Alice era cosa sería, estábamos con la entrada de la gasolinera encima, quebré el manubrio de golpe y todos sufrimos un zamarreo brusco, estacioné de golpe un lugar frente al baño, sabía que mi Volvo no pasaría desapercibido.

- Gracias Eddie!... – Me dijo Alice y se bajaron con Jasper, él se quedó en la puerta y Alice entró sola.

- Te molesta si cambio la radio? – Le pregunté a Bella suave.

- No, cámbiala si quieres… - Me sonrío, saqué de la guantera mi Cd de Paramore y lo cambié por el de Debussy, sabía que era un suicidio total pero todos estos lugares me hacían recordar a Tanya, y quería quizás recordar lo bueno de ella y no lo malo.

- Im finding out… - Bella tarareó las primeras frases de My heart, distraída, la miré sorprendido.

- Escuchas Paramore?... – Ella me miró y río.

- Si, me encanta la voz de Hayley… - Asentí y sentí mis ojos escozer.

- Edward… Mira quiero que escuches esta canción! – Estaba sentado en las canchas de basquetball de mi escuela, debía tener unos 14 años, apareció ella tan hermosa como siempre, su cabello rubio lo llevaba en una coleta alta, habíamos estado jugando un rato, llevaba un short corto rosa algo suelto y una camiseta amarrada sobre su ombligo, estaba mojada porque habíamos abierto un grifo para refrescarnos…Me extendía sus audífonos sonriéndome – Mi hermano de Texas me ha mostrado esta banda y suena bien… -

- Esta bien, déjame escuchar… - Me puse en pie pero ella donde se agachó chocamos frente a frente, ella casi se cae hacia atrás. – Lo siento… - La jalé hacia mí - Estas bien? –

- Si… Gracias… - Se sonrojó un poco, tenía el audífono puesto en mi oreja, y comenzaron los acordes de My Heart. - Edward…Te quiero… - Me susurró muy sonrojada lo cual me causó ternura, me incliné contra ella y con cuidado y suavidad uní nuestros labios en un inocente beso… Al principio ella dudó pero luego rodeó sus brazos en mi cuello.

- Edward?... – Aún recordaba la calidez de su boca, la dulzura de sus palabras y el timbre de su voz…

- Edward! – Desperté de golpe, me había quedado congelado mirando la nada, el rostro de Bella frente a mí se veía inquieta, me movía con fuerza. – Edward, te sientes bien?... – Me acarició las mejillas y recién pude darme cuenta de que estaba llorando.

- Lo…lo siento… - Bajé la cabeza y me sequé las lágrimas, pero ella me tomó del rostro levantándome.

- Edward, quiero saber de ti… Quiero conocerte… Pero si sigues así de cerrado al mundo nunca vas a poder salir de aquel dolor que guarda tu corazón… - Me dijo muy cerca, posando su mano en mi pecho.

- Bella… Yo… - Poco a poco me fui acercando a ella, pero unas fuertes risotadas me hicieron voltear, al lado de la puerta del baño había un grupo de 6 hombres grandes y fuertes, eran de tez muy morena y en la noche sólo se podían diferenciar sus sonrisas blancas.

- Ey!, linda tu novia… - Me gritó uno de ellos y se acercaron al auto.

- Sera mejor que se vayan… - Les dije serio bajándome del auto cerrando con la llave.

- Edward! – me llamó Bella gritando desde dentro del auto.

- Uyy!... que miedooo!... – Volvieron a burlarse.

- Si no se marchan luego no se quejen, es la última oportunidad que se vayan… - Les dije serio, Bella bajó la ventanilla del auto.

- No te pases de listo chico! – Me gritó uno de ellos y me lanzó un puñetazo, lo esquivé aunque con dificultad.

Jasper pov's

Alice me estaba haciendo esperar demasiado, en eso al ver todo desierto entre al baño con ella, me encantaba asustarla.

- AHHH! – Gritó cuando me vio salir de la nada, se estaba secando las manos.

- Malo!!!...- Me gritó con pucheros y me abrazó en eso escuchamos barullos afuera. – Edward! – Gritó Alice y salió corriendo.

- Alice! – La llamé y salí tras ella, pero unos tipos de piel morena la habían agarrado apenas había salido.

- Pero que tenemos aquí… una hermosura pelinegra… - Dijo el hombre abrazando a Alice.

- Alice! – Grité corriendo hacia ella, pero uno de ellos me lanzó de un solo golpe unos metros mas atrás y me hizo perder el equilibrio, eran 6 y 4 de ellos se me lanzaron para golpearme, pero de reojo pude ver como dos de ellos se perdían de mi campo visual, el tercero se me lanzó encima, lo tomé del brazo pasándolo por detrás de mi espalda y en menos de un segundo lo tenía sometido con el brazo doblado contra su espalda inmóvil.

- Ahh!...Maldito niñato! – Me gritó intentando golpearme, miré hacia el lado y Edward estaba sometiendo a dos de ellos, los cuales eran 2 veces mas grande que él…

- Suéltame maldito chimpancé de tercera! – Gritó Alice.

- Cállate Zorra! – Y antes de que el tipo pudiera ponerle una mano encima Alice, Edward lo lanzó a través del vidrio de la tienda de comida con fuerza creando un gran estruendo.

- No te atrevas a tocarla! – Le gritó y los hombres se alejaron de nosotros asustados, Edward cruzó los escombros y levantó el tipo algo ensangrentado y lo tiro a los pies de Alice. – Pídele perdón imbécil!... – Le ordenó parándose detrás de ellos.

- Primero muerto… - Edward le levantó y sus ojos brillaron asemejándose a los de un asesino.

- No!!... no puede ser… - Dijo uno de los que estaban alejados.

- T…tu…tu eres… - El que Edward tenía levantando comenzó a temblar de miedo – Er…res… 'Ghost'… - Se intento zafar de los brazos de hierro de Edward pero este le seguía mirando.

- Mira… No quiero verte cerca de nosotros… Ve y díle a James que estoy de vuelta y si lo veo cerca de mi o mis amigos no me voy a parar a pensar si debo o no arreglar las cuentas que tengo pendientes con él bien? – El tipo asintió asustado, Edward apenas lo soltó salió corriendo seguido por sus amigos.

- Edward!... – Alice se abrazó a mi hermano fuerte – Aún él sigue aquí?... –

- Quien es él?... – Me acerqué y Alice se cambió de brazos a los míos, estaba temblando

- Es un chico, era compañero nuestro… - Alice se aferró más.

- Solía golpear a Alice y la fastidiaba mucho… A Tanya también… - Bella se bajó del auto apenas ya que Edward lo había cerrado por fuera y corrió donde Edward.

- Estas bien?... – Le dijo tomando sus manos.

- Si, gracias… - Le sonrío y la abrazó con cuidado.

- Será mejor marcharnos… Volver a California… - Mi idea perturbó a Alice y Edward.

- Eso sería peor Jasper, puede creer que le tenemos miedo y de seguro cuando tenga la oportunidad irá a causarnos problemas, o peor aún le causara problemas a mis amigos, si quieres, vuelvan ustedes… - Edward sonó tajante.

- James le tiene miedo a Edward… No hay problema… - Alice me besó, en eso la dueña de la tienda salió gritando desesperada.

- Mi ventana!!...Mi ventana!!... Fueron ustedes!!!... – Nos apuntó, Edward se puso por delante.

- Tranquila Sue… - Miró a la mujer a quién se le iluminó el rostro, se abrazó a Edward besándole las mejillas – Fue el grupo de James… -

- Maldición!... – Se quejó – Ya van tres esta semana…Pero lo importante es que estas aquí de vuelta…- Edward suspiró.

- Ahora puedo ayudarte con un poco más de dinero si lo necesitas… - Dijo sonriéndole.

- Mmm…Bueno si insistes… - La mujer río y acepto los billetes que le extendió Edward.

- Ya nos vamos Sue, para llegar temprano a buscar hospedaje… - Le anunció.

- Puedes quedarte en tu casa… - Sue bajo la vista. – Será mejor que te apures, Hace una semana me llamaron del hospital… Tus padres sufrieron una fuerte gripe…Están internados… - Edward se quedó plasmado.

- Edward estas bien?... – Apenas le toqué el hombro el salió disparado al auto.

- Vámonos ahora!... – Ordenó, Alice me jaló del brazo en dirección al auto.

- Debemos apurarnos… - También estaba desesperada por irnos rápido.

- Alice espérame! – Gritó Bella corriendo y me quedé solo parado allí.

- Hey! Esperenme!! – Corrí al auto, nos subimos y apenas pude cerrar la puerta porque Edward partió de inmediato.

Edward Pov's

Apenas escuché que mis 'padres' estaban enfermos sentí como el corazón se me encogía, no pude hacer nada más que correr a mi auto, aún podía hacer algo por ellos, mis padres eran muy débiles de salud tuve que aprender mucho de medicina para cuidarlos, quizás podía llevarlos a California y Carlisle podría hacer algo por ellos… Alice me siguió, mis padres, la mayoría del tiempo enfermos, cuando Alice vivía en Filadelfia solían mimarla mucho, les encantaba que fuera a casa y Alice siempre los animaba con juegos y chistes.

Manejé como unas 2 horas más mientras comenzaba a amanecer, todos los demás se habían quedado dormidos, el cartel desgastado y rayado de la entrada de Filadelfia se mostró en todo su esplendor, el mismo que había visto desaparecer hace unos meses atrás, ahora volvía a mis ojos. Podía ver algunas luces de casa encendidas, no faltaba la gente esforzada que mandaba a sus hijos a trabajar antes de ir al colegio para poder comprar comida… La fábrica vieja botaba desde su chimenea kilos y kilos de humo negro que eran protagonista de muchas historias de terror cuando era un niño.

- Ya hemos llegado?... – Bella a mi lado se despertó lentamente.

- Si, vamos entrando a la ciudad, el hospital esta al otro lado, estaremos en unos 15 min… - Asintió y Alice se despertó al rato.

- Ya estamos aquí?... – Sonó algo nostálgica. – La vieja Fábrica! – Gritó emocionada, despertando a Jasper.

- Si, recuerdas las historias?... – Le pregunté con una sonrisa.

- Claro, Tanya siempre contaba que los chicos se perdían entre las nubes de humo… - Tanya…Tanya murió aquí… en esta misma ciudad… entre mis brazos… Con Tanya viví aquí…Con ella fue mi primer beso, todo lo que viví con ella, todo lo que pasamos juntos.-

- Cuidado!! – Me gritó Bella y tomó el manubrio girándolo, había estado tan sumido en mis pensamientos que no había visto venir el auto negro por la misma pista, apreté el freno de golpe y nos detuvimos con brusquedad.

- Auch!... – Se escuchó el quejido en el asiento de atrás.

- Lo siento, lo siento… - Tenía mi cabeza contra el manubrio mis manos parecían garrotes, no sentía la sangre correr por ellas de lo apretadas que estaban, no podía creer como había sido lo bastante idiota para venir a meterme aquí, no estaba listo para afrontar la realidad de que Tanya no estaría esperándome en su casa, con aquella hermosa sonrisa, con sus hermosos ojos azules brillantes, que ya no iba a poder dormir con ella sobre el tejado viendo las estrellas, que ya no tenía alguna razón para seguir con esta vida.

- Eddie?... – Escuché la suave voz de Alice como estaba contra el manubrio y ella es pequeña y menudita se paso sin mucho problema hacia la parte de adelante y arrodillándose detrás de mí me abrazo fuerte apoyándose en mi hombro. – Eddie, no te pongas así… - No entendía que me decía, yo estaba destrozado pero no estaba haciendo nada malo…

- Alice… - Oí un segundo susurro y Alice se separó de mi, me aferré mas al manubrio cuando sentí otro cuerpo pasando detrás mío y la puerta de la parte trasera abrirse.

- Edward… - Susurró en mi oído… Aquella voz era conocida para mí, pero no era Tanya… - Edward, shhh todo esta bien… - Con cuidado sus dedos finos y delicados recorrieron mis brazos hasta llegar a mis manos agarrotada. – Todo va a estar bien, ya no pasa nada… - La puerta trasera se cerró y obviamente ya no quedaba nadie en el auto excepto ella y yo… - Edward, sólo escúchame… Olvídate de todo lo que te preocupa… Yo estoy aquí contigo y te prometo que no voy a dejarte solo, no te voy a exigir nada, si quieres que sea tu amiga lo seré, pero no quiero verte mal, necesito verte sonreír… - Sus palabras me calaban hondo, en aquel abismo en el que me había sumido, ella intentaba sacarme jalando de mis manos con desespero… Pero no era suficiente.

Sus manos seguían recorriendo mis brazos y con suavidad se posaron en mis manos, intentando hacerme ceder.

- Edward, no quiero verte así… No quiero que te destruyas solo… Por favor… - Ejerciendo un poco de fuerza abrió mis manos, y entrelazo nuestros dedos, estando sus manos sobre las mías. – Dime algo si?... Prométeme que intentarás estar bien… Por favor, no puedo dormir tranquila sabiendo que te estas cayendo a pedazos… -Todo lo que ella me decía me afectaba demasiado, me estaba llegando y poco a poco el cubo de hielo que se había convertido mi corazón se fue derritiendo, muy lentamente.

- La primera vez que te vi… Tus ojos estaban vacíos, negros…pero ahora poco a poco habían comenzado a brillar, se volvieron dorados…Por favor no te permitas a ti mismo que vuelvan a ese color…- Sollozó…No puede ser!, estaba llorando por mi!!... – Yo te quiero Edward, aún no conociéndome hiciste mucho por mí y mi familia, además eres una persona muy especial… -

- Tanya esta muerta… - La interrumpí, sus manos se tensaron sobre las mías.

- Q…que? – Musitó casi sin voz.

- Tanya es mi exnovia, la conocí junto con Alice, cuando éramos niños y nunca más nos separamos, comenzamos a ser novios en secundaria y así pasamos la preparatoria… - Bella se recargó en mi hombro aún llorando, como compartiendo mi dolor. – Estábamos en una competencia de Break clandestina, en el grupo adversario eran todos hombres mientras que en el de nosotras eran 3 chicas y 3 hombres, ella y las demás chicas tenían miedo pero muy idiotamente competimos igual, comenzamos a bailar y les ganamos en creces… Ella estaba muy feliz, todos lo estábamos… - Tuve que guardar silencio un momento, los recuerdos me abrumaban y apenas podía respirar – Nos atacaron, estaban enojados por perder, la perdí de vista durante unos segundos, y cuando la volví a ver estaba siendo acosada por el líder de la otra banda, lo golpeé hasta que retrocedió… La abracé y le prometí que todo estaría bien, pero mientras le hablaba su cuerpo cayó contra el mío luego de un gran impacto… Le dispararon! – Golpeé el manubrio y ella soltó una exclamación de sorpresa.

- Santo Cielo!, pero Edward…como… -

- Le dispararon frente a mis ojos, la vi morir en mis brazos, me culparon de su muerte y me llevaron a prisión, como no tenían pruebas me sacaron, en esos días Esme se enteró de lo sucedido y pensó que lo mejor sería marcharme de aquí… Apenas salí de prisión me marché, no me despedí de nadie ni recogí mis recuerdos, sólo me marche… - Golpeé el manubrio con furia – Soy un cobarde, un idiota… - Volví a romperme y mientras me desquitaba contra el manubrio mi respiración no dejaba de llenarse de jadeos ahogados.

- No… Edward no eres un cobarde, ni un idiota… tu la amabas, fue algo que no hubieras podido controlar aunque lo supieras… - Me decía intentando detener mi ataque de furia. - Te amo… Quiero ayudarte a curar esa herida, no me importa lo que venga, quiero ayudarte… - Cerré mis ojos, mis manos se movieron por si solas, la pase de un solo movimiento delante de mí, sentándola en mis piernas y la besé, la besé con fuerza abrazándola fuerte a mí... Ella al principio pareció sorprendida, pero luego correspondió mi gesto, rodeó mi cuello tal como lo hacía Tanya, me acariciaba la nuca y enredaba sus dedos en mi pelo, mientras yo delineaba con la punta de mis dedos su espalda.

- Edward… - Susurró suave, sonrojada, me miraba enamorada.

- Tanya… - Susurré y cuando me di cuenta de lo que había dicho la solté de golpe bajándome del auto.

- Edward! – Me llamó.

- Lo ves?!... Nunca podré hacerte feliz como tu quieres Bella, Tanya sigue siendo la mujer que amo, como te puede gustar que te compare todo el tiempo con ella?!, que piense en ella cuanto estoy contigo, ¡¿como puedes soportarlo?!... – Se quedó en silencio y retrocedió un poco bajando la cabeza apoyándose en el Volvo, Alice y Jasper nos miraban desde un poco mas atrás, la gente que paseaba temprano miraban nuestra escenita, algunos reían por lo bajo mientras que otros se veían compasivos hacia Bella. – Lo siento… - Susurré y me acerqué a ella, pero me hizo el quite y se marchó al asiento del copiloto, suspiré y mire a Alice. – Vamos… - Asintió y todos nos subimos, aceleré camino al hospital de Filadelfia.

- Doctor Henry a la sala de operaciones, Doctor Henry a la sala de operaciones… -

- Cof cof… mami…me duele la garganta…cof cof –

- Por favor Doctor, tiene que poder hacer algo - Sollozo – Es mi esposa!, que le diré a mis hijos?! –

Era por este motivo que odiaba los hospitales, los quejidos, los llantos, las esperanzas rotas y el no poder hacer nada para remediarlo, Alice me tomó la mano y juntos caminamos a la recepción, Bella y Jasper venían un poco mas atrás.

- Buenos días…- Puse mi mejor voz, la enfermera una mujer morena, de pelo en melena y negro azabache, se veía muy amable y apenas me miró sonrío, a su lado otra mujer ya de edad de tez blanca con el cabello castaño claro, crespo y corto llevaba un uniforme de paramédico.

- Buenas tardes chico, puedo ayudarte en algo? – Me respondió la mujer morena con una sonrisa.

- Estoy buscando al señor Edward Mansen y Elizabeth Mansen, me dijeron que fueron internados hace una semana… - Dije tranquilo, la mujer comenzó a revisar unos papeles, cuando halló el que quería encontrar, me miro inquieta.

- Puedo tomar su nombre, por favor… - Asentí y le apreté la mano a Alice.

- Soy Edward Mansen…Su hijo… - La mujer pareció conmovida, suspiró cerrando sus ojos.

- Sr. Mansen… – Asentí y ella sonrío meláncolica – Hijo… - Su sonrisa se esfumó – Tus padres murieron hace dos días… No era una simple gripe, fue un extraño brote de la gripe española… Lo siento mucho, ahora están en la morgue para la biopsia… - El mundo ahora si se me venía encima, estaba completamente mudo, intente abrir la boca para decir algo pero lo único que salió fue el aire que había estado conteniendo en mis pulmones todo este momento.

- NO!... Esto no puede estar pasando!! – Gritó Alice a mi lado y me soltó la mano – Esto es una broma cierto?... – Rompió en llanto – Por favor dígame que es una broma – La enfermera negó con la cabeza triste. – No esto no puede estar pasando…no puede… - Negaba con la cabeza retrocediendo, Jasper intentó abrazarla pero lo empujó. – No…ellos no están muertos… no lo están…-

- Lamento mucho la pérdida… - Dijo sincera.

- Puedo ir a verlos?... por favor… - Al fin pude sacar la voz, la enfermera estrujó los papeles que estaban en sus manos.

- Me encantaría, pero esta estrictamente prohibido hasta que la biopsia termine y el ministerio de salud venga a firmar para poder sepultarlos… - Le di un golpe a la mesa ofuscado.

- SON MIS PADRES MALDITA SEA!...No me pueden negar ir a verlos!, no me pueden alejar de ellos… no me llamaron para avisarme que estaban internados y ahora no me dejan verlos?!... No lo voy a permitir!!... – La enfermera me miró temerosa.

- Edward…ella no tiene la culpa… - Bella intentaba hacerme entrar en razón, me tomó del brazo pero me solté de ella.

- Necesito verlos!... no se pueden haber muerto… no… - Me eché hacia atrás con mis manos empuñadas.

- Edward?... – Aquella voz… Me volteé de golpe, allí en uno de los pasillos estaba Irina, su cabello rubio casi plateado, le caía recto hasta la altura de la barbilla dividido en dos partes iguales por una partidura en medio, a su lado estaba mi viejo amigo Eleazar con su cabello negro y corto, ambos de ojos dorados pero mas oscuros que los míos y tez casi tan blanca como la mía, iban de la mano pero Eleazar llevaba abrazada a Carmen, la última chica de nuestra banda y novia de Eleazar.

- Irina?... – Musité al reconocerla, tenía los ojos hinchados, su brazo envuelto en un yeso hasta el hombro donde le seguía una venda que se podía apreciar por la fina camiseta que llevaba, su rostro estaba con algunas vendas, ella también había salido muy mal parada de la pelea. Eleazar a su lado andaba con una muleta y en su mano llevaba un vendaje, Carmen sólo unos cuantos parches. – Irina! – La llamé, ella me miró con odio y avanzó hacia mí, Eleazar la retuvo del brazo.

- Eddie… - Alice sonaba preocupada

- Déjala Eleazar… - Él me miro y asintiendo le soltó la mano a su hermana, ella se acercó a mí, su mano avanzó rauda cortando el viento de lo rápido que iba y se estampó en mi mejilla con fuerza obligándome a voltear el rostro.

- Porque no me lo dijiste?!... Por que no me dijiste que te marchabas idiota!!??... – Su voz se quebró – Lo hubiera entendido… y no te habría odiado todas estas semanas, si te ibas sólo para conocer a tus padres biológicos!... Tan difícil era decírnoslo?, tus padres murieron y yo no quería decírtelo porque pensé que ya no te importaban!... Porque pensé que a ellos ya no le importabas!!... – Su llanto fue en aumento y comenzó a golpearme el pecho, todos en el hospital nos miraban conmovidos, y esa enfermera morena cada vez se veía más dolida.

- Lo siento… No puedo decir nada más, no tengo excusa alguna para que me perdones… Sólo te he hecho daño, por mi culpa estas herida, por mi culpa tuviste problemas con la policía, yo te obligué a participar esa noche y yo soy el culpable de la muerte de Tanya… Pero por favor no me sigas torturando con lo que sucedió con mis padres… - Mi voz subió 3 octavas por un instante – Tengo suficiente con no poder haberlos visto antes de que murieran… - Alice se aferró a Jasper destrozada.

- Deja de echarte la culpa de las cosas Edward… No siempre es culpa tuya… Lo sabes… - Alice apenas habló pero bastó para que Irina le mirara, vio lo destrozada que estaba y se fijó en sus gestos y su rostro.

- Eres… la amiga de Tanya… aquella niña revoltosa? – Alice le miró y asintió cabizbaja.

- Caray!, nunca pensé que volverías a andar por aquí… - Soltó una sonrisa melancólica, Alice le tomó la mano e Irina la abrazó consolándola y Eleazar se acercó a mí.

- Edward… - Le miré y el me sonrío. – Siempre pensé que volverías… - Nos abrazamos, ya no quería mas sorpresas…

- Edward… - Llamó Bella tímidamente, me volteé y todos hicieron lo mismo provocando un tierno sonrojo en sus mejillas.

- Que pasa Bella? – Me acerqué abrazándola a mí cuerpo.

- Mira… - Apuntó una puerta donde encima salía con letras rojas y bien marcadas 'Morgue', la enfermera estaba abriendo la puerta con la llave.

- Los vas a sepultar? – Me preguntó, asentí suave – Debes ir a cambiarles ropa, la Sra. Clearwater ha dejado un bolso al encargado… Encárgate de lo demás bien? – Asentí y todos dimos un paso hacia adelante.

- Eleazar, yo me quedaré aquí… - Anunció Carmen, pero Eleazar le sonrío.

- Yo también me quedaré – Me volteé a mirarlos extrañado. – Tranquilo, ya luego tendremos tiempo de hablar, ahora es tu momento… - Sonreí y asentí.

- Edward yo también me quedo, no estoy preparada… - Me anunció Irina y se abrazó a Eleazar, asentí, Jasper me miró hablándome con la mirada.

- Bella…Alice… Las dos van conmigo? – Las miré y ambas asintieron tomándome la mano.

El lugar estaba frío y oscuro, habían focos de alógeno en el techo, un hombre alto, de mirada seria y molesta estaba detrás de una mesa.

- En que puedo ayudarlos? – Nos dijo apenas estuvimos en su campo visual.

- Venimos a… bueno… - Un escalofrío recorrió mi espalda – A p…preparar a dos cuerpos… - El decir la palabra Cuerpos sentí algo dentro mío romperse.

- Nombres? – Preguntó como si nada revisando una planilla.

- Edward y Elizabeth Mansen… - Musité, el asintió y marcó supongo que los nombres de mis padres.

- Firme aquí y ponga su nombre aquí – Asentí tomando el lápiz que me extendió hice todo lo que me dijo.

- Por aquí por favor… - Y emprendió camino.

Bella Pov's

Nos guió por unos archivadores gigantes, ya conocía muchas morgues, el hecho de vivir con el jefe de policía desde que eras niña y el estar constantemente cambiando de ciudad, uno se acostumbra. Caminamos unos minutos en silencio, en las manos del señor había un bolso negro deportivo, quizás con la ropa que la enfermera nos nombró.

- Estas bien?...- le pregunté a Alice, quien estaba cada vez más pálida conforme nos acercábamos, ella negó con la cabeza y volvió a romper en llanto, la abracé fuerte mientras no dejábamos de caminar, Edward oyéndola le tomó la mano reconfortándola un poco, sabía que estaba peor que ella… No había llorado, ni por lo de Tanya ni por lo de sus padres, pero sabía que en el fondo estaba muriéndose.

- Aquí es… - Tomó la manilla de uno de los archivadores y lo jaló, una especie de bolsa de lona gruesa apareció frente a nuestros ojos, apenas hubo terminado abrió la siguiente y con cuidado abrió las bolsas, el rostro de una mujer hermosa, era rubia de rasgos finos pero no le ganaba a Esme, se notaba que su piel había sido algo bronceada, pero ahora que no tenía vida era blanca como la cal, no pasaba de los 30 años, su padre tenía el cabello negro con algunos sectores canosos y sus rasgos masculinos contrastaban con el frío de su tono de piel.

- No…- Alice cayó de rodillas, me agaché a recogerla y desde el piso, del rostro cabizbajo de Edward vi caer una lágrima.

- Alice… - La llamó, se acercó lento y se agachó a su altura. – Debemos hacerlo, ellos estarán orgulloso de ti… De ver lo grande que estas, lo hermosa y fuerte que te has vuelto… - Le sonrío y se me asemejó a un hermano mayor. – Estarán orgullosos de los dos Alice… No tienes que dudar de eso, ellos siempre te recordaron… - Alice le miró y se abrazó con fuerza a él sollozando, el la cobijó en sus brazos, yo estaba frente a ellos, acuclillada con el bolso en mis manos estrujándolo levemente.

- Bella… - Me llamó, levanté mi vista, mientras aún tenía abrazada a Alice me sonrío cálidamente aunque sus ojos reflejaban todo el dolor que sentía.

- Mh? – Me atreví a responder.

- Ven, ayúdame a llevar a Alice fuera… - Edward fue a zafarse del abrazo de Alice, pero esta se aferró mas.

- No!... yo quiero quedarme… - dijo bajito luego de casi haber gritado – Prometo hacerlo bien, pero déjame quedarme por favor Eddie… - Le suplicaba a Edward y me miraba a ratos de reojo.

- Edward… - Le miré suplicante.

- Esta bien, pero si te sientes mal sólo sal bien? – Alice asintió y me arrebató el bolso de las manos, quedé con mis manos extendidas y mirándola extrañada.

- Lamento lo que acaba de hacer… - Me dijo Edward desde el otro lado de las camillas, me encogí de hombros y comencé a ayudar a Alice a sacar la ropa pulcramente doblada.

- Es hermoso… - Murmuró Alice estirando un aparatoso vestido, era de satén rosa en la parte superior se asemejaba a un corazón, muy ceñido de la cintura y era largo casi asemejándose al de una novia, en la parte del pecho que quedaba descubierto todo era cubierto por encaje rosa pastel, las mangas eran ajustadas a las muñecas dándole un toque mas sobrio.

- Que joven es tu madre Edward… - le halagué al ver la piel perfecta y suave de la mujer comparada con la del padre.

- Si, tiene tan sólo 35 años… - Me sonrío mientras sacaba las cosas de su padre del bolso.

- Y tu padre? – Mirando al hombre.

- 54… A que no los aparenta cierto? – Negué con la cabeza con una sonrisa.

- No, para nada… - Alice comenzó a levantar el cuerpo de la madre de Edward pero no era nada fácil.

- Déjame ayudarte… - Edward se acercó y con facilidad cargo el cuerpo… En eso se quedó contemplando el cuerpo de su madre, añorando quizás los recuerdos… Me dolió verlo así, ver a aquella hermosa mujer, inerte entre sus brazos, sus brazos comenzaron a temblar.

- Edward est… - Intenté preguntar pero el nos miró y rugió.

- Vístanla rápido, maldita sea! – Con Alice nos apresuramos en pasar el vestido por su cabeza, era como vestir a Reneésme cuando estaba dormida, sólo que ella no despertaría llorando porque no la dejo dormir…

- Ya esta, déjala de nuevo en la camilla para poder arreglarla… - Edward dejó con suavidad el cuerpo de su madre acariciando su mejilla, sonrío melancólico y una nueva lágrima recorrió su mejilla cayendo en los pálidos parpados de la mujer.

- Te voy a extrañar… - Susurró, con Alice nos estremecimos donde estábamos, el padre de Edward llevaba tan sólo unos pantalones de tela negros, y la camiseta que usan debajo de la camisa.

- Edward… - Le acaricié la palma de la mano con suavidad como infundiéndole fuerzas, Alice se apresuró en copiar mi gesto, él sólo nos miro y volvió donde su padre.

- Vas a ver las maravillas que hago Bella… - Me dijo Alice sonriendo – Ella me prometió que cuando fuera mayor iba a dejar que la maquillara para un día especial… Nunca pensé que ese día especial llegase de esta manera… - Bajo la cabeza con el envase de maquillaje entre las manos.

- Alice, ella estará feliz que al menos en su funeral alguien la pudo ver con un poco de maquillaje, sin presentar alguna reacción alérgica como siempre le pasaba… - Edward le dijo a lo lejos.

- Bueno, si… - Alice me tomó la mano arreglando el último pliegue del vestido y abrió el cosmetiquero poniendo manos a la obra con una sonrisa melancólica, a veces soltaba frases como 'Que linda esta quedando Mami Eli…' o 'Su esposo de seguro se volverá loco de amor cuando la vea'… Y cosas así, el padre de Edward ya estaba listo, sólo faltaba peinarlo y eso estaba haciendo Edward…

Aquella tarde había comenzado a lloviznar, como si el cielo llorará la perdida de aquellas dos hermosas personas como la mayoría le llamaban. Tan sólo ayer habíamos llegado a Filadelfia, y estábamos en el cementerio general, despidiendo el alma de los padres de Edward, quienes le acompañaron durante toda su vida sin siquiera tener un lazo de sangre.

- Hermanos… Despedimos el alma de Elizabeth y Edward Mansen en el nombre del Padre, Del Hijo y Del Espíritu Santo…Amén. – Amén…Repetimos al unísono, habían mas de 30 personas en el funeral todos amigos íntimos de la pareja… Edward mientras bajaban los ataúdes de sus padres estaba frente al agujero, vestido completamente de negro, con un ramo de crisantemos en sus manos mirando como el cuerpo de sus padres descendía hasta el centro de la tierra. Alice estaba dormitando en los brazos de Jasper en una de las sillas, anoche no había podido dormir, el llanto y el viaje la tenían destrozada, los amigos de Edward estaban de pie detrás de todo casi como guarda-espaldas.

No encontré necesarias las palabras, tan sólo me acerqué a él y entrelacé nuestras manos mirando junto a él el agujero en el piso, el al principio se vio extrañado, pero luego me tomó la mano con fuerza y comenzó a andar.

- Edward?... – le llamé mientras se acercaba a Jasper.

- Vete a casa con Eleazar, ya vamos nosotros… - Jasper le miró extrañado pero Edward ya estaba arrastrándome de nuevo, habló entre susurros con el pelinegro y seguimos marchando.

- Edward donde vamos?...- Le llamé, pero el sólo siguió caminando. – Edward?... Edward! – Fue cuando le grité que cayó en cuenta que me llevaba a la rastra, me soltó con suavidad y yo le seguí en silencio, nos detuvimos cuando ya estuvimos bastante alejados del barullo, era una zona del cementerio bastante bien cuidada, llena de flores.

- Es un lugar especial para mí… - Asentí y el apunto una lápida., mi mirada viajó rauda y lo primero que pude leer con letras finas pero oscuras

´Tanya Kate Denalí

1990 – 2009

Q.E.P.D

Me agaché y tuve que limpiar un poco el polvo de la parte baja de la lápida, porque estaban talladas unas palabras, escritas con la letra de Edward, pero esas palabras me llegaron al alma y hasta me hicieron humedecer los ojos.

'Porque siempre estarás en mi corazón aun cuando el tuyo ya dejó de latir'

Edward Mansen.

- Es…aquí? – Pregunté suave, él asintió y se sentó en el piso, me senté a su lado pero el me paso a sus piernas y tomando aire comenzó a hablar.

- Hola Tanya, lamento no haberte venido a ver desde que me fui… De verdad…tenía miedo… Miedo de perder la cabeza y perderme del sentido de la vida que ambos creamos juntos… Pero estoy dispuesto a dar el paso, se que es esto lo que tu quieres…- Mis ojos se llenaron de lágrimas traicioneras, en eso vi pasar corriendo un grupo de niños entre ellos uno de cabellos cobrizos y cortos y el recuerdo de Nessie me estremeció.

- Pasa algo? – Me susurró al oído mientras acariciaba la lápida con gesto ausente.

- N…no…no pasa nada, tranquilo – Le sonreí y el me abrazó un poco más.

- Tanya, te presentó a Bella… Es la chica que me gusta… Me gusta desde que la vi, aunque constantemente la comparo contigo y se que eso tanto a ella como a ti le molesta… - Parecía como si estuviera hablando con alguien de verdad, ya que sonrío melancólico como intentando excusarse.

- Se que ella no esta molesta, porque yo no lo estoy… - Le sonreí con ternura y me acurruqué mas entre sus piernas. En eso un recuerdo llegó a mi mente y bajé la cabeza incomoda. – Además, la manera en la que puedo soportar el hecho de que me compares con Tanya y me hayas escondido el hecho de su existencia es porque… -

- Porque Bella?... – Me miró inquieto.

- Porque…yo también tengo un secreto. - Lo que le dije me dolió bastante, y se que a él mucho mas que a mi, tomo aire conteniéndolo, lo sabía porque lo sentí en mi espalda.

- Como es eso? – Me preguntó suave.

- Todos en California saben mi secreto, eres el único que no…- Me volteé arrodillándome en el pasto pero mirándolo de frente, estaba incómodo.

- Es sobre ese imbécil de Jacob!? – Gritó molesto, mis ojos se abrieron de par en par, el se iba a poner de pie pero apoyé mis manos en sus hombros.

- Edward!... no, no es con él… - Intenté mantenerlo sentado, pero con mi 'super' fuerza alcanzó a casi ponerse en pie y pararme con él.

- Entonces?...Con quién Bella? – Volvió a sentarse y me volví a arrodillar.

- Con…con lo relacionado con…Reneésme - Le confesé bajando la cabeza.

Edward Pov's

Cuando me confesó que me contaría lo sucedido con el nacimiento de Reneésme algo dentro de mí comenzó a revolverse…

- Al padre de…Nessie? – Asintió suave. – No es Jacob? – Pregunté incómodo.

- No, no lo conoces… - Asentí y con cuidado tomé su rostro levantándolo.

- Me quieres contar? – Sus ojos estaban llenos de lágrimas, cuando le pregunté me miro y sus ojos volvieron a brillar.

Bella Pov's

- Claro que sí, por eso te lo dije de esta manera – dije luego de que su voz tranquila y suave me hiciera temblar las piernas. – Como habrás notado Reneésme tiene 3 años… -

- 3?... Yo pensé que tendría menos… Ósea la tuviste cuando tenías 15? – Asentí algo avergonzada.

- Pensé que me amaba… Me había prometido que nos casaríamos, tenía dinero y era guapo… Todo lo que mi padre buscaba, pero yo no… - Le sorprendió un poco mi respuesta.

- Como?...Creo que no estoy entendiendo – Me dijo mientras me acomodaba entre sus brazos quedando ambos frente a frente.

- Era algo así como mi 'novio', o al menos eso quería meterme en la cabeza mi padre… Lo conocíamos desde que tenia 8 años, el tenía 2 mas que yo, era un chico tranquilo, pero demasiado correcto para lo que yo quería y bueno…quiero… - Asintió escuchando atento mi relato – Iba por mi a la escuela, ya que él iba en una privada, luego caminábamos a mi casa y yo…con una falsa sonrisa aceptando todo lo que venía…Claro tan sólo tenia 13 años, fue un año completo de farsa, de falsas caricias inocentes y tiernas palabras… Simplemente no sabía quererlo… - Suspiré y el con su mirada me incitó a seguir.

- En mi escuela había cada delincuente, entre ellos mi mejor amigo…'Mike', era un chico becado, no era muy inteligente, pero era un excelente deportista y eso lo mantenía dentro de la escuela… Éramos muy buenos amigos, solíamos escaparnos de clase para ir a dormir a la plaza… - Edward suspiró fuerte. – Nadie sabia lo que había entre nosotros, así que cuando me harté de esa tonta relación con el niño rico, le pedí a Mike que se hiciera pasar como mi novio para que me dejaran en paz… - Las manos de Edward se cerraron con fuerza en torno al piso, sacando todo el pasto que había a su alrededor. – Tranquilo… - Susurré acariciando su pecho y él sólo aflojó sus manos pero seguía rígido. – Todo iba bien, o al menos eso pensaba yo… Nunca pensé que ese idiota reaccionaría así, pensé que sería mas…maduro- Recordé lo que pasó y mi cuerpo sufrió un fuerte escalofrío incontrolable, Edward me miró inquieto frunciendo el ceño.

- Nos halló 'besándonos' en la casa del árbol, se puso como loco, comenzó a gritarnos insultos y a golpear a Mike, quien obviamente se libró fácil de los golpes, pero nunca pensamos que él cargaría un arma consigo… - El cuerpo de Mike a un lado del mío… él con esa mirada dolida y asustada.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, Edward me miró asustado, las cálidas lágrimas seguían cayendo por mis mejillas y se perdían en mi cuello, lo que hizo, nunca pensé que lo haría, se inclinó y con sus pálidos labios capturó una de las lágrimas fugitivas y siguió el recorrido de esta con la punta de su lengua, entreabrí mi boca, luego de recorrer dos o tres lágrimas mas, yo ya estaba totalmente sumida en sus caricias, mis ojos estaban cerrados, pero cuando dejé de sentir su calidez pero no así su aliento frío, entreabrí mis ojos topándome con los topacios suyos, estaba a tan sólo unos centímetros de mi boca sonriéndome de lado como siempre lo hacía, queriéndome volver loca.

- Él…el le disparó a Mike… - Edward asintió borrando su sonrisa. – Me rogó que lo perdonará… que no había querido hacernos daño… la policía llegó y el les dijo que había sido un accidente, obviamente con todo el dinero que tenia…le creyeron… - Edward me acarició la mejilla secando las nuevas lágrimas que corrieron por mis ojos.

- Que mas pasó?... – Le copié el gesto y acaricié su rostro delineando sus facciones.

- Pasaron los meses y poco a poco comencé a alejarme de él, tenía miedo… Apareció una noche en mi cuarto, me dijo que se iba a Europa… pero que no quería marcharse sólo…Que me quería llevar con él. Obviamente le dije que no… - Hice una pausa para tomar aire – Me dijo que ya que no me quería ir con el, que si le podría entregar algo importante para mí… Mi inocencia… - Sollocé y Edward se removió inquieto. – En ese momento no entendía lo importante que era mi virginidad ni nada de eso, mi padre siempre me mantuvo bastante ignorante del tema porque tenia temor a las preguntas… - Le miré y sus ojos brillaron – Esa noche me entregué a él, faltaba poco para que cumpliera 14 años….Nunca mas lo volví a ver y tiempo después comprendí…que de verdad le quería, que no importaba todo el daño que me había hecho, yo le quería… - Bajé la cabeza triste y las lágrimas se abrieron paso por mis mejillas, Edward me tomó las manos con las cuales me había cubierto el rostro y las separó de mi cuerpo, se inclinó contra mi cuerpo y me besó, me zafé de su agarre y le rodeé el cuello.

- A veces… cuando haces cosas me recuerdas a él… Tanto como yo te recuerdo a Tanya… - Le confesé, el me besó suave.

- Shht… - Me dijo en un susurro y volvió a besarme obligándome a perder la noción de todo a nuestro alrededor, me aferré mas a él y el me pegó a él desde mi espalda baja, delineaba mis omóplatos con sus dedos y me llenaba de escalofríos.

- Edward… - Me separé de él con una sonrisa mientras mis mejillas ardían – Tanya va a hacer un agujero y me enterrará con ella si no respetamos su tumba… - Río y me abrazó fuerte.

- Lamento haberte hecho tanto daño… el no haber sido lo suficientemente valiente para luchar por ti… - Me miró y yo le sonreí.

- Aunque inconscientemente si luchaste por mí… Si no hubiera sido por ti, ahora estaría recibiendo los maltratos de Jacob. – Me desordenó un poco el pelo con la caricia.

- No me hables de ese chucho, arruinas el momento… - Ambos reímos y el miró la hora en su reloj – Vamos, ya es tarde y todos comenzarán o a preocuparse o a inventar cosas… - Asentí poniéndome en pie, la lápida me había resguardado de la fría brisa que corría esa tarde, y yo la muy descuidada solo llevaba unos jeans y una camiseta de tirantes negra, mientras que Edward llevaba su ropa habitual, es decir sus jeans rotos, un polo manga larga negro y encima sus famosas capuchas, la brisa me puso la piel de gallina apenas lo paramos y esto alertó a Edward.

- Debí haberme percatado que no traías abrigo… - Se disculpó y se quitó su capucha colocándomela y aprovechando de robarme un beso, luego acarició la tumba con cuidado. – Te quiero Tanya, adiós… - Sonrío y me tomó la mano pero le retuve.

- Espera… - Me devolví a la tumba poniéndome en cuclillas. – Gracias por permitir que conociera a Edward, prometo que te lo voy a cuidar… -

Edward Pov's

Al escucharla decir eso, vi como sonreía con ternura y se ponía en pie para tomarme la mano.

- Vamos? – Asentí y nos marchamos a casa de Eleazar donde nos estábamos quedando.

Apenas abrí la puerta me topé con una escenita que me dejó descolocado, Jasper y Alice estaban besuqueándose en un sofá del rincón de una manera no muy inocente que digamos, Eleazar y Carmen les imitaban en un sofá del otro rincón y fácilmente pude escuchar el stereo a todo volumen en la habitación de Irina (que quedaba en el primer piso).

- Es que acaso estaban viendo una película porno o que? – Pregunté con una ceja alzada y Bella a mi lado se sonrojó dándome un golpecito en las costillas, todos se separaron de golpe y me miraron sorprendidos y sonrojados.

- Así se hace Edward! – Me gritó Alice desde el sofá riendo y Bella en vez de ponerme roja se puso violeta.

- Cállate pequeñaja pederasta… - Le dije – No me acosté con Bella… -

- Huy… y yo pensaba que si ibas a poder… -Me dijo Alice como dándome un pésame, me alegraba verla mas contenta.

- Ven aquí enana… - Corrí donde ella, pero mas rápida que yo saltó el sofá y salió corriendo en dirección a la cocina que se conectaba con el comedor, la correteé unas dos vueltas para darle confianza y luego me di la vuelta esperándola en el comedor donde la alcé sobre mis hombros.

- No… no Edward me voy a enojar contigo si lo haces… - Me dijo pero no le presté atención y comencé a caminar con ella hacia el patio. – Edward… Jasper Auxilioo!! – Gritó, estirando sus brazos.

- Que van a hacer? – Escuché la dulce voz de Bella algo preocupada.

- Lanzarla a la piscina… - Dijo Eleazar como si nada.

- Ahhh… - Bella asintió como si nada y yo solté una risa.

- Gracias amiga! – Le gritó Alice sacándole la lengua y salí con ella con todos atrás. – Edward si me botas te prometo que tu Volvo pagará las consecuencias… - Asentí.

- Bien Alice, pero tu te vas directo al agua aunque no quieras… - Reí y la piscina de cemento y aguas cristalinas me dio la bienvenida en el centro del patio cercado por vallas blancas.

- Edward no…por favor… te prometo que… que… no te vuelvo a molestar nunca más…pero por favor no…es mi mejor ropa…lo juró… - Me suplicó y la cargué como un bebé sacándola de mis hombros, comenzó a patalear. – No.. nooo – Reí.

- Uno.. – Contó Eleazar con una risita.

- Dos… - Le siguió Carmen.

- Tres! – Celebró Bella.

- Aquí vas… - Me preparé para lanzarla.

- AHHH! – Gritó cerrando sus ojos.

Continuará…

+ Hola! Al fin de vuelta… bueno chicas se preguntaran donde estuve metida todo este tiempo?... jeje creo que no pero bueno para las que sí, mi mamá la que me trajo al mundo (xd) bueno ella se enfermó bien feo ii tuvieron que operarla u.u, iba todo bien pero cuando ya estaba en la casa se le infectaron las heridas y tuvieron que internarla de nuevo, entonces con respecto a la historia no tenia tiempo, internet ni ganas de escribir ni de subir, pero al menos mi mamá ya esta mejor, porque al menos yo estuve ajetreada entre el hospital y mi casa, espero me puedan entender n.n

+ Como siempre gracias a todas mis amadísimas lectoras, ustedes saben que las adoro y algún día les pagare (?) xd!

Taniiah: Ay! Chica tu como siempre presente, en serio muchas gracias n.n! Sobre los review, bueeno al menos ustedes me dejan y son importantes para mi n.n. A mi igual ya me estresó Eddie xd!... pero al menos en este cap mejoró no?

Lily_Black_14: Jeje no te preocupes, gracias por el review n.n, si solo cuida el estetoscopio recuerda que son delicados xd!

Missju: No es buena idea..es cierto xd!!! Jajajaja en el universo de Twilight eso si xd!

Camii-Granger: Tranquila ya me reconcilié porque ustedes si que se mandaron con los review, las adoro! n.n

Ale-Cullen4: Tu y Tanya son demasiado amor!, adoro sus review tan constantes n.n

Bibliofila: Tranqi, que bueno que pudiste leer el fic n.n, gracias por el review.

Pauletta: Woo lectora nueva! n.n bienvenida!! A mi mundo loco ii sicótico xd!

Andrux: Jeje tranquila si es algo irrelevante para ciertos puntos de vista, pero como Eddie estaba tan sicótico por lo de Tanya que el muy bruto -.-U no quería aceptar lo que sentía por Bella. Bueno Alice tiene 18 como Eddie y Bella… n.n

+ Jojoj bueno este cap salió gracias a una canción muy hermosa, debo advertir que no siempre la letra tiene que ver con lo que dice el cap, o al menos a algunos no les parecerá, pero es que como soy rara xd! Bueno para mi sí lo son… la canción se llama Yo te extrañare – Tercer cielo.

(h t t p : / / w w w . y o u t u b e . c o m / w a t c h ? v = A y P U h _ 4 m R X M)

+ No se cuanto me demoraré en subir el otro cap :S! por la simple y sencilla razón que no tengo inter, en mi casa hay inter inalámbrico (es como una capsula rara xd!) y no es mío y el dueño (no diré quien) no me lo facilita muy seguido ¬¬… Pero espero que pronto. Los quiero a todos!!

Review? owo