A Sense.

Cap. 18 'Please, Don't Leave Me"

Edward's Pov

Después de dejar a Jasper en la casa, me marché con Bella para ir a buscar a Reneésme a la guardería y luego las lleve a casa. Apenas llegamos Charlie nos recibió en la puerta, en su rostro se notaba el inmenso intento de parecer sereno.

- Hola chicos – Saludó y se agachó para alzar en brazos a Reneésme quien corrió hacia él.

- ¡Abuelitoo! – Le besó la mejilla y comenzó a parlotear feliz sobre lo que había hecho con sus amigos y maestras.

- Te serviré un jugo – Me dijo mi preciosa novia y me dejó solo en la sala. Me senté en el sillón, quería hablar con Charlie, y necesitaba que fuera rápido.

- Charlie, necesito hablar contigo algo importante, pero primero deja que Bella y Nessie se vayan de aquí – Le dije tranquilo, el frunció el ceño y se sentó en el sillón de al lado.

- ¿Qué me estás diciendo Cullen? – Me dijo algo molesto, Bella llegó, dejó el jugo y tomando a la pequeña en brazos se marchó escaleras arriba, en todo lo que se demoró me quedé callado sintiendo la peligrosa y desconfiada mirada de Charlie sobre mí.

- Quiero hablar acerca de Black… Ahora que Bella y yo somos novios…Aunque si no lo fuéramos también te lo pediría… - Hice una pausa y el pareció interesado en lo que iba a decir – Necesito que lo alejes de Bella… -

- ¿Cómo? – Preguntó y luego se rió malditamente – ¿Acaso le tienes miedo a un poco de sana competencia? – Se cruzó de brazos relajándose un poco.

- No… - Sonreí mirándolo – Si fueran simples celos, créeme que no vendría a hablar contigo, esto es más importante – Me puse serio – Bella no puede hacerse respetar frente a Black, no sé cómo era la relación de ellos antes de que yo viniera a vivir a California, pero él cree tener poder sobre ella, hoy intentó golpearla… No sé tú, pero yo no voy a permitir eso y también es Bella quien tiene miedo de seguir cerca de él. Yo puedo hablar con él, pero necesito que lo hagas no como Charlie Swan, sino como el jefe de policía… Soy capaz de pedirle a Bella que pida una restricción para él – Dije todo esto sin inmutarme, no iba a permitir que dañara a mi novia, o a Reneésme, el se quedó en silencio unos minutos, parecía estar meditando lo que acababa de oír. Estaba claro que me odiaba, pero era el bienestar de su hija lo que estaba en juego.

- Papiii… - Oí la voz de la pequeña y sentí sus pasitos en las escaleras.

- ¡Reneésme!, ¿Qué te he dicho de bajar las escaleras?, es muy peligroso, además Edward y el abuelito están ocupados… - Bella apareció detrás cargándola en brazos.

- ¿Por qué le dice papi? – A Charlie casi le da un paro cardíaco, se levantó del sillón y nos miró más que furioso.

- Porque Eddie quiede mucho a mi mami, además juega conmigo, y me degala galletas y la tía Esme el otro día me dijo… - Le blanqueé los ojos a Bella, y ella se río cortando la historia de la niña.

- Ay, papá no exageres… Sabes cómo son los niños – Soltó a Nessie, quien se revolvía. La niña al verse libre llegó a mi lado para que la cargara en brazos.

- Además no me molesta – Lo dije mientras la tomaba en brazos, pero la subí a mis hombros y ella se río encantada. – Charlie estaba a punto de sacar el machete y asesinarme, así que le tomé la mano a Bella. - ¿Vamos a dar una vuelta al parque? –

- ¡SI! – Gritó la niña en mis hombros, Bella río y asintió encogiéndose de hombros.

- Voy a buscar una chaqueta para ella – Dijo marchándose por las escaleras, asentí y me quede jugando con la niña.

- Eddie, cuando vayamos al padque, ¿Puedes compladme un algodón de azúcar como los que salen en televisión? – Me preguntó tomando mi cabeza con sus manitas obligándome a mirarla hacia arriba.

- Claro, pero debes portarte bien – Reí y la bajé para jugar con ella un poco, Charlie se había marchado de ahí bufando, pero por hoy preferí ignorarlo.

2 meses después…

Bella's Pov

- ¡Cumpleaños Feliz, Cumpleaños Feliz, Feliz Cumpleaños Nessie, Que lo cumplas feliz! – Con papá terminamos de cantar y mi hija sopló las cuatro velitas en el pastel que había preparado en la mañana, ella río aplaudiendo.

- Felicitaciones Reneésme, ven a darle un abrazo a tu abuelo – Dijo Charlie tomando en brazos a mi hija y besando sus mejillas sonrosadas. Tomé el pastel y me lo llevé a la cocina para cortarlo, pero en eso sonó el timbre. Extrañada corrí a abrir sin mirar antes quien era.

- ¡Hola! – Gritó Alice con una enorme sonrisa, iba de la mano con Jasper quien también sonreía.

- Hola Ali, Jasper – Saludé besando sus mejillas – Pasen –

- Venimos a ver a mi sobrina postiza favorita… - Dijo la pelinegra mientras entraba canturreando.

- ¡Tía Alice! – Escuché el grito de mi hija y apareció por la puerta segundos después para saltar a sus brazos.

- Hola preciosa, felicitaciones – La niña río encantada y miró a Jasper quedándose en silencio. La relación entre ellos dos era particular, Nessie se quedaba mirándolo intensamente cada vez que podía como extrañada por sus presencia.

- Hola tío Jasper – Saludó marcando cada sílaba.

- Feliz cumpleaños Nessie – La cargó con un solo brazo mientras que con la otra le entregaba un paquete algo grande.

- Es un regalo para ti – Celebró mi amiga y ambos fueron a sentarse para que mi hija luchara contra el papel de regalo, me marché a cerrar la puerta escuchando los grititos de emoción de mi hija de fondo… Fueron sus ojos dorados los que me ensimismaron, llevaba una pequeña cajita entre sus manos y me sonrío cuando casi le cerré la puerta en las narices.

- Hola Bella – Me saludó con un beso.

- Hola Edward… Pasa – Le pedí y apenas entró cerré la puerta. – ¿No se supone que luego iría a tu casa? – Le pregunté sonriendo.

- Es que quería traerle esto a Reneésme, es un pequeño regalo – Susurró en mi oído. Me sonrojé un poco, a veces Edward se comportaba como si fuera el padre de Nessie, haciéndole grandes regalos, además no le importaba que mi hija lo llamara como papi… Era algo a lo que yo no estaba acostumbrada.

- Está bien – Lo deje pasar y el abrazándome me guió hasta la sala, Nessie acababa de sacar de un gran caja una muñeca rubia, eran de esas que se mueven, van al baño y puedes cambiarles la ropa, emocionada la abrazó y luego abrazó a Alice y Jasper.

- Muchas gracias, la cuidaré mucho – Les prometió sonriendo, Edward le había estado enseñando a hablar y ahora casi no tenía problemas con las palabras, lo cual enfurecía pero al mismo tiempo agradaba a mi papá.

- Lo sé mi amor, pero aún hay más, revisa bien el paquete – Le dijo riendo mi amiga, Nessie lo dio vuelta sobre el piso, cayó una bolsa de color rosa y dentro habían muchos cambios de ropa para la muñeca.

- No pude detenerla – Nos explicó Jasper.

- Hola a todos – Saludó Charlie desde la puerta, traía una bandeja entre sus manos con una porción de torta para cada uno, estaba feliz, era el cuarto cumpleaños de su nieta así que no le importo ver a Edward a mi lado ni que luego nos fuéramos a "celebrar".

- Reneésme ven aquí un momento – Llamó Edward y la cargó en brazos – Tengo un regalo para ti-

- ¿En serio?- Preguntó con una sonrisa mi pequeña, Edward asintió y le extendió la cajita, mi niña la tomo con sus dos manos y le quitó el listón que la cerraba. Edward con una de sus manos sacó la pulsera que estaba dentro, era de plata y tenía entrelazada una cinta roja, además de ella colgaba un pequeño dije en forma de corazón y era transparente.

- Es muy linda Edward… - Murmuró mi hija maravillada viendo el juego de colores que desprendía el colgante al contacto con la luz, la tomé con cuidado y se la crucé en la muñeca a mi hija

- Es preciosa, gracias – Le besé sonriendo y él sólo me guiñó el ojo. Me volteé a ver a Alice, me extrañó que se quedara en silencio, estaba abrazada a Jasper viendo la pulsera algo emocionada.

- ¿Comamos pastel? – Preguntó luego de carraspear e intercambiaron una mirada intensa.

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Llegamos a la casa de Edward por la tarde, Nessie venía feliz con su muñeca y su pulsera, además de la casaca nueva que le regalé. Iba con Nessie en brazos y Edward me dejó pasar primero, entré y me sorprendió ver a los padres de Edward, Emmett, Rose y todos los amigos de Edward menos Irina y Riley rodeados de globos, una piñata y caramelos.

- ¡Feliz cumpleaños Nessie! – Gritaron al unísono, Nessie aplaudió riendo y Esme se acercó con un pastel rosa, algo ostentoso pero precioso, tenía una vela en forma de princesa y se puso frente a Nessie mientras todos cantaban.

- Sopla las velitas, pequeña – Le dijo cariñosamente y mi niña le hizo caso, todos aplaudieron y se acercaron para saludarla.

- Oye Alice… - Aproveché que estaban todos ocupados para hablar con ella, nos alejamos hacia la cocina. - ¿Por qué esas miraditas con Edward, cuando le regaló la pulsera?¿Que significa? – Pregunté interesada, ella me miró y se sentó en la barra.

- Bueno… - Suspiró meciendo sus pies – A Tanya le encantaba buscar el significado de las cosas, de los sueños, de símbolos y cosas así – Me miró sonriendo – Esa pulsera significa algo muy lindo Bella… Pero no soy quien tiene que decírtelo, pregúntale a él – Terminó de decirme eso y se fue de vuelta a la sala, me crucé de brazos molesta y me devolví con ella, Edward estaba hablando con Emmett y se fijó en mi cara así que se acercó a mí.

- ¿Pasa algo? –

- Si, ¿Qué significa la pulsera que le regalaste a Nessie? – Pregunté mirándolo, pero su celular comenzó a sonar, al igual que el de Eleazar.

- Disculpa – Se miraron un momento confundidos y contestaron… No pasaron ni dos minutos cuano colgaron al mismo tiempo. – Bella tengo que irme, disculpa – Me dijo sin quitarle los ojos de vista a Eleazar, quien se veía furioso.

- ¿Qué sucede? – Pregunté inquieta intentando detenerlo, eso pareció molestar a Eleazar quien bufó y se acercó enojado.

- Edward… - Le llamó algo inquieto, mi novio asintió y apoyo una mano en su hombro.

- Necesito irme rápido Bella, luego te explico… - Me besó la frente sin soltar a su amigo. – No te voy a volver a involucrar en esto… - Murmuró y se marchó con Eleazar sin despedirse de nadie, no soy idiota así que sabía que estaba pasando.

- ¡Emmett!, ¡Alice! – Los llamé, ellos habían estado algo pendientes, pero no entendían nada. Se acercaron corriendo, junto a todos.

- Algo malo está pasando, Eleazar estaba muy enojado y la ausencia de Irina me hace especular que algo le paso… - Murmuré.

- Sigámoslo en mi auto – Ofreció Emmett sacando sus llaves, iba a salir de la casa cuando recordé a mi hija.

- Reneésme – Miré hacia atrás buscándola, pero Esme apareció a mi lado.

- Tranquila, déjala aquí yo la cuidaré – Me besó la mejilla – Cuida a mi hijo a cambio por favor… - Asentí y salí junto a todos. Alice y Jasper se fueron en la motocicleta del menor, y los demás entramos perfectamente en el Jeep de Emmett, sólo era cosa de seguir las marcas de los neumáticos que había dejado el Volvo para saber hasta donde seguirlos.

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Llegamos a un lugar baldío, estábamos a las afueras de la ciudad. Cuando llegamos era un poco tarde, Irina y Riley estaban bastante golpeados tirados en el piso, dándole la espalda estaban dos chicos, uno era rubio bastante guapo, mientras que el otro era moreno, alto como Emmett, y era precisamente Félix… El amigo de Jacob… Edward estaba frente a ellos sobándose la mandíbula mientras sostenía a Eleazar quien parecía rugir.

- No me hagas reír niño… - Dijo el moreno y le lanzó un puñetazo a Eleazar, pero antes de poder golpearlo Edward saltó deteniendo el golpe con sus manos, el rubio aprovechó esa distracción para darle un golpe seco en la espalda botándolo al piso.

- ¡Edward! – Grité bajándome de un salto del auto.

- ¡No te acerques! – Me gritó molesto - ¿Para qué viniste? – Me recriminó enojado, retrocedí intimidada por sus ojos brillantes, el rubio me miró y río burlón.

- Veo que tienes otra putita… - Dijo con sorna e intentó acercarse pero de inmediato delante de mí se situaron Emmett y Jasper.

- No te metas con ellos Demetri, estas peleando conmigo – Le dijo Edward poniéndose en pie sacudiéndose la ropa, el chico se dio la vuelta y asintió sonriendo. Bastaron unos segundos para que comenzaran a luchar, Alice me tenía tomada de la mano ya que sólo quería correr y detenerlos.

Edward's Pov

Sentía sus puños en cada parte de mi cuerpo, no me hacían mucho daño porque lograba esquivarlos un poco. Estaba asustado por Bella, Alice y los demás… No quería que se metieran por problemas.

- ¡Edward! – Eleazar saltó para derribar a Félix quien venía directo hacia mí.

- Gracias – Murmuré y detuve un puñetazo de Demetri, tomándolo del brazo lo hice girar apresando su extremidad contra su espalda, se quejó e intentó zafarse pero aproveché de golpearlo en el estómago para dejarlo sin aire y bajar un poco la intensidad de la pelea. Cayó al piso tosiendo y sosteniéndose el brazo, así que aproveche de ayudar a Eleazar quien tenía problemas con Félix.

Mi amigo fue lanzado con ira contra el piso, sabía que estaba enojado, habían dañado a su hermana y eso lo debilitaba bastante.

- ¡Eleazar concéntrate!, Irina está bien… Por favor te van a terminar matando – Le grité arremetiendo contra el grandulón moreno, pero fue tarde, Félix le dio una patada que lo hizo encogerse y toser sangre. Sorprendido intenté detenerlo, pero unos brazos pálidos y fuertes me tomaron por la espalda lanzándome al piso boca abajo, sentí el sabor de la tierra mezclado con la sangre, me zumbaron los oídos, pero el suplicio no terminó ahí. Félix me levantó por sobre su cabeza y me lanzó de nuevo al piso, el dolor se extendió por toda mi espalda como si me hubieran enterrado un fierro caliente, apreté los dientes para no gritar, no quería asustar a Bella.

- ¡Edward! – Gritó histérica y oí las sirenas a lo lejos.

- Félix…Vámonos de aquí – Gritó Demetri, pero antes se acercó a mí y levantándome de la camiseta murmuró cruel – Recuerda que Aro no da segundas oportunidades, no te ha mandado a matar porque la invitación a unirte aún está presente… Pero ten cuidado idiota – Me soltó dejándome caer y se marcharon.

- ¡Esperen! – No oí quien lo gritó, pero alcé la voz lo más que pude.

- No…los sigan… -

Bella's Pov

Tenía los ojos borrosos por las lágrimas, pero cuando los vi marcharse corrí empujándolos a todos hacia Edward, estaba en el piso, con bastantes heridas, sangraba de la boca y la mueca de dolor no se borraba de sus facciones.

- Edward… - Me arrodillé mientras tomaba su rostro besándolo, no me importo sentir el sabor de su sangre y de la tierra, sólo quería saber que estaba vivo…

- Bella… Bella – Me intentó llamar apenas abriendo los ojos, estiró una mano hacia mí pero se quejó.

- No te muevas… Te hará mal – Dije tomando su mano enredando nuestros dedos y acaricié su frente llena de tierra. – Estarás bien, la ambulancia viene en camino.- Le dije mientras me secaba las lágrimas con la otra mano.

- No…llores… - Quiso seguir hablando pero se quedó sin aliento, lo cual me preocupó.

- Bella… - Llamó Alice y se acercó – Ven deja que Emmett y los enfermeros lo suban a la ambulancia – Me jaló hacia ella y Jasper también me abrazó. Lo que paso después no puedo explicarlo, porque no estaba totalmente consciente, fue como ver una película, no estaba allí. Me llevaron al hospital, pero no me dejaron ir con Edward en la ambulancia, después me sentaron en una banca del hospital y se olvidaron de mí… Pasé tres largas horas sola, estaban todos ocupados haciendo algo, a veces Alice pasaba a mi lado, sabía que quería sentarse a mi lado pero aparecía Carlisle y pedía ayuda.

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- Mami – Estaba sentada como una muñeca, lo sabía. Pero nunca pensé que mi hija lo notaría, apareció en brazos de Esme, quien tenía los ojos hinchados de tanto llorar, ella me la entregó e intentó sonreírme, pero sólo me mostró una mueca. Abracé a Reneésme, me aferré a su calor, y rompí en llanto.

- Carlisle me dijo que estará bien… - Esme se sentó a mi lado sin tocarme, tenía la voz rota y lo entendía – Pero está bien llorar… Me imagino que te asustaste bastante ¿Cierto? – No respondí y seguí llorando aferrada a mi hija, quien no entendía lo que pasaba pero permanecía en silencio, Esme siguió hablándome como si fuera una niña y eso comenzó a hartarme.

- ¡No tengo cuatro años! – Le grité mirándola, pero al ver su rostro desfigurado por las lágrimas bajé la cabeza.

- Mami… ¿Edward estará bien? – Me preguntó mi niña al oído – Tía Esme está llorando desde que Jasper llamó – Me dijo bajito, la miré y a pesar de que las lágrimas seguían corriendo por mis mejillas asentí.

- Él estará bien amor, tienes que tener fe… ¿Bien? – Asintió y me secó las lágrimas con sus manitas.

- Si el va a estar bien, entonces no tienes porque llorar mami… - Me dijo sonriendo, por un costado del pasillo aparecieron Emmett y Alice, venían bastante sombríos pero tranquilos.

- Princesa, ¿Quieres ir a jugar con tu ex tío Emmett? – Dijo sonriendo y alzando en brazos a Nessie, quien río.

- Mami… voy a ir a jugar con Emm, pero prométeme que no vas a volver a llorar ¿Si? – Me miró desde los hombros del grandulón, quien sonrío enternecido.

- Claro amor – Me levanté y Emmett se agachó dejándome a la altura de mi niña, le besé las mejillas. – Diviértete y nada de azúcar mira que es tarde… - Ambos asintieron sonriendo, las margaritas del mayor se marcaron y noté el brillo de malicia en sus ojos. – Cuando digo nada de azúcar, es nada Emmett… - Le amenacé sonriendo.

- Claro… Nos vemos – Se marchó corriendo para así robarle risas a mi hija.

- Bella, Esme… Vamos a tomar un café. Edward está en una habitación y pronto podremos verlo – Asentí y nos marchamos juntas hacia la cafetería. Las tres pedimos un expresso y nos sentamos en una mesa, Esme estaba más tranquila y yo misma estaba en paz.

- Esto se está saliendo de control… - Murmuró Alice – Y creo que todo es mi culpa – Nos dijo jugando con la taza.

- ¿Por qué dices eso? – Le dije colérica.

- Es que mira, si hubiera sido más cuidadosa James no me habría raptado, no se habría aliado con Jacob y la mafia de Filadelfia no estaría metida en esto. – Bajó la cabeza conteniendo las lágrimas.

- No, Alice, no es tu culpa… Ya hablé con Edward de esto, es algo inevitable, es parte de lo que mi hijo es… La única culpable aquí soy yo, si hubiera sido más fuerte, si hubiera dejado que Edward siguiera con su vida… Él no estaría pasando por esto… Ni ustedes – Dijo Esme destrozada y no pudo contener de nuevo las lágrimas.

- No Esme, no pienses así… Las cosas allá eran iguales o peores, además piensa que Edward ahora estaría solo, él es fuerte, el logrará que todo esto se detenga – Alice le tomó la mano sonriéndole.

- No diga que fue un error traerlo aquí. Edward es lo mejor que me ha pasado en la vida, lo quiero – Le dije abrazándola, ella me correspondió el abrazo…Y fue tan cálido, lo sentí como los abrazos que mi madre me daba de niña.

- Chicas – Llamó Carlisle apareciendo por la puerta, se veía tranquilo. – Ya pueden pasar a verlo, pero está dormido – Nos advirtió.

Edward's Pov

Volví a estar consciente en algún momento, me dolía el cuerpo, sobretodo la espalda. Sentía como si mis pulmones ardieran, pero al menos estaba vivo…

- Se ve mal… - Esa voz era la de mi hermano.

- Vamos, no seas malo Jasper… No ayudas mucho – Alegó la enana, quería reírme pero me dolió el pecho.

- ¡Edward! – La voz de mi ángel llegó a mi lado, su olor a fresas me llenó los sentidos, su mano nívea la sentí contra mi frente.

- Déjenlo descansar, debe estar consciente, pero no sé si estará con fuerzas para moverse – Aquel era Carlisle, su voz la recordaba en medio de mi inconciencia dando órdenes.

- Estoy aquí Edward, mi amor, no te voy a dejar – Susurró en mi oído y tomó mi mano – Me voy a quedar a tu lado cuanto sea necesario, vamos a terminar con todo esto… Te lo juró – Su boca suave y cálida se posó sobre mi boca. – Te amo –

- Mami… - Llamó una dulce vocecita y no pude evitar reprimir una sonrisa.

- Ven aquí – Dijo Bella y con cuidado dejo a la niña a un costado de mi cuerpo, no podía abrir los ojos ni moverme, pero podía sentir cada movimiento. Reneésme apoyó sus manos en mi pecho y habló con la voz temblorosa.

- ¿Eddie? – La escuché removerse un poco.

- Sólo háblale, de seguro puede escucharte – Le dijo mi novia y Nessie volvió a moverse.

- Quiero que te mejores Eddie, escuché decir a tío Carlisle que estarás bien… pero debes apresurarte, no puedes dejar a mi mamá tanto tiempo sola – Mi corazón se partió en dos, claro que no debía hacerlo, lo que más quería era ser lo suficientemente fuerte para cuidar a Bella. – Te quiero – Susurró luego de un rato y besó mi frente, quise abrazarla pero mis extremidades no respondieron.

Las conversaciones siguientes, fueron simples, Bella se quedaría esta noche a dormir y Reneésme había insistido en querer quedarse también… En algún momento de ese tema me quedé dormido por culpa de los narcóticos.

Bella's Pov

Reneésme se quedaría conmigo en el hospital, así que Alice fue a buscar un bolso con ropa para ambas, era tarde y esperaba que mi hija ya estuviera dormida. Entré al cuarto con la mochila al hombro y escuché algo que me conmovió en demasía. Reneésme estaba arrodillada en la cama del costado de Edward, tenía sus ojitos cerrados y las manos juntas delante de su rostro.

- Dios, mi mami me pidió que tuviera fe y mi maestra me dijo que con fe tú podías cumplir las cosas que te pedíamos… No sé bien como hacerlo, pero espero que puedas escucharme y cumplir mi pedido… Quiero que sanes a Eddie, él es el novio de mi mamá desde hace tiempo, es muy tierno, caballero y palabras raras que dice tía Alice, pero como las dice sé que son cosas buenas. Tuvo un accidente, eso dijo tío Jasper, y está muy mal, como puedes ver – Suspiró – El es muy importante para mí, es mi amigo y es como el papá que no he tenido, lo quiero mucho y no soportaría perderlo… Sé que tu nos regalas cosas, eso me dijeron, y yo creo que me enviaste a Edward como un papi, y también se lo enviaste a mi mamá para que ella sea feliz… Así que por favor no me lo quites, ya me quitaste a mi verdadero papá, ni siquiera pude conocerlo… - No pude contener las lágrimas para esas alturas, pero Reneésme siguió hablando – Pero si Edward se muere, también le harías daño a mi mami y ella se merece alguien que la quiera de verdad…tal como la quiere Eddie… Bueno, espero puedas cumplir con lo que te estoy pidiendo, no es muy difícil. Si quieres puedo regalar mis juguetes o la ropa que me compra tía Alice, para poder pagar por el favor… Amén – Me acerqué a ella, sin secarme las lágrimas y la abracé.

- Nessie, mi amor… - Ella se aferró a mi espalda y rompió en llanto.

- No quiero que nada malo le pase a Edward, mami – Sollozó.

- Él estará bien hija, te lo prometo. Es muy fuerte y nada puede detenerlo… Es como un superhéroe – La miré y le guiñé el ojo, Edward de verdad era fuerte… Él era tan fuerte, que una vez que lo conoces te sientes segura a su lado, dependes de él. – Vamos a dormir cariño – La arropé en la cama que amablemente Carlisle nos facilitó, apagué la luz y me acosté con ella mirando hacia la cama de Edward. En medio de la oscuridad el rostro de Edward brillaba bajo la luna y creo haber visto una lágrima surcar su mejilla, pero estaba demasiado cansada para comprobarlo.

Edward's Pov

Me desperté con calor, sentía mi cuerpo sudar lo cual me molestó. La boca la sentía reseca y eso me daba mucha sed. Poco a poco comencé a percibir lo que sucedía a mi alrededor.

- Tranquila, tiene fiebre. Es común, significa que estará bien… Sólo hay que hidratarlo – La voz de mi padre sonó tranquilizadora.

- Bueno, pero. ¿Despertará pronto? – Esa voz era la de mi madre.

- Eso dejémoselo a sus defensas, tenía unas cuantas costillas rotas y puede que aún le duela un poco, por lo que los relajantes musculares son fuertes – Intenté abrir los ojos y poco a poco fui reconociendo el fuerte brillo que entraba por la ventana, me quejé suave con un gemido que sonó débil. De inmediato alguien se interpuso dándome sombra y facilidad para reaccionar.

- Gracias Emmett – Murmuró alguien, pero estaba demasiado concentrado en recordar que músculos mover para abrir los ojos que no me percaté quien era. Apenas enfoqué la mirada, reconocí los siete rostros de mi "familia" sobre mí.

- Bienvenido hombrecito – Saludó Emmett con una risa, a su lado Rose le dio un golpe en el brazo.

- Me alegra verte bien – Me dijo sonriendo.

- Al fin volviste tonto – Alice me sacó la lengua y sonreí a eso.

- Que bueno que estás de vuelta hermanito – Obviamente allí estaba Jasper, abrazando a la enana.

- Me tenías tan preocupada mi amor – Dijo Esme tomando la mano de Carlisle, guardé su rostro para el final, porque sabía que me embobaría mirándolo, era preciosa, aún con el cabello algo enmarañado y tenues ojeras, sus ojos chocolates me miraron con alivio y amor.

- Hola – Dije lentamente conectando de nuevo mis músculos a mis movimientos habituales, intenté moverme pero era demasiado difícil.

- No te esfuerces tanto, pronto volverás a tener la movilidad de tus músculos… - Me informó Carlisle y me dejó una caricia en la cabeza.

- Está bien –Cerré los ojos agotado.

- Lo mejor será que descanses un poco más, para mañana estarás de vuelta en casa – Mi madre se acercó para abrazarme. – Te quiero hijo, no vuelvas a darme un susto igual por favor – Me rogó inquieta.

- Perdóname mamá, estaba furioso, esos imbéciles dañaron a mis amigos, me dejé llevar por la ira, y no medí las consecuencias – Acaricié su mejilla.

Pasé ese día recibiendo visitas, Irina vino a verme, no estaba tan lastimada como creí lo cual me calmó un poco, Riley se mantuvo a su lado en silencio, sabía que estaba preocupado, y un poco asustado. Los seguidores de Aro no lo mataron, por pura suerte… Eleazar se quedó a mi lado toda la tarde planeando estrategias, tanto de baile como de defensa. Tendría que hablar con las chicas luego, ya no era seguro que salieran solas por allí. No con ellos dando vueltas por la ciudad… Además que Jane estaba viajando esporádicamente, y Demetri se encargaría de informarle "amablemente" que tengo novia.

- Edward estas pensativo desde que Eleazar se fue – Me dijo Bella, quien estaba cambiándole ropa a Nessie, la niña se había ensuciado comiendo helado con Carlisle en la sala de las enfermeras.

- No te preocupes amor, estoy bien… Con todo esto de Aro y James, hemos tenido que crear varias estrategias… De defensa. – Me miró ceñuda.

- ¿Cómo es eso? – Preguntó cargando a Nessie en brazos.

- De ahora en adelante nadie del grupo saldrá solo… Muchos menos ustedes las chicas – Le dije tomando su mano. – No sé que haría si algo llega a pasarte Bella, y no voy a intentar descubrirlo…- Sonrío y soltándome la mano rebuscó en su bolso un pequeño bote.

- Papá me lo dio cuando tenía 15 años, es gas pimienta – Rodó los ojos – Siempre me compra uno nuevo, tengo millones en casa sin abrir, además tengo piernas largas, seré torpe pero corro rápido- Se inclinó para besarme y le sonreí.

- Igual no saldrás sola, sé que no tendré problemas contigo, pero es a la enana a la que hay que convencer, ya sabes como ama esas "Salidas de chicas". Bueno, si alguna de ustedes sabe Kung Fu, me avisan y allí veré si les permito deambular solas por allí – Me dio un golpe suave en el pecho.

- No seas tan sobreprotector Edward, estaremos bien… Además mi padre es policía, tengo nociones básicas de Defensa Personal…- Fue a alejarse y no pude resistirlo más, es que se lo estaba tomando muy a la ligera, la tomé del brazo, Nessie medió dormida se sobresaltó por el tirón.

- Bella, esto no es un juego… Ellos no van a dudar en matarte o incluso llegar a Reneésme. Son gente peligrosa, no le temen a la ley, ni al dolor… - Me miró asustada y por inercia abrazó a la niña con fuerza. – Es la mafia verdadera, no un juego. No son niños ricos que quieren sentirse rudos… Son asesinos experimentados, crecieron con el pensamiento que haciendo daño lograrían las cosas, es la verdad Bella, y por eso te quería mantener lo más alejada posible. Si no me mataron es porque Aro hace algunos años me invitó a unirme a ellos, según él tengo potencial. Eso me salvó la vida, o yo ahora no estaría hablando contigo – La solté lentamente, ella aún no se reponía del tono en que le dije todo, así que calmé un poco mi respiración, hablando lento y calmado – Todo estará bien si me haces caso, de ahora en adelante todo será más difícil. Jane volverá y hará cosas imposibles por dañarte, por verte sufrir… Demetri las tratará de mujerzuelas, pero no voy a dejar que te toquen – La miré durante unos segundos – Pero tienes que ayudarme también – Susurré y cerré los ojos.

- Lo siento… - Susurró luego de un rato, dejó a la niña en la otra cama y me abrazó. Con cuidado de no hacernos daño, la subí a mi regazo, parecía una niña acurrucada contra mi pecho, besé sus cabellos con olor a fresas y sonreí.

- Está bien Bella… Siempre voy a protegerte – Susurré en su oído

Alice's Pov

Me aferré a la espalda de Jasper cuando la moto volvió a acelerar luego de detenernos en una luz roja, el casco y la espalda de Jazz me protegían del fuerte viento y me apoyé en ella cerrando los ojos, habían pasado muchas cosas en tan pocos días. Ya habían pasado varios meses desde que viajamos a Filadelfia, pero en mis pesadillas, aún seguían fijos esos ojos celestes brillantes, no recordaba exactamente que fue todo lo que hice con James, pero sé que es malo… Sé que es capaz de usarlo para alejarme de Jasper... Desde que volvimos de Filadelfia con Jasper no nos hemos acostado, bueno no soy una pervertida ni nada de eso, pero el saber que James fue el último hombre en tocarme me daba asco, nadie lo sabía, pero el día que llegamos a California, luego de que Jasper se devolviera a casa me bañé, me sentí tan asquerosa, que sin importarme los hematomas ni nada, me restregué con la escobilla para lavar ropa, provocándome ciertas heridas, que ya estaban más que cicatrizadas… No sé si Jasper va a seguir viéndome como antes, sé que me dijo que me amaba, que no importaba nada de eso, pero en el fondo no es cierto… Yo sé que el corazón de Jasper está dolido, que imagina lo que sucedió esa noche, y que se aterra o se asquea… No pude evitar llorar, siempre que pensaba en eso no podía controlarme, las lágrimas recorrieron mis mejillas y los sollozos escaparon de mi boca. No quería que él me escuchara, no necesitaba más de su lástima. Se removió un poco, pensé que no se había percatado, pero cuando llegamos a su casa él se bajo y me abrazó fuerte, su casco no era completo como el mío por lo que no lo incomodaba, con algo de torpeza por la prisa me quitó el mío y lo dejo donde antes estaba sentado.

- ¿Qué pasa? – Me preguntó preocupado, pero no me separó de su pecho. Negué con la cabeza y me aferré a su chaqueta destrozada, sólo quería estar cerca de él, sentir su calor, respirar su aroma… No pedía nada más… No me sentía capaz de pedir. – Alice, te conozco… No estas llorando por nada – Me dijo y sin poder evitarlo levantó mi rostro desde su pecho para que quedara frente al de él, pensé que me besaría… Como lo hacía siempre que estaba triste, pero por primera vez no lo hizo, sólo me miró, y eso me hizo sentir peor aún. Bajé la cabeza y volví a romper en sollozos. Suspiró preocupado y sin mucho esfuerzo me tomó en brazos. A esa hora no había nadie en casa, así que entramos en silencio, lo único que lo rompía eran mis constantes sollozos contra su cuello. Subió las escaleras lento y me llevó a su habitación. – ¿Me puedes decir que te tiene así?, mi duendecilla, mírate como estás… - Con ternura secó las lágrimas de mis mejillas, pero volvieron a mojarse en segundos. – Alice me estás asustando, por favor dime algo – Me rogó arrodillándose delante de mí, cerré los ojos y me los restregué con mis manos.

- No es nada… Estoy bien, lo siento – Dije casi sin voz, alzó una ceja incrédulo de que le estuviera diciendo eso. Se acercó y pasó un mechón de mi corto cabello detrás de mi oreja y me besó dulcemente.

- No intentes verme como un idiota – Susurró sonriendo – Algo te tiene mal cariño y quiero saber que es, aunque no pueda hacer nada para ayudarte – Se sentó a mi lado en la cama tomando mis manos con ternura.

Se supone que en una relación tiene que haber comunicación, deberíamos contarnos todo… Pero tampoco puedo decirle "No, lo que pasa es que como tú sabes James me violó y bueno, como estaba drogada me gustó. Eso ahora que estoy lúcida me parte el alma, porque siento que ya no querrás acostarte conmigo. ¿Qué piensas tú?"…

- De verdad Jasper, no es nada – Sonreí negando con la cabeza. Suspiró algo molesto y se puso en pie soltándome. Caminó a la ventana y se apoyó en esta claramente frustrado.

- Necesito un cigarrillo – Murmuró y se dirigió a su closet.

- No – Me puse en pie para detenerlo, del cajón más alto donde estaban todas sus correas (Esme no ordenaba allí) sacó una cajetilla de mentolados. Le quité el cigarro de la boca y lo guardé en mi bolsillo junto con la cajetilla. – No es bueno que fumes, y además sabes que no puedes fumar en la casa – Le regañé, me miró medio sorprendido de que le hubiera quitado el cigarillo de la boca, pero no me arrepiento de haberlo hecho.

- Primero te pones a llorar y me dices que no te pasa nada, y ahora vienes y me quitas un cigarrillo de la boca como si fueras mi mamá… Sabes, cuando no sé que hacer me dan ganas de fumar, y tu no me quieres contar, pero tampoco me quieres dejar matar la ansiedad – Se cruzó de brazos.

- Claro que no, el cigarro es malo, además Esme y Carlisle te regañarían – Apoyé mis manos en las caderas y él me abrazó.

- No me cambies el tema… - Susurró y caminó conmigo de vuelta a la cama, cuando mis piernas chocaron con el borde se detuvo, se agachó a mi altura besándome de manera lenta y dulce, a pesar de ser menor que yo, era tan varonil, su aroma, su voz, su boca, me paré de puntillas para intentar profundizar el beso, pero él sólo jugaba con mis labios, cerré los ojos con más fuerza de la necesaria y me abracé a su cuello, algo divertido me alzó en brazos parándome en su cama, quedé más alta que él, y eso lo aprovechó para acariciar mi cintura por encima de la camiseta. Algo dudosa le quité su chaqueta, pero pareció no notarlo, estaba demasiado ocupado besándome.

- Te amo – Susurró – Pero quiero que me digas que sucede, porque últimamente estás triste… - Acarició mi mejilla con ternura sin quitarme sus ojos verdes de encima, me sonrojé un poco, pero él me besó suave. – Confía en mi Alice, por favor – Me pidió y su semblante se entristeció.

- Es que no puedo Jasper, no es tan fácil – Le dije intentando alejarme de él.

- No… no te voy a dejar evadir el tema de nuevo – Me apegó más a él y con cuidado me bajó de la cama, pero como intenté escaparme, terminó perdiendo el equilibrio y caímos sobre las cobijas. – Lo siento – Murmuró, pero antes de que pudiera levantarse me escondí en su pecho, quizás así sería más fácil.

- Tengo miedo – Susurré aferrando mis manos a su camisa.

- ¿De qué? – Preguntó - … ¿De quién? – Agregó al último.

- De muchas cosas… Tengo miedo de que algo malo le pase a Edward, Bella o a cualquiera sólo por mi culpa. Me asusta volver a ver a James, y volverme a sentir tan débil como cuando me secuestro – El agarre de mis manos se hizo más fuerte – Y tengo miedo de… - Guardé silencio aterrada.

- ¿De qué Alice? – Intentó mirarme a los ojos, pero le dije más rápido.

- – Dije de golpe, pero él lo entendió claramente, la posición tensa que tomó su cuerpo me lo dijo, se quedó en silencio un tiempo que me parecieron horas, luego se separó un poco de mí, se arrodilló sobre mi apoyando su peso en sus codos.

- Mírame a los ojos Alice – Me ordenó con voz ronca y seria, con temor le miré, sus ojos estaban llenos de dolor, no me atrevía a mirarlos sin soltar unas lágrimas, de seguro iba a dejarme, pero sabía que lo merecía, me lo esperaba en el fondo de mi corazón. – No vuelvas a pensar una tontería así ¿Me oíste? – Estaba serio, y me miraba fijamente, sus pupilas no temblaban como las mías, ni su boca soltaba débiles sollozos.

- Pero… -

- Pero nada, Alice… Eres mi novia y te amo. No es que no me importe lo que paso allá, claro que lo tengo presente, pero sólo para recordarlo cuando tenga a ese imbécil frente a mí y pueda partirle la cara y algo más a puñetazos – Acarició mi mejilla secando el agua salada – Eres hermosa, me gustas… No, me encantas, eres la persona más importante en mi vida ahora y no voy a permitir que un maldito enfermo venga a arruinarnos la vida. Lo que pasó no significa nada para mí, y espero que también tu llegues a pensar así, me encantaría poder borrarte esos recuerdos… - Cerro los ojos – … La verdad, me gustaría haber sido lo suficientemente inteligente para saber que era ese idiota y lo suficientemente fuerte para matarlo.- Tomé su rostro entre mis manos y le besé, se abrazó a mi espalda, apoyando su rostro en mi pecho en silencio.

- Jasper… No sabes como me tenía el no saber que pensabas de mí… Tenía tanto miedo de perderte, incluso llegué a pensar que estabas conmigo por lástima – Le confesé aferrándome a su espalda.

- Jamás tontita, ni siquiera se me pasó por la mente dejarte… Si no quería acostarme contigo, era porque no estaba seguro de cómo ibas a reaccionar, no quería que te sintieras presionada – Me confesó y lentamente comenzó a subir por mi polerón hasta llegar a mi boca, se deleitó besándome durante un buen rato, su lengua jugueteaba con mi paladar llenándome de nuevas sensaciones, sonreí enamorada, el sólo tenerlo cerca era como estar metida en agua tibia, él borraba el dolor, los recuerdos y además me llenaba de sentimientos que jamás creí sentir por alguien.

- Te amo – Gemí cuando me desnudó de la cintura hacia arriba.

- Yo también, mi hermosa duendecilla – Su voz ronca me hizo estremecer, mis manos juguetearon con su camisa, tiré de ella hasta sacársela por la cabeza, me aupó más a la cama recostándome sobre las almohadas y se dedicó a repartir caricias por mi cuello y torso. Me sentía plena, feliz, pero quería más, necesitaba más de él.

- Jasper… Mi Jazz – Susurré y sonriendo le quité la correa de un solo movimiento.

- Luego me enseñas a hacer eso – Susurró contra mi boca mientras se pegaba a mi cuerpo, estaba ardiendo, cada trozo de mi cuerpo y alma me pedían más de Jasper. Su pelvis chocaba contra la mía que sólo estaba cubierta por las calzas que traía debajo de la falda cuadrille, se refregaba robándome gemidos, sentía como estaba de prendido, me mordí el labio inferior cuando se levantó un poco para quitarse los bototos y con eso los pantalones, me guiñó el ojo y por un instante olvidé que sólo tenía 16 años, era tan masculino, tan alto… tan sexy. – Lo único malo de que uses tanto accesorios, es que me demoró más en quitarlos – Alegó mordiéndome el labio inferior suave subiéndose de nuevo sobre mí quitándome las converse y así las medias de colores, subió por mis piernas y lentamente fue quitando las calzas, las deslizó por mis muslos y sus manos la siguieron, gemí arqueándome un poco impaciente.

- Jasper… - Alegué haciéndole un puchero. Me besó de nuevo y me recostó para poder estirar su brazo y sacar un preservativo del cajón de la mesita de noche. Terminó de desvestirnos a ambos y se preparó para hacerme suya, sonreí cuando acarició mi mejilla con una sonrisa cálida.

- Te amo – Me dijo antes de tomarme y grité su nombre en respuesta, estaba demasiado feliz, lo amaba demasiado, sólo quería estar con él para siempre. Me aferré a su espalda y no quise alejarme de allí, me deleité con sus besos, él estaba borrando todo, cada caricia, cada beso que James me dio. Jasper estaba derritiendo el hielo de mi corazón, y lo estaba haciendo con tanta pasión que sentí que llegaba al clímax, y el también llegó, gritando mi nombre.

Continuará…

+ Al Fiin! *u* - Se oyen aplausos de fondo – Por fin pude terminar de escribir este cap…snif…estoy tan feliz n_n de verdad. No pensé que lo lograría, de verdad no creí que lo seguiría. Ya se cumplen casi 11 meses desde que subí el capítulo anterior y de verdad pido mil disculpas! T_T no tengo excusas que valgan para explicar porque he sido tan irresponsable de no continuar

+ Quiero agradecer a todas esas personitas especiales que me mandaron sus mensajes alentándome y bueno preguntando cuando actualizaba :). De verdad sin ustedes esta continuación no habría sido posible *u*

+ Estaba leyendo el fic (Perdí el hilo) y me di cuenta que tengo errores de redacción! xD… Chicas tienen que avisarme ¬¬ o no me doy cuenta u_u. Como escribo cortado a veces cambio datos xD!

+ No sé bien cuando subiré el otro cap, no tengo computadora. Escribo en el colegio, y bueno mis tiempos libres cada vez son mas escasos u_u escribo menos de una hoja por día.

+ No tengo nada más que decir por ahora, C:

+ Este capítulo se termino de escribir el Sábado 05 de Junio a las 3.28 AM

+ (¿Recuerdan el fic para mi amiga?, bueno se lo terminé entregando como en diciembre xD! & era para Julio :E)

+ Subiendo in Fragganti en clase de Religión xD

Review? owo

(Tenemos que celebrar

Que no morí Ü)