A Sense.

Cap. 22 "Nobody knows"
Derechos Reservados De Personajes A Stephenie Meyer

- Alice, no voy a hacerte daño. Aro me envió – La voz de Alec me llegó amortiguada desde el otro lado, con algo de temor abrí la puerta asomando sólo mi cabeza, él estaba sonriendo de lado mientras extendía un sobre de color rojo hacia mí, lo tomé con algo de temor.

- ¿Qué es? – Pregunté mirándolo confundida.

- Una carta, Duh – Se burló, luego miró por encima de mi hombro – Tienes una hermanita muy guapa, duendecilla – Me dijo, cerré la puerta un poco quedando afuera y le miré molesta.

- No te acerques a ella, idiota – Le amenacé y cerré la puerta enojada. Cynthia llegó a mi lado en dos segundos.

- Hermanita, ¿Quién era ese bombón? – Me preguntó emocionada, negué con la cabeza abrazando el sobre a mi pecho.

- No te acerques a ella gusano, no es un buen tipo… - Le dije y corrí a encerrarme a mi cuarto.

- ¡Alice, la comida! – Urgió mi mamá.

- Mamá, espérame un momento. Estoy algo ocupada ahora – Le grité mientras abría el sobre a tirones.

"Tengo algo que ofrecerte, yo sé que le temes a James. Y yo necesito una gran chica en mi equipo, sobretodo una gran bailarina como tú, además que si ese chico te quiere es porque algo especial tienes. Tengo el poder de protegerte, pero sólo si te unes a mi grupo, pero eso conlleva venir a Filadelfia. Dejaré en paz a todos y olvidaré el pedido de James en contra de tu grupo de baile. Eres la salvación de todos tus amigos.

Aro"

Cerré la carta y la lancé al basurero con odio, algunas lágrimas escaparon de mis ojos. Me cubrí con las cobijas queriendo desaparecer, ¿Cómo podía ofrecerme algo así?.

Bella's Pov

Simplemente no podía enojarme con él, por más que lo intentara siempre terminaba entre sus brazos como una idiota. Pero es que en cierta manera lo entendía, él nunca fue "normal", se acostumbró a vivir así, golpeado o herido. Para ellos las cicatrices eran símbolo de poder, no de debilidad.

Me aferré aún más fuerte a los brazos de mi novio, después de todo estaba viviendo en su casa desde que discutí con Charlie.

- Dios, no sabes como me molesta el que te enojes conmigo siempre, lamento no ser el novio perfecto que tu esperas… - Susurró en mi oído y acarició un poco más mi cabello. Ambos estábamos en el techo, igual que en Filadelfia…

- No quiero un novio perfecto Edward, quiero que te cuides… No sé que haría si te pierdo… - Le dije y me apegué más a su cuerpo.

- Te amo… - Me besó como siempre, de esa manera que hacía temblar mis piernas, aferré mis manos a su camisa intentando corresponderle con la misma pasión. Me abracé a él escuchando sus dulces palabras, soñando con un futuro perfecto, sin mafias, sin tener a mi hija en el hospital… Sin Jacob. – Quiero que hables con Charlie… - Me miró a los ojos, negué con la cabeza e intenté levantarme. Llevaba todos estos días pidiéndome que hablara con él.

- No Edward, no voy a hablar con mi padre. Esta vez se excedió… Sólo está pensando en él, en su propio bienestar y no voy a aceptarlo – Suspiró y cerró los ojos.

- Es tu padre, sólo intenta hacer lo mejor para ti… Además no puedes estar enojada con él para siempre, no seas así… Testaruda – Me miró sonriendo, yo misma hace unas horas lo había regañado por ser así y ahora me estaba comportando de la misma manera.

- Edward… Entiéndeme, soporté los reproches de Charlie durante los nueves meses que estuve embarazada de Reneésme, me hizo la vida imposible, yo era sólo una niña que ni siquiera podía comprender el error que había cometido… Cosa que también fue su culpa, porque nunca me explicó nada. Mi madre murió cuando yo tenía cinco años, a esa edad con suerte sabía porque mi papa orinaba de pie y yo sentada – Ahogó una risa en su mano, pero continué – Él nunca se dedicó a explicarme nada, para él no era importante, pero mírame Edward. Tengo diecinueve años y tengo una hija de cuatro años, y que además está enferma… ¿Sabes lo difícil que fue para mí, una niña de quince años, enterarse que tu hija, por la que tanto peleaste…se va a morir? – Secó con sus manos las lágrimas que dejé caer.

- Mi Bella – Susurró abrazándome de nuevo. – A pesar de todo eso, él aceptó a Nessie, te dejó tenerla, la cuidó y te dejó seguir estudiando… No es un mal padre bebé, sólo comete errores como todos… Charlie afrontó el vivir contigo solo… ¿Alguna vez has pensado en lo que significó para él, que tu madre muriera?, he visto las fotos en su casa… Piensa en él, el amor de su vida se ha marchado para siempre, y ahora tiene que cuidar a una niña que es el vivo retrato de ella… - Acarició mi mejilla, yo ya estaba llorando destrozada, las palabras de Edward me calaban hondo, recordé el rostro de mi madre, bueno, realmente recordé la fotografía que había en la sala de ella con mi padre cuando yo era un bebé. – Piensa en todas las noches que no durmió por consolarte, ya que extrañabas a tu mamá… Pero cuando él estaba mal no había nadie para contarle una historia o cantarle una canción hasta quedarse dormido en su pecho – Negué con la cabeza, no podía seguir escuchando más, de verdad dolía. Esa era la realidad de mi padre, era todo el dolor que se veía en sus ojos, y yo cuando niña no lo noté y ahora que soy mayor obvié. Recordé aquellas noches en vela, cuando comencé a darme cuenta que no recordaba el rostro de mi madre y él siempre estuvo ahí. Se acomodaba como podía en mi pequeña cama y me cantaba con su voz ronca hasta que yo dormía… Nunca lloró delante de mí, ni siquiera en el velorio… Siempre pensé que mi padre no sentía nada.

- Bella… - Edward me sacó de mi ensimismamiento con un beso, volvió a secar mis lágrimas y me abrazó.

- Hablaré con él… Te lo prometo – Le dije al oído, él asintió y me miró sonriendo.

- Eso está mejor mi amor, me alegra que arregles las cosas con tu padre… - Me ayudó a ponerme en pie y con cuidado volvimos a entrar a la casa, Jasper nos atrapó en el pasillo y se río de nosotros.

- ¡Son tan cursis! – Dijo mientras se ajustaba sus muñequeras de cuero, Edward río y blanqueó los ojos.

- Hermanito, al menos yo no me quedo hablando con Bella hasta quedarme dormido y dejando la línea abierta… - Jasper se sonrojó y corrió la vista.

- ¿Quién te dijo? – Preguntó.

- Alice le dijo a Bella, y además no eres muy silencioso "Ya duendecilla, no cortes… No, si yo también tengo sueño pero me quedaré despierto por ti" – Edward imitó mediocremente la voz de Jasper y tomándome la mano nos marchamos

- Touché – Me burlé pasando por el lado de Jasper y cuando me miró le hice la señal de paz con los dedos.

x

- Estoy nerviosa – Le dije al bajarme del auto, estábamos afuera de mi casa y la patrulla estaba estacionada, Edward me miró desde el asiento del conductor y sonrío.

- Tranquila, todo estará bien… - Me incliné para besarlo y cerré la puerta, leí sus labios cuando me deseó suerte y se marchó bajando de la acera, caminé nerviosa hacia la puerta, creí que sería necesario sacar mis llaves pero me sorprendió ver la puerta abierta y a mi padre con una barba de tres días esperándome.

- ¿Bella? – Preguntó sorprendido.

- No papá, si soy Oprah – Me burlé sonriendo y avancé hacia él para abrazarlo, ambos éramos algo nuevos en esto, Charlie nunca había sido un hombre muy cariñoso y por ende yo tampoco lo fui. Nos abrazamos torpemente, como si recién nos conociéramos. Estuvimos unos segundos así hasta que sentí que mojaba la camiseta de mi padre y el la mía. Me alejé para mirarlo, tenía los ojos rojos y sonreí ante eso. Hace menos de una hora había dicho que nunca había visto a mi padre llorar, y ahora lo estaba haciendo.

- Bella, yo… - Lo callé negando con la cabeza.

- Te quiero papá… Lamento no decírtelo muy a menudo, pero te quiero. Y de verdad lamento el nunca haberte preguntado que es lo que sentías al estar sin mamá… Sé que cometí muchos errores en mi vida, pero siempre has estado allí para ayudarme o consolarme, y por eso también quiero que me apoyes ahora, porque sé que no me estoy equivocando, porque confió en el doctor Cullen para cuidar a mi hija, porque sé que Edward me ama y yo a él… Esta es la vida que escogí papá, y quiero que seas parte de ella – Charlie intentaba hacerse el fuerte, pero podía leer sus ojos, leía la confusión y la sorpresa… Pero también sentía el amor.

- Bella… No puedo entender como te diste cuenta de tantas cosas del pasado – Me dijo confundido, mi padre no quería verse débil ante mí.

- Realmente no fui yo… Fue Edward quien me abrió los ojos… Me dijo tantas cosas, como si hubiera leído tu mente… - Le expliqué – Me dijo cosas que yo en cierta manera sabía, pero nunca las tomé realmente en cuenta – Carraspeó confundido y me guió al sofá.

- Lamento hacerte todo tan difícil hija, pero sólo intento protegerte. Ahorrarte una pena, evitar que te equivoques de nuevo… - Me dijo tomando mis manos, Charlie era un hombre de pocas palabras, y lo entendía claramente, pero me alegraba saber que mi padre estaba dispuesto a hablar. – Acepto que el Dr. Cullen vea a Nessie, de verdad. Pero no puedo aceptar a Edward en tu vida… - Cerró los ojos, incómodo, lo miré incrédula.

- ¿Qué? – Pregunté descolocada – No estás hablando en serio ¿Cierto? – Negó con la cabeza y no volvió a mirarme. – ¡Genial! – Me puse en pie realmente molesta, mi celular comenzó a vibrar en mi bolsillo, lo saqué para ver quien era y me sorprendió que fuera Edward.

- ¿Aló? –

- ¡Bella!... Estamos en la final – Me quedé petrificada en mi lugar, Edward se escuchaba realmente feliz.

- ¿En serio? –

- Si mi amor… Pasamos a la final, tenemos una semana para preparar todo… ¡Muchas gracias por bailar ese día! - Cerré los ojos incómoda, me alejé de la presencia de Charlie y susurré al teléfono.

- ¿Puedes venir a buscarme? – Le susurré y me senté en la puerta de mi casa, Edward se quedó unos segundos en silencio y escuché el ronroneo del Volvo.

- Voy en camino amor… - Y cortó. Cerré los ojos y abracé el celular a mi pecho, Charlie no salió a verme en los quince minutos que se demoró Edward en llegar.

Él se bajó del auto apresurado y corrió hacia mí, me ayudó a levantarme y me abrazó.

- ¿Qué paso? – Preguntó confundido, negué con la cabeza y lo empujé un poco.

- Vámonos… - Murmuré poniéndome en pie intentando llevarlo hacia el auto.

- Pero Bella – Me retuvo entre sus brazos y me besó la frente - ¿Qué te dijo que te molestó tanto? – Me preguntó preocupado, me apoyé en su pecho, incómoda de que me viera con los ojos llorosos.

- Dijo que no te aceptaba… Que no quería que estuviera contigo, pero no me dio una razón – Le miré, su cuerpo se tensó. Resopló molesto y avanzó hacia la puerta con decisión.

Entramos en silencio, Charlie se asomó y al vernos juntos se devolvió a la sala.

- Charlie, necesito hablar contigo – Le dijo, él nos miró a ambos y se sentó en su cómodo sillón de cuero mientras que nosotros en él de enfrente.

- Sé que estas enojado y confundido… - Le dijo mi padre y suspiró. – No es lo que piensas, Sí, de verdad no te quiero en mi familia… Pero no es porque te odie o algo así… Bueno lo hago, pero sólo un poco… Como todo padre – Se río incómodo, veía como sudaba la gota gorda. Edward se relajó un poco, pero aun así no soltó mi mano.

- Explícate por favor – Edward se echó hacia adelante y me soltó para cruzar sus brazos. Charlie suspiró derrotado.

- Desde la primaria que conozco a Esme, fuimos los mejores amigos en todos los años que estuvimos estudiando – Esa noticia nos dejó más que sorprendidos a ambos – Cuando iba saliendo de secundaria conocí a tu madre, era hermosa, algo hippie y totalmente diferente a mí, pero aún así no tardó en llamar mi atención con sus sonrisas despreocupadas, su rostro en forma de corazón, su actitud de niña-grande, sus ojos de color avellana que me hacían perder toda razón…pero para mi desgracia tenía novio… No diré su nombre porque realmente no vale la pena – Le tomé la mano a Edward, estábamos confundidos. – Era el hombre perfecto físicamente hablando, estaba en la universidad, era alto, cabello cobrizo, ojos dorados como el sol, que dejaba a todas las chicas del instituto muriendo de envidia cada vez que le tomaba la mano a Reneé, tenía dinero y buena familia… - Bajó la cabeza culpable, era obvio deducir quien era el famoso "hombre misterioso", Edward se recostó nuevamente en el sofá, me apoyé en su pecho infundiéndole valor – Se lo presenté a Esme en una fogata, ella sabía que yo amaba a tu madre, a pesar de que todos pensaban que nosotros dos terminaríamos juntos, felizmente casados y cosas así… Je – Río perdido en sus recuerdos – Esme era la mujer perfecta para mí, su cáracter, su generosidad, creo que en cierta manera yo mismo en un momento pensé que me casaría con ella… Pero tu madre cambió todo pensamiento, yo a ella le gustaba, quizás no era el perfecto señor bien ordenado, pero hubo algo que llamó la atención de tu madre en mí… – Edward suspiró, Charlie se había ido por las ramas, no sabía a donde quería llegar, no lograba intuirlo. – Siempre le agradeceré a Esme el haber sido una amiga perfecta… Se ofreció a conquistar a este hombre sólo para que yo tuviera mi oportunidad con Reneé… Pasaron pocos meses para que él cayera en el desbordante amor de Esme, todos sabíamos que ella se había terminado enamorando, pero tristemente confiamos en que él también. Pero no fue así... -

- Continua… Por favor – Dijo mi novio y su voz sonó rota… contenida.

- Reneé tenía carácter, no iba a permitir que un hombre decidiera por ella… Pero Esme no, ella era mas maleable - Suspiró nostálgico – Esme quedó embarazada, confiaba en el amor que el juraba tenerle, ciegamente - Miró a Edward quien se mantenía impasible escuchando. – Un día, un maldito día. Él se enteró de nuestro "plan"… Esme sabía que habíamos cometido un error, pero ahora realmente lo amaba y creía que eso era suficiente… - Se puso en pie paseándose por la habitación inquieto – Él se enojó tanto que incluso le ordenó a Esme abortar, pero ya el feto estaba muy grande y era casi imposible hacerlo sin ponerla en peligro… Además ella te amaba Edward, eras la razón por la que seguía al lado de ese imbécil… Fuiste la fuerza para soportar los insultos, los maltratos… - Edward le miró durante unos segundos y bajó la cabeza escondiéndola entre sus rodillas abiertas.

- Papá… - Le rogué que se callara con la mirada.

- Le pagó a los doctores para que le dijeran a Esme que el bebé había nacido muerto… Que algo había salido mal, o cualquier excusa… Pero realmente lo vendió, por un portal de internet. Nadie sabía nada, ella estaba destrozada, por lo que tanto había luchado todos esos meses ya no estaría nunca más… - Nos miró a ambos y sacó una cerveza del minibar que había en la sala. – Todo es mi culpa Edward, yo fui quien gatilló todo el sufrimiento de tu madre, y ahora me siento culpable… Cada noche recuerdo todo lo que vivió por mi egoísmo… Incluso todo lo que tú sufriste al saber la "verdad" años después, ese doctor llegó en el mejor momento, y gracias a él logró mejorar las cosas… Pero tuve que pagar por mis acciones… -

- ¿De que hablas? – Le pregunté poniéndome en pie, Edward cerró los ojos sin moverse

- Cuando tu madre enfermó, él fue quien la atendió… - Se encogió de hombros con los ojos húmedos – Y ahora ella está muerta… -

- Carlisle no tiene la culpa de eso… - Edward se puso en pie serio – Son doctores, no Dios… No hiciste nada malo, ni mi mamá – Su voz se fue apagando lentamente, estaba mintiendo. – Disculpen – Se dio media vuelta y salió de la casa furioso.

Edward's Pov

Eran demasiado los sentimientos que recorrían mi cabeza que sentí que iba a estallar, estaba furioso, triste, algo satisfecho al saber por fin quien era mi padre, pero desilusionado al saber que fue quien más daño le hizo a mi madre… Encendí el Volvo en menos de un segundo y sin abrocharme el cinturón me metí a las atochadas pero expeditas calles de California con las mejillas cubiertas de lágrimas de frustración, de rabia, de una tristeza profunda… Veía las luces de los demás carros pasar cerca de mí sólo como manchones amarillos, la aguja del panel casi pegada al tope de velocidad, doblé en varias esquinas derrapando las ruedas sólo para soltar un poco de estrés, el cartel de despedida de la ciudad apreció en mi campo visual durante tres cortos segundos.

I am finding out that maybe I was wrong That I've down…

Saqué el celular de la guantera, leí el nombre de mi novia, pero realmente no tenía ganas de escuchar a nadie, lo dejé sonar las más de quince veces que sonó.

Me detuve en la carretera, en un lugar eriazo, silencioso… Lo único que rompía el silencio era la voz del vocalista de Pearl Jam quien cantaba con su voz de haberse fumado quince cigarrillos de golpe a través de los parlantes de mi coche. Estaba fuera de él, sentado en el piso mientras sólo dejaba fluir mis pensamientos y recuerdos. Era horrible, nunca pensé que saber la verdad iba a dejarme tan molido, estaba totalmente abatido, me sentía culpable de todo lo que le había pasado a Esme, pero al mismo tiempo estaba molesto con ella por no buscarme antes de tiempo… Aunque yo estaba con un pensamiento totalmente egoísta en cierta manera tenía mis argumentos. Jasper es dos años menor que yo, así que sólo había pasado un año desde que me vendieron a Filadelfia. Un hijo más no sería gran cosa para la capacidad monetaria de Carlisle…

- Eso no quiere decir que me arrepiento de mis padres allá en Filadelfia… Estoy muy feliz de haber caído a su cuidado y no de unos malditos sicópatas – Me restregué el cabello confundido, de verdad no podía tener un pensamiento claro, el rencor seguía presente en mi corazón a pesar de todo lo sucedido en el tiempo que he estado aquí…

El ruido de un motor de motocicleta me sacó de mi doceavo cigarrillo seguido. Por un instante creí que sería Jasper, pero luego comprendí que era imposible. Él no entendía estas cosas, sólo era un niño que creía ser maduro.

El motociclista llegó en la moto de mi hermanastro en unos minutos, con lentitud se sacó el casco y para mi sorpresa era Eleazar.

- Edward… Sabía que te encontraría aquí – Me dijo sonriendo afable, me corrí un poco, entendió la indirecta y se sentó a mi lado tomando mi cajetilla y puso un cigarrillo en su boca, le ofrecí fuego de mi encendedor y lo aceptó aspirando una larga bocanada. – Me llamó tu novia y tu madre, estaban preocupadas sobre donde estarías – Me dijo encogiéndose de hombros.

- Sabía que no tenía que venir a un lugar ya conocido para alguien… - Le dije apoyando mi cabeza en el auto.

- Difícil amigo, creo que conozco toda esta ciudad como la palma de mi mano – Bromeó dándome un golpecito en el brazo, sonreí unos segundos pero la alegría no llegó a mis ojos. – Sé que no estás bien, pero no puedes echarte a morir por los errores del pasado… Es un golpe duro y bajo... muy bajo, pero eso no significa que no puedas salir de esta – Le miré y negué con la cabeza

- Mi problema va más allá de que si me deprimo o no… Ya no sé qué pensar Eleazar, no sé en quien confiar, no sé quien soy ni de dónde vengo… Es horrible este sentimiento, asqueroso – Le dije rascándome la nunca con urticaria.

- Edward, mira… Tienes que ver las cosas con otra perspectiva. Si hubieras vivido con tu madre biológica, serías el hijo de un abusador, quizás serías igual a él, siempre pensando en que las mujeres son inferiores y débiles. Tu madre sería infeliz, incluso podría estar muerta – Hizo una pausa y murmuró – Serías como Jacob – Le miré sorprendido, en cierta manera tenía razón. Quizás mi "padre" me habría inculcado principios machistas y violentos… Pero aún así. Hice una mueca y él la entendió.

- Pero puede que me haya revelado ante él, sólo para defender a mi madre. Dicen que las madres de esposos abusadores protegen a sus hijos de las palizas y finalmente ellos toman dos caminos, o ser igual a su padre, o intentar defender a su madre – Asintió dándome la razón.

- Pero eso no lo podrías saber, deja de pensar en las cosas malas que han pasado… porque no existen – Estaba sereno, pero le miré confundido. – Siempre de lo malo se aprende algo bueno ¿No?, entonces siempre te van a pasar cosas buenas – Sonreí ante su perspectiva de vida.

- Me gustó esa frase, ¿De dónde la sacaste?... – Le pregunté sólo por burlarme de él.

- Idiota – Me golpeó en forma de juego, pero lo detuve antes. Comenzamos a forcejear como dos niños entre risas y quejas.

- Si ese hombre te hubiera conservado no nos habríamos conocido… Ni habrías estado con Tanya, ni nada de eso… - Quedamos frente a frente, se alejó un poco poniéndose en pie… Estaba atónito, ¿No se suponía que era yo el maduro?.

- Tampoco habría hablado con Alice… ni muchos menos con Bella – Susurré finalmente, todo encajaba en mi cabeza, de la misma manera que en la de Eleazar. Si todo hubiera sido diferente, Bella aún estaría bajo las garras de Jacob quizás sin esperanzas ya… Y Reneésme… ¡Oh Dios mio!. Esa niñita quizás estaría muerta. Me levanté sacudiéndome los pantalones, decidido… Tranquilo.

- Sé que estas cosas duelen Edward, pero la vida sólo quiere enseñarnos cosas… Nunca nos enviaría algo que no podemos afrontar – Me dijo subiéndose de nuevo a la moto.

- Definitivamente o te volviste gay, o estuviste leyendo la biblia – Me burlé subiendo al carro, me miró a través del vidrio del casco falsamente enojado. El motor de mi auto ronroneó como infundiéndome su aliento, apagué la radio todo el camino hasta mi casa.

- Me alegra que estés mejor – Mi novia me habló al oído con ternura, me acurruqué más a su cuerpo cansado, estábamos en mi cama medio dormidos, habíamos llegado hace varias horas. Esme intentó comportarse normalmente, me sirvió la cena y luego se marchó con Carlisle a la habitación, pero yo sabía que tarde o temprano hablaríamos… Después de todo no hablamos desde que llegue aquí.

- Yo también, creo que necesitaba un momento para romperme… Ya sabes – Le dijo aferrándola más a mi, me besó la mejilla con los ojos cerrados, estaba adormilada y eso me hacía algo de gracia.

- Todos lo necesitamos, te amo – Y se quedó profundamente dormida sin siquiera darse cuenta. Cerré los ojos embriagándome del aroma de su cabello y también decidí dormirme.

Tuve pesadillas, como las que tenía cuando era niño… Y aún a mis diecinueve años me seguían asustando, estaba en una casa llena de puertas, los cuartos eran pequeños y extraños. Abría una de ellas y salía un enorme perro negro, intentando morderme, pero yo corría. Cruzaba puertas una y otra vez, cuando era niño nunca veía a nadie que pudiera ayudarme, ahora Aro y su grupo me miraban desde cada rincón de las habitaciones, llevaban túnicas negras y poseían ojos rojos brillantes… Jane movía las manos como si estuviera vistiendo una muñeca, pero cintas rojas rodeaban sus muñecas y cabeza y alguien más la estaba manipulando. Recorrí el tejido hasta toparme con ciertos ojos negros que tanto odiaba, Jacob me miraba riendo como loco, mientras hacía bailar a la niña, la cual al mirarme con sus brillantes y destellantes ojos rojos expelió fuego por cada uno de los poros de su cuerpo, tuve que cubrirme para evitar ser alcanzado por las llamas.

Bella's Pov

Me despertaron sus quejidos, se movía inquieto a mi lado. Desperté muy cerca del amanecer viendo como Edward se movía en sueños asustado, intenté ignorarlo. Comprendía que tuviera pesadillas, habían sido cosas muy difíciles de sobrellevar y esto sólo era una reacción de su mente estresada y agobiada.

- No…no – Musitó girándose, su rostro se contrajo por el terror y brincó contra la cama como si tuviera ataques de epilepsia.

- Edward… - Le llamé moviéndolo un poco – Es sólo un sueño, amor despierta – Le pedí apoyando su mano en su hombro, se encogió aterrado en sueños y volvió a intentar hablar.

- Isabella – Susurró inquieto, ya algo desesperada lo zamarreé sin mucho cuidado, gritó un ¡No! Aterrado antes de abrir los ojos y mirarme confundido.

- ¿Bella? – Su pecho estaba agitado, acaricié su cabello abrazándolo a mí.

- Está bien Edward, sólo fue un sueño – Él asintió aún algo asustado y se acurrucó en mi pecho.

- Lamento haberte asustado – Su corazón aún latía desbocado, le besé en la boca mientras sentía sus brazos rodearme con algo de fuerza, me subió sobre su cuerpo mientras no dejaba de besarme

- Te amo – Susurré contra su boca y le rodeé el cuello con mis brazos, me sonrío y cerró los ojos.

x

- Mami… - Apenas entré al cuarto, Reneésme se sentó en la cama sonriendo y mirándome.

- Hola mi amor – Avancé hasta ella y la abracé, cada vez estaba mejor, por seguridad aún seguía con un respirador artificial, pero gracias al cielo hoy era su último día aquí. Me besó la mejilla y me ofreció una hoja de papel, la tomé para verla, en ella se veía un dibujo bastante tierno, era una casa, estaba un intento de mí, Charlie, Edward y ella… Me sonrojé un poco.

- ¿Y este dibujo tan bonito? – Le pregunté aún con el papel entre mis manos.

- Lo dibujé en la mañana, Edward vino a verme cuando empezó a trabajar y me dejo hojas y lápices de colores, dijo que tía Esme me lo enviaba para que no me aburriera… ¿Te gusta? – Me preguntó inocente.

- Si, es precioso… Pero creo que no lo entiendo mucho – Le dije apoyándolo de nuevo en la mesa donde desayunaba, ella se inclinó para explicarme, me apuntó.

- Esa eres tú, y le estas tomando la mano a Eddie – Dijo apuntando un manchón que se suponía eran nuestras manos. – Y Eddie me está tomando la mano a mí… - Sonreí asintiendo – Y él es el abuelito Charlie y ese es Emm – Finalmente apuntó un pequeño manchón negro.

- ¿Y Emm, es…? - Ella se río y apuntó debajo de su cama.

- Él es Emm – Me agaché confundida asomándome, dos ojos negros se asomaron desde una pequeña caja de transporte.

- ¡Ah! – Grité echándome hacia atrás asustada, Carlisle entró a los segundos corriendo extrañado, y es que me pegué a la ventana con la mano en el pecho, mientras que mi hija se reía de mí.

- ¿Bella?... ¿Qué paso? – Me preguntó acercándose a mí. Apunté debajo de la cama de Nessie aún sin habla.

- Tío Carlisle, mami vio a Emm y se asustó – Le explicó mi hija mirándolo tiernamente.

- Ah… Emm – Carlisle blanqueó los ojos y se agachó para sacar la jaula – Es un hurón Bella, no te asustes – Me dijo mostrándome la caja, desde ella el animalito me miró olfateando el aire.

- Eddie me lo regaló, dice que me hará compañía y que no tendré que agitarme mucho para jugar con él – Asentí un poco más calmada, y tomé la caja, el animalito comenzó a correr en círculos como poseso.

- Tienes que llevártelo a casa, no puede estar aquí – Me pidió Carlisle con una sonrisa – Ha estado aquí como polizón –

- Casi me mata de un susto este animal… ¿Y porque se llama Emm? – Les pregunté, Carlisle ahogó una risa en su mano y negó con la cabeza.

- Ese nombre se le ocurrió a Eddie, y a mí… - Me comentó mi hija sonriendo, le miré confundida.

- ¿Cómo es eso? –

- Es que tiene los ojos y el cabello negro, así que me hace recordar a tío Emmett… Además Eddie dijo que era igual de loco que él – Apuntó al animalito que corría como poseso dentro de la jaula - ¿Lo ves?... Corre y brinca en todo momento – Asentí y reí por el hecho que si me hacía recordar a Emmett.

- ¡¿Cómo está mi no-sobrina favorita? – Como invocado por los dioses, el grandulón entró a la habitación sonriendo.

- ¡Tío Emmie! – Nessie se arrodilló en la cama estirando sus brazos, el susodicho de apodo "masculino", blanqueó los ojos y la alzó en brazos.

- No me digas Emmie, es de niña – Le dijo sentándose en la cama con mi hija en brazos.

- Pero si te digo Emm, mi mascota va a pensar que lo llamo a él – Le explicó mirándolo.

- ¿Mascota? – Emmett arqueó una de sus cejas y se volteó para mirarme, alcé la caja frente a él sonriendo.

- Emmett, te presentó a Emm… el hurón de mi hija – Él me miró por unos segundos en silencio y luego estalló en fuertes carcajadas.

- ¿El de la idea del nombre fue Edward, cierto? – Me preguntó, asentí sonriendo. – Ya nos arreglaremos –Amenazó aunque sin dejar de sonreír.

- Tío Emmett, ¿Y tía Rose? – Preguntó mi hija buscando su atención.

- Vendrá más tarde, creo que fueron de compras con Alice… - Le explicó el pelinegro.

- Nessie, ¿Te molesta si voy a dejar a Emm a casa? – Le pregunté algo preocupada de que fueran a regañar a Carlisle por dejar entrar una mascota.

- No mami, me quedo con tío Emmett ¿Verdad? – Le miró con unos ojos enormes de borrego degollado.

- Claro pequeña, la pasaremos genial – Le besé la frente a mi hija y me despedí del grandulón para llevarme al animalito al auto.

x

Edward's Pov

Recién en la tarde le dieron de alta a Nessie, y ella junto a Bella descansaban en mi cuarto, le di un poco de agua al hurón el cual estaba más que despierto y bajé al primer piso. Esme estaba haciendo algunas manualidades mientras veía la televisión.

- Hola hijo, ¿Pasa algo? – Me preguntó, me senté a su lado asintiendo.

- Quiero hablar contigo, de lo que sucedió ayer… - Le dije poniéndole mute al televisor. Se quedó unos segundos en silencio y luego asintió dejando sus materiales de lado y mirándome de frente.

- Habla Edward, te escucho. ¿Qué quieres saber? –

- ¿Realmente no sabías que me habían vendido? – Ella tomó mis manos y negó con la cabeza.

- De verdad no sabía Edward, en ese momento estaba demasiado mal como para ponerme a pensar en lo lógico de la situación… No fue hasta años después que Carlisle realizó unos estudios en el hospital y descubrimos que tu acta de defunción no existía, de inmediato contraté un detective, quería saber que había pasado realmente contigo y luego de meses de angustiosa espera supe que estaban en Filadelfia… Con una familia que realmente te amaba, con amigos… No quería quitarte eso, no quería que siendo sólo un niño te enteraras de una verdad tan cruda – Asentí.

- Pero, ¿Tú sabes que yo a los ocho años supe que me habían vendido por E-bay? – Me miró sorprendida y en shock – Mis padres no lo sabían, pero descubrí los papeles de adopción y el "recibo" mientras buscaba unas cosas para hacer un árbol genealógico de la escuela… Por eso bailo Break, fue lo único que me ayudó a superar las cosas… - Esme me abrazó con fuerza, acaricié su espalda con suavidad, no quería que se sintiera culpable… Ni nada de eso, ella no tenía la culpa.

- Perdóname, me siento tan mal de saber todo lo que tuviste que vivir… De verdad no sé como recompensar todo el daño que te he hecho, hijo – Negué con la cabeza alejándola un poco de mí, sequé sus lágrimas con mis manos sonriendo.

- No hay ningún daño mamá, de verdad estoy muy agradecido de la vida que he tenido, mírame, tengo grandes amigos, tengo una novia hermosa, y ahora además de mis padres adoptivos, que siempre estarán en mi corazón… Te tengo a ti, Jasper y Carlisle – Asintió sonriendo emocionada – Te amo mamá, y de verdad no importa el pasado, mejor luchemos para crear un mejor futuro – La abracé y nos quedamos unos minutos así, Esme estaba muy feliz y tranquila… Lo podía sentir y en cierta manera todas mis dudas se despejaron con ese simple abrazo, nos separamos unos segundos y besándole la frente le dije.

- Necesito que hables con Charlie… - Me miró y sus ojos se ensombrecieron durante unos segundos. – Él tiene que saber que no es el culpable, que ya no hay daño – Asintió y sonrío débilmente.

- Además… quiero darle esto a Bella – Saqué el objeto de mi bolsillo, sonriendo le mostré la pequeña caja de terciopelo negro, Esme me miró sorprendida, y brincó para abrazarme emocionada.

- ¡Oh! Edward… No te preocupes hijo, inmediatamente iré a hablar con Charlie… No te preocupes – Me besó las mejillas demasiado emocionada.

- Espero que Bella sienta la misma emoción que tú…- Bromeé.

X

Alice's Pov

Me bajé del porsche tomando mi bolso, la carta de sobre rojo quemaba como fuego en su interior. Caminé un rato por el parque central y finalmente me senté en una banca, a los minutos llegó Jasper, venía con el casco abajo del brazo y me miró preocupado.

- Amor, ¿Qué pasó? – Me besó en forma de saludo y se sentó a mi lado, en silencio le entregué el sobre rojo, me miró confundido y lo abrió.

- Me llegó hace cuatro días – Me miró sorprendido luego de terminar de leer la carta.

- ¡Alice!, ¿Por qué no me dijiste antes? – Negué con la cabeza.

- La había lanzado al basurero, de verdad quise hacer como que nunca la recibí… Pero lo estuve pensando amor, y puede que Aro tenga razón… - Lo último lo dije en voz baja, escapando de su mirada, se quedó en silencio unos segundos, que para mi fueron como horas.

- Alice, ¿No me digas que…? – Su voz se cortó, levanté la vista mirándolo a los ojos - ¡No!, No Alice, no voy a permitir que te sacrifiques de esa manera, no es necesario, ganaran la competencia y no tendrás que pensar más en ese idiota de James, ni en Aro, ni en nadie amor… - Me tomó las manos – No voy a permitir que te vayas de mi lado, olvídalo… - Habló atropelladamente.

- Jasper, entiéndeme… Es el único triunfo asegurado que tenemos, puede pasar cualquier cosa en la competencia… Incluso puede que compren a los jueces y perdamos… Sólo porque Aro quiere que Edward y yo estemos en su bando… Él puede enseñarme a pelear, a defenderme, me respetarán y no tendré problemas allá en Filadelfia, sólo será un tiempo hasta que él sienta que estoy realmente con ellos y me dejaran "libre"… - Acaricié su rostro – Sé que suena descabellado, pero no quiero arriesgarlos más… -

- ¡¿Acaso quieres convertirte en una copia de Jane?... ¡¿Que lo arreglan todo con una magnum? – Me dijo fuerte, negué con la cabeza.

- Jasper, es la única salida que puedo ver como segura… -

- Sabes que eso no es cierto, Mary Alice Brandon… - Esa voz ronca y dura nos hizo voltear a ambos sorprendidos, como dos niños que los han atrapado haciendo una pillería.

- ¡Edward! – Gritamos al unísono, el susodicho salió desde un arbusto, estaba molesto, podía verlo en sus ojos.

- ¿Cómo supiste donde encontrarnos? – Le pregunté incómoda, se situó frente a nosotros.

- Bella vio el sobre rojo en tu basurero el otro día, y además no todos los miembros de la banda de Aro son muy fieles que digamos… Luego vi salir a Jasper y supuse que le dirías, así que lo seguí – Dijo con una sonrisa calculadora… Bajé la vista.

- Supongo que escuchaste todo… - Asintió y suspiró.

- Alice, deja de ver las cosas como si fueras la causante del todo el problema… No es así, realmente quien comenzó con todo esto fuimos Jacob y yo… Nunca debí llevarlos a Filadelfia en primer lugar y ése imbécil nunca debió aliarse con James… Y Aro ha usado las circunstancias para mover todas las piezas del tablero en su beneficio. Así es él, siempre que ve una oportunidad hace hasta lo imposible por lograr su cometido – Me miró y con cuidado levantó mi rostro para que lo mirara. – Aro no te hará nada, desde hace muchos años que ha intentado meterme en su banda y no lo he hecho… Es paciente, pero calculador. No hay de que preocuparse, ganaremos esa competencia y lograremos que las cosas mejoren… - Asentí inquieta, no estaba totalmente convencida.

- ¿Y si perdemos? – Le pregunté fatalista.

- Dejaré que te vayas con el grupo de Aro, sólo para protegerte – Jasper fue quien cedió, lo miré sorprendida, Edward asintió a sus palabras.

- Está bien… - Le dije, Edward tomó el sobre y lo rompió delante de mis ojos sonriendo.

- Ahora vámonos de aquí… - Jasper se puso en pie y me ayudó a levantarme, quizás después de todo si podríamos ganar…

x

- Damas y caballeros, ¡Bienvenidos a la final de la XI competencia de Break más importante de toda la historia!... Hoy sólo cuatro grupos se presentarán, pero sólo uno será el gran ganador. Como es la final, se sortearan frente a todos ustedes los grupos que se presentaran primero… - Todo estábamos sentados en una mesa terminando de arreglarnos, Edward miraba la puerta inquieto.

- Bella llegará un poco tarde, no tenía con quien dejar a Nessie – Le expliqué apoyando mi mano en su hombro, me miró unos segundos y asintió.

- Sólo espero que no llegue sola – Me dijo nervioso.

- Si quieres voy a esperarla en la puerta… - Se ofreció Emmett poniéndose en pie y llevándose a Rose consigo, el hombre del escenario volvió a hablar pidiendo que nos presentáramos en el escenario para realizar el sorteo. De la mano avanzamos los seis, esta vez llevábamos las mujeres una chaqueta de mangas cortas y ajustada mimetizada como la de los militares y unas pantaletas de mezclilla claras además de botas hasta la rodilla, mientras que los hombres pantalones mimetizados, y una camiseta negra ajustada. Nos situamos lo más alejados posibles del grupo de Jacob, así que quedamos ambos grupos a los extremos y los otros dos grupos en medio de nosotros.

- En la pantalla de enfrente se pueden ver los números de cada grupo y totalmente al azar se elegirá quienes participaran primero y contra quien – Los números comenzaron a girar durante unos segundos, y finalmente quedamos contra un grupo bastante bueno, e íbamos primero. Nos quedamos en el escenario con ellos y la música comenzó a sonar, de inmediato comenzamos a movernos, pero Edward estaba desconcentrado… Algo molesta pasé por su lado dándole un golpe disimulado en la espalda justo en el momento en el que Bella entraba por la puerta junto a Rose y Emmett.

Casi por arte de magia, Edward comenzó a bailar mucho mejor, me reí de él y me situé cerca de Irina para ayudarla a hacer un mortal, giramos, alentamos al público hasta cansarnos, incluso los del otro equipo se quedaron mirando cierta piruetas. Cuando la música terminó me dejé caer al piso agotada, Edward me alzó en brazos abrazándome junto a todos, ya que la gente nos ovacionaba. Salimos del escenario felices y confiados, Jasper se levantó de la mesa y me abrazó.

- Muy bien hecho hermosa, bailaste espectacular – Me dijo al oído.

- ¡Punkito! – No tuve que levantar la vista para saber quién era, pero Jasper sí. James estaba a unos pasos de nosotros cruzado de brazos, Edward que estaba junto a Bella corrió hacia nosotros situándose entre ellos dos, y es que Jasper aún estaba deseoso de partirle la cara por lo sucedido en Filadelfia, le tomé la mano reteniéndolo a mi lado.

- Jasper, no – Le pedí viendo como intentaba zafarse.

- ¿Qué quieres James? – Preguntó Edward serio y apoyó una mano en el pecho de su hermano.

- No estoy hablando contigo… - Volvió a mirar a mi novio y sonrío. – Disfruta los últimos minutos con ella, mira que luego será mía… Se lo haré tan fuerte, que hasta se olvidará que existes – Se burló, Jasper empujó la mano de Edward dispuesto a golpearlo, pero él fue más rápido y lo atrapó al vuelo.

- Basta hermano, sólo está buscando distraernos… Creo que primero deberías aprender a bailar, no es bueno presumir de cosas que no logras hacer – Le dijo mirándolo, James se acercó para golpearlo pero una mano le retuvo. El cabello rubio de Demetri apenas se movió un poco al ejercer fuerza en el brazo de James quien se encogió quejándose.

- Ya basta James… - Fue lo único que dijo antes de soltarlo y marcharse tan sigiloso como apareció, James se levantó sobándose la muñeca y se marchó dedicándole una última mirada a Jasper.

- Ya pasó, ven a tomar agua Alice – Dijo Edward calmando a mi hermano y se marchó a la mesa.

- Si, ya pasó – Murmuró y tomando mi mano me llevó de vuelta… Pero lo noté sombrío. Vimos la competencia del grupo de Jacob y los otros, de verdad eran muy buenos, todos los comparaban con nosotros y la barra estaba dividida…

- Y quienes pasan a la final son… ¡El grupo número diez y el número dos! – Dijo el hombre en el escenario, miré la pulsera donde estaba nuestro número emocionada, se leía claramente en letras negras el número diez, gritamos emocionados y todos los de la mesa nos abrazamos.

- ¡Muy bien hecho chicos! – Nos felicitó Emmett y desde su espalda vinieron Jane y Alec, Edward les miró tranquilo.

- Aro les envía felicitaciones… - Dijo Alec

- Y suerte para ganarnos… - Jane se acercó a mí, me quedé inmóvil durante unos segundos en los que ella inspeccionó mi aspecto. – Creo que podríamos llegar a llevarnos bien… Te veo en el grupo – Y dándose media vuelta se marcharon tomados de la mano como niños.

Continuará…

+ Hola chicas, les agradezco el seguir leyendo este fic que ya casi llega a su fin… *Aplausos de fondo*

+ ¡Les cuento que tengo computadora al fin!, no es un VAIO como yo quería pero me sirve para escribir Jeje

+ Y ya que tengo donde escribir, cumpliré mi promesa & subiré dos historias & quizás una tercera

+ Váyanse despidiendo de EdwardxBella, simplemente ya no puedo escribir nada sobre esa pareja… Ahora tengo sólo proyectos para JasperxAlice & EmmettxRose

+ Espero que las lectoras de este fic puedan también leer los otros

+ ¿Quieren que para el otro capítulo, les deje los Summary?...

+ Muchas gracias a:

eydaf

beluchiss

Alisea

BellSCullenS

AlejandraZ-J

¿Review? Ü

(Después de todo, es el

Penúltimo capítulo)