CAPITULO SEIS. DARSE CUENTA.

Hermione tenía otro ataque de risa y no solamente ella. Ron por poco y se cae del sillón cuando Harry y Ginny por fin terminaron de contar su historia. La verdad es que la situación y todo lo que había ocurrido durante la noche era de lo más extraño y lo más raro de todo es que ella, se estuviera riendo a carcajadas junto al hombre que le había gritado, insultado, humillado y calumniado…todo en una misma noche. También era raro que luego de ese episodio este estuviera sentado cómodamente (bueno, sin contar el instante en que casi se cae del sillón cuando no podía más de la risa) en el sillón favorito de ella. Pero bueno…necesitaban un lugar donde conversar y como el departamento de Harry estaba quemado y definitivamente ella no iba a subir a un decimo octavo piso (que era donde estaba ubicado el departamento del pelirrojo) no les quedo otra opción que ir al departamento de la castaña que se encontraba para tranquilidad de ella en el primer piso de su edificio.

Aunque en el ambiente en un principio se sintió bastante incomodidad, no sólo por el hecho que Ron se encontraba en la casa de la mujer que gratuitamente y sin pruebas había insultado, gritoneado y humillado en medio de un vestíbulo lleno de bomberos, personas y un hurón… estaba el hecho (para martirio del pelirrojo) de haber presenciado los efectos de la "consumación" de la relación secreta que mantenían su hermana y su mejor amigo. Hecho que todavía trataba de digerir. Pero el ambiente se fue distendiendo a medida que los protagonistas del fuego de la noche fueron contando la historia…. Lo que permitió que Ron se olvidara por unos instantes de querer matar a su mejor amigo por ponerle las manos encima a su hermanita. Pues luego de lo que contó Ginny no le quedo duda al pelirrojo que su "hermanita" ya estaba bastante "creciditita", pues en el momento en que comenzó con sus recriminaciones hacia Harry, exigiéndole que le contara con pelos y señales todo lo que había pasado esa noche en el departamento del moreno, fue Ginny quien tomo la palabra e interrumpió a su novio para continuar con la entrecortada explicación que estaba dando hasta ese entonces el moreno.

- Bueno, nos estábamos besando en el sofá- había dicho Ginny sin percatarse del ceño fruncido de Ron cuando miró con mala cara a Harry- y bueno… Harry estaba sobre mi y…- Ginny interrumpió su relato cuando escucho el fuerte carraspeo de Harry que trataba de no mirar fijamente a Ron -En fin- siguió Ginny luego de mirar feo a Harry por haberla interrumpido- Harry ya estaba sin camisa y…- otro carraspeo de parte de Harry que se encontraba rojo y a punto de salir corriendo cuando Ron levanto una ceja de forma amenazante- ¿Qué?- le preguntó entonces Ginny cansada de las interrupciones de su novio

- Creo que no es necesario entrar en detalles mi amor- Dijo esto haciendo un gesto elocuente hacia Ron.

- ¿Qué? ¿Crees que alguien con la mente de escantarilla que él tiene, que llega a las más absurdas conclusiones y acusa a mi amiga de ser una madame de mala muerte que se dedica a andar reclutando chicas para que su mejor amigo las "tase" se va a escandalizar con nuestra historia?- Le preguntó de vuelta ignorando el bufido de protesta por parte de Ron- no lo creo.

- Ginny… ¡Yo no ando reclutando a nadie!- interrumpió Hermione y riéndose se volvió hacia Ron- Para que te quede claro.

- Muy graciosa, aunque si de verdad anduvieras reclutando chicas esta que está aquí no te convendría- Le advirtió poniéndose serio.

- ¡Hey!!! –grito Ginny

- Bueno ¿y por qué crees eso Ron?

- Bueno…-comenzó a decir arrastrando las palabras- pues con el carácter que tiene esta mujercita… te espantaría todos los clientes.

- ¡Serás bruto Ron!- grito entonces Ginny poniéndose de pie- para que lo sepas "Yo soy perfectamente reclutadle"- Dijo en tono orgulloso mientras azotaba hacia atrás su maltrecha cabellera- … ¡Es más… cualquier casa de estas me querría!- Tanto Harry, Hermione y Ron se volvieron a ver con desconcierto a Ginny luego de esta declaración, para luego lanzar una carcajada por lo absurdo de la situación.

- Ok, Ginny… si tu lo dices, pero como yo no ando reclutando a chicas y tampoco me dedico a este oficio…- recalcó la ultima parte solo para molestar a Ron, pues cada vez que se hacía mención de su terrible actuación se ponía colorado y se movía con incomodidad en el sillón- por favor continua la historia.

Ginny suspiro y volvió a sentarse junto a Harry.

- Bien. ¿Dónde iba? Ah…si... en la parte de la camisa…- volvió a concentrarse para luego sonreír- La maldita camisa no sé cómo fue a dar con una de las malditas velas y comenzó a prenderse… bueno de esto no nos dimos cuenta hasta un rato después por que nosotros ya estábamos en plena….

- ¡Ginny!- volvió a interrumpir Harry más colorado que el pelo de su novia- ¡Enfócate… Enfócate!

- Ok, pero si no lo cuanto como fueron las cosas no me van a entender bien y no te preocupes por Ron, no creo que pueda dar otro espectáculo tan lamentable como el de antes, además está muy avergonzado con Hermione para ponerse a gritar acá y hacer otro escándalo…

- Ginny… ¡Estoy aquí!- le interrumpió Ron y se puso más colorado cuando escucho la suave risa de Hermione.- ¡Ya termina de una vez! Que no voy a saltar sobre Harry para reclamarle sobre el honor de mi hermana cuando ella solita fue la de la idea… bueno no sola, tú la ayudaste- le recriminó a Hermione.

- Y tú me acusaste de ser prostituta- Le contestó Hermione en el mismo tono, provocando que Ron cerrara la boca y que sin despegar la vista de Hermione suspirara dando a entender que ese raund lo había perdido y luego desviando la vista de donde se encontraba la castaña le hizo una seña a su hermana para que continuara.

- Ok… continuo y ojala que ahora nadie me interrumpía- señaló Ginny fijando una mirada amenazadora en Harry- comprenderán que estábamos muy apasionados y envueltos en las sensaciones que nos provocábamos nosotros mismos- ante esto Harry gimió lamentándose mientras Hermione reía y Ron fruncía el ceño. Y Ginny… bueno Ginny siguió como si nada- Cuando de repente… sentí olor a humo y es cuando abro los ojos y veo que la parte de atrás del pantalón de Harry está ardiendo y entonces le grite a Harry ¡Harry estas ardiendo!-Ginny abrió mucho los ojos al recordar el momento- entonces Harry me mira y con voz ronca me dice ¡No nena eres tu quien está ardiendo!- terminó de decir Ginny muy seria, para después lanzar una carcajada.

Tanto Hermione como Ron se volvieron riéndose a mirar a un pobre Harry que se encontraba con las manos en la cara lamentando la novia que se había buscado, cuando la mirada de este se encontró con la de sus amigos hizo el amago de apuntarse a la cabeza con dos dedos y simular un disparo. Esto provocó más risas.

- Luego de tan intensa declaración grite más fuerte- Siguió contando Ginny cuando se recuperó de su ataque de risa- ¡No… que se te quema el pantalón! Y fue ahí que Harry reaccionó y bueno logro apagar su pantalón pero no antes que se chamuscara el sofá y la mesa lo que provocó que el humo se fuera al dispositivo contra incendio que se puso a chillar como loco, pero lo peor de todo fue que mientras tratábamos de apagar las cosas sentimos un ruido muy fuerte y lo próximo que vimos fue a un bombero que echó abajo la puerta de una patada y nos lanzó un choro de agua.

Luego de estos no hubo nadie quien los parara de reírse más que de la historia, de la cara que había puesto Harry al oír el relato de su novia

Hermione todavía no podía creer la historia que Ginny y Harry le habían relatado y daba gracias a Dios que las cosas no hubieran pasado a mayores… bueno por algo estaban riéndose y no lamentando un acontecimiento mucho más grave que un sofá y una mesa quemada… sin contar con la indumentaria y algo de pelo chamuscado de los protagonistas.

Y Ron…bueno...Ron continuaba burlándose de la pareja

- Así que, Ginny- siguió burlándose Ron, luego de conocer por labios de su misma hermana la historia del incendio- Ya sabemos a quién llamar cuando queramos derretir el hielo de la entrada de la casa.

- ¿Por qué?- le preguntó desconcertada su hermana.

- A ti…pues si pudiste incendiar a Harry y el departamento de Harry- entonces se volvió a ver a un sonrojado Harry antes de continuar-… ni me imagino lo que puedes hacer con un poco de hielo en las manos.

Y a esto le siguió otra tanda de risas… bueno por parte de Hermione y de Ron

- Ja, ja, ja... muy divertido Ron- Le respondió Ginny mientras le tiraba un cojín a la cara para luego cruzarse de brazos.- Solo fueron las malditas velas- refunfuño entonces Ginny lanzándole una mirada de reproche a Hermione.

- Hey, no me mires así, yo te dije "Un par de velas para crear ambiente"- recalcó la castaña- no "cientos de velas que provoquen que Harry se incendie"- y ante este comentario volvieron a reír.

Hermione miró a sus amigos que igual que ellos sucumbieron a las risas, primero Ginny y un poco más tarde Harry. Pobres, su noche especial se había arruinado. La pobre Ginny estaba hecha un asco y el aspecto de Harry no era mejor y ella ni siquiera le había ofrecido nada esperando los detalles de la historia… Dios, pensó… ¿Qué demonios me está pasando?... ella no era así… A ella esas situaciones no le gustaban, más bien las rechazaba y trataba de evitarlas. Todo había comenzado desde que se había reencontrado con Harry y había conocido a Ron… desde ahí habían comenzado sus problemas… primero el horrible altercado por la corrida a caballo, luego la caída en la piscina, después su desmayo, también estaba el incidente en las gradas de la cancha de entrenamiento y para rematar lo sucedido esa noche (sin contar con la pataleta de Ron durante el paseo en moto)… ¿y ella como se había comportado? ¡Como una cría! Gritando y discutiendo por cualquier cosa. Dejando a la adulta de lado y dejándose llevar por sus emociones. Necesitaba pensar y pensar rápido.

- Voy hacer café- anunció levantándose precipitadamente.

- Te ayudo- se ofreció inmediatamente Ginny levantándose ella también.

- No, por Dios Ginny, lamento tanto lo que paso… y ustedes deben estar cansados. ¿Por qué no se duchan y cambian de ropa mientras yo preparo algo? De seguro algo mío te servirá. Y de seguro también encontrare algo que te sirva a ti Harry.

Miró a Harry que aun estaba con su cara tiznada, la ropa rota, los anteojos checos que delataban lo cansados que estaba…y pensar que era su cumpleaños…

- Harry tu sabes dónde está mi baño y la ducha, ¿Qué tal si llevas a Ginny allí y tú…

- ¡No! ¡no… no y no!... –Todos miraron a Ron que se había levantado y se paseaba ahora entre ellos.- Ya está bien, soporte toda la historia de Ginny…algo que ningún hermano le gustaría escuchar ¿No creen que ya es suficiente?- Pregunto directamente a la castaña

- No te entiendo ¿Suficiente qué?

- ¡Que ahora los mandes a ducharse juntos!

Aunque el primer impulso de Hermione fue gritarle y mandarlo al demonio… se controlo…trato de buscar el control que tantas había veces había perdido con el pelirrojo para contestarle con una tranquilidad que no sentía.

- Antes que me interrumpieras le estaba diciendo a Harry que llevara a Ginny a mi baño y el puede usar el de visitas. ¿Contento?

Ante esto Ron solo atinó a asentir de forma rígida y volvió a sentarse.

- Bueno ahora que todo está aclarado ¡Manos a la obra! Vamos chicos.

Y Ron tuvo que soportar la mirada recriminatoria por parte de Harry y Ginny antes que se perdieran de vista por el pasillo.

Cuando quedo solo, suspiró derrotado ¿Es que no podía hacer más el ridículo? , había quedado como un descerebrado y un mal pensado… además había golpeado a Harry…y bueno… su amigo también le había dado lo suyo... pero ese no era el punto, se dijo, tratando de enfocar su atención. La cuestión era que había quedado como un tonto y un desgraciado a los ojos de Hermione y ahora, si antes ella podía pensar que él no era más que un tonto jugador de futbol…ahora lo podría pensar con razón, pues… ¿En que estaba pensando para creer que ella era lo que pensó que era?... haber, recapitulemos, se dijo, mientras se recostaba en el sofá, que a decir verdad era de lo más cómodo, mucho más que el que tenía en su casa.

Sí, era verdad que Hermione había mentido. No era doctora… al menos no de esas que tienen que ver con heridas y esas cosas. Segundo; Tenía reuniones sospechosas con algunos jugadores de futbol. Tercero: Cobraba por sesión y no era tan cara (al menos esos eran los comentarios de sus compañeros). Cuarto: Era muy buena en lo que hacía y Quinto: Ella le gustaba.

Ron dio un respingo en el asiento y quedo muy derecho ¿¿¿¿De dónde diablos había salido eso?????, porque definitivamente Hermione no le gustaba, es más, le era desagradable la mayor parte del tiempo, siempre le hacía sentir como un estúpido, bueno, pensó haciendo una mueca, considerando los eventos recién ocurridos no era de extrañar que pensara eso… Pero definitivamente y bajo ninguna condición o circunstancia, ella no le gustaba.

¡Por Dios!... si tenía todo lo que él rechazaba; Era una sabelotodo, una engreída, pesada y sin contar que hasta hace poco pensaba que salía con su amigo…y bueno…también… que era una prostituta ¡Carajos!... ahora ni siquiera podía pensar en eso sin sentirse una basura con una mente mucho más llena de basura. Mejor no pensaría en eso. , Sí, era lo mejor, se dijo. Suspiró y tuvo que reconocer que la chica también tenía cosas buenas; era amable (Con todos menos con él), cariñosa (con todos menos con él), simpática (con todos menos con él)… también era atractiva, le encantaba su nariz respingona, sus ojos chispeantes, su constante parloteo, y por lo tanto sus espectaculares labios, había notado que el inferior era un poco más carnoso que el superior y él ya había soñado (dormido y despierto) como sería besarlos, pero también le gustaba la forma en que acariciaba a su gato y esa noche al hurón blanco de Harry, los nombres extraños y extravagantes que se le ocurrían para llamar a sus animales o cuando abrazaba a su amigo y también a su hermana, gesto que por supuesto nunca le había dedicado a él… Pero todo eso no quería decir que le gustase ¿No?, porque no era así.

Levantó la vista sobresaltado cuando escucho los pasos de alguien que se acercaban. Que sea Harry, que sea Harry o por último el gato psicópata que le brindo sendos regañones y bufidos apenas entro por la puerta un rato antes, pues en el estado que se encontraba prefería cualquier cosa que estar bajo la mirada de la persona que tenía la capacidad de trastornarlo como ninguna otra lo había hecho nunca… pero eso no significaba que le gustara, se dijo resuelto y mucho más seguro que antes, sólo estaba nervioso y avergonzado de todo lo que había pasado. Sólo era eso… sentía remordimientos por como la había tratado, eso era. Pero toda su resolución se vino abajo cuando sus ojos se toparon con los castaños de Hermione, por que se dio cuenta o mejor dicho al fin tuvo el valor de reconocer que Hermione Granger le gustaba… y le gustaba mucho. Y ¡Mierda! Estaba jodido, pues considerando la forma en que le había mirado antes de entrar a lo que suponía era la cocina… Acercarse a ella no iba a ser nada fácil… nada…nada y no sólo porque eran como el agua y el aceite, sino que, ahora…el estaba seguro que Hermione Granger, ni por mucho podría sentir lo que él sentía por ella.

Hermione respiró hondo, escuchaba a lo lejos el sonido de las duchas, mientras ella preparaba café en la cocina o más bien escabullirse a la cocina con el pretexto de preparar café y así tratar de ordenar sus pensamientos. Todavía estaba algo tiritona, luego de ver la forma en que Ron se le quedó mirando cuando paso por el salón hacia la cocina. Sus ojos habían conectaron con los profundos azules del pelirrojo y el corazón de la chica había dado un bote tan grande que pensó que por poco se le salía del pecho. Se apoyo en la encimera y volvió respirar para tratar de calmar su corazón y despejar la mente para tratar de analizar todo lo que había pasado en la noche.

Inhala y exhala… inhala y exhala… inhala y exhala… se dijo realizando la acción, tomando aire por la nariz y botándolo por la boca. Y luego de hacer unas cuantas respiraciones logró normalizar sus latidos y su respiración.

Manos a la obra, se dijo. Se acerco a la cafetera, le hecho el agua, luego abrió el filtro del café y agrego una generosa cantidad de su café italiano preferido. Luego encendió la cafetera y volvió a recostarse en la encimera, cruzó los brazos y escuchando el suave repiqueo del café cayendo, rememoró todo lo ocurrido.

Todavía no podía creer todo lo sucedido durante la noche, pero eso si…ahora podía entender muchas cosas. Embozó una sonrisa al recordar la cara de Ron y sus posteriores torpes y difíciles de entender palabras de disculpas cuando ella por fin había dejado de reírse al ver la cara de desconcierto y luego de preocupación de Harry y Ginny al ver que no se le pasaban las carcajadas.

Pensándolo bien, ella tampoco entendía su actitud. La verdad es que no sabía si sentirse halagada u ofendida por las acusaciones que Ron había hecho. La parte racional de su cerebro la llevaba a inclinarse más por la primera opción, pero su lado emocional…algo que la llevaba incordiando hace varios días…permitía que fuera condescendiente con el pobre de Ron.

¿Pobre de Ron?, se pregunto escandalizada ¿Cómo era posible que luego de todo lo que había dicho sobre ella, lo estuviera defendiendo? ¿Cómo era posible que luego que la llamara a gritos prostituta, ella no se enojara y más aún se riera de la situación?... No quería reconocerlo, pero quizás de alguna manera ahora podía entender la fría y reprochable actitud que el pelirrojo tuviera con ella… y para mortificación suya le aliviaba comprender que no era algo personal y que quizás…sólo quizás la relación entre ellos luego de este episodio pudiera llegar a ser más civilizada para poder llevarse bien algún día.

Este último pensamiento le alegro tanto como le inquieto. ¿A ella, porque le importaba llevarse bien con ese hombre? ¿Un hombre que desde el momento que conoció fue maleducado con ella? ¿Qué no respetaba ni a su caballo y que se reía de su gato? ¿Y qué más encima la acusaba de cosas horribles y la ofendía sin importar quien lo estuviera escuchando? Suspiró… ella sabía las respuestas a todas estas inquietudes, pero no quería verbalizarlas ni siquiera pensarlas, porque estaba segura que si tan sólo permita que una de esas "impertinentes" ideas se cruzara por su mente…se metería en problemas…otra vez.

Así que mejor sería buscar otras razones mucho más seguras que le explicaran porque quería llevarse mejor con Ron, A ver, se dijo y luego de pensarlo un segundo y justo cuando la cafetera hizo "click" avisando que el café estaba listo ya tenía su respuesta. Bueno, se dijo con un leve encogimiento de hombros, es amigo de Harry, por lo tanto voy a tener que verlo seguido, además trabaja en el mismo lugar que yo por lo que tengo que tener un buen trato con él… además es el hermano de Ginny y ella ahora es mi amiga y no está bien que uno se pelee con los hermanos de sus nuevas amistades cada cinco minutos ¿Verdad?… Sí…eso estaba mucho mejor o por lo menos ella se sentía mucho mejor. Y sin más demora comenzó a buscar las tazas para el café y sacaba unas cuantas pastas y galletas de una de las encimeras, con una firme determinación.

Ron Weasley no le gustaba… ni mucho menos. Le caía mal y el sentimiento era mutuo (al parecer), así que no se preocuparía más del asunto ni de la forma que acostumbraba trastornarla (como nadie lo había hecho nunca), Así que no pensaría más en eso.

Y justo cuando ya estaba contenta y resuelta con esa afirmación, sintió que la puerta de la cocina se abría y los ojos, la cara, el cuerpo y una sonrisa encantadoramente tímida del hombre que ocupaba sus pensamientos se apoderaba de su cocina.

¡Carajos!, se dijo sin darse cuenta que dejaba caer una bolsa de pastas al suelo, pues eso era el menor de sus problemas, ya que al ver a Ron ahí… llenando con su presencia todo el lugar, se dio cuenta que a pesar de todo…Ese pelirrojo le gustaba… y le gustaba mucho.

….Y por lo tanto…tenía problemas…Grandes problemas.

- Hola- Dijo entonces Ron de forma insegura mientras colocaba sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón.

- Hola-Respondió suavemente Hermione

Entonces se quedaron callados, sin saber como reaccionar ahora que cada uno por su parte había reconocido (en secreto), lo que realmente sentían el uno por el otro.

- ¿Necesitas ayuda?- Preguntó entonces Ron acercándose, lo que hizo que Hermione se sobresaltara y diera inconscientemente un paso hacia atrás… pero no debió preocuparse por la intenciones del pelirrojo, pues sólo se había acercado a recoger la bolsa de pastas… y ella se sintió como una estúpida.

- Sí…, gracias ¿Podrías llevar puesta bandeja a la sala?

- Por supuesto.

Hermione dejo salir la respiración que había estado conteniendo cuando le vio salir… ¡Dios! ¿Qué le estaba pasando?... relájate, se dijo…Era una mujer madura, segura de si misma…no una quinceañera, pero se estaba comportando como tal. Movió los hombros en círculos y se dijo que ella podría controlar la situación… sólo le había tomado por sorpresa…pero eso no volvería a pasar…Pero volvió a pasar, cuando el pelirrojo volvió a entrar, ahora con una mirada y una pose mucho más segura y determinada.

- Lo siento- fue lo primero que dijo a una sorprendida Hermione, que a pesar de todo supo a lo que se refería- Me comporte como un estupido y…tú no te lo mereces. Sé que debes estar odiándome y tienes que soportar mi presencia acá en tu casa. Te pido perdón por todas las estupideces que dije esta noche y espero que puedas aceptarlas y ojala olvidar mi tan…-Se rasco la cabeza de forma nerviosa mientras buscaba la palabra adecuada.

- ¿Particular actuación de esta noche?-Sugirió Hermione tratando de ayudarle.

- Sí- aceptó y Hermione notó que a medida que hablaba las orejas y el cuello de Ron se ponía cada vez más rojo- Y bueno lamento que hayas tenido que soportar mi presencia…y ahora me voy.

Y antes que Hermione pudiera abrir la boca para decir algo… Ron se fue y cuando reaccionó y se dio cuenta a lo que se refería el pelirrojo cuando escucho que se abría y luego se cerraba la puerta de entrada.

Salió al pasillo con la intensión de ir a buscarlo, pero se detuvo cuando su mano asió la manija de la puerta. ¿Qué estaba haciendo?, se preguntó. ¿No era eso lo que quería? Que Ron se hubiera ido dejaba muy claras las cosas… él no tenía nada más que hacer ahí y se lo había demostrado. Bueno, se dijo, haciendo una mueca… a lo mejor era mejor así.

-¿Hermione?-Preguntó entonces una voz tras ella- ¿Qué estás haciendo?

Hermione se volvió hacia la voz de su amigo, que ahora vestía una holgada camiseta de la selección de Bulgaria (regalo de Viktor) y un pantalón de chándal también de Viktor…que le quedaban más holgados que la misma camiseta, traía el cabello mojado y mucho más desordenado (Todo gracias a que lo tenía chamuscado). Ginny estaba a su lado con una toalla a modo de turbante en la cabeza y un camisón con su respectiva bata que eran de Hermione.

- Ron- Murmuró- Se fue.

Fue todo lo que dijo, sus amigos asintieron, pero se abstuvieron de preguntar nada más, pues por la expresión de su amiga, pensaron que algo no muy bueno había pasado. Así que la siguieron al salón y se acomodaron en los sillones de antes para tomar el café que la chica había preparado, pero antes que pudieran dar el primer sorbo unos fuertes y repetitivos golpes en la puerta le interrumpieron. Se miraron con los ceños fruncidos y los tres pensaron, aunque no lo verbalizaron… en Ron, pero la diferencia que los tres sintieron tres cosas diferentes;

Ginny: Hastío…volvería el bruto de su hermano a arruinarle lo poco que le quedaba de noche con Harry. De seguro cuando llegó a la acera se había acordado de ella y venía a buscarla para llevarla a casa. ¡Por Dios que era inoportuno! Y ella que pensaba que podrían pasar la noche ahí con Harry y terminar lo que habían comenzado antes del incendio…pues…a pesar de todo el fuego que hubo…ella no había podido cumplir su propósito.

Harry: Trago saliva. De seguro Ron había recapacitado y volvía para darle la paliza de su vida. Se rasco la cabeza de forma nerviosa ¿Qué diablos haría?... podría saltar por la ventana, pero no se vería bien delante de su amiga y sobre todo ante su novia. Además el no era un cobarde, se dijo…y tampoco había hecho nada malo…quisó…pero el maldito fuego se lo impidió. Había tanteado la idea de quedarse ahí con Ginny…pero si sus sospechas se hacían realidad, luego de la golpiza que le daría su amigo, no creía poder estar en condiciones para responder a una novia ansiosa por pasar al próximo nivel de su relación. Cuadro los hombros y espero.

Hermione: Su corazón comenzó a bombear de forma mucho más rápido que en la cocina… No se podía imaginar para que volvería Ron…Pero el hecho de tan sólo pensar verlo hacía que su corazón palpitara más fuerte, su estomago fuera un amasijo de retorcijones, sus palmas sudaran y que su respiración se acelerara. No quería hacer amago de levantarse, pues sospechaba que sus piernas no le sostendrían.

Miró a Harry para indicarle que él fuera… pero este al parecer estaba muy concentrado mirando la ventana que daba paso al balcón, Ginny se había echado (Sí, echado… no recostado) en el sofá con cara de hastía y haciendo un puchero al tiempo que se acomodaba con movimientos bruscos el turbante que llevaba en la cabeza.

Pero una fuerte voz los saco a todos de su letargo e hizo que suspiraran aliviados (por diferentes razones)

- ¡Hermione Granger! ¡Abre inmediatamente la puerta! ¡Sé que estas ahí pequeñaja!

Los tres volvieron a mirarse y arquearon sus cejas, pero esta vez con sorpresa y desconcierto. ¿Qué hacía Sirius a esa hora, en su casa y gritando de esa manera?

Ginny era la más desconcertada de todos. Conocía poco al tío, padrino, padre de Harry. Lo único que sabía era que tenía un cuerazo y que estaba como un tren y que le gustaba disfrutar de la buena vida, luego de pasar una temporada en cárcel (Por supuesto de forma injusta y sin prueba alguna, le había remarcado Harry. Su padrino había sido inocente del delito por el cual le habían acusado). Volvió su mirada hacía su novio y su amiga que ahora tenían expresiones asustadas… más bien de pánico en su mirada. ¿Pero qué demonios estaba pasando?...se preguntó frustrada. Su instinto de periodista (aunque ella se dedicara a los deportes) le llevaba a conocer siempre la verdad de las cosas y cuando se encontraba como en esa situación, sin entender nada, su cerebro comenzada a sopesar las más descabelladas ideas…como en ese momento.

¡Dios!, pensó…Al llegar a la conclusión más evidente….sabía por Harry (Harry era una muy buena fuente de información cuando quería o como en el caso de ella, que sabía cómo sonsacarle cosas), que su padrino disfrutaba de las relaciones amorosas con mujeres jóvenes, resueltas, profesionales y atractivas. Miró de nuevo a Hermione y vio que había palidecido más aún y sus sospechas tomaban más fuerza aún… además se percato de la chaqueta de cuero que ésta había arrojado de forma casual en la silla que tenía al lado, y……… ¡OH, oh, oh! ¡HERMIONE GRANGER TENÍA UNA AVENTURA CON NADA MÁS Y NADA MENOS QUE CON EL ATRACTIVO SIRIUS BLACK!, el tío, padrino y padre de su novio. Frunció el ceño, cuando una idea se le vino a la cabeza…entonces eso la convertiría a ella en algo así como la nuera de Hermione ¿No? Se rió de su propia broma y eso sirvió para que los otro dos despertaran y volvieran escuchar los gritos de Sirius.

- ¡Hermione! ¡Abre la maldita puerta! ¡Ya te estás ganando una azotaina en ese bonito trasero que tienes!

Ginny abrió la boca alucinada ¡Sí, era verdad! ¡Su mejor amiga salía con el bombazo de Sirius! ¡Y Harry no le había dicho nada!, comprendió de pronto, pues por la mirada de este a Hermione y luego a la puerta sabia del asunto. Se volvió hacía él y lo fulminó con la mirada mientras se cruzaba de brazos, pero Harry no la vio, pues estaba pendiente de lo que hacía su amiga.

- Es mejor que abras- le indicó.

Hermione negó con la cabeza bruscamente.

- Me va a matar- Dijo casi sin voz, pero aún así se levanto y se dirigió a la puerta de forma vacilante.

Ginny estaba atenta al enfrentamiento…que la verdad no entendía mucho, ¿Por qué Sirius estaría tan enojado? ¿Por qué lo dejó solo en la fiesta? ¡Oh!... pensó de pronto ¿Se habría enterado que Hermione salió de la fiesta con Ron y se imaginaba que estos la estaban pasando de lujo en el departamento? ¿Sería un ataque de celos? ufff… pensó, mientras se arrodillaba en el sofá para tener mejor vista de la puerta en el momento que Hermione la abría… Menos mal que su hermano ya se había ido, pues por la cara de furia que tenía Sirius cuando quedo a la vista…este hubiese salido muy mal parado. Pero lo que salió de los labios de Sirius no fue el típico reclamo que hace un novio celoso a su pareja, sino que;

- ¿Dónde carajos esta mi motocicleta, Hermione?

Esto desconcertó a la muchacha, pero no pudo dejar de pensar en lo bueno que estaba ese hombre.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Hola!!!! Sí, sé.... deben querer matarme por el tiempo que he dejado de actualizar la historia... Pero como puse en mi perfil... la inspiración no llegaba y luego del terremoto (Algunas sabrán que soy de Chile... Pero gracias a Dios ni a mi familia ni a mi nos paso nada)... la verdad es que no me dieron muchas ganas de escribir....hasta ahora... que llego recargada...jajajaja.... Bueno espero que les guste el capitulo y que comenten algo (aunque sólo sea para retarme por que no actualice antes...como había prometido).

No sé si se dieron cuenta, pero comencé otra historia... si tienen un tiempito denle un vistazo...

Ya las dejo...por que voy a seguir con el siguiente Capitulo... que ya esta en proceso y espero terminar pronto.....

Un gran abrazo!!!!!!!!!