Capitulo nueve. Cuando Hermione conoció a Ron.
- Hola, Herrmione-Respondió el hombre, con su voz ronca y marcado acento, aunque ahora decía su nombre a la perfección, con una leve acentuación en la R.
- ¡Viktor!-Volvió a decir, ahora con voz más fuerte, evidenciando su sorpresa, pero guardándose de demostrar su desazón, porque ¿Qué hacías cuando encuentras a tu ex novio en tu puerta…cuando otro hombres en paños menores es quien la abre?... Miró de un hombre a otro y sintió la tensión que se iba acumulando en el ambiente. Tragó saliva y se decidió a hablar-Viktor-Repitió- ¡Qué sorpresa! ¿Qué haces aquí?
- Bueno, llegue en la mañana a Londrres y decidí pasarr a saludarr.
Hermione escucho el resoplido de incredulidad poco educado de Ron, pero prefirió ignorarlo. Sé daba cuenta que la situación era de lo más incómoda, no sólo para el hombre que estaba frente a ellos que si no veía mal, lo que estaba a los pies del búlgaro no era otra cosa que su equipaje. Hermione frunció el ceño ante esto, pero no hizo ningún comentario.
- Bueno, "Hola"-espetó de forma brusca Ron cruzándose de brazos, haciendo con esto que su bata se abriera a la altura del pecho y Hermione a pesar de la situación no pudo evitar que sus ojos echaran un vistazo.
Viktor volvió su vista sólo un momento hacia Ron para luego volver su atención donde Hermione, esperando, pero como Hermione estaba poniendo atención al pecho de Ron, el Búlgaro tuvo que carraspear para que ella cayera en cuenta que se esperaba de ella.
- ¡Oh…Dios!... por favor pasa, Viktor.
Se hizo a un lado para dejarle la pasada y el búlgaro paso entre ella y Ron… cargando su maleta.
- ¿Estás segurra?-Pregunto y Ron podría jurar que la sonrisita avergonzada del búlgaro era fingida-No quiero molestar-Agrrego dándole una mirada elocuente a Ron que los había seguido a la sala y seguía con los brazos cruzados.
Hermione titubeó un segundo antes de hacer un gesto despreocupado con la mano y reír nerviosamente.
- No… para nada… disculpa el desorden, tuvimos una noche bastante agitada-Dijo despreocupadamente mientras tomaba la manta del sofá y la hacía una bola en sus manos… dándose cuenta inmediatamente de su error al ver como el ceño de Viktor se juntaba en su frente y que Ron aguantaba una carcajada.
Sintió como sus mejillas comenzaban a colorearse y quiso que la tierra le tragara… ¡Dios! ¿Por qué nadie decía nada?. Miró a los dos hombres que tenía frente suyo y…
- ¡Oh!... ¡Qué maleducada soy!... Viktor el es Ronald Weasley y Ron es el Viktor Krum-Dijo precipitadamente- ¿No se conocían verdad?
- No-Dijeron los dos hombres al mismo tiempo dándose una evaluadora mirada y cuando Viktor extendió su brazo derecho para estrechar la mano de Ron… Hermione contuvo la respiración al ver que el pelirrojo se demoraba un segundo más de lo necesario en corresponder el gesto. El apretón duro un poco más de lo socialmente correcto y a Hermione no se le paso por alto la tensión en el rostro de los hombres.
- Bueno… ¡Ahora ya se conocen!-Exclamó Hermione con una gran sonrisa, pero mortificada por dentro…. ¡Dios…Cállate Hermione!, se dijo.
- Sí-Asintió Viktor al tiempo que sentaba relajadamente en el sofá-Perro he oído de Weasley… crreo que jugamos el prróximo domingo.
- Sí… en una semana y si no me equivoco el equipo de Durmstrang llega el miércoles…. ¿No les complicará que no estés con ellos para las prácticas?-Pregunto Ron alzando una ceja.
- No-Viktor sonrió muy seguro de sí mismo-No tienen dudas que meterré los goles necesarrios parra ganarr a Grryffindor…
- Ron es el arquero de Gryffindor y es muy bueno-Dijo entonces Hermione viendo que la cosa se podía poner feo de un momento a otro…pero ¿Qué cosas estaba pensando?... ¡La cosa ya estaba fea!
- Lo sé-dijo entonces Viktor con una sonrisa desdeñosa-Perro no crreo que todavía esté listo para… ganarrme… en nada…- Y acompañando sus palabras le dirigió una retadora mirada a Ron, para luego desviarla un segundo hacia Hermione y volver a mirarle.
La velada advertencia no paso desapercibida para Ron y uno no tenía que ser muy perceptivo para darse cuenta que el búlgaro no se refería solamente al futbol. Frunciendo el ceño y poniéndose rojo quiso quitarle la sonrisa de la cara a ese… maldito hijo de puta… de un buen derechazo. ¿No podía ganarle?...Eso lo verían…Pero cuando hizo el intento de acercarse al idiota ese, el cuerpo de Hermione se interpuso.
- Ron…eh... ¿Por qué no te vas a vestir mientras llega el desayuno?... ¿Sí?-Ron la miró un momento y entrecerró los ojos molesto ¿Por qué le pedía a él que se fuera cuando era el maldito búlgaro el que no tenía nada que hacer ahí?...pero al ver la expresión compungida de Hermione, el ruego en sus ojos y la casi imperceptible sonrisa de triunfo en la carota del mastodonte (Que por supuesto Hermione no podía ver, porque le daba la espalda)… se dio cuenta que quizás era él el que no tenía nada más que hacer en ese lugar. Después de todo, al parecer lo vivido la noche anterior no tuvo el mismo significado para Hermione como para él, porque o sino no lo mandaría al carajo para quedarse con su ex novio o novio. Así que esbozando una pendenciera sonrisa, dio media vuelta y salió del salón.
Hermione suspiro pesadamente y se volvió donde Viktor mirándolo reprobatoriamente.
- Eso fue muy grosero-Le reprocho al búlgaro cruzándose de brazos.
- ¿De verrdad? ¿Y qué querrías?... ¿Qué me levantarra y le dierra palmaditas en la espaldas porr estar con mi mujerr?-Le respondió en el mismo tono cortante.
Hermione abrió la boca incrédula ante semejante desfachatez.
- ¿Tu mujer?-Repitió.
Viktor se levantó y comenzó a pasear delante suyo como si fuera un animal enjaulado.
-Es una forrma de decir... ¡Porr Dios Hermione! ¿Cómo crrees que me siento yo en esta situación? Pido perrmiso especialmente para venirr antes… parra estarr contigo…parra aclarrae nuestrra situación y me encuentrro con….esto-Hizo un gesto abarcando todo el departamento, de seguro a Ron también.
- Bueno-Comenzó a decir Hermione con gesto que indicaba que lo que iba a decir era obvio- Debiste llamar y preguntar si estaba disponible, así hubieras evitado pasar por este incomodo momento…. Además no tenías que ser así de grosero con Ron… él no tiene la culpa.
- Esta bien… Acepto que me pase… un poco… perro que querrías que hicerra…vengo acá a trratarr de solucionar las cosas entrre nosotros, decidido a averiguar si de verdad tienes algo con ese tal Potter-Hermione arqueo una ceja en modo de pregunta y él le aclaró-Vi por internet lo que decían los diarrios y rrevistas de acá sobrre su supuesta amistad. Aunque no lo crreas he estado pendiente de ti…Todo este tiempo que hemos estado separrados-Añadió con suavidad y mirándola intensamente, haciendo que Hermione recordara por un momento lo que habían vivido hace un tiempo atrás, pero sólo un instante, porque Viktor al parecer recordó lo que quería decirle y volvió a pasearse frente de ella-Perro… ¡Mirra con que me encuentrro! ¡Con el pelirrrojo ese!…de esta manerra… dejándome clarro, lo que estuvierron haciendo anoche-Hizo una pausa, sin percatarse de la perpleja expresión de la castaña y se paso una mano por su corto cabello. Hermione abrió la boca para negar esa acusación, pero el búlgaro se le adelantó -Dime algo y porr favorr contéstame con la verrdad… el asunto que hay entrre ustedes…. ¿Es serrio?... ¿Son novios… o algo así?... porrque si no es así-Movió su cabeza de un lado a otro-Estoy dispuesto a olvidarr esta…-Apretó los labios tratando de buscar alguna palabra adecuada-…Situación…. Sé que podemos solucionarr estos prroblemas y… los que hicierron que nos separremos… porrque estoy segurro que podemos estarr juntos.
- ¿Ah?-Sólo atinó a decir Hermione ladeando algo su cabeza, mirándolo sin poder creer todavía lo que había escuchado.
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¿Cómo las cosas se podían ir al demonio tan fácilmente en unos cuantos minutos?, pensaba rabioso Ron. Todo había estado tan perfecto… hasta que el chico maravilla del futbol había aparecido… y esa era otra cuestión… ¿Por qué había aparecido… ahora… en casa de Hermione a esa hora de la mañana y con equipaje? ¡Por todos lo carajos!, maldijo… pero tampoco era eso lo peor... sino que la actitud de Hermione. ¡Dios!... ¿Es que esa mujer no se daba cuentas de lo que había hecho?...o mejor dicho ¿Lo que le había hecho a él?... ¡Por la puta madre!... no recordaba en su vida haberse sentido más poca cosa que cuando Hermione le había pedido… más bien ordenado que volviera a la habitación… para quedarse libremente con el otro. Tampoco recordaba otro momento en su vida… recientemente, en que se hubiera sentido tan furioso. ¡Si pudiera patearía algo!.. Preferentemente la cabeza de ese troglodita que no sabía pronunciar la R .
Tomó su bota derecha y se la puso tan bruscamente imaginándose que esa era la rapada cabeza del Viky Krum ¡Cómo le gustaría apretársela! ¿Qué él no le podía ganar? ¡¿Quién se creía el muy…?... pero una vocecita odiosa le recordó quien era el individuo que estaba en la sala con Hermione… era el cinco veces ganador como el "El mejor Jugador Mundial de la FIFA", además de obtener las "Bota de Oro", "Balón de Oro", en las dos copas mundiales que había jugado… ¡Ah!... y se le olvidaba, el premio como "mejor jugador joven"… (Aunque ya no estaba tan joven), pensó con una sonrisa malvada, que se esfumo al seguir recordando todas las hazañas del maldito. Jugaba bien el maldito, tuvo que reconocer con un encogimiento de hombros… y ahora estaba con Hermione.
- ¡Maldito descerebrado!-Mascullo entre dientes recibiendo un maullido en respuestas- ¡Cross!- Exclamó sobresaltado al ver los ambarinos…y turnios ojos del gato, que le miraban intensamente desde arriba de la cama hecho una bola… sobre su camisa- ¿Cómo llegaste ahí?- Le preguntó antes de darse cuenta que le hablaba a un gato…- Como sea… al parecer a ti tampoco te gusta Viky-Le dijo sentándose al lado de él en la cama. El gato gruño su acuerdo en respuesta-Sí… yo tampoco sé que le puede ver Hermione…ganar un balón de oro… no es gran cosa ¿Verdad?-Esta vez Crookshanks maulló y se acercó un poco donde estaba Ron, lo suficiente para que el suave pelaje canela del animal le acariciara el antebrazo desnudo-Sí… no es gran cosa-Suspiró derrotado mientras acariciaba al gato que se le había subido sobre las piernas y ahora estaba ronroneando feliz de la vida.
Ron miró al gato que no hace muchos días por poco y se le tira al cuello y no precisamente para demostrarle su cariño… ahora estaba, relajado y feliz con él. Al menos al gato le importó que pasara la noche en vela junto a él, pensó haciendo una mueca triste… porque a la dueña…movió la cabeza en forma negativa…. Mejor no pensaría en Hermione. Volvió a mirar al gato y se dio cuenta que este le miraba de forma expectante, con algo parecido a una sonrisa en la cara… ¡Dios!, pensó sacudiendo la cabeza divertido y riendo suavemente… al parecer era a él a quien le faltaba algo de cerebro si ahora creía que un gato le estaba sonriendo. ¡Qué diablos!, pensó… al menos el gato le estaba poniendo atención.
- ¿Sabías que uno de los primeros jugadores en ganar ese premio – comenzó a contarle sin dejar de acariciarlo-El balón de oro, me refiero-Le explicó- fue un inglés, un tal…
- ¡Ron!-Exclamó Hermione interrumpiéndole cuando abrió la puerta precipitadamente… para quedarse estática en el umbral … con la boca abierta ante la imagen que tenía frente de ella.
Ron, con su gato en brazos mientras le acariciaba, sin embargo, aunque la imagen le enterneció y sobrecogió, fue lo otro lo que hizo que su cerebro se atrofiara y de repente quedara sin respiración.
Repentinamente su boca se quedo seca y sus neuronas dejaron de funcionar correctamente… por qué no era normal que en su cerebro sólo la función de la vista le trabajase, pues sólo podía ver, apreciar… el bien formado torso y estomago desnudo de Ron… y bueno…al parecer el sentido del tacto también estaba funcionando, porque tuvo unos deseos locos de tocar esos macizos abdominales, pectorales, brazos, cuello…y…. ¡Oh!... ¡El gusto también!... porque repentinamente lo que tenía en frente le pareció más apetitoso que cualquier cosa que haya probado antes. Inconscientemente se mordió el labio inferior… como cuando sabes que no debes caer en la tentación de una segunda porción de torta de chocolate…pero que terminas comiéndotela igual. Trago saliva y volvió a tragar saliva, al notar el suave bello pelirrojo que se extendía desde el estómago de Ron y que se perdía en la cinturilla de sus pantalones indicando el camino a lugares más felices… o más apetitosos. Sacudió un poquito su cabeza (Pero sin quitar la vista de ahí) tratando de despejar su mente, pero como si fuera el típico ángel malo (de esos que aparecen en tu hombro cuando estas a punto de cometer una estupidez y te hostigan a que sigas adelante) la voz de Seamus… instándole a comprobar las dimensiones de cierto hombre que… ¡Oh… por casualidad! Tenía en frente, le hacía eco en su oído. … lo malo aquí es que el ángel bueno que evitaba que uno cometiera alguna locura… no se presentaba…. O al menos eso creía hasta que escucho el intenso maullido de Crookshanks que ahora estaba al lado de Ron, parado en sus cuatro patas y moviendo la cola, que fue a dar repetidamente en el pecho del pelirrojo.
¡Suertudo gato!, pensó y no pudo evitar ponerse roja al darse cuenta que estaba poniéndose celosa de su gato… ¡Oh Dios Mío!... se dijo…. Ahora sí que tenía un gran problema… y con letras mayúsculas. Fue entonces, al ver a su gato al lado de Ron que se dio cuenta que este estaba gesticulando con su boca y que posiblemente le estuviera diciendo algo… Hizo un esfuerzo y quitando la vista del torso del pelirrojo se obligo a ponerle atención.
- ¿Qué?-Preguntó obligándose a mirarlo a la cara… pero no a los ojos. Estaba segura que Ron podría leer en su mirada lo que había estado pensando unos segunditos antes… o lo que hubiera hecho si su gato no le hubiera interrumpido- Llegó el desayuno-Anunció por decir algo cuando Ron no le contesto.
Ron se levantó bruscamente de la cama, tomando al mismo tiempo su camisa mientras la miraba duramente.
- Genial… así puedes disfrutar un desayuno con tu Viky-Le dijo de forma cortante mientras se abotonaba la camisa.
Hermione frunció el ceño ¿Por qué le hablada tan molesto?.. ¿Y Viky era Viktor?... prefirió no preguntar.
- Viktor se fue-Le aclaró-En realidad fue justo cuando llegaba el desayuno así que por eso de seguro no escuchaste el timbre…porque el chico no alcanzo a tocarlo… la verdad es que fue de lo más divertido-Siguió contando Hermione viendo como Ron terminaba de abotonar su camisa y se ponía su cinturón- Hubieras visto la cara del repartidor cuando vio que era Viktor Krum quien abría la puerta-Trato de bromear, pero ni un musculo se movió en el rostro de Ron- ¡Por poco se le cae todo encima y nos quedamos sin desayuno!
Nada… Ron no hizo ni mu. Y cuando el tenso silencio comenzó a prolongarse comenzó a ponerse ansiosa.
- Eh… ¿Pasa algo malo?-Se atrevió a preguntar.
- ¡Por supuesto que no!-Espeto sarcásticamente Ron-Qué podría pasarme ¿No, Crookshanks?
Y para mayor desconcierto de Hermione el gato maulló y se refregó en las piernas del hombre haciendo causa común.
- ¿Seguro?-Volvió a preguntar.
- ¡Por supuesto!... si consideramos que me encanta la idea que me echen de una habitación como si fuera un niño que no pueda controlar sus impulsos-Le recriminó en el mismo tono-Sobre todo, si considero el hecho que era yo el insultado y era el otro que se portaba como un grandísimo hij…-Callo bruscamente, respiró hondo y agregó-… Idiota…-espeto al pasar a su lado, pero antes se detuvo y la miró dolido-¿Qué pensaste? ¿Qué el poca cosa de Ron Weasley, el recién estrenado arquero de pacotilla no sería capaz de comportarse a la altura de tu estrella internacional llena de premios? Para tu información… quizás mi familia no esté llena de títulos ni riquezas, pero al menos nos enseñaron educación.
Hermione frunció el ceño, no entendiendo a que venía eso y mucho menos el enojo de Ron, pero al recordar las palabras que Viktor había tenía para el pelirrojo y luego ella pidiéndole que abandonara la sala, cerró los ojos entendiendo el por qué del malestar de Ron y se sintió horrible al hacerlo sentir así…. ¡Pero se equivocaba!, esas no fueron las razones… Pero no tuvo tiempo para pensar mucho, por que cuando volvió a abrir los ojos no vio el rostro de Ron delante suyo… más bien no vio nada de su anatomía… sino que escucho unos pasos furiosos que se alejaban por el pasillo…y sólo alcanzó a ver a Crookshanks que se apuraba en seguir a su nuevo mejor amigo.
- Mierda-Dijo entre dientes antes de correr en su busca.
Lo alcanzó justo cuando tomaba su chaqueta y se acercaba a la puerta de salida, se puso frente de él para tratar de detenerlo, pero el muy odioso la esquivo e hizo lo mismo cuando intento detenerlo de nuevo.
- ¡Maldita sea Ron!- Le gritó mientras se ponía frente de él y le ponía las manos en el pecho-¡Detente, maldición!
Y no supo si fue por su grito o por qué sintió lastima de ella, porque con su fuerza difícilmente podría detener a alguien como Ron, pero la cosa es que el pelirrojo se detuvo y la miró impaciente… y también algo sorprendido.
- Déjame explicarte-Casi suplicó, pero el pelirrojo ni se inmuto ante su tono y la miró indiferente.
- No tengo todo el día y de seguro tu tampoco ahora que tu novio está de visita-No pudo evitar lanzarle y se mordió lo lengua por estúpido. Tenía que demostrarle que él era duro, indiferente, que no le importaba nada lo que hubiera pasado con Viky.
- En primera… no es mi novio-Le aclaró rechinando los dientes-En segunda nunca pensé que tú no te comportarías-al ver que Ron arqueaba una ceja con incredulidad, prosiguió- De verdad…Conozco a Viktor y sé que no se caracteriza por ser de lo más paciente cuando está molesto… ni tampoco es el ser más sociable y controlado que conozco y sabía que estaba llegando a su límite y no quise que las cosas se complicaran más aún y…. corriera sangre-Dijo estremeciéndose involuntariamente.
- ¿Se puso violento contigo ahora… alguna vez…?- Pregunto inmediatamente Ron en tono grave y sin esperar respuesta por parte de Hermione, exclamo enfurecido- ¡Voy a matar a ese hijo de mala madre!- E hizo ademán de ir en busca del tipejo ese.
Pero cuando intento pasar por al lado de Hermione, ésta otra vez le detuvo con expresión horrorizada.
- ¡No!... ¡No… por Dios!, no quise dar esa impresión-Dijo mortificada Hermione-No…no… no... él nunca… él no es de los tipos que le gritan o pegan a las mujeres ni nada de eso… no es un tipo violento… para nada, sólo que se pone demasiado tenso cuando quiere reclamar algo… Aunque aquí no tenía nada que reclamar-Agregó con una risa nerviosa al tiempo que se pasaba una mano por la toalla húmeda que tenía en la cabeza- …Te pedí que fueras a… la habitación… porque yo estaba muy nerviosa y…. él se estaba poniendo grosero y demasiado tenso… y bueno… quise evitar que le sangrara la nariz….que es lo que le pasa cuando esta así…-Vio que Ron arrugaba la nariz- Sí,… es muy asqueroso, pero tú sabes cómo me pongo yo con la sangre y …. –Al ver que Ron negaba con un movimiento de cabeza, aclaro- ¿No sabes?... bueno… me desmayo….como esa vez que tuviste una herida en la cabeza en el campo de juego y…. me desmaye ¿Recuerdas?-Ron asintió, pero aun seguía con cara de no creerle mucho el asunto- ¡No fue por falta de comida! ¡Sino por tu sangre!- Volvió a emitir esa risita nerviosa- Sí, sé que es algo loco, pero así soy yo, por eso no fui doctora, ósea… médica, porque soy doctora, pero no de las que sanan a las personas…. Me refiero a las heridas… físicas… porque yo igual sano a personas de sus heridas internas…lo que tú ya sabes… luego que me acusaste de ser…bueno… lo que me acusaste de ser…-Y se estaba saliendo del tema principal, pensó mortificada porque Ron arqueo una de sus pelirrojas cejas mientras intentaba seguir el monologo de ella y aunque sus orejas se pusieron rojas, no le interrumpió. Hermione sacudió la cabeza y trato de concentrarse en el tema principal- y…. bueno… Cuando comencé a salir con Viktor y me di cuenta de su particularidad… luego de desmayarme la primera vez que le vi… su… bueno... Sangre, comencé a evitarle estas situaciones tensas…. Para que no corriera sangre… ¿Me entiendes ahora?
- Algo….
- Sí,… mi condición es algo complicado…-Y no sólo se refería al asunto de la sangre, suspiro cansada… con ella no había remedio- pero…siguiendo con el asunto de Viktor, quería decirle que se fuera sin que se sintiera mortificado por tu presencia y evitar que sangrara… ¡Qué sé yo!... pero lo que de verdad sé… es que siento mucho, mucho, mucho… si te hice sentir mal, no era mi intención, lo digo en serio-Le dijo poniéndose una mano en su pecho… sin sacar la otra del pecho de Ron. Y así se quedaron un momento, unidos y mirándose a los ojos- De verdad lo siento-Volvió a repetir Hermione al ver que Ron no decía nada.
- ¡Miauuuu!
Los dos saltaron cuando Crookshanks gritó y se restregó entre sus piernas haciendo que por fin salieran del trance al que habían entrado y que sonrieran avergonzados y algo sonrojados.
- Crookshanks tiene hambre-Anuncio Hermione con una sonrisa conciliadora.
Ron se demoró un momento en responder, hasta que su estomago habló por él… de una forma bastante escandalosa, provocando la risa de ambos.
- Y creo que yo también-Dijo entonces Ron sonriendo y dando a entender que la disculpaba- ¿Por qué no te vas a poner algo mientras yo arreglo las cosas para desayunar y le doy de comer al gato?
- ¡Dios! vas a creer que te mantengo aquí para que me des de comer-Bromeo Hermione pero al instante se atraganto cuando recordó que no hace mucho había pensado en Ron como algo comestible y fue más consiente que nunca… que debajo de ese kimono… no llevaba nada de nada- Sí… creo que mejor me voy a vestir- Dijo mientras retrocedía y se alejaba de Ron que al parecer también había notado la poca indumentaria que llevaba, porque la miró de arriba debajo de una forma que hizo que se estremeciera.
- Sí… ve…yo… yo… te espero para comerte…. ¡Digo para comer!-Le dijo Ron carraspeando y dirigiéndose a la cocina.
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- ¡Este moffin esta buenísimo!-Exclamó Ron, mientras saboreaba con gusto lo poco que quedaba de su segundo moffin.
Hermione sonrió muy segura de si misma y arqueo una ceja como diciéndole "te lo dije", Ron lanzó una carcajada y asintió, pero no dijo nada por que siguió comiendo.
Hermione lo miró y no pudo dejar de maravillarme al ver la sonrisa y el brillo en los ojos del pelirrojo. Parecía un niño con un juguete nuevo. No podía creer todas las facetas que había descubierto en ese hombre en tan pocas horas… aspectos que unos días atrás difícilmente relacionaría con el tipo rudo, brutalmente sincero, malhablado y algo maleducado, que había conocido. Pero se dio cuenta que las primeras… y algunas veces hasta las segundas y terceras impresiones podían engañar. Y ahora al ver como Crookshanks estaba a gusto durmiendo a sus pies, no podo evitar sentirse afortunada al ver como la refrescante y efervescente personalidad del pelirrojo se desarrollaba frente a sus ojos.
Desde la noche anterior subía que se había equivocado al catalogar a Ron como un ser carente de sentimientos y delicadeza, pero ver y sentir todo lo que él había hecho por ella de forma totalmente desinteresada le daba otra visión del pelirrojo… una que lo hacía mucho más irresistible. Era un hombre, alegre, tenaz, amistoso, sincero, amable (Cuando quería) tuvo que reconocer, cálido y amoroso. Y sus labios se alzaron en una involuntaria sonrisa al recordar cómo había reaccionado al pensar que Viktor había atentado contra ella. Era un hombre protector… un hombre que no temía enfrentarse con nadie para evitar alguna injusticia y en este caso, a pesar de la turbulenta relación que habían tenido hasta la noche anterior, no había dudado en ir a intentar defenderla contra alguien que supuestamente le había causado algún daño. En definitiva era un hombre sorprendente, diferente a los que había conocido hasta ahora, porque a pesar de los defectos que tenía el pelirrojo, estos, junto a sus virtudes le hacían un hombre increíble.
La mujer que finalmente lo consiguiera sería afortunada, pensó y ya no se sorprendió cuando la sonrisa que había tenido en los labios fue decayendo poco a poco hasta que se borro por completo… y menos cuando sintió un fuerte pinchazo de dolor en el pecho cuando se imaginó a alguna mujer junto al pelirrojo, porque a pesar de ella misma, tuvo que reconocer que la idea de que otra mujer ocupara el corazón de Ron, le molestaba y también le dolía… y mucho más de lo que quería reconocer.
Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que se sobresalto cuando vio una gran mano frente a sus ojos que se agitaba intentando llamar su atención. Y comprendió que Ron le había estado hablando y ella no tenía idea de que.
- ¿Qué?-Preguntó.
- Estabas a kilómetros de aquí-Respondió a su vez Ron, intrigado por la expresión melancólica que había tenido Hermione unos momentos antes.
Hermione rio e hizo un gesto con la mano para quitarle importancia al asunto.
- Lo siento, no es nada importante. Estaba pensando en todo el trabajo que tengo acumulado-Mintió y al parecer lo hizo bien porque el pelirrojo asintió.
- A todo esto, no me has dicho donde y en que trabajas.-Le dijo Ron luego de limpiarse los labios con una servilleta.
Hermione rio y se relajo, pues hablar de su trabajo era mucho más seguro que seguir dándole vueltas al anterior asunto.
- Bueno, ya sabes que soy psicóloga y que hace poco termine un doctorado en sexualidad humana-Ron asintió- Y desde que llegue a Londres trabajo en una clínica en el departamento de salud mental. Sólo unas pocas horas a la semana, porque hace unos meses que estoy inmersa en otro proyecto-Hizo una pausa debatiéndose entre decirle o no, pero al ver la clara y sincera mirada de Ron, se decidió- ¿Recuerdas esa vez cuando nos caímos a la piscina de la casa de tus padres?
- Cuando intente quitarte el teléfono-Agregó Ron algo avergonzado al recordar las sospechas que ya tenía sobre ella en ese tiempo.
- Sí… bueno, estaba tan contenta porque una profesora de mi universidad envió unos extractos de mi tesis a una editorial y a ellos les gusto y… me propusieron escribir un libro. Ese día mi editor me llamo para decirme que el manuscrito que había enviado había sido aprobado y que podía comenzar a escribir en serio.
Ron puso cara de pesar y se dio un golpe en la frente con la palma de su mano.
- ¡Y yo te arruine tu momento!-Se lamentó.
- Olvídalo, eso paso hace tanto tiempo que ya lo tenía olvidado-Era mentira, bueno a medias, porque lo más que recordaba de ese episodio era el momento en que casi se besaron.
- Mentirosa, si acabas de recordarlo-Le acusó con una sonrisa avergonzada-Sólo lo dices para que no me sienta más mal de lo que ya me siento.
Hermione rio suavemente.
-Es lo menos que puedo hacer luego de todo lo que hiciste por mí anoche y mi comportamiento en la mañana.
- Hermione no fue nada y…
- Para mí si fue mucho-Le rebatió- y luego de cómo te hice sentir antes… soy yo la que debe disculparse.
- Déjalo, ya está olvidado- Y Ron se sorprendió de que así fuera. Él no se caracteriza por tener la virtud de perdonar fácilmente, más bien siempre le habían acusado por ser rencoroso y extremadamente orgulloso, pero ahora, respecto a Hermione, las cosas eran diferentes. Todo era diferente- Además, no me hubiera perdido este desayuno
- ¿Por eso no te fuiste?-Pregunto de pronto Hermione bromeando.
Ron rio y negó con la cabeza.
- No, me quede porque nunca te había oído maldecir… y menos dos veces, fue algo que me sorprendió mucho, considerando que esas palabras salen de la boca de una lady-Bromeo.
Hermione se llevo ambas manos a la boca y luego dejo salir una carcajada avergonzada.
- ¡No!- Exclamó, pero al ver el asentimiento de Ron, volvió a reír- Menos mal que me escuchaste tú y no Isabel, la madre de mi padre, porque se moriría de la impresión. Gasto mucho dinero en tutores para quitarme lo salvaje que llevo dentro-Comento de forma despreocupada, pero Ron pudo percibir un atisbo de amargura en sus palabras.
- ¿Tu salvaje?
Hermione se encogió de hombros ante el tono incrédulo del hombre.
- Eso es lo que piensa ella y Alexandre. Que la educación que me brindó mi madre entre los indígenas de Australia no fue la adecuada para una niña de mi posición y se abnegaron en quitarme todo atisbo de "salvajismo" en el modo de comportarme. Así que tan sólo de imaginar la cara que va a poner cuando se publique mi libro…-Fingió un estremecimiento de terror, aunque su sonrisa maliciosa daba cuenta que el tema le importaba muy poco, más bien le divertía.
- ¿Por eso has ocultado tu profesión todos estos años?-Preguntó Ron, sin poder imaginarse que cosas entrarían en el calificativo de salvajismo para los aristócratas abuelos de Hermione. Pero de algo estaba seguro por el tono melancólico en la voz de Hermione cuando comento su estancia en Australia. La niña, que fue algún día la castaña, no había sido feliz con el cambio impuestos por sus abuelos. De eso estaba seguro.
- Sí y no. La verdad es que es algo complicado, pero creo que más que nada no he dicho nada por mi padre y mi madre- Se encogió de hombros- Creo que al ver que por fin estaban de acuerdo en algo, me refiero a que de verdad querían que fuera médico, no lo sé, no quise defraudarlos, además mi padre peleo mucho con sus padres para que yo fuera a la universidad, porque mis abuelos solo esperaban que al salir del colegio encontrara… o mejor dicho, ellos buscarme un buen partido como esposo y que la única carrera que desempeñara en mi vida fuera la de esposa y madre.
Ron la miró horrorizado ante esa perspectiva, pues con lo que conocía de Hermione, no la veía desempeñando solo el papel de abnegada dueña de casa. Aunque se imaginó que las mujeres de la clase social que pertenecía la castaña, poco tenía que ver con las dueñas de casa que él conocía. De seguro su papel principal era estar perfecta como anfitriona en alguna cena de negocios de su rico marido.
- Y… ¿te buscaron un buen partido por esposo?-Pregunto Ron, sin poder creerse que todavía existieran esas costumbres en este tiempo.
- Oh… sip-Hermione sonrió ampliamente y luego lanzo una carcajada-Ni te imaginas como se pusieron cuando yo me largué a Francia luego que ellos intentaran hacerme una emboscada y comprometerme.
- ¿Cómo?-Ron casi se atraganta con su late cuando escucho las palabras de Hermione.
- Organizaron una fiesta… muy opulenta, pensando que al ver a toda la prensa reunida y a las mejores familias de Inglaterra… yo no podría negarme, más bien no podríamos negarnos, porque mi prospecto de marido tampoco estaba enterado del asunto, así que cuando nos dimos cuenta de que iba el asunto, nos escapamos, luego de darle un espectáculo a sus padres, a Alexander e Isabel y a todos los ahí presentes que todavía creo que recuerdan-Hizo una mueca divertida ante sus recuerdos-Lo que sirvió, porque desde esa terrible experiencia, nunca más intentaron hacer algo parecido. O quizás fuera el hecho de que mis abuelos se pusieron hechos una furia cuando llegue a Francia y les conté la situación. Mi abuelo incluso viajo a Inglaterra para decirle unas cuantas cosas a los Duques. Todavía no puedo averiguar qué les dijo, pero cada vez que le pregunto a Isabel y ella recuerda ese momento se pone roja hasta la coronilla y Alexandre apreta los labios molesto y cambia de tema.
- Me gustaría conocer a tu abuelo-Comento entonces Ron riendo de seguro era todo un personaje si tenía el coraje de viajar tantos kilómetros por defender a su nieta.
- Oh, él es extraordinario y creo que te llevarías bien con él. Es adorable, algo rudo, pero genial. Yo no sé que habría hecho sin ellos durante todo estos años.
- ¿Y tu madre?-A Ron siempre le había dado curiosidad el tema de la madre de Hermione, todavía no entendía como la mujer que tenía en frente se había criado con su padre y no con su madre. Era algo ilógico para él que había tenido a una mama gallina pendiente de cada uno de los pasos de sus hijos.
Hermione suspiró hondamente y rodo los ojos.
- Mi madre…. Ha pasado su vida cuidando de otros. Con su organización ha viajado a medio mundo, creo que nunca ha parado en un lugar más de dos años desde que no está conmigo. Es una errante sin control.
- ¿Y no la extrañaste?-Preguntó Ron desconcertado. Difícilmente el tuvo una vida igual, su madre se había dedicado en cuerpo y alma a la educación de él y sus hermanos. Y él no podía imaginarse otro tipo de madre. Se detuvo antes de hacer algún juicio a la madre de Hermione que al parecer había dejado a su hija abandonada cuando era una niña.
- Por supuesto, es mi madre, pero entiendo su afán por ayudar al resto. Es algo muy valioso.
- ¿Y qué pasa con su hija?-Preguntó con suavidad Ron, no pudo evitarlo.
- Su hija estuvo bien, tuvo un padre sobreprotector… todavía lo tiene-Intentó bromear, aunque su sonrisa decayó un poco- unos fantásticos abuelos y… bueno Alexandre e Isabel, que a su manera igual quisieron lo mejor para mí. Y creo que mi madre también y pensó que dejarme con mi padre era lo mejor para mí. Además no es que no la vea nunca, la puedo ver cada vez que quiero, ella me visita o yo la visito, así que hemos estado bien. Tengo una familia no muy común, pero me quieren, eso es lo que importa ¿No?-Terminó de decir Hermione con un encogimiento de hombro que a Ron le pareció resignado, luego se llevo un gran trozo de waffle a la boca dejando en claro que no iba a hablar más del tema.
- Supongo-Susurró Ron no muy seguro, pero no quiso ahondar más en el tema, pues al ver la expresión triste en el rostro de Hermione, prefirió cerrar la boca sobre ese tema, así que intentando cambiar de tema y por ende la expresión melancólica de los ojos de Hermione, preguntó tratando de poner su tono más desenfadado- Oye.. ¿Y qué paso con…Krum?-Aunque no pudo evitar casi escupir el apellido del búlgaro. ¡Vaya! ¡y él no quería mostrar sus emociones!, pensó haciendo una mueca.
Pero no debió preocuparse mucho por si Hermione se daba cuenta, por que la castaña que estaba concentrada masticando su waffle comenzó a toser descontroladamente cuando se atraganto con un trozo de masa al escuchar la pregunta de Ron, que se desconcertó cuando al darle unas palmaditas en la espalda para tratar de ayudarla esta le dio una mirada llena de culpabilidad.
- ¿Estás bien?-Le preguntó cuando la toz comenzó a menguar.
- S…s..s..-Trató de contestar Hermione entrecortadamente, mientras tomaba algo de su té-Sí. Estoy bien-Le dijo con voz ronca, luego de carraspear un par de veces-lo siento, creo que te tosí en la cara- Se lamentó llevándose las manos a la cara.
- Sí… algo-Reconoció Ron, aunque no le importo y sin darse cuenta, los golpecitos que había estado dándole en la espalda a Hermione se habían vuelto en suaves caricias circulares, rio y le preguntó- ¿Segura que ya estás bien?
Hermione asintió y rogó para que Ron olvidara la pregunta que había desencadenado todo ese drama, pero maldijo su suerte cuando el pelirrojo abrió la boca y volvió a preguntarle por el tema cuando vio que estaba mejor.
Hubiera preferido que ese tema saliera mucho más tarde o mejor… que no hubiera salido nunca. Estúpidamente había confiado en poder llevar a cabo su menterijilla en secreto… algo difícil si contamos que el principal involucrado no se daba por enterado, pero como la mente de Hermione no funcionaba correctamente cuando estaba cerca del pelirrojo, pensó… sí, y ahora se daba cuenta… muy estúpidamente que podría sobrellevar ese asunto ella sola, pero al ver el gesto resuelto en el rostro de Ron, se dio cuenta que tendría que confesar y luego pedir… que por favor… le siguiera la corriente.
- ¿Qué paso?- Repitió la pregunta de Ron- ... pues… se fue-Aunque sabía que era inútil trato de salirse por la tangente.
- Lo sé… pero ¿Porqué?
- Eh… se fue… porque según él no quería molestar-Hizo una pausa y bajo la vista como si su waffle fuera lo más importante para ella en esos momentos, pero con voz susurrante agregó- …nos.
- ¿Nos?-La caricia que Ron estaba haciendo en su espalda y que le había reconfortado como puesto nerviosa se detuvo abruptamente.
- Sip-Hermione se volvió a mirarlo y rio nerviosamente-Si… no quiso molestarnos…de alguna manera llego a la conclusión de que entre nosotros… bueno… tu y yo… tu sabes-Hizo un gesto con las manos dando a entender algo que para ella era obvio, pero que Ron todavía no lograba captar-Qué nosotros… éramos algo así…-Levanto las manos en un gesto de impotencia al ver que el pelirrojo antes de ayudarla, sólo entrecerraba los ojos y la veía con sospecha-… algo así como… ¿Novios?-Le dijo con una sonrisa forzada.
- ¡¿Qué?-Gritó Ron sin poderlo evitar y se puso delante de ella para no perderse su respuesta ni sus gestos-¿Por qué?
Hermione lo miraba avergonzada y sonrojada, aun tenía en su cara esa mueca rara que quería simular una sonrisa, pero luego bajo la vista derrotada y emitió un sentido;
- Lo siento…. Deja que te explique cómo fue.
- Por favor-Pidió sarcásticamente Ron.
- Las cosas fueron así. Luego que te fuiste a la habitación comenzó a hablar y hablar y hablar sobre… nosotros, ósea de ti y de mi…no de él y yo ¿Entiendes?-Ron asintió ya acostumbrándose a las divagaciones de la castaña cuando estaba nerviosa- y bueno… luego de ver como abriste la puerta, me refiero a que casi no tenías ropa puesta..
- Sí tenía ropa-Contradijo Ron molesto por el tono algo recriminador que creyó escuchar en Hermione.
- Era solo una bata.
- Pero estaba vestido.
- Sí, pero con una bata… que déjame decirte… no dejaba nada a la imaginación-Ron notó con satisfacción que Hermione se sonrojaba cuando se dio cuenta las palabras que habían salido de su boca-… ósea sí, me refiero que dejaba cosas para mi imaginación, digo, para la imaginación… no de mí, sino para cualquier mujer…o hombre, quiero decir que te cubría, poco, pero te cubría, pero que se notaba que no traías nada de bajo-Ron casi rio al ver como la cara de Hermione se sonrojaba cada vez más a medida que su balbuceo seguía y seguía-ósea… no se notaba, notaba… no te vi nada-Aclaró roja como un tomate, luego suspiró y se cubrió el rostro con las manos, para dejarlas caer en un gesto exasperado- ¡No se te vía nada!...pero bueno… el asunto no es ese… lo que sucede es que luego llegue yo y también traía una bata y…
- Un kimono-Le dijo para molestarla, muy contento por el estado de la castaña.
- Bueno, un kimono-Repitió Hermione rodando los ojos.
- Y déjame decirte que esa prenda no dejaba nada, nada a la imaginación-Y ahora fue su turno de sonrojarse cuando vio que Hermione lo miraba con los ojos desmesuradamente abiertos al comprender la implicancia de esas palabras dichas con tanta vehemencia-Digo… igual que tu… se notaba, aunque no se notaba, más bien se percibía… ósea…-Ron no sabía cómo seguir y quiso morderse la lengua porque al tratar de incomodar a Hermione el sólo se había metido en ese atolladero y se había puesto en evidencia. Se rasco la cabeza tratando de buscar algo coherente que decir, pero nada se le venía a la mollera-…Tu sabes-Terminó diciendo.
Hermione rodo los ojos algo fastidiada, pero complacida al ver que al parecer ella también había afectado de alguna forma al pelirrojo… como este le había afectado a ella al verlo en bata. Pero por otro lado si seguía interrumpiéndola de ese modo, dudaba mucho que pudiera terminar la historia.
- ¿Sigo contando?-Le pregunto alzando una ceja.
Ron carraspeo y asintió
- Sí, por favor.
- Como decía, luego de encontrarnos en esas fachas y… algunos comentarios malinterpretados míos, sumo dos más dos o tres más tres… como quieras verlo, la verdad es que nunca he entendido mucho ese dicho y…
- Hermione-Murmuró Ron con los dientes apretados, haciendo que la joven se diera cuenta que otra vez se estaba yendo por las ramas.
- …y bueno-Siguió diciendo, lo mejor sería que lo dijera de una, de seguro era menos impactante, como cuando uno tiene que tragar algún jarabe asqueroso-… llego a la conclusión que tu y yo…-Lo señaló a él y luego a ella-…Estamos juntos.
Ron la miró un momento antes de reaccionar y entender lo que quería decir la castaña, ¿Qué el búlgaro cabeza de plomo pensó que entre ellos pasaba algo?, Era sumamente estúpido, aunque a él le gustaría que fuera verdad, la realidad era otra y no podía creer que el mastodonte hubiera llegado a una tan equivocada, aunque considerando que él pensaba que el "súper estrella jugador de fútbol" tenía menos coeficiente intelectual que un elefante, que sólo le permitía hacer bien una cosa en la vida, que era jugar a la pelota… no le pareció tan raro que llegara a esa conclusión. A fin de cuentas… no se le podía pedir peras al olmo ¿Verdad?
- Pero tú lo sacaste de su error… ¿Verdad?-Más que una pregunta era una afirmación, algo que lo fastidiaba de sobremanera, pero no podía creer otro cosa. Pero como venía sucediendo durante toda la mañana, Hermione volvió a sorprenderlo, al ponerse colorada y volver a poner esa expresión de culpabilidad en la mirada.
- Bueno…. Técnicamente…no-Dijo con una mueca pronunciando cada palabra lentamente.
- ¡¿Qué? ¿Me estás diciendo que le dejaste pensar que estábamos juntos?
- Bueno… algo… así…-asintió afligida Hermione y se paso una mano por el cabello, segura de lo que venía ahora… el porqué de la cuestión… lo más difícil de explicar del relato.
- Sería muy osado de mi parte pregunta porque-pregunto sarcásticamente entonces Ron y a Hermione no le quedó otra que resignarse y hacerse a la idea de contar su patética historia.
- Genial-murmuró para levantarse un momento después de la silla en que estaba sentada y encaminarse al salón, haciendo un gesto a Ron para que la siguiera, dando por terminado el desayuno.
Cuando ya estuvo cómodamente sentada en el sofá con Crookshanks sobre su regazo y Ron frente a ella, sentado en el otro sillón, suspiró resignadamente.
-¿Hermione? Creo que me debes una explicación-Comenzó a decir Ron cruzándose de brazos y entrecerrando los ojos.
- Sí, lo sé, pero todo tiene una muy buena explicación.
- Me alegro y estoy esperando.
- Bueno, sí, le deje creer a Viktor que estamos juntos. Creo que ya sabrás que él y yo fuimos novios un tiempo-Ron asintió- Bien, bueno sucede que terminamos también hace un tiempo… algo que de seguro ya sospecharías ¿Verdad?-Ron volvió a asentir-Sucede que ahora él vino a tratar de solucionar las cosas y… bueno cuando nos vio juntos, creyó que tu y yo… bueno, ya sabes y luego me preguntó si teníamos algo serio o si lo nuestro-Hizo un gesto con su mano indicándolo a él y luego a ella- era algo más bien… pasajero ¿Entiendes?-Ron volvió a asentir-Pero antes que yo pudiera decir nada comenzó a decir que si era sí, no le importaba que hubiera pasado lo que hubiera pasado anoche entre tú y yo… pues venía decidido a volver conmigo y lo que hubiera pasado entre nosotros, ósea… entre tú y yo, lo podíamos solucionar.
Hermione se quedo callada y rogó para que Ron hubiera entendido algo y que no hiciera más preguntas, pues el asunto ya era de lo más incomodo y humillante para tener que repetirlo. Pero no se hizo ilusiones porque el pelirrojo tenía una mirada que estaba lo más lejos de estar complacida por la explicación que ella le había dado.
Por su parte Ron no se podía creer la cara dura del búlgaro ¿Qué se creía? ¿Qué él era un tipo desechable que luego de ser utilizado era echado a la basura?... y en el caso que Hermione y él de verdad estuvieran juntos, consideraba un insulto que denigraran de esa forma cualquier relación que hubieran tenido.
- ¡¿A solucionar las cosas?-Repitió-... ¿Quieres decir que hoy apareció en tu puerta con su maleta porque está resuelto a volver contigo?-Le preguntó Ron apretando los labios del coraje.
- Sí.
- Pero él creyó que estábamos juntos ¿No?
- Sí
- Y le importo un carajo ¿No?
- Bueno… sí-Le contesto algo insegura al oír el tono duro con que hablaba Ron.
- Pero no entiendo una cosa- Hermione le miró y se dio cuenta que el pelirrojo estaba rojo, pero no el rojo típico cuando estaba avergonzado sino el tipo de rojo de cuando estaba furioso. Y casi suelta una carcajada cuando se dio cuenta que ya podía diferenciar los sonrojos de Ron, pero cuando vio su expresión prefirió apretar los labios y guardarse la carcajada para otro momento, ya que el pelirrojo, además de su distintivo colorido de piel, tenía los ojos entrecerrados y los puños apretados-No entiendo porque le dejaste creer que estamos juntos.
- Por esa razón-Hermione inspiró profundamente y dejó de acariciar a Crookshanks para abrazarse ella misma-Mira, puede sonar extraño, pero yo no estoy lista ahora- "Y nunca agrego mentalmente"-Para tener esaconversación con él y pensé que si él piensa que tengo a alguien más… no me presionaría para que le dé una respuesta.
- Entonces ¿Me usaste a mí como tapadera? ¿Para qué se fuera? ¿Para qué?, si a él no le importa que estés conmigo.
- Técnicamente… sí, pero lo que tienes que entender es que no sólo me aproveche de su confusión para que se fuera… sino que...-Se mordió el labio inferior y dándose valor le soltó la ultima parte-Así que… necesito que te hagas pasar por mi novio.
- ¿Qué?-Gritó Ron estupefacto, de todas las peticiones que había recibido en su vida esta era la más estúpida que había escuchado nunca, y no porque la idea le desagradará, sino porque era justamente lo contrario… la idea de que de verdad existiera algo entre ellos dos le atraía demasiado y que Hermione le pidiera que "fingieran"… era la paradoja más grande que había tenido en su vida.
Pero Hermione malinterpretando sus palabras y creyendo que la exclamación de Ron se debía a lo absurda y patética de la idea, se cubrió el rostro con las manos y gimió lastimeramente.
- Sí… lo sé…la idea es absurda, patética, irracional, y todos los sinónimos de esas palabras, pero no se que más hacer.
- Dile que no quieres verlo más y se acabo el asunto. Mándalo a volar-La cosa era simple para Ron. Si Hermione ya no quería estar con el mastodonte, pues que se lo dijera y ya, además eso lo haría muy feliz.
- Ojala pudiera-Le respondió Hermione- Pero no puedo, porque sé que no se daría por vencido. Viktor es así, ¿Por qué crees que llegó a donde esta a tan temprana edad?, pues porque cuando quiere algo no descansa hasta que lo consigue. Su tenacidad y enfoque son sus principales condiciones que le llevaron a la cima… y si le digo que no quiero estar con él sin ninguna razón de peso….-Movió la cabeza de un lado a otro-….Y por otro lado, soy cobarde, no quiero enfrentarme a él.
- Así que piensas, que si me hago pasar por tu novio, Krum te dejaría tranquila ¿Verdad?.
- Algo así.
- ¿Y qué tendría que hacer?-Pregunto con lentitud no muy convencido de ese "plan" que Hermione le estaba proponiendo. Pero al ver el sonrojo en las mejillas de la castaña se dio cuenta que sus palabras no habían sido tan afortunadas-digo… si voy a ser tu novio…ósea, fingir ser tu novio…qué tengo que hacer y lo más importante cuando y cuanto tendré que fingir.
- No mucho la verdad-Quiso tranquilizarlo Hermione- Sólo ante Viktor.
- ¿Cómo pretendes… qué finjamos y que nadie se dé cuenta?-Le pregunto desconcertado.
- Oh,-Dijo entonces Hermione y sonrió por primera en la mañana muy complacida de si misma, mientras se sentada sobre sus rodillas en el sofá-Sucede que le dije a Viktor que como recién comenzábamos a salir queríamos llevar las cosas con calma, más bien para nosotros dos, sin involucrar a terceros hasta el momento y que por eso no le habíamos dicho a nadie nada. Y así podríamos conocernos mejor. Además así no estaríamos frente a los focos de los periodistas que te están siguiendo desde hace un tiempo.
- ¿Qué?-volvió a preguntar Ron no muy seguro de que el búlgaro se haya creído esa historia- ¿Y de verdad crees que se la creyó?
- Sí, por supuesto y lo mejor es que me prometió que no diría nada a nadie y menos a mi padre.
- ¿Por qué a tu padre?
Hermione resopló e hizo un gesto quitándole importancia al asunto.
- Es una larga historia que no viene al caso. Ahora lo que quiero saber es si me ayudar ¿Lo harás?-Le preguntó algo titubeante-Sé que es algo muy difícil de decidir, pero te prometo que ni te darás de cuenta de nada, yo manejaré el asunto… además será por poco tiempo, porque no creo que Viktor se quede mucho más de esta semana y tampoco creo que lo veré mucho estos días, así que más que nada es que me permitas utilizar tu nombre cuando, en el caso que hable con él, pregunte por mi novio. ¿Me ayudarás?-Pidió juntando las manos como si fuera a rezar y poniendo una expresión de perrito perdido, que cuando era pequeña siempre le había ayudado a conseguir lo que quería… bueno al menos con su padre. Ahora rezaba para que funcionara con Ron.
Ron la miró consternado, sin saber que responder. La idea era disparatada, pero él no tendría que hacer mucho y quizás era eso lo que le molestaba del asunto. Nunca le gusto que le utilizaran y mucho menos le agradaba la idea de fingir ser el novio de alguien cuando en realidad era lo que quería ser. Además ¿Qué ganaba el con este asunto? Aparte de la segura antipatía del búlgaro, se preguntó. Pues nada, pero cuando tenía el "NO" pugnando por salir de sus labios y bailando en la punta de su lengua, observo la mirada acongojada de Hermione y… Se dio cuenta de algo… ¿Es que acaso era a él a quien le faltaban neuronas esa mañana?..se preguntó cuando una brillante idea hizo tilín en su cerebro, pues, se dio cuenta que cumpliendo su papel de novio ficticio, podría tener oportunidades que nunca antes tuvo con la castaña, como por ejemplo; abrazarla, tocarla, acariciarla, incluso hasta besarla…aunque sólo fuera delante del maldito búlgaro… pero eso daba igual, total era un avance de donde se encontraba en ese momento y como sabía… quizás a la castaña le terminara gustando su interpretación y se decidiera en seguir con la charada. ¿En que había estado pensando cuando casi rechaza la idea?, volvió a preguntarse y antes que pudiera darle otro repaso a la idea que se estaba formando en su cabeza, se escucho decir;
- Claro-Dijo muy decididamente, sorprendiendo a Hermione y de paso a él mismo, por lo abrupto de su respuesta. Pero no pudo analizar el por qué de su afirmación, porque la castaña en ese instante le brindo la más brillante de las sonrisas que él hubiera visto en su vida cegándolo de tal manera que durante ese instante no existió nada más en su mundo que no fuera la mujer que tenía frente suyo.
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Esa había sido una mala idea… muy mala idea. Y Hermione quiso darse cabezazos contra la mesa en la que estaba sentada cuando vio las miradas que se echaban los dos hombres que la flanqueaban en esa redonda mesa, que en un principio le había parecido excesivamente grande para tres personas, pero que en ese instante se le hacía extremadamente pequeña. ¿En que había estado pensando cuando aceptó la invitación que Viktor les había hecho a ella y a Ron para cenar esa noche? ¿Cómo no se le ocurrió pensar que pasaría algo así? ¿Acaso la idea de salir una noche a cenar con el pelirrojo le había atrofiado el cerebro?. Eran preguntas y preguntas que no tenían una respuesta clara, pues; No, no había pensado con claridad cuando acepto la invitación de Viktor, más bien había pensado que era una perfecta oportunidad para que su ex novio se diera cuenta que ella estaba feliz con su "nuevo novio" y que no tenía intenciones de volver con él. No, de ninguna manera pensó que esa salida haría que los instintos de macho alfa salieran a relucir en los dos hombres que estaban con ella y que en cada comentario, mirada, gesto o insinuación, exudaran por los poros la mala leche que se tenían entre ellos. Y sí, le había hecho ilusión la idea de poder compartir una noche con el pelirrojo en otro lugar que no fuera su departamento, la madriguera o el club.
Pero nunca pensó que la situación llegaría a este punto, donde las únicas interacciones que se producían entre los jugadores de futbol eran los gruñidos y secos asentimientos que venían luego que el otro dijera o preguntara algo.
De alguna forma podía entender la actitud de Viktor, no por nada estaba ante el hombre que según él le había quitado a "su mujer". ¡Malditos búlgaros machistas!, pensó Hermione, pero aunque rechinó los dientes cuando su ex novio hizo ese tan desafortunado comentario, no dijo nada para tratar de mantener la fiesta en paz. Pero no había resultado, porque no había contado con que el otro machista que tenía al lado soltaría un "Eso pasa cuando no sabes cuidar bien a una mujer, a mi mujer nadie me la quita" y haciendo más énfasis a su afirmación le había tomado por cintura y firmemente la había acercado a su cuerpo, tanto así, que casi hace que terminará sentada en sus rodillas.
Viktor había apretado los puños tan fuerte que los nudillos se le pusieron blancos, pero no había dicho nada y Hermione presintiendo que si las cosas seguían así, no faltaría mucho para que al búlgaro le sangrara la nariz, trato de desviar el tema hacia uno más seguro, lo que no había resultado, obviamente, porque ninguno de los comensales masculinos que estaban sentados en esa mesa tenían la menor intensión de ser amables el uno con el otro.
Aunque pensándolo bien y detenidamente, ver la sangre de Viktor no hubiera sido tan malo, pues lo más probable era que ella hubiese terminado desmayada, en medio de esos dos gorilas sin cerebro que pareciera que con cada mirada airada que se daban luchaban por ver quien se quedaba con la mejor banana o en este caso con... ella. Sí, hubiera sido bueno, pensó, pues con su desmayo se hubiera dado por terminada la velada. Y ella podría haberse ido a casa, sin ninguno de los malestares que ahora le acompañaban.
Estaba cansada, irritada, avergonzada y para más remate le dolía la cabeza y el estomago, pero sabía muy bien que este dolor no tenía nada que ver con la comida, ¿Y como estaba tan segura?, fácil, no había podido probar bocado en toda lo noche. Su apetito que se había abierto nada más ver los exquisitos platos expuestos en el menú, se había escabullido tan rápido como se le había cerrado el estomago cuando había terminado de ordenar y había presenciado (también el mesero) la primera confrontación entre esos dos. Pero a diferencia de Hermione y lo que aumento su irritación, a ellos no pareció afectarle la tensión en el estomago, porque en lo único que habían estado de acuerdo durante la noche era en lo buena que había estado la comida. ¡Cómo si ella no se hubiera dado cuenta!, pensó haciendo una mueca molesta, si con cada plato que llegaba se lo devoraban como si nunca hubieran comido en su vida. Y ahora que llegaba el café… Hermione contaba los segundos que quedaban para que ese martirio terminara.
¡Dios! ¡Se supone que eres inteligente Hermione!, se recriminó. Pero había caído tan fácilmente en ese infierno, como cae una rata ante un pedazo de queso envenenado. Ella solita se había metido entre las patas de los caballos, y ahora no tenía ni idea como salir, bueno, siempre quedaba el recurso del desmayo.
¡Y ella que pensaba que todo este asunto de fingir que Ron era su novio iba a ser fácil!... y lo había sido, tuvo que reconocer, porque los primeros días, que fueron el domingo y el lunes, aparte de recibir una llamada de Viktor cuando iba rumbo a su trabajo, no había tenido más noticias del búlgaro… hasta que la llamó el martes para invitarla a cenar. A ella y a su "novio", se había apresurado en agregar y Hermione no había tenido valor para decirle que no. Ya le estaba mintiendo al pobre hombre ¿Qué era una cena entre viejos amantes que ahora querían ser amigos? ¡Pues, nada!, se había dicho. Y luego de pedirle a Ron, como otro favor, que le acompañara, había aceptado.
La verdad era que había pasado lindos momentos con el búlgaro y a pesar que como pareja no habían funcionado, si habían sido muy buenos amigos y ella no lo quería perder en ese aspecto… pues aunque habían estado distanciados muchos meses, ella aún se preocupada por él y quería verlo bien. Pero para mortificación suya, cuando lo había vuelto a ver… no había sentido nada más que nostalgia por el viejo amigo que había perdido y se dio cuenta que más que los besos arrumacos y noches compartidas, extrañaba las conversaciones que había mantenido con él.
Y era eso lo que no quería confesarle, porque estaba segura que si le decía lo que de verdad había sentido por él, le haría daño, mucho más del que estaba haciéndole ahora. Porque de alguna manera, sabía que el moreno en realidad no la quería a ella, sino que, como le había dicho a Ron, al búlgaro, no le agradaba perder y ella de algún modo se había convertido en un campeonato que debía jugar y ganar. Así que por eso había obstado por la solución más simple, decirle o demostrarle que ya había sido derrotado, que ya no había partido que jugar, que ella ya pertenecía a otra persona… Porque si se le ocurría decir que todavía quedaba, aunque fuera unos minutos extras de alargue, Viktor, como buen atacante que era, haría todo lo posible por llegar al arco, dejando atrás a la defensa y al arquero y finalmente anotar.
Hermione paró en seco sus pensamientos, estupefacta, ¿De dónde había salido eso? ¿Desde cuándo ella utilizaba jerga futbolística?, frunció el ceño al comprender que de verdad esa cena le estaba afectando o quizás eran las charlas sobre futbol, que le había dado Ron durante el almuerzo que habían compartido el sábado, tratando que ella comprendiera algo más de ese deporte.
Al recordar la mañana y parte de la tarde de ese sábado no pudo evitar que una sonrisa se delineara en sus labios. La habían pasado tan bien. Habían pedido comida china y luego de limpiar la cocina y fregar los platos se habían sentado en la mesa de centro con el tablero de ajedrez que su abuelo materno le había regalado, y que en algún momento del día Ron había descubierto, quedando maravillado con las piezas de exquisito cristal de colores negro y blanco y el tablero de un fino mármol labrado, confesándole que a él de pequeño su padre le había enseñado a jugar y que adoraba ese pasatiempo. Entonces ella le había retado a jugar, sólo por pasar el rato y había descubierto de una manera muy humillante, como se sentían sus amigos y familiares cuando daban su mejor esfuerzo para ganarle y no podían contra ella. Pero luego de perder tres veces seguidas, en unas jugadas muy estrechas, tuvo que reconocer que el pelirrojo era superior a ella y algo molesta por haber sido derrotada y haber caído en la trampa de Ron (Que no se había molestado en advertirle que no solo era bueno para jugar, sino que era tres veces ganador del campeonato nacional de ajedrez), se había dejado caer en la alfombra junto a su gato y había anunciado con voz deprimida que Ron era el mejor, recibiendo a cambio una risa socarrona y arrogante, pero conservando el buen humor que había prevalecido durante la tarde.
¿Y donde había quedado ese hombre tan agradable esa noche?, no tenía idea, porque cada vez que miraba a Ron le era cada vez, más difícil entender la forma tan odiosa en que se estaba comportando… ¡Dios si parecía que tenía ganas de arrancarle la cabeza a Viktor!... aunque tuvo que reconocer que al parecer el sentimiento era mutuo entre esos dos hombre. Pero ahí estaba la cuestión. Entendía el porque Viktor actuaba así, pero le costaba justificar esa actitud en Ron.
Sí, está bien, se dijo. Ella le había pedido que se hiciera pasar por su novio… pero no hasta el extremo de fingir y hacer el tipo del típico "novio celoso", un personaje que le estaba saliendo a la perfección, se dijo, si contaba las veces en que le había abrazado, tomado la mano y dado besos en la mejilla, para dar a entender que ella estaba con él. No sabía si darle las gracias o darle una patada, pero al menos estaba consiguiendo que el pobre Viktor se creyera esa charada… si hasta se la estaba creyendo ella misma. Y si Ron seguía actuando de esa forma le recomendaría sinceramente que dejara el fútbol y se dedicara a ser actor, porque la interpretación que estaba llevando a cado le estaba saliendo a la perfección.
Aunque…. ¿Qué pasaría si esto no fuera una simple actuación por parte de Ron?, le preguntó una maliciosa vocecita en su interior. Una voz que hace mucho tiempo había querido salir a flote y que se había resignado a gritar sin que nadie le pusiera atención… hasta ahora.
Y Hermione casi se cae de la silla al darse cuenta de ese detalle tan importante que no había querido tener en cuenta. Y haciendo recuento y recordando los momentos compartidos entre ellos, fue uniendo cabos y se dio cuenta que, cada mirada, cada gesto, cada palabra, cada arranque de celos que el pelirrojo le había dirigido a ella ese último tiempo, nada tenían de fingidos… eran tan reales como la tierra en la que vivían o el tipo de la otra mesa que no les quitaba ojo de encima… Pero eso no le importo en ese momento, porque mientras miraba de reojo al pelirrojo que con su mano derecha aferraba su pequeña taza de café de grano y que al mismo tiempo con la izquierda le tomaba firmemente su mano a ella, acariciándole la palma con uno de sus largos dedos con parsimonia, un gesto que parecía tan normal y natural entre ellos... Se dio cuenta.
Se dio cuenta…Porque las mujeres se daban cuenta de este tipo de cosas y ella había estado muy ciega o no había querido verlo antes...
Se dio cuenta… Ella le gustaba a Ron…
¡ A Ronald Weasley le gustaba Hermione Granger!, grito en su interior.
... Y...
...Tal afirmación le cayó como un jarro de agua fría, haciendo que todo su ser se estremeciera ante esta revelación y que su corazón diera tal vuelco que incluso llegó a tener un pequeño mareo por unos momentos, porque… Y aquí estaba la razón de su congoja… y ya no tuvo ganas ni deseos de negarlo más y aunque la situación fuera la más absurda, ridícula, ilógica, inaudita, increíble e inimaginable del mundo… teniendo a Viktor frente a ella, el hombre que, alguna vez creyó que era el amor de su vida… se dio cuenta que ella, Hermione Granger…
…. Se estaba enamorando
Se estaba enamorando del hombre que en ese instante le brindó la más cálida de las sonrisas mientras continuaba acariciándole la mano, ajeno al cúmulo de emociones que provocaba y estaba provocando en ella. El mismo hombre que en un momento de locura...o ¿Cordura?, se preguntó ahora que lo pensaba mejor... ya no sabía muy bien, le había pedido que se hiciera pasar por su novio…
Se estaba enamorando de Ronald Weasley.
Hola otra vez... acá les dejo otro capitulo... que espero les guste...Agradezco los reviews recibidos de Luriadna y danielaweasley ¡Muchas gracias chicas!, Pero si no es mucho pedir, me gustaría que estaba vez, más lectores se animaran y dejaran un comentario. No es que me obsesione tener muchos reviews (Porque a fin de cuentas uno escribe para uno, ¿verdad?), pero es agradable saber que es lo que piensan las personas que leen las historias que uno se esfuerza por brindarles...aunque sea algo cortito. Y además tengo que ser sincera... esos pequeños comentarios hacen que uno se entusiasme más con la historia que esta contando y le animan a seguir escribiendo.
Bueno...Un abrazo y nos estamos leyendo!...
Leonor.
