Disclaimer: Los siguientes personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.

La nueva trama de la historia es mía.


Capítulo VII

-Bien… ¿y?

-No atacaremos hasta saber qué es realmente esa cosa. Al primer indicio de peligro… Bella saldrá mal.

-¡No le pueden hacer esto! ¡No es su culpa!-. Gritó Jacob.

-Hey, cálmate-. Le dije tomándolo del hombro.

-¡La van a matar Leah, la matarán!-. Gritó.

-Leah, quítate. Esta conversación es entre Jacob y nosotros, no queremos "cachorritas"-. Murmuró Paul.

-¡Silencio Paul!-. Ordenó Sam.

¿Por qué lo hacía? ¿Qué tenía conmigo?

Siempre me había dado la impresión de que Sam seguía sintiéndose culpable por lo que había pasado, pero era totalmente inaudito, y más cuando todos sabían que él amaba irremediablemente a Mi prima.

Cuando te imprimas, todo cambia… la vida, los sentimientos, las emociones, todo.

-¿Ahora la defiendes, Sam?-. Respondió él.

-¡Te dije que te callaras!

Jacob se agitó y rápidamente se acercó tanto a Sam, que le agarró la polera apretándola.

-Le tocas un solo pelo a Bella y ya sabes que ocurrirá-. Amenazó apretando los dientes.

-¡Jacob!-. Murmuré desesperada. Quería agarrarlo, quería… detenerlo.

-Ya me oíste. No importa que rayos sea esa cosa, no me importa si la matan, no me interesa. Solo exijo que dejen en paz a Bella, y que hagan lo que quieran, cuando el monstruo esté lejos de ella. No antes-. Continuó.

-Jacob-. Comenzó Sam soltándose- No sabemos si la cosa esa es buena o mala, y no estamos dispuestos a poner a nuestras familias en peligro. Sé que te duele, lo lamentamos, pero Bella morirá junto con esa cosa.

-¡No!-. Rugió él.

-¡Ya basta!-. Grité.

-Leah, esto no es contigo-. Murmuró Sam mirándome a los ojos.

En ese momento me partí. Su voz, tan suave me dolía…

Todos los bellos momentos volvían a mí como una tira de imágenes, todos golpeándome en el corazón como lenguas de fuego, los cuales me devolvían a la terrible depresión que cargaba.

¿Por qué no podía imprimarme pronto?

-Tal vez no sea conmigo, pero Jacob es mi amigo después de todo-. Contesté desviando mi mirada.

-¡Sam!-. Escuché gritos desde lejos. Alguien se acercaba trotando, por el timbre de voz debía ser Jared.

-¿Qué ocurre?-. Preguntó Paul.

-Es solo Jared, viene hacia acá-. Contestó Sam

Justo cuando acabó de pronunciar esto, Jared se dejó ver.

-Sam, Emily se siente mal, debes ir ahora.

Logré divisar la cara de horror de Sam. Más aun se me partió el corazón.

¿Por qué tenía que amarla a ella?

Flash Back

-Leah, yo nunca quise esto, es más no sé que ocurrió… yo, tan solo…

-¡No me des explicaciones, Emily!

-¿Emily? Tú nunca… me llamas así, Lee-. Murmuró lentamente.

No hablé. No podía… es que… ¡Ella era mi prima! ¡Mi hermana!

-Ya no te considero mi hermana, lo hice, pero ya no. Nuestros lazos se acabaron el día que te enredaste con mi novio.

Noté que le dolía cada palabra. Pero ¿Y a mí?

-No puedes decir eso. Crecimos juntas tantos años… no dejarás que por algo así nuestra hermandad muera.

-Ya murió. Emily entiende que él es el hombre al cual amo… era mi novio, y tú me lo arrebataste. ¿Crees que eso es justo para mí?

-¿Crees que es justo culparme por la imprimación?

-¡Tú te pusiste en frente de él!

-Eso era inevitable, lo siento Leah… creí que eras mejor persona, te consideraba una hermana perfecta, pero no entiendes que esto de amarlo es algo inevitable… me defraudas hermana-. Dijo mientras las lágrimas caían por sus mejillas.

-Vete de mi casa y no regreses Emily Young.

-Si me echas ahora, prometo no volver a vernos.

-Pues que así sea y si puedes, dile a Sam que es un maldito mentiroso… que recuerde su promesa de casarnos y ojalá se la trague. Aquí tienes lo que conseguiste prima.

-No me culpes Leah, por favor.

-Adiós.

Ella cerró lentamente la puerta de mi casa.

Me tiré en el sofá sin saber qué hacer o decir.

Me sentía pésimo por haber sido tan dura con Emily, mi hermana, pero no podía negar que la odiaba eternamente por estar con Sam, el único al cual había amado desde pequeña.

Fin del FlashBack

-Leah, ¿Te ocurre algo?-. Era la voz de Jacob volviéndome a tierra.

-¿Por qué preguntas?

-Has estado sentada por horas, para que sepas Sam y su manada ya se largó.

-¿Emily estaba mal?

-Algo así escuché. No me importa mucho, volvamos a casa a alimentarnos.

-¿No pelearán?

-No. Es estúpido que quieran matar a Bella cuando el engendro ya está vivo… esa cosa…

-Tranquilo Jacob, Bella estará Bien.

-Me preocupa que intenten atacar al monstro y ella se interponga, puede resultar herida sin problemas.

-¿Acaso se te olvida que es vampiro ahora?

Él no contestó. En su mirada se notó el dolor de la realidad.

-Aún no acepto la idea.

-Pues anda aceptándola porque es la verdad. Si la vuelves a ver, apestará más de lo que apestaba y será brillante y hermosa.

-Ya lo era. Y será mejor que tú te vayas haciendo la idea de que Sam será padre.

No respondí. ¿Padre? No…

-¿A qué te refieres?

-Emily se sentía mareada, y pensándolo bien es un poco obvio que está embarazada.

-No, eso es imposible.

-¿Por qué a pesar de los años no intentas olvidarlo? Sería lo más sano.

-Porque le amo tanto como tú a Bella.

-Pero Bella ya está condenada, casada y con un hijo. Pronto Sam estará igual.

-Y yo seguiré amándolo.

-No puedes amarrarte a estar sola eternamente, yo… cuando me asegure que Bella esté a salvo me iré lejos, muy lejos.

-¿Dejarás de ser Lobo?

-Es lo más probable, esta no es la vidas que yo elegí… y no quiero seguir sufriendo por ende trataré de hacer nuevas cosas con esta fuerza.

-Me largaré contigo.

-No quiero peso en mi vida, Leah.

-Dijiste que no era tan malo tenerme.

-Y no lo es… pero quiero hacer mis cosas libres…

-Y serás libre conmigo Jacob. Creo que encontré la fé que tu tienes a la famosa imprimación.

Él sonrió.

-Ya verás que un hombre caerá a tus pies. Eres muy linda… ehh… me apresuraré. Seth debe estar en casa.

Jacob apresuró la carrera en dirección a mi casa.

Mi boca aún no se cerraba.

¿Yo era muy linda? ¿Jacob había dicho eso?

No…


Lo siento, sé que me odian por no actualizar en meses. Pero tuve demasiadas emociones en poco tiempo... Un lobo entró a mi vida rápidamente, todo color de rosa, hasta que mató la ilusión . La vida es así xD

Gracias por ser fieles lectoras y aquí tienen su tan anhelado capítulo... estoy de vuelta, cargada de energías y feliz de la vida, demasiado feliz hoy porque los 33 mineros que están atrapados en la mina en mi país (Chile) Están vivos...

Dios me ha demostrado su inmensidad tantas veces... DIOS ES AMOR (R)

Un millón de besos chochos!

Maay *-*