CAP 5
Harry´s POV
Hermione murió esta mañana a eso de las once, he mirado a la muerte a la cara y sé que estará bien, que lo que le espera será mucho mejor que lo que este mundo sucio y corrompido le puede ofrecer, pero todo eso no me impide extrañarla, no me impide añorarla, no me quita el nudo de la garganta que siento que me ahogará… Supongo que no estoy sintiendo ni un cuarto del dolor que Ron está padeciendo.
Cuando llegué a su casa ya estaban allí varias personas: el Sr. Weasley me recibió, su mirada…no había visto esa mirada desde la muerte de Fred. Lo saludé con un apretón de manos y me obligué a seguir, a cada paso que daba me sentía más pesado, más dolorido… mi cuerpo no quería encontrarse con lo que vendría; Ginny y la señora Weasley estaban en la puerta de la habitación de Hermione, ambas llorando. Mi esposa me tomó de una mano y me guió hacia dentro; Ahí estaban los padres de ella, a un lado de su cama, Rose estaba acostada sobre su pecho que respiraba sutilmente, mi amigo estaba del otro lado de la cama tomando su mano. Para mí que he vivido con Ron, que ha sido mi hermano y conozco lo feliz y jocoso que es, fue desgarrador verlo así: Ido, era un zombie, ya no lloraba, ni gritaba: estaba vacío; sólo la miraba a ella. Me acerqué y puse una mano en su hombro.
Harry llegó Herms….-dijo con una voz totalmente monótona-
Hermione a penas abrió un poco los ojos y me sonrió, no teníamos nada que decirnos. Unas semanas atrás nos habíamos abierto como nunca pensé que lo haríamos y nos habíamos profesado toda la admiración y todo el cariño que nos unía. Tenía también en mi poder un montón de cartas para Rose y para Ron, que debían ser entregadas…en su momento…
Hermione se fue durmiendo poco a poco, sin hacer esfuerzo por recuperar el aire que se le escapaba, entregada a su destino infalible dio una última exhalación y se fue completamente. Lloré derrotado por primera vez en mi vida, esta había sido una batalla que no había podido ganar. Tuve que sacar a Ron a punta de hechizos de la habitación, porque se puso como un enajenado. Su estado anterior había sido la calma antes de la tormenta y luego sus emociones regresaron como un tsunami: arrastrando todo a su paso. A final de cuentas tuve que recurrir de nuevo a la poción para dormir, George, Charlie y yo lo obligamos a bebérsela, durmió unas cuatro horas.
Ginny, la Sra Weasley y la madre de Hermione se encargaron de arreglarla, mientras que Arthur y Bill fueron a disponer las cosas en la funeraria. Luego de acostar a Ron y calmar un poco las cosas en la casa entré a la habitación dónde mi hermana descansaba, le habían puesto su sencillo vestido de boda y como única joya llevaba su alianza. Comencé a rememorar ese día, al fin, después de tantos años juntos habían sentado cabeza esos tórtolos, se veían tan felices:
Flashback
Era un día de primavera, las coloridas flores y el paisaje campestre podrían ser la envidia de Monett. Los pájaros canturreaban felices cómo si celebraran también el festejo, la gente caminaba por doquier, las mujeres con sus tapasoles y hermosas túnicas vestían acorde al paisaje de tonos pasteles; Los hombres se agrupaban para intercambiar las últimas noticias y hablar de negocios. Ron se encontraba esperando, con su túnica gris que contrastaba perfectamente con su cabello rojo el cuál llevaba largo y hasta para la boda negó cortar.
-¿Estás nervioso amigo?- preguntó Harry con una sonrisa en el rostro- él ya había pasado por esa tortura.
-Cómo nunca, siento que no paso saliva ¿Estoy sudando?
-Estás bien
La conocida música comenzó a sonar, así que ambos jóvenes tomaron sus posiciones.
-Suerte hermano- susurró Harry
-Ni que lo digas
En ese momento vieron entrar a Hermione de la mano de su padre. Se veía radiante, su vestido era sencillo, recatado, ligero y elegante, llevaba el cabello suelto con bucles no muy marcados dándole un aire muy natural y juvenil, una corona de flores silvestres atravesaba su frente. Era una aparición en Chantilly.
Las miradas de los novios se encontraron y ambos se sonrieron, parecían unos adolescentes, locos, enamorados: Una pareja hecha en el cielo….
Harry sonrió para sí mismo, no tenía preparado ningún discurso (y si Hermione lo supiera lo hubiera ahorcado), pero no tenía que escribir nada, las palabras se juntaban en su cabeza fácilmente: Ron y Hermione, podían llegar a ser como el agua y el aceite y sin embargo no podía existir una mezcla más perfecta, estrepitosas podían ser sus peleas, pero gloriosas podrían ser llamadas sus reconciliaciones. Son como los dos polos de un imán, por más que intentes separarlos vuelven a juntarse… están pegados desde el alma.
Harry comenzó a hablar con ella, pensaba que así el viaje se le haría más sencillo. Le contó de James que era un digno merodeador y lo tenía con canas verdes, de Al que era un excelente niño y al contrario de su hermano no daba ninguna queja, recordó sus momentos juntos cuándo se conocieron en el tren…cómo encontraron la piedra, cuando llevaron a Norberto a la torre….y ¿recuerdas cuando volamos sobre Buckbeak? Estabas en pánico…, el baile de navidad…te veías tan bonita en el baile… le prometió cuidar de Rose y de Ron y no descuidar su lucha por los seres más desamparados. Así estuvo un buen rato hasta que apareció Ginny y lo tomó por los hombros. Su esposa siempre había sido fuerte, por eso él la amaba, pero en esos momentos ella no podía más que mostrar su tristeza. Había atendido a Hermione los últimos meses, se había unido con ella como nunca antes, ni siquiera en Hogwarts y ahora ella ya no estaba…tendría que volver pronto al trabajo, a la rutina, a los niños y aprender que ella ya no estaría, que no volvería estar en los almuerzos de la madriguera, que no la visitaría para intercambiar chismes del trabajo, que no… era simplemente demasiado duro de aceptar.
-Harry, ya está todo listo, pronto vendrán a buscar a Hermione.
-Está bien Gin, mejor vamos a alistarnos nosotros también.
-si- dijo ella con voz monocorde. Me levanté dispuesto a salir de la habitación cuando entró la Sra Weasley:
-¿Alguno de ustedes a visto a Rose?
Nos miramos preocupados: -no-dijimos los dos al unísono
La Sra Weasley estaba al borde de la histeria: -La he buscado por toda la casa y no la encuentro, nadie la ha visto chilló- y era verdad, en todo el revuelo la habían perdido de vista, ni siquiera recordaba si ella estaba ahí cuándo sacó a Ron de la habitación.
-Iremos a Buscarla
La buscaron por toda la casa: los armarios, el sótano, preguntaron a los vecinos, llamaron al resto de la familia y todavía la niña no aparecía.
-¡Dios! ¿Cómo podía desaparecer así? ¡Si a cada lugar que iba no hacía más que llamar la atención! ¡Ni siquiera Victorie era tan llamativa!
Ginny y él daban vueltas por la urbanización, cuando pasaron por el parque y Harry detuvo de repente el vehículo.
-¿Qué sucede?-preguntó Ginny
-Voy a ver en el parque.
Ginny se bajó también y lo ayudó a buscar, gritaban los dos a voz en cuello pero nada, la niña no aparecía. Iban a rendirse y buscar en otro lado cuando escucharon un aullido.
-¡Coso! –susurró Ginny con la piel erizada
Los dos corrieron hacia dónde provenía el sonido y ahí estaba la niña, más pálida que nunca por el frío y las lágrimas, enroscada debajo de unos arbusto y colgada al cuello de su perro; los dos la abrazaron al mismo tiempo.
-¡Rose! ¿Pero qué has hecho? Te hemos buscado por todas partes -la reprendió suavemente Ginny, ella no contestó simplemente los siguió abrazando.
-Todo va a estar bien Rose- dijo esta vez Harry- ella asintió y se pegó a su pecho, él la cargó y se puso sobre la marcha mientras Ginny agarraba al entristecido labrador y lo metía en el carro. Ahí Harry evidenció que su deseo de ver sonreír a Rose iba a tardar bastante y pronto pasaría algo que lo aplazaría aún más.
Ron´s POV
Me desperté totalmente desubicado, los estúpidos de mis hermanos me habían obligado a tragar la poción para dormir y ahora estaba así, hecho una bola, sin saber qué hora era ni cuánto había dormido. Supongo que ya es de tarde…. No me pude ni sentar cuándo el dolor me invadió de nuevo y empecé a llorar, nunca había aceptado que ella se iría y ahora ¿Qué vendría? ¿Qué haré yo, sólo, con mi hija? Tengo que ser fuerte para criarla, Rose mi hermosa niña… Sí, ahora había que ser fuerte por ella. Se permitió llorar un rato más, ya que después de todo, no volvería hacerlo por mucho tiempo….
FIN CAP 5
