CAP 6

RON´S POV

Estaba despierto, de nuevo. Habían pasado seis semanas desde la muerte de mi esposa; Asistí a numerosos actos en su honor por ser la heroína del mundo mágico y por su incansable trabajo a favor de las criaturas mágicas más discriminadas. No puedo decir que no me sorprendí, nunca me imaginé que a mi mujer la quisieran tantas personas y criaturas de todas las especies y de todos los rincones del Reino Unido, ¡si sabía que podía llegar a tener un carácter! Pero a pesar de eso, se desvivía por ayudar a los demás.

Él se había reintegrado un día después del entierro a sus actividades, era como si nada hubiera cambiando antes de que ella se enfermara sólo que ella no estaba ….y era precisamente por eso que corrió a encerrarse en su oficina lo más pronto que pudo, simplemente la casa le parecía oprimente, demasiado silenciosa, demasiado vacía; ese vacío lo aplastaba.

Todos le decían que debía tomarse las cosas con calma pero él no deseaba eso, él sólo deseaba volver a su vida lo más pronto posible. Dejaba a Rose en el colegio y en la tarde la niña iba directo con su abuela Molly dónde la iba a buscar a altas horas de la noche cuando salía del trabajo. Ante las constantes críticas de sus padres sobre la manera en cómo se comportaba con Rose, a las dos semanas ya había contratado a una Mujerota de color, una señora toda amable que cuidaría de su hija y de la casa mientras él trabajaba. Su madre, no hay que decir se puso hecha una furia, pero se le paso al conocer a Madeleine. Las dos intercambiaban recetas y consentían lo más que podían a Rose. Su hija no estaba para esas atenciones, y al principio sintió la intrusión de Made como una cachetada, pero luego cayó bajo los encantos naturales de la mujer y terminó por aceptarla.

Rose se había vuelto una niña madura que ayudaba en las labores del hogar, sembraba flores en los jardines, cocinaba cosas sencillas y hacía sola su tarea. Seguía siendo muy hermosa, Made solía decir que esa belleza terminaría en la adolescencia así que debía estudiar y cultivar el cerebro que era lo importante. Rose asentía, pero sabía perfectamente que el aviso no era necesario en su caso.

Harry se pasaba por la casa de Ron cada vez que podía. No estaba de acuerdo con su reintegración tan rápida al trabajo, también le hacía saber en cada visita lo alejado que estaba de Rose y le vivía diciendo que tomara unas vacaciones o consultara a un profesional. Él no escuchaba ningún consejo, sólo quería seguir así, sobre la marcha: sin pensar, sin sentir.

Las noches eran las más duras para él, podía poner su cerebro en neutro toda la mañana pero cuando llegaba a la casa y no encontraba a nadie esperándolo, cuando entraba a la habitación, cuando se acostaba y no sentía la tibieza del cuerpo de su esposa, se desesperaba. No había dormido sin ella desde su primera vez…casi todas las noches se escapaban para encontrarse en un cobertizo cercano a la madriguera que poco a poco habían convertido en su cuarto matrimonial y lo aprovechaban para amarse de todas las maneras posibles hasta el amanecer cuando ambos regresaban a sus respectivas casas.

Las primeras noches trató de dormir con almohadas alrededor e incluso colocó el televisor en su cuarto para distraerse, pero nada de eso funcionó, por último comenzó a tomar las pociones para dormir.

4 meses después

Las cosas fueron yendo de mal en peor para mí, eso de vivir en automático al rato dejó de funcionarme. Tantas emociones guardadas me hacían mal y las proyectaba hacia todo el que se me atravesara, especialmente mi equipo de trabajo era el que pagaba mi furia; Por lo que Harry me dio el ultimátum de que viera a un profesional o se vería obligado a destituirme del cargo. Yo no quería ningún tipo de psicoanálisis ni nada por el estilo, así que fui con el primer médico muggle que vi en un anuncio de revista.

Le conté que mi esposa había muerto y que desde entonces estaba furioso con todos. Todo me caía mal, ni siquiera quería ver a mi hija, y en los últimos meses había empezado a beber mucho a escondidas. No podía comer, no podía dormir, no podía concentrarme y también le dije que cada día que pasaba, la extrañaba más….tanto que me dolía respirar.

Él me dio unas pastillas que debía tomar cada ocho horas; decidí esperar…ver cómo caía el tratamiento. Pronto todo se puso peor…

Harry me cambió de puesto y el papeleo me tenía harto. Mi familia me tenía hasta la coronilla, sólo quería irme y no volver jamás, comenzar todo desde cero o mejor…terminar con todo de una vez. Lo único que me hacía levantarme y tratar de comportarme decentemente era mi amada Rose, a la cual cada día alejaba más y más, simplemente ya no podía ni hacía el esfuerzo de relacionarme con ella y eso también me hacía odiarme. Pronto las pastillas iban y venían sin ningún tipo de receta, las combinaba con las pociones y a veces con el alcohol cuando el dolor era demasiado fuerte. Harry me dio de baja hasta que solucionara mi problema, él mismo me iba a llevar a verme con un medimago pero antes sucedió lo peor que pudo pasar…

….

Era un día lluvioso en Londres y la casa de Ron no podía estar más deprimente. Le recordaba mucho al día en el que ella….bueno, lo que pasó hace un año. Era domingo y Ron estaba desesperado por haber pasado dos semanas en su casa, así que tomaba pastillas como caramelos.

Rose estaba viendo la televisión cuando escuchó un golpe en la habitación de sus padres. Cuando subió se encontró a Ron tirado en el piso como borracho, no parecía él, estaba desvariando un poco, decía cosas ininteligibles, sus ojos estaban inyectados de sangre, eso la asustó un poco pero era su padre y no lo podía dejar así, en el suelo.

-¿Papi?

Rose no se dio cuenta en el momento en que Ron: su padre, la había empezado a golpear, pero lo hacía…la golpeaba.

Ron tampoco se daba cuenta de sus actos estaba perdido en un mundo irreal dónde sólo veía sombras imprecisas que lo asustaban. No sabía qué era lo que golpeaba sólo quería defenderse y liberar la rabia que lo estaba cegando. No se dio cuenta de lo que hacía hasta que la vio…ahí parada frente a él estaba Hermione mirándolo con ojos tristes…él estaba fascinado por volver a verla. La iba a tocar, pero ella retrocedió mirándolo reprobatoriamente. Él susurró:- ¿por qué? Y su esposa miró hacia abajo y entonces lo vio, veía lo más atroz que le podían mostrar alguna vez, su propio infierno personal: Su hija, Rose estaba en el piso, su hermoso rostro cubierto de sangre y moretones…él los había causado.

-¿Rose? ¡Rose!- empezó a sacudirla suavemente pero la niña no volvía en sí- Rose cariño despierta, por favor ¡DESPIERTA!- escuchó la puerta de abajo abrirse.

-¡AYUDA!- Gritó- notó que alguien subía rápidamente por las escaleras y se detenía en la puerta de la habitación: era Ginny.

-¡RON! ¡Por Merlín! ¡¿Qué sucedió?

-¡Ginny por favor tienes que llevarla al hospital! ¡Por favor, llévala a San Mungo!

Ginny no lo pensó dos veces, tomó a la niña en brazos y desapareció. Él se levantó llorando por primera vez desde la muerte de su esposa. Entre la visión borrosa de las lágrimas la pudo ver todavía, mirándolo reprobatoriamente desde el otro lado de la habitación.

-Sr. Potter, tiene una llamada de emergencia en su habitación

-Gracias- Harry se encontraba en Escocia, haciendo trámites de seguridad Nacional con su grupo de aurores cuándo le pasaron la llamada al Hotel. Su esposa estaba desesperada, nunca la había visto u oído de esa manera, le suplicaba que fuera a Londres de inmediato y se encontraran en San Mungo. No lo dudó ni un segundo y habló con Kingsley; tomó el primer traslador y media hora después estaba en el Hospital de magos. Encontró a Gin paseándose de un lado a otro frente al mostrador de emergencia: su suéter estaba manchado de sangre.

-¿Qué sucede Gin?-preguntó abrazándola.

-Harry tienes que ir a casa de Ron -dijo preocupada- Rose está muy mal…la golpearon

-¡¿Qué?

-Creo que la golpeó Ron, Harry.

-Ron no haría algo así nunca Ginny deb…

-No había nadie más Harry

Sus ojos la observaron perplejos –iré a ver qué sucedió ¿Cómo está Rose?-

Ginny bajó la mirada –Le están haciendo unos exámenes, no despertaba, no me dejaron entrar con ella cuando supieron que era mi sobrina pero mi jefe me mantiene informada. Harry, quieren saber qué sucedió para proceder legalmente.

Tranquila -dijo abrazándola- todo esto tiene que ser un mal entendido, iré a ver a Ron.

Harry´s POV

Lo encontré tirado en el piso retorciéndose, definitivamente Ron no sería nunca más mi fiel amigo de Hogwarts. Lo llevé al Hospital enseguida…había llegado demasiado tarde, las dos personas que juré proteger ahora estaban gravemente heridas: Rose había sido golpeada y Ron casi muere debido al coctel de píldoras, alcohol y pociones que se tomaba. ¿Cómo había permitido que todo llegara hasta este punto? ¿Cómo no pude ver lo mal que estaba Ron? Entre mi trabajo, el viaje a Escocia, James siendo revoltoso en el colegio y mi propio dolor hacia la muerte de mi amiga todavía muy vívida para mí, me había desatendido de mi amigo y me había tardado en ayudarlo… y ahora ambos estaban aquí, en San Mungo, destruidos.

-¿Cómo está Rose? Le pregunté a Ginny entrando en la habitación asignada a la niña. Se veía terrible: amoratada, hinchada. ¡Oh Dios! Dije soltando el aire.

-Lo sé- me dijo Ginny tomándome de la mano-¿Qué sucedió con Ron?

-Está muy mal Ginny, tuvo una sobredosis de drogas, creo que intentó suicidarse.

-¡Harry!- Susurró deteniendo el llanto- ¿Qué vamos a hacer?

-Por ahora esperar…. Ginny creo que Rose debería irse con nosotros…Ron no va a estar en la capacidad de cuidar de ella. Lo hospitalicé en el área de enfermedades mentales, necesita atención profesional y un período por su cuenta para asimilar los cambios, y también para asimilar esto…además, fue la única manera que encontré para evitar los problemas legales, igualmente, tendrá que enfrentarse a un juicio.

- ¿Qué le voy a decir a mamá Harry? Ha estado toda la tarde tratando de localizarme y de localizar a Ron.

-Tenemos que decirle la verdad

-Está bien, suspiró ella de nuevo- ¡Ay Harry! ¿Cómo pudo suceder esto? ¿Por qué? ¿Por qué a mi hermano? ¿Es que ya no ha sufrido bastante?

-No lo sé Gin, no lo sé.

Ron´s POV

Cuando desperté en la sala de emergencia el dolor más grande que he tenido en mi vida me invadió. No era un dolor físico, aunque sí, también lo sentía en el pecho cómo si me estuviera desgarrando. Recordé lo que había pasado: las sombras, las voces, Hermione, Rose tirada en el suelo sangrando por mi culpa… ¿Cómo podía yo ver a mi hija a los ojos después de eso? No podía, no podía…

Sentí una mano que me calmaba, alcé la vista y ahí estaba mi propio padre, mirándome con compasión. Tampoco podía verlo a él a la cara, lo había decepcionado.

-¿Cómo está Rose?- susurré temiendo la respuesta-

-Está bien, ya despertó, pronto la darán de alta. Se quedará con Harry y con Ginny hasta que te recuperes.

No pude contestar a eso, sólo seguí mirando al vacío, no creí poder recuperarme.

-Ron…hijo… ¿Qué sucedió?

-No lo sé, no era yo… no sabía que era ella, no sabía lo que estaba haciendo, me di cuenta muy tarde cuando Hermione me miró con ojos acusadores. No creo que me pueda perdonar haber maltratado a nuestra hija ¡mi hija!, yo no me lo perdonaré nunca.

-No fue tu culpa hijo, estabas bajo los efectos de los narcóticos-le dijo Arthur mirándolo compasivamente y con preocupación, el dolor de perder a su esposa había sumido a su hijo en la locura-

-Yo no quise buscar ayuda, tuvo que pasar esto para que me diera cuenta de lo mal que estaban las cosas. Sabía que no estaba funcionando lo que me recetó el médico muggle y simplemente…no busqué otras opciones, ¡quiero morir!

-¡No digas eso nunca más Ron! No seas tan egoísta- ¿Tú crees que tu madre y yo podríamos sobrellevar la muerte de otro de nuestros hijos?

-¿Tú crees que yo pueda sobrellevar el haber casi matado a mi hija?

-Pero no está muerta Ron, tienes una segunda oportunidad

-no estoy de acuerdo…

-Bueno tendrás un buen tiempo para reflexionar, te quedarás hospitalizado en la unidad hasta que completes el tratamiento

-Está bien padre.

3 meses después

Había venido a visitar a su amigo, procuraba pasar por ahí por lo menos 2 veces por semana para hablar con él y ver cómo iba su tratamiento. El primer mes Ron se había ahogado en una depresión de la cuál Harry creyó que no iba a salir, pero poco a poco se había ido regenerando. Ahora era un vestigio de lo que era antes, estaba calmado, amable, comía y dormía bien, incluso se ejercitaba de vez en cuando y leía, pero nunca sonreía, no con esa sonrisa amplia y sincera que él solía tener. Cada vez que lo visitaba se pasaban varias horas hablando sobre temas intrascendentales como en los tiempos de Hogwarts, también le llevaba noticias de Rose, él las recibía agradecido pero no comentaba nada.

Entró en la sala en la que siempre lo recibían sólo para ver a una enfermera, la cual tenía una carta.

-¿Dónde está Ron?

-Fue dado de alta hace dos días, disculpe Sr. Potter pero me pidió que no le dijera nada. Le dejó esto, la chica le alargó la carta.

-Harry se mordió la lengua para evitar maldecir ese servicio, a Ron y a su suerte y se dispuso a leer la carta:

Querido Harry:

Lamento mucho no haberte dicho que me iba, pero sé que me hubieras retenido a toda costa. Lo siento Harry, te prometo que me he recuperado, pero no puedo enfrentar a toda mi familia y especialmente, no puedo enfrentar a Rose. Dirás que soy un mal padre, un desalmado que no piensa en ella, pero es precisamente por ella que hago esto. A pesar de mi tratamiento no puedo volver a confiar en mí, en que no le haré daño de nuevo, ¡si hasta el momento antes de que sucediera juraba que nunca le pondría un dedo encima! Yo la adoro Harry y no quiero hacerle más daño. Por eso te añado a esta carta la tutela completa de mi hija. Porque sé que tu y Gin cuidarán bien de ella.

Ron

FIN CAP 6