CAP 7
Era una tarde lluviosa en el centro de Londres, Harry se encontraba en su oficina observando el tráfico de la ciudad –suspiró- ese día lo había estado esperando desde hace mucho, 4 años para ser exactos y sin embargo se sentía ansioso, no sabía cómo iba a reaccionar o qué iba a decir.
Escuchó la puerta de su despacho abrirse, sabía que era él –suspiró de nuevo sin apartar la mirada del tráfico-.
-Hola Hermano- Escuchó a sus espaldas. Cerró los ojos fuertemente por unos segundos, esa voz le provocaba emociones encontradas. Al abrir los ojos decidió que lo mejor era enfrentar a su interlocutor de una vez por todas, no tenía a dónde huir.
-Ron- fue lo único que dijo como saludo al voltearse y observar a su amigo. Los años habían pasado por ambos de diferentes maneras, todavía eran jóvenes si, sin embargo sentían que habían vivido milenios. Harry se había convertido en un respetable hombre de familia, tenía un aura de madurez que le concedía autoridad ante su cuadrilla, así fueran mucho mayores que él. Sus ojos y sus cabellos ya mostraban leves señales de sus preocupaciones diarias, pero su sonrisa que pocas veces dejaba nacer reflejaba que todavía tenía algo de niño. Ron por otro lado, con sus jeans rotosos, camisa estilo militar y cabello largo, se veía más joven que él, parecía un chico rebelde protagonista de películas muggles.
Invitó a su amigo a tomar asiento y él se sentó detrás del pesado escritorio de madera de su despacho.
-No pareces sorprendido de verme Harry –acotó Ron extrañado
-En lo absoluto, al parecer tenemos a una especie de vidente en la familia- dijo quitándole importancia al asunto y firmando unos papeles haciéndose el desinteresado.
-Ron se mostró sorprendido por una fracción de segundo, pero después de un rápido pestañeo se recompuso: - ¿Cómo están los chicos y Ginny?
-Muy bien, cómo ya sabrás tenemos una niña ahora, se llama Lily. No recuerdo si lo mencioné en mis cartas.
-Felicidades Harry, apuesto que debe ser hermosa.
-Lo es- dijo Harry despreocupadamente todavía revisando los papeles.
-¿Cómo está la familia? ¿Mis padres y mis hermanos?
-Viviendo su vida, supongo- respondió cortante- ¿Por qué no te dejas de rodeos Ron y me dices a qué viniste verdaderamente?
Ron suspiró profundamente ante la sequedad de su compañero. Sabía que no iba a ser recibido con glorias eso estaba claro, y al parecer Harry se iba a encargar de echarle en cara todo lo que se merecía por haber dejado a su familia atrás. No se lo podía reprochar, su amigo le había escrito innumerables cartas pidiéndole que regresara, que su familia lo necesitaba, que su hija lo necesitaba y él no hizo caso a ninguna de ellas. Luego, por un breve período, Harry sólo se limitó a enviarle fotos y contarle las noticias relevantes, y después…. Después sólo hubo silencio…
-Quiero ver a mi hija Harry
-¿Tú hija? ¿Tú hija dices?, en tal caso sería MI hija Ron; He sido YO el que se ha encargado de ella todo este tiempo, el que la ayudó a reponerse de la muerte de su madre, el que estuvo allí cuando su padre se dio la vuelta y huyó como el cobarde que siempre ha sido.
- Tienes razón Harry –dijo con sinceridad Ron- fui un cobarde y estoy seguro que Rose está muy bien con Ginny y contigo, que la cuidaron y amaron desde….desde el momento que salió del Hospital. Pero yo nunca me desentendí de ella, sabes que la quiero, la amo más que a mi vida.
-Buena manera de demostrarlo amigo: pagar sus gastos, gran cosa que hiciste por ella, ¿quieres que te lo reconozca? Eso no es ser padre: ¿Quieres saber lo que dejaste cuándo huiste a quién sabe dónde? Pedazos de Rose Ron, sólo pedazos, piezas que Ginny y yo tuvimos que reconstruir una a una ¿Sabías que cuándo salió del hospital tardó 6 meses en hablar de nuevo? ¡Seis meses Ron! ¿Y sabes cuándo la vi sonreír? Casi al año de lo que sucedió. Nosotros si fuimos padres para ella, no como tú….No tiene nombre lo que hiciste Ron, así que NO, no tienes ninguna autoridad sobre Rose. Ten la amabilidad de irte, tengo mucho trabajo por hacer –respondió Harry levantándose y abriéndole la puerta furibundo.
Ron se quedó en su lugar, dos lágrimas solitarias corrían por sus mejillas, cuando habló lo hizo con la mirada fija en la ventana, ida: ¿Qué hubiera pasado Harry si no fuera a mí a el que le sucedió toda esta historia…sino a ti? ¿Cómo te sentirías si hubieras en un arranque de locura golpeado a James o Al? ¿Los podrías ver a la cara de nuevo? ¿Sentirías la confianza de estar cerca de ellos y no volver a dañarlos? ¿Volverías a la normalidad? Tardé mucho tiempo, y tuve que recorrer muchos caminos para lograr estar de nuevo en paz con mi conciencia Harry –dijo derramando un par de lágrimas más y levantándose; sacó de su bolso viajero una muñeca china de porcelana y la dejó sobre el escritorio con cuidado infinito antes de voltearse y enfrentar al que una vez fue su amigo- No tengo la intención de quitarles a Rose, ni de irrumpir en su vida, ni de causarle malestar a nadie, sólo quiero hablar con ella necesito que me perdone, finalizó antes de irse.
Encontró a Rose jugando con James y Al a las trincheras en el patio, Ginny los observaba divertida desde el otro lado del jardín tratando de mantener a Lily en brazos, que ya caminaba y también quería jugar. Sus hijos al verlo se le tiraron encima, eran un par de revoltosos esos dos, cayeron los tres rodando en un puñado de gritos, jalones y golpes mientras las chicas reían.
-¡Tregua! ¡tregua!- pidió riéndose y sentándose-
- te daremos tregua si jugamos al quidditch- dijo James
- ¡Qué hijo tan manipulador tengo Merlín! Jajajajaja. Está bien, vayan por sus escobas.
-¡Yei!-. Gritaron los dos
Le encantaba ser padre, era una de las mejores cosas que le habían sucedido en la vida y por ello no podía entender cómo Ron se había ido. Sus palabras de esa tarde lo habían perturbado: "¿Cómo te sentirías si hubieras en un arranque de locura golpeado a James o Al? ¿Los podrías ver a la cara de nuevo?"; esas palabras lo habían hecho reflexionar todo el camino a casa y sabía que rondarían su cabeza por un buen rato. Cuándo notó que los chicos se habían levantado de su regazo y habían salido corriendo a buscar sus escobas se empezó a incorporar. Delante de él estaba Rose escrutándolo como una estatua. Hace 4 años que Rose vivía bajo su techo y la veía todos los días; Sin embargo, no había podido acostumbrarse del todo a su belleza: su piel blanca como la nieve, su cabello rojo cómo la flor que lleva su nombre, más oscuro que el de los Weasley, sus rizos, sus expresivos ojos de largas pestañas idénticos a los de su madre….si no lo supiera de antemano hubiera pensado que era una niña veela y no sólo él caía en sus encantos, había comprobado fácilmente que era una reacción general quedarse atontado viéndola.
-¿No me vas a saludar Rose?
La niña sonrió, mientras que sus mejillas se coloreaban –Hola tío Harry ¿Qué tal tu día?
-Bien pequeña –respondió él, acercándose para alborotarle la coronilla -
Rose lo volvió a mirar detenidamente:-Tienes algo que decirme
-No, Rose ¿por qué lo preguntas?- respondió nervioso, no quería hablar de eso ahora.
-No lo pregunto, es un hecho- dijo mirándolo más fijamente-.
-Harry respiró profundamente anonadado.
-¿Qué te parece si dejamos eso para después y vas a buscar tu escoba mientras yo saludo a la Tía Ginny y a Lily?
-Está bien -dijo la pequeña caminando con elegancia hacia el cobertizo.
- Se acercó a Lily y la cargó, luego le dio a Ginny un beso en los labios.
-¿cómo estás cariño?- preguntó su esposa
-Feliz de estar en casa, ya quiero que lleguen las vacaciones, estoy que me muero del papeleo que se ha acumulado en la oficina, ¿cuándo nos irán a dar una misión? Estoy harto de la burocracia administrativa.
-Ginny comenzó a acariciarle la cabeza: -seguro que pronto se termina el papeleo, no dura por siempre, ya verás que saldrá algo que requiera de tus dotes de superhéroe- comentó sonriendo.
-Espero que sea pronto.
- Ambos compartieron un silencio cómodo, propio de los que se conocen mucho y no tienen nada que decirse, pero si había algo que Harry debía decirle a su esposa, y era mejor soltarlo rápido:
-Ron fue a verme esta tarde.
-La cara de Ginny se contorsionó en una mueca de asombro por varios segundos.
- pero ¿qué? ¿Cómo? ¿Por qué?
-quiere ver a Rose de nuevo.
-Tal como ella lo vio….
Flashback/Una semana atrás
Ginny y Harry dormían pesadamente cuándo sintieron que los tocaban, despertaron asustados cuando vieron que se trataba de Al y James. Harry ya les iba a montar una de Caín, pero al observar sus rostros se calmó; Su esposa fue la que atrajo a Al a su regazo y preguntó: -¿Qué sucede?
James respondió:- Rose se sentó y está hablando incoherencias, sus ojos están abiertos, me asusta.
Harry se levantó de la cama y fue a averiguar, Ginny unos pasos detrás de él intrigada. Entraron a la habitación de los chicos que esa noche habían decidido dormir juntos y hacer una pijamada. La niña estaba sentada en su cama con la mirada ausente y murmurando algo ininteligible.
Harry se le acercó un poco más y pudo entender lo que decía:
Papá está en camino, pronto, cuándo llueva estará acá.
Harry y Ginny se miraron pasmados, el primero puso una mano suavemente sobre el hombro de la pequeña y la niña saltó un poco como si se despertara de repente:
-¿Qué sucede? preguntó adormilada y bostezando.
-Estabas hablando dormida- le respondió Harry ayudándola a taparse de nuevo y seguir durmiendo.
Umjúnmmm-respondió y se volvió a dormir rápidamente.
Fin del Flashback
-¿Dejaremos que Ron se la lleve?- preguntó Ginny preocupada.
-dijo que no es su intención llevársela, que sólo quiere hablar con ella.
-¿dejarás que hablen?
-Es su hija, no puedo evitárselo, además debe hacerlo…
-Ginny lo miró ceñuda:- me preocupa que la vuelva a dejar, que la vuelva a lastimar; Si es así, no sé cómo la recuperaremos esta vez.
-Sí, a mí también me preocupa; pero creo que si Rose tiene la oportunidad de conocer y compartir con el Ron de antes, el que nosotros conocimos, puede sanar verdaderamente y él también. Hermione no hubiera querido que vivieran peleados eternamente.
-Sí -respondió Ginny - Pero ¿crees que Ron pueda ser el de antes?
-tengo que creerlo…lo único que podemos hacer es preparar a Rose para esta nueva etapa-Finalizó observando a Lily y dando gracias a Dios de no estar en el lugar de su amigo.
Entró en la habitación de Rose, la niña se encontraba viendo un álbum de fotografías, el que Ginny y él le habían regalado por su octavo cumpleaños.
-Hola Pequeña, ¿Podemos hablar?
-Claro tío Harry, ¿Qué sucede?
-El adulto se sentó a su lado en la cama meditativo, no sabía por dónde empezar la conversación. La niña a su lado lo miraba intrigada. Carraspeó:
-He tenido noticias de tu papá- la observó para evaluar su respuesta, se puso seria y su mirada estaba contrariada, pero no dio muestras de decir nada por lo que continuó:
-Está aquí en Londres….y quiere verte.
-El ceño de Rose se hizo más profundo y negó levemente con la cabeza. Harry prosiguió:
-Creo que sería bueno que escuches lo que tenga que decirte Rose. La niña ni siquiera lo miró, el silencio se instaló entre los dos, Harry no pudo soportarlo por mucho más tiempo:
-Por favor Rose di algo…
-Es que no sé qué decir, no sé si quiero verlo…. ¿Qué le diré cuándo lo vea? ¿Me llevará con él?
-No tienes que decir nada pequeña, y no, no te llevará con él al menos que tú así lo quieras.
-La niña volvió a negar en silencio, la casa de los Potter era ahora su hogar. Al principio se había sentido como una intrusa en esa familia pero su tía Ginny, los chicos y su tío Harry se encargaron de hacerla sentir en casa. Recordó una vez que se peleó con su primo James:
Flashback
-¡Estoy harto! ¿Cuándo volverás a tu casa?- Le gritó James después de que la niña hubiera accidentalmente perdido su snitch nueva. Al, que estaba presenciando la pelea se lanzó en contra de su hermano mayor. Sus tíos entraron en la habitación avisados por los gritos.
¿¡Qué sucede!- preguntó Harry que al igual que Ginny se había puesto a separar a los chicos.
Rose los miró y salió huyendo, le gustaba irse al cobertizo y encerrarse en el armario cuándo estaba triste.
Varios minutos después su tío entraba en el armario de las escobas y se sentaba junto a ella:
-Rose….James está muy arrepentido de lo que dijo, sabes que sólo se dejó llevar por la rabia, por favor perdónalo, todos estamos muy felices de tenerte aquí.
-Ella negó con la cabeza todavía llorando, sacó una foto de Hermione que siempre llevaba en su bolsillo y se la mostró a Harry.
-Un gran peso se apoderó de él, Rose quería volver a casa.
-Esta es tu casa ahora pequeña –dijo abrazándola fuertemente y dándole un beso en la frente. Escucharon unos ladridos y la puerta del armario se abrió, fuera de él estaban James y Coso, James se veía perturbado al ver a Rose llorando, era un niño inmaduro e irreverente pero no malo, y por ello le dolía no haber pensado lo que dijo y haber lastimado a su prima. Ambos: niño y perro se sumaron al abrazo.
-Perdóname Rose, Perdóname-repetía James. La niña lo tomó de la mano y le asintió, tendrían que pasar unos meses más para que volviera a hablar.
Fin del Flashback
Harry apareció la muñeca de porcelana china y se la dio a la pelirroja:
-Me la dio tu padre, es para ti. Él….él te quiere Rose, sólo que no sabe cómo demostrártelo. La muerte de tu madre lo destruyó y nunca volvió a ser el mismo; El Ron que yo conocí era alegre, bromista, aventurero, me acompañó en todas mis travesías….sin él no hubiera ganado la guerra, es el mejor amigo que pudieras desear. Cuándo naciste….creo que nunca lo había visto tan feliz en su vida. Nos despertó a todos a las tres de la madrugada para que te fuéramos a conocer, estaba muy orgulloso, no dejaba de sonreír. Eres su orgullo Rose, siempre hablaba en el trabajo de ti, de la mínima cosa que hacías bien….para él todo lo que hacías era extraordinario. Me habría gustado que hubieras conocido por más tiempo al Ron de mi juventud, a mi amigo de Hogwarts; pero muchas penas lo cambiaron, especialmente lo de tu madre, eso lo desquició de dolor. Y es por eso que se fue Rose, porque no te podía ver a la cara, porque no se sentía seguro de sí, porque te ama tanto que no quiere verte sufrir nunca más….
Piénsalo Rose…
FiN CAP 7
