Hola nuevamente! Lo prometido es deuda aquí está el 3er capítulo, espero lo disfrutes mucho.
+++cambio de escena+++
-diálogos-
"pensamientos"
álogos-
"pensamientos"
Un día de locos
Era un nuevo día en la ciudad de Nerima, el sol no había salido aún…el día se encontraba nublado habían grandes nubes grises las cuales precipitarían en cualquier momento, dos jovencitos despertaban lentamente, ambos bajaron para desayunar, sería otro día difícil de sobrellevar.
-buenos días- decía el chico de la trenza dando un gran bostezo.
todos tomaron su lugar correspondiente en la mesa, comenzaron a comer como de costumbre el chico comía igualando la velocidad de la luz, mientras que la chica solo se limitaba a saborear la comida, después de lo de anoche no quería volver a vomitar.
-oye Ranma, mira- decía Genma señalando hacía la dirección contraria.
La chica inocentemente volteo para ver que era a lo que se refería mientras el chico seguía comiendo.
-¿Qué ocurre papá?-preguntó la peli azul que seguía observando hacía la dirección que le había dicho Genma.
-Akane ¿Desde cuándo le dices así al Tío Genma?- preguntaba Nabiki viendo a su hermana atentamente mientras toda la familia hacía lo mismo esperando la respuesta de la joven.
El chico rápidamente reaccionó y fingió ahogarse para que por lo menos le prestaran atención mientras se le ocurría algo.
-No te preocupes Akane, está bien que me digas así después de todo algún día tendrás que decirme así-. Dijo con una risa que contagió a Soun.
El chico miraba enojado a la chica pero no pudo evitar sonrojarse ante el último comentario que Genma había dicho. Éste volvió a repetir la misma acción otra vez, esta vez el chico tuvo que voltear a ver pero no observó nada, dispuesto a volver a comer observó que su plato estaba vacío, se quedo perplejo y solo observó a su padre reírse poniéndose lo que tenía que ser su comida en su boca, el chico solo se limito a alzar los hombros y pedirle más comida a Kasumi, todos se quedaron sorprendidos eso no era normal, Ranma ya se le hubiera echado encima y ya hubieran comenzado una batalla campal.
-¿Qué te pasa Ranma? ¿Acaso ya te diste cuenta de que tu padre es superior a ti?-. decía Genma tomando una pose de superhéroe.
La chica no pudo evitar darle un codazo al chico oji azul, dándole a entender que tenía que actuar como Ranma lo haría, el chico solo suspiró y entendió lo que tenía que hacer después de todo no sería tan difícil llevaba tanto tiempo viendo lo mismo, lo imitaría fácilmente.
-¿tú superior a mi? Eso nunca- el chico le dirigió una mirada a la chica y ésta solo suspiró resignada.
-pues eso ya lo veremos, toma esto- Genma lanzó un puñetazo directamente a la cara de su hijo pero éste sin el más mínimo esfuerzo lo esquivó. Siguió lanzando varios golpes sin éxito ninguno lograba tocarlo, el chico estaba realmente sorprendido no podía creer lo que hacía, tal vez era por inercia, el chico no podía creer la habilidad que tenía para esquivar, realmente era ágil, sentía como si pudiera leer perfectamente los movimientos de su padre. La chica no dejaba de observarlos estaba tan atenta a los movimientos de su padre y de él.
"vaya, realmente soy el mejor" pensaba la chica mientras los veía rodear el patio de los Tendo.
-papá ya basta-.
-No me digas que ya te cansaste-.
-no es eso, ¡Basta!-.
-oh por dios ¿Qué es eso?-. Genma hizo una cara de asustado.
-¿De qué hablas?- el chico giró rápidamente pero para su mala suerte su padre le había tendido otra trampa.
El chico volteó para ver de frente a su padre pero solo vio venir una patada que le dio directamente al estómago mandándolo a volar al estanque, después de unos segundos salió una chica pelirroja sobándose el estómago.
-Akane- dijo la joven para sí misma pero este comentario fue escuchado por la mediana de los Tendo quien no pudo evitar sentir curiosidad del por qué se llamaban así.
-¿Por qué hiciste esto?-. Decía furiosa la pelirroja.
-Te falta tanto por aprender-.
La chica miraba preocupada a la pelirroja, miró al reloj y se dio cuenta que era tarde así que se dirigió corriendo a la puerta no sin antes avisarle a la pelirroja que tenían que irse a la escuela, ésta no lo pensó y salió corriendo tras la peli azul, ambas se encontraban corriendo lo más rápido posible para llegar a tiempo a la escuela.
-Akane ¿Cómo crees que vas a entrar a sí a la escuela?-. decía la chica mientras trataba de tomar el paso de la pelirroja.
-Ranma no me reclames fue tu culpa no me diste tiempo ni para secarme-.
-no es mi culpa que no puedas derrotar a ese viejo-.
-¡Cállate! no te preocupes iré al baño a mojarme con agua caliente, pero para serte sincera me siento mejor así-.
-pues no te acostumbres-.
Una vez más y como de costumbre llegaron tarde a la escuela, la pelirroja se fue directamente al baño de mujeres para mojarse con agua caliente para después salir de ahí gritando y corriendo por la gran multitud de chicas que lo habían visto dentro.
-¿Ya estás contento?- le decía el chico de la trenza a su prometida.
-Mucho mejor-. Contestaba sonriente la chica.
Las clases comenzaron y sus compañeros tenían que acostumbrase ver dormir a Akane y escuchar a Ranma participar a cada rato dando las respuestas correctas sin el más mínimo de esfuerzo, incluso los profesores no lo podían creer, había sido un milagro aunque lo sentían por la joven Tendo, este año iba a acabar sin buenas calificaciones. Sonó el timbre y la chica despertó para después ser llevada por el grupo de sus amigas y el chico igual se dirigió rápidamente a la cocina, no sabía por qué pero tenía un hambre descomunal.
La chica se encontraba en el pasto sentada con sus amigas y comenzaron una amena plática sobre los chicos más guapos del salón, acerca de la ropa de moda, sobre salir de compras, ir a ver una película, hacer pijamadas, pero la chica de ojos marrones estaba ausente como si no le importara lo que sus amigas estaban diciendo.
-¿Tú qué opinas Akane?-. decía Sayuri
-¿Sobre qué?-.
¿no estabas oyendo?-. dijo Yuca algo preocupada
-lo siento, me perdí-.
-sobre lo de hacer una pijamada, sería genial ¿No crees?-.
-no creo que ahorita sea lo más conveniente-.
-¿Por qué no? Últimamente has estado muy rara-. decía yuca con su dedo índice tocándose la barbilla.
-si concuerdo con Yuca, te duermes en clase, no nos prestas atención parece que todo el tiempo quieres estar con el grupo de Ranma-.
-es que digamos que no me siento yo-. Decía la chica tratando de sonreír.
-Akane, no tienes que fingir-, decía Sayuri con una mirada intimidante.
-¿A qué te refieres?-.
-Sabemos que quieres estar con Ranma, digo yo también lo haría después de su declaración de ayer-. Decía Yuca con una enorme sonrisa en su rostro.
La chica guardó silencio por un momento iba a contestar cuando alguien se le acercó por detrás y la abrazó fuertemente sacándole todo el aire.
-Hermosa Akane, he venido para libertarte de Ranma, tu necesitas a alguien fuerte y guapo como yo, Kuno Tatewaki-.
-¿Y qué te hace pensar eso?-.
-yo te liberare a ti y a cabellos de fuego de las garras de ese maldito de Saotome-.
-Suéltame-. La chica no tuvo que ocupar gran fuerza, le dio una patada a Kuno que lo dejó inconsciente.
El chico oji azul al ver el gran alboroto que estaban causando se acercó y vio a su prometida dándole una paliza a kuno, cerraba los ojos a cada golpe que le daba, entró corriendo entre toda la multitud y apartó a Akane. Kuno recuperó la consciencia para observar que toda la escuela lo estaba viendo y riéndose de él, señalo a Ranma y Akane, para levantarse con una gran furia.
-Todo es tu culpa Ranma Saotome-. Dijo señalando al chico el cual tenía una cara de inocencia.
-pero si yo no hice nada-.
-Esto no se quedara así, te reto a una pelea-.
-pero yo no…-. El chico no pudo terminar ya que su prometida lo interrumpió.
-él acepta- decía la chica calmadamente, todas las miradas se centraron en ella.
-¿Qué?- decía el chico observándola.
-perfecto, mañana a esta hora, te estaré esperando-. Decía Tatewaki mientras se alejaba del lugar.
-Aquí estará-. Dijo la chica con firmeza.
El chico volteó a verla, ¿Por qué demonios había hecho eso? Aún no controlaba bien el cuerpo de su prometido, seguramente perdería.
-Ranma ¿Por qué lo hiciste?-.
-Tranquila, tú lo vencerás-.
-Sabes perfectamente que aún no controlo bien los movimientos viste como tu padre me venció tan fácilmente-.
-Yo te enseñare, confía en mí-.
¿Había escuchado bien? Ranma iba a… ¿Enseñarle? Pero si nunca en la vida Ranma se había preocupado por su desempeño en las artes marciales, no pudo evitar sonreír, estaba totalmente emocionada, por fin Ranma iba a enseñarle, iba a poner toda la atención posible y tratar de seguir las indicaciones de Ranma al pie de la letra, iba a demostrarle que podía ser tan buena como él.
La tarde había caído en la ciudad de Nerima, en el Dojo Tendo todos los habitantes habían terminado de comer y cada uno se dedicaba a sus labores rutinarias, Kasumi preparaba la cena, Nabiki contaba las ganancias de ese día mientras que Genma y Soun jugaban. A excepción de dos personas que por ese día iban a salir de la rutina.
-Akan…digo Ranma, apresúrate, no te voy a esperar toda la tarde-. Dijo la chica que estaba usando un pants de color azul con una blusa color blanco.
-ya voy, ya voy…-dijo el chico bajando rápidamente llevando su vestimenta de siempre.
-¿Vas a practicar con eso?-. Decía el chico.
-si, ¿Acaso querías que usara tu ridículo gi?-. Decía la chica cruzando los brazos.
-¿Qué te ocurre? Eres un insensible-. Los ojos del chico daban una clara amenaza de que muy pronto brotarían lágrimas.
-si pues tu eres tan torpe que tuviste que recurrir a mí para vencer a Kuno-. Decía la chica girando su cabeza de lado para evitar ver los sollozos del chico.
Nabiki miraba impresionada la escena ¿Akane practicando con Ranma? Pero eso no era lo más extraño ¿Ranma era el aprendiz de Akane? ¿Desde cuándo a Ranma se le salían tan fácil las lágrimas? ¿y por que Akane se refería a Ranma como ella y viceversa? Todas estas preguntas se formulaban en la cabeza de Nabiki, pero estaba dispuesta a averiguar qué era lo que estaba pasando.
-así que ustedes dos van a practicar juntos- dijo Nabiki con un tono de voz amenazante.
-Eso no es asunto tuyo-. Decía la chica tomando de la mano a su prometido para dirigirlo hacía el lugar donde entrenarían.
-bien Akane, ahora tienes mi cuerpo, antes que nada tienes que aprender a controlar mis movimientos, cuando peleaste contra mi papá no sé si sentiste pero era como si mi cuerpo esquivara todos sus golpes por sí solo, como si adivinara hacía donde iba a golpear-.
El chico prestaba atención claramente a lo que su prometida le estaba diciendo, no quería que se decepcionara, daría lo mejor de sí.
-Escúchame bien, empezaremos a practicar, voy a tratar de golpearte dándote puñetazos y golpes, primero empezaremos con algo lento, aunque con este cuerpo no creo que pueda pasar a algo más rápido-.
Y así comenzaron los dos, la chica lanzaba golpes lento que el chico esquivaba con facilidad, éste estaba realmente emocionado no podía creer que estuviera ahí con Ranma practicando en su cuerpo, se sentía tan liviana, todo era tan fácil, no entendía porque Ranma nunca antes la había invitado a practicar. La chica comenzó a elevar la velocidad, daba golpes más rápidos, precisos, no estaba asombrada de que el chico pudiera detener u esquivar con mucha facilidad cada uno de los golpes, comenzaron a elevar aún más la dificultad, la chica lanzaba patadas y golpes por el aire, unas cuantas gotas de sudor comenzaban a salir de su frente mientras tanto el chico estaba concentrado en esquivar cada uno de los golpes más de uno había alcanzado a rosarlo, la chica paró respirando lentamente y volvió a su posición de ataque.
-¿Qué te ocurre, Ranma?- decía el chico mientras limpiaba el sudor de su frente con la toalla que traía en el cuello.
-Akane, no lo estás haciendo bien-. La chica adquirió seriedad.
-pero ¿Qué dices? He estado haciendo lo que me dijiste.
-Estoy de acuerdo-. La chica se sentaba en el piso, trataba de jalar aire para poder continuar.
-¿Entonces? ¿Qué estoy haciendo mal?-
-Enfrentarte con alguien no significa que todo el tiempo tengas que defenderte, también hay que atacar de otra forma no vas a poder derribar a tu enemigo-.
-¿De verdad quieres que te golpee? Puedo lastimarte seriamente-. El chico dijo esto último acompañado por una traviesa sonrisa en sus labios.
-Por favor Akane, no podrás lastimarme-. Decía la chica con la confianza y el orgullo que caracterizaba su actitud.
-Ya lo veremos, prepárate Ranma-.
El chico se lanzó contra su prometida lanzando todo tipo de golpes y patadas directamente al rostro, al estómago, a las piernas, la chica esquivaba todo muy difícilmente, cada vez le costaba más trabajo respirar, hasta que un puñetazo de clavó de lleno en el estómago de la chica que salió volando hasta el otro extremo del lugar, el chico rápidamente corrió a ver cómo se encontraba.
-Ranma ¿Estás bien?, lo siento te dije que podría lastimarte-. El chico caminaba de un lado a otro con ambas manos en su rostro.
"demonios, la agilidad de Akane no es tan mala, no sé porque parece tan torpe al momento de pelear, tal vez ni ella misma sabe lo que es capaz de hacer"
La chica con un movimiento rápido se lanzo sobre el chico, cayendo encima de él movilizándolo por completo, el chico trataba de zafarse pero sin éxito alguno.
-Akane, regla número uno…nunca, pero nunca subestimes a tu enemigo-
La chica observaba detenidamente a su prometido, por un instante para ellos todo desapareció, ambos estaban perdidos en la mirada del otro, aunque no estuvieran en sus cuerpos, sentían la mirada penetrante del otro, ninguno de los dos podía apartar la vista, estaban tan cerca, sentían la respiración agitada del otro, el chico acomodó un mecho de cabello detrás de la oreja de la chica, ambos sonrieron no sabían la razón ni querían saberla, ahí estaban admirándose uno al otro, pero la chica fue quien despertó de ese momento tan mágico.
-Akane, no podemos distraernos, mañana peleas con Kuno y no quiero que dejes mi honor por los suelos-. La chica se llevó rápidamente las manos a su boca, lentamente volteo a ver al chico mientras este se paraba para darle una mirada llena de dolor
-así que es por eso, ¿Por tu maldito honor? Claro, debí suponerlo, no te preocupes Ranma, tu honor estará como hasta ahorita, al fin y al cabo me acabo de dar cuenta de que eso es lo único que te importa-.
Diciendo esto el chico se marchó corriendo hacía su habitación, era demasiado bueno para ser verdad, otra vez a Ranma lo único que le importaba mantener era su maldito honor, se sentía utilizada, no podía creer a los extremos que Ranma podía llegar, todo iba tan bien por fin sentía que le importaba a Ranma y tenía que salir con sus tonterías de siempre. Tal vez debería darle una lección a Ranma de que el honor no era todo, ¿Debería de perder con Kuno? Por el momento solo quería olvidar las crueles palabras de su prometido.
Esa noche lo que pudo ser festejo, risas, cariño…amor, se tornó en tristeza, culpabilidad, llanto…dolor.
Bueno, ¿Qué te puedo decir? Dio un giro inesperado la historia, tonto Ranma, lo siento no podía dejarlo sin su orgullo.
Jesisaotome: espero no haberte confundido esta vez, traté de expresar lo que uno sentía al estar en el cuerpo de otro, no sé si lo hice muy bien. Espero tus comentarios.
¿Realmente Akane debería perder para darle una lección a su prometido? La verdad es que ni yo lo sé. Espero tus reviews, crítica, sugerencia, lo que tú quieras.
Saludos
