Hola! Perdón por la tardanza…pero ya resolví los problemillas que surgieron. Ahora sí podré actualizar mucho más rápido. Discúlpenme si me tardé mucho jeje…

+++cambio de escena+++
-Diálogo-
"pensamiento"

Akane vs Shampoo, Ukyo y Kodachi

Otro día amenazaba la llegada a Nerima, a decir verdad había un clima frío una tormenta se hacía presente y dos chicos salían como de costumbre a la escuela.

-Akane, te he dicho muchas veces que me despiertes-. Decía la chica mientras corría alcanzando a su prometido.
-No es mi obligación, yo no tengo la culpa de que seas un flojo-.
-Akane deberías hacer ejercicio, estás tan gorda que ni puedo correr bien-.

El chico se paro en seco seguido de la chica que estaba respirando con dificultad y tocándose el vientre ésta pudo presenciar el aura expandiéndose de su prometido, éste se giro y observo a la chica con furia.

-RAnma, ¿Qué fue lo que dijiste?- el chico iba avanzando lentamente hacia su prometida.
-Akane, no te pongas así…solo era una broma- la chica se alejaba lentamente.
-RAnma…- decía el chico en un tono furioso, alzó su brazo para pegarle y proporcionarle una cachetada.
-¡Akane, espera!- la chica puso su mochila enfrente de su cara para evitar el golpe directo.

El chico no pudo continuar con lo que tenía en mente puesto que varias personas estaban observando la escena, las chicas miraban con desprecio al muchacho y los hombres no dejaban de observar la escena, sorprendidos. Una mujer de la multitud comenzó a gritarle cosas nada agradable al chico de la coleta.

-¡Maldito desgraciado!-
-¡Eres un cobarde!-.
-¡Que poco hombre-.

El chico estaba confundido ¿Qué estaba pasando? ¿Cómo era posible que defendieran a ese tonto? Claro, por supuesto, que tonta había sido, ahora tenía el aspecto de un hombre y tenía que actuar como tal el primer paso era no golpear a Ranma por lo menos no en público.

-akane ¡Vámonos!-. Decía el chico mientras tomaba a su prometida de la mano para caminar entre la multitud.

La chica también estaba confundida, bueno era obvio que las personas actuaran de esa forma, era una chica y daba a entender que era débil, le hubiera encantado demostrar que no era así pero tampoco podía golpear a Akane.

Los dos chicos habían llegado a la escuela tarde como siempre, pero el oji azul iba callado, parecía que la situación que acaba de presenciar lo hacía sentir algo incómodo, ahora él era Ranma, el tenía que ser el golpeado pero confiaría en que su prometida no lo haría. Ninguno de los dos chicos cruzó alguna palabra durante las clases, cuando llegó la hora de la salida la situación pareció salirse de control. El chico de la trenza iba a ofrecerle una disculpa a su prometida, pero ciertas personas se lo impidieron.

-Ranma acompañar a Shampoo a una cita- decía la chinita mientras pegaba su cuerpo al chico.
-Ni creas que te saldrás con la tuya-. Dijo la chica de la espátula cuando salió de la nada.
-Tu no tienes por que meterte-. Dijo la amazona mientras tomaba posición de ataque.
-¿Quieres pelear? De acuerdo-.
-Ranma esperarme, Shampoo volver en unos instantes-.

Y así comenzó una batalla campal afuera de la escuela, Ukyo lanzaba golpes con su espátula mientras esquivaba los golpes de Shampoo y así las dos siguieron golpeándose entre sí.

-Ranma ¿No piensas hacer nada?- decía el chico de la trenza.
-Akane por si lo habías notado para ellas tu eres Ranma, si quieres hacer algo…hazlo tú-. La chica colocó sus brazos detrás de su nuca.

La chica tenía razón pero él tenía que hacer algo para parar todo ese alboroto, así que se acercó hacía donde estaban sus prometidas y trató de separarlas pero las dos estaban tan concentradas que no notaron su presencia.

-oigan chicas- el chico de la trenza trataba de calmarlas.
-oigan…paren todo esto-
-¡Deténganse!- el chico había pegado un grito.

Ambas chicas pararon y observaron al oji azul asombradas las dos corrieron directamente a sus brazos para proporcionarle su "amor". Ambas chicas abrazaban y rosaban su cuerpo con él

-Ranma, yo sabìa que no dejarías que esta loca me golpeara-. Dijo Ukyo sonriendo,
-¿De qué estás hablando? Ranma hacerlo por Shampoo-.
-Claro que no-
-Claro que si-
-oigan deténganse- dijo el oji azul algo harto de escucharlas.

La chica observaba la escena, pero de repente el lugar comenzó a cubrirse de cientos de pétalos de rosas negras y se escuchó una risa característica de la más loca de las prometidas y así era, ahí estaba parada con su típico leotardo y su listón.

-Ranma querido, he venido para llevarte conmigo-
-ko…kodachi ¿Qué estás haciendo aquí?- dijo la chica mientras corría interponiéndose entre su prometido y ella.

-Akane ¿Qué estás haciendo?- dijo la amazona sorprendida.
-Será mejor que te quites del camino Akane-. Decía la rosa negra.
-No permitiré que le hagas daño-. Dijo la peli azul.

Todos los presentes se quedaron estáticos, ninguno de los que estaban ahí daban crédito a lo que habían escuchado ¿Akane defendiendo a Ranma? Aunque sonaba lógico, Akane nunca había tomado parte de una pelea con las demás, inclusive abandonaba a Ranma a su suerte.

-Ranma…-el chico murmuró para que solo su prometida escuchara.
-así es…cualquiera que lo toque tendrá que vérselas conmigo- la chica tomó posición de ataque.

La chica sabía que no tenía mucha oportunidad, no se preocupaba por la velocidad Akane era buena simplemente no tenía sus reflejos muy desarrollados. Las chicas miraron sorprendidas a la peli azul y soltaron una sonora carcajada. La chica estaba frustrada ¿Se estaban riendo de ella y en su cara? De verdad subestimaban a los movimientos de Akane.

-¿De qué se ríen? Vamos ataquen- decía la peli azul.
-Lo siento Akane pero creo que no sería lo correcto-.
-Shampoo estar de acuerdo con Ukyo-
-Yo digo lo mismo-.
-¿Qué demonios?- la peli azul dejó su pose de pelea.
-La verdad Akane es que no queremos lastimarte…no eres tan fuerte como nosotras- dijo Kodachi seguido de unas risas por parte de Shampoo y Ukyo.

-¿De qué demonios hablan?- la peli azul estaba al borde de ponerse totalmente furiosa, es cierto que Akane nunca había mostrado sus verdaderas habilidades pero si de algo estaba seguro era que no dejaría que la trataran así.

-Oigan, puedo vencerlas a las tres sin problemas- decía la chica de ojos marrones.

Las tres chicas giraron hacía su rival ¿Acaso quería morir tan joven? La miraron de arriba para abajo y soltaron una risa irónica, tal vez esa era la oportunidad que tanto habían esperado para deshacerse de una vez de Akane y así el camino estaría mas despejado, las tres chicas se miraron entre sí y asintieron.

-DE acuerdo, Shampoo no tener ningún problema-.
-Yo tampoco ¿Y tú Kodachi?-
-No hay problema-
-Pero Akane si nosotras te derrotamos, romperás tu compromiso con Ranma- sentenció la rosa negra.

La chica iba a contestar cuando su prometida lo jaló para poder hablar con él.

-Ranma ¿Acaso estás loco?- decía el chico algo preocupado.
-Akane, confía en mí- la chica trataba de transmitirle seguridad con una mirada.
-pero si pierdes nosotros…- Dijo el chico cabizbaja.
-Akane…no perderé- la chica dijo eso con determinación.

La chica se giró para seguir conversando con las otras prometidas.

-Entonces Akane ¿No nos digas que haberte dado miedo?- dijo la amazona.
-Acepto- dijo la chica peli azul.
-DE acuerdo, pero antes Ranma tendrá que prometernos que no tratará de intervenir aún si te ve delirando- dijo la chica de la espátula.

Todas las chicas esperaban respuesta del oji azul pero al no escucharla todas las miradas se centraron en él, el chico tartamudeo pero al notar la mirada de súplica de su prometida no tuvo de otra que aceptar.

-Estar decidido, vernos mañana para encuentro-.
-Ranma querido, mañana serás mío- dijo la rosa negra para después irse saltando los tejados.
-Hasta mañana- dijo también la chica de la espátula.

Los dos chicos después de ese desagradable encuentro se dirigieron a casa, el chico observaba que su compañera iba algo pensativa y sabía perfectamente a que se debía, Ranma siempre había sido muy orgulloso y nunca le había gustado que lo pisotearan pero…Ranma sabía que ese no era su cuerpo ¿Para qué molestarse en hacer eso? ¿Por qué hizo eso? ¿Qué se suponía que tenía que demostrar? Por otra parte estaba lo del compromiso, Ranma le había dicho que no era tan hábil con su cuerpo ¿Qué pasaría si perdía? El compromiso se rompería y tal vez nunca regresarían a la normalidad, tenía miedo tal vez ambos lo tenían pero Ranma no dejaría que se notara tan fácilmente.

-Ranma ¿Por qué lo hiciste?- el oji azul seguía caminando sin mirar a su prometida que iba caminando sobre la reja.
-¿TE refieres a lo de la pelea?-
-Si, ¿Por qué? No tienes que demostrarles nada.-
-Te equivocas, hay tanto por demostrarles-
-Pero no es necesario, no tenías que hacer eso-.
-Créeme Akane, es necesario y esas locas no te volverán a molestar-.

¿Había escuchado bien? Ranma tal vez no lo hacía por orgullo de verdad le interesaba lo que pudieran decir de ella, quería demostrarles sus habilidades no sabía por qué razón pero los dos estaban cambiando.

Llegaron a la casa y toda la familia se reunió para comer habían tenido una plática amena pero esta vez Ranma y Akane no estaban peleando por cualquier tontería y eso aunque pareciera raro era muy agradable tener un ambiente tan placentero. Habían terminado de comer y Akane se dirigió hacía su cuarto seguida de su prometido.

-Ranma ¿Estás seguro de lo que haras?-
-Completamente-
-Pero no tenías que llegar a esto, con tu cuerpo yo podía detenerlas y…-
-Akane, entiende con mi cuerpo lo hubieras hecho a la perfección pero con el tuyo…la verdad es que puede que seas tan fuerte como ellas ni tengas las mismas habilidades…-
-Ya cállate- el chico trató de salir del cuarto pero su prometida se lo impidió.
-Akane, déjame terminar, puede que no tengan las mismas habilidades pero tú tienes algo que ellas no-.
-¿así y según tu qué es lo que yo tengo?-.

La chica suspiro y acarició lentamente la mejilla mirándolo con ternura y observando detenidamente sus labios, para después salir del cuarto dejando al chico completamente idiotizado, lentamente recorrió su mejilla para salir de la habitación.

El chico bajó las escaleras y pregunto por su prometida le contestaron que estaba entrenando pero que había dicho que no quería que nadie la molestara. El chico al llegar al lugar donde su prometida estaba entrenando se quedo impresionado por la forma en que su prometida se movía. Realmente Ranma quería ganar ese enfrentamiento ni ella misma hubiera podido explotar su cuerpo a ese nivel, de verdad su agilidad había aumentado incluyendo su velocidad e inclusive los reflejos ¿Cómo era posible que Ranma pudiera hacer todo eso? Ni siquiera ella creía que pudiera hacer ese tipo de cosas.

-Akane, por que no mejor te vas…me desconcentras-.
-Ranma…¿Cómo supiste que yo estaba aquí?-
-Llevas parada ahí hace media hora ¿Qué quieres?-
-Eso no te importa además ni siquiera estoy haciendo algo para que te distraigas-
-De acuerdo pero no hagas ningún ruido-

Había pasado alrededor de dos horas y el chico miraba atentamente a su prometida lanzar patadas en el aire, golpes ciertas maniobras que jamàs hubiera imaginado que podría lograr…incluso vio como hacía el truco de las castañas calientes. Ranma mejoraba rápidamente seguramente les ganaría con gran facilidad a las demás pero tampoco tenía que estar tan confiada, las otras también tenían trucos y muy peligrosos.

-Ranma, quisiera hablar contigo- decía el chico algo fastidiado
-¿Qué te parece si hablamos después de que me duche?-

-si creo que…¿Qué?- el chico dio un grito de horror.
-Akane, tranquilízate-
-¿Cómo quieres que me tranquilice? Vas a bañarte y en mi cuerpo-
-Pues ¿Qué quieres que haga? No puedo oler a sudor para siempre, además como si me interesara ver tu cuerpo desnudo-
-Ranma ni se te ocurra propasarte- decía la peli azul demasiado sonrojada.
-¿Con una marimacho como tu? ¡Nunca!- y diciendo esto la chica se dirigió hacía el baño.

La chica había entrado al baño se quitaba cada prenda algo temerosa, hubiera deseado tener algo para cubrirse los ojos trataba de mirar hacia arriba, pero la curiosidad le ganaba de todas formas tenía que tocar para poder tallar perfectamente. Lentamente fue metiéndose al agua y tomó el jabón hubiera es cierto que estaba acostumbrado a bañarse siendo chica pero Akane tenía un cuerpo…maravilloso, comenzó a rosar lentamente los brazos con calma seguido por las piernas tocando cada una de las curvas que tenía para seguirse al vientre que estaba perfectamente delineado para llevar al busto, la chica tenía exceso de sonrojo en sus mejillas, les costaba trabajo respirar, paso luego a lavarse el cabello aunque lo tuviera corto estaba suave y sedoso, se puso frente al espejo y estuvo a punto de observar pero no pudo hacerlo eso no sería de hombres, no vería a Akane desnuda otra vez a menos que ella no quisiera.

Había salido del baño muy sofocada recordó que Akane le pidió que hablaran se dirigió a la habitación de esta y se cambió rápidamente, no pudo evitar una hemorragia nasal cuando abrió el cajón con la ropa íntima de su prometida habían cientos de esas cosas de todos colores, tomó una pero no pudo evitar que le temblara la mano.

El chico entró lentamente a la habitación de su prometida y vio que ésta estaba sentada en la cama.

-Akane ¿De qué querías hablar?- preguntó la chica.
-Es por lo de esta tarde-.
-Pero creí que ya te había quedado claro-
-¿por qué?- el chico usó un tono triste.
-¿Por qué que?-
-¿Por qué lo hiciste?-
-Akane, no se me hace justo que todo el tiempo se la pasen molestándote además creo que es hora de darles una lección-.
-Pero Ranma no tienes que demostrarles nada, yo soy feliz-
-Akane puedo notar en tu mirada la frustración y la melancolía cada vez que ellas me cocinan, me abrazan, cuando se visten provocativamente para mí, sé que tú piensas que ellas son mejores pero…ya te dije tu posees algo que ellas no-.
-pero no entiendo, no tiene sentido ¿Por qué harías esto por mí? Ya sé seguramente es tu orgullo…orgullo de que no puedas tener una prometida inferior, claro eres Ranma Saotome y ninguna de tus prometidas puede ser tan débil como yo-
-Akane, yo no he dicho nada sobre eso, quiero que te quede algo claro, esto no lo hago por orgullo lo hago por ti, porque no quiero que te sigan molestando-.
-De todas maneras ese es mi problema Ranma-.
-¿Por qué todo tienes que complicarlo tanto? No puedes dar las gracias y ya-.
-¿Cómo supone que te de las gracias cuando ni siquiera te pedí que lo hicieras?-
-Y Yo que creía que estarías feliz de que alguien les diera una paliza después de todas las humillaciones que te han hecho pasar-.
-Pues en ese caso tu tendrías que recibir lo cuatruple-.
-¿Por qué eres tan difícil?-.
-¿Por qué eres tan necio? Espera, dijiste ¿Darles una paliza? ¿Ranma realmente piensas golpearlas?
-Pues se supone que una pelea es para eso-.
-Si pero Ranma tu nunca has golpeado a una mujer-.
-no cuando ellas piensan que quien las golpea es una mujer-.
-¿No te sentirás culpable?-.
-Me sentiría más si no lo hago-
-estoy segura que ganarás-
-no lo estés tanto- decía la chica.
-¿Por qué no?-. preguntó preocupado el chico.
-Escucha puede que ahora sea más hábil, fuerte, veloz pero yo no tengo trucos sucios como ellas, sé que pueden ser capaces de todo con tal de lastimarte, prométeme algo Akane, no importa si me golpean muy feo…prométeme que a pesar de lo que veas u oigas no interferirás-.
-pero Ranma…-
-Prométemelo y confía en mí-.
-DE acuerdo, te lo prometo-.

El chico dio las buenas noches, ambos tendrían que descansar bien mañana sería un día muy pesado, él confiaba ciegamente en tus habilidades pero estaba en su cuerpo y aunque Ranma no lo admitiera ese cuerpo no era ni lo triple de hábil a lo que él estaba acostumbrado, esperaba que ganara, tenía que hacerlo no quería terminar con su compromiso estos últimos días Ranma se había comportado mejor, pero tenía cierto temor, un presentimiento sobre lo que ocurriría mañana. Pero en esos momentos aunque su cuerpo será el que luchará a su mente solo le quedaba confiar en su prometido.

Todos los habitantes del Dojo Tendo se dirigían a la cama, no obstante dos chicos tenían un presentimiento…¿Era malo o bueno? Sea lo que sea mañana…lo descubrirían.

NOTAS DE LA AUTORA:

Vaya…por fin regresé lo siento si me tardé pero es que tenía que arreglar unas cosillas pero ya ven sigo firme con esta historia, me costó algo de trabajo planear una nueva situación pero ahora que Akane sea la que luche. Espero les haya agradado, por fa déjenme más reviews así sabré lo que opinan XD.

Gracias a todos los que han escrito y no se desesperen voy actualizando lento pero seguro jaja.