++++cambio de escena++++
-Diálogo-
"pensamiento"
Happosai es un tramposo.
Otra mañana había llegado a Nerima, todos los habitantes del Dojo Tendo estaban desayunando plácidamente, vemos a una chica con un cerdito en manos estrujándolo muy fuerte contra su cuerpo, el pobre cerdito apenas podía respirar, el afecto de su amada Akane lo iba a dejar sin aire. El joven de ojos azules observaba la situación muy preocupado, sabía lo que tenía que hacer pero no soportaba que su prometida lo tratará de esa forma, terminaría matándolo.
-P-chan, tengo una gran idea-. Dijo la chica mirando al cerdito de frente.
-¿Qué piensas hacerle?- preguntó el chico preocupado.
-Ranma no te preocupes, no le haré nada malo, simplemente lo bañaré-. La chica no pudo evitar sonreír.
El cerdito abrió los ojos de par en par en intentó vanamente zafarse de los brazos de su amada pero ésta lo sujetaba muy fuerte, así que no tuvo opción, el cerdito comenzó a temblar.
-¿Pero qué te pasa P-chan? ¿Acaso no quieres bañarte conmigo?- la chica le comenzó a hablar dulcemente al cerdito.
-con que de eso se trataba, perfecto ahora que lo dices nunca lo he… lo has bañado-. El chico se paró y se dirigió hacía la cocina para buscar algo de comer.
-Bien P-chan, ahora eres mío, vamos a bañarnos juntos- la chica sonrió dulcemente pero el cerdito no pensaba lo mismo.
La chica se dirigió hacía el baño con P-chan en brazos y cada vez lo abrazaba mucho más fuerte. Mientras el cerdito lloraba y pataleaba, la chica abrió la llave de la bañera y no paraba de sonreír y tararear una canción, el cerdito estaba realmente asustado. La chica cerró la ventana con seguro y salió unos instantes.
-Bien P-chan, es hora de bañarnos- la chica sonrió.
El cerdito sintió perfectamente como una hemorragia se hacía presente, ahí estaba ella su amada con una toalla que la cubría desde donde empezaban sus pechos hasta arriba de las rodillas, la chica se acercó malévolamente y con pasos muy sensuales hasta llegar al cerdito y abrazarlo estrujándolo contra sus pechos, el cerdito cayó inconsciente por unos instantes.
-Vamos P-chan ¿Acaso no quieres bañarte conmigo?- la chica comenzó a sollozar. Y el cerdito asentía con su cabeza rápidamente.
La chica se metió a la tina y se quitó la toalla, se recargó sobre la parte superior de al tina dejando ver parte de sus pechos, y lanzando una sexy mirada hacia su pequeña mascota.
-¿Qué ocurre P-chan?- la chica le habló melosamente.
El cerdito comenzó a temblar y retrocedió para después salir huyendo por la puerta que la chica había olvidado cerrar. La chica solo suspiró y se relajó en la tina.
-¡Maldito cerdo!-. Dijo la joven mientras se sumergía en el agua.
El chico había entrado a la habitación de su prometida y la observó en la cama, el chico miró hacía todas partes tratando de encontrar algo pero al parecer no tuvo éxito.
-Ranma ¿Dónde dejaste a P-chan?-
-ese cerdo se fue-.
-Pero ¿Por qué lo dejaste ir?-.
-ya sabes cómo es…se va y regresa-.
Toda la familia Tendo bajó a cenar poco a poco cada uno de los miembros iba retirándose a sus respectivas habitaciones dejando solos a dos chicos pensativos.
-Ranma ¿Cómo recuperaremos nuestros cuerpos?- dijo el chico observando a su prometida.
-No lo sé Akane, el maldito viejo debe saber-.
-la verdad yo lo vi muy convencido-.
En ese instante unos extraños ruidos provenían de la puerta principal para después un viejito entrar con una mercancía enorme de ropa interior.
-Ranma, Akane, les tengo buenas noticias-.
-No me diga…-dijo la chica en tono irónico.
-¿Qué ocurre maestro?- pregunto el joven amablemente.
-Ya sé como puede recuperar sus cuerpos-. Dijo el maestro triunfante.
-¿De verdad?- ambos chicos preguntaron con brillo en su rostro.
-Así es…pero a cambio de que se los diga tienen que hacerme un favorcito-.
-¿De qué se trata?-. preguntó el joven.
-Tienen que modelar estas hermosas prendas para mí- dijo el maestro sonriente.
Sacó dos brassieres uno de color rosa portando diminutos corazones de color blanco y con encaje junto con unas bragas del mismo modelo, y el otro era uno de color púrpura con bolitas de color negro siendo las bragas iguales.
-¿Pero usted está loco o qué?- exclamó furiosa la chica.
-¿Qué le pasa? Ni loca voy a hacer eso- le siguió el joven.
-ni siquiera por mi que soy un pobre viejecito-.
-¡Es un maldito abusador!- replicó la chica.
-Esta bien…como quieran quédense así para siempre-. El maestro tomo una actitud seria.
-No…espere- suplico el joven.
La chica jaló a su prometido hacía el patio, no estaba de acuerdo en que tuvieran que hacer ese tipo de humillaciones, era verdad que esto jamás les había pasado ni se lo deseaban a nadie pero ya encontrarían la forma de salir de esta, siempre lo hacían.
-Akane se puede saber qué demonios estas pensando-. Dijo la chica.
-Ranma, el maestro es el único que sabe como regresarnos a nuestros cuerpos-.
-¿Y eso qué? ¿Estás dispuesta a pasar esas humillaciones?- el joven subía de tono.
-Yo quiero recuperar mi cuerpo-. También la joven comenzó a alzar la voz.
-Yo también pero no tenemos que hacer eso-.
-entonces ¿Qué propones?-. el chico se cruzó de brazos.
-Propongo que busquemos otras maneras para volver a la normalidad-.
-¿Sabes cuánto tiempo tomaría eso?-.
-Pero Akane…-
-Ranma, es la única forma-
-Akane…déjamelo a mí- el chico dijo en un susurro
-¿Qué?- preguntó angustiada la chica
-Si…yo me pondré eso y ¡Maldita se!-.
-¿Qué sucede?-
-Se me olvidaba que tu tienes mi cuerpo-.
-ah no…ni se te ocurra-.
-Akane ¿Por qué no? De todas maneras no estarías enseñando tu cuerpo…o ¿prefieres que yo lo haga estando en tu cuerpo?-
-No-
-Entonces házlo-.
El chico no tuvo de otra y se dirigió al estanque de un brinco entró en él para salir convertida en una pelirroja y regresaron a la sala donde el maestro aún seguía ahí admirando cada pieza de su adorada colección.
-Maestro…hemos decidió hacer un trato con usted-. Dijo la peli azul.
-¿Qué cosa?-
-Yo seré la que modele eso para usted, no meta a Ranma en esto-. Dijo la pelirroja.
-¿Pero qué es esto?- el aura del maestro comenzaba a aumentar, ambas chicas comenzaron a temblar.
-¡Esto es estupendo!, el cuerpo de Ranma pero es Akane quien modelara…estoy tan contento, hicieron esto por mi- el viejito comenzaba a llorar y ambas chicas le salían una gota en la cabeza.
-Si como sea- dijo la pelirroja.
El maestro después de limpiar sus lágrimas buscó las prendas que había escogido, se las entregó a la pelirroja y tanto la peli azul como el maestro esperaron cierto tiempo, cuando observaron a Ranma chica entrar con las prendas que el maestro le había dado anteriormente, de verdad lucía muy bien.
-¡Ay! Akane te ves tan linda en el cuerpo de Ranma-. El maestro comenzaba a delirar.
"Vaya, realmente mi cuerpo de mujer no es tan malo"
La pelirroja se veía enfadada había caminado de una manera grotesca hacía el maestro y había pasado varias veces caminando enfrente de él.
-Akane…ahora me queda claro que no quieres saber cómo regresar a tu cuerpo- empezaba a sollozar el maestro.
-¿Pero de qué está hablando? Claro que quiero regresar-.
-Pues no parece porque no te estás esmerando…ni siquiera una sonrisita has dado-.
-¿pero a usted qué le sucede?- la pelirroja estaba a punto de arrojarse sobre Happosai.
La peli azul la volvió a llevar a fuera para tener una charla y explicarle cómo tenía que hacer las cosas.
-Akane ¿Qué rayos estás haciendo?-.
-Lo que el maestro y tú pidieron-.
-Pero esa no es la forma si quieres que ese viejo nos dé la cura tienes que hacerlo mejor-
-pero no puedo sonreír cuando realmente no lo estoy disfrutando-.
-No es que lo disfrutes solo sonríe actúa como si yo lo hiciera de todas formas es mi cuerpo el que estás mostrando no el tuyo-.
-De acuerdo…lo haré-.
Una vez más regresaron a la sala pero a diferencia de que esta vez la pelirroja tenía una sonrisa de oreja a oreja.
-Bien maestro ¿Qué quiere que haga?-.
-Así se habla linda Akane-
la pelirroja comenzó a posar de maneras distintas: acostada en el suelo, parada, con las piernas cruzadas, acostada boca abajo, boca arriba, colocando sus manos en diversas posiciones hasta el grado de masajearle los hombros al viejito.
-Bien maestro, llevo haciendo esto por mas de media hora-. Dijo la pelirroja exhausta.
-Así es linda Akane-
-Ahora le toca cumplir su parte del trato-.
-Mi trato era también incluir a Ranma en esto-.
-Pero hicimos un nuevo trato- reclamó el joven.
-Cierto, cierto-
-Bien ahora díganoslo-.
Ambas chicas miraron fijamente al maestro mientras éste estaba con ambos ojos cerrados y fumando su pipa, estaba muy pensativo…concentrado y abrió nuevamente los ojos.
-Ya lo olvidé-
Las dos chicas se cayeron hacía atrás para después levantarse furiosas, la pelirroja fue la más afectada y su aura estalló enormemente.
-Ha dicho…que…se le olvidó-. La pelirroja empezaba a tronar sus dedos.
-Si así es-. Dijo el viejito muy calmado.
-¿Cómo puede hacer eso? Después de que me hizo modelarle…simplemente dice lo olvide-.
-Es un maldito libidinoso y aparte tramposo-. La chica le gritaba.
-No se molesten…no fue mi intención- el viejito nuevamente comenzaba a llorar.
-usted es un maldito-. Gritó la pelirroja para después darle un golpe el cual se impactó directamente con la cara de Happosai.
-Ustedes son los abusivos mira que pegarle a alguien como yo- el viejito comenzó a aumentar su aura.
-Bomba Happo-daikarin-
Ambas jóvenes sintieron la explosión y cuando se empezaban a recuperar tosieron unas cuantas veces, buscaron al viejo por todos lados pero no había rastro de él, sin embargo la mitad del Dojo había sido destruida y ahí estaban ellas tiradas en el suelo, una en ropa interior y la otra sacudiéndose el polvo.
-Ese viejo es un tramposo- gritaba la pelirroja.
-Ya me las pagará cuando lo vea- dijo furiosa la peli azul.
-Hice todo eso para nada…esto es el colmo, me hizo pasar esa vergüenza por nada- la pelirroja comenzaba a sollozar.
-Akane cálmate…- la peli azul trató de colocar su mano en el hombro de la pelirroja.
-Son unos idiotas- la pelirroja salió corriendo de ese lugar a lo que quedaba del Dojo.
Todos los miembros ya estaban en la mesa cenando nuevamente debido al escándalo que estos dos habían provocado, Soun miró directamente a la peli azul, ésta observó el lugar, realmente el Dojo había quedado destruido.
-Akane…Ranma quien seas…no debieron hacer todo ese escándalo, ahora tendré que volver a reparar el Dojo.
La joven no le hizo el más mínimo caso ya que se fue corriendo tratando de encontrar a la pelirroja, sabía lo que había pasado, el lo sentía cada vez que se convertía en mujer, pobre Akane. Maldito Happosai ya volvería a aparecer y esta vez pagaría caro lo que había hecho.
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola! ¿Cómo están? Perdón si he tardado en subir pero es que tengo varias ideas que no se ni como ordenar, probablemente ya mero esté el final, ya lo estoy pensando. Espero que este capítulo les haya agradado mucho.
Espero seguir recibiendo sus reviews. Suerte.
