Aqui les traigo el segundo capitulo. es algo subidito de tono pero no es lemon, eso lo dejo para el siguiente. digamos que en este capitulo ahi mucha pasión.

este capitulo esta contado por Shikamaru.

los personajes de naturo no me pertenecen, si asi fuera esto pasaría en el anime, jajajaja

os dejo que leais y espero que os guste.

_ Shikamaru, ¿Que haces a estas horas levantado?

_ Tsk, tengo que ir a recoger a la embajadora de Suna a su hotel. Tenemos que tratar el tema de los exámenes chuunin, no quiero ir tarde a recogerla, no quiero que se queje, es una mujer muy problemática.

_ Siempre igual hijo, si sigues pensando que las mujeres son problemáticas no conseguirás novia en la vida, y ya va siendo hora hijo. A tu edad yo ya estaba de novio con tu madre.

_ Papa, no me interesa tener novia, como ya he dicho miles de veces, las mujeres son muy problemáticas. No quiero complicarme la vida.

_ Shikaku, ¿estas escuchando a tu hijo? Esto ya me pone algo nerviosa. - se acerca a su hijo le pone una mano en el hombro y le pregunta seriamente.- Hijo, ¿te gustan los hombres?

_ ¡MAMA! ¡Pues claro que no! Como voy a querer tener novia si se lo que me espera, tengo a la mujer mas problemática en casa.

_ Ja, ja, ja … esa ha sido buena Yoshino. Tranquila, solo tiene dieciséis años. Tiempo al tiempo.

_ Tsk, me largo, no tengo ganas de seguir escuchando tonterías.

¿En que están pensando esos dos? Siempre igual. Si supieran que sí me gusta una chica y es la persona a la que voy a recoger. Aaaa …. esto si es problemático. No he podido dormir nada en toda la noche. No he parado de pensar en ella. No se que fue lo que pasó anoche. A mi me pareció que me decía claramente que la conquistara, pero eso no puede ser. ¿Porque querría algo así? Ella es tres años mayor que yo, no le puedo gustar. Pero desde que llego no ha parado de coquetear conmigo. Tsk, que problemática.

Seguro que notó que me gusta. Resulta obvio cuando ni siquiera me salieron las palabra cuando apareció ante mi. Me quedé completamente paralizado al verla, pero como no hacerlo si es tan hermosa y atractiva. Dios, es que es perfecta, lo tiene todo. Es hermosa, atractiva, sexy, fuerte, decidida, inteligente, ufff, es que me vuelve loco. Nunca nadie a despertado algo tan intenso en mi como lo ha hecho ella. Cuando estoy frente a ella, solo pienso en besar sus labios, en tocar su piel. Despierta mis instintos mas salvajes, los cuales ni siquiera sabía que tenía. Con sus movimientos, su sonrisa, su mirada, hacen que la desee. Hace que desee acorralarla contra la pared, arrancarle la ropa y saborear esa nívea piel y esa irresistible boca. Hace que desee hacerla mía. Por dios, no he besado a nadie y ella ya hace que desee poseerla. No se que hacer, acaba de empezar y ya es un sufrimiento. No creo que pueda aguantar hasta que todo acabe, es demasiado tiempo y mi autocontrol muy pequeño. Esta mujer rompe todos mis esquemas, saca partes de mi que desconocía.

Bueno, ya he llegado. Que hago, ¿voy a su habitación o la espero aquí abajo? Cuando salga verá que estoy aquí.

_ ¡Vago! ¿Te vas a quedar ahí toda la mañana? Sube.

Lo que me faltaba. No tengo mas remedio.

_ Si, voy.

Subo las escaleras hasta situarme frente a su puerta. La ha dejado abierta y desde dentro me dice que pase. Entro, cierro la puerta y la busco con la mirada. La oigo en la habitación. En un momento se presenta frente a mi. Se me paraliza hasta la respiración. Me he quedado estático ante su presencia. Tan solo lleva una diminuta toalla alrededor de su perfecto cuerpo. Su cabello estaba suelto, le llegaba poco mas abajo de los hombros. Se apoya en el marco de la puerta, parece algo sonrojada. Me sonríe pícaramente y me habla en un tono realmente sexy.

_ Lo siento, pero me quede dormida y no me dio tiempo a ducharme. No he dormido nada en toda la noche ¿Sabes porque, Shi – ka – ma – ru?

Se acerca peligrosamente a mi, siento mi cuerpo temblar, nunca pensé que seria tan maravilloso verla así, frente a mi. Me estaba costando horrores no quitarle esa toalla, para que encima me este hablando así y ahora se me acerca. ¿Que pretende?

_ Estuve esperando, que cierto shinobi llamara a mi puerta e hiciera mas "placentera" mi estancia aquí. Pero no llegó. Aaa … de seguro que se entretuvo mirando al cielo, al igual que le gusta mirar las nubes, supongo que le guste mirar las estrellas. - se aleja, se encamina hacia el baño, dejándome completamente fuera de juego. - Espero que ese vago, sí aparezca esta noche. No aguantare otra noche en vela.

Desaparece por la puerta del baño. La deja abierta. Oigo como enciende el grifo de la ducha. No puedo creer lo que acaba de pasar. Me ha dicho claramente que me esperó en la noche y que quiere que vaya esta. Esto es surrealista. No puede estar pasándome algo así. Y ahora se mete a ducharse y deja la puerta abierta. ¿Sera que quiere que entre? Pero, no soy capaz. No soy capaz ni de dar un paso, me he quedado donde mismo estaba cuando la he visto salir de su habitación.

Creo que me va a dar un paro cardíaco. Es demasiada tensión. Me saca de mis pensamientos al llamarme desde la ducha.

_ Shikamaru. ¿Podrías llamar al servicio de habitaciones que traiga el desayuno o me vas a invitar?

_ … eee …. lo que tu quieras, … Temari.

_ Mmmm … pues lo que quiero, es a ti.

Me vuelve a dejar fuera de juego, lo ha dicho. Ahora si lo ha dicho claro. Sale del baño, con la toalla liada a su cuerpo todo empapado. Me mira intensamente. Me sonríe. Esa sonrisa me provoca un escalofrío que recorre todo mi cuerpo. Comienzo a respirar pesadamente, esta situación no me la habría imaginado ni en mis mas oscuros sueños. Tenerla así y diciéndome que me quiere a mi.

Se acerca lentamente hacia mi, no puedo moverme. Se sitúa a escasos centímetros de mi, se pone de puntillas y se acerca a mi oído, siento su aliento rozándome provocando que otro escalofrío recorra mi cuerpo.

_ Dime Nara, ¿me vas a dar lo que quiero?

Muerde suavemente el lóbulo de mi oreja. No puedo evitar soltar un leve suspiro. Me esta volviendo loco por segundos. Veo como una sonrisa se dibuja en su cara, quizás orgullosa por ver lo que provoca en mi. Deja mi lóbulo para acercarse a mi rostro, acercando sus labios peligrosamente a los míos, rozándolos.

_ … Dime Shika... maru.

Muevo mis manos, situándolas en su cintura, me gusta demasiado oír mi nombre salir de su boca de esa manera tan sensual. Respiro agitadamente, al igual que ella. Veo como sus voluminosos pechos suben y bajan a un ritmo endiabladamente sexy. Al cogerla de la cintura la acerco mas a mi. Ella sonríe, se la ve satisfecha. Aun tiene sus labios prácticamente junto a los míos, rozándose muy levemente, sintiendo su aliento topar con el mio. Pasa su lengua lentamente por mis labios. Dios, como me pone esta mujer. Subo una mano por su espalda hasta llegar a su nuca, ya allí, rompo la poca distancia que hay entre nuestros labios y uno los míos a los de ella, uniéndonos en un tierno y suave beso. Ahora soy yo el que paso mi lengua por sus labios y muerdo ligeramente su labio inferior, arrancando un leve gemido por parte de ella. Ella entreabre su boca, dejando paso a mi lengua, adentrándose en esa ansiada cavidad, comenzando una danza frenética con su lengua.

Besándola, la voy llevando hasta acorralarla contra la pared. Entre besos, ella me quita mi chaleco y adentra sus manos bajo mi camiseta, recorriendo mi torso. Sus manos arden al contacto con mi piel. Yo deseo probar mas de ella. Rompo el beso y comienzo a besar su cuello, depositando suaves besos y leves mordidas. Con esas húmedas caricias voy bajando hasta el comienzo de sus pechos. Consigo arrancarle otro pequeño gemido. Eso me alienta, me hace querer mas de ella. La mano que tengo en su cintura la llevo lentamente hasta su trasero. Ya allí, lo aprieto suavemente, mientras que con la otra mano, me dispongo a soltar su toalla.

Para mi sorpresa e insatisfacción, ella me empuja y se separa de mi.

_ Nara, creo que tienes tu mas ganas de mi que yo de ti. Pero, lo siento, tenemos que ir a tratar los asuntos de los exámenes. Llegaremos tarde.

Con una sonrisa de triunfo, pasa junto a mi, rozando su cuerpo semidesnudo con el mio. Se mete en su habitación, dejándome completamente excitado y desconcertado. Si cuando digo que es la mujer mas problemática que conozco no me equivoco. No entiendo que es lo que quiere de mi. Me provoca hasta este punto y sin mas, se marcha, como si nada hubiera pasado. Esta mujer va a acabar conmigo.

…...

Nos encontramos en mi oficina. Acabamos de llegar. Le indico que se siente mientras yo me siento. Veo los documento que me indicó Tsunade que tendría sobre mi mesa.

_ Temari, ¿no te sientas?

Me sonríe, pasa de largo la silla que ahí frente a mi, al otro lado de la mesa. Rodea la mesa hasta situarse a mi lado. Ladea los papeles y se sienta sobre la mesa. Cruza sensualmente las piernas, dejándolas ver tras la abertura de su quimono.

Esta claro que a esta mujer le gusta provocarme, pero no le voy a dar en el gusto. Si se piensa que voy a caer como antes esta muy equivocada. No soy su juguete. Veremos quien cae antes. Si quiere guerra la va a tener.

_ ¿No estarás mas cómoda en la silla?

_ No, aquí estoy muy bien.

_ Pues entonces empecemos.

Se inclina para coger los documentos que quedan mas alejados de ella, dejando así, su escote bien cerca de mi. No puedo evitar fijar mi mirada en ese generoso escote, que deja una gran imagen de sus atributos. La oigo sonreír. Aparto la mirada, disimulando, haciendo como si no he visto nada. Pero noto como todo el calor se concentran en mis mejillas. Mierda, me ha hecho caer. Sabe como jugar sus cartas.

Se acerca, situando su mano en mi frente, y con una gran sonrisa en su rostro y con tono sarcástico me dice.

_ Nara, ¿te encuentras bien? Debes de tener fiebre, te pusiste muy colorado de repente. Ja ja

_ No, tan solo que hace mucha calor en este despacho.

_ Claro, sera eso.

Se coloca bien, aun sobre la mesa. Comienza a ojear los documentos que había cogido. Yo aprovecho para despejarme la cabeza. Tengo que concentrarme y no caer en sus juegos.

Realmente siento calor. Ya no se si es por que realmente hace o por tenerla a ella allí, provocandome. Me quito el chaleco y lo coloco en el respaldo de la silla. La miro al oír su pequeña risita. Parece que se esta divirtiendo.

_ ¿Tanto te acaloro, Nara? Jaja

Aparto mi mirada de ella y la pongo en los documentos que tengo frente a mi. No le voy a seguir el juego. Pero realmente, si me acalora.

Por si su ya sola presencia no me perturba, ahora se a abierto un poco su quimono por la parte superior, dejando sus hombros al descubierto, dejando ver levemente su sujetador. Es de color rojo. Esto solo me hace querer quitárselo y ver que tan hermosa va con esa lencería roja. Aunque me pese y me cueste no la miro. Actuó como si no me importara. Uff... cada vez hace mas calor en esta dichosa habitación.

_ Uff... realmente hace mucha calor, lo que me gustaría estar completamente desnuda en estos momentos.

No me pasa ni la saliva, ¿como es posible que pueda poner una voz tan sexy? Si a ella le gustaría estar desnuda a mi me gustaría desnudarla.

Cada vez siento mas calor. Parece que tuviera un volcán en mi interior que esta a punto de estallar. Quito mi camiseta, dejando solo la camisa de malla que tengo bajo esta. La dejo también en el respaldo de mi silla.

He notado, al girarme y ponerme de frente nuevamente, como Temari me mira intensamente. Creo que le gusta verme así. La miro y ella aparta la mirada rápidamente poniendo su atención a los documentos. He notado que se ha sonrojado. Ahora soy yo el que sonrío de satisfacción.

_ Sí. Realmente hace mucha calor. Y si tanto te gustaría estar desnuda... yo podría ayudarte.

No se como me he atrevido a decirle eso. Supongo que ver que la he puesto nerviosa me ha gustado y me ha animado a jugar como ella juega conmigo. He visto que se ha sorprendido, a decir verdad creo que bastante. Se quita sus zapatos, con una sonrisa bastante pícara.

_ ¿Lo dices en serio, Nara? No digas algo que no seas capaz de hacer.

_ Si yo digo algo lo hago. O dudas de mi.

Me sorprendo hablándole sensualmente, he entrado por completo en su juego, pero la verdad mi cuerpo actúa por su cuenta. Ella sonríe, satisfecha según parece. Sube sus piernas a la mesa y se coloca como una gatita, y lentamente se va acercando a mi. Nunca creí que la vería mas sexy de como ya la había visto hasta ahora, pero una vez mas, esta mujer me descoloca. Se ve endiabladamente sexy, abriéndose paso sobre la mesa en esa postura. Estira su brazo, cogiendo el cuello de mi camisa y me acerca a ella. Me deja a escasos milímetros de su boca, rozando levemente sus labios con los míos. Dios, sabe como enloquecerme. Me susurra con voz sensual.

_ Mas acción y menos palabras, Shikamaru. - y al acabar pasa su lengua sobre mis labios. Sabe que me gusto y por eso repite.

Pongo mis manos en sus mejillas y sin mas la beso. La beso apasionadamente. Esta mujer me enloquece, no me deja pensar. Frente a ella pierdo todo raciocinio, simplemente me convierto en un animal controlado por sus instintos.

Ella no se queda atrás, me corresponde con una pasión desbordante. Abandona su postura para sentarse frente mi. En ese momento, me levanto, situando mis manos en sus muslos, adentrandolas bajo su falda gracias a la raja de esta. Robo por primera ver en esa habitación un quejido de su boca que ahogo en mis besos. Abro lentamente sus piernas y me coloco entre ellas, acercándome a ella hasta rozar mi cuerpo con su cuerpo. En ese momento le hago ver lo que ella le provoca a mi persona, rozando mi hinchada entrepierna con su intimidad. Es una sensación realmente placentera, la cual roba un gemido por parte de los dos.

Subo mis manos hasta sus hombros, terminando de bajar la parte superior de su quimono, dejando expuestos su maravillosos pechos, cubiertos por ese erótico sujetador rojo con encajes negros. Esta mujer es tremendamente sexy. Dejo de besar su boca para encaminarme en húmedas caricias hasta sus pechos.

Ella mete sus manos bajo mi camisa de malla y con un ágil movimiento me desprende de ella, dejando mi torso desnudo. La miro, esta sonrojada, su mirada arde en deseo, como seguro estará la mía. La vuelvo a besar, situó mis manos sobre sus pechos, masajeando suavemente pero con pasión esos maravillosos montes. Quiero quitar esa dichosa prenda, pero no se como hacerlo. Agradezco que ella, en un ligero movimiento, suelte la prenda, tenía el cierre delantero. Veo sus pechos blancos, hermosos. Nunca había visto nada tan hermoso. Acerco mi boca a uno de ellos. Comienzo a saborear esa nueva parte de su anatomía. Es exquisita. Temari es realmente maravillosa, es capaz de llevarme directamente a la locura. Arquea su espalda, dejándome así profundizar mas esa húmeda caricia. Ella baja sus manos por mi abdomen, bajando hasta tocar sobre mi ropa mi entrepierna. Esa acción me estremece por completo, provocando que lanzase un ronco gemido. Noto como sonríe complacida al ver mi reacción. No creo poder aguantar mucho mas.

La vuelvo a besar, frenéticamente, ansioso. Necesito mas de ella. Ella sigue tocándome. Deja la caricia para soltar el botón y la cremallera de mis pantalones. Creo que voy a enloquecer. La necesito.

_ Toc toc toc …

Los dos nos quedamos sin saber que hacer. Pero quien demonios sera. Rápidamente Temari reacciona y me indica que me meta debajo de la mesa. Arroja mis ropas sobre mi y se sienta en mi silla, colocándose rápidamente sus ropas y respondiendo tranquilamente.

_ Adelante

_ Disculpe, Tsunade reclama su presencia y la de Shikamaru. ¿En donde esta?

_ Fue un momento al baño. Avisale a Tsunade que en un momento estaremos en su oficina. En tal que regrese Shikamaru le aviso. Gracias por todo.

_ Hasta luego.

Siento un enorme peso caerseme de encima. Ha faltado muy poco. No he sido capaz de reaccionar, me tenía la mente completamente nublada por el deseo.

_ Bueno, Nara. Parece que tenemos una reunión. ¿Te encuentras capacitado o te disculpo frente a la Hokage?

Parece que se divierte. Pero yo ardo de la rabia. Es la segunda vez que me quedo así en cuestión de horas. Si esto sigue así, antes de que llegue la noche me he muerto de un infarto.

_ Parece que te diviertes.

_ Vamos, bebe llorón, no te enfades. Esta vez no ha sido cosa mía.

Me incorporo quedando frente a ella. Tan solo llevo mi pantalón el cual esta desabrochado, dejando ver mis bóxer y una gran excitación. Se me acerca y me besa, acerca su mano a mi entrepierna y comienza a tocarla nuevamente, dejándome nuevamente a su merced. Si sigue así me va a dar igual el llamamiento de Tsunade. Se acera a mi oído y me susurra.

_ Tranquilo, te recompensaré cuando me lleves de vuelta al hotel. Allí no habrá nada que nos interrumpa y tendremos toda la noche para nosotros.- me sonríe y me da un beso corto y suave.- iré al baño a arreglarme un poco e iré a la oficina de la Hokage, tomate tu tiempo ya me inventare algo por tu retraso.

Sale de mi despacho, dejándome nuevamente completamente excitado.

Esto parece un sueño. No me lo termino de creer. Como esa mujer tan increíble y preciosa me haya podido escoger a mi. Quizás solo sea un entretenimiento pero no me importa. Esa mujer me encanta y no voy a dejar pasar la oportunidad. Me lo trabajare para conquistarla y si ahora soy un juguete haré que se enamore de mi.

tachan! espero que os haya gustado. yo creo que muy mal del to no me quedo. pero eso solo lo podeis decir vosotros.

dejen review que se agradece mucho. repito tanto buenos como malos pero dejen.

bueno, besitos y epero que hayais disfrutado leyendolo tanto como yo escribiendolo.

sayonara