¡Hola! aquí traigo el segundo drable de mi conjunto de rebbles(¬¬), espero que os guste muy mucho, sobre todo a Dragon, que dentro de dos días será muy muy vieja :P
Palabrejas que me han rompido la cabeza...:razón y lunar.
Y parejita con la que tendrá fantasias...o ya ha tenido...:Snappy!!...Severus!!...mejor: Snape!!
CLASE DE POCIONES
-¡Qué fastidio!-dijo una chica de piel pálida y pelo negro mientras frotaba la mesa intentando quitar los restos de una poción.
-Pues no la hubieses jodido, si hubieses hecho lo que yo te decía y hubieses agregado la raíz de jengibre después y no antes de añadir la bilis de armadillo ahora podíamos tener una poción Agudizadora de Ingenio perfecta y solo tenemos un castigo-dijo un Severus bastante enfadado-por tu culpa ,estúpida.
-¡Perdón oh grandísimo Snape Rey de las Pociones!-dijo burlándose-siento mucho haber hecho que tu querido Slughorn no se fijase en ti, aunque sé que la culpa fue tuya, no mía.
-¡¿Cómo puedes ser tan prepotente?!-dijo alzando la voz-pareces una Gryffindor.
-Ni se te ocurra pensar eso, no soy ni por asomo parecida a esas...Gryffindors-siseó acercándose a Snape-retira lo que acabas de decir.
-No, amenos que digas que yo tenía razón, y que ha sido todo culpa tuya-dijo con una sonrisa, nada habitual en él.
-Venga Severus, no seas infantil...además, yo tengo razón.
-¡Cómo vas a tener razón! Si estamos limpiando esto será por algo-dijo con algo de fastidio.
-Pues...es que...no, da igual lo que digas, yo tengo razón y punto-dijo poniendo los brazos en jarras.
-Sabes qué, me voy-dijo tirando el trapo a la mesa y dirigiéndose a la puerta.
Mónika fue más rápida y se interpuso en la puerta.
-No te puedes ir-dijo con voz amenazadora.
-¿Me echarás mucho de menos?-dijo Snape riéndose.
-Sí-dijo con voz seductora-te echaré mucho de menos, no podré estar tanto tiempo sin verte, te necesito, te deseo,te...
Pero fue callada por los labios del chico, quién la dirigió hacia la mesa donde la sentó. Intercambiaron una rápida mirada y siguieron, ansiosos por seguir disfrutando de esos besos, de esa sensación de peligro que tanto le apasionaba a ambos.
Severus empezó a desabrochar la camisa de la chica, mientras ésta le aflojaba el pantalón.
Mónika se recostó sobre la mesa llevándose consigo al muchacho visiblemente excitado. Éste empezó a recorrer el cuerpo de la chica dejándole pequeños besos, desde el lunar del cuello hasta el ombligo.
La morena apartó de repente al chico, quién se sintió algo confuso.
-Me voy-dijo la chica cogiendo la mochila y saliendo por la puerta colocándose la ropa.
Y ahí se quedó Snape, sin pantalones y con una sonrisa en los labios, siempre era así de manipuladora, ahora le tocaría limpiar a él solo, como la otra vez, nunca aprendería...
