¡Saludos jovencitos! Esta es la continuación de El Poder de un Deseo, ese fic lo escribí en mi otra cuenta, pero no debe haber fanfics repetidos, por lo que decidí poner el capitulo 3 en esta cuenta nueva -Por que soy incapaz de recordar la dirección y contraseña de mi otra cuenta TT- y para finalizar este extenso comentario, quiero agradecer a Ralf Jones por que su review es el primero del fic n.n
EL PODER DE UN DESEO
Capitulo 3
La mañana llegó fresca y serena, los ninjas se levantaban tranquilamente y la gente de la pequeña aldea se dedicaba cada quien a sus asuntos, la luz del sol entró por la diminuta ventana de la habitación, dándole a Umi directo en el rostro, quien arrugó los ojos para que se acostumbrasen a la luz del astro rey, finalmente, abrió los ojos y se dio cuenta de que no podía dormir mas, así que se levantó y salio de la habitación, con un ligero kimono que le habían prestado. Caminó despacio hasta donde habían comido el día anterior y vio a Kasumi, quien le saludó con una sonrisa.
-¡Buenos días! ¿Gustas algo de desayunar?-
-Si, gracias...- Kasumi le alargó un plato hondo con un huevo estrellado en una cama de arroz, la chica tomó unos palillos de la mesita y se quedó parada con el plato en mano, comiendo.
-¿Por que no te sientas?-
-Por que cuando Ryu se levante, tendré que correr, y no quiero que la mesa me estorbe para hacerlo...-
Kasumi puso cara de confusión total, justo en ese momento, Eiko y June llegaron al comedor e hicieron lo mismo que Umi, Kasumi no se molestó en preguntar... Pero cuando Hayate llegó al comedor y se puso a desayunar parado como las muchachas, la joven kunoichi no pudo más.
-¿Por que no se sientan de una vez?-
-Por que cuando Ryu despierte, arderá Troya...- Dijo Hayate, serenamente, sin dejar de comer. -Y vamos a tener que correr...-
La joven prefirió no preguntar nada más, ya la confundían de todas formas, seguir preguntando empeoraría las cosas, de modo que dejó que los cuatro comiesen de pie, al cabo no estorbaban a nadie.
Unos minutos mas tarde, se escuchó hasta el comedor un grito de horror, similar al de un hombre que esta siendo estrangulado, Hayate por poco se atraganta con su arroz, tosiendo ruidosamente, June le dio ligeros golpecitos en la espalda.
-¿Que te sucede?-
-No había escuchado a Ryu gritar así desde que vio una cucaracha en su tatami...- Kasumi se echó a reír.
-Estaba tan asustado ¿verdad? No quiso entrar a su habitación en días...-
-Pero no estaba asustado, querida hermana... Estaba AS-QUEA-DO-
-Recordemos que el súper ninja no se asusta con NADA...- Intervino Ayane.
En ese momento la puerta del comedor se abrió y Ryu apareció con los ojos inyectados de furia, con la sabana blanca bajo el brazo y únicamente la otra sabana envuelta en la cintura, caminó por un lado de las chicas y salio al patio, donde extendió con furia contenida la sabana, finalmente, le dirigió una clara mirada de odio a las cuatro personas que comían de pie.
-¡Ustedes han sido! ¡Ustedes hicieron esto!-
-¿Hacer que?- Umi lo vio, visiblemente confundida.
-¿De que hablas?- Hayate comía serenamente, evitando mirarle, odiaba cuando Ryu estaba de mal humor, y en ese momento, le odiaba.
-¡Hablo de eso!- Ryu señaló la sabana tendida afuera, con una enorme mancha oscura.
-¡Hayabusa-san!- Kasumi lo vio con horror. -No me diga que usted...-
-¡Si, Kasumi, se orinó en la cama y quiere echarnos la culpa a nosotras!- Umi puso cara de tragedia.
-¡Si! ¿Nosotras que? ¡Ni en el mundo lo hacemos!- Eiko siguió comiendo, con expresión de enfado.
-¡¿Como pueden ser tan cínicas?!-
-Ryu...- Hayate dejó su plato vacío en la mesa. -Le harías un favor a las damas que se encuentran comiendo si fueras y te vistieras...-
-¿Damas? ¡Estos engendros demoníacos no son damas!-
-Hablo de mis hermanas...-
Ryu se subió un poco mas la sabana que le cubría la humanidad y salio de la habitación echando humo, cuando notaron que estaba a una distancia prudente, los cuatro criminales rieron por lo bajo, para no llamar la atención del furibundo súper ninja.
Horas mas tarde, cuando todos habían desayunado y algunos incluso almorzado, Ryu se dirigió a la habitación donde Hayate meditaba todo el tiempo, se arrodilló en el suelo antes de correr la puerta, y entró dejando frente a Hayate un sobre blanco.
-¿Que es esto?-
-Es una invitación... ¿Que parece?-
-A como lo veo, podría ser cualquier cosa... Pero... ¿Una invitación a DONDE?-
-¿A donde nos invitan todos los años?-
-¿Al festival del día de las madres?-
-¡NO! ¡AL TORNEO DE DEAD OR ALIVE!-
-Entiendo...-
Ryu sabía que Hayate se estaba haciendo el tonto para hacerle enojar, y estaba funcionando maravillosamente.
-¿Que esperas que hagamos?-
-Ir seria la mejor alternativa... Seria grosero no honrar a la señorita Douglas con nuestra presencia... Después de todo lo que ha hecho por nosotros...-
Si Hayate hablaba en serio o era sarcástico, Ryu era incapaz de darse cuenta de aquello.
-¿Que haremos con nuestras "invitadas"?-
-¿Que sugieres que hagamos con ellas?-
-Pues...-
-Matarlas no cuenta... Lo siento...-
-Maldita sea...-
Unos días mas tarde, Umi, Eiko y June estaban en el avión junto a Ayane, Kasumi, Ryu y Hayate camino a Tokyo para el torneo de DOA, tenían sentimientos encontrados, por un lado, estaban emocionadas, por otro, tenían miedo de lo que sea que pudiesen encontrar en el lugar... Después de todo, ese torneo nunca era algo bueno...
