¡Hola chicos y chicas! Ya vine con el capitulo 4 por que nadie lo pido XD Bueno, espero que sea de su total agrado, y por estos dias estoy planeando hacer otro fanfic de DOA a la par de este, asi que esperenlo con ansias!
¡Muchas gracias a Ralf Jones por su review! No te preocupes, cielo, Ryu no morirá a causa de las chicas XD Al menos no todavia jejeje
El poder de un deseo
Capitulo 4
Umi observaba por la ventana del avion, en ese avion estaban todos los competidores de DOA, los conocia a todos a fuerza de verlos, y unicamente con verlos sabía quien era quien... Su incomodidad radicaba en que estaba sentada al lado de Ryu Hayabusa, quien a ratos la miraba con cara de querer arrancarle la cabeza a la menor provocacion, lo cual la hacia sentir terriblemente incomoda y por demas enfadada.
-Deja de verme como si quisieras matarme...- le dijo finalmente, suspirando con fastidio.
-No te mato solo por que Hayate parece confiar mucho en ti... Ademas de que si te matara delante de todos, pensarian que estoy loco...-
-El que esta loco es quien te puso al lado de mí...- resopló la chica. -Hasta cuando respiras haces ruido... Y se supone que eres un ninja silencioso y esas cosas...-
-¡YO NO HAGO RUIDO CUANDO RESPIRO!-
Todos los competidores voltearon a ver a Ryu, quien en su arranque de furia hacia la muchacha, no se dio cuenta de que tanto habia levantado la voz.
-Ah...- Ryu se quedó totalmente paralizado, hasta que finalmente se volvio a sentar rapido como un rayo, con la cara llena de vergüenza.
-Andale, para que aprendas a no gritar...-
-No estaba gritando, cierra la boca...-
-Como tu digas...- Umi se concentró en mirar las nubes nuevamente.
Al cabo de un tiempo, digamos, unas cuantas horas de ver el cielo clarear y las nubes pasar, Umi le dio un manotazo en el estomago a Ryu, que apenas estaba empezando a tomar el sueño por las piernas, despertandole.
-¿Ah? ¿Que pasa?-
-Se que puede que sea una indiscrecion, pero... ¿Alguna vez Jann Lee te ha hablado de si le gusta alguien?-
-¿A mi? No... ¿Por que?-
-Ummm... Quiero que pongas atencion... Ven...-
Umi se escabulló entre los asientos, con un sigiloso super ninja detras de ella, algunos pasajeros dormitaban y otros estaban concentrados en la pelicula del avion o comiendo -O borrachos, como en el caso de Brad Wong, el dia que ese hombre ande sobrio lloverá fuego del cielo-, y demasiado distraidos para notar la presencia de la chica y del ninja que la seguía silenciosamente, hasta estar muy cerca del lugar donde el artemarcialista chino estaba sentado.
-Ahora...- dijo Umi en un susurro. -Quiero que veas detenidamente a Jann Lee... Y me digas que ves...-
-No veo nada fuera de lo normal...-
-Pense que eras un super ninja, asi, bien inteligente y eso... Ya veo que tu capacidad cerebral es minima...-
-¿Me estas diciendo tonto?-
-Si eso crees que te he dicho, entonces si, te he dicho tonto...-
-¿Que demonios se supone que estoy viendo?-
-Estas viendo a Jann Lee...- Umi señaló al chino con el dedo, luego movio ese mismo dedo para señalar a otra persona. -Mirando a Lei Fang, con ojos de borrego a medio morir...-
-Nunca he visto un borrego a medio morir... Asi que no se como es eso...-
-Dios, estas mas perdido que un niño en un supermercado...- Umi resopló, alejandose del super ninja, que estaba visiblemente confundido.
-Por lo menos podrias explicarme...-
-¡A Jann Lee le gusta Lei Fang y es todo lo que necesitas saber!-
-¿Y por que estas susurrando?-
-Por que si me escucha me lanzara fuera del avion de una patada, y no traigo paracaidas...-
Mientras ambos estaban sentados en el suelo del avion, debatiendo sobre si a Jann Lee de verdad le gustaba Lei Fang, Tina perdia su preciado tiempo lanzandole cacahuates a su padre desde un asiento al cual el enorme luchador no podia ver, asomaba la cabecita, le lanzaba un cacahuate que daba directo en la cabeza del hombre y luego se escondia, riendo, ante la mirada reprobatoria de Kasumi y Ayane, y las risas de Hitomi y Lei Fang, que en ningun momento se daba cuenta de que habia un par de ojos oscuros fijos en ella. Hitomi se dio cuenta de que Umi y Rui estaban sentados en el suelo, discutiendo sobre algo, dirigio la vista a las amigas de la muchacha, Eiko mordisqueaba una barrita de chocolate, y June estaba perdida en el pais de las babas observando el rostro sereno de Hayate, que observaba las nubes por la ventana como si nunca hubiese visto nubes en toda su existencia.
-¿Que hacen Hayabusa-san y la señorita Umi, Eiko?-
-Discuten, es lo que mejor saben hacer cuando estan juntos...- Eiko siguio mordiendo su chocolate, y luego le dio un codazo a June. -Oye ¿Quieres que te traiga un vasito?-
-¿Ah? ¿Para que?-
-¡Para que tus babas no vayan a manchar el tapete del avion!-
-¡Ay, dejame en paz!- June le dio un suave golpe en el brazo. -Ni modo que no vea, esta ahi, es imposible no verlo...-
-Pero por lo menos no andes baboseando por todos lados...-
-Ni digas nada por que te vi que andabas baboseando a Eliot ¡Sucia!-
-¡Callate!- Las dos muchachas empezaron a darse de manotazos, Tina seguia lanzando cacahuates mientras Hitomi y Lei Fang se reian y Ayane y Kasumi veian reprobatoriamente a Tina, Kasumi, pensando que ella nunca se atreveria a faltarle al respeto a su padre de esa manera, Ayane, pensando que su verdadero padre podria ser un desgraciado infeliz, pero ella NUNCA le lanzaria cacahuates a su padre adoptivo en la cabeza.
-Tina, deja de hacer eso.- soltó Ayane, finalmente.
-¿Por que? Es divertido...-
-Es irrespetuoso tratar de esa manera a tu padre...-
-No si tu padre te sigue tratando como si tuvieras 6 años...-
-Lo que Tina-san no entiende...- Ryu se materializó en medio de todas las chicas, con Umi colgada de la espalda como un koala. -Es que para nuestros padres, siempre seremos "sus bebés", es triste, pero es cierto...-
Tina se sento en su lugar, enfurruñada, odiaba que nadie le diera la razon por la forma en que se estaba comportando, pero odiaba tambien aceptar que Ryu tenia la razon.
Unas horas mas tarde, el avion aterrizó en el aeropuerto de Narita, en Tokyo, los competidores bajaron despacio del avion, Umi, Eiko y June estaban maravilladas, jamas habian visto Tokyo tan de cerca.
-Señoritas...- Hayate se detuvo delante de las tres muchachas, sobresaltandolas. -Apresuren el paso, de lo contrario, llegaremos tarde a reunirnos con la señorita Douglas...- esto ultimo, dicho con los dientes ligeramente apretados, las tres entendieron por que, y apresuraron el paso para bajar del avion, cuando bajaron, Ryu ya estaba esperandoles en la entrada de la terminal.
-¿Que no estabas adentro del avion todavia?- le preguntó Eiko.
-Soy un ninja, puedo estar aqui o alla...-
-¡Genial! ¡Llevame a mi casa!- Le dijo Umi, colgandose de su espalda de nuevo.
-No tengo idea donde vives... ¡Bajate de encima de mi! ¡No creas que no pesas!-
-Tendras que cargarme hasta que salgamos de la terminal...-
-¡Estas loca! ¡Quitate o te quito!-
Ryu salio corriendo, con Umi encima, Eiko sonrio, entrando a la terminal y viendo al ninja y a su amiga peleando por si Ryu la cargaria al exterior de la terminal o no, Hayate entró a la terminal tambien, sonriendo con un gesto que claramente queria decir "No tienen remedio", y June lo vio alejarse, preguntandose si de verdad Hayate estaba tan molesto con Helena como parecia estarlo... Si asi era, las cosas se pondrian muy desagradables.
