¡Saludos, queridos! Les presento el capitulo 5 de El poder de un deseo... Si tardo un poco en actualizar, es por la escuela y nada mas, cuando salga de vacaciones tal vez tenga mas tiempo de escribir, jiji Ademas de que tal vez sea lanzado mi proyecto alterno "Los ojos de mi princesa" (Otro fic de DOA que tengo planeado)
Respondiendo el review de Ralf Jones -Que es el unico que me lee u.u-, si, Umi disfruta peleando con Ryu XD, es que es TAN divertido!
Ahora si, al fic jejej
Capitulo 5
Ryu corrio hasta la salida de la terminal, con Umi encima de su espalda, al cabo de un rato, la idea de estarla cargando parecia bastante divertida, pero cuando salio de la terminal se dio cuenta de un diminuto detalle: Umi se habia quedado profundamente dormida sobre el cabello del super ninja, que le sirvio perfectamente como almohada.
El ninja la vio dormir un momento y decidio caminar un poco mas lento para no despertarla, cuando Hayate, Eiko y June lo alcanzaron, tambien se dieron cuenta de que Umi dormia.
-¿Se durmio?- Eiko le picó el estomago a Umi, que hizo un ligero ruido y se acomodó en la espalda de Ryu nuevamente. -Sip... Se durmio...-
-Pobre... Creo que no durmio en el avion...- June la vio detenidamente, su espalda se movia pausadamente hacia arriba y hacia abajo, y a ratos parecia acurrucarse entre el cabello castaño de Ryu, como un gatito buscando mimos.
Al cabo de un rato, todos los competidores subieron a una van que los llevaria al hotel donde iban a alojarse durante el torneo, Ryu movio los brazos un poco para despertar a Umi, quien abrio los ojos pesadamente, para encontrarse con el cabello del super ninja.
-¿Que pasa?- dijo, aun con sueño.
-Es hora de que te bajes...-
-Ah... Entiendo...- Umi soltó el cuello del super ninja, cayendo sobre sus propias plantas en el suelo. -Tengo tanto sueño...-
-Eso pasa por no dormir en el avion y estar pensando en quien le gusta a quien... Debiste haber dormido...-
-Es que es algo que salta a la vista... Y si no te has fijado es por que sabra Dios donde tienes el cerebro...-
-Lo tengo metido en mi craneo, muchas gracias...- Ryu hizo ademan de meterse en la van, pero Umi lo empujó para entrar.
-Las damas primero, querido...- Le enseñó la lengua y entró a la van, donde todos estaban haciendo su propio relajo.
Durante el camino, de vez en cuando, Umi participaba en algunas platicas y algunos competidores parecian sentirse comodos con su presencia, de pronto la van pasó por una de las zonas de tiendas de Tokyo y Umi se pegó a la ventana, sentandose encima de Tina, para ver una tienda que habia llamado su atencion: Era grande y rosa, con un escaparate lleno de vestidos que parecian sacados de una tienda de antigüedades y un enorme letrero rotulado que decia "Baby, the Stars Shine Bright", Umi miró la tienda alejarse con ojos brillantes.
-Bajan...- susurró la chica, sus amigas se encogieron de hombros, cuando Umi veia ese tipo de tiendas se ponia asi todo el tiempo...
Ryu vio a Umi como si estuviera loca... Obviamente, un ninja como el nunca se dejaria llevar por cosas tan superficiales, su mente no era tan debil... Mirar un escaparate de alguna tienda no le causaba ninguna clase de emocion (Aunque eso era normal, el era hombre, la ropa no le interesaba en lo mas minimo, estaba feliz con siquiera tener ropa, fuera la que fuera...), y menos ver escaparates de tiendas caras, no pensaba dejar un riñon en una tienda por una camisa o un miserable par de zapatos...
Cuando arribaron en el hotel, la señorita Helena Douglas los esperaba en la entrada, Hayate bajó de la van y ayudó a las chicas y a sus hermanas a bajar, luego fijó sus ojos color chocolate sobre Helena, la miró un segundo con claro desprecio y luego, seguido por Ryu, acompañó a los demas competidores a la entrada del hotel.
-Bienvenidos...- dijo la elegante francesa. -Este es el hotel donde se hospedarán durante el torneo de Dead or Alive, lamentablemente no pudimos conseguir habitaciones para todos, asi que tendran que compartirlas...-
Esas fueron las palabras que Ryu odio mas durante todo ese tiempo, "asi que tendran que compartirlas..." sonaba en su diminuta cabecita de ninja mientras veia a Umi con cara de aburrimiento cambiando los canales de la television satelital de la elegante suite en la que estaba... Compartiendola por supuesto con la chica.
-¿Ya viste que tienen helado de chocolate en el congelador?- Umi llego a donde Ryu estaba sentado con el enorme pote de helado y lo puso sobre la mesita de centro, Ryu vio el pote, completamente asqueado.
-No me gusta el chocolate...- dijo secamente.
-¿No te gusta el chocolate?- Umi puso cara de tragedia. -No, esto es muy grave... No eres un ser vivo normal, definitivamente...-
-¿Por que el chocolate no me gusta? No entiendo por que ese me vuelve anormal...-
-Cariño¡a TODO mundo le gusta el chocolate!-
-Eso NO es cierto...-
-Ve y preguntale a cualquiera...- le dijo con la cuchara llena de helado en la mano. -A todo mundo le gusta, si no te gusta, es por que no tuviste infancia o no tienes vida...-
-Si, si tuve infancia, no, no tengo vida...- dijo como ultima palabra, cambiando los canales de la television, Umi le quitó el control de las manos. -¡Oye, lo estoy usando!-
-No lo estas usando, lo estas gastando... Dejale en algun canal...- Finalmente, Ryu decidio que queria ver Animal Planet, y por espacio de dos horas, estuvieron viendo programas en los que operaban perros o salvaban animales salvajes de enfermedades raras, hasta que Umi se hartó del silencio y como Ryu estaba desprevenido y casi cabeceando, le metio la cuchara llena de helado de chocolate en la boca.
Lo siguiente que Umi vio y sintio fue a Ryu Hayabusa persiguiendola con una cuchara y lanzandole helado de chocolate, luego, a Ryu Hayabusa tirado en el suelo despues de una sobredosis de chocolate, riendo por nada y diciendo incoherencias, incluso dijo que habia visto un elefante con un tutu rosa bailando sobre el arcoiris y comiendo mermelada de marciano morado... Umi estaba a punto de pisarle el estomago para que se callara, pero se estaba divirtiendo.
La mañana siguiente, Ryu no recordaba siquiera haber comido helado de chocolate o algo que tuviera chocolate incluido entre sus ingredientes, tampoco recordaba haber dicho nada sobre elefantes que bailan o sobre los gusanos gigantes que habia matado en no se donde, tampoco recordaba haberle contado a Umi absolutamente todo sobre sus peleas con dragones, demonios y todo lo demas... En resumen, no recordaba nada... Umi estaba que se desternillaba de risa, Ryu con sobredosis de chocolate era... Totalmente NO el...
Esa mañana, Jann Lee abrio los ojos tan pronto como el sol le dio en la cara, se giró en la diminuta cama en la que estaba intentando dormir y vio el esbelto cuerpecillo de la persona con la que compartia habitacion... El cuerpo de Lei Fang...
Jann Lee no estaba completamente seguro de cuando comenzo a sentir que el corazon le latia mas a prisa cuando estaba cerca de ella, tampoco recordaba cuando fue la primera vez que dejo de fijarse en ella como una niña, sino como una mujer... No estaba seguro de cuando comenzo a sentir que el color se le subia a la cara, ni en que momento de su vida comenzo a imaginar como seria su vida con ella... Ahora que lo pensaba, no estaba seguro de nada...
Hace tiempo el pensaba que Lei Fang era una niña caprichosa que solo queria demostrar que era fuerte, y no estaba seguro si fue cuando Alpha-152 la lanzo con tanta fuerza en sus brazos, que se dio cuenta de que realmente no lo era, cuando sintio la calida piel con los dedos, cuando vio el rostro tan de cerca, nunca lo habia visto de ese modo... Tal vez fue en ese momento... Pero, como ya he dicho, el no estaba seguro...
Se desperezó, las piernas le hicieron un ruido raro y luego los brazos, se estiró como un gato sobre la pequeña cama y bostezó largamente... Lei Fang seguia dormida en la cama contigua, se levantó con tanto sigilo que el propio Ryu Hayabusa, drogado de chocolate, se sentiria avergonzado de hacer tanto ruido... Avanzó hasta el baño y se quitó lo poco que llevaba encima para meterse a bañar.
"Quizas asi pueda dejar de pensar en ella..." se dijo a si mismo, abriendo la llave del agua caliente, se dejó envolver por el vapor del agua caliente y luego entró a la bañera, el agua caia por su espalda relajando sus musculos, pero el no estaba relajado...
"¿En que momento me pasó esto?" pensaba mientras el agua caia sobre todo su cuerpo, con la espalda sobre la fria pared y el cabello pegado a la frente, cerró los ojos, recordando el odio que habia sentido hacia Alpha- 152 cuando lanzó a Lei Fang hasta sus brazos, la expresion de dolor de la chica, incluso lo grosero que habia sonado al decirle 'Apartate de mi vista'.
"No quise decirlo de esa manera... No queria que ella saliera lastimada... Si algo llegaba a pasarme..."
Salio del baño despues de algunos minutos, unicamente con una toalla azul marino envuelta en la cintura y el cabello pegado a la frente, cuando entró a la habitacion, Lei Fang ya estaba despierta.
-Buenos dias¿como dormiste?-
"Muy bien, amor..." pensó, imaginando que decirlo sonaria totalmente estupido. "Pase toda la noche en una cama diminuta pensando en ti..."
-Mal...- dijo, secandose el cabello con otra toalla. -Esta cama es muy pequeña para mi...-
-Que pena... Es tu culpa por ser muy alto...- Jann Lee le dirigio una mirada de molestia, no le gustaba que se burlaran de su estatura, aunque ella tuviera razon en decir que era demasiado alto. -Esta bien, me callo y me salgo...-
Lei Fang se salio de la cama, llevaba unicamente una enorme camiseta y unos short, pero por el tamaño de la camisa, pareciera que realmente solo llevaba esa prenda encima, a los ojos del artemarcialista, se veia completamente hermosa (por no decir adorable, sabemos que el no pensaria semejantes cosas), la vio alejarse practicamente babeando, escrutando con la vista todo el diminuto cuerpo, y luego centró su atencion en las largas piernas de la muchacha, pero retiró la vista completamente, sintiendose el ser mas sucio del mundo, ella era menor que el, pero a estas alturas, ciertamente eso era algo que no le interesaba...
Si tan solo... No... Mejor debia cambiarse...
