Después del beso nos sentamos bajo el árbol más secano, ella me hablo todo lo que había hecho en los estos tres años de su escuela de cómo su hermano había y de cómo había crecido de los múltiples intentos que hacían sus amigas para conseguirle sitas a las cuales ella siempre se negaba y también me hablo de lo mucho que me extraño y que le hice mucha falta cuando se sentía sola, yo solo le prestaba atención mientras le acariciaba el cabello Kagome estaba recostada en mi hombro y cuando me voltee para ver por que estaba tan calla me di cuenta que se quedo dormida.
-Keh tonta- la cargue con delicadeza para no despertarla pero no funciono por que empezó a abrir los ojos.
-vamos a casa quiero dormir-dijo se acurruco en mi pecho y volvió a serrar los ojos.
Sonreí ante eso y empecé a caminar, ya estaba saliendo de la montaña pude notar a lo lejos a una persona no se distinguía bien porque es de noche y está cubierto con una capucha solo lo ignore y seguí caminando cundo le pase por el lado vi como dejo caer algo.
-Cuídala mejor es peligro que ellos tengan eso agrádese que se los robe- cuando me voltee para ver porque me dijo eso me di cuenta que no estaba y en el suelo estaba la ropa de Kagome la que se habían robado, que habrá querido decir con eso ¿Quién era ese sujeto?, Kagome se movió en mis brazos y abrió los ojos.
-¿Qué pasa por que te detienes?- me pregunto.
-Mira-le dije mientras le hacía señas con la cabeza que mirara hacia abajo.
-Mi ropa pero ¿Cómo?- dijo mientras la ponía en el suelo y recogía su ropa.
-No lo sé un tipo raro la tiro hay y dijo que la te cuidara mejor y que era peligroso que ellos tuvieran esto- respondí.
-¿Qué me cuidaras mejor?-
-Bueno dijo: cuídala mejor supongo que se refería a ti no a la ropa-
-¿y quién era?-
-No lo sé cuando me voltee para verlo ya no estaba y no hay rastro de le ni tampoco percibo su olor desapareció-
-Ya veo- se vía muy pensativa-¿ellos quienes? A ¿Quien se refería?-
-Ni idea…Kagome-
-Dime-
-Tengo hambre-
-Hay Inuyasha-dijo y suspiro- ven vamos a casa a comer-
-Sube así llegaremos más rápido- me agache y ella se monto en mi espalda paso sus manos por mi cuello y me abrazo.
Llegamos a la casa y todo estaba listo para cena, Runa y Yuna se sentaron al lado derecho de Kagome y yo a su izquierda, es sorprendente que en tampoco tiempo ese dos niñas se hayan encariñado tanto con Kagome y Kagome con ellas, pero supongo que se debe que Sango y Miroku siempre les hablaban de ella de buena y generosa que es y a esas mocosas le agrada el hecho de cuando Kagome dice abajo yo me estampo contra el piso.
-¿Inuyasha en que piensas?-me pregunto Kagome.
-No en nada-
Después de la cena Kagome fue a dormir a los niños y solo quedamos Miroku Sango y yo.
-¿Y bien Inuyasha?-pregunto Sango.
-¿y bien qué?- pregunte molesto conocía las miradas en sus rostros tramaban algo.
-¿cuando le puedes a la señorita Kagome matrimonio? – dijo Miroku y estoy seguro que me puse tan rojo como mi aroi.
-¿O vas a esperar que ese tal Kaito y Sakura se la lleven para hacerlo?- dijo Sango con una sonrisa que no me gusto para nada.
-Keh claro que no y dejen de hacer preguntas totas-
-No son tontas querido amigo o ¿es que no quieres estar casado con la señorita Kagome?-
-Keh cla…ro que si pero… es…que no sé como pedírselo- dije mirando el piso.
-Solo pídeselo y ya preferiblemente hoy su boda ya está pautada para dentro du una semana-dijo sango muy tranquila y con una sonrisa.
-¿Qué? ¿Como que la boda ya está pautada? – pregunte con ojos como platos.
-Si bueno Miroku y yo estamos organizando todo- respondió algo nerviosa.
-¿desde cuándo?-pregunte asombrado.
-Desde que Kagome volvió- respondieron los dos.
-Vamos dale ese hermoso anillo y pídele matrimonio- dijo sango una enorme sonrisa.
-Si eso vo… espera como sabes de ese anillo ¡¿has estado registrando mis cosas?- dije gritando
-Jejeje ha pues yo veras-dijo sango mirando el suelo-¡Kagome, Inuyasha quiere pedirte algo!-grito salió corriendo del cuarto.
-Mmm interesante- dijo Miroku mirando a un punto X- bueno es mejor decir aquí corrió que aquí murió- y salió corriendo-
Como eso dos sabían de ese anillo me las van a pagar, le avía pedido a Totosai hace un año que me hiciera ese anillo era de acero, tenía un diamante y están garbadas las iníciales de Kagome y mías, pero mi pregunta es en qué momento eso dos metiches lo encontraron si estaba guardo en un pequeño cofre debajo de una de las tablas del piso de mi cuarto, estaba a punto de pararme a buscar a Sango y Miroku para interrogarlos cuando entro Kagome.
-Sango me dijo que me estabas buscando- dijo con una sonrisa.
-He pues yo… veras… tú y… espérame aquí-Salí corriendo hacia mi habitación y en camino me encontré con Sango y Miroku los mire de manera acecina y seguí mi camino, cuando llegue a mi cuarto fui hacia el armario y lo rodé me agache para quitar la tabla del suelo y sacar el cofrecito que se encontraba escondido abajo lo guarde en mi manga y regrese corriendo hacia donde estaba Kagome.
-¿A dónde fuiste?- pregunto Kagome cuando me vio entrar.
-Eso no importa acompáñame- la tome de la mano y nos dirigimos al árbol sagrado al llegar ahí solté su mano y estaba muy nervioso.
-¿Te pasa algo malo Inuyasha?-pregunto mirando fijamente.
-No para nada es solo que yo- enmudecí por que su mirada esta clavada en la mía-Kagome sabes que no soy bueno con las palabras y eso pero también sabes que eres lo más valioso que tengo- ante mis palabras Kagome sonrió ampliamente y me miro de manera muy tierna-quiero pasar el reto de míos días contigo y pues- saque el pequeño cofrecito de mi manga y lo abrí mostrándole el contenido a Kagome- sabes lo que significa verdad- dije desviando mi mirada y con las mejillas rojas.
-Sip pero si no me lo preguntas tú no te voy a responder- me volteé para verla y estaba sonriendo de oreja a oreja.
-Keh mujeres Kagome ¿quieres casarte conmigo?-dije mirándola fijamente a los ojos, sus ojos se humedecieron y unas lagrimas resbalaban por sus mejillas cuando le iba a preguntar por que lloraba ella me abrazo.
-Claro que quiero- me dijo levantando su mirada para verme, la mire con ternura y me fui acercando poco a poco para besarla empezó como un beso lento y tierno pero luego se transformo en uno mas agitado y lleno de deseo por parte de los dos, la abrase por la cintura y ella me abrazo el cuello.
-¡Tortolos eso se hace en la noche de bodas!- nos separamos por el comentario de Miroku y tanto Kagome como yo estábamos rojos.
-¿Qué demonios haces aquí monje?-dije gritando y muy enojado.
-Tranquilo Inuyasha es que Sango me mando a buscar a Kagome para medirle el vestido-dijo muy tranquilo.
-¿Qué vestido?-preguntamos Kagome y yo.
-El de novia obviamente y tu Inuyasha tienes que probarte tu traje no vamos a dejar que te cases con esa ropa-
-¿Sango ya tiene el vestido?-pregunto Kagome muy asombrada.
-Si estoy seguro que le va a encantar pero será mejor ir Sango quiere arreglar unos detalles de la boda- dijo Miroku caminando tranquilamente hacia la aldea.
-Pero si Inuyasha me lo acaba de pedir- dijo Kagome
-Si pero Sango empezó con los preparativos desde que usted regreso-
-Pero pero- dijo Kagome titubeando mientras camina al lado de Miroku.
-¡Kagome!- le grite ella volteo y le hice una seña con la mano para que viniera- ¿no se te olvida algo?-
-¿Ha?-dijo
-El anillo mujer- grite obstinado saque el anillo y se lo coloque.
-Wao Inuyasha es hermoso- dijo mientras examinaba detenidamente el anillo-KHxIT nuestras iníciales están bello no tu eres tan bello- me beso y me abraso.
-Que les parece si hablan de eso en el camino como no llegamos rápido a la aldea Sango me va a matar- dijo Miroku quien nos veía de lejos
-Keh tú te callas que yo voy cuando yo quiera-tome a Kagome de la mano y empezamos a caminara hacia la aldea.
Me alegra que Sango se haya tomado la libertada de organizar la boda ya que haci Kagome y yo nos casaríamos lo antes posible, pero la iba a matar por enviar a Miroku a interrumpir el momento, hice mi mano puño y golpee a Miroku en la cabeza.
-Oye-se quejo.
-Keh te pasa por metiche-
