Disclameir: Los personajes de shugo chara no me pertenecen sino a su creador Peach-Pit


Capitulo 2. No todo lo que brilla es oro

Las Vegas

En la habitación de un hotel de 5 estrellas, se encontraba un chica desnuda bajo las sabanas de la gran cama, el olor a sexo inundaba en toda la habitación, sin embargo lo que más destacaba era el hombre que estaba sentado en la terraza de la habitación fumando, parecía que estuviera viendo la luces de la gran ciudad sin embargo su mente estaba en otro lado. Recordando lo que paso 3 meses atrás.

Ikuto POV

Si hay algo por lo que me apeno en la vida, es que suelo hacer acciones sin pensar en si lastimó a los demás, la primera tontería que hice fue cuando me fui de mi casa en búsqueda de mi padre, sin importar si eso lastimaba a mi mamá o a mi hermana. La segunda tontería más grande que había hecho fue cuando acepte ayudar a mi padrastro, aun tenía pesadillas por todos los sueños que rompí por un capricho, sin embargo la mayor tontería fue cuando deje ir a mi primer amor.

La verdad en aquella época me sentía mal, es decir tenía 13 años cuando la conocí, 4 años de diferencia y yo con todas las hormonas revueltas, la verdad no supe cuando acabo lo que sentí por ella, tal vez fue cuando perdí la virginidad o tal vez cuando entre al mundo artístico, los placeres carnales sustituyeron las sonrisas puras, las platicas banales sustituyeron las platicas sinceras, el alcohol, el tabaco, la primera vez que consumí drogas, la mentalidad abierta del mundo occidental fue cambiándome y el medio artístico me abrumo tanto que me acostumbre a esa realidad.

Volteo a ver la cama y veo a ella, a mi prometida, Susan era el sueño de muchos hombres, con su largo cabello rojo como el fuego, de mirada sensual y unos hermosos ojos verdes, unas piernas largas, de piel suave y muy generosos senos. Fue química al instante, tras una cena y sexo espectacular, las citas fueron continuando, las salidas también, a veces nos topábamos en el medio, yo a veces tocando mi violín o componiendo canciones y ella como bailarina o modelo de las canciones,la verdad antes de que me diera cuenta la mitad de mi ropa estaba en su departamento y la mitad de la mía termino en el suyo. Hubo tanta comodidad que antes de que tuviera planeado, le compre un anillo, después de todo estaba tan a gusto con ella que pensé que era lo indicado, se qué era joven pues solo tenía 25 años pero acepte lo que estaba haciendo.

Fue entonces que se me hizo idóneo ir a hablar con mis padres sobre mis planes, pero nadie me preparo para lo que me iba a enfrentar, a mi primer amor. O al menos no pensé verlo tan rápido, sabía que era amiga de Utau, pero no sabía que tan cercanas eran. Me sorprendí al ver lo hermosa que se había puesto, sus grandes e inocentes ojos ámbar, el cabello rosado que brillaba, la sonrisa hermosa de ella, su cuerpo delicado pero con unas curvas muy bien proporcionadas, era cierto que Amu no tenía el cuerpo de Susan pero todo en ella era bello, la verdad me impresionó verla tan hermosa. Aunque me sentí incomodo al hablar con ella, porque se noto su cambio de ser, ya no era tan infantil sin embargo seguía siendo tan sincera.

Fue entonces cuando ella borracha me besó que mi cerebro no reaccionó, se que estuvo mal, pero mi yo adolescente había anhelado ese beso por años, que antes de que me diera cuenta el beso se torno tan apasionado que no pude contenerlo. Contener esa pasión que había tenido por ella y que había olvidado, si tan solo hubiera reaccionado a tiempo no me sentiría tan mal como me siento ahora, lo olvide todo, olvide que alguien me esperaba de regreso, olvidé que me iba a casar y sus besos dulces, su cuerpo delicado me acepto tan bien que cuando me dí cuenta que ella se había entregado puramente a mí me sentí una escoria. No la merecía y sin embargo ella confío en mí. Salí corriendo de su departamento y tomé el primer vuelo a las vegas, después de todo ahi me encontraría con Susan.

No podía sacar a Amu de mi mente, que estúpidamente lo primero que hice fue acostarme con Susan, sin embargo mientras lo hacía mi mente la comparaba con Amu, la dulce Amu.

-Cariño, ¿todo bien?- escuche como me preguntaba Susan desde la cama

- Lo siento, ¿te desperté?- pregunté y ella negó -solo no puedo dormir, fue un vuelo pesado-me acerque a la cama y me acosté a su lado

-Sabes, te noto distraído, ¿tuviste un problema en Tokio?-preguntó

-No, solo no pude encontrar a mis padres, pero no te preocupes, duerme Susan-le dije y cerré los ojos

No podía cambiar el pasado, sin embargo algo dentro de mí jamas olvidaría esa noche en Tokio, mucho menos a mucho menos aquel extraño sueño que tuve con una Amu embarazada esperándome en mi departamento, como alguna vez soñé que pasaría.

Fin de Ikuto POV

Susan POV

Cuando era niña mientras la ilusión de todas mis amigas era encontrar al príncipe azul, el mio era encontrar dinero, sobre todo cuando provienes de una familia tan pobre como la mía, a los 5 años conocí el hambre, tenía dos padre que solo me veían como una carga que fui feliz cuando me dejaron en casa de mi abuela. Mi abuela siempre había sido una mujer astuta y me enseño que en esta vida el amor no era más importante que el dinero.

Así crecí, le tome importancia a mi apariencia física y me di cuenta que entre más crecía, los hombres llegaban fácilmente a mí, sin embargo yo anhelaba más, fue entonces cuando me case a los 18, era un hombre mayor que yo pero tenía tanto dinero que no me importó, fue entonces cuando murió y con su testamento donde todo el dinero me lo dejó a mi que me di cuenta que había otra forma mejor de vivir. Fue entonces cuando me volví a casar a los 20, esta vez era el hombre más joven sin embargo con el paso de los años se volvió insoportable, fue entonces que me golpeo, llegue llorando a casa de mi abuela y ella me dio una solución indolora pero efectiva y ese pobre imbécil murió y otra vez volví a ser viuda y con más dinero en mi cuenta.

Fue entonces que murió mi abuela y me sentí sola. Solo me quedaban sus enseñanzas y con 24 años, regrese al medio artístico, primero fue el modelaje, después el baile y lo conocía a él, al músico y compositor de moda, Ikuto Tsukiyomi, la verdad a mi no me gustaban asiáticos sin embargo estaba forrado de dinero. Con una mirada y después de enseñarle mis habilidades en la cama cayó, aunque era muy serio y me aburría entre más pasaba el tiempo, mayor acceso a su fortuna tenía, primero fue el departamento, después fue el ferrari y ahora la tarjeta de crédito, Ikuto nunca me cuestionaba nada, pero era tan aburrido.

Hasta hoy, él cree que no me di cuenta pero mientras lo estábamos haciendo escuche un nombre, Amu, ¿Quien será ella? Sea quien sea, me estaba interrumpiendo mis planes y necesitaba actuar. Tal vez mañana pasaría por la tienda, después de todo tenía un plan y no habría ninguna Amu que lo interrumpiera.

Fin de Susan POV