(N/A)
Se busca nombre para la historia.
Narraciones.
– Ayúdenme a escogerlo. –
Diálogos.
En mi historia la madre de Sakura se llama Kaori. El nombre de la señora Uchiha es Miyuu.
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Capítulo anterior:
– Sasuke, ¿Qué te parece si vamos a desayunar? Esta vez iremos en mi auto, ya me lo han lavado. Podemos desayunar en el club de Somontes, hacen unos panes, no te miento, pero riquísimos. ¿De acuerdo?
– Hermosa…
Ella se giró y se topó con un par de ojos negros.
– Itachi.
– ¿Desayunamos? Tengo la mañana libre. – Sakura se mordió el labio inferior.
Itachi conducía a extrema velocidad en su Mercedes deportivo color azul pastel, se dirigían al club que habían quedado antes Sakura y Sasuke.
Él siempre se mostraba plácido, amable, educado, respetuoso y nada diferente de su hermano, tampoco se le daban mucho las palabras. Posó la mano en la rodilla de ella. Después de todo era su novia, ¿No? Nunca había amado a nadie tanto como a ella. Nunca había sentido tal pasión por una mujer.
Aquél día se la pasaron jugando, pero a la hora de almorzar se dirigieron adentro al elegante comedor. Itachi no perdía de vista a Sakura, la sentía tensa, nerviosa.
– ¿Me disculpas? – Itachi se levantó en señal de cortesía.
– Me preocupa la manera en que Sasuke salió de aquí. – La señora Haruno dio un sorbo a su té.
– Me sorprende que aún calle.
– ¿Qué aún calle?
– ¿No te has percatado?
La duda se asomaba claramente en el rostro de la señora Haruno. – ¿De qué?
– Sasuke está enamorado de tu hija. – La mamá de los Uchiha suspiró.
– Pero que cosas dices. La amistad es muy grande pero no llega al amor, además no serían capaces de traicionar a Itachi.
– Es mi hijo y lo conozco muy bien, Kaori. Nunca hablaría con ella si no la amara.
La sirvienta trajo el teléfono.
– Disculpe Señora, tiene usted una llamada.
Kaori sostuvo el teléfono. – Gracias. Retírate. ¿Diga?
– Mamá soy Sakura. Itachi me ha invitado a comer, no me esperen por favor.
– Oh. Miyuu está aquí. Bueno provecho, saludos a Itachi.
– ¿Sakura?
– Así es. Está con Itachi. Lo que no entiendo es porque no avisó a Sasuke si había quedado primero con él.
Intentó por cuarta vez.
Buzón.
Suspiró y volvió a la mesa junto a Itachi, quien la recibió de pie y con una sonrisa seductora.
– ¿Está todo bien, Mi amor?
Ella asintió y le sonrió. A decir verdad estaba preocupada por no haber avisado a Sasuke.
Esa mismanoche Sakura y Sasuke se encontraban en el living.
– De verdad lo siento Sasuke, la llegada de Itachi fue tan repentina. – Él, poca atención le prestaba. – Oh vamos, ¿Qué quieres que haga?
El chico suspiró bajito. – De acuerdo, pero no me la vuelvas a hacer ¿Vale?
– Te lo prometo. No puedo creer que nuestros padres tengan ganas de salir por la noche. A mí no me gusta la noche, ¿Y a ti, Sasuke?
– Hn. Según a donde vaya y con quien. – Ella se encogió de hombros. – ¿Cómo va todo con el imbécil de mi hermano?
– Bien, supongo. Tomamos algo. Itachi es amable y muy atractivo pero no siento deseo de estar junto a él.
– ¿Entonces que sientes?
– Amistad. Un inmenso cariño, como contigo.
– ¿Qué te ocurrió con Gaara?
– Se unió a una banda de rock y se fue del país. Me propuso matrimonio pero tú sabes que no fui hecha para eso. ¿Sabes? Yo a ti ni siquiera te imagino enamorado.
A respuesta Sasuke se levanto y se pasó la mano por el cabello. Era costumbre.
– Tengo que irme.
– Mira tú, apenas empieza el tema interesante y tú ya te quieres ir. – Besó la mejilla de Sakura y salió.
Días habían pasado desde la última conversación íntima que habían tenido. Sasuke nunca tenía nada que contar y Sakura se lo reprochaba.
– Tú nunca cuentas y quieres saber de mi vida.
– Hn. Es que tus cosas son más divertidas y originales. Nunca dispongo de una historia que te pueda entretener.
– ¿Y tú que sabes?
– Entretengámonos con algo.
Caminaron hasta el pequeño Bar, se acomodaron frente a la barra y pidieron dos Martinis. Ninguno de los dos fumaba, nunca lo habían hecho, habían aprendido desde muy pequeños que el tabaco era algo negativo, incluso Sakura, tan dispuesta siempre a llevar la contraria, jamás había fumado un cigarro.
– Venga, pregunta.
– Verás Sakura, mi pregunta es sencilla, dada la situación de hoy en día.
– Oye soy como los demás, tengo defectos y virtudes. Tú dices que el amor no basta, que el sentimiento es negativo si no va acompañado de tolerancia y de comprensión y un sinfín de cosas. Que no basta el sexo para que una pareja sea feliz.
– Y así es, sigo pensando lo mismo. Soy un hombre y como no vivo el amor, vivo el sexo, lo que me ayuda a diferenciarlos.
– ¿Y la pregunta que me ibas a hacer?
–Es sencilla, atrevida quizá. ¿Has tenido relaciones con esos novios que han pasado por tu vida?
– ¿Qué dices? – Se sorprendió y después rompió en carcajadas.
– Deja de reír, Sakura.
– Es que yo nunca he sentido el deseo de la sexualidad, si lo hubiera sentido, te aseguro que no lo hubiera contenido.
– Eso quiere decir que no has hecho el amor con tus ex novios, ni con mi hermano.
– Es que eso del amor… es muy clásico. Si me preguntaras si he tenido sexo estarías más acertado.
– Te lo estoy preguntando.
– ¿Y si no te contestara?
– Entonces no seríamos tan amigos.
– Vale. Te contesto.
Continuará…
review onegai.
saku-chan
