(N/A)

Se busca nombre para la historia.
Narraciones.

– Ayúdenme a escogerlo. –
Diálogos.

Ahora sí a leer. Una cosa más.
Review TT ...

Capítulo anterior:

Venga, pregunta.

Es sencilla, atrevida quizá. ¿Has tenido relaciones con esos novios que han pasado por tu vida?

¿Qué dices? – Se sorprendió y después rompió en carcajadas.

Deja de reír Sakura.

Vale. Te contesto.

– Vale. Te contesto… No, no he practicado sexo ni lo he deseado.

– ¿Y si lo hubieras deseado?

– Lo habría tenido. No me gustan los miedos y si me negara es que tendría miedo a algo, no se qué.

Él la miró fijamente. Ella se llevó en ese instante a los labios un martini.


Aquella noche Itachi se encontraba en el salón, no había dejado de fumar. Mantenía el puro entre los dedos. Hacía mucho rato que mantenía un libro abierto sobre sus piernas sin prestar atención realmente.

– Buenas noches, Itachi. – La señora Uchiha guardó un silencio prudencial y como Itachi no se movió se sentó en el sofá frente a él.

– Estás abstraído, Itachi. – Él la miró con cierto asombro. Sus ojos oscuros tenían un reflejo extraño. Estás abstraído, hablas más poco de lo usual, miras mucho y no sé que ves.

– Los estudios me están presionando, no veo la hora de terminarlos…

– Sabes que no me refiero a eso. Desde que comenzaste a salir con esa jovencita has cambiado Itachi. Tu padre y yo esperamos con ansias a que algún día te cases y nos des nietos. Unos muchachos que como ustedes lleguen un día a responsabilizarse de los despachos, aunque tu hayas escogido medicina. Itachi eres demasiado inteligente como para intuir que deseo hablar contigo.

– Pero no tengo ningún interés en mantener una conversación sin importancia.

– Itachi, no es una conversación sin importancia. Tú sabes bien cuanto deseamos tu padre y yo tener nietos. Y sasuke no se le ve para cuando. Ni siquiera tiene novia.

– Buenas noches madre. – El joven de coleta besó la frente de su madre. – Me retiro a dormir, no deseo hablar de eso.

– Piénsalo Itachi. Niños es lo que necesitas.

Le envió un beso y se alejó.


Al amanecer El señor Haruno le palmeó el hombro a su hija sonriendo con malicia. Sabía que ella iba a encontrarse esa mañana con Itachi.

– Eres todo un caballero. –Bebió un poco de jugo mientras su novio se inclinó un poco hacia delante para alcanzar sus labios. Ella se abalanzó sobre la mesa para tener una mejor postura.

Estaban tan ocupados besándose y acariciándose que apenas oyeron el ruido de la puerta. Cuando Sakura comenzaba a subir su pierna derecha al desayunador los gritos de sus madres los hicieron separarse rápidamente.

Sakura se sonrojó al ver frente a ellos a sus padres y los de Itachi al igual que a Sasuke mirándolos fijamente. Su madre tenía ambas manos cubriendo su boca.

– Sakura Haruno. – Miró a su novio y luego volteó la vista a su padre.


Itachi se alejó extrayendo el celular de su bolsillo. Sakura lo miraba. Erguido, atractivo. Vestía unos pantalones beige y una chaqueta haciendo juego, la camiseta semiabierta y el cabello revuelto.

Itachi se sentó junto a ella. Enseguida les sirvieron. Sakura rompió a reír. Tenía una risa preciosa. Dentadura blanca y aquellos labios perfectos que realzaban en su bello rostro.

– ¿Has visto la cara de nuestros padres?

Itachi asintió.

– Jamás voy a olvidarlas.

– Recibí una tarjeta de un socio de la empresa de nuestros padres, su hija se casa. – Dio un sorbo a su limonada. – Estamos invitados.

– ¿De verdad?

– aa.

– ¿Puedo saber quien es?

– Sabaku No Temari.

– Saba… – Abrió desmesuradamente los ojos.


No había duda, debía ser él mismo. Se revolvió en las sábanas blancas.

– Tienes una tarjeta. Parece una invitación de boda.

Tomó la invitación. Las manos le temblaban. Abrió lentamente y soltó un suspiro. No había duda, la hermana de Gaara.

– ¿Saldrás mañana a comprarte un vestido para la boda? – Su madre había notado el cambio de actitud en su hija.

– Hai. Aunque aquí dice que es una boda si etiqueta, el banquete se celebrará en la casa de sus padres.

– ¿Quieres que te acompañe?

– Iré con Itachi.

– Me refiero a comprarte algo.

Sakura asintió.


Oye, te tengo una invitación. – Sakura y Sasuke llevaban un buen rato al teléfono.

– Claro.

Una boda.

– Entonces supongo que te veré. He quedado con Itachi.

–… – Chasqueó bajo la lengua. – Ya veo, Yo voy a salir.

– ¿Ésta noche?

Sí. Necesito vivir la noche, hace mucho que no salgo. Buscaré lindas señoritas.

Sakura frunció el seño de repente. – Hablamos después, ¿Te parece? Ahora iré a ver una película.

Buenas noches, entonces.

– sí. Adiós.

Esa noche, durmió un poco mal. Estaba nerviosa, no sabía muy bien porqué. Aún recordaba las palabras de Sasuke.

A la mañana siguiente salió con su madre a comprarse un modelo y complementos para la boda.

Quedó satisfecha. Un vestido negro escotado, un bolso haciendo juego y unos zapatos de altísimo tacón.


– Te ves guapísima. – Susurró Itachi. Obteniendo por respuesta un sonrojo.

– Para ti siempre lo estoy, Itachi.

Pudo ver a Sasuke sentado junto a una hermosa pelirroja. Otra vez lo de la noche anterior. Se había puesto nerviosa y unos palomitas en el estómago. Itachi la cerró por la cintura y ella se tensó.

– ¿Bailamos?

Cada cinco segundos se separaba de él para ver a Sasuke. No le estaba gustando en lo absoluto que la pelirroja lo abrasase de ese modo.

– Sakura…

Esa voz, esa voz, esa voz, esa voz…

Continuará...

Saku-Chan.