Porque no?
Llegada la noche, después de varias cervezas, charlas y burlas de todo tipo, Billy se retiró, Ryuji se quedó un poco más con Gato, quien no dejó se sentirse incomodo ni por un momento.
-Otra vez sin cerveza…- Dijo Gato, no quería que Ryuji se vaya.
-No tomemos más, si me arruinas esta ropa, no te lo perdono…- Contestó, rechazando la oferta.
Se quedaron en silencio por unos minutos, hasta que Gato se animó a hablar.
-Estás mejor?- Preguntó, asomando su rostro para ubicar los ojos de Ryuji.
-Si le decís a alguien que me viste llorar, te mato- Dijo, mirando hacia arriba, algo avergonzado, la angustia se le había pasado, y no tardó en hacerse el bruto otra vez.
-Técnicamente, lloraste a espaldas mías…- Gato miró a un costado, una sonrisa se le escapó, "Vamos, sos un sensiblero…" pensó.
-Te tengo, o no?- Ryuji corrió el tema, mirando a los ojos de Gato.
-Vos que pensás?- Contestó, bajó la vista, se sentía algo incomodo.
Gato estaba nervioso, estaba avanzando demasiado rápido, estaba sorprendido de él mismo, ese descaro no era normal en él, y… no entendía porque actuaba así ante Ryuji.
Ryuji, también estaba nervioso, le había mostrado su lado más frágil a Gato, había llorado, lo había abrazado, y también, hacia una semana atrás, le había demostrado que podía permitirse tener compasión de alguien, se sentía demasiado expuesto en esa situación.
-Mejor me voy- Ryuji agarró su abrigo y abrió la puerta.
Gato no lo aguantó más, agarró la mano de Ryuji – me gustas!- Lo soltó, horrorizado de el mismo, se tapó la boca, como un chico cuando dice una grosería.
Ryuji volteó a verlo, cerró la puerta, dejó su abrigo sobre la mesa – No me gustan los hombres- miró a la mesa, las latas vacías de cerveza reflejaban su rostro. (Las latas? Si! Estas reflejan el rostro de la gente! XD)
-Llamame estúpido, pero por un momento, creí que me veías como a un amigo, al que… podías consolar cuando está deprimido… no… no… ya veo para que te tengo…- Apenas dijo, "No lo puedo creer", se dijo. En ese momento, solo podía sentir una gran decepción.
-No, yo… fue una idiotez, disculpame, eh…- Gato trataba de hacerse entender, "IDIOTA!" se dijo.
-Ustedes se creen que estoy hecho de piedra no? Ryuji el loquito de mierda…. Eso soy?! Ya veo lo que pensabas…- Dijo, levantó la voz, miraba a Gato, apretaba sus puños lleno de impotencia.
-No! No pienso eso de vos! Todo lo contrario, veo que sos… una persona como cualquier otra, sufriste mucho, por eso…- Gato empeoraba las cosas a cada minuto.
-Un conejito abandonado, eso pensás? Pobre conejito abandonado, pero que buen culo tiene… por ahí si me hago el amigo me lo cojo un rato… sos igual que todos, solo me quieren para su beneficio… nadie… nadie me valora, se creen que soy feliz así…- Ryuji apretó aún más sus puños al punto de hacerlos temblar, cerró sus ojos aprestándolos, "te odio, te odio…" decía una y otra vez.
Gato no entendía, como pudo terminar tan mal la noche, sin darse cuenta lo había lastimado más, solo quería ayudarlo, no sabía porque le dijo que le gustaba, si solo eran pensamientos vagos en su mente, no sabía que hacer, y ni se imaginaba que Ryuji se sintiera tan solo.
Pero guardó silencio, no podía creer lo que veía, parecía que Ryuji iba a estallar en cualquier momento, pero, no de esa manera loca desenfrenada y hasta furiosa de siempre, sino que parecía que iba a llorar, Gato no lo creía, "Que hice?!" se decía, "Como no pude verlo?!" siguió.
-No quise ofenderte, si querés ir… esta bien, lo que dije… - Gato miró al suelo una vez más, "Lo arruiné todo" pensó.
-No… hables más, si? Me quiero ir…. Quiero irme a mi casa…- Ryuji se dejó caer al suelo, se agarró la cabeza, casi tirando de su cabello, largó un sonoro llanto, Gato estaba paralizado, se agachó a verlo.
-No tengo casa, que estoy diciendo, no tengo nada!, solo un pendejo que me quiere coger…- Los gritos histéricos de Ryuji parecían resonar en toda la habitación.
-No quiero eso! Y no quise decir que me gustas, digo, no sé… pero… estoy confundido con vos, eso…- Se agachó para mirarlo.
-Vas a pensar que soy un idiota- Dijo, bajó su mano al suelo.
-No, por que?- Gato lo miraba, quería volver a abrazarlo, pero sabía que no funcionaría como el abrazo anterior.
-Porque… vos también me gustas, pero… no puedo, porque… eso nos haría putos… y además, no se si te aceptaría por que me gustas, o porque me muero porque alguien me diga algo… que no sea, "Matalo", "limpialo" "Te pago esto"…-
Ryuji fue interrumpido por un beso de Gato, un beso suave, apenas apoyó sus labios sobre los de Ryuji, este, se quedó algo asombrado, pero le siguió el juego, lagrimas caían de esos ojos saltones, por primera vez en su vida recibió el beso mas dulce y sincero de todos, un beso que ni con todo el dinero del mundo podría jamás haber pagado.
Se mantuvieron así por unos segundos, hasta que el beso empezó a subir de tono, Gato Lo abrazó, Ryuji se le tiró encima. Se quedaron tirados en el suelo, besándose unos minutos, "Estoy besando a otro tipo" pensó Ryuji, pero no podía dejar de hacerlo, se sentía muy bien, Gato lo tenía abrazado, "Ryuji… si me rechazas ahora, me muero" pensó él, con sus ojos cerrados, podía sentir la respiración de su compañero, lo soltó y empezó a pasar sus manos por esa dura y amplia espalda.
-Mierda, besas rico… pendejo…- Interrumpió Ryuji, sonrió mirando directo a esos ojos negros.
-No me digas pendejo, además a vos no te gustan los hombres…- Replicó, esperando que Ryuji le dijera que si le gustaban.
-No me importa, abrazame un rato, debo estar algo borracho- Ryuji no era estúpido, "Ya pasé muchas, si te digo que sí, me vas a usar" Pensó.
Gato lo abrazó, lo miraba, sin entender bien que estaban haciendo, volvió a besarlo, Ryuji lo miraba fijo a los ojos, la casaca de Gato empezó a abrirse, Gato vio para donde iba todo eso, pero no estaba listo aún.
-No estoy… preparado para esto…- Agarró las manos de Ryuji, para detenerlo.
-Sos virgen?- Ryuji y sus comentarios burlones.
-No, pero… para esto, entendés… dos hombres…- Gato pasó sus brazos por el cuello de Ryuji.
-Ok, pero estoy algo cachondo, mareado… y vos sos lo único que hay en esta habitación…- Dijo, guiño un ojo, sabía que no harían nada.
-Que consuelo, jajaja… Yamazaki, no te veía así de cariñoso…- Arremetió, mientras lo adoraba con la mirada.
-Oíme… antes que nada, deja de llamarme por el apellido, me llamo Ryuji, y si me volvés a decir Yamazaki, me voy y no te hablo más… ok?- Dijo, mientras corría uno de los mechones del rostro de su compañero.
Pasó un rato, los dos se calmaron, se recostaron sobre la cama, vestidos, descalzos, de lado y mirándose a la cara.
Esa noche se dedicaron a hablar, hablaron hasta entrada la madrugada, temas de todo tipo, nada interesante, había sido un día muy intenso para citar temas dolorosos, así que tuvieron una charla más bien banal, risas y algunos besos tímidos, se empujaban y se reían, se quedaban en silencio mirándose, volvían a reírse, y a charlar, hasta que Gato empezó a quedarse dormido, sus ojos se cerraban por si solos, viendo esto, Ryuji se quedó cayado, mirando como Gato se dormía.
Ryuji cerró sus ojos, con una sonrisa en su rostro, por primera vez en su vida tenía a alguien, se había abierto y dejado salir todo lo que sentía ante alguien, se sentía acompañado, aunque sea por un rato, toda la locura y el dolor que llevaba consigo se habían cayado, todo ese ruido se había apagado, se sentía tan feliz que mientras se dormía, una pequeña risa intermitente se le escapaba.
"Me tenés" esas palabras giraban en su cabeza mientras le ganaba el sueño, esas palabras eran como un bálsamo sanador, para todas sus heridas, antes de dormir una sola cosa se le vino a la cabeza "Vos también me tenés a mi, Gato"
Bueno, este capi… fue cortito… mejor así los hago descansar los últimos son muy largos, y aunque nos encante leerlos, se hace pesado para la vista verdad?
Espero… que lo hayan disfrutado, esta algo sentimentaliode por ahora, ya vendrán partes de humor, no puedo evitarlo, nos vemos en el próximo cap
Lucius.
En mi compu suena: "Emerald Sword" de Rhapsody.
