Un ataque y un encuentro.

La noche aún no terminaba, para algunos que gustaban de vagar por la calle, recordando viejas épocas de gloria, el solitario y arrumbado puerto de South Town era un lugar ideal.

Los containers viejos y abandonados, llenos de oxido y conteniendo quien sabe que cosa, las calles húmedas por las nevadas de días anteriores, algún que otro auto pasaba esporádicamente, las luces de la calle a medio encender, un lugar solitario y peligroso, por este lugar caminaba él; la charla de días atrás le había afectado bastante, caminaba hacia el lado del muelle, golpeando su viejo bo contra las paredes de los containers.

"Lily no es ningún logro, y los negocios de Geese… no fueron logros míos tampoco" pensaba, mientras se metía a caminar entremedio de los containers.

Se detuvo por un segundo, miró hacia ambos lados, no había nadie, se sentó en el suelo, puso su bo en sus rodillas, del bolsillo interior de su campera sacó una petaca de wisky, cuando se disponía a abrirla, sintió una voz: "Kane" solo dijo, fue suficiente para que él se levantara, soltara la botella, y agarrara su bo.

-Quien es!?- Dijo, se puso en guardia- estás buscando que te parta la cabeza?! Salí de donde estés!- Billy insistía.

De la oscuridad, un hombre alto, de espalda generosa y cabellos largos se acercó, sin dejar ver su rostro.

-Gato?- Billy bajó el bo – Eras vos?! Me asustaste!- Caminó hasta el hombre, totalmente relajado, pero en cuanto se acercó pudo notar que no era Gato, el tipo lo miró fijo, una sonrisa calida se dibujó en su rostro…

-Pero… quien…- Fue todo lo que Billy pudo decir, el tipo fue mas rápido que él, no hubo tiempo para defenderse.

La soledad y silencio de ese lugar fueron interrumpidos por los gritos de Billy y el sonido de sus propios huesos que parecían romperse, la golpiza duró unos segundos, pero bastó para dejarlo tendido inmóvil en el suelo.

El tipo ni se inmutó, cuando vio que Billy estaba imposibilitado de pelear, se acercó, "No deberías tomar… y menos solo, es vergonzoso…" Le dijo, se retiró caminando tranquilamente.

Billy estaba tendido en el suelo de costado, mientras veía como su agresor se retiraba pudo distinguir una larga trenza que saltaba de lado a lado en su espalda.

"Quien es este tipo?!" Preguntaba a la nada, mientras trataba de recomponerse.

Segundos después de que el tipo se retirara, Billy oyó la voz de una chica llamando a su agresor, unas corridas y un fuerte golpe con ruido a chapa, como si alguien hubiese sido lanzado contra uno de los container.

Billy trató se levantarse, ayudándose con su bo, caminó como pudo hasta la calle, ahí la vio; estaba sentada contra la pared de chapa, inconsciente, sangre caía de sus azules cabellos, tenía su pequeña mano en su vientre, la otra relajada al costado de su cuerpo, su pequeña boca entre abierta, un pequeño y simpático animalito la olía, como pidiendo que despierte.

-Estás… bien?- Dijo Billy, apoyado contra la pared, con su otra mano en el vientre.

La chica no contestaba, Billy se acercó a ella, tomó su pulso, aun estaba viva, a unos metros de ella había un bolso, Billy sacó su celular de su campera, no lo dudó un segundo, marcó el número de Ryuji.

Después de casi una hora de intentar en ponerse de acuerdo en que hacer, los hombres terminaron recostándose en la cama.

Ryuji prendió el televisor, aún seguía desnudo, Gato se vestía delante de él, "Hum… por unos segundo creí que me iba a dejar metérsela" Los pensamientos oscuros de Ryuji no tenían fin, "Ah… este pendejito, me voy en seco".

El silencio fue interrumpido por el celular de Ryuji.

-Hola idiota- Ryuji respondió, al reconocer el número de Billy.

-Ayudame, por favor… - Billy apenas podía hablar.

-Que te pasa?!- Ryuji se levantó de la cama, Billy jamás le pediría ayuda a no ser que estuviese en problemas de verdad.

Gato miraba a Ryuji sin entender, mientras este miraba a Gato con cara de preocupación. –Está bien, quédense ahí, ya vamos- Ryuji cortó la comunicación, pero… no sabía como decírselo a Gato, se quedó parado por un segundo mirándolo, hasta que decidió decir algo – Vestite… Billy… bueno…- Ryuji no sabía que decirle.

-Que pasó?- Gato seguía sin entender, sabía que algo malo había pasado, pero que?! Además, Ryuji dijo, "quédense", alguien más estaba ahí.

-Tú hermana… Gato, tenemos que ir al puerto, yo te explico en el camino- Ryuji seguía algo indeciso en decirle lo que había pasado.

Gato no dijo ni una palabra, se vistió lo más rápido que pudo, Ryuji hizo lo mismo, los dos hombres partieron al puerto, por suerte, quedaba muy cerca de la casa de Ryuji.

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Gato corría delante de Ryuji, corría sumamente preocupado, "Esta pendeja siempre se mete en quilombos" decía, mientras sentía terror por lo que podría llegar a encontrarse, corrieron hasta la zona más oscura y abandonada, ahí sintieron la débil voz de Billy llamarlos.

-Billy!- Gritó Gato, al mismo tiempo que volteaba a ver de dónde provenían los llamados, entonces la vio, Billy tenía sus brazos alrededor de sus hombros, la sostenía, Gato abrió sus ojos como platos, "HOTARU" Dijo horrorizado, corrió hasta su hermana, calló de rodillas ante ella, lo primero que hizo fue comprobar su pulso, notó la sangre en la frente de la chica, miró con cuidado, "Es solo una cortada" suspiró aliviado.

-Que pasó?- Ryuji se acercó a Billy.

-Un tipo me atacó, pensé que eras vos Gato, pero… no… y… creo que a ella también- Billy se reincorporaba, Ryuji lo ayudaba a pararse.

Gato tomó a su hermana en brazos, en ese momento, la chica recuperó la conciencia.

-Onii…chan?- Dijo al ver que el rostro de su hermano se iba haciendo mas nítido para ella.

- Boluda, que te pasó?- Gato recuperó la tranquilidad, y ahora actuaba como el hermano frío y distante que era.

- Nada…- La chica miraba a un costado, sin saber que decirle.

Ella se limitó a abrazarse a su hermano, lo miraba contenta de poder encontrárselo.

-Te encontré, onii-chan!- Dijo la chica.

-Vos no tenés que andar por acá, y no es necesario que me andes buscando siempre, puedo cuidarme solo- Gato refunfuñaba, tanto le había insistido que ella era su hermana que hacía tiempo terminó por creerle, aun así Gato siempre estaba distante, y Hotaru no podía evitar seguirlo a hurtadillas, por donde quiera que él vaya.

Gato caminaba delante de Billy y Ryuji, iba rumbo al departamento, el animalito se metió en el bolso, Ryuji lo llevaba, mientras con su otro brazo ayudaba a Billy a caminar.

Billy seguía agarrado a Ryuji, las cuadras parecían interminables por el dolor que tenía, miró a Ryuji, este tenía su mirada enfocada en Gato, se notaba que estaba preocupado, como si entendiera la preocupación de Gato, "Que pasa con estos dos?" pensó Billy, miró una vez más a Ryuji, se concentró solo en esos ojos saltones de pequeñas pupilas color miel, lo miró durante todo el camino, " lo único que les falta es que se gusten" decía, miró a Gato, este iba de charla con su hermana," Entonces… tengo competencia…." Terminó por decir, mientras una sonrisa burlona se dibujaba en su rostro.

Comentarios:

Wow! Esta si no se la esperaban, bueno, espero que hayan disfrutado este capi… la parte final fue como colocar una bomba, jejejje… como siempre gracias por leer, no dejen de hacerlo, nos veeemos.

Dejen reviews e insultos, jajaja! Escucho Fuel de Metallica, por si quieren saberlo.

LUCIUS.