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Los planes de Mr. Bean
Pasó una semana desde el encuentro entre Shei y Chase, muy obvio que cierto fríjol se entero de todo con detalles, el ave Ying-Ying había grabado absolutamente todo, desde el cursi reencuentro hasta la fiera discusión, lo único que debía hacer, era aumentar esa tensión, sabía que ambos se volvían realmente vulnerables cuando se trataba del otro, el demonio fríjol recordó cuando los vio por primera vez, ahí supo que ella sería su arma secreta y la solución a sus problemas.
FLASH BACK
El ave Ying-Ying sobrevolaba los terrenos del templo Xiaolin, en su lomo se encontraba Hannibal Bean, en busca de la presa perfecta para que se le uniera al lado Heylin y la encontró: Chase Young. No, no podía ser más perfecto aquel plan, ese muchacho a pesar de ser un monje Xiaolin con sus estúpidos principios, era diferente a los otros dos, era más vanidoso y engreído, pero si, era leal y honrado, pero ¿hasta que punto podía llegar a serlo si el poder y la gloria le eran ofrecidos en bandeja de plata?... No muy lejos.
Pero de alguna forma u otra, debían existir fallas, pero serían cosas sencillas de resolver, analizo bien la situación hasta que noto que ya no sería tan sencillo estando esa molesta muchacha en su camino, esa chiquilla a la que Chase afectuosamente llamaba Shei, parecía ser una persona muy significativa para él.
Logró ver la escena del lago.
- Los jóvenes idiotas… van donde el ser que aprecian va… si ella sigue por el lado del bien, él la seguirá sin dudar… pero algo debe haber que pueda hacerlo recapacitar…
El plan de llevarla a ella al lado Heylin quedaba descartado, al analizar su actitud, notó que ella siempre acudía a otro de los monjes, al parecer su mejor amigo… Guan. Si la incitaba, ella iría corriendo hacia él y…
- El peor enemigo de la amistad… los celos… -su expresión era sádica, había encontrado la solución- los jóvenes enamorados se dejan guiar fácilmente por las emociones fuertes… ya no tiene escapatoria…
Por eso no le tomo mucho tiempo lograr que Chase pasara al lado Heylin, simplemente debía intimidar a la chica para que ella corriera a los brazos de su amigo, pero nunca a los de su amor, fue fácil, esa niña era una completa y total cobarde… simplemente tonta.
Una noche entro en el subconsciente de la muchacha, le metió ideas a la cabeza, de que tratara con distancia a Chase, que se quedara siempre a lado de Guan, fue suficiente todo eso para lograr su cometido.
END FLASH BACK
Rió malvado, pero casi al instante se puso serio, se puso furioso, recordó la traición, como a pesar de haberle otorgado la vida eterna, el poder, la gloria magna, él lo había traicionado, pero digamos que no estuvo tan mal, ya que de todos modos sabía que llegaría una oportunidad como ésta para poder vengarse, hacerlo infeliz, con solo unas palabras sería suficiente para que nuevamente cayera en el engaño, Chase jamás aprendió del dicho: "No creas todo lo que oyes".
- ¿Usarás a la muchacha para tus planes? –la voz de Wuya resonó en su cabeza
- Como antes –respondió de manera simple
- Me pregunto a donde habrá ido durante todos estos años
- ¿Dónde fue que la encontraste?
- Pues… -hizo memoria- la casa cerca al mar…
- Seguro solo prefirió dormir, tal vez creo un ataúd de hielo y durmió hasta que Chase apareciera de nuevo
- Jamás entenderé que pasa entre esos dos
- No puedo creer que seas tan tonta
- … -esta bien, no se esperaba que fuera tan tajante
- Ellos se amaban… pero Chase era un completo idiota y cayó redondito con unas simples mentiras acerca de Sheila y Guan
- Ya veo…
- Necesito que me hagas un favor
- ¿Cuál?
- Busca al inútil de Spicer, y a la media noche, hagan estragos en el templo… mejor si se roban algunos shen gon wus
- Esta bien –y dicho esto se fue para buscar al niño ése
Esa mujer lo desesperaba, vanidosa y tonta, pero ¿qué más podía espera de ella? Absolutamente nada.
Mientras tanto en la Ciudadela, Chase se encontraba dando vueltas en su habitación, algunos de los felinos lo observaban, otros dormían. El ex - guerrero Xiaolin se sentía dolido, triste, frustrado, furioso… cientos de emociones intensas que buscaban cualquier pretexto para salir a flote, pero mejor era concentrarse, nada ganaba haciendo caso a esas emociones que habían permanecido tanto tiempo dormidas.
Aspiro profundo, todas esas noches desde el encuentro sintió que ideas se le venían a la mente, las escribía todas y cuando tomó la hoja en limpio con cada palabra ya escrita en su lugar, se dispuso a cantar, así es, cantar, esa canción reflejaba todo lo que había pasado desde un principio.
Eres mi tranquilidad
Perdición, vieja herida
Que no curará.
Eres desolación y culpa,
Una triste angustia dormida
Quebrando el recuerdo.
Yo sé que es tarde como siempre
Para poder decir
Ése lo siento que no dije
Cuando yo partí
Escapé de todo,
Olvidando hasta quién fui.
Con esa canción reflejaba su historia, su voz era fuerte y clara, tenía talento para esto, talento para expresar sus emociones.
En el camino interminable
A donde quise huir,
Buscando sendas sin descanso
Y nunca desistir,
Lo encontré casi todo
Pero te he perdido a ti.
Y si llamas, me moriré
Arrepentido de haberme marchado
Sin decir lo siento,
Y grito sin saber cómo hacer
Para amarte y recuperarte,
Buscaré el regreso.
Yo sé que no volveremos a vernos
En el tiempo,
Yo sé que no curarán las heridas
En un día.
Debía mantenerse fuerte, debía superar los errores que había cometido, si, era verdad, a pesar de la gloria y fama que había recibido, a pesar del Paraíso terrenal que poseía, la había perdido a ella, que era lo más importante.
Eres lento palpitar,
Desvanezco y tropiezo,
Ya no puedo continuar.
Eres tú mi luz de luna,
Luna rota, apagada, dañada,
Llora tu regreso.
Yo sé que es largo el regreso
No me importa
Volveré.
El pasado mejor pisarlo, se sentía mal por como la había tratado, sentía mucha culpa y no solo ella había terminado herida, sino él también. Toda la canción la baso en cada sentimiento y acción que realizó, desde que se pasó al lado Heylin hasta esa noche. No pudo evitar recordar la discusión que había tenido con ella.
FLASH BACK
Era muy tarde ya, Guan y Dashi dormían, Shei al parecer no estaba pero tenía otras cosas en que pensar, apenas regresaba de su encuentro con Hannibal Bean, sus palabras aún resonaban en su mente, tenía razón, ambos la querían, pero solo uno de ellos podía tenerla.
Coloco el recipiente de la sopa Lao-Mang-Lon en el piso, él se sentó y medito sobre el asunto, pero no paso mucho tiempo hasta que sintió la presencia del alguien acercarse, pateo el recipiente ocultándolo detrás de una de las macetas, se levanto de golpe y volteo hacia la puerta, vio una sombra, esa persona se quedo en el umbral, era Shei.
- Shei¿Qué haces despierta?
- Lo mismo debería preguntarte yo… -se acerco unos pasos para queda frente a él- es muy tarde… me preocupe…
- Estoy bien, solo salí a dar una vuelta –su tono de voz era desesperado, no quería tenerla cerca
- Chase, últimamente has estado muy extraño, no entiendo que pasa… siento que hay algo que debes decir…
- Y yo creo que no te importa
- Chase…
- Sheila, déjame solo ¿quieres?
- ¿Por qué estas actuando así?
- ¡Lárgate que no te quiero ver!
- ¡Tú no eres quien para darme ordenes! -ella no sabía que hacer, sintió una fuerte punzada en el corazón, él jamás la trataba de esa forma, pero ella tampoco actuaba así
Él, molesto por la respuesta de ella, la tomo fuertemente de la muñeca, lastimándola, pero más que físicamente, lo hacía emocionalmente.
- ¡Suéltame Chase!
- ¡Cállate!
- ¿Cuál es tu problema?
- ¡Tú eres mi problema!… ¡Tú zorra infame y descarada!
Sintió una fuerte opresión sobre el pecho, se soltó suavemente de él, coloco una mano sobre su pecho tratando de calmar su dolor y la otra fue hacia su garganta, donde un ardor comenzó a hacerse presente, acompañado de algunas lágrimas.
Él simplemente regreso al templo para tomar el recipiente de la sopa, estaba hecho furia, pero… no tenía sentido, lo que estaba meditando era por el bien de ella, pero en vez de ello… la había herido fuertemente… aún después de lo que paso… es decir, cuando amas a alguien, aún cuando te enojas o estas furioso por algo o alguien, nunca dañas a tu ser amado, al contrario, la proteges… hasta de ti mismo… al menos así debiera ser…
Fue hacia donde se encontraba Hannibal Bean, se colocó frente a él y…
Cayó el recipiente y tras un grito desgarrador… y así hizo su aparición… un lagarto… no… un dragón que solo poseía odio, dolor y furia en su interior… había perdido su corazón y tal vez así lo quería… pero nunca pudo, desde entonces… ella mantiene vivo ese sentimiento tan puro conocido como amor… pero eso si… jamás habría perdón para consigo mismo…
END FLASHBACK
Suspiró, lo que más deseaba en ese momento era verla… tenerla cerca y abrazarla…
- Creí que los malos no sentían, pero me equivoque
- ¿Qué haces aquí? –lo que menos necesitaba era que la alubia es apareciera
- Solo una visita… pero si te molesta, pues que más da… total, no siempre estará a salvo
- Ni te atrevas a acercártele
- ¿Por qué¿heridas físicas quien no las sufre? Tú fuiste quien lo arruino todo ¿recuerdas?
Golpe bajo, lo acababa de recordar y para colmo se lo tenían que corroborar, al prestar atención a su culpa, no se dio cuenta de que Mr. Bean se había ido.
Mientras tanto en el templo Xiaolin (pues los dragones ya habían regresado), Sheila paseaba por los jardines mientras los monjes hacían los deberes domésticos en la cocina… aunque cuando se dio cuenta uno de ellos no estaba, aunque no tardo mucho en dar con él.
- Raimundo ¿por qué no estas en la cocina junto a los demás?
- ¡Sheila! –exclamó sorprendido- es que yo…
Bajo la vista, lo que pasa es que hace poco se le había ocurrido cómo hacerle para declararle sus sentimientos a Kimiko, el problema es que no sabía como llevar el plan a cabo sin ser tan obvio.
- Raimundo ¿me estas escuchando?
- ¿Qué¡Ah!... ¿no?
- Ay Raimundo… -sonrió amablemente- dime que pasa y tratare de ayudarte si es posible
¡Es un ángel! pensó Raimundo, si le pedía ayuda a Shei, habrían más probabilidades de éxito para que la declaración saliera como quería y la respuesta fuera la esperada. Se acerco al oído de Shei y le contó lo que pensaba hacer, o al menos lo que quisiera hacer.
- Anda Shei, ayúdame –rogó el brasileño con ojos de perrito chiquito bonito
- Claro que cuentas con mi ayuda, pero si quieres que la cosa salga bien… tendrás que sacrificarte…
- Lo que sea lo hago
- Muy bien, tu sabes lo inmenso que es el templo principal, cuesta mucho tiempo limpiarlo… al menos cuando solo son dos… toma toda una tarde hasta la noche…
- El punto es…
- Que debes dejar que te castiguen haciéndote limpiar el templo principal… tú solo… y yo conseguiré que Kimiko este ahí el momento preciso para que esto funcione…
- Muchas gracias Shei
- De nada, ahora bien, esto debes hacer… -y comenzó a susurrarle cosas al oído
Después de aquel encuentro, Raimundo se puso a jugar fútbol por todo el templo, entrando así al templo principal, y "accidentalmente" tropezó mandando la pelota por todos lados rompiendo las macetas y ensuciándolo todo. No paso mucho tiempo hasta que el Maestro Fung dio con él para preguntarle por qué no había ayudado a sus amigos en la cocina, pero al ver el desastre en el templo, se quedo boquiabierto por un tiempo prolongado hasta que vio a Raimundo que tenía expresión de cachorro: "yo no fui… quiéreme".
El castigo comenzó a las 12 del mediodía y ya eran las 5 de la tarde y le faltaba más de la mitad del templo para terminar, al paso que iba, se iba a amanecer ahí, y pasaron dos… tres… cuatro horas más, ya eran las nueve y recién le faltaba la mitad del templo, el pobre brasilero estaba cansado, sucio… y según sus cálculos… tendría que estar ahí como 9 horas más… incluso más si es que se dormía por accidente. Sheila se había quedado con Omi por unos minutos antes de que se durmiera, aprovechando que su pequeño hablaba en un tono de voz un poco alto, le dijo todo lo que pasó con Rai en el templo, entonces el pequeño exclamo.
- Pobre Raimundo, al no ser responsable, fue castigado y pasara toda la noche en vela
Kimiko lo escucho todo, tal vez… a Raimundo no le vendría mal una ayuda, pero la razón era que iba a aprovechar que él estaba solo para poder hablar con él y tal vez… solo tal vez… darse el valor de decirle lo que sentía. Llegó al templo principal, pero no había absolutamente nadie, los instrumentos de limpieza estaban a medio templo, todo estaba oscuro, silencioso… se sentó en el suelo frente al gran ventanal, hasta que escucho la voz de alguien cantando para ella…
Todo cambió, cuando te vi...
Jamás imaginé que habría
Un corazón fuera de mí,
Sintiendo lo que yo sentía...
Fue tu voz, tus labios talvez,
Tú forma de ser, de niña y mujer...
Tan solo sé que hoy te quiero...
Ella se puso de pie al escuchar la voz de Raimundo, pero no pudo voltear ya que los brazos del moreno la rodearon por detrás tomando suavemente su cintura.
Más...
Te quiero más de lo que quiero a la vida,
Más...
Si no te tengo a ti de que serviría,
Más...
De que podría ya servir la respiración,
Muerto el corazón...
Quiero decir que antes de ti,
Jamás imaginé que un día
Iba a sentir algo así,
Lo que un amor tan mágico vivía...
Fue tu voz, tus labios tal vez,
Tú forma de ser, de niña y mujer...
Tan solo sé que hoy te quiero...
Estaba tan feliz, él sentía lo mismo que ella, pero se quedo quietecita hasta que él terminase, no quería interrumpirlo, estaba que reventaba de alegría por semejante regalo, una canción tan linda como esa.
Más...
Te quiero más de lo que quiero a la vida,
Más...
Si no te tengo a ti de que serviría,
Más...
De que podría ya servir la respiración,
Muerto el corazón...
Más...
Te quiero más de lo que quiero a la vida,
Más...
Si no te tengo a ti de que serviría,
Más...
De que podría ya servir la respiración,
Muerto el corazón...
Él la volteo suavemente mirándola directo a los ojos, ella estaba preciosamente sonrojada y le dio un suave beso en los labios, que ella correspondió tal cual niña enamorada, y él decidió terminar la canción que había compuesto para ella.
Desde el instante en que te vi,
Mi vida ya no fue la misma…
Se quedaron abrazados por un buen rato, ese silencio era la manera perfecta en la que habían decidido confirmar sus sentimientos.
- Kim… eres el amor de mi vida… -pero que tierno, la pobre niña estaba ya muy sonrojada
- Rai…
Mientras tanto, de la puerta observaban Shei, Omi y Clay, estaban muy felices por sus amigos, al fin después de tanto tiempo había podido confesar lo que sentían… pero Shei sintió algo acercarse, Omi y Clay estaban tan concentrados en sus amigos que no se dieron cuenta de que algo se dirigía hacia ellos a toda velocidad.
- ¡Clay cuidado!
Empujo al muchacho y ella fue embestida por un gran objeto metálico, pero ágilmente coloco sus manos y se puso de pie rápidamente, deshaciéndose de aquello que se disponía a atacarlos, cuando observo mejor la escena, habían cientos de robots a su alrededor y detrás un albino pelirrojo y lo reconoció al instante.
- ¡Tú eres el niño de aquella vez!
- ¡NIÑO¡soy Jack Spicer joven genio del mal!
- Este… si, si… como tú digas…
El día que encontró a los monjes, había hallado a Jack, pero ya que no representaba amenaza alguna, solo lo asusto mostrándole y habilidad cualquiera, el niño no sabía que hacer, así no tuvo otras más que huir.
- ¡Jack-bots ataquen! –el albino dio la orden y sus robots se dirigieron a los tres que se hallaban afuera, pero todas esas inútiles máquinas fueron desechas por Kimiko y Raimundo que al parecer estaban furiosos con Jack por haberlos interrumpido así.
De la nada apareció Wuya que se dispuso a pedir revancha a Shei por el duelo anterior, pero nuevamente Shei con su gran agilidad y habilidad pudo vencerla, cuando lo noto una de las máquinas sobrevivientes se dirigía a la bóveda de los Shen Gon Wu, ella acudió destruyendo a la máquina fácilmente, aterrizo del otro lado del templo, pero cuando quiso volver con los demás, se detuvo en seco, volteo lentamente el rostro y vio a un ave de la cual algo pequeño salto.
- Hannibal Bean…
- No creí que te quedaran suficientes neuronas para recordar
- ¡Cállate! –se dirigió hacia donde estaba y golpeo fuertemente el suelo, pero el fríjol logro esquivarlo apenas
- ¡Mobi Morfológico!
Aumentó enormemente su tamaño, tenía seis brazos, la visión del fríjol gigante no era placentera a la vista de ella. Sheila si fuera un felino, tendría el pelo completamente erizado, en menos de medio segundo se abalanzó sobre aquel monstruo que había arruinado su vida, el causante de que perdiera a quien tanto quiso, ataco desmesuradamente, pero ya que no estaba concentrada, sus ataques no eran muy efectivos, al recibir un fuerte impacto en el estómago, fue que se dio cuenta de que lo estaba haciendo mal, pero la rabia era inmensa, no pudo contraatacar, el fríjol tomo su forma natural y monto a su ave y mientras se alejaba soltó una sonora carcajada.
- Primero él… y ahora esto… -su voz comenzó a quebrarse- ¿por qué yo?
LO SIENTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ToT ABUUU!!!!!!
Trade mis 2000000 siglos en actualizar, pero ya esta, prometo que para el siguiente no tardo, espero les guste este capi.
Bye.
