12: Hbitos

Ginny Weasley siempre pens que si la relacin alguna vez llegaba a terminarse, no le quedara otra salida posible para seguir viviendo que odiarlo- porque no haba manera de transformar ese sentimiento de amor tan intenso que senta por l en una simpata, un cario, una amistad. Debera odiarlo, o nada, si no quera ser destruida en el proceso.

Los procesos de la mente y el corazn son extraos, casi incomprensibles. Pero a Ginny le pareca algo natural, hasta framente lgico. No poda cambiar la intensidad de lo que senta por l. Slo poda cambiar el signo. Del amor al odio en un solo paso. No saba si a la inversa la frmula era factible de darse, pero saba que la suya funcionara perfectamente.

Si le dolera? Por supuesto que le dolera. Pero ya haba soportado aos siendo su amiga; saba que no podra volver a ese sentimiento tibio y a esa sensacin de constante insatisfaccin- ahora ya saba lo que se senta tenerlo, por lo que no tenerlo sera cientos de veces ms doloroso. Preferira odiarlo. Preferira ser un nmero negativo que un cero a la izquierda. No podra dejar de albergar sentimientos hacia l, y aunque sonara egosta, si l no era suyo, no sera de nadie. Ginny Weasley se avocara a su destruccin, y eso sera mucho peor que tener al Seor Tenebroso clamando por su cabeza.

La teora era virtualmente perfecta, y Ginny se senta muy orgullosa de ella. De algn modo, senta que si la situacin llegaba a darse, estara completamente preparada para afrontarlo, lo cual le daba mucha ms seguridad.

(Y este pensamiento nunca lleg a formularse ntido en su mente, pero la verdad es que cuando estamos preparados para la catstrofe, casi deseamos que la catstrofe suceda, con tal de demostrar que podemos hacerle frente).

El problema lleg en el momento en que Ginny se dio cuenta de que la teora era completamente incompatible con la prctica. Haba acertado en un punto, pero solo en uno: no estaba lista- y por lo que pareca, no lo estara nunca- para pasar a quererlo como un hermano, como un amigo ms del montn, para dejar de preocuparse por l hasta que se le erizara el cabello.

Pero tampoco poda dejar de amarlo.

Ginny saba que sera doloroso hasta la agona el momento en el que l volviera a cruzarse en su camino, y a ella le ardieran las yemas de los dedos de las manos de las ansias de tocarlo. Pero no poda.

Ginny llor hasta deshidratarse, grit, tir elementos poco valiosos- o no tanto- contra las paredes de su cuarto, habl con Hermione durante horas seguidas, hizo ejercicio hasta casi perder la conciencia. Pero no haba nada que hacer. El sentimiento segua ah.

Para el momento de la boda de Bill y Fleur, Ginny ya se haba resignado. Dejar de amarlo para odiarlo- y mantener el sentimiento, la intensidad y la cantidad de energa (mal)gastada en l de idntica manera- hubiera sido perfecto, pero a su corazn no le gustaba, a su cuerpo no le gustaba, a su mente no le gustaba. Ginny Weasley, como ente complejo, como entidad, y no como pensamiento lgico racional abstracto, se haba hecho adicta al hbito de amar a Harry Potter.