Capítulo 2

Edward era mi mejor amigo, no había cosa que no hiciéramos juntos, no había secretos entre nosotros, él era mi pequeño angelito que me protegía de todas las cosas que me asustaban, entre ellas, las peleas de mis padres, pero también era mi gran amor, yo lo amaba en secreto, era una realidad para todos menos para él, aún recuerdo cuando Alice me decía que me correspondía, y obviamente yo no le creía, ósea era imposible, yo solo era su mejor amiga, nada más; pero si que cambió, una tarde en el parque, estábamos los dos columpiándonos, cosa normal de niños de 9 años pero me fije que él estaba muy nervioso, cosa inusual en Edward, ya que siempre se mostraba tranquilo y muy relajado ante todo, pero no esa tarde…

-Edward, estás bien, te ves nervioso-le pregunte

-si, osea no, esque…-sip, definitivamente estaba raro

-qué, que pasa¡?,no me asustes por favor-ya me empezaba a urgir

-lo que sucede es que ya no aguanto más, es mucho tiempo el sentimiento guardado, Bella, y no se que hacer-me contesto muy afligido

-hay algo en que te pueda ayudar Edward, por favor, no me gusta verte asi- me dolía mucho la verdad.

-lo que sucede, es que…..mmmm…mmmeeee gustas muucho Beellaa-contestó tartamudeando

Yo no lo creía, escuche bien?, ¿ le gustaba yo!, de todas las niñas que podían gustarle él me había elegido a mí, me sentía tan feliz que era imposible describirlo, y como estaba tan concentrada en mis pensamientos no me percate en cuando Edward se acercaba lentamente hacía mi y en unos cortos pero maravillosos segundos, sus labios estuvieron junto los míos, y por primera vez me sentí en casa, tan tranquila, sin que nadie rompiera mi pequeña burbuja de felicidad, en ese momento me sentí tan bien, que me costaba creerlo, y cuando nos separamos, nos dimos cuenta, de que estábamos muy sonrojados, pero pronto él, en un acto reflejo salio corriendo hacia su casa, mientras yo seguía en estado de shock, por lo que acababa de pasar, y fue ahí cuando me dí cuenta de que yo no le dije mis sentimientos hacia él, por lo que debe haber pensado que no le correspondía, absurdo, siendo que yo lo quería desde siempre,

pero luego me anime con la idea de que lo vería mañana y sería mi turno de confesarme, ese fue el pequeño pensamiento con el que me fui a mi casa ese día, pero nunca pensé que no habría mañana, ya que al llegar a mi casa mi mamá ya tenía nuestras maletas armadas y nos íbamos sin un destino determinado solo despidiéndome de mi pueblo, mis amigos, mi Edward…

Cuando le pregunté a Alice sobre su hermano, me contó, que se había ido a vivir con sus abuelos a Canadá, hace 1 año atrás, aunque la razón no me la dijo exactamente, solo dijo que era por un cuento de una mejor educación y eso, aunque debo admitir que la decepción que me dio en ese momento la sigo teniendo, hasta el día de hoy, luego de 2 años de haber vuelto, y lo peor es que él no ha venido de visita ni una sola vez a ver a su familia, siendo que son pocas horas de vuelo y todo, solo son llamadas telefónicas o mails, recuerdo que Alice, le menciono algo de mi regreso una vez, pero siempre que preguntaba cuál había sido su respuesta, ella me evadía, por lo que creo que no se acordaba de mí, es por eso que Alice no me quiere contar lo que le dijo, para evitar un nuevo dolor, porque a pesar de los años, la distancia y todo, no se como pero lo sigo queriendo y eso Alice lo sabe perfectamente.

Un día más en Forks, miro la hora y veo que aún me queda tiempo antes de ir al trabajo, por lo que me recuesto nuevamente en mi cama, tratando de cerrar los ojos, pero ese momento mi celular empieza a sonar, y solo hay una persona capaz de llamarte a las 6:30 de la mañana, Alice…

-Alice, que pasa? , nos ves la hora que es?, tengo mucho sueño, por favor, hablamos después, si?-le pregunte.

-BELLLLAAAAAAAA, EDWARD REGRESAAAA A CASA!-gritó tan fuerte que sentí que mi corazón paró por un segundo, luego de que lentamente entendiera el significado de esas palabras. Edward regresaba…